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Una reflexión sobre el concepto de belleza en la sociedad, donde se cuestiona la comparación de objetos y personas, la evolución del concepto de belleza a lo largo de los siglos y la relación entre la belleza y la estética. Se argumenta que la belleza es algo relativo, conservador y difícil de definir, y que hay que distinguir entre la belleza natural y la creada por el hombre.
Tipo: Resúmenes
Subido el 17/06/2015
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Alicia Leal Álvarez 1º de Historia del Arte Grupo 110 Profesor: Fernando Castro El concepto de belleza en nuestra sociedad esta totalmente mal interpretado, si bien se utiliza para dotar ciertos aspectos de la sociedad de cosas que increíblemente carece, como el ejemplo claro de comparar a un sacerdote que había cometido delitos sexuales a menores con un cuadro que con el paso del tiempo tiene melladuras, pero precisamente por eso no hay comparación posible, en las melladuras de una obra no hay maldad intencionada, es el paso del tiempo sin más, no se puede hablar de un concepto que está totalmente desvinculado y querer por la fuerza materializarlo en un error humano simplemente por el hecho de que es una forma de salvaguardar a la iglesia. Por otro lado, la belleza al ser un concepto, es algo que permanece intacto y por lo tanto es posible que a raíz de esto surjan corrientes que intenten distinguir unas de otras caracterizándolas por unas denominaciones no mucho más allá de la simple palabrería. Porque es cierto que definir belleza es algo inefable, algo que no se puede explicar con palabras porque algo bello en occidente puede ser totalmente opuesto en Asia, por ejemplo. Incluso no hace falta que sea en dos sociedades del mismo tiempo. El concepto de belleza en la mujer hace siglos era el de una mujer que demostrara que tenía dinero a través de su cuerpo y eso era bello y digno de admirar (como los cuerpos de las mujeres que representaba Rubens) y por el contrario ahora si quieres demostrar la belleza, tiene que ser pagando cantidades ingentes de dinero para mantenerse y “arreglarse” y estar excesivamente delgada, pero ya no solo eso sino las modificaciones que se hacen imposibles de recrear porque son falsos testimonios de personas que dejaron de ser parte de una naturaleza primitiva. También es importante comprender que la belleza es algo puramente conservador, nos negamos a avanzar, en muchas ocasiones a la sociedad le gusta el concepto antiguo, ya que es lo conocido, lo que entendemos y podemos responder ante ello con seguridad, y es pobrable que por eso se rechace el concepto bello en la actualidad y se remita al termino interesante. Porque de alguna manera sigue reflejando que al igual que lo bello, lo interesante también llama nuestra atención. Y por lo tanto en cierta medida es un
comodín que podemos utilizar pero eso no quita para que que también se utilice para designar objetos, o momentos que sean puramente salvajes, terroríficos o incluso absurdos, y por lo tanto utilizarlo como he dicho para cubrirnos las espaldas. Al no terminar de convencer este termino de interesante o atractivo, se remitió al gusto en sí, claro que es algo meramente local y por lo tanto se volvía a estar en la misma problemática solo que en este casi este concepto era designado o utilizado por personas con cierta jerarquización que por su estatus podían permitirse no solo hablar de las cosas, obras, o hechos sino además cuestionarlas o comprarlas. Lo que llevo a una idea de unificación o universalización de unos juicios que determinaran el gusto si bien es algo imposible ya que es muy difícil poner de acuerdo a una sociedad en algo tan puramente abstracto y que además solo tenían acceso a personas con dinero, y por lo tanto se volvía al mismo dilema. Este relativismo hace que en parte la belleza, el gusto, lo interesante, y lo atractivo se vuelva completamente indescriptible y con su consecuencia directa en caer en un mar de incertidumbre. Por consiguiente, la belleza puede ser aplicada a una estética, aunque esto sería volver a caer en un error ya que la estética es un argumento moral, es decir, la estética es un consenso no verbal que surge por la evolución de la población. Está totalmente relacionada con el curso de la vida de una población por tanto sigue siendo relativa pero más consensuada, en el fondo aunque no se esté imponiendo de sobremanera sí que es verdad que nos hacer el camino para que el rio llegado a cierto punto se divida y camine por un pasillo falso y construido por la sociedad. Por último, decir que hay que distinguir entre dos claras bellezas, la creada por el hombre y la de la naturaleza. Esto quiere decir que en muchas ocasiones nos encontraremos que las cosas hechas por la mano del ser humano sí que puede llevarnos a un debate sobre lo bello o no porque en cierto modo es una creación de la nada, aunque puede estar influenciada, los cuadros, o las obras de arte en general no nacen de los árboles y por lo tanto son libres tener cierto aire susceptible; sin embargo, la naturaleza crea en sí, no hay una mano ejecutora y por lo tanto no puede modificarse, puede haber flores de mismo tipo más o menos bellas, pero precisamente por eso ambas son bellas en sí. Es lo que tenemos que entrar a valorar, lo que ciertamente aporta de por