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Radio informativa, Apuntes de Periodismo

Asignatura: Radio Informativa, Profesor: Beatriz Cabornero, Carrera: Periodismo + Humanidades, Universidad: UC3M

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 15/11/2016

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nieves_sosa 🇪🇸

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APUNTES DE RADIO INFORMATIVA.
TEMA 1. El lenguaje radiofónico.
Los elementos del lenguaje radiofónico son la palabra, la música, los efectos y el silencio.
La palabra es el elemento que sirve para trasladar conceptos e ideas pero también para generar
imágenes auditivas, describir a la persona que hay en cada una de las voces y comunicar la
actitud, el carácter y hasta los rasgos físicos del emisor y su contexto. Sus funciones son:
- Enunciativa o expositiva: la palabra sirve de vehículo para dar datos o informaciones
concretas.
- Descriptiva: la palabra describe escenarios y personajes y a través de los rasgos del timbre
consigue visualizar al emisor aunque muchas veces su aspecto real tiene muy poca relación con
su imagen sonora.
- Narrativa: en este caso la palabra cuenta o relata sucesos o acciones que se producen en un
tiempo y espacio. Estos hechos se estructuran en tres partes: presentación, nudo y desenlace.
- Expresiva: la palabra transmite estados de ánimo.
- Argumentativa: la palabra se utiliza para defender una idea u opinión que conlleva un proceso
de razonamiento en todos los casos y de polémica en algunos de ellos.
- Programática: la palabra transmite sensación de unidad entre las partes, de enlace o transición,
de continuidad de contenidos y formas.
Las recomendaciones para usar la palabra son:
1) Se debe construir sobre una estructura lógica y ordenada.
2) Una frase, una idea.
3) La sintaxis debe ser clara y sencilla.
4) Si son necesarios, los incisos, al comienzo o al final, pero no en el medio.
5) Las metáforas sencillas y plásticas.
6) Redundante para contrarrestar la fugacidad del mensaje radiofónico.
7) Debe someterse a las exigencias del lenguaje hablado, no del escrito.
8) Al leerla, hay que destacar sólo aquellas palabras que realmente sean importantes para
transmitir el sentido.
9) Evitar una alternancia de voces arbitraria y procurar que cada una siga un orden y
periodicidad determinados.
La música puede entenderse de dos maneras diferentes. Como contenido programático, donde
la música es el contenido básico de un programa, emisora o sección y como elemento del
lenguaje de la radio, cuando sirve para ambientar, describir, narrar y expresar sensaciones y
emociones que estimulan la imaginación del oyente para que pueda recrear imágenes mentales.
Sus funciones son:
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APUNTES DE RADIO INFORMATIVA.

TEMA 1. El lenguaje radiofónico.

Los elementos del lenguaje radiofónico son la palabra, la música, los efectos y el silencio.

La palabra es el elemento que sirve para trasladar conceptos e ideas pero también para generar imágenes auditivas, describir a la persona que hay en cada una de las voces y comunicar la actitud, el carácter y hasta los rasgos físicos del emisor y su contexto. Sus funciones son:

  • Enunciativa o expositiva: la palabra sirve de vehículo para dar datos o informaciones concretas.
  • Descriptiva: la palabra describe escenarios y personajes y a través de los rasgos del timbre consigue visualizar al emisor aunque muchas veces su aspecto real tiene muy poca relación con su imagen sonora.
  • Narrativa: en este caso la palabra cuenta o relata sucesos o acciones que se producen en un tiempo y espacio. Estos hechos se estructuran en tres partes: presentación, nudo y desenlace.
  • Expresiva: la palabra transmite estados de ánimo.
  • Argumentativa: la palabra se utiliza para defender una idea u opinión que conlleva un proceso de razonamiento en todos los casos y de polémica en algunos de ellos.
  • Programática: la palabra transmite sensación de unidad entre las partes, de enlace o transición, de continuidad de contenidos y formas.

Las recomendaciones para usar la palabra son:

  1. Se debe construir sobre una estructura lógica y ordenada.

  2. Una frase, una idea.

  3. La sintaxis debe ser clara y sencilla.

  4. Si son necesarios, los incisos, al comienzo o al final, pero no en el medio.

  5. Las metáforas sencillas y plásticas.

  6. Redundante para contrarrestar la fugacidad del mensaje radiofónico.

  7. Debe someterse a las exigencias del lenguaje hablado, no del escrito.

  8. Al leerla, hay que destacar sólo aquellas palabras que realmente sean importantes para transmitir el sentido.

  9. Evitar una alternancia de voces arbitraria y procurar que cada una siga un orden y periodicidad determinados.

La música puede entenderse de dos maneras diferentes. Como contenido programático, donde la música es el contenido básico de un programa, emisora o sección y como elemento del lenguaje de la radio, cuando sirve para ambientar, describir, narrar y expresar sensaciones y emociones que estimulan la imaginación del oyente para que pueda recrear imágenes mentales. Sus funciones son:

  • Referencial, expositiva u ornamental: identifica un escenario, refuerza una acción, acompaña a un personaje pero su presencia no es imprescindible en el relato, sólo refuerza y redunda lo que presenta la palabra: colchón musical, fondo musical.
  • Descriptiva: el estilo de la música ayuda a situar el relato en un espacio y en un tiempo.
  • Narrativa: la música enfatiza la acción aclarando, definiendo o intensificando un hecho.
  • Expresiva: la música crea una atmósfera sonora, un sentimiento, un estado de ánimo o un clima emocional y afectivo (“la música es el lenguaje de la emoción”).
  • Programática: la música sirve como un elemento de sutura o encadenamiento que resulta aplicable a las secciones de un programa, a un programa completo o a la programación en su conjunto. Podemos diferenciar diferentes tipologías de música, según su función:

o Sintonía: es una secuencia musical que identifica un programa o una sección.

o Ráfaga: es una frase musical que se obtiene a partir de una sintonía, dura aprox. 5 segundos y sirve para separar bloques. Equivale a un punto y aparte. o Golpe: también es una frase musical que se obtiene a partir de una sintonía, dura aprox. 3 segundos y sirve para separar noticias dentro de bloques. Equivale a un punto y seguido. o Careta: equivale a la portada de un programa a base de una secuencia de música y palabra. Suele incluir el nombre del programa y el de su presentador. o Indicativo o mención: son combinaciones de sólo palabra o de música y palabra que recuerdan al oyente el programa o la emisora que está escuchando en ese momento. o Promocional: es una combinación de palabra y música que anuncia una sección, un programa para venderlo (“promos”).

Las principales recomendaciones para usar la música son:

  1. Seleccionar bien las músicas ya que de ellas dependen la idea que se quiera transmitir.

  2. No escoger las músicas que más nos gusten sino las que más contribuyan a la construcción de las imágenes mentales en los oyentes.

  3. Evitar que los diálogos vayan acompañados de fondos musicales.

  4. Procurar que la música esté en el idioma del oyente.

  5. Si la música es la clave que revela el sentido del texto, su inclusión debe ser explícita y clara (“estribillos”).

Además, si va de fondo musical, hay que evitar que tenga una excesiva percusión o instrumentación, que tenga demasiadas tonalidades agudas, que sea muy conocida y que resulte muy tópica.

Los efectos se han definido como el “lenguaje de las cosas” ya que se identifica con el sonido que produce un objeto o un sujeto. Facilitan la descripción tanto de fenómenos físicos como de sentimientos (“lluvia”). Las funciones de los efectos son:

  • Referencial: con el efecto se refuerza o exagera una acción pero su uso no es imprescindible en el relato.
  • Descriptiva: el efecto permite ubicar el lugar donde se sitúa la acción (gaviotas, bocinas de coches...).

TEMA 2. Los géneros en radio.

Los géneros periodísticos son aquellos modelos de representación de la realidad. Cuentan con los siguientes rasgos:

  • Tienen una estrecha relación con la función.
  • Están hechos de historia y de cultura.
  • Son flexibles, dinámicos y cambiantes.

Las principales funciones de los géneros periodísticos, las podemos dividir según el grupo que se vea afectado:

  • Para los periodistas, son formas de representar la realidad, herramientas para el trabajo de los periodistas: formación de los periodistas y organización de su trabajo en una sala de redacción. Su conocimiento permite superar esquemas tradicionales
  • Para los receptores, sirven como horizonte de expectativas, su uso renueva el interés del relato, constituyen una muestra de respeto a los receptores.
  • Para los académicos, aparecen la función cognitiva (los géneros actúan como sistemas de reconocimiento y ayudan a identificar los relatos audiovisuales) y la función taxonómica (permite que los académicos clasifiquen conjuntos de relato).

Así, encontramos diferentes tipos de géneros en la radio:

  • Los géneros expresivos: el autor expresa sus propios puntos de vista sin pretender contar las cosas de manera fiel y objetiva. Están basados en el monólogo, por lo que deben ser breves. Son:
  • Editorial. Corto, de 1’ como mucho, representa el punto de vista de la emisora respecto a los diferentes asuntos y generalmente 1 asunto por editorial. +Comentario. Tradicionalmente corto, representa el punto de vista personal del autor, no de la emisora, generalmente 1 asunto por comentario y lo lee quien lo escribe. + Crítica. Incluye interpretación personal pero de una obra cultural, Ej: película, obra de teatro, exposición, concierto…Lo que al autor le ha parecido: los aciertos, los errores, su función es orientar a la audiencia, los críticos deben ser muy honestos y tener espíritu crítico, no obstante y es relativamente común q se recurra al diálogo entre el crítico y el presentador del programa en secciones de mayor duración. +Crónica. Se realiza desde el lugar de los hechos (por teléfono), con un poco de interpretación por parte del autor (aunque no de opinión), prima el relato lo más fiel posible de cómo han sido las cosas, también es breve, no suele superar los 2’, si dura más, se suele recurrir a la crónica dialogada y es el género que más cultivan los corresponsales y enviados especiales.

Todos ellos suelen estar ubicados en los informativos

  • Los géneros referenciales: a diferencia de los expresivos, los géneros referenciales intentan eliminar la subjetividad y ofrecer una versión lo más distanciada, fiel y objetiva posible de los hechos. Son:
  • Noticia. Informa de los hechos sin interpretación personal del autor. Es un género de monólogo, breve, 40’’. Estructura: arranque+lead+narración+cierre. F 0 B 7Reportaje. También es un género que intenta ser objetivo aunque el autor tiene mayor libertad para estilo. Aun así, tiene que tratar de ser objetivo. Es algo más largo y mucho más expresivo que la noticia (usa música, sonidos, silencios, incluye fragmentos de entrevistas…). Se caracteriza por su mayor profundidad y por su mayor intensificación de los recursos expresivos. F 0 B 7Informe. Se centra sobre todo en los datos, en las causas y consecuencias de un hecho. La idea es aportar un mayor contexto para que se entienda mejor una información. Ej: informe sobre el número de refugiados desde que empezó la guerra en Siria. F 0 B 7Documental. Es parecido al reportaje aunque está más presente el punto de vista del autor. Se centra en lo permanente más que en lo actual. Es el más largo de todos los de su grupo (20’ ó 30’). Como el reportaje, también intensifica los recursos expresivos.
  • Los géneros apelativos: utilizan el diálogo y se caracterizan por la presencia de los portadores de la información de manera que el periodista queda en segundo lugar y deja el protagonismo a los interlocutores. Son:
  • Entrevista. Conversación que se entabla en radio entre un periodista y una persona relevante con el fin de interpretar una realidad para el oyente. Puede ser de declaraciones o de personalidad. Es el género rey de la radio y el que aparece con mayor frecuencia en los

y hay que procurar que la tensión narrativa no decaiga. Normalmente, ésta es la parte en la que se explica el cómo sucedieron los hechos.

  • Cierre. Su existencia obedece a la necesidad de reiterar en radio dada la fugacidad del medio. Se presenta sobre todo en las noticias de cierta extensión. En las noticias cortas a veces sobra porque duplica demasiado. Cuando existe, la idea es que sirva para recapitular los elementos esenciales de la noticia para que queden fijados, por ello se centra sobre todo en el qué.

Para redactar noticias para radio, existen unas pautas fundamentales:

  • Lo más importante de todo: la claridad. La claridad supone comunicar de tal modo que nadie pueda dejar de entender lo que decimos.
  • No se comunica ninguna palabra cuyo significado se desconozca.
  • Se usan las palabras que todos entienden.
  • Las frases deben ser cortas. Una frase, una idea.
  • Los elementos tienen que seguir un orden lógico: S+V+C. El oyente no tiene tiempo de entender y descodificar frases que no sean fácilmente reconocibles.
  • Actualizar la información mediante el uso de tiempos verbales. Mejor el pretérito perfecto (ha declarado) que el presente (declara) o que el pretérito imperfecto (declaraba).
  • Mucho ojo con los gerundios. Sobre todo a los gerundios de posterioridad que siempre son incorrectos.
  • Atención al uso de infinitivos al comienzo de las frases.
  • Las cifras se reducen a las imprescindibles. Hay que ser muy selectivos porque el oyente no puede absorber muchas cifras. Sólo las imprescindibles.
  • Las grandes magnitudes se comparan con realidades conocidas. Ha = Campos de fútbol. De esta forma se consigue que resulten más comprensibles para los oyentes
  • Los cortes de grabación no superarán los 30 segundos. No se difunden grabaciones sin suficiente calidad de sonido. Es casi una falta de respeto. La única excepción: que el contenido informativo sea superior. Pero incluso en este caso se pide disculpas.
  • Cuidado con la velocidad de lectura. Los locutores de programas informativos han de ser comunicadores, no máquinas lectoras.
  • El mensaje radiofónico debe redundar las ideas claves utilizando para eso palabras diferentes. No tengamos miedo a repetir si así queda más claro para el oyente.
  • Las siglas se traducen siempre y se escriben traducidas en el guion, salvo que estemos totalmente seguros de que todos los oyentes las pueden entender.
  • Huir de las sustantivaciones. Las palabras acabadas en –ción y en –dad se atraviesan en la comprensión como troncos en el camino.
  • Mucho cuidado con la voz pasiva. Casi siempre la voz activa se suele entender mucho mejor.
  • Evitar las palabras “de relleno”. Consumen tiempo y no aportan mucho más. En este punto, evitar también los adverbios terminados en –mente o los giros complejos (en proceso de…) suelen ser innecesarios y consumen tiempo. Son expresiones que no añaden nada de significativo al texto y que llegan a cansar por reiterativas.
  • Preferir siempre las palabras cortas. De ser posible, las de 2 o 3 sílabas. Son más fáciles de pronunciar y por tanto de comprender para el oyente.
  • Descartar ser portavoz de jergas políticas, económicas y técnicas. Emplear terminologías muy tecnificadas sólo arroja datos abrumadores para el oyente y dificultan la comprensión del relato.
  • Excluir palabras dependientes. Excluye palabras dependientes por su significado. En prensa es frecuente recurrir a ellas para sortear repeticiones. Sin embargo, en radio si el oyente pierde una de estas palabras puede perder el sentido de la frase
  • Evitar el uso de pronombres. Se utilizan mucho en prensa para evitar repeticiones. En radio, sin embargo, es mejor evitarlos y repetir el sujeto.
  • Evitar las negaciones dobles. La noticia en radio es rápida y fugaz por lo que las cosas deben comprenderse a la primera, sin que se puedan malinterpretar.
  • Utilizar con precisión los sinónimos del verbo decir. Se emplean bastante para evitar repeticiones. Sin embargo, no es lo mismo declarar, que observar, que apuntar, que matizar, que sostener, que demandar, que reclamar…
  • Huir de las enumeraciones demasiado largas. Al final se diluyen los conceptos y se hace más difícil comprender.
  • Intentar ir siempre de lo conocido a lo desconocido. De lo general a lo particular, de lo mayor a lo menor.
  • Evitar empezar la noticia con “ayer”. La información en radio siempre es de última hora. Procurar encontrar siempre lo más nuevo y actual de esa noticia.
  • Ser muy selectivos con las citas. Las que sean necesarias, las más importantes pero ni una más. Hay dos opciones:

a) estilo directo, es decir, incluir en la noticia el testimonio del implicado (lo más deseable).

b) estilo indirecto, “el portavoz advirtió de que tomaría medidas de seguridad para…”.

  • Primero el cargo y luego el nombre. El oyente se sitúa mejor.
  • Primero el contenido y luego el contexto. La información se debe centrar primero en el hecho en sí y de forma secundaria en el contexto o en las personalidades asistentes.
  • Ser cuidadosos a la hora de atribuir las fuentes.
  • Si podemos decirlo en castellano, no recurramos a otras lenguas.
  • Cuidado con la excesiva personalización de las noticias.

TEMA 4. La crónica en radio.

“La crónica radiofónica es un modelo de representación de la realidad, basado en el monólogo, en el que un cronista, en calidad de testigo, narra y describe un suceso desde una perspectiva individual y contextualizadora, utilizando para ellos los recursos de producción y realización característicos de la radio”.

Con la noticia: en ambas predomina elemento informativo y en ambas el relato se ciñe a los hechos. Sin embargo, la crónica incluye el punto de vista del cronista y la noticia no.

Con el reportaje: en ambos predomina el elemento informativo y ambos están inspirados en los hechos. Sin embargo, la crónica no intensifica los recursos expresivos y el reportaje sí. Además, la crónica dura mucho menos que el reportaje.

Con el comentario: ambos comparten la misión de ir “más allá” de la noticia. Sin embargo, la crónica sigue guardando una mayor vinculación con los hechos y el comentario no, es más un texto de opinión. Además, la crónica no tiene la periodicidad fija del comentario y no otorga al autor tanto margen, para que se exprese según su propio estilo.

Los tres elementos más importantes para hacer una crónica son que el cronista como testigo de los hechos, tener en cuenta la función informativa de la crónica y la perspectiva individual desde la que el cronista elabora su relato.

Sus principales características son:

  • En cuanto a su contenido:
  1. Función informativa: lo importante es relatar los hechos y no la subjetividad del autor. La carga subjetiva, aunque existe, es secundaria respeto a la exposición de los hechos. El cronista participa en el relato pero no debe olvidar que su papel es secundario. No cabe, por tanto, la opinión desconectada de los hechos y que sólo es fruto de la subjetividad del autor. No es que este tipo de opiniones no quepan en periodismo, pero para ellas existen otros géneros.
  2. Carácter testimonial: el cronista es un testigo. Se encuentra en el lugar de los hechos. Los ha presenciado. En consecuencia, la emisión se produce a distancia y el mensaje resulta más creíble. Para ello, el cronista debe incluir en su relato aquellos elementos que refuercen el hecho

de que “ha estado allí”. Si se exige al cronista que esté en el lugar de los hechos es para que aporte información que no se podría obtener de otro modo (el trabajo de los corresponsales de guerra).

  1. Propósito contextualizador: el hecho de que el cronista sea testigo de los hechos le obliga también a contextualizarlos. A diferencia de la noticia, la crónica va más allá. El “plus” de la crónica es que pretende contextualizar la información, valorarla y analizarla. Ésta es la razón de ser de la crónica: ubicar los hechos en un contexto mayor para que el oyente comprenda su verdadero significado. En la práctica esto supone que la crónica se centra en: ¿por qué? y ¿cómo?
  2. Carácter narrativo-descriptivo: la narración supone la representación lingüística de la alteración de personas, situaciones y circunstancias, en el tiempo. En la narración, importan mucho los verbos. Este carácter narrativo se presenta sobre todo en aquellas crónicas que versan sobre hechos “causales y espontáneos”. La descripción presenta una imagen de la realidad, intentando hacer visibles las cosas materiales, mediante la explicación de su aspecto y forma externa. Son las crónicas “de ambiente”. En este caso, la descripción es “estática” y el cronista debe introducir movimiento en su forma de escribir.
  3. Inspiración factual: la crónica trata de hechos, éstos son su materia prima. En la práctica, estos hechos pueden ser de tres tipos: hechos: se producen de manera fortuita e imprevista y sin que exista una actuación intencionada, acciones: son preparadas, planificadas y premeditadas para las que existe una actuación anterior y declaraciones: son versiones de protagonistas de la información, de testigos de los hechos o de especialistas en el tema. No obstante, siempre comparten tres cosas: son eventos concretos que han tenido lugar de manera real y objetiva, son distintos de las opiniones y se producen una vez y ya no se van a producir nunca más (a diferencia de lo que ocurre con la crítica).
  4. Plasticidad en el contenido: que el cronista haya sido testigo de unos hechos le obliga a que su texto tenga que ser más visual, gráfico y plástico. Su lenguaje tiene siempre en cuenta que: “estoy aquí, lo estoy viviendo y lo comparto con los oyentes”. El cronista debe ser capaz de provocar en la imaginación del oyente la impresión de que también él está viviendo los hechos. Por eso, importan los detalles y las anécdotas que dan “color” a las crónicas.
  • En cuanto a sus recursos estilísticos:
  1. Estilo personal: el hecho de que el cronista haya sido testigo le autoriza a imprimir en sus textos su propio estilo. Puede escoger con más libertad el lenguaje, el registro, los verbos, adverbios, adjetivos, etc. No obstante, esta libertad también tiene límites: que exista una referencia permanente al hecho, que esta libertad expresiva no invada campos del editorial. Este estilo personal se refuerza con la voz del cronista.
  2. Libertad estructural: el cronista dispone también de cierta libertad para estructurar su relato, para ordenarlo de la manera que prefiera. Así, la estructura de la crónica ofrece más posibilidades de las que el formato de pirámide invertida concede a la noticia. Aun así, en las estructuras suele existir siempre 3 partes: apertura: centra el tema de un modo atractivo, desarrollo: la parte más extensa y la que contiene mayor cantidad de información y cierre: la parte final, el “broche de oro” con el que se cierra la crónica.
  3. Predominio de la palabra: de todos los elementos del lenguaje radiofónico, en la crónica, predomina la palabra. La música, el silencio y los efectos apenas están presentes. Cuando lo
  1. Periodicidad regular: la crónica suele estar dotada de cierta continuidad y regularidad. Esto permite que el cronista establezca cierto vínculo de familiaridad con su audiencia. Este vínculo permite que el tono sea directo, llano y, en ocasiones, desenfadado. Por lo demás, dependiendo del tema, el tono se parece al que emplea el columnista en su columna o al bloguer en su blog. La diferencia sigue siendo que el propósito es informativo y no opinativo.

Recapitulando las características de la crónica en radio, los tres elementos más importantes son que el cronista sea testigo de los hechos, la función informativa de la crónica y la perspectiva individual desde la que el cronista elabora su relato.

Los tipos de crónica los podemos clasificar según el tipo de autor, el grado de profundidad, el contenido, el tema, la técnica de presentación y la técnica de realización:

  1. Según el tipo de autor: crónica de reportero, crónica de redactor, crónica de enviado especial y crónica de corresponsal.

  2. Según el grado de profundidad: crónica escueta o estricta, crónica con declaraciones y crónica documentada.

  3. Según el contenido: crónica de hechos, crónica de acciones, crónica de declaraciones.

  4. Según el tema: crónica política, crónica de guerra, crónica de sucesos, crónica de tribunales, crónica de sociedad y crónica de deportes.

  5. Según la técnica de presentación: crónica monologada o cerrada y crónica dialogada o abierta.

  6. Según la técnica de realización: crónica en directo y crónica en diferido.

Según el tipo de autor, una crónica puede ser:

  • Crónica de reportero: el hecho de que el reportero se encuentre en el lugar del suceso aporta un conocimiento más directo y vivido de lo que se cuenta.
  • Crónica de redactor: en estructuras de cadena, éste es el tipo de crónicas que elaboran los periodistas que trabajan en las emisoras locales o territoriales, propias o asociadas y, en todo caso, distintas de la principal.
  • Crónica de enviado especial: el hecho de que el enviado especial haya participado más o menos desde el principio en el desarrollo de estos eventos le convierte en voz autorizada para relatar cómo han transcurrido, aportar su particular punto de vista e interpretar lo que está pasando.
  • Crónica de corresponsal: dado que conoce de cerca la idiosincrasia y particularidades del lugar en el que se encuentra, los oyentes conceden -tal vez de manera más “pacífica” que en otras modalidades- que incluya su propia lectura de las repercusiones de lo que relata.

Según el grado de profundidad, son:

  • Crónica escueta o estricta: da los primeros detalles del hecho en cuanto se conocen, es un primer retrato, una primera impresión.
  • Crónica con declaraciones: a la voz del cronista le acompañan ahora uno o dos insertos con la voz o las voces de los protagonistas del suceso.
  • Crónica documentada: la narración del hecho se acompaña del contexto y de su significado. Esta crónica presenta el qué, quién, cuándo y dónde -básicos de la noticia- pero también el cómo, el porqué, o el para qué.

Según el contenido, se clasifican en:

  • Crónica de hechos: sucesos o acontecimientos de singular importancia que son causales y espontáneos “pasó algo”.
  • Crónica de acciones: actividades preparadas, premeditadas, para las que existe una actuación anterior e intencionada “alguien ha hecho algo”.
  • Crónica de declaraciones: “versiones de protagonistas de la información, de testigos de los hechos (observadores), o de especialistas en el tema (expertos)” “alguien ha dicho algo”.

Según el tema, pueden ser:

  • Crónica política: más habitual en prensa aunque a veces se presenta también en radio, el cronista debe hacer un esfuerzo por traducir a lenguaje corriente el sentido político de la decisión de la que se informe, se valora la presentación de detalles y las reacciones.
  • Crónica de guerra: se encarga sólo a profesionales especializados, se valora la síntesis y la inclusión del interés humano.
  • Crónica de sucesos: la actitud del reportero es claramente informativa y se aconseja el estilo directo, la presentación de detalles y la incorporación de reacciones al suceso.
  • Crónica de tribunales: el periodista debe conocer la mecánica profesional y la terminología jurídica.
  • Crónica de sociedad: los contenidos son de carácter social y se refieren sobre todo a los avatares de la vida de los populares y famosos.
  • Crónica de deportes: es una modalidad muy presente en la actual programación, en lo estilístico, uno de los elementos más diferenciales se encuentra en la presencia del autor en el texto y en el alto grado de personalización que se permite.

Según la técnica de presentación, (crónica monologada o cerrada: su fuerza estriba en su sencillez, el lenguaje es directo y la duración debe ser breve; Crónica dialogada o abierta: más coloquial, para informaciones complejas que contienen diferentes aspectos).

Según la técnica de realización, (crónica en directo: los argumentos a favor del directo son estéticos e informativos; Crónica en diferido: se pierde la emoción y el suspense de saber cuál será el desenlace aunque a cambio la interpretación puede ser más profunda)

La crónica se caracteriza por su libertad estructural: el cronista no tiene que ceñirse forzosamente a una “plantilla” rígida o cerrada sino que cuenta con más libertad que el redactor de noticias para estructurar su texto de la manera que estime más conveniente.

La crónica en radio, suele presentar una estructura mínima divida en 3 partes:

  • Apertura: tiene una gran importancia. Sitúa el tema y capta la atención del oyente. Debe contener 2 elementos: 1. La última hora informativa o el dato informativo relevante que no se conoce en la emisora y que sólo se puede conocer estando allí: el qué. 2. Una primera

Es tan atractiva para la radio porque tiene un enorme poder de convicción, el entrevistado se manifiesta con naturalidad, es la más expresiva y porque el oyente accede a la fuente primaria de la información sin mediación del periodista (“lo ha dicho el mismo alcalde en la radio”).

Existen diferentes tipos de entrevista:

  • Según el contenido, puede ser:
  1. Entrevista de declaraciones. Es una conversación entre el periodista y una persona relevante por sus conocimientos u opiniones con el fin e interpretar una realidad para el oyente. Lo que interesa sobre todo son los datos u opiniones que ofrece el entrevistado, el contenido de su mensaje y no tanto la forma en que se exprese. Suele utilizarse para ampliar una noticia de actualidad

  2. Entrevista de personalidad. Es una conversación entre el periodista y una persona relevante por su personalidad con el fin e interpretar una realidad para el oyente. Reúne datos relacionados con el carácter y forma de ser del entrevistado, su trayectoria personal y profesional, etc. No es cierto que una entrevista de personalidad sólo tendrá éxito cuando sea a un personaje de extrema relevancia. Hay dos tipos: de retrato (se pinta una imagen del entrevistado a través de sus características) y biográfica (se retrata la vida del personaje a través de los rasgos más esenciales de su vida).

  • En función de su estructura, pueden ser:
  1. Entrevista conversacional. La idea es huir del esquema de interrogatorio policial (pregunta- respuesta) y reproducir una conversación fluida (parecida a nuestras conversaciones habituales). Para ello, el entrevistador intercala preguntas con comentarios (ni sólo preguntas, ni sólo comentarios). Requiere de unas habilidades especiales por parte del entrevistador para escuchar muy bien las respuestas y tener capacidad de improvisación y buenos reflejos.

  2. Entrevista interrogativa. Mantiene una estructura rígida de pregunta y respuesta, sin conversación. Se trata más bien de un juego que se introduce en un momento de una entrevista conversacional. Hay diferentes fórmulas: test, una palabra y

lo que se le ocurra, elegir entre dos alternativas, etc. Añade dinamismo y, si las respuestas son breves, resultan atractivas. Para que tengan éxito en la radio, es necesario que las respuestas del entrevistado no se alarguen demasiado en el tiempo puesto que la atención se pierde con más probabilidad.

  • En función del tipo de emisión:
  1. Entrevista en directo. La entrevista se graba, se emite y se recibe al mismo tiempo. No hay posibilidad de montaje. Es más complicada pero más fresca y espontánea. La mayor dificultad suele ser controlar el tiempo. Por el riesgo de que falle el entrevistado, es conveniente tener previsto alguna materia para cubrir este espacio. No se debe fingir que una entrevista es en directo si no lo es.

  2. Entrevista en diferido. La entrevista se graba en un momento pero se emite y se recibe después. Hay posibilidad de montaje. El montaje no es el remedio de todos los problemas porque habrá algunos aspectos que no se podrán modificar. Por eso, cuantos menos errores comentamos, menos tiempo perderemos después en corregirlos y más natural resultará también la entrevista.

  • En función de la situación comunicativa, puede ser:
  1. In situ (cara a cara). [En el estudio de radio o en el lugar de los hechos]. Se caracteriza por la presencia de entrevistador y entrevistado en un mismo lugar. La entrevista se produce por tanto cara a cara. Admite dos modalidades: en el estudio de radio, mejor para el entrevistador y más calidad pero peor para el entrevistado o en el lugar de los hechos.

  2. A distancia: por teléfono. El entrevistador y el entrevistado no se ven físicamente. La comunicación se produce por vía telefónica. Ventajas: permite salvar distancias y da calma a algunos entrevistados. Inconvenientes: peor calidad de sonido, posibilidad de que se corte la línea, el contacto es más frío y distante.

Para llevar a cabo una entrevista, hemos de pasar una fase de elaboración de la misma, que congrega diferentes etapas:

  1. Necesidad de un objetivo y una justificación para la entrevista:
  • Determinación del tema y el objetivo.
  • Determinación del tipo de entrevista.
  • Elección y primer contacto con el entrevistado.
  1. Documentación y elaboración del guión.
  • Documentación.
  • Estructuración de la entrevista.
  • Redacción de las preguntas. Todas las preguntas deben ser: claras y sencillas, directas, breves y concretas.

Las pautas para formular preguntas, son:

  1. No hacer 2 preguntas en un solo turno.

  2. Evitar que las preguntas contengan la respuesta.

  3. Dejar las preguntas cerradas sólo para algunos momentos.

  4. No solicitar opiniones ajenas.

  5. Tratar siempre de preguntar por los porqués.

  6. No opinar.

  7. Preguntar con contenido.

  8. Evitar los esquemas preestablecidos (preguntar siempre por lo mismo).

  9. Combinar las preguntas con los comentarios.

  10. Variar la estructura de las preguntas.

  11. Evitar la expresión “una pregunta”.

  1. Cierta conexión con la actualidad. La actitud informativa del reportero no se corresponde necesariamente con un máximo grado de actualidad en el reportaje. La actualidad, aunque existe, no es tan urgente, inmediata y apremiante como en la noticia o la crónica. A cambio, lo que pierde en actualidad por su inmediatez, lo gana en profundidad y calidad informativas.

  2. Carácter narrativo descriptivo. En cuanto al tipo de discurso, el reportaje es un texto a la vez narrativo y descriptivo. La narración supone la representación lingüística de la alteración de personas, situaciones y circunstancias, en el curso del tiempo. La condición narrativa suele ser asumida por la palabra. Esto ocurre sobre todo en aquellos reportajes de calle que versan sobre hechos “casuales y espontáneos”. Hay otros reportajes “de ambiente”, donde prima la descripción. En este caso se trata de presentar una imagen de la realidad, intentando hacer visibles las cosas materiales mediante la explicación de su aspecto y forma externa. En radio, la descripción es muy importante, ya que se carece de imagen. Esta descripción se suele realizar por medio de la palabra pero también de la música o de los efectos sonoros.

  3. Mayor profundidad. El reportaje no se limita a describir y narrar los elementos más noticiosos de un hecho sino que, una vez conocidos, trata de aportar una mayor profundidad. Esto se consigue gracias a la investigación y es lo que permite interpretar los hechos, contextualizarlos, ofrecer un mayor relieve y situar a la información en una perspectiva mayor. La responsabilidad del reportero es mayor que la del redactor de noticias. El propósito es profundizar más. ¿Cómo? Buscando más documentación, averiguando las causas, interrogando a más fuentes, indagando sobre las consecuencias, preguntando por casos similares, buscando el testimonio de los afectados, procurando las voces de los expertos, conociendo la postura contraria, sabiendo el número de los afectados, analizando posibles soluciones, etc.

  4. Inspiración factual. El reportaje trata típicamente de hechos. Estos hechos se caracterizan por: Ser reales y objetivos, ser distintos de las opiniones. El reportaje puede utilizar técnicas de la ficción literaria pero sus contenidos deben ser reales y no fruto de la imaginación del reportero. El narrador es “esclavo de la realidad”.

  5. Alta versatilidad temática. El reportaje es un género con gran libertad temática y, en pro, podría abordar cualquier tipo de tema: no hay límites. Aun así, existen ciertos temas tipo: las tendencias nuevas, los fenómenos emergentes, los sucesos importantes, los problemas sociales, las situaciones conflictivas y los procedimientos novedosos.

En cuanto a las características a sus recursos estilísticos, los que son relativos a la expresividad y puesta en escena del reportaje (a la “forma”), importan porque en el reportaje se valora la dimensión estética del texto. Son:

  1. Originalidad. Todo reportaje quiere ser original, nuevo, novedoso, distinto, único y diferente. En la práctica, esta originalidad se extiende desde el fondo hasta sobre todo- la forma que adopte el reportaje. En cuanto al fondo, los reportajes pueden ser originales por el tema que abordan, o por su enfoque o punto de vista. En cuanto a la forma, la originalidad vendrá sobre todo por el tipo de narrador que se emplee, el uso del lenguaje radiofónico y por los tratamientos de tiempo y espacio.

  2. Estilo personal. El autor participa en el texto de diversas maneras: escoge el tema, selecciona los géneros que más convengan, elige las diversas fuentes a las que entrevistará, estructura el texto de la manera que estime más conveniente, elige verbos, adverbios, adjetivos, imágenes o metáforas y combina de la mejor manera posible cuantos quiera elementos del lenguaje radiofónico. Aun así, la presencia del autor no es absoluta, sino que tiene siempre tres límites:

Que todo quede condicionado a la función informativa del reportaje, que el autor se mantenga siempre en segundo plano y que el estilo quede subordinado al propósito comunicativo del reportaje.

  1. Gran libertad estructural. Gran parte de la libertad de la que dispone el reportero la utiliza para estructurar su texto, para organizar el material que ha recolectado de la manera más ordenada y coherente posible. Las posibilidades de estructurar un reportaje son prácticamente infinitas. Aun así, todos los reportajes se estructuran según una estructura mínima en tres partes: apertura, desarrollo y cierre. A cada una de estas partes le corresponde siempre una misma función. Una vez establecidas las partes mínimas, los reporteros cuentan con un amplio margen de libertad para redactarlas como prefieran. Esto da lugar a distintos tipos de aperturas, desarrollos y cierres.

  2. Diversidad de recursos expresivos. El reportaje permite una gran variedad e intensificación de los recursos expresivos. Esta variedad tiene muchas facetas. Las más importantes son: Variedad en el uso de fuentes, variedad en el empleo de testimonios, variedad en el uso de géneros, variedad en el uso de los elementos del lenguaje, variedad en el uso de transiciones y variedad en los tratamientos de tiempo y espacio.

  3. Presentación mediante monólogo. El reportaje es un tipo de discurso realizado íntegramente por una persona, sin la participación de interlocutores. Los géneros de monólogo son eficaces pero siempre y cuando sean breves. Por eso, para recuperar la atención del oyente, en ocasiones, se incluye otras voces o fragmentos de diálogo. Aun así, el género sigue siendo de monólogo porque el uso del diálogo es sólo instrumental, funcional, técnico y estético y no tiene mayor valor interactivo.

También encontramos características en cuanto a su producción, es decir, aquellas que se refiere al modo de elaborar el reportaje. Son:

  1. Emisión habitual en diferido. El reportaje se suele emitir en diferido, es decir, se graba poco a poco y luego se emite. Esto permite montaje y reduce riesgos. Otras veces en directo, para los reportajes de calle. Una tercera variante es mixta: emisión principal en directo con piezas grabadas antes.

  2. Extensión variable. La extensión del reportaje es muy variable y está condicionada al tema, enfoque, tipo y destino del texto. Los reportajes elementales: 2 ó 3 minutos. Los reportajes de investigación: hasta 30 minutos. Aun así, no conviene que el reportaje se extienda demasiado.

  3. Emisión habitual desde la emisora. A diferencia de la crónica, el reportaje se emite desde la emisora. Esto permite mayor distancia respecto a los hechos, mayor perspectiva y más acceso a recursos expresivos. Los reportajes de calle sí se emiten desde lugar de los hechos. En estos casos, el reportero se parece más a un testigo, como el cronista. Aun así, lo habitual suele ser lo primero.

Encontramos también características correspondientes a la programación, que se refieren al lugar del género dentro del conjunto de programas que componen la oferta de la emisora

  1. Escasa presencia en la programación. A pesar de su alta versatilidad temática y estética, el reportaje es un género poco presente en la radio. Las razones son: se necesita más tiempo y dinero para realizarlos y se ha producido cierta eclipsación del género por parte de la tv. Cuando aparecen, su periodicidad es irregular.