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recursos malaga, Apuntes de Turismo

Asignatura: Marketing de Productos turísticos, Profesor: , Carrera: Turismo (Vicálvaro), Universidad: URJC

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 25/10/2014

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TIPOLOGíA
DE PRODUCTOS TURISTICOS EN MÁLAGA. CUANTIFICACIÓN DE LA
DEMANDA.
Fernández Barrios,
A. Patricia
Universidad de Málaga
RESUMEN.
Hoy día todos los países dispensan una gran atención al turismo porque es un sector que genera cuantitativos dividendos.
La política a seguir pasa por la oferta de unos recursos naturales o factores básicos de atracción, imprescindibles para que se produzca el desplaza-
miento de un individuo de su lugar habitual de residencia.
En este sentido, Málaga, con la bondad de su clima, sus numerosos días de sol, sus playas y la diversidad de tipos turísticos que ofrece se configura
como un foco de atracción turístico en continuo crecimiento, con diferencia al resto de las provincias andaluzas y en posición destacadísima en el
conjunto nacional.
INTRODUCCIÓN.
En las
ŭ
ltimas décadas, se ha venido produciendo en las economías más avanzadas un crecimiento considerable de actividad en el sector servi-
cios en palabras de García, Marco, Molina y Quer, (1998, p. 557), una terciarización, tan pronunciada que seg
ŭ
n Esteban Talaya, García de Mada-
riaga y otros, (1998, p. 1171) se estima que de cara al tercer milenio el 75 por ciento de la población activa de los países desarrollados se ocuparán en
este sector contribuyendo a producir más de las tres cuartas partes del valor del P.I.B. de los respectivos países. En este contexto el turismo se pre-
senta como un subsector de creciente peso y seg
ŭ
n las predicciones de la Organización Mundial de Turismo para el año 2000, una de las principales
actividades económicas del mundo.
En España el turismo es también uno de los sectores más dinámicos (Aranda Ogáyar y González Valverde, 1997, p. 1081), una de las activi-
dades más importantes del país (Gómez Miranda, 1998, p. 453), el
ŭ
nico componente de la balanza de pagos, si exceptuamos las transferencias, que
mantiene año tras año saldos positivos sustanciales hasta el punto que, entre 1964 y 1996, sus ingresos netos han cubierto entre un 44 y un 153 por
100 del déficit comercial español (Donoso, V., 1997, pp. 418-419).
En esta línea se sit
ŭ
a Andalucía, con un considerable peso en la favorable coyuntura que a nivel nacional ofrece el sector. En la región, la más
terciarizada de España detrás de Baleares, Canarias (sector turístico) y Madrid (diversificación del sector servicios), el turismo es la actividad princi-
pal con gran incidencia en la producción, el empleo y además, muy importante, por el "efecto arrastre" que ejerce sobre otros sectores económicos
como es el de la construcción (ESECA 1997).
Dentro de este panorama andaluz destaca el caso de Málaga. Una provincia dependiente fundamentalmente del sector servicios y dentro de
éste también del turismo, que como dice Trigueros (1997, p.16), es "su actividad económica principal y de mayor peso nacional del sector" hasta el
punto que esta dependencia tan acusada, constituye uno de los principales riesgos a los que se tendría que enfrentar la econonaía malagueña en
circunstancias diferentes a las actuales. Pero, como bien es sabido, la actividad turística camina con buen pie y cada día son más los turistas que, por
muchos motivos, se sienten atraídos y visitan la zona.
La diversidad de productos turísticos ofertados dentro de un mercado turístico cada vez más intemacionalizado y próximo (Gabilondo, 1996,
p.89), - resultado de la interacción entre productores de servicios y demandantes - (González y Mora, 1996, p. 106); la superación en la mayoría de
los casos de las expectativas, en el binomio calidadiprecio por parte del (cliente) turista que, en definitiva, es el
ŭ
nico que puede determinar si un
servicio es o no de calidad (Díaz Martín y Vázquez Casielles, 1997, p. 138) pues, la calidad desde cierto enfoque, se entiende como dice Camisón
(1996, p. 104) en clave de satisfacción del cliente; y junto a ello, la modemización de la infraestructura de comunicaciones (red viaria, ferrocarril,
aeropuerto, etc.) elemento tangible en el que se apoya la actividad turística, sit
ŭ
an a Málaga en vísperas del cambio de siglo, a las puertas del tercer
milenio, en un lugar privilegiado en el conjunto nacional, en el primero de Andalucía tanto por el n
ŭ
mero de visitantes como también, por el amplio
segmento que ha optado por elegir esta provincia como lugar donde disponer de una segunda vivienda y además, en una posición capaz de hacer
frente a la competencia de mercados ya consolidados y de resistir los embates que pudieran Ilegar de nuevos oferentes.
Especificar la diversidad de tipos de turismo, y el volumen de turistas que llegan a Málaga es lo que pretendemos reflejar en este estudio, no
sin antes hacer una reflexión sobre el producto turístico y las formas de acceder a él.
PRODUCTO TURISTICO. FORMAS DE TURISMO.
Como señalan González y Mora, (1996, p. 106) el turismo más que un sector productivo es una actividad humana en la que confluyen aspectos
económicos, como la producción y comercialización de servicios turísticos, otros de carácter sociológicos, como la interacción de los turistas con el
medio, y también aspectos psicológicos relacionados con las motivaciones y el comportamiento de los turistas. Moles y Vilasalo (1996, p. 432) lo
definen como "conjunto de relaciones, servicios, instalaciones, técnicas y actividades que se generan a raíz de ciertos desplazarnientos humanos y
que están encaminados a atraer, prestar servicios turísticos y satisfacer las necesidades y motivaciones de los turistas".
En cuanto a sector de la econornía, Bull (1996, pp. 9-10) dice que el turismo posee una serie de características. Entre ellas:
La necesidad de los consumidores de viajar hasta donde está el producto, e igualmente, de emplear tiempo y dinero comprando dicho pro-
ducto turístico.
La variedad y variabilidad de los atributos que esperan adquirir los turistas en un solo viaje.
La incapacidad de los consurnidores para probar el producto antes de comprarlo.
La inmovilidad de los recursos en los destinos y, en especial, la incapacidad para desplazar los atributos de un destino turístico (tales co-
mo el paisaje, el clima y patrimonio cultural) con el fin de producir el mismo producto en otro lugar.
La variedad y amplia garna de subsectores y oferentes implicados.
De entre estas características interesa señalar por un lado el concepto de producto y por otro el de atributo.
El producto turístico lo definen Moles y Vilasano (1996, p. 431) como el "conjunto de prestaciones, tanto materiales como inmateriales, que se
ofrecen al mercado con el objeto de satisfacer los deseos y las expectativas de los turistas". Los productos turísticos dice Esteban Talaya (1996, pp.
253-254 y 1997, pp. 3-6) son básicamente servicios y por ello poseen las peculiaridades propias de los servicios, como son:
Los productos turísticos son intangibles, es decir, dependen de la experiencia personal de cada usuario, por lo que cada consumo turístico
es
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nico y podría decirse que irrepetible.
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TIPOLOGíA DE PRODUCTOS TURISTICOS EN MÁLAGA. CUANTIFICACIÓN DE LA

DEMANDA.

Fernández Barrios, A. Patricia Universidad de Málaga

RESUMEN.

Hoy día todos los países dispensan una gran atención al turismo porque es un sector que genera cuantitativos dividendos. La política a seguir pasa por la oferta de unos recursos naturales o factores básicos de atracción, imprescindibles para que se produzca el desplaza- miento de un individuo de su lugar habitual de residencia. En este sentido, Málaga, con la bondad de su clima, sus numerosos días de sol, sus playas y la diversidad de tipos turísticos que ofrece se configura como un foco de atracción turístico en continuo crecimiento, con diferencia al resto de las provincias andaluzas y en posición destacadísima en el conjunto nacional.

INTRODUCCIÓN.

En las ŭltimas décadas, se ha venido produciendo en las economías más avanzadas un crecimiento considerable de actividad en el sector servi- cios en palabras de García, Marco, Molina y Quer, (1998, p. 557), una terciarización, tan pronunciada que seg ŭn Esteban Talaya, García de Mada- riaga y otros, (1998, p. 1171) se estima que de cara al tercer milenio el 75 por ciento de la población activa de los países desarrollados se ocuparán en este sector contribuyendo a producir más de las tres cuartas partes del valor del P.I.B. de los respectivos países. En este contexto el turismo se pre- senta como un subsector de creciente peso y segŭn las predicciones de la Organización Mundial de Turismo para el año 2000, una de las principales actividades económicas del mundo. En España el turismo es también uno de los sectores más dinámicos (Aranda Ogáyar y González Valverde, 1997, p. 1081), una de las activi- dades más importantes del país (Gómez Miranda, 1998, p. 453), el ŭnico componente de la balanza de pagos, si exceptuamos las transferencias, que mantiene año tras año saldos positivos sustanciales hasta el punto que, entre 1964 y 1996, sus ingresos netos han cubierto entre un 44 y un 153 por 100 del déficit comercial español (Donoso, V., 1997, pp. 418-419). En esta línea se sitŭa Andalucía, con un considerable peso en la favorable coyuntura que a nivel nacional ofrece el sector. En la región, la más terciarizada de España detrás de Baleares, Canarias (sector turístico) y Madrid (diversificación del sector servicios), el turismo es la actividad princi- pal con gran incidencia en la producción, el empleo y además, muy importante, por el "efecto arrastre" que ejerce sobre otros sectores económicos como es el de la construcción (ESECA 1997). Dentro de este panorama andaluz destaca el caso de Málaga. Una provincia dependiente fundamentalmente del sector servicios y dentro de éste también del turismo, que como dice Trigueros (1997, p.16), es "su actividad económica principal y de mayor peso nacional del sector" hasta el punto que esta dependencia tan acusada, constituye uno de los principales riesgos a los que se tendría que enfrentar la econonaía malagueña en circunstancias diferentes a las actuales. Pero, como bien es sabido, la actividad turística camina con buen pie y cada día son más los turistas que, por muchos motivos, se sienten atraídos y visitan la zona. La diversidad de productos turísticos ofertados dentro de un mercado turístico cada vez más intemacionalizado y próximo (Gabilondo, 1996, p.89), - resultado de la interacción entre productores de servicios y demandantes - (González y Mora, 1996, p. 106); la superación en la mayoría de los casos de las expectativas, en el binomio calidadiprecio por parte del (cliente) turista que, en definitiva, es el ŭnico que puede determinar si un servicio es o no de calidad (Díaz Martín y Vázquez Casielles, 1997, p. 138) pues, la calidad desde cierto enfoque, se entiende como dice Camisón (1996, p. 104) en clave de satisfacción del cliente; y junto a ello, la modemización de la infraestructura de comunicaciones (red viaria, ferrocarril, aeropuerto, etc.) elemento tangible en el que se apoya la actividad turística, sit ŭan a Málaga en vísperas del cambio de siglo, a las puertas del tercer milenio, en un lugar privilegiado en el conjunto nacional, en el primero de Andalucía tanto por el n ŭmero de visitantes como también, por el amplio segmento que ha optado por elegir esta provincia como lugar donde disponer de una segunda vivienda y además, en una posición capaz de hacer frente a la competencia de mercados ya consolidados y de resistir los embates que pudieran Ilegar de nuevos oferentes. Especificar la diversidad de tipos de turismo, y el volumen de turistas que llegan a Málaga es lo que pretendemos reflejar en este estudio, no sin antes hacer una reflexión sobre el producto turístico y las formas de acceder a él.

PRODUCTO TURISTICO. FORMAS DE TURISMO.

Como señalan González y Mora, (1996, p. 106) el turismo más que un sector productivo es una actividad humana en la que confluyen aspectos económicos, como la producción y comercialización de servicios turísticos, otros de carácter sociológicos, como la interacción de los turistas con el medio, y también aspectos psicológicos relacionados con las motivaciones y el comportamiento de los turistas. Moles y Vilasalo (1996, p. 432) lo definen como "conjunto de relaciones, servicios, instalaciones, técnicas y actividades que se generan a raíz de ciertos desplazarnientos humanos y que están encaminados a atraer, prestar servicios turísticos y satisfacer las necesidades y motivaciones de los turistas". En cuanto a sector de la econornía, Bull (1996, pp. 9-10) dice que el turismo posee una serie de características. Entre ellas:

  • La necesidad de los consumidores de viajar hasta donde está el producto, e igualmente, de emplear tiempo y dinero comprando dicho pro- ducto turístico.
  • La variedad y variabilidad de los atributos que esperan adquirir los turistas en un solo viaje.
  • La incapacidad de los consurnidores para probar el producto antes de comprarlo.
  • La inmovilidad de los recursos en los destinos y, en especial, la incapacidad para desplazar los atributos de un destino turístico (tales co- mo el paisaje, el clima y patrimonio cultural) con el fin de producir el mismo producto en otro lugar.
  • La variedad y amplia garna de subsectores y oferentes implicados. De entre estas características interesa señalar por un lado el concepto de producto y por otro el de atributo. El producto turístico lo definen Moles y Vilasano (1996, p. 431) como el "conjunto de prestaciones, tanto materiales como inmateriales, que se ofrecen al mercado con el objeto de satisfacer los deseos y las expectativas de los turistas". Los productos turísticos dice Esteban Talaya (1996, pp. 253-254 y 1997, pp. 3-6) son básicamente servicios y por ello poseen las peculiaridades propias de los servicios, como son:
  • Los productos turísticos son intangibles, es decir, dependen de la experiencia personal de cada usuario, por lo que cada consumo turístico es ŭnico y podría decirse que irrepetible.
  • (^) La compra de los servicios turísticos supone un gasto previo a su utilización.
  • (^) Los servicios turísticos son adquiridos por los consumidores en el lugar donde se fabrican y se usan o disfrutan en un lugar distinto.
  • (^) Los servicios turísticos, como plazas en vuelos, habitaciones en hoteles, etc., no pueden almacenarse, etc.
  • Los productos/servicios turísticos varían en función de los componentes que incorporan... seg (^) ŭn integren el transporte, alojamiento, ali- mentación, actividades complementarias ... Los componentes son al mismo tiempo complementarios y sustitutivos (avión por automóvil).
  • (^) La calidad de los productos turísticos depende de factor humano, es decir, de la interrelación prestador-usuario.
  • (^) La creación de la imagen del producto en la mente del consumidor real o potencial depende de muchos factores entre los que podrían destacarse toda la información relativa al destino elegido, como son sus condiciones políticas, económicas, legales, de seguridad, sanita- rias, etc. La imagen también se forma por los diferentes prestatarios de los servicios complementarios que conforman el producto. Sobre la imagen nos dice Martín Rojo (1997, p. 132), "la imagen es realmente la apariencia o creencia sobre un hecho real, pero ésta vendrá condicionada no sólo por lo que se contempla, sino también por la perspectiva desde la que se contempla y por quién lo contempla". Una buena imagen es la mejor carta de presentación comunicada al exterior y se considera elemento decisivo en la elección de un destino tu- rístico. En este sentido consideramos la imagen "Costa del Sol" el mejor reclamo publicitario para que los turistas Ileguen a Málaga. Por otra parte, un producto turístico resulta o no atractivo en función de los atributos que le adoman. Para Camison y Monfort, (1993, p. 15) tres son los atributos definidores del producto turístico, los difícilmente cambiables (paisaje, riqueza ecológica, tradiciones, folklore, etc.), los modi- ficables por los responsables de tomar decisiones, tanto p ŭblicos como privados, tales como: infraestructura (servicios p ŭblicos y carretera/tráfico principalmente), seguridad, alojamiento, restauración, diversiones, vida noctuma, amabilidad, calidad de servicios, etc., y el precio, que aunque no puede considerarse un atributo componente del producto, es altamente significativo a la hora de estudiar su valor percibido. En línea similar, para Hu y Ritchie (1993) los atributos pueden estar basados en recursos (clima, paisaje), facilidades (formas de acceso, alo- jamiento), tangibles (montañas, parques temáticos) o abstractos (cultura, hospitalidad). También Esteban Talaya (1997, pp. 6-7) expone una visión parecida. Todos estos factores, muchos de ellos no sujetos a comercialización y difícilmente mensurables y en los que la componente psicológica personal no puede despreciarse son atractivos indispensables en la demanda de un destino turístico y constituyen junto con los bienes y servicios estrictamente turísticos lo que Morant, Monfort e Ivars (1996, p. 140) denominan producto turístico global, por aglutinar todos los elementos que inciden en la experiencia turística. Para que el producto pueda ser consumido, el turista tiene que desplazarse hasta el lugar donde éste se encuentra. En este sentido Figuerola (1994, p. 17) habla de turismo individual y colectivo y en esta misma línea, Hsieh, O'Leary y Morrison (1994) clasifican a los potenciales turistas en dos grupos: los que viajan con paquete turístico y aquellos que lo preparan de forma independiente. El paquete turístico, es viaje organizado en grupo generalmente por una agencia mayoritaria e incluye toda una serie de servicios como son: transporte, alojamiento, manutención, visitas programadas, etc. En este turismo de masa, que no es muy costoso, predomina el deseo de viajar. En contraposición al anterior, el turismo individual se realiza de manera personal. En este caso el turista adquiere de forma directa los distintos elementos que conforman el producto turístico: compra el pasaje, contrata alojamiento, hace sus pagos en alimentación, diversiones, etc. Estas dos formas de viaje ocurren de forma simultánea, el paquete, todo incluido, que había sido la forma mayoritaria de viajar en décadas pa- sadas sigue siendo el más utilizado, por los segmentos menos pudientes ansiosos de sol, de conocer lugares, etc., por el turismo social y también para aquellos lugares de grandes atractivos turísticos en los que las condiciones políticas o sociales aconsejan como más conveniente el viaje colectivo. Pero el turismo individual de forma independiente va ganando cuota de mercado. Así para Camison (1996, p. 100) "la demanda turística se expresa cada vez más en clave de personalización y no de masificación". Esta forma de turismo, que busca servicios y productos muy específicos y cualifica- dos, y que va unido entre otras cosas, a un cambio en la mentalidad y comportamiento del turista, mucho más selectivo y preparado, con unas ape- tencias personales muy concretas, también a la edad y, por supuesto, dado que resulta más caro, a las disponibilidades económicas, tiende a conver- tirse en la forma más apetecida para viajar sobre todo por los más pudientes. En Málaga (Costa del Sol) donde conviven estas dos formas de viajar, también se va haciendo patente el cambio de tendencia apuntada, pero aunque el turismo independiente y selectivo es el que más interesa sobre todo por los ingresos que genera, hay que decir que la forma colectiva o paquete (agencias, tour operadores) es aun mayoritaria y en este sentido dice Torres Bemier (1996, p. 23) que estos viajes "todo incluido no dejarán de existir en la Costa del Sol pues tienen su propio mercado entre los estratos de renta más bajos".

2. TIPOS DE PRODUCTOS TURISTICOS.

No se ofrecerían bienes y servicios para satisfacer la demanda turística de no existir unos factores de atracción que causan el desplazamiento de un individuo de su lugar habitual de residencia para la práctica del turismo (Morant, Monfort e Ivars, 1996, p. 134). Es decir que la oferta de bienes y servicios turísticos depende sumamente de la existencia de elementos de atracción que constituyen los móviles del desplazamiento para el viajero. Estos elementos o recursos son, entre otros: el clima, paisaje, folklore, actividades deportivas, congresos, etc. La oferta de bienes y servicios junto con los recursos perrrtiten identificar diferentes tipos de productos turísticos. En este caso nos referiremos a algunos de los que ofrece la provincia de Málaga.

2.1. TURISMO DE SOL Y PLAYA.

Se concentra en toda la zona litoral. Se caracteriza fundamentalmente porque la mayor motivación del turista es estar en la playa y también por su carácter masivo. Es el turismo por excelencia que ha dado nombre a la conocida mundialmente Costa del Sol, una imagen turística muy comercia- lizada y que ha quedado consolidada como marca. Su inicio se remonta al "boom" de los años 60 cuando la apertura de Espafia al exterior, tras el Plan de Estabilización, se tradujo, entre otras cosas, en una riada masiva de turistas ávidos de nuestro sol y nuestras playas (Esteve Secall, 1979, pp. 35-39). En la actualidad este tipo de turismo de ocio o esparcimiento se encuentra en una fase de madurez y aunque, en muchos casos, simultanea con otras altemativas sigue siendo el más demandado. A este respecto basta decir que seg (^) ŭn el Observatorio Turístico de la Costa del Sol, el 935 % del turismo que en el año 1997 Ilegó a Málaga lo hizo atraído por el sol y la playa y en el mismo sentido se expresó el pasado mes de Febrero la representación promocional de Andalucía en FITUR 99.

2.2. (^) TURISMO DE GOLF.

Incluye la práctica de este deporte y la asistencia a competiciones. Es un turismo de calidad, no asumible al de masas que, aunque en fase de crecimiento, es aun minoritario. Tiene como características los ingresos que genera, una media de 17.000 ptas. por persona y día y además ser la altemativa a la desestacionalización del sector turístico malagueño, pues como señala Zarca, (1996, p. 111) la temporada alta de golf comprende los meses de Octubre a Abril de cada año, justamente la temporada baja del turismo de sol y playa. En este sentido, en otoño y primavera, cuando parte del golf europeo viene a esta tierra haciendo caso del lema "Andalucía más horas de sol, más horas de golf', en una media de estancia que se prolon- ga algo más de 10 días, este deporte sigue produciendo sólidos ingresos.. Málaga es la provincia andaluza de mayor oferta golfística, cuenta con numerosos campos, algunos de ellos espectaculares. Una muestra de su importancia es que, precisamente en el más antiguo de ellos, en el Parador de Golf de Málaga, fundado en 1925, se ha celebrado durante los días 11 y 14 del pasado mes de Marzo el Turespaña Masters Open de Andalucía, (puntuable para la Ryder Cup que se celebrará en Septiembre de este año en el Country Club de Brookline, Massachusetts), que ha sido visto en más de 20 países y en el que los participantes se han repartido 83.193.000 ptas.

En este sentido los responsables del área turística de nuestra Comunidad Autónoma están impulsando este turismo con la puesta a punto de las Ilamadas Villas Turísticas cuyo programa tiene como finalidad la incorporación de la actividad turística en zonas del interior dotadas de belleza natural y, sin embargo, carentes de infraestructuras. Estas Villas Turísticas son instalaciones hoteleras enmarcadas a la perfección en el ambiente de la arquitectura propia de la zona rural, aunque con las máximas comodidades requeridas hoy por el sector y en el ambiente de tranquilidad y privaci- dad que demandan los que eligen este tipo de destino. Como ejemplo la "Villa Turística de la Axarquía". 2.7. (^) TURISMO RESIDENCIAL.

Finalmente no podemos dejar de mencionar este segmento turístico de gran peso específico en el litoral malagueño (Raya, P., 1996, p. 183) que se caracteriza por: perrnanecer el turista de forrna prolongada, durante gran parte del año en un lugar geográfico determinado; también porque el sistema de alojamiento que utiliza es extrahotelero y además por mantener una gran fidelidad hacia el destino elegido. El sol y la playa es factor determinante en la elección del destino; en la permanencia prolongada el tipo de alojamiento, bien vivienda en alquiler o en propiedad. En alquiler, durante el pasado verano, fueron ocupadas en regla 100.000 viviendas turísticas en el litoral malagueño 1 pero cada vez son más los visitantes que optan por tener una segunda vivienda en propiedad. A este respecto basta señalar que seg (^) ŭn datos del Banco de España en 1997 se invirtieron en la provincia de Málaga 75.000 millones de pesetas en la compra de apartamentos (Santana, J., 1999, pp. 20-21), ya que seg (^) ŭn estimaciones hechas por la SOPDE (Sociedad de Planificación y Desarrollo) el 54 % de los turistas de la Costa no utilizan establecimientos hoteleros.EI turismo residencial es en un 60 español y el 40 % restante extranjero. De estos ŭltimos en orden de importancia figuran británicos, alemanes y franceses. Este turismo residencial favorece el desarrollo del turismo sostenido y provoca un efecto multiplicador que repercute en otros sectores como la construcción, el comercio y los servicios por lo que es un importante elemento dinamizador de la economía malaguefia (Gómez de Travesedo, 1999, p. 14 ) genera divisas, consumo y puestos de trabajo. También provoca gran impacto en el resto de Andalucía y España donde la producción destina- da a abastecer esta demanda constituye una, en ning ŭn caso despreciable, fuente de actividad. Las expectativas segŭn Santana, J. (1999) están puestas en que para los próximos 5 años sean muchas las familias extranjeras que elijan situar su segunda vivienda en esta tierra y en este sentido, se trabaja desde la Federación Andaluza de Urbanizadores y Turismo Residencial y desde la Federación Provincial con campañas de promoción a nivel nacional e internacional y mediante la asistencia a ferias inmobiliarias como: Barcelona Meeting Point, el pasado octubre, Residence Intemational en Munich, MIPEM en Cannes, Inmobilien Messe en Hamburgo y organizando conferen- cias como Inmotur 98 e Inmotur 99 (25-26 febrero en Sevilla).

3. LA DEMANDA TURíSTICA EN MÁLAGA.

Dar una cifra cierta del nŭ mero total de turistas que cada año Ilega a Málaga o que reside en ella, nos parece por ahora imposible e incluso muy difícil aproximarnos a esa realidad, por quedar fuera de control la oferta turística no reglada y no disponer de información estadística regular del turismo residencial. Por ello y pese a dejar claro la importancia tan considerable que todo ese volumen representa, vamos a centrarnos solamente en aquellos viajeros que durante su estancia en la provincia se registraron en establecimientos hoteleros (cuadro n° 2) ya que de esta variable existen datos oficiales altamente significativos e indicativos de que el turismo en esta localidad sigue en aumento y que la provincia es la primera de Andalu- cía y la cuarta de España (detrás de Baleares, Madrid y Barcelona) por el n (^) ŭmero de viajeros que recibe.

CUADRO 2 .- VIAJEROS ENTRADOS EN ESTABLECIMIENTOS HOTELEROS (1994-1998)

R. ESP.

1994 R. (^) EXT. R. ESP.

1995 R. EXT.

1996 R. ESP. (^) R. EXT. R. ESP.

1997 R. EXT. R. ESP.

1998* R. EXT. ALMERIA 305.847 170..056 317.463 (^) 180.082 333.066 175.671 375.212 (^) 187.486 431.446 184. CÁDIZ 523.053 220.662 (^) 520.681 264.204 571.231 300.168 608.346 (^) 299.844 685.141 337. CóRnoBA 266.391 190.792 (^) 294.729 251.183 313.102 281.051 316.761 (^) 283.828 388.763 340. GRANADA 578.157 421.065 (^) 559.663 497.483 658.229 554.385 727.030 (^) 633.391 816.711 688. HUELVA 211.731 (^) 37.489 224.911 53.765 241.786 47.064 (^) 296.356 52.176 325.994 52. JAEN 245.536 (^) 37.680 237.261 39.922 264.092 38.406 (^) 260.701 41.070 299.302 50. MÁLAGA 789.931 1.009.641 (^) 765.007 1.230.748 800.395 1.272.686 (^) 925.779 1.419.935 1.043.041 1.659. SEVILLA 767.685 510.206 (^) 789.646 582.555 771.725 629.143 (^) 928.027 664.488 984.063 740.

Datos provisionales. INE.. Fuente: INE. Elaboración propia.

Claramente se ve la ventaja que durante todos estos años ha venido manteniendo Málaga con respecto a las otras provincias andaluzas y mu- cho más la que se observa si consideramos el nŭmero de pemoctaciones en hoteles en esos mismos años (cuadro n° 3).

CUADRO 3 .- PERNOCTACIONES DE VIAJEROS EN ESTABLECIMIENTOS HOT'ELEROS (1994-1998)

R. ESP.

1994 R. EXT. (^) R. ESP.

1995 R. EXT.

1996 R. ESP. R. EXT. (^) R. ESP.

1997 R. EXT. R. ESP.

1998* R. EXT. ALMERíA 1.396.199 1.752.888 1.423.619 (^) 1.902.070 1.474.770 1.799.493 1.528.925 (^) 1.833.985 1.724.159 1.758. CÁDIZ 1.283.122 644.930 1.274.379 (^) 912.661 1.373.580 947.233 1.532.293 (^) 1.119.429 1.745.110 1.285. CóRDORA 449.009 245.013 (^) 465.097 303.641 490.119 335.385 (^) 491.564 340.808 568.872 401. GRANADA 1.328.588 743.185 (^) 1.247.311 884.954 1.516.264 1.017.820 1.623.363 (^) 1.117.000 1.755.596 1.229. HUELVA 840.575 270.910 (^) 862.432 382.602 876.145 336.265 (^) 1.005.971 370.788 1.113.521 299. JAEN 384.819 (^) 44.400 385.690 48.373 438.757 47.873 (^) 420.801 51.023 489.552 65. MÁLAGA 3.122.930 (^) 6.047.098 3.008.251 7.126.402 3.125.081 (^) 7.348.557 3.559.351 8.344.955 3.969.084 9.621. SEVILLA 1.468.876 (^) 967.480 1.539.614 1.108.841 1.482.865 (^) 1.223.063 1.731.538 1.270.113 1.811.393 (^) 1.418.

Turismo Residencial, n° 2, octubre 1998

Cádiz 1 1 c7c Córdoba 7% Granada Huelva '% 4%

Sevilla (^) 7% 20%

Málaga 30% Jaén 4%

Jaén 2%

Córdoba cr, Granada in et, Huelva 5%

Mmería 13% Cáciz 10%

Málaga 46%

Almería

OPernoctac iones Viajeros

111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111

1111111111 1111111111111111111110111111111111111111111111IIII 1111111M 11111111111111111111111111111111

1111111111111111111,

(. )Datos provisionales. INE.. Fuente: INE. Elaboración propia.

La distancia que separa a Málaga de la provincia más cercana a ella por el n ŭmero de viajeros hospedados en hoteles, Sevilla, es verdadera- mente considerable y mucho más teniendo en cuenta que en esa localidad tiene su sede el Gobiemo Autónomo Andaluz. En este sentido, el gráfico n°

1 referente al año 1997

2 es más elocuente que cualquier palabra.

Gráfico 1 (^) Gráfico 2 VIAJEROS EN 1997 (^) PERNOCTACIONES EN 1997

Si contemplamos el n ŭmero de pemoctaciones la distancia se hace a ŭn mayor, Málaga registra el 46 % de las pernoctaciones en hoteles de to- da Andalucía (gráfico n° 2) seguida a gran distancia por Almería 13 % que ha desplazado a la capital andaluza hasta una tercera posición. El ŭltimo lugar, tanto por viajeros como por el n ŭmero de pemoctaciones, lo ocupa Jaén. La representación gráfica de esta distribución provincial la recoge el gráfico n° 3

Gráfico 3 DISTRIBUCIÓN PROVINCIAL DE LA DEMANDA TURISTICA. 1997

Málaga

Huelva

Córdoba

Almería

0% 10%^ 20%^ 30%^ 40%^ 505,

Fuente: INE.

Un punto importante que merece atención es la diferencia que existe en demanda hotelera entre los residentes en España y los residentes en el extranjero, en el período considerado 1994-1998. En cada uno de esos años es mayor tanto la cantidad de extranjeros alojados en hoteles como también el n ŭmero de días que permanecieron en ellos. En cuanto a la procedencia de estos turistas hay que decir que han sido los británicos los que más nos han visitado y lo siguen haciendo, se- guidos a gran distancia por Francia, Alemania, Italia y EE.UU. hasta 1996. Desde este año se han producido cambios. Por un lado se está notando un aumento paulativo del turismo alemán y simultáneamente una disminución del francés. El n ŭmero de visitantes alemanes es ahora mayor que el de la vecina Francia. Por otro lado hay que señalar la importancia que está alcanzando el turismo japonés que en 1997 ha Ilegado a ocupar, por el n ŭmero de viajeros entrados en establecimientos hoteleros en Málaga, el séptimo lugar que antes ocupaba Holanda como claramente se ve en el gráfico n ŭmero 4.

2 Se ha tomado 1997 porque el INE no tiene a ŭ n como definitivos los datos de 1998