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Asignatura: informacion en radio, Profesor: Miguel Angel Ortiz Sobrino, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM
Tipo: Ejercicios
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La operación que ponen en marcha los periodistas para combinar unos sonidos con otros, inapreciable para los oyentes, toma prestado del cine el nombre de “montaje”. E igual que sucede con las películas, las informaciones también tienen más calidad unas que otras, más trabajo, más atractivo. En el periodismo informativo existen géneros que permiten mayores posibilidades creativas, más opciones artísticas. En el caso de los informativos, los sonidos, que constituyen la materia prima, se despedazan para después reorganizarlos y sólo tendrán eficacia comunicativa cuando formen parte de la producción radiofónica, de la obra completa. Los elementos del lenguaje radiofónico cobran vida dentro de los géneros – estructuras que permiten establecer relaciones de continuidad entre palabras, músicas, efectos y silencios–. Y tanto los géneros como los programas que se construyen a partir de ellos son objeto de estudio en la investigación que presentamos. Cuando los sonidos son informativos y se respetan los códigos deontológicos, el contenido informativo no admite creación en el montaje, es, más bien, una recreación. Sin embargo, el periodista selecciona siempre la forma radiofónica con la que adaptará la realidad: las palabras, los efectos, la música, el silencio. Y es en esta elección formal donde reside la fuerza creativa del profesional. La elección de las formas es la que decide la novedad, la originalidad y el valor del producto cuando se trata de la exposición de los mismos hechos. Por todo, la información en la radio es la suma de la realidad – contenido– y de la adecuación de ésta al código radiofónico – forma–. “Cada fragmento del discurso, al entrar en la fase de montaje y ser apartado del todo original del que formaba parte inicialmente, adquiere una naturaleza doble, y el nuevo discurso creado tiene dos análisis posibles porque en el relato resultante conviven dos niveles de significación”.
Para Marín y De la Torre, “la creatividad no es otra cosa que tener ideas y comunicarlas” 3 , siempre que esas ideas, como matiza Hernández, sean “nuevas, diferentes de las habituales, con un cierto grado de originalidad, pero que sirvan para la solución de los problemas que surgen en un determinado sistema, adecuándose al tipo de exigencias planteadas” 4. Y la solución al problema que se plantea en el ámbito informativo es la búsqueda de la forma con la que se narrarán los hechos: cómo crear el mensaje, siendo esta la labor prioritaria del periodista. Los géneros, como indicábamos, ofrecen diferentes posibilidades de ensamblar los sonidos. Para Cebrián son “un conjunto de procedimientos combinados, de reglas del juego, productoras de textos conforme a unas estructuras convencionales, previamente establecidas, reconocidas y desarrolladas reiteradamente durante un tiempo por varios autores”. Por lo tanto, la elección del género supone la elección de la solución informativa.
Por ser el único género que no admite reglas, es el más creativo de cuantos estudiamos. Las posibilidades de combinación de los elementos del lenguaje que ofrece esta elección son infinitas. Según Rodero, la riqueza expresiva es definitoria del género, que “se sustenta en la fuerza de los sonidos, explota al máximo las posibilidades del lenguaje radiofónico”.
El reportaje, que suele utilizarse para contextualizar los acontecimientos, permite utilizar los cuatro elementos, incluso otros géneros dentro de él, con libertad absoluta en cuanto a la disposición, tema, modo de abordarlo y experimentación. Por esto, Fontcuberta ha buscado conexiones entre este género y la literatura, asegurando que es el género que más relaciones establece con lo narrativo. Aunque está considerado como un género informativo, con frecuencia la información y la opinión conviven en él, tal y como explica Merayo: “los datos que se ofrecen, así como los documentos sonoros que se incluyen, no vienen determinados por un criterio de actualidad inmediata, sino que son seleccionados por el periodista en función de criterios más personales, emotivos, incluso estéticos”. Estas características lo convierten en el género que más potencia la capacidad creativa del periodista. El reportaje es un “modelo de representación de la realidad que a partir del monólogo radiofónico persigue narrar y describir hechos y acciones de interés para el oyente, proporcionándole un contexto de interpretación amplio en los contenidos y el uso de fuentes rico y variado en los recursos de producción, y cuidado y creativo en la construcción estética del relato” (Martínez-Costa y Díez Unzueta, 2005: 114). Como la mayor parte de los textos audiovisuales, se estructura en tres partes: apertura, desarrollo y cierre. El objetivo de este artículo es describir la función y los requisitos que le corresponden a cada una de estas partes y exponer también los diferentes tipos de aperturas, desarrollos y cierres con los que se pueden construir los reportajes en radio. Para ello, hemos partido de una exhaustiva revisión bibliográfica sobre el tema. A ella hemos sumado ejemplos reales de la actual narrativa, así como la experiencia profesional y docente de la autora. La mayor parte de quienes han estudiado la estructura del reportaje en radio coinciden en subrayar unas ideas fundamentales:
Supone una primera toma de contacto con la audiencia, a la que hay que descubrir el escenario de los hechos y la motivación que ha llevado al reportero hasta allí (Faus, 1981: 268). En este sentido, toda apertura tiene siempre dos cometidos: reclamar la atención del oyente y prepararle antes de ofrecer el dato fundamental de la historia. Esta preparación se refiere al tema del reportaje, pero también a su propósito y enfoque. Puesto que se trata de la primera toma de contacto con el receptor, se exige claridad de ideas y exposición precisa del tema y el enfoque del reportaje. Su importancia es decisiva ya que, como se suele decir en oratoria, “el principio es la mitad de todo”.
Considerado el cuerpo, la médula y el esqueleto del reportaje, se trata de la parte más extensa y la que contiene la mayor cantidad de información. En ella “se proporciona el grueso de los elementos del contenido, se sustenta el enfoque, se desarrollan los argumentos, se concatenan las narraciones y se aportan los principales datos,
La crónica será más expresiva cuanta mayor sea la capacidad comunicativa del autor, cuanto mejor domine la comunicación oral y mejor sepa comunicar con la voz. Junto con su voz, cobran gran importancia los documentos sonoros que garantizan que el autor ha estado en el lugar de los hechos y ha vivido la situación en primera persona. La noticia dialogada Más creativa que la noticia es la noticia dialogada, puesto que introduce el diálogo entre el editor y el reportero. Esta conversación convierte al oyente en testigo, incrementando su interés y curiosidad por el tema, y originando lo que Merayo califica como “ proximidad psicológica ” 13 , que es una de las características atribuibles a este género junto con una mayor credibilidad, eficacia y atención. Aunque son noticias minuciosamente preparadas, el oyente tiene la impresión de que los locutores están improvisando e interpreta que el diálogo surge de forma espontánea. La noticia Es un género menos creativo que los anteriores puesto que la libertad del periodista para elegir la combinación de los sonidos es menor que en el resto de las opciones: se permiten menos licencias, a lo que hay que sumar un estilo más riguroso. Para la autora de este artículo:
Antes de caracterizar el programa informativo radiofónico, primero es necesario conocer cuáles son las particularidades que definen cualquier programa radiofónico sea del tipo que sea. Para ello hemos de tener en cuenta dos perspectivas distintas: la que se basa en el mensaje y la que atiende a las características que definen la comunicación radiofónica. a) Atendiendo al mensaje , algunos autores como Muñoz y Gil (1994: 48) contemplan el programa radiofónico como “el conjunto de contenidos que con un tiempo y título determinados son difundidos por radio, integrándose en la programación, generalmente con un estilo propio”. Desde esta misma perspectiva, Cebrián (1994: 443) conceptúa el programa radiofónico como “un conjunto de contenidos sistematizados en torno a un título dentro de una duración determinada conforme a una unidad y coherencia de tratamiento, estructura y tiempo para ser difundidos en una programación”. b) Atendiendo a las características específicas de la comunicación radiofónica,Merayo (2000: 235-239) considera que los factores determinantes del concepto de programa de radio son los siguientes:
Para Soengas (2003), aunque los programas informativos radiofónicos se clasifican según múltiples criterios, existen unos parámetros básicos que definen las características de cada modelo: el formato, el contenido, el género, la hora de emisión y la periodicidad. Según este autor, el formato condiciona la duración y la estructura de cada espacio y además, opera en tres niveles: el formato del programa, el de las secciones y el de cada noticia.
Radio fórmula La radio de formato cerrado es el modelo de programación especializado en la emisión constante y reiterativa de la fórmula, unidad de programación de este tipo de narrativa. La característica esencial del formato cerrado es su modo de programación, la manera de idear y estructurar el relato. Presenta una narrativa que la distingue claramente del resto de radios ya que la reiteración se observa tanto en el contenido como en la estructura. Dicha reiteración está determinada por la duración de la fórmula. La fórmula es el conjunto de contenidos informativos, musicales, de entretenimiento y de divulgación, y la manera en la que se realiza la combinación de estos para crear la unidad de programación del formato. La fórmula es la unidad básica de programación, en contenido y duración. Género En cuanto al género, Soengas se refiere a la división entre informativos “puros” y los denominados “de autor”, cuyos presentadores marcan el estilo propio del programa. La hora de emisión es otro de los condicionantes que influyen en el proceso de elaboración de un espacio informativo.Así, unos espacios profundizan en la información del día, otros resumen lo más destacado de cada hora, otros avanzan previsiones, etc. La periodicidad también es un factor que condiciona las características de los informativos. De ahí, que el tratamiento de la información y el ritmo de trabajo de los redactores de un programa informativo que se emita cada hora y, por ejemplo, el de un programa cuya periodicidad sea semanal, resulte - según Soengas- radicalmente diferente. La tipología tiene en cuenta el grado de valoración que se le otorga a la actualidad en cada uno de los espacios.
1. Flash informativo. 2. Avance boletín resumen. 3. Boletín horario. 4. Servicio principal de noticias. 5. Informativo especializado. 6. Informativo especial o monográfico. All news o todo noticias. En abril de 1994, RNE implementó a través de sus cadenas un formato “all news” que salió con el indicativo Radio 5 todo noticias. La nueva propuesta estatal nacía con una clara vocación de servicio público y como referente de la información local y de proximidad. La principal novedad de este formato fue la secuencia informativa: 1. Boletín clásico de noticias nacionales , internacionales, de economía, deportes, etc. 2. Boletín de información regional , elaborado por la emisora cabecera de la comunidad. 3. Boletín de noticias provinciales y locales. El oyente no percibía las desconexiones, pero sí la variación del contenido. Fue un auténtico alarde técnico en aquel momento. La programación de la nueva emisora se estructuraba de lunes a viernes, en bloques de media hora. Cada uno de estos módulos o bloques incluía un boletín de noticias (de 10 a 12 minutos de duración), dos baterías de titulares, información deportiva, parte meteorológico, agenda y guía de servicios.
Durante los fines de semana, la programación variaba ligeramente, presentando un formato más abierto, sin módulos tan rígidos e incluyendo música. Magazine Es un formato contenedor muy relacionado con el entretenimiento y también abierto a la información y a la opinión. El magazine es un formato de programa contenedor en el que se combinan la información, la opinión, el entretenimiento y el espectáculo. La actualidad es un factor fundamental de su estructura por lo que la información ocupa en muchas ocasiones un lugar privilegiado. Esto hace que incorporen breves comentarios, crónicas, entrevistas e informaciones de corresponsales. La información y la opinión son ingredientes esenciales. En este tipo de formatos se combinan los distintos géneros periodísticos (entrevistas, reportajes, etc.) con la participación de la audiencia, los contenidos de entretenimiento y la música. Estructura:
1. Sintonía de entrada. 2. Indicativos del programa y la emisora. 3. Secciones del programa. 4. Cuñas del programa: de promoción o contenido. 5. Microespacios. 6. Sketch que ambientan o aportan estética a los contenidos. 7. Entradillas o presentaciones de las diferentes secciones. Flash informativo También se denomina al flash informativo noticia de última hora. Se trata de un espacio informativo, sin periodicidad fija, que se utiliza para dar a conocer de forma inmediata los primeros datos de alguna noticia, lo suficientemente relevante como para interrumpir el programa que se está emitiendo. Muñoz y Gil (1994: 83) lo definen así: “Comunicaciones breves de los primeros datos de un suceso o noticia imprevista en el instante en que son conocidos por el informador, también en directo e interrumpiendo el desarrollo del espacio que se emite en ese momento si la urgencia o la importancia del tema lo requieren”. En la misma línea, Cebrián (1994: 459) considera el flash informativo como “el avance escueto y urgente de una noticia de suma importancia en sí misma o de máximo interés para la audiencia, de tal manera que la redacción considera que no debe esperarse al boletín horario inmediato para su difusión”. Si la noticia es realmente interesante, el flash puede dar lugar a un programa informativo especial. García González (2001: 198) incluso recomienda asociarlo “con algún sonido de urgencia, tipo repiqueteo de teletipo, distinto de las caretas y ráfagas habituales”. El mayor riesgo de este tipo de espacios - casi siempre imprevistos- suele ser la escasez de datos y la falta de confirmación del suceso. Avance o boletín resumen Es un programa informativo de corta duración - entre cinco y siete minutos-. Entre sus funciones más importantes destacan la de recordar las noticias más importantes del día anterior y avanzar las previsiones del
En síntesis, aunando las definiciones de estos autores, podemos extraer una serie de rasgos básicos de los boletines:
3. Avanzar las noticias más importantes que previsiblemente pueden ocurrir. 4. Enlazar los distintos programas radiofónicos garantizando la continuidad. Servicio principal de noticias, diario hablado o radiodiario Se trata de un programa informativo que se ocupa de relatar, analizar e interpretar, con un tratamiento en profundidad, las noticias más importantes ocurridas hasta su hora de comienzo y durante su emisión. Se programan en horario de máxima audiencia. A lo largo del día, lo más habitual es que las emisoras generalistas emitan tres servicios principales de noticias: por la mañana, por la tarde y por la noche. Dependiendo del horario de emisión, cada uno de estos informativos posee una función específica:
la hora de emisión de un Diario Hablado, bien por su contenido monográfico, bien por la imprevisibilidad de su duración”. Lo más habitual es que los programas especiales surjan por una noticia imprevista de gran trascendencia difundida previamente en algún programa informativo. Para Soengas (2003: 173-174), existen una serie de circunstancias especiales que justifican la emisión de este tipo de programas:
La herramienta para poner en práctica la creatividad radiofónica es el sonido. O si se prefiere, el lenguaje sonoro. La radio goza de códigos o de recursos expresivos propios que revalorizan su función estética y, al mismo tiempo, enriquecen su función comunicativa. Códigos íntimamente ligados al lenguaje que desvelamos cuando analizamos por separado cada una de sus partes e interiorizamos qué aportan los elementos al mensaje. A eso, es lo que se denomina el lenguaje sonoro. Si atendemos a la definición del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, el sonido es la sensación en el órgano del oído producida por el movimiento vibratorio de los cuerpos, transmitido por un medio estático como el aire. Hasta aquí una definición más o menos técnica del sonido. No obstante, es indudable, que el sonido- en el más estricto sentido de la palabra- constituye un modo de transmitir sensaciones, historias, situaciones, etc. O, dicho de otra manera, a través de los sonidos podemos ofrecer una serie de mensajes que le sirven al receptor para crearse determinadas imágenes concretas en su imaginación. Por tanto, se puede decir que la interpretación del lenguaje sonoro es personal y subjetiva. El lenguaje de la radio está compuesto por cuatro recursos sonoros esenciales: la voz, la música, los efectos de sonido y los silencios – lo que comúnmente se denomina la ausencia de sonido con valor expresivo-, así como las combinaciones que se pueden realizar entre ellos, que les conceden niveles de significación diferentes. En opinión de la profesora Silvia Jiménez Martín, el lenguaje radiofónico es el universo de posibles y potenciales creaciones que se pueden realizar con los elementos que posibilitan la expresión en el medio a través de esos elementos. La combinación de estos cuatro recursos genera una cantidad ingente y no cuantificable de resultados, de matices y de mensajes diferentes, de manera que el número de composiciones potenciales es ilimitado y las posibilidades infinitas, como sucede con el resto de materias creativas. (Jiménez Martín: 2008:115) Por medio del sonido somos capaces de transmitir sensaciones, conceptos o representaciones. Dicho de otra manera, a través de los sonidos codificamos una serie de signos con los que el oyente reproduce en su imaginación determinadas situaciones o imágenes. Este código comunicativo presenta diferentes niveles de percepción e interpretación, dependiendo de los mecanismos – racionales o emocionales- que intervienen en su proceso de descodificación. En este sentido, podemos hablar de que ciertos sonidos – en especial la música- despiertan determinadas sensaciones anímicas en la audiencia. Es un hecho contrastado que la interpretación del lenguaje sonoro se basa en una serie de códigos convencionales que permiten al oyente identificar el sonido y asociarlo con un objeto, una imagen o una situación previamente registrada por el oyente. De igual manera, el sonido aparece asociado a situaciones o imágenes mentales de significado imprevisible para cada oyente. Es decir, el lenguaje sonoro está asociado a la memoria afectiva del oyente, de tal forma que un mismo sonido puede provocar diferentes sensaciones e imágenes mentales dependiendo de quien lo escucha y procesa.
De los cuatro elementos que componen el lenguaje sonoro, sin lugar a dudas, las palabras son el elemento más expresivo por ser el vehículo idóneo para trasladar ideas y emociones a los demás. Dice la profesora Jiménez Martín que la palabra es el recurso que goza de mayor presencia en casi todos los formatos radiofónicos, indiscutiblemente. Es la verdadera protagonista de los informativos, que son programas basados casi exclusivamente en el discurso verbal. Es el elemento que domina en el proceso creativo de la información: el recurso que vehicula y soporta el discurso radiofónico. La combinación de palabras con el resto de recursos del lenguaje sonoro relaja el relato, subraya partes del discurso y dota a los elementos de una mayor capacidad simbólica y de evocación. (Jiménez Martín 2008:158). Sin duda, en la radio, la voz da vida a las palabras, es la referencia y la fuerza de los programas informativos donde muchas veces la música, los efectos sonoros y el silencio ejercen la función de complementos del verbo, dando lugar a una comunicación más creativa, rica y descriptiva. nº
seriedad de las circunstancias y las complicaciones de la realidad, por cuanto llenan el ocio con la distracción y, donde no puede realizarse nada de bueno, por lo menos ocupan el lugar del mal mejor que el mal mismo”. (Haye 2004:27). Para él, esto no significa que el discurso estético se despreocupe de los contenidos. Por el contrario, esa preocupación se pone de manifiesto precisamente cuando la forma es más trabajada. El discurso estético se ocupa de temas, pero a través de una fuerte preocupación por las formas, por los recursos expresivos. En definitiva, la creatividad y los planteamientos estéticos en la radio aportan un valor añadido a los contenidos, tanto de entretenimiento como los estrictamente informativos. La creatividad en los géneros informativos radiofónicos Es indudable que la creatividad puede reforzar la capacidad expresiva de los contenidos informativos y facilita la comprensión de los mensajes por parte de la audiencia. Pero, también, es evidente que el ejercicio creativo se produce de manera diferente dependiendo de los géneros informativos. A continuación, se adentra al lector en la dimensión estético-creativa de los principales géneros que configuran la programación informativa de las cadenas generalistas. Reportaje y creatividad El reportaje es el género más rico, variado y el único que puede elaborarse utilizando otros géneros (Prado 1985: 87). A través de este género informativo el periodista desarrolla su creatividad, combinando de un modo flexible las distintas formas expositivas-narración, descripción o dramatización- y los diferentes elementos del lenguaje radiofónico: música, silencio, efectos y palabras. Por lo general, en el guión del reportaje radiofónico se combinan la narración y los recursos sonoros que el lenguaje radiofónico brinda para ambientar la información: testimonios, sonido ambiente... (Ortiz y Volpini 199 5:165) Sin lugar a dudas, el reportaje permite más expresividad que otros géneros y aprovecha al máximo el lenguaje radiofónico. Por su aspecto formal y por sus contenidos, el reportaje es para el periodismo lo que la poesía para la literatura. Las grandes posibilidades de experimentación sin límites, tanto a la hora de elegir el tema como a la hora denº abordarlo, lo convierten en el género que más potencia la capacidad creativa del reportero. (Jiménez Martín 2008:177) La entrevista y la creatividad. Independientemente de la estructura, la entrevista es un género muy utilizado en el mundo radiofónico ya que, a través del montaje, ofrece múltiples posibilidades expresivas. En el caso de las entrevistas grabadas, el montaje sonoro permite al entrevistador entresacar declaraciones, modificar el orden de las respuestas, ambientarla y transformarla estéticamente. Independientemente del tipo de entrevista, el periodista puede controlar el ritmo interno y las frecuencias expresivas en la respuesta. (Ortiz y Volpini 1995:167) Desde el punto de vista creativo la entrevista puede enriquecerse estéticamente con sonidos: testimonios, músicas, efectos, etc., para que el producto se reciba con mayor agrado. La creatividad en los formatos de entrevistas puede desplegarse para invitar a la audiencia a pensar que es testigo de un diálogo en directo que se entabla con naturalidad, en tiempo real y en escenarios recreados virtualmente a través del lenguaje sonoro. La crónica creativa La crónica es una narración de acontecimientos noticiables en la que se refleja el punto de vista del periodista, que, testigo de un acontecimiento, lo cuenta como lo vive, desde el lugar en el que se produce. Su valor
expresivo reside en que se explica de manera general y profunda el contexto de los acontecimientos y las sensaciones que provoca la información en los afectados, de manera que, ayuda a los oyentes a extraer las consecuencias que se derivan de los hechos. (Jiménez Martín 2008:181) En este caso, la utilización de los sonidos ambientes del lugar de los hechos o el sonido recreado y utilizado para elaborar la crónica pueden multiplicar las capacidades expresivas de la crónica. La dimensión creativa de la noticia La noticia es el género menos creativo y el que permite menos licencias narrativas y expresivas. En la noticia, el informador relata los acontecimientos con un lenguaje claro y conciso, con el máximo grado de objetividad y veracidad posible, y con el objetivo de conseguir la máxima eficacia comunicativa En la práctica, las pocas licencias creativas que permite la noticia radiofónica se circunscribe - prácticamente- a la cita “in voce” y, en ocasiones, a la utilización de fondos musicales para conseguir un determinado ritmo o ilustrar su contenido, como, por ejemplo, cuando se trata de noticias sobre eventos musicales. El informe: posibilidades expresivas El informe es un género informativo utilizado para aportar datos que desarrollan y explican el argumento central de una información o un hecho analizado para su mejor comprensión por el oyente. Se trata, por tanto, de un género explicativo en el que pueden tener cabida testimonios de los protagonistas y otros elementos expresivos del lenguaje sonoro, como sucede en el reportaje. Es decir, aunque el recurso central es la palabra, el informe se puede ilustrar con efectos sonoros, música y testimonios cuyo resultado final es un micro-espacio que puede alcanzar grandes dosis de creatividad a través del montaje sonoro. La información comercial: un formato expresivo por excelencia Quizá sea la publicidad el formato que más exigencias expresivas requiere por su condición de información persuasiva. Es cierto que para determinados formatos publicitarios – como el publirreportaje o el micro-espacio publicitario- las técnicas creativas son muy similares a las utilizadas en el reportaje informativo o en determinadas secciones del magazine. Pero en otro – como el caso de la cuña publicitaria- las exigencias publicitarias se multiplican exponencialmente ya que la eficacia informativa y persuasiva debe ser muy alta, recurriendo a las manifestaciones creativas más espectaculares: ficción, docudrama, montaje musical, etc. En definitiva, en la cuña publicitaria se encuentran las más altas manifestaciones expresivas de la información comercial. Los informativos especiales como ejercicio creativo Se denominan “informativos especiales” a aquellos programas informativos de carácter monográfico dedicados a determinados acontecimientos de especial relevancia. Su menor dependencia de la actualidad inmediata hace que puedan utilizarse para su realización elementos y recursos sonoros de complicada elaboración. En este sentido, el tratarse de un programa informativo, pero con estructura de programa convencional, en su realización se utilizan tanto técnicas informativas como diferentes combinaciones de las posibilidades expresivas del lenguaje sonoro, como sucede en los programas magazines convencionales. El resultado es un formato
Es una herramienta de trabajo en el que reflejamos lo que queremos que suceda en el programa y en el que también se refleja la responsabilidad de cada uno de los miembros del programa. No hay formatos buenos o malos, solo consensuados, útiles, aunque hay cierta unanimidad en la profesión. Pautas:
1. El guion sirve para establecer relaciones entre los diferentes recursos y las personas. 2. Define claramente cómo queremos que suene la emisión, qué funciones debe desempeñar cada uno de los que intervienen en ella y cómo y en qué momento queremos utilizar la tecnología del lenguaje sonoro. 3. Debe traducir fielmente lo que se quiere hacer en el programa. Tipos:
Debe cumplir ciertos requisitos para que la transmisión de información sea lo más eficaz posible.
1. Redacción para contar. 2. Desarrollo sintáctico ordenado. 3. Puntuación precisa. 4. Frases cortas. 5. Eliminación de frases excesivamente largas y subordinadas. 6. Eliminar tecnicismos. 7. Lenguaje sencillo y correcto. 8. Primero lo importante, después lo concreto. 9. Atención a conceptos, cifras y dimensiones. Redondear cifras.
Conjunto de formas sonoras y no-sonoras representadas por los sistemas expresivos de la palabra, la música, los efectos sonoros y el silencio, “cuya significación viene determinada por el conjunto de los recursos técnico- expresivos de la reproducción sonora y el conjunto de los factores que caracterizan el proceso de percepción sonora e imaginativo-visual de los radioyentes” En radio se dice que la música es sintáctico-gramatical cuando ordena y distribuye contenidos y secciones, es decir, cuando tiene un carácter organizador. En esta función, la música se presenta en diferentes tramos de corta duración, lo que da lugar a que se pueda hablar de esos tipos de inserciones, como la sintonía, la cortina, la ráfaga y el golpe musical, que habitualmente encontramos en los espacios de noticias. Pero con independencia de la función sintáctico-gramatical, en el medio que nos ocupa la música desempeña otras funciones no menos importantes, como por ejemplo la descriptivo-expresiva, que aparece cuando la melodía, dadas sus características y a partir del contexto en el que se inserta, suscita un determinado clima emocional y crea una determinada atmósfera sonora, llegando a despertar verdaderas sensaciones y emociones en aquel que la escucha. Lo mismo sucede con los efectos sonoros, componentes de una gran riqueza expresiva que, en su función narrativa, por ejemplo, pueden marcar transiciones espacio/temporales, reconstruir acciones que no precisan de la palabra ni de la música, o resaltar alguna característica importante de un determinado personaje. Sin embargo, la capacidad de los efectos para reconstruir ambientes no ha sido suficientemente apreciada por la radio informativa, que en su empeño por consolidar el índice de credibilidad ha huido de los matices subjetivos que pudiese aportar cualquier sistema sonoro que no fuese la palabra. En cuanto al silencio, un componente no sonoro con amplias capacidades expresivas, su uso es muy limitado en la radio – informativa o no-, ya que, al no estar familiarizado con sus códigos, el oyente ha tendido a considerarlo como una información no deseada, como un fallo técnico, como un “ruido” o como una interrupción de la comunicación. Y es que, en nuestra cultura, existe un marcado temor al silencio y, sobre todo, a aquellas situaciones en las que éste impera.