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Asignatura: Condicionamiento motivacion y emocion, Profesor: paqui padilla, Carrera: Psicología, Universidad: UGR
Tipo: Resúmenes
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La emoción es un conjunto de interacciones entre factores subjetivos y objetivos mediados por sistemas neurales y hormonales. Caben destacar cuatro aspectos de la emoción:
Por lo general, se activan desde el exterior, aunque también puede serlo desde el interior, por ejemplo la imaginación o memoria.
Según esta teoría, las emociones son conductas aprendidas y transmitidas culturalmente, de tal forma que para llegar a sentir alegría hay que presenciar antes la alegría ajena.
Pero Paul Ekman encontró las primeras evidencias científicas de que esta teoría estaba equivocada. Realizó un estudio y demostró que algunas emociones no son aprendidas sino universales e innatas y las llamó emociones básicas. Estas son: la alegría, aflicción, ira, miedo, sorpresa y repugnancia. La felicidad y la tristeza no se consideran emociones sino los estados de ánimo que provocan las emociones de alegría y aflicción respectivamente.
Los estudios de Ekman se limitaron a mostrar que las expresiones faciales asociadas a las emociones básicas son innatas y universales también, pero no nos dice nada sobre los sentimientos subjetivos que subyacen a dichas expresiones.
Al parecer, nuestra común dotación emocional enlaza a la humanidad de un modo que trasciende de las diferencias culturales, y esta universalidad supone un sólido argumento a favor de su naturaleza biológica, ya que son más fáciles de explicar. Por tanto, como estas emociones elementales están determinadas por nuestra estructura cereblar, no debería sorprendernos su esencial identidad en todas las culturas.
Por otro lado, cada cultura dispone de sus propias reglas definitorias de las formas de expresión
Lewis afirma que el amor romántico se inventó en Europa a comienzos del siglo XII por la
literatura, entonces, nadie podría haber sentido esta emoción antes de la Edad Media. Pero esta tesis, puede ser la idea más ridícula del siglo XX. Las actividades físicas de nuestros antepasados diferían mucho de las nuestras, pero su vida emocional era muy similar.
El amor romántico se encuentra en culturas distantes incluso en sociedades no alfabetizadas estudiadas por los antropólogos. De hecho, dos ponen a prueba la teoría culturista del amor romántico empezando por definir este como "un poderoso sentimiento de atracción sexual hacia una persona, sentimientos de angustia y añoranza en ausencia de la persona amada y una intensa alegría en su presencia". A esto le acompaña elementos como gestos de cortejo, regalos o expresión poética o musical. Cuando hicieron recuento, obtuvieron que en el 90% de las culturas aparecían estas características.
Con todo esto, cabe decir que en parte es verdad que el amor romántico es una invención europea, pero incluso las emociones básicas difieren de cultura a cultura, aunque sólo sea en pequeña medida. El amor romántico se manifiesta con leves divergencias en las diferentes culturas. Por ejemplo, en Occidente ha de cogerte por sorpresa, debe servir de base para un compromiso que dure toda la vida y constituye la forma suprema de realización personal.
En cuanto al espectro, el amor romántico no es ni tan culturalmente específico como la "condición de jabalí" ni tan elemental como el miedo. Por ello, Paul Grffiths añade al espectro las emociones cognoscitivas superiores , lo quesupone la división de este en tres secciones, estando estas en el centro.
Estas emociones no son tan rápidas y automáticas como las elementales ni se hallan asociadas universalmente a una expresión facial. El más claro ejemplo de este tipo de emociones es el amor, que crece de manera gradual y no hay una expresión facial específica asociada al sentimiento amoroso.
Estas emociones implican un procesamiento cortical mucho más intenso que las elementales. Mientras que éstas se procesan en las estructuras subcorticales, las emociones como el amor se procesan en el neocórtex. Es decir, están expuestas a la influencia de los pensamientos conscientes.
Existen otras emociones cognoscitivas superiores como la culpabilidad, la vergüenza, el desconcierto, el orgullo, la envidia o los celos. El amae (emoción que sentimos por la aceptación de otro individuo) también podría entrar dentro de esta categoría de emociones.
Por último, cabe destacar que son esencialmente sociales, es decir, la existencia del amor y del sentimiento de culpa requiere de otras personas para que se produzca. Y han sido diseñadas por la selección natural para ayudar a nuestros antepasados a enfrentarse a un entorno social cada vez más complejo, de hecho, pueden servir de cimiento para la unión de la sociedad humana.
A partir de Platón, numerosos pensadores occidentales han tendido a concibir las emociones como obstáculos para la acción inteligente, lo que se considera como concepción negativa de la emoción. La visión contraria, es decir, de la emociones como cruciales para el comportamiento inteligente, sería adoptar una concepción positiva de la emoción. Esta última visión no defiende que éstas sean siempre útiles pero sí que la mejor receta para el éxito no es la razón sola, sino una mezcla entre razón y emoción.
En general, los beneficios de tener emociones superan en mucho los inconvenientes. El hecho de que hoy tengamos emociones significa que, al menos en cierto estadio de nuestra historia evolutiva, han debido de ayudar a nuestros antepasados a sobrevivir y a procrear.
Algunas emociones ayudaron a sobrevivir a nuestros antepasados. Por ejemplo, el miedo resulta útil para huir de los depreradores hambrientos y la ira prepara el organismo para la lucha. La sorpresa ayuda a responder a estímulos nuevos y a prestarle más atención, la repugnancia ayuda a protegernos de infecciones y de envenenamientos al evitar que consumamos alimentos en descomposición o heces. La alegría no motiva a perseguir determinados cursos de acción y la aflicción a evitarlos.
La razón por la que nos alegra practicar sexo, reunirnos con amigos o recibir regalos es porque
propician el éxito reproductivo de nuestros antepasados. Por el contrario, nos aflige la muerte de un
neuroanatomía, si las emociones básicas como el temor se transmiten exclusivamente a través del
sistema límbico, las emociones cogniscivas superiores como el amor o la culpabilidad, parecen implicar un procesamiento cortical mucho más intenso. Esto sugiere que se desarrollaron mucho más tarde que las emociones elementales.
Es fácil ver cómo ayudó a sobrevivir a nuestros antepasados la capacidad de sentir miedo o repugnancia, pero comprender qué beneficios obtuvieron del hecho de enamorarse o de sentirse culpables no. Existen especulaciones en las que destaca Robert Frank, que nos permiten seguir explorando los hipotéticos beneficios de la dotación emocional para cada una de las emociones:
Por tanto, de acuerdo con Frank, las emociones cognoscitivas superiores como la culpabilidad, el amor y el afán de venganza desempeñan funciones de considerable utilidad. Nos ayudan a solucionar problemas de compromiso que seríamos incapaces de resolver sólo con la razón. Pero cabe decir que también tienen sus desventajas. El llamado "principio del esposado" es una. Consiste en que estas emociones te mantienen esposado a un determinado curso de acción que preferirías no seguir pero que cuando alguien te ponga las cartas sobre la mesa, estarías obligado a hacerlo.
Además, cuando ambos participantes de una disputa están esposados de la misma manera, surge un peligro añadido. Basta con que una de las partes pida a la otra poner las cartas sobre la mesa para que se desate un ciclo infinito de golpe por golpe. Por ejemplo: manifestantes intentan parar la construcción tumbándose en la vía del ferrocarril, el maquinista deja el tren andando y se baja, los manifestantes se esposan a las vías del tren, la compañía asigna al tren un maquinista casi ciego...
Cabe destacar que la venganza está respaldada por una buena razón evolutiva, sin ésta, seríamos fáciles objetivos de explotación.
En el presente, según Darwin, las expresiones emocionales y los sentimientos subyacentes han perdido ya cualquier utilidad, son sólo huellas del pasado. Por esto, Darwin parece respaldar la concepción negativa de las emociones.
En cuanto al miedo, es cierto que ya no nos enfrentamos a la amenaza de los depredadores o a ser
fobias o los ataques de pánico. Pero cabe decir que el miedo no sólo se limita a protegernos de los depredadores, también nos disuade de comportamiento temerarios como cruzar sin mirar o bailar al borde de un acantilado. Una vida sin miedo podría ser menos solorosa pero también más corta.
Respecto a la ira, actualmente no solemos recurrir a la violencia física, pero si es cierto que la lucha no tiene por qué ser un asunto físico. La ira nos da valentía y determinación para avanzar. Además, en muchas ocasiones la violencia física continúa siendo la única manera de defenderse. Por tanto, la ira es útil en su justa medida, pero sus excesos pueden provocar serios problemas, aunque esto puede aplicarse a las demás emociones.
El estado óptimo de una emoción consiste en poseerla en el grado adecuado, ni en exceso ni en defecto. Aristóteles afirmó que todas las virtudes eran términos medios entre los extremos de la posesión excesiva o insuficiente de una determinada emoción (miedo excesivo – valentía – miedo insuficiente, irritabilidad – amabilidad – prodigalidad o despilfarro). Esta visión se asemeja a lo que los psicólogos denominan hoy en día como inteligencia emocional , la cual implica lograr el equilibrio entre emoción y razón, saber cuándo controlar las emociones y cuándo dejarse llevar por ellas así como interpretar correctamente las emociones de los demás.
La evolución no se limitó a modelar nuestra capacidad de sentir y expresar emociones, sino que nos dotó asimismo de mecanismos específicos para la identificación emocional. Lo que nos permite aprender y confiar en los demás. Por ello, alguien sin capacidad emocional no lograría sobrevivir. 1 LOS SENTIMIENTOS MORALES
Se estudió el papel crucial de la emoción en la conducta moral y Adam Smith por ejemplo, vinculaba las emociones a la moralidad diciendo que las emociones estan diseñadas para ayudarnos a obrar moralmente, llamó a estas emociones sentimientos morales.
Otros como Hobes pensaban que nuestras emociones nos hacen tener hacia la conducta egoísta, y que laúnica manera que tenemos de obrar de forma moral estriba en trascender nuestros instintos animales y actuar de acuerdo con la ley.
Kant sostenía un planteamiento similar al de Hobes. Afirmaba que las acciones emocionalmente inspiradas no eran auténticamente virtuosas. Por ejemplo, cuando un hombre obedece a la ley moral por miedo no está actuando moralmente en realidad. Este planteamiento de Kant ha ejercido influencia en el pensamiento occidental de tal forma que hoy los actos pierden su valor moral cuando se inspiran en la emoción. Por ejemplo la envidia, que es una emoción, no es muy aceptada. Por otra parte, la concepción kantiana de moralidad ha dado lugar también a una visión engañosa de la toma de decisiones morales por parte de los individuos, queriendo dejar la moral a un lado y decidir sólo siguiendo la ley, que es más o menos la forma de actuar de un psicópata.