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recensión Nancy Fraser, Ejercicios de Derechos Humanos

Recensión Nancy Fraser: LA JUSTÍCIA SOCIAL EN LA ERA DE LA POLÍTICA DE IDENTIDAD: redistribución, reconocimiento y participación. Dret educació social.

Tipo: Ejercicios

2020/2021

Subido el 28/09/2021

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LA JUSTÍCIA SOCIAL EN LA ERA DE LA POLÍTICA DE
IDENTIDAD: redistribución, reconocimiento y
participación.
Nancy Fraser
Lidia Luengo Requena
Educació Social UB T1
2018-2019
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LA JUSTÍCIA SOCIAL EN LA ERA DE LA POLÍTICA DE

IDENTIDAD: redistribución, reconocimiento y

participación.

Nancy Fraser

Lidia Luengo Requena Educació Social UB T 2018-

Nancy Fraser en este artículo nos habla sobre redistribución y reconocimiento. Ambos términos son formas de justícia social. Fraser es una gran referente del feminismo estadounidense, es filósofa política y fue profesora de ciencias políticas en una universidad de Estados Unidos. Nació en 1947 y desde entonces ha hecho una gran cantidad de libros y artículos basados en el feminismo, la política y la filosofía.

RESUMEN En este artículo nos habla sobre la redistribución y el reconocimiento, entendiéndolo como dos formas de la justicia social. Las reivindicaciones redistributivas se basan en el sistema económico y en el capital, mientras que las reivindicaciones de reconocimiento lo hacen en el reconocimiento de diversidad cultural y las diferentes identidades. Los dos bandos luchan por un sistema más justo y equitativo, uno desde la visión más cultural y el otro desde la visión económica. Nancy Fraser nos explica que la redistribución y el reconocimiento por separado no son suficientes. No puede haber una sociedad justa si uno de los dos conceptos falla. Nancy, durante todo el artículo nos explica detalladamente en qué se diferencian y cómo podemos juntarlas para eliminar las desigualdades. Nos ejemplifica ambos conceptos con el feminismo. Explica que en el movimiento feminista, los actos activistas que tienen a la redistribución como el elemento para acabar con el patriarcado están cada vez más separadas de las tendencias que buscan el reconocimiento de la diferencia de género. Hace, también, una distinción entre la parte política y la parte filosófica de ambos términos. En la política, los dos tienen el mismo orígen. Son famílias reivindicativas planteadas por actores políticos y movimientos sociales. Mientras que en la parte filosófica tienen diferentes orígenes. La redistribución tiene orígen en la tradición liberal, libertad individual y igualitarismo. El reconocimiento proviene de la fenomenología de la ciencia. Cada uno ve al otro como su igual y separado de sí. Explica, también, que uno se convierte en un sujeto individual solo en virtud de reconocer a otro sujeto y ser reconocido por él.

haciendo con estas luchas una especie de tapadera y aprovechar a hacer movimientos económicos cuando nadie está pendiente. En conclusión, este capítulo de Nancy Fraser nos hace ver que redistribución y reconocimiento deben ir de la mano para poder eliminar las injusticias sociales y económicas que compartimos.

CRÍTICA Nancy Fraser hace unos apuntes con los que estoy bastante de acuerdo a lo largo de la obra. Creo que la base de la desigualdad entre personas o colectivos nace de la desigualdad económica y cultural, aunque yo le daría más peso a la segunda. Considero importante separar ambos términos y ambas injusticias para poder diferenciarlas con claridad. Es decir, probablemente son dos factores que van cogidos de la mano, si una persona sufre desigualdad cultural (reconocimiento) probablemente sufra desigualdad económica (redistribución) y a la inversa, por ese motivo estoy de acuerdo con Nancy Fraser en que, aunque una de las dos funcione correctamente y sea totalmente justa, si la otra no lo hace, no es suficiente. Por ejemplo, si el colectivo LGBTI tuviera el reconocimiento suficiente, es decir, se aceptara mundialmente este colectivo, se respete y se incluya este colectivo dentro de lo considerado normal por la sociedad y no se marginaran estos grupos, sería un avance muy importante. Aunque este colectivo estuviera reconocido pero le faltara el paradigma de redistribución, es decir, no se les prestaran las mismas ayudas que a otros colectivos, quedaran marginados económicamente y se les privaran sus derechos, el reconocimiento no serviría para nada. Es por eso que ambos términos deben ir de la mano y complementarse. Como dice Faser, también es importante hacer una distinción política y filosófica de ambos términos, es decir, separar aquello político y filosófico de los dos paradigmas. Gran parte de la causa de estas injusticias sociales y económicas vienen a raíz de la organización política. Por eso considero que para poder solucionar las desigualdades debemos hacer una limpieza tanto política como social. No sirve de nada que la sociedad obtenga los conocimientos suficientes para

arreglar las desigualdades si la política no nos acompaña. Al igual que la redistribución y el reconocimiento deben ir de la mano.

Respecto al fnal del artículo, donde se nos habla sobre las luchas del reconocimiento, coincido con ella en que, hoy en día, las luchas se están simplificando y tienden a fomentar el separatismo. En primer lugar, las luchas por el reconocimiento están proliferando hoy día a pesar (o a causa) del incremento de la interacción y la comunicación transculturales. … De ese modo, las luchas por el reconocimiento no promueven una interacción respetuosa a través de las diferencias en unos contextos cada vez más multiculturales. En cambio, tienden a fomentar el separatismo y los cotos de grupo, el chauvinismo y la intolerancia, el patriarcalismo y el autoritarismo. Fraser, N. (2008) De hecho, en mi opinión, cuando utilizamos tanto una palabra o un término, sea para crear una lucha o por costumbre en un determinado periodo de tiempo, se pierde el fundamento del término y acaba significando algo totalmente diferente o se piensa que tiene otros orígenes. Un ejemplo es la palabra “friki”, en su origen se utilizaba para etiquetar a personas que sufrían malformaciones físicas o anomalías y eran exhibidas en circos. A lo largo de los años, este término se ha ido utilizando y ha cambiado de significado, utilizándose ahora para personas con actitudes extrañas o entretenimientos y obsesiones fuera de lo normal. Sería conveniente que educadores, filósofos, políticos y psicólogos buscáramos maneras de llegar a combatir estas injusticias de una manera equitativa y frenar las desigualdades que cada día más se están acentuando, sobre todo en países subdesarrollados y combatir la diferencia de clases, la eliminación de culturas y las marginaciones socioeconómicas.