






Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Su contenido consiste en las definiciones de las diferentes hernias de la pared abdominal e inguinal
Tipo: Resúmenes
1 / 10
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!







Alexandra Morillo Estudiante de medicina Hernias de la pared abdominal Anatomia La musculatura lateral está formada por tres capas, y los fascículos de cada una de ellas se orientan oblicuamente en ángulos diferentes para formar una envoltura muy resistente para el contenido abdominal. Cada uno de esos músculos forma una aponeurosis que se inserta en la línea alba, una estructura de la línea media que une ambos lados de la pared abdominal. El músculo oblicuo externo es el más superficial de la pared abdominal lateral. Por debajo del oblicuo externo se localiza el músculo oblicuo interno. Las fibras del oblicuo externo discurren en dirección inferomedial (como las manos en los bolsillos), mientras que las del oblicuo interno discurren por debajo y en sentido opuesto a las del oblicuo externo. La capa muscular más profunda de la pared abdominal está formada por el músculo transverso del abdomen. Sus fibras discurren en dirección horizontal. Estos tres músculos laterales dan lugar a unas capas aponeuróticas laterales al recto del abdomen, y contribuyen a los estratos anterior y posterior de la vaina del recto. La extensión medial de la aponeurosis del oblicuo externo forma la capa anterior de la vaina del recto abdominal. En la línea media, las dos vainas de los rectos anteriores forman la línea alba tendinosa. A ambos lados de la línea alba se sitúan los músculos rectos abdominales, cuyas fibras se orientan longitudinalmente y recorren toda la pared abdominal anterior. Por debajo de cada músculo recto se encuentra la capa posterior de la vaina del recto abdominal, que contribuye igualmente a la línea alba. Otra estructura anatómica importante de la pared abdominal anterior es la línea arqueada, que se localiza 3-6 cm por debajo del ombligo. La línea arqueada marca el punto por debajo del cual desaparece la vaina posterior del recto abdominal. Por encima de esta línea, la apo- neurosis del músculo oblicuo interno contribuye a las vainas anterior y posterior del recto abdominal y la aponeurosis del músculo trans- verso del abdomen pasa por detrás del recto abdominal para formar la vaina posterior del recto abdominal. Por debajo de la línea arqueada, las aponeurosis del oblicuo interno y el transverso del abdomen pasan totalmente por delante del recto del abdomen (fig. 44-9). La vaina posterior de los rectos por debajo de la línea arqueada está constituida exclusivamente por la fascia transversal y el peritoneo. La pared abdominal recibe la mayor parte de su inervación de los nervios intercostales 7 a 12, y del primer y segundo nervios lumbares. Estas ramas proporcionan inervación a los músculos abdominales late- rales y al músculo recto y la piel suprayacente. Los nervios atraviesan la pared abdominal lateral entre el transverso del abdomen y los músculos oblicuos internos, y penetran la vaina del recto posterior en posición inmediatamente medial a la línea semilunar. Los músculos abdominales laterales reciben su irrigación sanguínea de las tres o cuatro arterias intercostales inferiores, de la arteria ilíaca circunfleja profunda y de las arterias lumbares. El recto del abdomen presenta una irrigación más compleja, derivada de la arteria
epigástrica superior (una rama terminal de la arteria mamaria interna), la arteria epigástrica inferior (una rama de la arteria ilíaca externa) y las arterias intercostales inferiores. Las arterias epigástricas superior e inferior se anastomosan en proximidad del ombligo. El área periumbilical aporta vasos perforadores esenciales que, si se preservan, pueden reducir la necrosis de los colgajos cutáneos durante el despegamiento cutáneo extenso (fig. 44-10). Hernia de la Pared Abdominal Representan defectos de la aponeurosis y de los músculos de la pared abdominal a través de las cual puede salir contenido intraabdominal o preperitoneal. Pueden ser congénitas o adquiridas Adquiridas en forma por un deterioro lento de la estructura de la aponeurosis musculares o se desarrollan por fracaso de la cicatrización de una incisión en la pared anterior de abdomen (incionales). Hallazgo más común es una masa o abultamiento en la pared anterior del abdomen que aumenta de tamaño con la maniobra de valsalva. Una hernia que no se reduce se describe como incarcerada, puede acompañarse de náuseas, vómitos y dolor. Si se altera la irrigación del intestino incarcerado, es decir si provoca isquemia localizada, se describe como una hernia estrangulada, también puede originar infarto y perforación. Hernias Ventrales Primarias (no incionales) según su localización Hernias epigástricas Se encuentra en la línea media entre la apófisis xifoides y cicatriz umbilical. Estas pueden ser adquiridas o congénitas. Algunas pueden ser congénitas debido a una fusión defectuosa en la línea media de los elementos laterales de la pared abdominal en el desarrollo. Aproximadamente el 3-5% de la población tiene hernia epigástrica. Son más frecuentes en hombres. Estas pueden ser múltiples Se puede encontrar incarcerada que pueden contener epiplón o una porción de ligamento falciforme. La reparación va a consistir en la escisión del tejido peri peritoneal incarcerado y el cierre simple del defecto aponeurótico. Hernias umbilicales El ombligo está formado por el anillo umbilical de la línea alba y es un lugar frecuente de herniación. Dentro del abdomen, el ligamento redondo y las venas paraumbilicales se unen en el ombligo por la parte superior y el ligamento umbilical medio (uraco obliterado) lo alcanza desde la cara inferior.
impone a la pared abdominal el exceso del panículo adiposo denso y la enorme masa epiplóica. Otros factores de riesgo para la eventración son la enfermedad pulmonar crónica y la diabetes mellitus. Los medicamentos, como los corticoesteroides y los antineoplásicos, y las infecciones del sitio quirúrgico pueden propiciar una mala cicatrización de la herida y aumentar el riesgo de eventración. Factores ● Obesidad ● Defectos primarios de cicatrizacion de hernias ● Prácticas previas múltiples métodos ● Hernias Postqx ● Errores técnicos durante la reparación Tratamiento De las hernias incisionales La reparación primaria de las hernias incisionales puede realizarse cuando el defecto es pequeño (≤ 2-3 cm de diámetro) y hay tejido viable circundante, o bien en casos en los que la hernia se debe clara- mente a un error técnico en la operación inicial, como por ejemplo por fractura de la sutura. Los defectos mayores (> 2-3 cm de diámetro) presentan elevadas tasas de recidiva si se cierran por primera intención y se reparan con una prótesis.39 Las tasas de recidiva oscilan entre el 10yel50%,ysesuelenreducirenmásdeun50%conelusodeuna malla protésica.41 El material protésico se coloca a modo de parche de recubrimiento para dar soporte al tejido reparado, interponiéndolo entre el defecto fascial o, a modo de sándwich, entre los planos tisulares o colocándolo en posición subperitoneal profunda. Dependiendo de su localización, deben considerarse varias propiedades importantes de la malla. Complicaciones Infeccion de la malla Si se infecta una malla de PTFEe hay que retirarla, con la consiguiente morbilidad de otro defecto que a menudo es necesario cerrar a tensión, con su inevitable recidiva. Tras las reparaciones abiertas de hernias ventrales son relativamente frecuentes las infecciones de la incisión y de la malla. Raras veces se opta por utilizar la técnica laparoscópica y colocar una malla grande sin tener en cuenta las complicaciones en heridas con grandes colgajos de tejido subcutáneo. Seromas que es? Enterotomía Las lesiones intestinales durante una adhesiólisis pueden tener consecuencias catastróficas. El tratamiento de una enterotomía durante la reparación de una hernia es motivo de controversia y depende del segmento de intestino dañado (delgado o grueso) y de la magnitud del vertido. Se puede optar por abortar la reparación, realizar una reparación primaria o con tejido biológico o realizar una repara- ción tardía con malla protésica al cabo de 3 o 4 días. Si se produce contaminación importante está contraindicado el uso de una malla sintética.
Hernias Inguinales Anatomía El conducto inguinal es una región en forma de cono de casi 4 a 6 cm de longitud ubicada en la porción anterior de la cavidad pélvica (fig. 37-1). El conducto inicia en la cara posterior de la pared abdominal, en el sitio donde el cordón espermático pasa a través del anillo inguinal profundo (interno), un orificio creado en la fascia transversalis. El conducto termina en dirección medial al nivel del anillo inguinal superficial (externo), en el punto en el cual el cordón espermático atraviesa un defecto en la aponeurosis del músculo oblicuo externo. Los límites del conducto inguinal están comprendidos por la aponeurosis del músculo oblicuo externo en sentido anterior, por el músculo oblicuo interno en dirección externa por la fascia transversalis y el músculo transverso del abdomen en dirección posterior, por el músculo oblicuo interno en dirección superior y por el ligamento inguinal (de Poupart) en dirección inferior. El cordón espermático atraviesa el conducto inguinal y contiene tres arterias, tres venas, dos nervios, el plexo venoso pampiniforme y el conducto deferente. Está rodeado por tres capas de fascia espermática. Estructuras adicionales importantes que rodean el conducto inguinal incluyen el haz iliopúbico, el ligamento lagunar, ligamento de Cooper y tendón conjunto (fig. 37-2). El haz iliopúbico es una banda aponeurótica que inicia en la espina iliaca anterosuperior y que se inserta en el ligamento de Cooper desde arriba. Forma el borde inferior profundo del músculo transverso del abdomen y de la fascia transversalis. El borde prominente del ligamento inguinal es una estructura que conecta el haz iliopúbico con el ligamento inguinal. El haz iliopúbico forma el borde inferior del anillo inguinal interno en su trayecto en dirección medial, donde continúa como el borde anterointerno del conducto femoral. El ligamento lagunar o ligamento de Gimbernat es una estructura triangular del ligamento inguinal que se une al tubérculo púbico. El ligamento de Cooper (pectíneo) es la porción lateral de ligamento lagunar que se fusionó con el periostio del tubérculo púbico. El tendón conjunto a menudo se describe como la fusión de las fibras inferiores de la aponeurosis del músculo oblicuo interno con la aponeurosis del músculo transverso del abdomen en el punto donde se insertan en el tubérculo púbico. El espacio vascular se sitúa entre las láminas posterior y anterior de la fascia transversalis y da cabida a los vasos epigástricos inferiores. La arteria epigástrica inferior irriga al músculo recto abdominal. Es rama de la arteria ilíaca externa y forma anastomosis con la arteria epigástrica superior, una continuación de la arteria torácica interna. La vena epigástrica transcurre paralela a las arterias en la vaina del músculo recto anterior, por detrás del músculo recto del abdomen. La inspección del anillo inguinal interno revela la ubicación profunda de los vasos epigástricos inferiores.
anterior, el ligamento de Cooper en sentido posterior, el ligamento lagunar hacia la línea media y la vena femoral hacia afuera. Diagnostico Abultamiento de la region inguinal Asintomaticos Dolor o molestias vagas en la region ( mayormente las incarceren o estrangulen) Sensancion de presion o pesantez en la region Consideraciones importantes de la anamnesis del paciente incluyen duración y tiempo de aparición de los síntomas. Las hernias a menudo se incrementan de tamaño y de contenido con el paso del tiempo. Que buscamio en una exploracion fisica Decubito supino o bipedestacion. (para incrementar la presión intraabdominal, con exposición plena de la región inguinal y escroto.) Se procede a la observacion y a la palpacion Se busca visualisar asimetrias, abultamiento so masas, se le puede pedir al px que tosa o efectue la maniobra de valsalva Se coloa la yema de un dedo en el conducto inguinal y se repite la exploracion. Un reto adicional a la exploración física es la identificación de una hernia femoral. Las hernias femorales deben palparse por debajo del ligamento inguinal, por fuera del tubérculo púbico. En pacientes obesos una hernia femoral podría pasarse por alto o diagnosticarse de manera incorrecta como hernia del conducto inguinal. Por el contrario, un cojinete adiposo inguinal prominente en un paciente delgado, conocido como seudohernia femoral, puede llevar a un diagnóstico erróneo de hernia femoral. Como diferenciar una hernia indirecta de una directa ➔ Indirecta la masa se desplace de la cara lateral a la medial en el conducto inguinal. ➔ Directa la masa progresa de la parte profunda a la superficial , atraves del suelo inguinal. Metodos de imagenes Ecogrfia: Posee una gran sensibilidad y especificidad en la detección de las hernias directas, indirectas y femorales ocultas. Tomografia computarizada de abdomen y la pelvis se puede observar masas inguinales atipicas. Tratamiento Reparación quirurgica Acceso Abierto ● Reparaciones con tejidos ○ Contaminacion del campo qx ○ Cirugia de urgencia ○ Se desconoce viabiliada del contenido herniario.
○ Se realiza una incisión oblicua u horizontal sobre la región inguinal. Se elige un punto ubicado dos traveses de dedo en dirección caudal y en dirección medial con respecto a la espina iliaca anterosuperior ○ Más tarde se continúa hacia la línea media en casi 6 a 8 cm. Se utiliza electrocauterio para dividir el tejido subcutáneo. ○ FASCIA DE SCARPA • Las fibras del músculo oblicuo externo se cortan. • Se hacen avanzar unas tijeras de Metzenbaum, por debajo de las fibras en dirección externa y luego hacia la línea media hacia el anillo inguinal externo (superficial) • Se separan para que actúen como separador con el fin de crear un espacio y evitar la disección inadvertida del nervio ilioinguinal. ○ 33. Movilización de las estructuras del cordón Se colocan pinzas hemostáticas sobre los bordes superior e inferior de la aponeurosis y se eleva el conducto inguinal. Se identifican los nervios ilioinguinal e iliohipogástrico y se separan del campo quirúrgico. El cirujano identifica el tubérculo púbico y se colocan los dedos índice y pulgar alrededor del cordón conforme pasa sobre el tubérculo. Se coloca un dren de Penrose o un anillo metálico alrededor del cordón para permitir su elevación del piso del conducto inguinal. Las fibras del músculo cremáster se visualizan conectando el piso del conducto inguinal con la cara posterior del cordón. ○ 34. Identificación y reducción del saco herniario Las hernias directas se hacen evidentes conforme se diseca el piso del conducto inguinal. El saco de una hernia indirecta se encuentra en la superficie anteroexterna del cordón espermático. Además de la identificación del saco, debe identificarse el conducto deferente y los vasos del cordón espermático para permitir la disección del saco del resto del cordón. En el borde del saco herniario las dos capas de peritoneo se pliegan sobre sí mismas y revelan un borde blanquecino, que facilita la identificación del saco. ○ 35. Cierre de la herida Una vez completada la reconstrucción del conducto inguinal, el contenido del cordón se coloca en su posición anatómica. Se aproxima la aponeurosis del músculo oblicuo externo, para lo cual es útil iniciar al nivel del anillo inguinal externo (superficial). Más tarde puede cerrarse la fascia de Scarpa con puntos de sutura separados con material de sutura absorbible. Por último, se cierra la piel con un punto subdérmico para conservar el aspecto estético de la incisión. Se reconstruye el anillo inguinal externo y se cierra la aponeurosis del músculo oblicuo externo con surgete continuo que progresa de dirección medial a externa. ● Reparacion de bassini ○ Este tipo de reparacion rescontruye el sitio de debilidad , apliucando tension al tejido reconstruidos. La reparación original incluía disección del cordón espermático, disección del saco herniario con ligadura alta y reconstrucción amplia del piso del conducto inguinal (fig. 37-15). Después de la exposición del piso inguinal, se realiza una incisión sobre la fascia transversalis del tubérculo púbico al anillo inguinal interno. Se realiza disección roma de la grasa preperitoneal desde el borde superior del lado posterior de la fascia transversalis
menos común, la reparación con malla intraperitoneal superpuesta (IPOM, intraperitoneal onlay mesh). ● Procedimiento transabdominal preperitoneal. El acceso transabdominal confiere la ventaja de una perspectiva intraperitoneal, que es útil para hernias bilaterales, defectos en hernias grandes y cicatrización por cirugía abdominal baja previa. El acceso a la cavidad abdominal se obtiene utilizando disección con trócar o con técnica abierta de Hasson. Se induce el neumoperitoneo a presión de 15 mmHg. Se colocan dos trócares de 5 mm en una posición lateral y ligeramente inferior al trócar umbilical, evitando la lesión de los vasos epigástricos inferiores (fig. 37-24). El paciente se coloca en posición de Trendelenburg y se explora la pelvis. ● Procedimiento totalmente extraperitoneal. La ventaja de la reparación TEP es el acceso al espacio preperitoneal sin la infiltración intraperitoneal. En consecuencia, este método reduce los riesgos de lesión a órganos intraabdominales o la herniación en los sitios de colocación de los trócares a través de defectos yatrógenos en la pared abdominal. Al igual que con el procedimiento TAPP, el procedimiento TEP está indicado para la reparación de hernias inguinales bilaterales o para hernias unilaterales cuando la cicatrización hace difícil el acceso anterior. Complicaciones Al igual que con otras operaciones limpias, las complicaciones más comunes de la reparación de redes inguinales incluyen hemorragia, seroma, infección de las heridas, retención urinaria, íleo y lesión de estructuras adyacentes (cuadro 37-6). Las complicaciones específicas para la herniografía y hernioplastia incluyen recurrencia de la hernia, dolor inguinal crónico y púbico, lesión del cordón espermático o del testículo.