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Asignatura: Patrimoni cultural, Profesor: Maria José Albert Rodrigo, Carrera: Turisme, Universidad: UV
Tipo: Resúmenes
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Podemos entender Patrimonio cultural como el legado que ha quedado de la historia pero este ha ido cambiando y evolucionando y hoy en día admite más
étnico etc. Además el patrimonio se estudia desde distintas ramas de conocimiento: geografía, arqueología, educación, arte… pudiendo estudiar el patrimonio historiadores, sociólogos, geólogos, arquitectos entre otros.
El concepto de patrimonio cultural está formado por dos conceptos:
Consideramos que el Patrimonio Cultural es problemático y tiene una carga ideológica fuerte.
El Patrimonio cultural tiene dos características principales:
Por otra parte para que un bien sea elegido patrimonio necesita responder a tres fuentes de autoridad las cuales son naturaleza (bien natural), historia (bien histórico) y genialidad (originalidad / belleza)
Además de las características que ya hemos comentado, el patrimonio dispone de unos factores de confluencia necesarios para la determinación de patrimonio cultural los cuales son: identidad colectiva, demanda turística, racionalidad científica y diversos actores como Estado, ciencia y Tercer Sector.
El nacimiento del concepto de Patrimonio cultural se da en la modernidad, siglo XIX en Europa y antes aunque ya se daban los coleccionismos, el uso de objetos históricos y la conservación no existía el concepto como tal así que se consideran esos hechos antecedentes.
El concepto surgió en una época de aceleración histórica y transformaciones constantes siendo muy importante el paradigma legitimador, es decir, la secularización donde los hechos empiezan a ser explicados por la lógica y la ciencia en vez de por la religión. Además se acaba el Antiguo Régimen y con ello los estamentos y surgen las clases sociales.
Cooperación Internacional y por la Oficina Internacional de museos siendo el objetivo de ambos organismos conservar y proteger el patrimonio.
La Oficina Internacional de Museos puso en marcha dos actos para proteger el patrimonio:
Pero las acciones de estos organismos fueron frenadas tras la Segunda Guerra Mundial terminando por desparecer la Sociedad de Naciones.
En 1945 surge la ONU (Organización de las Naciones Unidas) con el mismo objetivo que la Sociedad de Naciones, y creó en 1946 la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) sustituyendo a la antigua Comisión Intelectual.
Desde su creación ha impulsado a crear distintos convenios, normas, cartas… para la protección de patrimonio. Se compone de distintos organismos:
formación de gestores municipales, conservación urbana y evitar que las ciudades sean objetivo militar.
Las acciones normativas de la UNESCO para proteger el patrimonio son las siguientes:
Estos son algunos ejemplos:
Algunas reuniones son:
cultura, es decir, se aplicaría solo a los monumentos históricos y obras de arte nacionales.
Esta concepción fue creada por el antropólogo Tylor que diferenciaba entre sociedades primitivas y avanzadas pero considerándolas iguales ya que aquí se defiende que por muy diferente que sea una cultura de otra no es inferior que la primera.
Por tanto definió la cultura como un conjunto de conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres y cualquier hábito o capacidades de una sociedad.
Entonces este concepto incluye el modo de vida de cualquier grupo humano sin restringir el alcance de la cultura a unas pocas prácticas ni a unas pocas personas. Desde esta concepción el patrimonio cultural puede incluir cualquier producto humano, de hecho esta es la concepción que ha guiado en el siglo XX la ampliación de patrimonio.
Es un concepto que ya no estratifica aunque peca de exceso de relativismo. Todas las culturas tienen la misma dignidad pero no todas las actividades tienen la misma dignidad.
a. Sentido latente (sólido): la cultura es un sistema significante que abarca toda producción humana, es decir, todo lo que hacemos se considera cultura.
b. Sentido manifiesto (disuelto): la cultura se reconoce en rasgos o productos calificados explícitamente como culturales ,es decir, la cultura hace referencia a actividades concretas como costumbres, tradiciones, relatos, creencias… de un colectivo por lo tanto está relacionado con la construcción de identidades
Se crea entonces un marco de disputa en el que son estos grupos dominantes quienes deciden que es patrimonio no teniendo los pueblos ningún poder.
Será a finales de la Revolución Francesa (SXVIII) cuando se gesta un aparato administrativo jurídico con una protección administrativa, jurídica y técnica del patrimonio. Los monumentos empiezan a verse como símbolos necesarios del Estado – Nación el cuál se empieza a construir en este período. Ya a finales del 18 en plena modernidad podemos hablar de patrimonio donde a partir del descubrimiento de dos ruinas arqueológicas de gran importancia Pompeya y Herculano se comienza a ver también la vida cotidiana de las personas como una manifestación cultural gracias a la extensión del pensamiento ilustrado francés de las guerras napoleónicas.
El siglo XIX es una época enriquecida por el romanticismo y el nacionalismo donde ya surge el concepto de patrimonio histórico – artístico nacional.
En el romanticismo hay una rememoración nostálgica al pasado y una crítica a la modernidad. En esta época tiene lugar una aceleración de la historia y la reflexividad acerca de la necesidad del pasado. Se desarrollan políticas de protección patrimonial, aparecen los libros de viaje y los repertorios pintorescos y se lleva a cabo una invención de tradiciones.
Durante el siglo XIX aumenta el intervencionismo estatal y se desarrolla la concepción pública y colectiva de patrimonio, aquello que nos identifica y lo cual en esta época ya podemos encontrar en museos que son llamados contendedores patrimoniales.
En la Primera mitad del siglo XX se producen las dos guerras mundiales las cuales conllevan destrucciones patrimoniales y hacen que se empiece a pensar un poco más en la conservación y protección y surjan las primeras legislaciones de patrimonio. En esta época los fascistas europeos empezarán a usar el patrimonio cultural
En la Segunda Mitad del Siglo XX se produce una ampliación del patrimonio cultural en una época de descolonización y antropología donde se crea también la historiografía. Surge por fin el concepto de bien cultural definido en la Convención de la Haya de 1954
Finalmente el patrimonio cultural se forma entonces por el conjunto de todos los bienes culturales, tanto si se exteriorizan en forma de uno o muchos soportes, en forma de actividad, o en forma difusa (lengua) que conforman un pueblo y son conservados para las generaciones siguientes.
Las primeras apariciones del término se remontan a 1773 con la fundación de la Real Academia de las Nobles Artes encabezada por Fernando VI la cual será luego sustituida por la Real Academia de la Historia y las Bellas Artes con Carlos III (Órdenes de Carlos III).
En 1779 se redacta la Prohibición de exportación de los bienes de artistas españoles muertos.
En el Siglo XIX predomina una visión absolutista que se plasma en las medidas conservacionistas de Carlos IV (1803) que crea la Real Célula en la que cualquier descubrimiento arqueológico tenía que ser comunicado a la Real Academia de la Historia y las Bellas Artes.
En 1844 se crea la Comisión de Monumentos con la tarea de catalogar los bienes muebles, denunciar la destrucción de patrimonio y fomentar la creación de museos.
En 1873 surgen las Normas para evitar la destrucción de edificios públicos.
A principios del siglo XX se crean dos leyes proteccionistas muy importantes: la ley de excavaciones (1911) y la ley de Conservación de Monumentos Históricos y Artísticos (1915).
Durante el primer tercio del siglo XX hay dos tendencias: una de culto al pasado y otra de crítica al pasado por la influencia de la modernidad.
Se crea el Decreto – Ley de 1926 sobre el Tesoro Artístico Nacional donde se especifica que bienes deben ser conservados y se amplía el concepto de Patrimonio más allá de monumento.
En 1933 se aprueba la Ley de Patrimonio Histórico – Artístico Nacional que incluyen los bienes muebles e inmuebles de interés histórico, arqueológico, artístico… de más de un siglo de antigüedad.
En 1978 se promulga la Constitución Española y en sus artículos 44 y 46 se recoge que los poderes públicos están obligados a promover y tutelar el acceso de los ciudadanos a la cultura y garantizar su conservación.
Ya en 1985 surge la Ley de Patrimonio Histórico Español que distingue entre bienes culturales muebles y bienes culturales inmuebles y dentro de estos últimos:
Podemos observar una serie de distintos cambios de la concepción de Patrimonio a lo largo de la segunda mitad del Siglo XX. Estos son:
Destacar que hemos pasado de una visión estática (sin cambios) a una dinámica (otras formas de patrimonio: arqueológico, documental), una visión estética (belleza) a una visión social (identidad / significados) y de una visión aproblemática a una visión muy polémica sobre qué debe ser patrimonio y qué no.
Por último respecto a los límites de la patrimonialización decir que estamos en una tendencia ilimitada: ampliamos cada vez más aquello que consideramos patrimonio porque queremos protegerlo, nos representa, queremos darle más valor pero fundamentalmente porque es un motor económico de la industria turística. Pero esto no es bueno al 100% ya que el patrimonio podría perder su valor, por eso hay que tener unos criterios para el patrimonio, valorar bajo qué pretextos se considera qué es patrimonio y quién lo decide, así como tener en cuenta que algo será o no patrimonio dependiendo de para quién.
Una vez realizada la selección de los patrimonios, estos se deben poner en valor y activarlos. Y para que esto sea posible es necesario que intervengan unos propósitos, unos actores (agentes) y unos factores.
Los propósitos para la activación patrimonial son:
Respecto a los factores cabe destacar las transformaciones históricas: retradicionalización, desterritorialización y reterritorialización; además del riesgo frente al patrimonio que nos hace replantear factores como la identidad colectiva, la racionalidad científica o el consumo turístico
En cuanto a los actores o agentes los más importantes son el Estado, el Mercado y la Sociedad Civil que se organizan en:
En relación al uso de los bienes encontramos unos valores que influyen en que el bien sea activado:
a. Radicalización de los procesos de individualización
b. Conciencia de riesgos y estilos de vida
c. Participación ciudadanos y poderes públicos en la política
d. Giro hacia valores postmaterialistas
Respecto a los procesos en los que estas asociaciones se crean podemos destacar:
En cuanto a los objetivos de estas asociaciones son los siguientes
Y finalmente los tipos de asociaciones son:
En definitiva quieren conservar, proteger y mantener el patrimonio de manera voluntaria recibiendo generalmente pocas subvenciones. Hay que tener en cuenta además que no son asociaciones propiamente dichas ya que surgen por reacciones ante diversas amenazas y confluyen asociaciones, personas y demás organismos y una vez que logran su objetivo o ven que no pueden lograrlo desaparecen.
Cuando se activa un bien patrimonial es muy importante poder y saber gestionarlo.
En el caso Español encontramos distintos niveles de gobierno (central, estatal, autonómico, local), que a través de los ordenamientos legales son los responsables de garantizar y velar por la protección y conservación del patrimonio.
En el caso valenciano podemos destacar:
Podemos distinguir tres políticas culturales que se han dado a lo largo del tiempo:
Hay que tener en cuenta que la gestión del patrimonio cultural ha de ser sostenible tanto desde el punto de vista económico como el cultural basándose en tres principios: la generación de bienestar material e inmaterial, la equidad intergeneracional (poder pasar de generación en generación) y teniendo en cuenta los efectos del bienestar del proyecto de patrimonio sobre la generación actual.
Para una correcta gestión del patrimonio es necesaria una alianza a tres bandas entre el Sector Público, el Sector Privado y el Tercer Sector y una auténtica educación patrimonial en la práctica social para afirmar y reconstruir la identidad y diversidad de los pueblos, la vida cotidiana y sus alternativas de futuro, que solamente adquirirá verdadero sentido con la implicación y participación de las personas.
El turismo es un fenómeno moderno pero desde la antigüedad nos encontramos con santuarios muy importantes que albergan gran cantidad de viajeros, por ejemplo en Imperio Romano famosas las calzadas o vías selectas.
Con la extensión del cristianismo se construyen iglesias, catedrales, ermitas… y se desarrolla un peregrinaje religiosos con grandes centros de peregrinaje. En esta Europa medieval el viaje se hacía con y por motivos religiosos ya que viajar se consideraba algo peligroso y los pocos que podían viajar lo hacían con protectores.
En los siglos XV y XVI se ven mejoras en el transporte marítimo y terrestre y la aristocracia y las clases altas empiezan a viajar para ver las antigüedades y verdades históricas.
En el siglo XVIII se consolida el Gran Tour y surgen nuevas necesidades de intercambio, conocimiento científico etc. lo que ayuda a mejorar las infraestructuras, los medios de transporte, las medidas políticas… siendo más seguro y fácil viajar. A medida que se hace el viaje más asequible la burguesía, que se estaba iniciando en ese período, empieza a viajar principalmente por negocios.
En el siglo XIX surgen las primeras agencias de viaje y se crean los primeros paquetes turísticos generándose una amplia oferta con un crecimiento de las residencias de alojamiento.
A principios del siglo XX, el turismo invernal iba acompañado también de visitas a yacimientos, ruinas clásicas, monumentos... Con la Primera Guerra Mundial queda aparcado el patrimonio cultural y se bombardean centros. En los años 20 se añade el turismo veraniego que comienza a ser más accesible para las otras clases sociales: se descubre que es bueno tomar el sol gracias a la vitamina D poniéndose de moda las excursiones, la naturaleza, el ponerse moreno… Gran desarrollo en Occidente.
A partir de los 50 hay una gran explosión turística: se desarrollan el tiempo de ocio y el tiempo libre además de las vacaciones pagadas y se mejoran las infraestructuras. El turismo elitista pasa a ser un turismo de masas y se distinguen dos ejes: Europa Occidental y América del Norte.
A partir de ahí el turismo busca la singularidad: lo genuino, lo diferente, lo auténtico, la nostalgia… Se produce una descentralización de los productos turísticos y una flexibilización en la comunicación, producción y distribución.
A partir de los 50 muchos destinos con capacidad turística se quedan fuera pero más adelante se convierten en grandes núcleos.
En definitiva el turismo al principio estaba muy relacionado con la religión pero ahora se asocia más al placer y al ocio y la cuestión cultural va siendo cada vez más importante.
En cuanto a la interrelación de los tipos de turismo:
A partir de la segunda mitad del siglo XX comenzamos a dominar el Turismo Cultural y lo definimos como el conjunto de todas aquellas acciones realizadas con el objetivo de viajar o desplazarse por el interés de la cultura.
A partir de 1980 en Francia se empieza a usar este concepto y después se extiende al resto del mundo. Cabe destacar el Consejo de Europa que se interesa por potencializar el patrimonio cultural.
El Turismo Cultural facilita la aparición de nuevos productos turísticos y permite usar infraestructuras que no dependen de la estacionalidad como otros tipos de turismo.
El Turismo cultural se caracteriza también por la segmentación de la demanda, las estancias de corta duración y por poder hacerse en un espacio de tiempo reducido.
El Turista Cultural es alguien quien le gusta la calidad y la cualidad del servicio que recibe y busca un nivel de servicio de infraestructuras como mínimo adecuado y una oferta personalizada acorde a sus expectativas. Consume esencialmente patrimonio cultural, y manifiesta su interés por relacionarse con