LA RESTAURACIÓN BORBÓNICA
1. Introducción.
La inestabilidad del Sexenio Democrático, motivada por la tercera guerra carlista, la
insurrección cubana y cantonalismo, propició que en diversos sectores sociales y políticos
tomase cuerpo la idea de restablecer la monarquía borbónica. El artífice de ello fue Cánovas
del Castillo, quien articuló un sistema conocido con el nombre de «Restauración», que habría
de durar ininterrumpidamente desde 1875 hasta 1923, cuando se implantó la dictadura del
general Primo de Rivera.
2. Proclamación de Alfonso XII.
El 1 de diciembre de 1874, el príncipe Alfonso, hijo de Isabel II, firmó en la academia militar
donde se estaba formando, el Manifiesto de Sandhurst, en el que proclamó su intención de
convertirse en rey de España. Esta iniciativa solo fue posible por la labor propagandística
efectuada por Cánovas y los alfonsinos, respaldada por la nobleza, amplios sectores del
ejército, la burguesía industrial, los terratenientes y buena parte de las clases medias urbanas.
Sin embargo, la acción militar del general Martínez Campos precipitó los acontecimientos al
proclamar en Sagunto (Valencia), el 29 de diciembre de ese mismo año, al príncipe Alfonso
como rey de España. En enero de 1875 el nuevo rey entraba triunfalmente en Madrid y un
nuevo gobierno presidido por Cánovas, convocó elecciones a Cortes constituyentes mediante
sufragio universal masculino.
3. Principios doctrinales de la Restauración.
El régimen de la Restauración inicialmente se planteó un doble objetivo: articular un nuevo
sistema político estable, basado en el bipartidismo inglés y en una nueva Constitución, y
pacificar el país.
- Para superar la inestabilidad política anterior era necesario realizar una síntesis entre
el legado de la historia, es decir, las tradiciones (la «constitución interna»), y lo nuevo
(los ideales progresistas).
- La «constitución interna» estaba integrada por unos principios políticos esenciales o
«verdades-madre»: la monarquía borbónica, la libertad, la propiedad y el gobierno
conjunto del rey con las Cortes.
- En la política debía prevalecer el sentido realista y pragmático. Según Cánovas, la
política es el «arte de lo posible». Por ello, era necesario buscar acuerdos entre las
fuerzas políticas.
- Se entiende ahora que el poder civil es superior al militar, dado que su legitimidad
descansa en la voluntad nacional, manifestada a través del voto. Por ello, el régimen
de la Restauración alejó de la vida política al estamento militar y dio mayor
protagonismo a las Cortes y a los partidos dinásticos.
4. La Constitución de 1876
Se promulgó el 30 de junio de 1876, siendo la de mayor duración en la historia de España (de
1876 hasta 1931, salvo la suspensión temporal en 1923 por la dictadura de Primo de Rivera).
Sus características principales son:
- Supone un equilibrio entre la Constitución moderada de 1845, con la que guarda
muchas similitudes, y la democrática de 1869, de la que toma algunos principios
progresistas.
- Es una Constitución moderada y flexible, inspirada en el liberalismo doctrinario o
moderado, que se basaba en los valores de monarquía, religión y propiedad.