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CapituLo 11 OBRAS DE REFERENCIA PARA LAS NORMAS Y USOS CORRECTOS DEL ESPAÑOL: INSTRUCCIONES DE USO VIRGINIA GONZÁLEZ GARCÍA Universitat de Valencia 0, Introducción En la etapa preuniversitaria, por norma general, los es- tudiantes han tenido contacto con dos tipos de diccionario: el diccionario bilingije y el monolingúe de castellano. Como docentes, a todos nos consta que el criterio para seleccionar dichas obras de consulta suele venir condicionado por la co- modidad. Los estudiantes reconocen acudir al diccionario que «había en casa» y son minoría los que se acercan a la biblioteca para consultar diccionarios o cualquier otra obra de referencia. Por otro lado, en las últimas décadas ha aumentado con- siderablemente el número de obras lingiísticas de referencia alas que se puede acceder a través de internet. Una consulta del grupo «diccionarios de español en internet» en Google, el motor de búsqueda más utilizado en España, arroja tal canti- dad de resultados que cualquier usuario puede sentirse clara- mente desorientado y acudir, de nuevo, al primer enlace que aparezca, o al que resulte más atractivo visualmente. Del mismo modo, al llegar a la Universidad, los estudiantes pueden sentirse abrumados por la profusión de diccionarios (de los más variados tipos) que invaden las estanterías de las bibliotecas universitarias. 294 Virginia González García Con respecto a los diccionarios, además, muchos usuariós parten de una concepción errónea o simplista:de estas:obras, pues suponen que solo sirven para saber el significado de.uns: palabra, e ignoran que en ellos se hallan muchas orientacio- nes para el uso correcto de las palábras y que no existe solo. un tipo de obra lexicográfica, sino muchas otras que puede: resolver nuestras dudas como hablantes o escritores preocu: pados por el uso correcto de la lengua. Asimismo, se conocen poco las obras no lexicográficas qué pueden servir de referencia a los usuarios de la lengua. Por lo general, los estudiantes de primer curso de Filología, Perio: dismo, Humanidades, Traducción e Historia no han tenido una Gramática entre sus manos y desconocen qué es un libro de estilo o los recursos de que disponen en la web 2.0. Ante este panorama, parece conveniente guiar a nuestros estudiantes en la selva de obras de referencia que invaden las estanterías de las bibliotecas y las páginas de internet, ofre: cerles una selección de las obras más útiles para mejorar la calidad de sus escritos e intervenciones y perseguir la correc: ción según las normas del español, sin olvidar invitarles a que se sumerjan en ellas y encuentren los recursos que más con- vienen a sus intereses y objetivos. Las líneas que siguen pretenden servir de guía de manejo de las obras principales de referencia que se centran en las normas y usos correctos de la lengua española. Los lectores observarán la especial atención que se ha prestado a los recur: sos que nos proporcionan las tecnologías de la información y la comunicación, por su fácil accesibilidad para los usuarios y por haber mejorado su calidad considerablemente durante: la última década. Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 295 1. Diccionarios generales 1.1. EL DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 11.1. ¿Qué léxico recoge el DRAE? ¿Si una palabra no está en el diccionario, no existe? En las «Advertencias para el uso de este diccionario», la RAE (2001: x00010) afirma que el diccionario «pretende reco- ger el léxico general de lengua hablada en España y en los países hispánicos». Se insiste, además, en el hecho de que, ante la imposibilidad de recoger todo el léxico, en el caso de los dialectalismos, tecnicismos, vulgarismos, coloquialismos, arcaísmos, etc., se ha procedido a realizar una selección que se centra en recoger aquellos usos más «extendidos o caracte- rísticos» (RAE, 2001: xxxI)!. Siempre gobernado por el criterio de frecuencia de uso, además de los tipos de palabras que todos tenemos en mente, el prag recoge también siglas y acrónimos: CD-ROM, tac, DVD; marcas registradas que se utilizan como sustantivos comu- nes: celo, rímel; prefijos y sufijos con capacidad productiva: -ería, ante-. Con respecto a los derivados y compuestos, la Academia ha introducido en el diccionario aquellos que han sido consen- suados en sus plenos, por lo tanto no aparecen todas las po- sibilidades de creación morfológica de una palabra. Los au- mentativos y diminutos se incluyen cuando poseen un valor semántico diferente al de su término primitivo: pañuelo, ga- iillo, cejilla, etc. Cuando esto no sucede, se incluyen aquellos t Para tomar decisiones al respecto, los lexicógrafos académicos cuentan con el filtro que ejerce el Banco de datos de la sar, formado por dos grandes corpus: corDE (Corpus Diacrónico del Español) y CREA (Corpus de Referencia del Español Actual), que en total suman más de 400 mi- Tones de formas, EEC EEE EEE 77727727278, 298 a Virginia González Garéle Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 299 Tema ] etimología sstegoria grass y ] | duende. (De duen de casa, dueño de la cesa). m. Esplten fantástico del que se dice que habita én algunas casas ya] Sefaicón que Gavesea, causendo en dias frestomo y estruendo. Aparece con figura de vielo o de niño emíel narraciones madiciondes. 12. m. restañol. | 30. pl. 20d £Lartos secos y esplosos que se ponen en las o marca tapías para dificultar el escalo. A misesioso e inefable, Los E sudar alguien como a -, o perarer en — 85. cologs Aparecer en los lugares donde no se le esperaba. |] teger || tornos alguien —. E. colog. Traer en la imaginación algo que le [ | compita inquieta. |] 2, Tener encanto, atractivo, etc geográños Figera 1, Esquema de artículo lexicográfico DRAE Aunque veremos algún elemento más, es muy frecuente que en un artículo lexicográfico del pras aparezcan los ele- mentos que se presentan en la figura anterior. El lema aparece siempre marcado en negrita y está consti: tuido por la unidad léxica que se busca en el diccionario. Está unidad puede estar conformada por una sola palabra, comó duende, o por varias: ex aequo, deus ex máchina. : Con respecto a la forma, el lema suele aparecer en redonda y negrita, como en el ejemplo anterior, pero también puede presentarse en cursiva negrita, cuando se trata de extranjeris- mos no adaptados a las reglas generales del español: carpac- cio, ferry, ertzaintza. _ Las palabras que tienen flexión de género, esto es, formas distintas para el masculino y el femenino, aparecen desdobla- das en su lematización?: Con respecio a la presentación de estos artículos, se informa en la intro- ducción del oraz (2001: xx1x): «Para respetar la economía de medios exi- gíble en una obra como esta, se ha seguido recurriendo —como hacen todos los diccionarios— a los usos gramaticales de nuestra tradición, desconfiado, da corsario, ria directivo, va Es posible encontrar, con frecuencia, un número superín- dice acompañando al dema y, seguidamente, la misma for- ma con otro número superíndice. Esta distribución indica que nos hallamos ante palabras homónimas, esto es, pala- bras que han confluido en una misma forma pere cuyo origen etimológico es diferente, como se observa en las entradas de chorizo. En el primer caso la voz tiene su origen en el latín, mientras que en el segundo caso, se trata de un derivado de chori, voz del caló. chorizo!. (Del lat. salsiciua). m. Pedazo corto de tripa lleno de came, regularmente de puerco, picada y adobada, el cual se cura al humo. chorteo?, 22. (De chori). m. y f. vulg. Ratero, descuidero, ladron- zuelo, El superíndice también se utiliza para diferenciar los infi- nitivos de las formas sustantivadas que derivan de ellos, como por ejemplo ser! y ser?, ser!, (De seer). verbo sust. U. para afirmar del sujeto lo que sig- nifica el atributo. ser”, m. Esencia o naturaleza. Tras el lema, entre paréntesis, aparece la etimología de la voz escrita en caracteres latinos cursivos, con excepción de las etimologías griegas, que aparecen escritas con su alfabeto grie- go. En aquellos casos en los que la etimología de la voz se de- duce claramente por tratarse de un derivado, esta no aparece. En el ejemplo de duende que nos ha servido de punto de partida, aparecen abreviaturas: 1, frs. cologs., Ánd. que res- Así, las definiciones, especialmente las que utilizan el procedimiento de la remisión [...] a un lema como moción de género, se han redactado en masculino, respetando el principio de género inclusivo existente en español». 300 Virginia González. Garolá Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 301 ponden a diferentes tipos de información. En este casi fieren ala categoría gramatical y al área dialectal en e de voz es vigente, pero las marcas, como se llama a Estas abre. viaturas, pueden aportar otros datos de importancia para co. er el uso de la voz que hemos buscado. Normalmente, se presentan con el mismo ordi y len en el que a i a continuación. que aparsces explicada Como se ha visto, tras la etimología, aparece siempre le marca gramatical, que abarca desde los sencillos m. (non- re masculino) o adj. (adjetivo), hasta algunas marcas com. (nombre común en cuanto al género). MU a Las marcas de intención del hablante o de valoración de su mensaje se refieren a elementos como despect. (despec: ivo), malson. (malsonante), eufern. (eufemístico), etc. Las marcas de niveles de 1so o registro de habla aluden a elementos como cult., (cult l, 5 i tiD), colog. (coloquial), etc. 0) vals (vulgar), infame. Gofane 7 Sen; . a voces técnicas vienen señaladas, igualmente, mediante arcas técnicas correspondientes al campo del saber al que pertenecen: Quím. ími . (heráldica), etc. Quím. (química), Arq. (arquitectura), Heráld. ml Lomo se ha visto en el caso de duende, los dialectalismos pañoles y las voces y acepciones de América y Filipinas apa: recen precedidas por una marca geográfica: Col, (Colombia) Á. Guar. (área Suaranítica), Val. (Valencia), etc. ET : : , E diccionario académico recoge un gran número de paz a ras con carácter anticuado, con el objeto de facilitar lá mprensión de textos antiguos. La «edad» de estas voces se señala mediante marcas e ló; ue las clasifican e: Ono. cas Q Es lasil TE — Ant, (anticuado o antiguo): i 5 e guo): acepciones cuya última documentación — Desus, (desusado): acepci alu , y ¿pciones cun dór tior a 1500 pero anterior a 1900. ya última documentación es poste- — Pus. (poco usado): responde a un criterio de frecuencia más que cronológico y se aplica a acepciones que se emplean después de 1900, pero presentan un uso actual difícil o imposible de documentar. — Germ. (germanía): con esta marca. señalan las voces de germanía, jer- ga de ladrones y rufianes empleada durante el Siglo de Oro, La información que aportan todas estas marcas puede ver- se completada por motas situadas tras la definición, del tipo U. t.c. s.m. (usado también como sustantivo masculino), Apl. a pers. ul. É. C. S. (aplicado a personas usado también como sustantivo). Separadas del resto por una doble barra de mayor grosor, aparecen las formas complejas, divididas a su vez en dos blo- mbinaciones estables del ques, en el primero aparecen las co: lema con elementos que desempeñan una función adjetiva: boca del estómago, boca de riego, etc.; en el segundo bloque aparecen locuciones, expresiones, frases, etc.: boca a boca, de- cir lo primero que a alguien le viene a la boca. Con respecto a la presentación tipológica de estas formas complejas, conviene volver a la voz que nos ha servido de ejemplo al principio de este apartado. En el caso de duende, se observa la siguiente forma compleja: andar alguien como un -, O parecer un -. El símbolo - se conoce como virgulilla y se usa en el DRAE para sustituir al lema en los casos de formas de complejas, con el objeto de economizar espacio. Otro símbolo que encontramos en el diccionario académi- co es el cuadro, M, que aparece junto a la abreviatura Y. en los envíos. Se trata de un sistema de remisión interna que nos di- rige a otro lema bajo el que podemos ampliar la información que buscamos. Al final de la acepción, si se considera necesaria, puede aparecer información acerca de la ortografía, o de la morfo- logía de la voz (conjugación, por ejemplo), precedida de su abreviatura en versalitas: encoráceo, a. (De cneorum, nombre de un género de plantas).adj. Bot. Se dice de las plantas angiospermas dicotiledóneas afines a las Cigofiláceas; , $ , : $ y , . E $ , Ñ y $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ $ , S S A $ : $ $ $ $ Y : E , 304 Virginia González García Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 305 aparece: al introducir en el campo de búsqueda determinada voz, la máquina ofrece todos aquellos artículos en las que esta forma parte de unidades pluriverbales complejas. La respues: ta a esta consulta aparece, como se observará en la siguiente figura, situada bajo el cuadro de búsqueda. Ala derecha, como siempre, se despliega el sentido del primer artículo encontra: do. Puede observarse, por ejemplo, en el caso de color, que la voz se combina en unidades complejas con las siguientes entradas del diccionario: degradación, escalera y lápiz. 3.1. 85 Diaminción ds too Que, om Cog ono y toys e lapa, sd as lts 180 cua. 4 Udo Trama Cano an O e 45d cutis pet sad 1-4 20% Destino macaco da ra qu 6 cara e IOB Av qu 5 aciorcimds 0er an. 63h, a TA TOPICO da SE 00 IQ ORO Gu CN OA, imagex 2. Búsqueda en el lema de formas complejas del orar en co-rom El tudice de lema permite ver en qué artículos aparece la palabra buscada, no solo como lema, sino como parte in- tegrante de la entrada lexicográfica, por ejemplo, en la de- finición. Una función semejante tiene el índice de formas, pero en este caso, se pueden hacer búsquedas de la palabra flexionada, como por ejemplo: ostras (en plural), continúan (en presente), etc. La búsqueda en el índice de abreviaturas y marcas resul- ta utilísima pues presenta todas las marcas que se utilizan en el diccionario y permite el acceso a todas las formas en las que aparece cada una de ellas. Por ejemplo, veremos cómo una marca como poét. (poético) aparece calificando a 237 lemas. Los árboles de consulta agrupan jerárquicamente las dis- tintas marcas, de manera que se puede buscar directamente por lenguas, ámbito geográfico, etc. Esta función es muy útil para realizar trabajos universitarios sobre aspectos lexicoló- gicos y semánticos, o investigaciones de mayor calibre, pues permite extraer, fácilmente, por ejemplo, todas las palabras que aparecen en el diccionario y que han sido marcadas como procedentes de determinada lengua, o aquellas marcadas con el término figurado o cualquier ctra marca semántica, para proceder a estudios sobre el grupo obtenido, Cuando el artículo lexicográfico que estamos consultando es muy extenso, podemos recurrir a la función de búsqueda en la entrada, que localiza elementos en el interior de un artí- culo lexicográfico. La consulta avanzada realiza búsquedas de mayor com- plejidad a través de un formulario en el que el usuario puede ir seleccionando los aspectos que quiere que aparezcan en las voces encontradas. Además de todas estas funciones de búsqueda, que amplían las posibilidades didácticas y de uso del diccionario, existen otras aplicaciones que no son posibles en el diccionario im- preso. Su configuración como hipertexto permite al usuario pulsar sobre cualquier palabra que aparezca en una defini- ción y obtener su entrada lexicográfica correspondiente. Otra utilidad importante para llevar a cabo trabajos sobre el léxico permite crear notas personalizadas que quedan almacenadas en el programa. Para ejemplificar ese uso, he añadido una nota a la entrada lexicográfica de niscome: «buscar en CREA». 306 Virginia González-García AN uniera. ¿Det ríahwa seri cegíza, y commit ola). 4. Há Ola an que ss cusce el maíz dispuesto pares tortilá, Ea e: a O Imagen 3. Uso de las notas en DRAS 62, CD-ROM Por otro lado, esta aplicación permite copiar las entradas lexicográficas para pegarlas en Word o cualquier otro proce- sador de textos; es posible, a su vez, exportar los artículos en formato ErmL e imprimir las entradas que se desee. Otro elemento destacable dentro de las funciones de esta versión electrónica del diccionario académico es la posibili- dad de acceso a la conjugación de los lemas verbales, median- te un icono situado a la izquierda de estos, Para terminar con la versión en co-rom, esta presenta otra utilidad ausente en la edición impresa, la posibilidad de ac- tualizar sus contenidos a través del sitio de la Real Academia Española (http://www.rae.es). La versión impresa, como sabe- mos, solo se verá actualizada cuando aparezca la 23.* edición en las librerías. Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 307 1.1.4. El oraz en línea () La versión en línea del diccionario académico reduce sus utilidades con respecto a la versión en cb y nos lleva de nue- vo a la búsqueda alfabética de contenidos, aunque permite realizar una búsqueda por aproximación, de manera que si la palabra objeto de nuestra pesquisa no está en el diccionario, este nos lleva a aquella cuya forma sea más cercana. Esta sim- plificación se ve compensada, sin embargo, con otras caracte- rísticas exclusivas de la versión en línea. En primer lugar, es posible añadir un enlace del dicciona- rio en nuestro navegador de internet, cualquiera que sea el que utilicemos (Explorer, Mozilla, Google Chrome...), de forma que no es necesario cargar la página de la RAE para acceder al diccionario, sino que podemos hacer la búsqueda que desee- mos directamente desde la barra de marcadores. Al igual que la versión electrónica comentada anteriormen- te, el praz en línea ofrece la conjugación de cada forma verbal. El diccionario posibilita, asimismo, mediante un sistema de hipervínculos, acúdir a la definición de ciertas formas com- plejas sin necesidad de realizar una nueva búsqueda. La novedad más notoria de esta versión del prag está cons- tituida por el acceso que sé ofrece, desde octubre de 2007, a las enmiendas y modificaciones que sobre el diccionario se van haciendo en su recorrido hacia la 23.* edición. Este proceso se ve reflejado mediante tres tipos de cambios en el inventario del diccionario: adición de artículos o acepciones nuevos, supresión de artículos o acepciones y enmienda total o parcial de artículos. El usuario, al realizar una búsqueda, accede, en primer lu- gar, al artículo perteneciente a la 22.* edición, y en el caso de que este ya haya sido enmendado, aparecerá un aviso en rojo ala derecha del lema. Tras pulsar sobre este hipervínculo, se muestran las enmiendas correspondientes al artículo, que aparecen con una marca de agua en la que se indica: redac- 310 Virginia González Garci garbo, que la joven estrella dijo con pasión y duende; DPlaja:El español 411: Para Sevilla, lo mismo es.Madrid, que Bilbao, que Barcelona, ciudades sig “duende” ni gracia. Delibes Año 52: No me gustan [los toros]. Comprendo que deben tener su duende, pero yo no acierto a hacerme con:éLo:lcoy- migo. Como se observa, al lerza, que aparece en negrita, le sigue la información sobre su categoría gramatical con las abrevia- turas tradicionales al uso, a las que pueden preceder, entre paréntesis y en cursiva, indicaciones de muy variado tipo, destinadas a facilitar el uso de la voz que se va a definir. Una pequeña cala aleatoria en el diccionario arroja los siguientes ejemplos: (Pol), (raro), (Taur), (col), (semiculto), (reg)... Se tra- ta de indicaciones acerca de su vigencia de uso, el campo técni- co al que pertenece, el registro y el nivel de lengua, su carácter regular o irregular dentro de la conjugación verbal, etc. Una de las indicaciones más interesantes y útiles que los usuarios pueden obtener en el pza está constituida por las orientaciones que se aportan, en las palabras de origen ex- tranjero, acerca de su correcta pronunciación en español: -Eríl; frec con la grafía duty free; «lutyfres (ing; pronune corriente, Idi plnormal, invar) crépere (fr; pronunc corriente, Ikrepertl) condoitiero (it; pronunc corriente Ikondotiéro/) Si echamos otro vistazo a la entrada de duende en el pza, observaremos el elemento más destacado de esta obra lexi- cográfica: tras la definición y separada con la barra vertical, aparecen las citas que ilustran al usuario sobre la definición y el uso de la voz buscada. La cita viene siempre antecedida por indicaciones sobre su procedencia, mediante un méto- do abreviado que se puede descifrar fácilmente acudiendo al apéndice de textos citados que aparece al final de la obra. Nos encontramos, en suma, con una obra lexicográfica que cambia el criterio normativo y de aceptación por unos pará- metros centrados en el uso y documentación de las voces que recoge. El pea muestra el léxico, además, en plena vitalidad Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 311 en su contexto, y guía al usuario«de una forma clara y sencilla para el manejo más adecuado de las formas consultadas. 2, Dicclovarios de dudas y dificultades Los diccionarios generales resuelven, claro está, muchas de las dificultades con las que nos enfrentamos los usuarios del español. Para empezar, en el lema podemos ver cómo se escribe determinada voz y senos orienta desde el principio, por consiguiente, sobre su ortografía. Asimismo, estas obras nos ofrecen aclaraciones sobre el sentido de determinadas vo- ces, su categoría gramatical, y algunas otras cuestiones, como su mayor o menor carácter especializado, etc. No obstante, hay preguntas cuya respuesta no se encuentra en estas obras. Por ejemplo, un redactor periodístico desea saber si presidente se escribe con mayúscula o con minús- cula, y si la presidenta estuna forma usada o no. En el praz nada aparece sobre esta información que necesita, de hecho, al acudir a esta fuente observa que la forma presidenta no se contempla. Resolver este tipo de cuestiones no es cometido de los dic- cionarios generales sino de otro tipo de obras lexicográficas, los diccionarios de dudas y dificultades, que recogen como lema de sus artículos aquellos elementos que pueden presen- tar vacilaciones o usos conflictivos. No se puede hablar de diccionarios de dudas sin hacer re- ferencia a la obra que durante años ha guiado a generaciones de estudiantes y profesores en el uso correcto de la lengua, y ha constituido un claro referente para obras posteriores que poseen una orientación normativa: el Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española, de Manuel Seco. En esta obra se perfilan ya muchos de los rasgos que confi- guran el actual diccionario de dudas de la Academia: presen- 312 Virginia González García cia de ejemplos para censurar o confirmar usos, elaborado sistema de remisiones internas y presencia de apéndices fina: les. En el caso de la obra de Seco, entre los apéndices finales destaca la presencia de un vocabulario ortográfico que se cen- tra en palabras complejas en cuanto a su escritura. A continuación pasaremos a centrarnos en el Diccionario panhispánico de dudas (bro) de la rar, claro heredero de la obra de Manuel Seco, que nos servirá para analizar en más profundidad las características generales de un diccionario de dudas. 2.1, EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS DE LA RAE 2.1.1. El Drb en su versión impresa Volviendo al caso que nos ha interesado arriba, el uso de presidente, encontraremos mayores indicaciones acerca de esta voz si acudimos a una obra como el Diccionario Panhis- Pánico de Dudas: presidente. Persona que preside algo' y, en una república, jefe del Esta- do". Por su terminación, puede funcionar como común en cuanto al género (ella presidente; — género?, la y 3c): «La designación de la presidente interina logró aplacar la tensión» (Clarín [Arg.] 10.2.97); pero el uso mayoritario ha consolidado el femenino específico presidenta: «Tatiana, la presidenta del Co- mité, no le dejaba el menor espacio» (AlvzGil Naufragios [Cuba 2002]. Sobre su escritura con mayúscula o minúscula inicial, > mayúsculas, 4.31 y 6.9, En primer lugar, esta entrada nos informa acerca de la con- solidación de la forma flexionada presidenta y, con. respecto: a la cuestión de las mayúsculas, nos reenvía al apartado de mayúsculas y señala los epígrafes en los que aparece la infor- mación que resuelve nuestra duda: 4.31. Los títulos, cargos y nombres de dignidad, como rey, papa, duque, presidente, ministro, etc., que normalmente se escriben con minúscula (> 6.9), pueden aparecer en determinados casos escritos con mayúscula. Así, es frecuente, aunque no obligatorio, que estas palabras se escriban con ma- yúscula cuando se emplean referidas a una persona concreta, sin mención Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 313 expresa de su nombre propio: El Rey inaugurará la nueva biblioteca; El Papa visitará la India en su próximo viaje. Por otra parte, por razones de respeto, los títulos de los miembros de la familia reinante en España suelen escribir- se con mayúscula, aunque vayan seguidos del nombre propio de la persona que los posee, al igual que los tratamientos de don y doña a ellos referidos: el Rey Don Juan Carlos, el Príncipe Felipe, la Infanta Doña Cristina. También es costumbre particular de las leyes, decretos y documentos oficiales, por razones de solemnidad, escribir con mayúsculas las palabras de este tipo: el Rey de España, el Jefe del Estado, el Presidente del Gobierno, el Secretario de Estado de Comercio. Por último, es muy frecuente que los cargos de cierta categoría se escriban con mayúscula en el encabezamiento de las cartas di- rigidas a las personas que los ocupan. 6,2, Los títulos, cargos y nombres de dignidad como rey, papa, duque, presidente, ministro, etc., se escriben con minúscula cuando aparecen acom- pañados del nombre propio de la persona que los posee, o del lugar o ámbito al que corresponden (el rey Felipe TV, el papa Juan Pablo 11, el presidente de Nicaragua, el ministro de Trabajo), o cuando están usados en sentido genéri- co (El papa, el rey, el duque están sujetos a morir, como lo está cualquier otro hombre). Existen casos, sin embargo, en que estas palabras pueden escribir se con mayúsculas, Se puede observar que existen claras diferencias entre los elementos que se encuentran en un diccionario general y en un diccionario de dudas. Veamos, pues, cuál es la idiosincra- sia de este tipo de obras. En el ppp no encontramos, como se ha dicho anteriormen- te, todo el léxico que se considera general de la lengua. No aparecen, por ejemplo, las palabras botella, camiseta, pensar, pero, aunque, finalidad, etc. Sí que aparecen las voces suscep- tibles de presentar dificultades o aquellas en las que se sospe- cha que los usuarios de la lengua puedan tener vacilaciones como errores de ortografía, acentuación, conjugación, rección verbal, etc. Por este motivo, a diferencia del praz, en el pep los usuarios encontrarán un número considerable de extran- jerismos o de nombres propios: idéntikit o identikit, mailing, Florida, Malasia. En las primeras páginas de este diccionario de declara su carácter normativa, basado en «el conjunto de preferencias lingúísticas vigentes en una comunidad de hablantes, adopta- 316 Virginia González Garétó: Por último, destaca la inserción de un glosario de térmil. nos liugilísticos que hace accesibles a los usuarios no vet: sados en la materia algunos contenidos que aparecen en:hx: obra. 2.1.2. El vPD en su versión en línea () . La página web de la Real Academia Española ofrece taní- bién la posibilidad de consultar el Diccionario panhispánico de dudas en línea. La versión digital coincide con la versión impresa en todos sus contenidos, no obstante, se beneficia de la posibilidad que la red ofrece de trabajar con hipervínculos, de tal forma que, cuando se trata de las abundantes remisio- nes de las que consta la obra, basta con hacer un clic sobre la: palabra a la que se nos remite para desplazarnos a su artículo ES pa airieaaa erat cercas era eat Artículos tamálicos. an csi co nas Pesar ranas me nta eu quee) Inagez 6. Artículos temáticos del ppp en su versión en línea Otra diferencia de la obra frente a su versión en papel, como se observa en la imagen 6, es la presentación de los artículos temáticos en una sección aparte, de manera que se facilita la visualización de contenidos mientras que en la versión impre- sa, en algunas ocasiones, hay que adivinar bajo qué lema se encuentran determinadas explicaciones. Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 317 3. Libros y manuales de estilo 3.1. Limros O MANUALES DE ESTILO PARA TODOS LOS PÚBLICOS 3.1.1. Manual de estilo de la lengua española de José Martínez de Sousa Escrito por uno de los mayores expertos en edición y redac- ción en Ja lengua española (Martínez, 20073:29), este manual tiene el objeto de «resultar útil tanto a los científicos como a los técnicos y literatos». Esta obra divide su extenso contenido en dos partes, la primera está constituida por un manual de estilo en el que aparece una introducción que contiene indicaciones sobre normalización, estilo y edición científica, así como sobre la norma y uso del español. Finaliza con una valiosa recopila- ción bibliográfica de obras de referencia útiles para escritores y traductores. Tras la introducción, el autor se centra en todos los aspectos y fases del trabajo intelectual, desde las fuentes que hay que consultar para llevarlo a cabo, hasta las formas de cita, la corrección de errores de redacción y expresión, la ortotipografía y la organización externa de la obra entre otros elementos, tratados con la mayor rigurosidad. La segunda parte aparece envuelta en la apariencia de una obra lexicográfica en la que, alfabéticamente, se van pre- sentando una serie de materias e indicaciones de escritura y presentación sobre ellas. La heterogeneidad de esta segunda parte justifica por completo que el autor abandone la forma de manual y adopte el orden alfabético, pues, de otra mane- ra, sería imposible enlazar asuntos tan dispares. Para que el lector se haga una idea de la variedad a la que nos referimos, citaremos algunos de los lemas que constituyen las entradas lexicográficas de esta obra: tebeos, entrada en la que se nos informa, entre otros aspectos, de que los nombres de tebeos se escriben con cursiva; onomatopeyas españolas; epónimos («adjetivos que dan nombre a un pueblo, una ciudad o una época cuando se derivan del nombre de una persona»), etc. 318 Virginia González García Este completo manual de estilo resulta, pues, imprescik- dible para los usuarios de la lengua que tengan especial inte- rés en el cuidado de la expresión y en la presentación de sue trabajos; constituye una obra que analiza en profundidad las dificultades más frecuentes, así como los escollos con los qué todo escritor se topa alguna vez en el ejercicio de su profe- sión. 3.1.2, Hablar y escribir correctamente de Leonardo Gómez To: rrego Resulta obligatorio, al hablar de obras fundamentales sobre la norma y uso del español, reseñar una obra que se considera imprescindible dentro del ámbito de la gramática normativa y de las cuestiones de estilo: Hablar y escribir correctamente; de Gómez Torrego (2006). Esta obra supone la actualización: de los anteriores Manual de español correcto y Nuevo manual de español correcto. Además de la valiosa información que proporciona, hay que agradecer su carácter divulgativo «por ir dirigida a sec- tores muy heterogéneos de la sociedad» (2006:7), hecho que favorece su didactismo y la claridad con la que se exponen los diversos contenidos, por ello destaca, frente al resto de obras que reseñamos en este capítulo, por la inclusión de ejercicios en la mayoría de apartados. 3.1.3. Saber escribir y Saber hablar En el ámbito de obras de uso y estilo destinadas a un am- plio grupo de usuarios, destacan dos aportaciones recientes, de la mano del instituto Cervantes, centradas en el desarrollo del discurso escrito y del discurso oral. La obra Saber escribir (Sánchez Lobato: 2006) se concibe como una guía que acompaña al lector para resolver sus du- das en todas las fases de la escritura, desde la preparación del Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 319 escrito hasta la depuración de la versión final. Se centra en la redacción de textos académicos, profesionales y de opinión, por lo que resulta de utilidad para un público que posea va- riados intereses y, en especial, para estudiantes universitarios, pues no solo los orienta en las etapas académicas sino en sus posteriores contribuciones profesionales, Además de estas pautas, destaca un apartado en el que se presentan los errores habituales en ortografía e instrucciones sobre las normas y usos correctos del español. En la misma línea, Saber leer (Briz: 2008), al igual que su antecesor, analiza las diferentes fases de elaboración y pro- ducción de un discurso, pero en este caso se centra en los dis- cursos orales. Su objeto es aportar instrucciones claras para la elaboración de intervenciones orales, que clasifica en dife- rentes géneros según su ámbito de uso: el ámbito científico- académico y profesional, y el ámbito social. Analiza todos los elementos que participan en la producción oral y tiene varios apartados de especial interés dedicados a la ortología?, a la corrección léxica y gramatical y a la claridad de expresión. 3.2. LIBROS DE ESTILO ESPECÍFICOS PARA PROFESIONALES DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN En su quehacer cotidiano, los profesionales de los medios de comunicación, conscientes de su influencia en los usos lin- gúiísticos de lectores, oyentes y espectadores, se han visto en la necesidad de unificar criterios de presentación y de dispo- ner de normas que los guíen en su ejercicio profesional. Con esta finalidad surgen los manuales de estilo, que son definidos por Juan Luis Cebrián con las siguientes palabras en el Libro de estilo de El País: 5 Criclogía. (Del gr. óp0ohoyía). f. Arte de pronunciar correctamente y, en sentido más gencral, de hablar con propiedad (oxaz, 2001). 322 . Virginia González Garcídi Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 323 La segunda parte es un compendio de normas de estilo en- tre las que destaca, por no hallarse presente en otros manua; les, la presencia de un amplio apartado dedicado a la lengua oral y a la ortología. Esta parte se ve completada por un pe- queño diccionario de dudas de la lengua oral. P Por último, aunque la obra consta de más elementos que no se tratarán aquí, cabe destacar la presencia de un diccio- nario de términos técnicos de la televisión. £. Nueva gramática de la lengua española (ueny . Dentro del elenco de obras académicas, la aparición re- ciente de la Nueva gramática de la lengua española merece un examen, aunque sea incompleto para una obra de tal enverga- dura, de sus características generales. Ñ ) Surge esta obra con el reconocimiento del carácter poli- céntrico de la norma española (Raz, 2009: xLIm), de modo ue se ha optado por «describir pormenorizadamente las une. rosas estructuras que son compartidas por la mayor parte de los hipanohablantes, precisando su forma, su significado y su estimación social, y mostrar separadas las opciones particu- lares que pueden proceder de alguna variante, sea del español americano o del europeo». Dicho esto, los autores afirman ha- ber tenido en cuenta, en la medida de lo posible, la variación lingúística del español. Especial atención se ha dedicado ala variación geográfica; los comentarios que a este respecto se hacen suelen aparecer divididos en las siguientes zonas lin- gúísticas: Chile, Río de la Plata, área andina, Caribe conti- nental, México y Centroamérica, Antillas, Estados Unid: Filipinas, y España. : 3 7 Véase también el capítulo 2 de este libro. Para la ejemplificación de sus afirmaciones, los autores de esta obra han recurrido al uso de ejemplos procedentes de textos y a ejemplos creados por ellos mismos. Para los ejem- plos procedentes de textos, en muchos casos se han extraído de los bancos de datos de la Rar*, En suma, disponemos en este momento de los dos prime- sos vohúmenes recién publicados. El primero de ellos reco- ge aspectos de Morfología y Sintaxis y el segundo se centra únicamente en Sintaxis. Citamos, a continuación, uno de los párrafos, seleccionados al azar, para que los usuarios vayan familiarizándose con esta nueva gramática: 6.£2%z Algo más reducido es el paradigma de los sustantivos temporales derivados mediante sufijos vocálicos, como los que nombran las épocas en las que se realizan ciertas tareas agrícolas: cosecha, poda, siega, trilla, etc. No obstante, la mayor parte de los nombres eventivos resultan apropiados en los contextos característicos de los sustantivos temporales, como en dig- rante [la siega - la marcha - la compra). Son más propiamente nombres temporales recreo, veraneo, prórroga o alargue, que equivale a “prórroga de “an partido! en el español chileno, andino y rioplatense: El alargue terminó sin goles (Galeano, Fútbol). 3. Obras de referencia en línea Es indudable el valor de las obras que han ocupado los tres epígrafes anteriores y su contribución al uso correcto de la lengua. Sin embargo, aquellos que utilizan la lengua con fines profesionales necesitan de otras obras que informen acerca del uso de las palabras y estructuras, de los textos, en fin, que manejan y producen en sus tareas. Así, por ejemplo, si nos planteamos, por ejemplo, qué genero tiene la palabra wiki o wikilengua, la Academia no resuelve esta duda ni otras de tipo 2 — Además del coros y el caga, se ha recurrido también al com (Corpus del Diccionario Histórico) y el coress (Corpus del Español del Siglo 100) y al fichero académico de papel. 324 Virginia González García Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 325 similar. Para resolver mi duda he tenido que acudir a Wikilen- gua, recurse que se presentará más abajo, que utiliza: el -tér- mino wiki en masculino «un wiki», pero señala su extendido uso en femenino. Las obras en línea que veremos a continuación cuentan con una clara ventaja con respecto a las obras impresas: su posibilidad de actualización constante las convierte en un re- flejo de la lengua viva y en ellas se toman decisiones sobre el uso de elementos emergentes del español que necesitan ser regulados con la mayor inmediatez posible. 5.1. FunDÉu () Fundéu es una institución dedicada a velar por el buen uso del idioma español, que surgió como evolución del antiguo Departamento de Español Urgente de la Agencia EFE. En su consejo asesor se encuentran Valentín García Yebra, Leonar- do Gómez Torrego, José Luis Martín Albertos, Gregorio Sal- vador Caja y Humberto López Morales. La complejidad y amplitud de recursos que ofrece el por- tal de Fundéu responde a varios objetivos enumerados por esta institución en su sitio de internet: «ser un referente no sólo de los medios de comunicación españoles, sino también de aquellos otros del resto de los países hispanchablantes y de los Estados Unidos de América» y «proporcionar criterios uniformes del uso del español y ofrecer respuestas rápidas a las consultas que se les formulen desde cualquier medio de comunicación, para contribuir a evitar la dispersión lingúísti- ca 0 la invasión indiscriminada de neologismos», 9 — [20-01-20101. Con esta ambiciosa finalidad no es de extrañar, por lo tan- to, la amplia gama de secciones que aparecen en este portal y que pasamos a presentar a continuación. 5.1.1. Vademécum. Diccionario de dudas del español «Pádoc» es la hispanización de «paddock» caeppidata Véase desaliaizadora: Images 7. Vaderaécum de Fundén Al igual que el pp, el Vademécum tiene la finalidad de orientar a los usuarios frente a las dificultades que ofrece la lengua española. Sin embargo, al comparar ambas obras, en- contramos claras diferencias determinadas, probablemente, por el hecho de que esta última se dirige a profesionales de los medios de comunicación, por ello se trata de un diccionario nutrido de elementos a los que no se dedica atención especial en otras obras de referencia. El usuario puede hallar en esta obra consejos de uso acerca de nombres propios y gentilicios. Así Fundéu propone, por 328 Virginia. González Garcts Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 329 usuarios de este servicio: «La Fundación del Español Urgen- te señala que, así como los últimos coletazos es uma locución apropiada en español, no lo es los primeros coletazos, referida a las primeras manifestaciones o repercusiones de algo». 5.1.5, Wikilengua Con este nombre, que aparece en primer lugar entre las secciones de Fundéu, se ofrece un recurso fundamental dé esta institución, con la que se adapta de manera innovadora a las cualidades de la web 2.0 como recurso interactivo. Como su nombre indica, aquí el usuario no se encuentra ante una página simple de consulta, sino ante un wiki dedicado a di: versos aspectos de la lengua española. Un wiki es un sitio web compartido, que permite la elaboración de una misma página por múltiples usuarios, de manera que cualquier persona re- gistrada que lo desee puede aportar información sobre diver sos aspectos, En el caso que nos ocupa, Wikilengua permite «compartir información práctica sobre la norma, el uso y el estilo del español» y tiene como objetivo, además, «reflejar la diversidad de una lengua hablada por cientos de millones de personas»!0, Wikilengua permite dos tipos de accesos según el usuario. Los usuarios no registrados pueden consultar la información que aparece en este recurso, mientras que es necesario regis- trarse para introducir comentarios en los diversos portales y categorías que ofrece el sitio. Al principio de la página, nos encontramos con diferentes portales: Toponimia, Terminolo- gía, Gramática, Ortografía y personalidades. 19 [20-01-2010]. A) Portal de Toponimia ¿Me voy a esquiar a Pirineos o a Los Pirineos? Los usuarios de este portal pueden encontrar una ena lista de topónimos por países que van desde los non res de grandes capitales a los nombres de pueblos de reducido a ño, como es el caso de Ademuz, en Valencia. La filoso! a de wiki, que lo diferencia de una página web cion siste en que el usuario tiene la posibilidad de añadir da os. cuadro, así, un habitante de Albalat dels Tarongers, podría in- troducir su gentilicio siguiendo unos sencillos pasos a través de un editor de texto web que se activa al pulsar en el enlace que señalamos en la imagen: Hsniciplos: o a E cios E | leo E peon A a en Aden eomucero, ta E] Alasleta cria | asuañlero, a Alcaida, gajoates feta, a: gus Agen ETS Ae acusa Aaquás Angels ES Aaa Aivaaa Aa EE a fuen Rae pit A cad E Taronivets arre Acta deis pos Albelda el: e Sor a e e e a | a Anscae Aborig cena Amor za Ani Ass ci sar Aaceoa A a sar a, a mu au pues ceño, e | o Emager 8. Topónimos en Wikilengua El portal de Toponimia no se limita a recopilar topónimos y gentilicios, sino que además aporta información sobre el uso correcto e inserta una lista de topónimos que pueden pre- sentar dificultades al hablante, con aclaraciones al respecto. 330 Virginia González García Obras de referencia para las normas y usos correctos del español 331 Es lo que sucede con el artículo que dedica, por-ejemplo, «1 topónimo Pirineos!!, en el que tras una explicación de los di ferentes usos de la voz, cón y sin artículo, termina recomen+ dando «no omitir el artículo (escribir o decir, por ejemplo, a: Pirineos en lugar de a los Pirineos) ni emplear la forma sin- gular (el Pirineo) cuando queramos referirnos a la cordillera (los Pirineos)». B) Portal de Terminología ¿Sabías que «wikin viene del hawaiano «wiki wiki», que quiere decir deprisa”? El segundo portal con el que se encuentra el usuario de Wikilengua se centra en el campo de la Terminología. En este portal el usuario puede encontrar un valioso recurso, la Ter- minoteca, a través de la que se accede a Terminesp, banco de datos terminológico promovido por la Asociación Española de Terminología, desarrollado en colaboración con Fundéu. Esta base de datos terminológica trabaja con datos de la Asociación Española de Normalización y Certificación (ar- Nor), entidad dedicada al desarrollo de la normalización y la certificación. Su objetivo es «proporcionar las definiciones dadas en las normas españolas UNE de varias decenas de miles de términos, con equivalencias en otras lenguas, cuando las hay, tal como aparecen en ellas, sin entrar en su posible co- rrección o incorrección técnica»!?, El concepto de norma, en este caso, responde a un documento de aplicación voluntaria que contiene especificaciones técnicas basadas en los resulta- dos de la experiencia y del desarrollo tecnológico. Las normas UNE (Una Norma Española) son normas en español de cuya elaboración se encarga AENOR. 1 [17-01-2010]. 2 [20/01/2010]. Para que los usuarios puedan aportar información de otro tipo o disponer de ella, junto al término español, Ferminesp presenta un enlace que permite crear una página en Wikilen- gua con el mismo título y añadir la información que se de- see. A estas alturas el lector se preguntará qué relación tienen este tipo de normas con el uso de la lengua. Las bases de datos terminológicas del español se nutren de diversos documentos entre los que se encuentran este tipo de normas, pues de ellas se pueden obtener términos técnicos y científicos que facilitan la tarea de un gran número de usuarios entre los que destaca especialmente el gremio de ivaductores, Será este grupo de usuarios, pues, el que mayor interés pueda encontrar en las consultas a Terminesp. Aunque Terminesp ofrece cierta complejidad en su uso, lo más sencillo es acudir directamente al enlace «Ver lista de entradas de Terminesp» y buscar el término que desea encon- trar. Veamos, por ejemplo el resultado de una búsqueda del término «red conexa», que comentaremos a continuación: TENTRESP Ted COnexE wengue ds ra ea o ten ata Nose put mola, eos pueden racer eat pus seras de ota pau an ea time Has 3 imoceiaroma ¿oca ocn aa 0 Vil sm enesar rod conexa fs ato émano en ná: