




Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
es solo una tarea y ya, ajjajajaajkda es de filosofía en efecto
Tipo: Resúmenes
1 / 8
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!





Nace en un barrio suburbano de Atenas suburbano de Atenas en 470 a.C nace en una familia de pocos recursos. Hijo de un escultor y una partera. Durante su adolescencia como lo hacían los antiguos griegos, el cumplió con sus obligaciones militares participando en varias batallas. Pero lo hay que destacar de Sócrates es que no solo fue un gran filósofo, sino que también un gran maestro. Inclusive Platón uno de los más grandes filósofos fue discípulo de este. Lo característico de Sócrates era enseñar. Desde antes de los 40 años el se dedico a la enseñanza, tanto en la calle, el ágora, los banquetes el enseñaba a todo aquel que quería aprender gratis. Sócrates estimulaba a cualquiera que lo oyera a hacer un examen de conciencia. Imagina que vas caminando por una calle muy transitada, llevas prisa y no quieres distraerte con nada. De pronto, alguien a quien no conoces se acerca y te detiene para decirte algo como: “Debes cuidar de ti mismo”. ¿Cómo te sentirías? ¿Cuál sería tu reacción? ¿Qué tanto te importaría ese curioso evento? Probablemente seguirías tu camino, sin intentar siquiera responder; pensarías que está loco o que te confundió con alguien más. Pero quizás, en algún momento del día, al terminar todas tus tareas y compromisos, volverías a pensar en esas extrañas palabras: “Cuida de ti mismo”, y concluirías que, después de todo, no son una completa locura. Así era como Sócrates, uno de los filósofos más importantes de la Grecia Clásica, comunicaba su forma de pensar a los atenienses; o al menos así es como lo presentan sus principales comentadores, críticos y discípulos. Y es que, a diferencia de los filósofos que hasta ahora hemos estudiado, Sócrates no dejó ningún testimonio escrito de sus doctrinas. Sabemos de su filosofía, sus métodos y su forma de enseñar gracias a la obra de otros filósofos, historiadores y poetas que recibieron su influencia o se opusieron a ella. Sócrates revolucionó la filosofía, este giro ya se venía presentando con los sofistas, estos van a hacer de la filosofía una especie de servicio para el hombre, es decir, la filosofía pretendía Sócrates que fuera una guía practica que guie al hombre en su vida. La filosofía es enseñar a aprender a vivir y saber vivir es conocer el mal y el bien, es tener conciencia del destino que tenemos ahora, es más él decía que saber cosas o manejar técnicas no era hacer filosofía en el pensamiento de Sócrates, sino que más que un poseedor de conocimientos o técnicas. Sócrates no escribió ningún libro, su legado pues viene de la mano de Platón como lo mencionábamos anteriormente, toda su filosofía fue transmitida por medio de charlas
Pero hay algo más, descubrir la propia ignorancia no sólo motiva a investigar y aprender; constituye también un primer conocimiento. Quizás aún no se pueda decir qué es la justicia, la virtud o el orden, pero al menos se sabe que se ignora, lo que pone en evidencia los aspectos a investigar. Es por esto que, para Sócrates, la verdadera sabiduría comienza cuando se identifica aquello que no se sabe, y es así como la ignorancia, cuando se admite, resulta docta. Ahora bien, Sócrates consideraba que tenía la obligación de propiciar que sus discípulos dieran el primer paso en la búsqueda del conocimiento. Ese paso era reconocer que ignoraban algo. Y es que, mientras el alumno considere que lo sabe todo, que todo cuanto sabe es correcto o que ya aprendió lo suficiente, no sentirá la necesidad de saber más o de corregir sus errores. Por lo tanto, lo primero que debe hacer el filósofo es lograr que sus interlocutores cuestionen lo que ya creen saber; ya que sólo a través de la duda descubrirán que estaban equivocados en mucho
de lo que consideraban cierto, que no tenían fundamentos para demostrarlo y ni siquiera sabían explicarlo. LA FILOSOFÍA DE SÓCRATES