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Orientación Universidad
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Psicologia, Apuntes de Criminología

Asignatura: Introducción a la Sociología, Profesor: susana susana, Carrera: Criminología, Universidad: USAL

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 18/05/2014

emily89-3
emily89-3 🇪🇸

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Psicothema 2002. Vel. 14, Supl. IS5N 0214 - 2915 CODEN PSOTEG Copyagtt O 2001 Psicothema Personalidad y comportamiento penitenciario Antonio Rodríguez Fornells*, José Manuel López Capdevila**, A. Andrés-Puey: + Universidad de Barcelona, ** Centro de Reclusión de Brians. Dep. Justicia. Generalitat de Catalunya Las variables de personalidad que están relacionadas con el comportamiento delictivo han sido identi- ficadas consistentemente y replicadas en numerosos estudías. Entre éstas las más importantes son la impulsividad, la temeridad, la emprdía y la hostilidad, además de la inteligencia y la estabilidad emo- cional. Tn este estudio tratamos de comprobar que relación tienen algunas de aquellas variables con la conducta de los reclusos y en su adaptación al medio penitenciario. Se analizaron Lodas las variables 3 antes mencionadas excepto la inteligencia. Nuestro objetivo era generalizar os resultados obtenidos E por le investigación de factores de personalidad y conducta amisocial en el caso de los reclusos de lar- 2 duración. Participaron en el estudio vn grupo de reclusos condenados a distintas penas de prisión por la comisión de múltiples delitos y/a por delitos graves. Se analizó el expediente y el registro peni- tenciario de cada uno de ellos y se relacionó con los rasgos de personlidad antes citados. Las resulta- dos evidenciaran que el mejor predictor de las dificultades de adaptación al medio carectario son las puntuaciones en Agresividad - Hostilidad. También la Impulsividad y la Temeridad apurecieron estre- chamente relacionadas can las variables de conducta penitenciaria. Por último, se debe destacar la im- portancia de controlar la Descabilidad Social en los estudios que incluyen reclusos analizados durante el cumplimiento de su condena. Personaliy dimensions and prison adjustement. The personality tralts related with the antisocial beha- vior has heen eonsistemtly idemified at numeraus and previous research, The more relevants persona- liry traits are impulsivily, ventorosemeness, empatby, hostility, emotional stability and intelligence. In this study we lreat to test the role of personulity traits, intelligence nor included, iu the inmate beha- viour in terms of his adaptation to prison to generalise the muin results obtained by the investigation 3 of personality factors and crime. A group of inmates conilemned to distinct sentences ol confinement because multiple or serions affences, most in termas ofong rechusion, was analyzed in this study. The prisoa file ws analysed of each inmate and compared with the personality tralts before cited, hc re- sults show that the bes! predictorof the dificuldcs of adaptation to the penitentiary condilions was the Apression-Hostility scores. Also Impulsivity and Venturosemeness is more reluled with the compli- met of sentence indexes. One relevant observation in this rescarch was lhe important effects otthc So- cial Desirability scores in he main results specially in this kind of samples. El reciente auge y renovado interés por la personalidad en la Psicología actual está teniendo enormes consecuencias en todos los ámbitos de la Psiculogía Aplicada (Hogan, etal. 1997, Pervin, 1996, Funder, 2001). Así lo podemos comprobar en la importan- cia que han adquirido en los últimos años las variables de perso- nalídad en el estudio y tratamiento de la delincuencia y el com- portamicnio antisocial. Numerosos tratados relacionados con la Psicología Criminal ponen de manifiesto la importancia de las va- riables individuales y de personalidad en el fenómeno de la delin- cuencia (Andrews y Banta, 1998, Romero, Sobral y Luengo, 1999, Fishbein, 2000) Desde los años 50-60 la consideración de la per- sonalidad y sus componentes en relación con ta conducla antiso- cial había sido fucriemente rechazada por los modelos psicológi- Correspondencia: A. Andrés Pueyo Departmento de Personalidad, Evalvación y 1 Paculted de Psicología, Universidad de Bareclon: Paseo del Valle de Hebvín, 171, 05035-Barcelona ¿Spiún) Tel. 93 3125109 (Fax. 93 4021362). E-mail: aandrcsOpsiubes amiento Psicológico. cos dominantes en la explicación de la misma, modelos que úni- camente consideraban los factores sociales y ambientales como determinanles, desencadenantes y/o factores de mantenimiento del comportamiento antisocial. Hasta finales de los años 80 los estu- dios psicológicos y criminológicos no volvieron a reconsiderar el papel de las variables de personalidad en la delincuencia. Pste «re- vival» del papel de la personalidad en la delincuencia se puede comprender por varias razones, que son: a) la orisis de los mode- los psicológicos reduccionistas, como el psicoaná el conduc- tismo o el llamado mudelo «cognitivo-canductual» que solamente habían considerado relevantes las variables del ambiente en Ja de- terminación de la conducta, b) el resurgimiento del concepto de rasgo de personalidad y sus móltiples consecuencias (uso renovar do de los tests de personalidad, interás por las diferencias indivi- duales, etc...), e) la enorme falta de poder predictivo de los mode- los criminológicos de corte social, económico y político y d) la avalancha de resultados contrustados que disciplinas como la neu- rociencia, la genética y la psicología experimental han descrito y que han permitido destacar la importancia de las variables indi duales como moduladoras de los efectos del ambiente en la con- PERSONALIDAD Y COMPORTAMIENTO PENITENCIARIO 91 ducta antisocial, Liste «revival» vuelve a recuperar para el estadío de la delincuencia la importancia de las variables de personalidad twl y como ya lo habían planteado aulores como el prapio R.B. Cartell en los años 50. No obstante la anteriormente dicho seria un error considerar que en este largo período, de casi 40 años, no se realizaron estudios ri- gurosos acerca del papel de la personalidad en el comportamiento criminal. La investigación sobre los factores de personalidad rela- cionados con la conducta antisocial se continuaron haciendo de for- ma insistente aunque sin demasiada trascendencia ni publicidad. Un valor añadido a la importancia de estos estudios es la consi tencia que muestran sus resultados, Entre los años $0 y 90 podemos destacar distintos estudios que relacionan la persunalidad con la conducta criminal, entre ellos destacan los estudios de Sehucssler y Cressey (1950), Waldo y Dinitz (1967), Tannenbaurn (1977), Ey- senck y Ciudjonsson (1989), Romero, Luengo y Sobral (1999), So- bral, Romero, T.uengo y Marzca (2000). En la actualidad están muy bien contrastadas las relaciones sistemáticas de las clásicas varia- bles del temperamento Extroversión, Neuroticismo y Psicoticismo ¿descritas cn el modelo P.E.N. de H.J. Eysenck), con la conducta antisocial y la delincuencia (Sobral et al. 2000), pero también se han verificado la existencia de importantes relaciones entre otros rasgos de menor amplitud y la delincuencia. Entre estos rasgos des- tacan la Impulsividad, la Búsqueda de Sensaciones, la Temeridad, la Agresividad - Hostilidad y la Empatía. Numerosos estudios rea- lizados en muestras de distintos países y culturas, grupos de edades, momentos históricos, tipos de delincuentes y hasta cn muestras es- pecies no-himanas y con modelos analógicos de conducta antiso- cial (de Waal, 1999) han demostrado la consistencia de la asucia- ción entre los rasgos de personalidad antes citados y la delincuen- cia (White et al. 1994; Kueger, Caspi y Moffitt, 2000). El espectro de relaciones consistentes entre variables tempera- mentales y delincuencia se ha visto ampliado también a otro tipo de variables de personalidad no temperamentales, coma son las socio-cognitivas (expectativas, lugar de control, auto-estima, valo- ses, habilidades cognitivas) y la inteligencia (Andrews y Bonta, 1998, Romero et al. 1999). La demostración de la importancia de las variables individuales en la adquisición, desarrollo y manteni- miento de la conchicta antisocial no se contrapone con la existen- ciu de notables influencias socio-ambientales en éste tipo de com- porlamiento, antes al contrario, la combinación de estos dos tipos de variables nos justifica la variabilidad interindividual del com- Pportamiento violento y nos permile la adecuación de estrategias de prevención y tratamiento al individuo delincuente desde una pers- pectiva psicológica aplicada y profesional. En este cuntexto de in- teracción entre las variables de personalidad y las ¿unbientales han surgido conceptos tan importantes como los llamados «factores de ciesgo y factores de protección», el efecto modulador de las varia- bles temperamentales o el efecto amplificador de ciertas variables contextuales que, como las influencias de los grupos de iguales, ¿justifican la aparición de conductas antisociales en adolescentes y jóvenes (Sobral, cl al. 2000). Ouo ejumplo que refleja la importancia que las variables de Personalidad tienen en el fenómeno de la delincuencia en cual- Quiera de sus múltiples facetas del mismo, es el reciente interés por comprender la psicopatía. La psicopalía, 4 veces confundida o lintida terminológicamente por la sociopatía o la caructeropatía y prácticamente olvidada por la Psiquiatría durante muchos años, ha vucita a ser objeto de análisis rigurosos al considerarla un trastor- no de la personalidad y no simplemente come un síndrome men» tal más, similar a las psicosis o las neurosis. La psicopatía es un grave trastorno de la personalidad de importantes consecuencias en la conducta del sujeto y que se hace notar especialmente en la delincuencia y la conducta violenta intensa (Harc,1980, Lylken, 1995, Garrido. 2000). La mayoría de estudios realizados en éste campo se han desa- rrallado seleccionando una muestra de sujetos determinada (pre- sos, delincuentes juveniles, poblaciones de riesgo, etc...) y de lore ma retrospectiva se analizaba su peculiar perfil de comportamien- tos antisociales y se comparaban con puntuaciones obtenidas en tests y cuestionarios de personalidad. Esta metodología predomi- nantemente de corte correlacional se complementa con estudios de naturaleza cuasi-experimental y epidemiológicos (Krueger et al, 2000). Los resultados obtenidos hasta ahora indican que la mayo- ría de reclusos, habirualmente varones, obtienen puntuaciones ele- vadas en las escalas de Extroversión, Neuroticismo y Psicoticismo (Eysenck y Gudjonsson, 1989) si bien estas puntuaciones elevadas en las tres dimensiones varían según la edad de los reclusos y el ti- po de delito o delitos que han cometido (Rahman, 1992). Estos re- sultados, con ciertas inconsistencias, son moy replicables. El valor de generalización de los resultados de estos estudios está fuerte- mente determinado por la variabilidad de las muesiras de delin- cuentes escogidas en cuanto a su composición de edad, tipo de de- lincuencia, país, etc... No obstante el valor de generalización de- rivado de la variabilidad de las muestras en este tipo de estudios subyace a la idea de que simplemente se registra lo que sucude y capacidad explicativa de los resultados está limitada por la estati- cidad de las observaciones. mtemente se ha txilizado el modelo de cinco factores de Imente a partir del uso generalizado del Costa, 1995) para evaluar los rasgos de per- sonalidad de delinuentes en prisión. Los resultados indican que los delincuentes, especialmente aquellos que muestran pautas de conducta más psicopáticas, suelen obtener puntuaciones bajas en las dimensiones de Cordialidad, Responsabilidad y altas en Exlro- versión y Neuroticismo (Preston, 2000). En referencia a este úlli- mo aspecto la magnitud de la relación con Neuroticismo es más variable que con cl resto de dimensiones, como sucede con los es- tudios antes citados (Eyscnck. y Gudjonsson, 1989). También se informa de que los resultados con la variable Apertura a la Expe- riencia no son claros y-no aparece una relación sistemática entre gravedad del comportamiento antisocial y la dimensión de Aper- tura a la Experiencia, En términos generales se cumple lo que ya desde hace años se ha venido observando y que 1os indica que el perfil de personalidad de los delincuentes se encuentra caracteri- zado por puntuaciones elevadas en Extroversión y bajas en Cor- dialidad y Responsahilidad, rasgos que coinciden con la formula- ción lradicional del Psicoticismo. La existencia de relaciones entre dimensiones de personalidad más específicas que lus antes citadas y la conducta antisocial ram- bién ha sido objeto de análisis tradicionalmente en la Psicología de la delincuencia. Recientemente Romero, Sobral y Luengo (1999) han compilado los resultados de estos estudios empíricos en un Ji- bro dedicado a tratar este tema. En este libro además de exponer las relaciones entre los grandes rasgos de personalidad y la delin- cuencia incluyen una revisión exhaustiva del papel de otros rasgos tales como la Impulsividad, la Búsqueda de Sensaciones, la Teme- cidud, la Empatía, el «Locus of Control», la Auto-estima, etc.... De aquell revisión podemos extraer las siguientes conclusiones, 1) existe una clara relación positiva y proporcional cnirc la Tmpulsi- PERSONALIDAD Y COMPORTAMIENTO PENITENCIARIO 93 De entre las muchas variables seleccionadas como indicadores de conducta inadecuada en prisión se han estudiado las recidivas que, en términos penitenciarios, podemos identificar como los reingresos en prisión. También se pueden utilizar otros Índices co- mo son dos quebrantamientos de permisos, las intermpciones de permisos, las regresiones de grado, las expedientes disciplinarios y también otros indicadores Lales como el número de ubicaciones del recluso durante el tiempo de internamiento. el total de días iniaterrumpidos de reclusión y los días de redención cortados ob- tenídos por mala adaptación al régimen de la prisión. Todos estos indicadores están relacionados directamente (de forma positiva o negativa) con la conducta disciplinaria de la prisión y por tanto se pueden interpretar como indices objetivos de cumplimiento (o in- cumplimiento) de normas que, en algunos casos pueden llegar a ser deliros (por ejemplo agresiones con arma blanca a otros reclu. sos, tráfico de drogas, etc...). Asi pues estas observaciones, que es- tán registradas en el expediente del interno, sirven de referente concinetual, identifican el comportamiento antisocial que, como en cualquier condición simuacional, se describe por el incumplimien- to de las normas que regulan el comportamiento social. Así por ejemplo las regresiones de grado, pasar de condiciones más blan- das de cumplimiento de condena a condiciones inás duras y rígi das, son debidas habitualmente a faltas de comportamiento dentro de la prisión y se convicrten en indicadores del grado de inadapta- ción del recluso al medio carcelario. Pues bien todas estas varia- bles, especialmente los reingrcsos, los expedientes disciplinarios, exc... se han relacionado con las mismas variables de personalidad asociadas a la conducta delictiva y que ya hemos revisado ante- riormente. Así por ejemplo se ha observado que los delincuentes extrovertidas e impulsivos, en contraste con los introvertidos y menos impulsivas tienen menos tendencia al reingreso en prisión. También sc han analizado el papel de la estabilidad emocional y de la hostilidad en el tema de las recidivas, Los resultados recien- tes indican que los rasgos de personalidad más relacionados con la reiteración en comportamientos antisociales en delincuentes pena- dos son la impulsividad y ul bajo nivel de apermra a la experien- cia (inteligencia social o práctica), pero que las variables de Neu- roticismo, Extroversión y Cordialidad no muestran una relación sistemática con este fenómeno del reingreso en prisión (Clower y Bothwell, 2000). La ficha o expediente penitenciario del recluso, que ha sido una de nuestras fuentes de información, está compuesto principalmen- te por anotaciones, observaciones y registros que, adernás de las variables individuales y penales previas al cumplimiento de la con- dena, incluye datos que reflejan el comportamiento del recluso du- rante su periodo de cumplimiento penitenciario. El comporta- miento del recluso en la prisión está sujeto a un conjunto de nor- mus de régimen interior, sp cumplimiento o vulneración por parte del recluso da origen a las observaciones que se registran en la fi- chu penitenciaria del recluso, Por ello hemos utilizado los datos de esta ficha como indicadores del grado de adaptación y cumpli- ¡niente de normas del recluso. Nuestra posición de partida consis- tía en considerar que las variables de personalidad tradicional- mente relacionadas con la conducta antisocial serían buenas pre- dictoras de un mayor número de incumplimientos o notas negati- vas del expediente penitenciaria del recluso, En el registro de da- tos penales y penitenciarios de los reclusos figuran una serie de va- riables que incluyen, adernás de los datos de filiación, datos refe- tentes al estado civil del interno, su situación familiar, el nivel de estudios, la profesión, el consumo de lóxicos, los antecedentes psi- quiátricos (Eje 1 y II del DSM), el número de taruajes y el progra- ma de intervención terapéutica que se aplica, en caso de hacerla, al recluso. Entre los datos penales y penitenciarios se incluyen un conjunto de variables (ver tabla 1) del cual destacamos, por su va- lor heurístico como índices de una conducta desadaptativa (in- cumplimiento de normas y sus consecuencias) en el interior de la prisión o en condiciones de libertad condicional, las siguientes: Edad del primer ingreso, Reincidencia, Regresiones de grado, Tiempo total ininterrumpido cn prisión, Expedientes disciplina- rios- leves, graves y uy graves, Número de Permisos interrumpi- dos, Revocaciones de la libertad provisional, Quebrantamiento de permisos, Variabilidad criminal, Número de ubicaciones distintas en función del tiempo total de condena y Días de redención corta- dos ohtenidos durante el tiempo en prisión normalmente concedi- dos por problemas de conducta o por no realizar las colaboracio- nes reglamentarias en la prisión Cuando analizamos una población de sujetos que están en pri- sión no debemos olvidar que su conducta refleja los efectos de las condiciones de internamiento donde, por ejemplo, los valores de tolerancia, las actitudes y la utilización de conductas violentas y agresivas adquieren a veces un sentido de defensa o «coping» an- te la presión ejercida por el entorno (Holahan, Moos y Schacfer, 1996) más que un sentida hostil o antisocial. En el contexto peni- tenciario convive un conjunto variado de delincuentes, siempre Tabla 1 Listado de variables que se incluyen, juulo a otras de identificación individual, penales y criminológicas, en la ficha o expediente jueniten Las que incluyen un asterisco son las que se han analizado en éste estudi Edad primer ingresa Reincidene Tiempo de prisión ininterrampida Grado actual del recluso Aplicación L grado (número) Regresiones de gradr (núnero) Aplicación 2 grada (número) Aplicación 3 grado (número) *9.- Expedientes disciplinarios leves (numero) “10. Expedientes disciplinarios graves (número) *Ula — Expedientes disciplinarius muuy graves (número) 12.- Permisos de 2 grulo (número) *13.- — Permisos interrumpicos (número) *E4.- — Quebrantamiento de permisos (número) Datos penitenciarios y penales 15. Quebrantamiento con deliro (números) 16.-— Quebrantamiento sin delito (número) 1 Númera de fugas. *18.- Revocación de libertad condicional (numero) 15.- — Awolesiones 20.- Intentos do 21 Tiempo de icidia xa desde el último ingreso Cumplimenta de condena 24. Tipología delito +25. Variabilidad ciminal (S/Hare) +26. ámero de ubicaciones distintas. 7 Días celención cortada 94 ANTONIO RODRÍGUEZ FORNELLS, JOSÉ MANUEL LÓPEZ CAPDEVILA, A, ANDRÉS-PUEYO pertenecientes a un mismo sexo pero variados en cuanto a su edad, a la tipología de sus delitos, los tipos de condena que cumplen y también en cuanto a las condiciones de reclusión que tienen, En este sentido las prisiones de Cataluña, en una de cuyas prisiones se llevo a cabo la recogida de datos, no son ninguna excepción (Ro- dondo, 1998). La existencia de esta variabilidad garantiza que la personalidad de los internos quede muy reflejada en su comporla- miento cotidiano si bien solo en algunas facetas de la vida social e interpersonal que no están limitadas por la propia reclusión y el aislamiento que reporta. Otro aspecto a tener en cuenta en este tipo de estudios, que se basan en datos de autoinforme y en registros de tipo judicial o si- milar, es que tanto unos como otros están afectados por un valor de validez y fiabilidad diferente. En referencia a los primeros de- bemos indicar que las poblaciones de reclusos, como ha estudiado Chico(1997), se comportan ante la administración de un test de personalidad de modo algo distinto a otras poblaciones, como por ejemplo estudiantes universitarios, reclutas voluntarios, etc... y que normalmente se utilizan como grupo control, Así normalmen- te Jos reclusos suelen ser más «sinceros» en sus respuestas a los tests de personalidad que los miembros de los grapos control. Otro aspecto relevante de la variabilidad de los tests administrados an- te grupos de delincuentes y no delincuentes es el contenido de los ítems que en su mayoria no se ajustan a Jas experiencias cotidia- nas que los reclusos tienen cuando llevan mucho tiempo de inter- namiento. La «sinceridad» del reciuso y el contenido de los flems de los test de personalidad requieren que en los estudios con au- toinforme siempre se controle el efecto de la Descabilidad Social en estos tests y así lo hemos hecho en esle estudio. Por lo que re- fiere a la validez y fiabilidad de las fichas penitenciarias son muy variable ya que este regisiro corresponde las más de las veces a simples transcripciones de resoluciones judiciales y de informes u observaciones de otros profesionales. Así pues el objetivo de este estudio es mostrar el papel que tic- nen las variables de personalidad en el grado de adaptabilidad del comportamiento del recluso y sn cumplimiento del régimen inter- no establecido en la prisión. Nos interesa observar empíricamente el papel de los rasgos de personalidad en el comportamiento peni- tenciario, en condiciones habituales y durante el período de cum- plimiento de la condena. Nos interesa conocer la relación entre las variables de personalidad y el comportamiento cotidiano del re- eluso y saber si las diferencias en el comportamiento observadas tales como, las sanciones, las regresiones de grado, los quebranta- mientos de las permisos a la reincidencia en nuevas conductas de- lictivas entre otras se asocian a algún rasgo concreto de personali- dad. Este estudio no se diseñó como un estudio longitudinal y lo consideramos coma estudio de «postdicción» en vez de estudio predictivo ya que vamos a interpretar los resultados a partir de la premisa de que las medidas de los rasgos de personalidad múliza- das pertenecen a atributos consistentes y estables de las sujetos (McCr: Costa, 1995). Por tanto podemos considerar que a pe- ar de estar evaluados después de que el sujeto haya pasado unos años en prisión, al ser todos adultos sus rasgos de personalidad pri- mordiales ya están definidos y actuaban antes (v al menos duran- te) del momento de la comisión de las delitos y también durante el tiempo de reclusión. Esta modalidad de «postdicción» nos permi- tivá interpretar los valores de las correlaciones y otros análisis aquí incluidos en términos de variables predictivas por la naturaleza an- tecedente de las variubles de personalidad y la estabilidad tempo- ral de las mismas. Método Participantes La muestra Ja compusieron 99 reclusos, todos ellos varones con una media de edad de 32,11 (8,37) años, internos en un centro pe- nitenciario de Cataluña que estaban curmpliendo su condena en el período comprendido entre 1997 y 1998, Estos sujetos se selec- cionaron por muestreo no probabilístico de entre todos los internos que estaban adscritos a cualquicr programa de intervención y tra- taniento en la prisión. Fueron sclcccionados de acuerdo a los guientes criterios: buen nivel de comprensión oral y escrita, que na presentaran ninguna patología mental manifiesta y que no existie- ran signos evidentes de consumo de drogas especialmente durante la fase de administración de las pruebas. Todos los sujetos parti paron de forma voluntaria y dieron su consentimiento para cola- borar en este estudio después de ser informados de la naturaleza y objetivos del mismo. Instrumentos Para la evaluación de los rasgos de personalidad se construyo un protocolo específico que incluía los ítems de los siguientes cuestionarios: 17 (Eysenck et al, 1985) para evaluar la impulsivi- dad, la temeridad o búsqueda de sensaciones y la empatía; la es- cala completa de Neuroticismo del EPI (Eysenck y Eysenck, 1965), el cuestionario de Agresividad de Buss y Perry de 1992 (versión revisada del BDHI) que evalúa la agresividad física, la agresividad verbal, la hostilidad y la ira, este cuestionario además permite obtener una puntuación global promedio de Agresividad- Hostilidad. También se incluyó la versión reducida de la Marlowe- Crowne Desirability Scale de 1982 para evaluar ta Deseabilidad Social. El grado y nivel de adaptación del comportamiento del recluso al régimen penitenciario se analizá a partir de la ficha individual de datos penitenciarios, En esta ficha se registran los incidentes y otras observaciones del comportamiento y evolución del recluso durante el cumplimiento de su condena. En este registro aparecen, además de los datos penales y criminológicos del recluso su hista- rial penitenciario (ver Tabla 1). Como hemos visto en la introdur- ción las variables registradas son un reflejo del comportamiento del recloso en la prisión y también, en su caso, cn vos entornos familiares o sociales en los que vive en períodos de libertad con: dicional o cuando disfruta de un grado de cumplimiento de con- dena que le permite ausentarse de lu prisión durante un tiempo. Es- te registro es responsabilidad de las autoridades y técnicos de la prisión y si bien incluye observaciones de distinta naturaleza y de validez variable, nos permite tener un indicador del grado de cum- plimiento de normas por parte del recluso y sus consecuencias pa- ra el mismo. Este estudio se realizó en dos fases distiotas, En la primera fa- se se administró el protocolo de autoinforme de las escalas de ras- gos de personalidad antes descrito, La administración se realizó de forma individualizada por uno de los autores que era miembro del equipo de psicólogos que trabajaba en el centro al que perte- necían los internos. Se informo al participante de la finalidad del estudio y se garantizó la confidencialidad en el uso de Jos datos que se obtuviesen de sus autoinfcrmes. En ningún caso la partici- ye ANTONIO RODRÍGUEZ FORNELLS, JOSÉ MANUEL LÓPEZ CAPDEVILA, A. ANDRÉS-PUEYO Tabla 4 Correlaciones entre las variubles de comportumiento penintenciaie y las variubles de personalidad, Se incluyen las conrelaciones bivariadas y las correlaciones parciales somrolando por Deseabilidad Social. Se puede observar que las correlaciones más afectadas por la Deseubifidad Sucia corresponden a la Impulsividad y a la Temeridad, pero no a las correlaciones entre Empatía, Agresividad-hostilidad y las variables de comportamiento penitenciuria. Correluciones bivariadas N-Epi Imp Tem Edul ler ingres. 286% 3800 97 Reincid 032 147 3175 Regre/grado -.D09 ,190 176 Tiempánin O OR 1054 Explleves 089 129 027 Exp/graves ,122 ,129 ,159 ExplMgraves 119 20 ,144 Ferm/interr COL ,132 217 Revocallibercon 073 05t ¿137 Quebrantípermi -052 -009 ,147 Variab/crim 057 179 ¿197 Uhica/tiemtot 062 251* 279 Diasfreden «LOZ 236% ¿171 Correlaciones parciales controlando Teseahilidad Secial Agre Imp Tem Emp Agre 50 2,176 a 053 -233 ar.. -057 203 064 239+ 4.. 427 É 238 Zea ¿167 - 071 083 091 ¿165 18 091 025 zan pI6 2,154 135 2. 036 -.145 ed .083 -099 03 -051 144 094 177 209 -.008 132 JT 123 30 077 -019 180 ar. -072. -.198 a zen .130 -063 221 (* p>0.005; ++ p>0,001) cis. Regre/grado: regresiones de grado penitenciario. Tiemplinin: Exp/Mgraves: Expedientes muy graves. Perm/intes (WEpi: Neucoticismo. IÍmpAImpolsividad. TemzTemeridad. Emp.Empaíía. Agre:Agresividad. Edad ler ingres.: Edad del primer ingreso cn prisión. Reincid: Reinciden- iemmpo ininterrumpido en prisión. Expileves: Expedientes leves. Exp/gra: :: Permisos interrumpidos. Revocullibercon: Revucaciones de liluentar! condicional. Variab/crim: Variabilidad crimi- val. Ubica/tiemtot: Numero de ubicaciones en prisión. Dias/reden: Días de redención coriada) Expedientes graves, cu función de la edad nos indican que las diferencias entre los in- termos y los no-intemos son poco relevantes en Impulsividad y Empatía y más notables en temeridad. Comparando las puntuacio- nes de los internos con las obtenidas por muestras de estudiantes universitarios españoles los resultados nos indican que los reclo- sos puntúan más alto en Impulsividad, Temeridad y Neuraticismo y más bajo en Empatía. No disponemos de datos normativos de la escala de Agresividad-Hostilidad ni de la escala reducida de De- seabilidad Social utilizada. Las correlaciones que aparecen entre lus diferentes escalas de personalidad que se incluyeron en el protocolo, tal y como apare- cen en la Tabla 3, muestran un patrón típico de correlaciones entre rasgos que generalmente aparecen asociados entre sí. Este patrón o debe modularse por los efectos de la Deseabilidad Social. De hecho si observamos la tabla 3 vemos que todas las variables, excepto la Empatía, correlacionan negativamente y de forma ele- ad Social.-Esto nos ha llevado a analizar so- lamente las relaciones entre los factores de personalidad una vez parcializamos el efecto de la Deseabilidad Social (parte superior de la matriz de correlaciones). El patrón resultante es el siguiente. Aparecen correlaciones positivas y significativas entre Impulsivi- dad y Neuroticismo (Rxy=,346), entre Impulsividad y Agresivi- dad-Hostilidad (Rxy=,458), entre Neuroticismo y Empatía (Rxy=487) y entre Neuroticismo y Agresividad-Hostilidad (Rxy=,370). Este patrón de correlaciones nos muestra un result- do difícil de interpretar si tenemos en cuenta que la Impulsividad debería tener una cierta independencia del Neuroticismo y una re- tación más estrecha con la Temeridad. Por otra parte es muy Fre- cuente encontrar una correlación entre Empatía y Neuroticismo elevada, como es el caso, pero sin embargo la correlación entre Empalía y Temeridad no es significativa. Muy posiblemente, co- mo vercinos en la discusión de los resultados, la restricción de ram 20 en cuanto a la variabilidad de la personalidad de los internos, justifica en el patrón de correlaciones que aparece aumentado cier- to tipo de correlaciones y disminuyendo Otras La asociación de variables de personalidad con los indicadores de comportamiento penitenciario, expresada en términos de corre= lación, aparece en la tabla 4 y nos muestra un palrón de correla- ciones en el que hay que destacar especialmente la modulación de la magnitud de la correlación cuando parcializamos aquellas por la Descabilidad Social. En la Tabla 4 y en diferentes columnas apa- recen las correlaciones entre variables de personalidad y de com- portamiento penitenciario y las correlaciones entre las mismas va- riables controlando el efecto de la Deseabilidad Social. Los resul- tados muestran que el efecto de la Deseabilidad Social es muy re- levante ya que de un total de 18 correlaciones significativas (sobre un total de 65), el efecto de la Deseabilidad Social se observa cn 10 de ellas y sotamento quedan 8 correlaciones significalivas, En- tre éstas destacan las que hacen referencia a la Agresividad que co- rrelaciona positivamente con los Reingresos (reindicencia) (Rxy=0,239), con las Regresiones de Grado (Rxy=0,283), con los Expedientes disciplinarios muy graves (B=0,260) y con el Núme- ro de ubicaciones distintas del interno durante su periodo de re- elusión (Rxy=0,310). También la Temeridad muestra una correla- ción positiva con los Reingresas (Rxy=0,273) Así mismo destacan las correlaciones negativas entre Temeridad e Impulsividad y Edad del primer Ingreso (Rxy=-0,431 y Rxy=-0,281). Por último es im- portante señalar la correlación negativa entre Empatía y las Regre- siones de Grado (Rxy=-0,238). Sin tener en cuenta Jos efcctos de la Desvabiliad Social las correlaciones que aparecían significativ: mente relacionadas con los rasgos de personalidad incluyen otras variables de cumplimiento penitenciario: Días de redención corta- dos, Permisos interrumpidos, Expedientes graves y Variablidad criminal. En nuestra opinión las relaciones que ponen de mani- fiesto estas dos tablas de correlación no cambian significativa- mente el resultado del estudio y por ello, para ganar mas validez. en la interpretación de resultados, nos basaremos cn las correla- ciones parciales. Se realizó un análisis factorial exploratorio a partic de las y: riables de la ficha penitenciaria que reflejaban mejor la conduct A pinsisaii PERSONALIDAD Y COMPORTAMIENTO PENITENCIARIO 97 del recluso en la prisión y durante el cumplimiento de la condena ¿ver Tabla 5) para evidenciar si éstas variables se agrupaban con- sistentemente entre sí y poder relacionarlas más parsimeniosa- mente con las variables de personalidad, El procedimiento de ex- tracción de factores siguió el método de los ejes principales y uti- lizamos una rotación ohlicua. El valor del determinunte de la ma- triz de correlaciones fue de 0,0081 y el valor del KMO fuc 7,35 (Prueba de Esfericidad de Bartlett, x7=237,23; g1=36, p<0,0001). Para decidir el númera de factores se utilizaron varios e combinados: cl Seres Test, el valor de los eigenvalues superior a 1 $ que dos factores, después de la rotación, estuvieran compuestos al menos por tres variables de un peso factorial igual o superior a 0,30. Así decidimos considerar adecuada la obtención de dos fac- tores con unos valores de eigenvalue de 2,605 y 1,304 que corres- ponden a un total de varianza del 28,94% y del 14,40% respecti- vamente, El resío de detalles del resultado del análisis factorial aparece en la Tabla 5. E) prmer factor agrupa las variables relacionadas principal- mente con las sanciones recibidas, en forma de expedientes disci- plinarios graves y muy graves, cambios de ubicación, revocacio- nes de la libertad provisional y regresiones de grado. Estas varia- bles indican, de forma genérica, mal comportamiento en el interior de la prisión e incumplimiento de las normas internas y lo hemos identificado con la denominación «Incumplimiento de normas en la prisión» en la medida en que pensamos que representa primor- dialmente, aunque no exclusivamente, esta faceta del comporta- miento penitenciario del recluso. Tabla 5 Resultudos del Análisis Facrorial exploravorio realizado con las variables de comportamiento penitenciario Factor 2 505 1,304 28,945 14,492 Variables de comportamiento Mm Expedientes muy graves 0901 084 Numero de ubicaciones 0,879 046 Regresiones de grado 0613 0,331 043 Kxpediemtes graves 0591 0,5 Revocaciones Liberiad condicional 0,569 033 Reincidenciafreíngresos 0379 0,370 0,24 Expedientes leves 008 Número de permisos internimpidos 0,837 om Número de yuebranenuientos 0.584 047 Método de extracción: Factorización del eje principal. Método de rotación: Normalización Promax (se han eliminado los pesos factoriales menores de 0,50) Fl tamaño de la snuestra de factorización fue de 99 sujetos. Las denominaciones fueron las siguientes, Factor L: «Incumplimiento normas en prisión». Factor 2: «Jacumplimiento normas en libertad». Tabla 6 Corretuciones entre las variubles de personalidad y las dos factores de comportamiento penitenciario obtenidos ex el esuudio (ver resultados) Neurol. Impul. — Temer. Empa. Agra Incump.on prisión — 0,108 0,199% 0224* 0,1947 0,309 Incump. en libertad — -O.0I8 0334 0259 -OPIS 0,128 * (peU0S) (poLoN El segundo factor aparece constimido por dos variables princi- pales que son el número de permisos interrumpidos y el número de quebrantamientos de la libertad condicional y que por lanto refle- ja las consecuencias de comportamientos inadecuados e incomp: tibles con las medidas de libertad condicional y los permisos, es- tos tipas de conductas suceden cuando el recluso está fuera del re- einto penitenciario, por ello hemos denominado a este factor «In- cumplimiento de normas en libertad». De hecho tanto el primer factor «[ncumptimiento de normas en la prisión» como el segundo factor «Incumplimiento de normas en libertad» aparecen interrela- cionados pues comparten variables como las «reincidencias» y el «número de regresiones de grado» que son variables que aconte- cen como consecuencia tanto de incumplimientos deniro de la pri- sión como fuera de ella. La correlación entre los dos factores ob- tenidos en el análisis factorial fue de 0,145 (p=,152). Estos [actores corrclacionan con la variables de personalidad £ver Tabla 6) de modo parecido con las variables originales aunque conviene señalar las diferencias entre las correlaciones de aquellas variables y las del primer factor y las que aparecen entre el segun- do factor y la personalidad que sc limitan a la Temeridad. Para am- bos factores las correlaciones con Neurolicismo son bajas y no sig nificarivas. Este resultado, comparando la tabla 6 con la tabla 4 muestra un efecto interesante que ampliaremos en cl siguiente apartado y que refiere al distinto papel que tiene la variable de es- tabilidad emocional en los comportamientos concretos que dan lu- gar a las sanciones y a la inclusión de notas en el expediente peni- tenciario pero que este efecto se diluye al agrupar los indicadores de mala conducta en factores comunes. El siguiente paso en el análisis de los resultados consistió en observar si las variables de personalidad estahan asociadas con los dos factores obtenidos «Incumplimiento de normas en pri- sión» y «Incumplimiento en libertad» y así mismo saber si se comportaban como buenas predictoras de la puntuación obtenida por cada interno en aquellas variables compuestas y obtenidas por el análisis factorial. Para ello utilizamos las puntuaciones es» tandarizadas de los dos factores, obtenidas por medio de regre- sión facirial, corno variables consecuentes y las puntuaciones obtenidas en las dimensiones de Neuraticismo, TmpnIsividad, Te- meridad, Empatía y Agresividad-Hostilidad como variahles ante- cedentes. En la Tabla 7 se presenta el resumen de los resultados de la regresión múltiple jerárquica realizada por el método Step- wise entre las variables de. personalidad y las variables compues- tas ohtenidas en el análisis factorial. De la inspección de lu taba 7 se puede destacar que nos aparecen distintos predictores, sig- nificativos, para los dos factores que hemos propuesto. De hecho adquieren mayor relevancia las variables de personalidad que mostraban más correlaciones significativas en la tabla 4. Por una pane y en referencia al primer faclor aparecen como predictores las variables Agresividad-Hostilidad y Empatía que explican aproximadamente el 17% de la varianza del fuctor de «incompli- miento de normas en prisión». Las variables Agresividad y Em- patía muestran unos coeficientes predictivos de signo contrario (0,371 y -0,195) y ordenados de mayor a menor siendo la agre- sividad el que mejor predice el primer factor En este análisis se rechazaron el resto de variables de personalidad por su escaso papel en la predicción de este factor ya que na aparecieron en la regresión de forma significativa. En cuanto al segundo factor la regresión nos muestra un patrón donde solamente la Temeridad aparece como predictora del incumplimiento de normas fuera de la prisión. El valor del coeficiente de predicción es de 0,067 y el PERSONALIDAD Y COMPORTAMIENTO PENITENCIARIO 99 aquello que Gienen en común los comportamientos carcelarios que originan notas u observaciones registradas en la ficha peni- wnciaria, Al relacionar estos factores con las variables de perso- validad pretendíamos vbservar, de forma generalizada, si las dis- posiciones temperamentalos se podían considerar variables ante- cedentes de la conducta del recluso en la prisión. Los resultados nos enseñan que los dos factores son suficientes y que se rela- cionsn de forma diferencial con las variables de Agresividad- Hosiilidad y Empatía (signo contrario) pero solamente se rela- cionan con éstas variables el factor de comportamiento dentro de la prisión, De hecho esta relación nos permite representarnos una imagen que nos muestra a los presos más agresivos-hostiles y menos empáticos (en una palabra más «psicopáticos») coma to- dos aquellos dispuestos a tencr numerosos problemas dentro del centro de reclusión , Por el contrario el interno que en condicio- nes de libertad condicional no acude a sus obligaciones e incum- ple las leyes lo suele hacer bajo un fuerte influjo de la temeridad y gusto por correr riesgos. Las puntuaciones en Agresividad (tota)) del cuestionario de Buss y Perry son la que más capacidad postdictiva han mostrado en este estudio ya que correlacionan de forma significativa con las siguientes variables: Edad del primer ingreso, Reimicidencias, Re- gresiones de grado, Expedientes disciplinarios muy graves, Indi- cador de variabilidad criminal de Hare, Número de ubicaciones por tiempo total en prisión y Días de redención cortada, Junto con este rasgo la Impulsividad, la Empatía y la Temeridad han mostra» do también correlaciones significativas con ciertos indicadores de comportamiento penitenciario inadecuado. Como hemos visto en los resultados la variable Impulsividad, clásicamente una de las más importantes en el perfil de la personalidad de los delincuen- tes, correlaciona en la dirección esperada con la edad de ingreso en prisión y con dos indicadores conducmales de inestabilidad inter- pa en el cumplimiento de la condena y que son: Número de ubi- cactonesttiempo total de estancia en prisión y Días de redención cortada. Así mismo, aunque es de menor magnitud, correlaciona positivamente con cl Número de expedientes disciplinarios graves. Además la Impulsividad correlaciona con la puntuación total de Agresividad del cuestionario de Buss y Perry. También la Impul vidad muestra una importante correlación con el Neuroticismo del EPI como sucede en los estudios de Wallace, Newman y Bacho- rowski, (1991). La ausencia de independencia entre el Neuroticismo y la Im- pulsividad, si bien es frecuente en los modelos actuales de persa- nalidad como cl de McCrae y Costa, se debe en nuestra opinión a un artefacto derivado del Lipo de escala utilizada cn este estudio. Para evaluar la Impulsividad utilizamos el 17 que mide un tipo de impulsividad genérico y que combina dos facetas: la impulsividad funcional y la disfuncional (Dickman, 1990). La impulsividad dis- funcional normalmente correlaciona con el neuroticismo y espe- cialmente en una población como la de Jos reclusos que analiza- mas aquí que presenta una importante restricción de rango de la distribución de la impulsividad, Hay que destacar el interesante patrón de correlaciones que muestra la Temeridad cn relación con las variables de cumpli- miento de pena y esto es relevante si lo comparamos con el mismo putrán de correlaciones de la Impulsividud. De bechu corno vemos en la tabla 4 la Temeridad afecta al número de permisos intertun- pidus y al número de ubicaciones en el tienipo, pero cuando que- da más claro su papel es al considerarla predictora del segundo factor identificado. En cierto sentido pensamos que la Temeridad refleja el papel de la variable de personalidad que en libertad pue- de producir nuevamente conducta antisocial ya que el preso en bertad condicional debe evitar situaciones de riesgo (salidas con sus compañeros de delito, frecuentar los ambientes propicios al comportamiento antisocial, etc...) y la Temeridad es un factor tem- peramental que precisamente predispone a lo contrario de lo que le conviene al recluso cuando disfruta de un permiso o está en li- bertad condicional. Por último creemos que es coherente el resultado general del estudio que aquí presentamos ya que los individuos con una tipo- logía de personalidad caracterizada por un alto nivel de agresión- hostilidad, bajo control de los impulsos y poco nivel de empatía tengan comportamientos desadaptativos en el medio penirencia- rio, como por otra parte tienen en cualquier otro medio social. Las personas que están implicadas habitualmente en la comisión de delitos y faltas suclen caracterizarse, precisamente, por el perfil de rasgos antes citado. Estos resultados nos permiten predecir con un cierto nivel medio de probabilidad ciertos tipos de comporta- mientos en el interior/exterior de la prisión y que afectan de mo- do directo al cumplimiento penitenciario del recleso, La distin- ción de factores de personalidad, por una parte la agresividad- hostilidad y la empatía, se han mostrado como buenos predictores del comportamiento adaptativo dentro de la prisión, mientras que la temeridad o gusto por Jas actividades de riesgo es el mejor pre- dictor de incumplimientos normativas en el medio externo a la prisión. En vista a los resultados obtenidas en este estudio cree- mos que las variables de personalidad en el contexto de los delin- cuentes internos en centros penitenciarios son relevantes. Afec- lan, en nuestra opinión, no solamente a la clasificación de los in- ternos y a la predicción de su conducta futura, sino que de [forma inmediata éstas variables adquieren un papel de máxima relevan- cia para el trabajo diario de los diversos profesionales que traba- jan con los internos en los propios centros penitenciarios (educa- dores, terapeutas, maestros, etc...). Fenómenos como la violencia frecneme en las relaciones entre internos, la reincidencia en el comportamiento delictiva, el consuma de drogas, el bajo rendi- miento en los talleres o la escuela, el efecto diferencial del proce- so de «prisonización» y la dificultad de adaptar cualquier progra- ima de tratamiento e intervención a los reclusos están mediatiza- dos por las variables psicológicas que definen la individualidad del recluso y que podemos resumir por medio del término perso- nalidad. Utilizar el análisis de estos factores en el interno puede ayudar en la tarea de pronosticar su comportamiento y el tratamiento que es más adecuado al interno. La personalidad del recluso puede pre- decir su comportamiento cn la prisión, los rasgos de personalidad, también en el medio carcelario, en tanto que representan la indivi- dualidad del recluso tienen gran parte de las claves de su compor- tamiento en la prisión. De aquí queremos derivar la necesidad de un conocimiento psicológico individualizado de cada uno de los reclusos para preveer y prevenir, en su caso, ciertos Cumporta- mientos que par probables pueden complicar el proceso de rein- serción en el que están comprometidos la mayoría de programas de rehabilitación carcelarios. Agradecimientos A] Departamento de Justicia de la Generalilat de Cutalunya por las facilidades dispensadas para la realización de este estu- dio 100 ANTONIO RODRÍGUEZ FORNFLLS, JOSÉ MANUEL LÓPEZ CAPDEVILA, A. ANDRÉS-PUEYO Notas finales La tipología delictiva incluye tres categorías: delitos contra la propie- ¿ed (estafas y frmudes), delitos a personas sin ofensas (robv con intimida- ción) y delitos comisa personas con ofensas graves (homicidio). % El sistema de clasificación sigue el propuesto por R.Hare según el cual hay tres tipos de delincuentes de acuerdo u la variabilidua: O (entre 1 y 3 tipos de delitos distintos); 1 (entro á y 5 tipos de delitos distintos) y 2 (más de 6 tipos de delitos distintos) Referencias Andrews;D.A. y Bonta,]. (1998). The Paychology af crininal conduct. (2 ed.). Cincinnati, Ohio:Anderson. Buss,A.H. y Perry, M. (1992), The agression questionnaire, Jour. of Per- son. And Social. Psychol. 63:452-459. Chico.B. (1997). La conducta andisocial y su relación con la personalidad y la inteligencia. Análisis y Modif. de Conducta. 23; 8: 23-36, Cower.CE. y BottwellR.K. (2001). 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