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salud 21, Apuntes de Enfermería

Asignatura: Metodología de la Investigación, Profesor: Merche Blasco Ana Lample, Carrera: Enfermería, Universidad: UniZar

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 03/08/2014

adribamno
adribamno 🇪🇸

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Õndice

DeclaraciÛn Mundial de la Salud 2

PrÛlogo a la ediciÛn espaÒola 4

PrÛlogo 5

Resumen 6

Las razones de S ALUD 21 9

Solidaridad y equidad en salud 11

Mejor salud para los habitantes de la RegiÛn Europea de la OMS 13

Una estrategia multisectorial para el desarrollo sostenible de la salud 18

Cambio de enfoque: un sector sanitario orientado hacia los resultados 23

La gestiÛn del cambio sanitario 27

El papel de la OMS y de sus socios en relaciÛn con la salud 29

Hacia un futuro mejor 31

Edita y distribuye: © MINISTERIO DE SANIDAD Y CONSUMO SecretarÌa General TÈcnica Centro de Publicaciones Paseo del Prado 18-20. 28014 Madrid NIPO: 351-99-038- ISBN: 84-7670-511- DepÛsito Legal: AV-174- Imprime: M IJ¡N , Industrias Gr·ficas Abulenses

COORDINACI”N Y ADAPTACI”N DE LA TRADUCCI”N: Isabel de la Mata Barranco. SubsecretarÌa de Sanidad y Consumo. Fernando Villar ¡lvarez. SubdirecciÛn General de EpidemiologÌa, PromociÛn y EducaciÛn para la Salud. LucÌa Salas Prada. SubdirecciÛn General de Relaciones Internacionales.

Published by the World Health Organization Regional Office for Europe in 1999 under the title HEALTH21: an introduction to the health for all policy framework for the WHO European Region. European Health for All Series, No. 5.

© World Health Organization, 1998

Translation rights for an edition in Spanish have been granted to the Ministerio de Sanidad y Consumo, Madrid, by the Director of the Regional Office for Europe of the World Health Organization.

The Publisher alone is responsible for the accuracy of the translation.

Publicado por la Oficina Regional Europea de la OrganizaciÛn Mundial de la Salud con el tÌtulo HEALTH21: an introduction to the health for all policy framework for the WHO European Region. European Health for All Series, No. 5.

© OrganizaciÛn Mundial de la Salud, 1998

Los derechos de publicaciÛn para la ediciÛn en espaÒol han sido concedidos al Ministerio de Sanidad y Consumo por el Director de la Oficina Regional Europea de la OrganizaciÛn Mundial de la Salud.

El editor es el ˙nico responsable de la exactitud de la traducciÛn.

III

Renovamos nuestro compromiso de fortalecer, adaptar y reformar, seg˙n proceda, nuestros sistemas de salud, en particular las funciones y los servicios esenciales de salud p˙blica, a fin de asegurar el acceso de todos a unos servicios de salud que se basen en los conocimientos cientÌficos, sean de buena calidad y estÈn dentro de unos lÌmites asequibles, y que sean sostenibles en el futuro. Tene- mos el propÛsito de asegurar la disponibilidad de los elementos esenciales de la atenciÛn primaria de salud definidos en la DeclaraciÛn de Alma-Ata^2 y desarrollados en la nueva polÌtica. Seguiremos desarrollando sistemas de salud para responder a la situaciÛn sanitaria actual y previsible, a las cir- cunstancias socioeconÛmicas y a las necesidades de las personas, las comunidades y los paÌses afec- tados, mediante acciones e inversiones p˙blicas y privadas adecuadamente gestionadas en pro de la salud.

IV

Reconocemos que, en el trabajo en pos de la salud para todos, todas las naciones, comunidades, familias y personas son interdependientes. Como comunidad de naciones, actuaremos juntos para afrontar las amenazas comunes para la salud y promover el bienestar universal.

V

Nosotros, los Estados Miembros de la OrganizaciÛn Mundial de la Salud, por la presente resolvemos promover y apoyar los derechos y principios, la acciÛn y las responsabilidades enunciados en esta DeclaraciÛn mediante una actuaciÛn concertada, una plena participaciÛn y asociaciÛn, haciendo un llamamiento a todos los pueblos e instituciones para que se asocien al concepto de la salud para todos en el siglo XXI y realicen un esfuerzo com˙n para llevarlo a efecto.

(^2) Adoptada en la Conferencia Internacional sobre AtenciÛn Primaria de Salud, Alma-Ata, 6 a 12 de septiembre de 1978, y refrendada por la 32™ Asamblea Mundial de la Salud en la resoluciÛn WHA 32.30 (mayo de 1979).

DeclaraciÛn Mundial de la Salud 3

La ediciÛn en espaÒol de este libro pretende dar a conocer la nueva polÌtica de Salud para Todos esta-

blecida por la Oficina Regional Europea de la OMS. Esta polÌtica se centra en 21 objetivos, tantos como el nuevo siglo en el que entramos.

Este libro constituye una introducciÛn al marco de salud para todos en el siglo XXI, destinado a una

amplia difusiÛn entre aquellos que toman decisiones y aquellos que son los destinatarios de las mismas y, a su vez, decisores a nivel individual o a pequeÒa escala. Es decir, esta ediciÛn no se dirige ˙nicamen- te a autoridades sanitarias, sino a polÌticos, gestores, profesionales sanitarios y sociedad civil, incluyendo a lÌderes de opiniÛn, responsables de asociaciones, educadores y ciudadanos en general. Por ello es de resaltar su ñconseguidoñ af·n did·ctico, estableciendo hitos f·ciles de recordar, dado este amplio p˙blico al que va dirigido.

La polÌtica de salud para todos debe ser la base, en EspaÒa, de un amplio impulso colectivo a favor de

la salud, con el que iniciar el nuevo siglo. Todos los ciudadanos deben adquirir un protagonismo sobre su propia salud. Para ello, previamente se han de difundir, explicar y recomendar cu·les deben ser las con- ductas personales de prevenciÛn de la enfermedad y conservaciÛn de la salud m·s adecuadas y evaluar el impacto de todas las polÌticas y actividades realizadas sobre la salud, los estilos de vida y de consumo.

La oportunidad es evidente. Salud para todos en el aÒo 2000 estaba llegando a su fin por el propio trans-

currir de los aÒos. Algunos de sus objetivos a˙n no se han cumplido y habr· que extraer consecuencias de tal hecho. Es acorde con los tiempos que SALUD21 estÈ basada en la equidad y la solidaridad, al cons- tituir la polÌtica b·sica de la OMS y de todos los paÌses que emprendemos reformas de los sistemas de salud.

La polÌtica de la OMS est· lanzada. Ahora, es el momento para todos, para nuestro paÌs, de hacer nues-

tra esta polÌtica.

JosÈ Manuel Romay BeccarÌa Ministro de Sanidad y Consumo

4 PrÛlogo a la ediciÛn espaÒola

øEs sano? La cuestiÛn es sencilla pero profunda. Al responderla, los responsables polÌticos pueden alte- rar el curso del desarrollo humano. A medida que se aproxima el siglo XXI, los habitantes de Europa est·n buscando una perspectiva m·s sostenible y socialmente responsable en relaciÛn con el desarrollo y el cre- cimiento. Muy a menudo, este hecho implica una valoraciÛn compensada: una resoluciÛn del conflicto entre la consecuciÛn del bienestar y la protecciÛn y mejora de la salud.

Tal y como estipulÛ la DeclaraciÛn Mundial de la Salud de 1998 (ver p·gina 2), la salud es uno de los derechos fundamentales de todos los seres humanos. La salud es una condiciÛn previa del bie- nestar y de la calidad de vida. Es un criterio que sirve para medir los progresos realizados en favor de la reducciÛn de la pobreza, de la promociÛn de la cohesiÛn social y de la eliminaciÛn de la dis- criminaciÛn.

La buena salud resulta fundamental para el crecimiento econÛmico sostenible. La inversiÛn intersectorial en materia de salud no sÛlo desbloquea nuevos recursos para la salud, sino que tambiÈn implica la obten- ciÛn de grandes beneficios, contribuyendo a largo plazo al desarrollo global, econÛmico y social. La inver- siÛn en una atenciÛn sanitaria orientada a los resultados mejora la salud e identifica los recursos que se pueden liberar con el fin de satisfacer las crecientes demandas del sector sanitario.

La polÌtica SALUD21 para la RegiÛn Europea de la OMS consta de los siguientes elementos principales:

El principal objetivo permanente es el de conseguir que todas las personas alcancen plenamente su potencial de salud.

Asimismo existen dos metas principales:

ï promover y proteger la salud de las personas a lo largo de toda su vida. ï reducir la incidencia de las principales enfermedades y lesiones, asÌ como del sufrimiento que originan.

Tres valores b·sicos constituyen los cimientos Èticos de SALUD21:

ï la salud como derecho fundamental de los seres humanos; ï la equidad en materia de salud y la solidaridad de acciÛn entre todos los paÌses, dentro de ellos y entre sus habitantes; y ï la participaciÛn y la responsabilidad de las personas, los grupos, las instituciones y las comunidades en el desarrollo continuo de la salud.

El Èxito de las polÌticas p˙blicas se puede medir mediante su impacto sobre la salud

6 Resumen

Se han seleccionado cuatro principales estrategias de acciÛn, con el fin de garantizar que un impul- so sostenible desde el punto de vista cientÌfico, econÛmico, social y polÌtico dirija la aplicaciÛn de S ALUD21:

ï estrategias multisectoriales para hacer frente a los determinantes de la salud, teniendo en cuenta las perspectivas culturales, sociales, econÛmicas, fÌsicas y de gÈnero, y garantizando la utilizaciÛn de la evaluaciÛn del impacto sanitario; ï programas e inversiones dirigidos a los resultados sanitarios y encaminados al desarrollo de la salud y de la atenciÛn sanitaria; ï atenciÛn primaria de salud orientada a la comunidad y a la familia con un car·cter integrado, con la asistencia de un sistema hospitalario flexible y con capacidad de respuesta; y ï un proceso de desarrollo sanitario de car·cter participativo, que implique a los agentes relevantes en materia de salud en el hogar, en los centros educativos, en el trabajo, asÌ como a nivel comunitario y nacional, y que promueva la toma de decisiones, la aplicaciÛn y la responsabilidad conjunta.

Se han establecido 21 objetivos de salud para todos, que describen de forma especÌfica las necesidades del conjunto de la RegiÛn Europea y que sugieren las acciones requeridas para mejorar la situaciÛn. Asi- mismo, dichos objetivos proporcionan los indicadores mediante los cuales se pueden medir los progresos realizados a la hora de mejorar y proteger la salud, asÌ como de reducir los riesgos sanitarios. Estos 21 objetivos, considerados en su conjunto, constituyen el marco ideolÛgico para el desarrollo de polÌticas sanitarias en los paÌses de la RegiÛn Europea.

Los principios de SALUD21 se deben incorporar a las polÌticas de desarrollo sanitario de todos los Esta- dos Miembros de la RegiÛn y deben ser adoptados por todas las principales organizaciones e institucio- nes europeas. Por su parte, la Oficina Regional para Europa de la OMS debe proporcionar una asisten- cia importante, jugando los siguientes cinco papeles principales:

  1. actuar como ìconciencia sanitariaî, defendiendo el principio de la salud como derecho humano b·si- co, asÌ como identificando y haciendo hincapiÈ en los problemas de caracter emergente o continuo que est·n relacionados con la salud de las personas;
  2. actuar en calidad de centro principal de informaciÛn en materia de salud y desarrollo sanitario;
  3. promover la polÌtica de salud para todos en toda la RegiÛn y garantizar su actualizaciÛn periÛdica;
  4. proporcionar herramientas cientÌficas y actualizadas que los paÌses puedan utilizar, con el fin de apli- car unas polÌticas basadas en los principios de salud para todos;
  5. actuar como catalizador de las actividades, a travÈs de las siguientes funciones:

ï ofrecer cooperaciÛn tÈcnica a los Estados Miembros ñ esta actividad se puede reforzar a travÈs del establecimiento de importantes funciones para la OMS en todos los paÌses, con el fin de garantizar el intercambio de experiencias mutuamente beneficioso entre los paÌses y las organizaciones sanitarias regionales.

Resumen 7

El programa de salud Los 870 millones de habitantes de los 51 Estados Miembros de la RegiÛn Europea se encuentran en un momento crucial de su desarrollo histÛrico. Tras ellos queda el siglo XX, cuya primera mitad se vio desgarrada por dos devastadoras guerras mundiales y en el que, durante los ˙ltimos aÒos, se han producido conflictos armados asÌ como un crecimiento de las desigualdades en materia de salud. Sin embargo, a medida que se acerca el siglo XXI, los conflictos armados amainan y la crisis sanitaria que azota a la parte oriental de la RegiÛn parece haber llegado a su punto de inflexiÛn. El siglo XXI puede muy bien ser el primero en la historia de la RegiÛn en el que el principal interÈs de los paÌses se centre en el desarrollo humano.

La RegiÛn Europea es una zona de amplios contrastes, en la que los paÌses ricos se codean con las naciones m·s pobres, que tratan de hacer frente a las consecuencias de los cambios polÌticos y sociales, de la transiciÛn econÛmica y de la creaciÛn de nuevas instituciones.

Estos fenÛmenos no son sino una parte de los profundos cambios que est· experimentando el mundo, en el que el incremento de la globalizaciÛn de los mercados puede aumentar la diferencia entre ricos y pobres. El r·pido desarrollo de la ciencia y de las tecnologÌas de la informaciÛn constituye el fundamento de los ˙ltimos nuevos descubrimientos, cuyo alcance todavÌa no se puede prever.

Con el fin de hacer frente a esta nueva situaciÛn, se requiere un modelo de desarrollo de polÌticas sociales, en el que la salud sea un factor y un resultado clave a tener en cuenta. El programa Salud para Todos establece dicho marco polÌtico.

La polÌtica global de Salud para Todos La polÌtica de ìSalud para Todos en el Siglo XXIî, aprobada por la comunidad mundial en mayo de 1998, tiene el objetivo de aplicar la perspectiva de salud para todos, que es un concepto surgido en la Asamblea Mun- dial de la Salud celebrada en 1977 y que fue lanzado como movimiento global en la Conferencia de Alma-Ata en 1978. Dicho marco establece las prioridades globales para las dos primeras dÈcadas del siglo XXI, asÌ como diez objetivos que deben crear las condiciones necesarias para que las personas de todo el mundo alcancen y mantengan el m·ximo nivel posible de salud. Resulta importante tomar en consideraciÛn que el programa Salud para Todos no constituye un ˙nico objetivo definitivo. Se trata fundamentalmente de una carta de prin- cipios de justicia social, que proporciona una orientaciÛn cientÌfica sobre los mejores desarrollos sanitarios y que perfila un proceso que conducir· a la mejora progresiva de la salud de todas las personas.

Tal y como subrayaba la DeclaraciÛn Mundial de la Salud (ver p·gina 2), que fue aprobada por todos los Esta- dos Miembros de la OMS en mayo de 1998, la consecuciÛn de la salud para todos depende del compromiso de considerar la salud como un derecho fundamental de la persona. Dicho compromiso supone el fomento de la aplicaciÛn de la Ètica y la ciencia a las polÌticas sanitarias, asÌ como a la provisiÛn de servicios y al desarro- llo de la investigaciÛn. Asimismo implica la aplicaciÛn de estrategias y polÌticas orientados a la equidad y basa- dos en la evidencia, que se centren en la solidaridad y que incorporen una perspectiva de gÈnero a dichos desa- rrollos. Tal y como estipula la DeclaraciÛn Mundial de la Salud, la polÌtica global de salud para todos en el siglo XXI se deber· poner en pr·ctica a travÈs de estrategias y polÌticas regionales y nacionales y SALUD21 es la res- puesta de la RegiÛn Europea a esta necesidad.

El siglo XXI puede muy bien ser el primero en la historia de la RegiÛn en el que el principal interÈs de los paÌses se centre en el desarrollo humano

Salud para Todos es el marco de asistencia mutua para las polÌticas globales, nacionales y regionales

øPor quÈ SALUD21? 9

SALUD 21, la respuesta de la RegiÛn Europea de la OMS a la polÌtica global de salud para todos Desde su introducciÛn en 1980, la polÌtica de salud para todos ha proporcionado un marco global para la mejora de la salud en el seno de la RegiÛn Europea de la OMS y ha tenido una importante influencia sobre el desarrollo sanitario. La presente revisiÛn, SALUD21, aplica los valores, objetivos y estrategias glo- bales de salud para todos. Asimismo refleja los actuales problemas sanitarios de la RegiÛn, asÌ como sus cambios sociales, econÛmicos y polÌticos, y las oportunidades que Èstos crean. S ALUD21 establece un marco cientÌfico y Ètico para los responsables polÌticos de todos los niveles, con el fin de evaluar el impac- to de sus polÌticas en la salud y de utilizar la salud para dirigir las actividades de desarrollo en todos los sectores de la sociedad.

S ALUD21 se basa en la experiencia colectiva de los Estados Miembros de Europa desde su perspectiva regional de salud para todos, que durante los ˙ltimos 15 aÒos ha hecho de los ìresultados sanitariosî, en forma de objetivos a alcanzar, la piedra angular del desarrollo de polÌticas y distribuciÛn de programas. Con el fin de perfeccionar los 38 objetivos previos de la polÌtica de salud para todos, a la luz de los logros anteriores y de los futuros desafÌos, SALUD21 define 21 objetivos para el siglo XXI. Dichos objetivos no pretenden ser una lista normativa, sino que, en su conjunto, constituyen la esencia de la polÌtica regional. Asimismo proporcionan un marco de acciÛn para la RegiÛn en su conjunto, y sirven de inspiraciÛn para el desarrollo de objetivos a nivel local y nacional.

La polÌtica de Salud para Todos establece un marco cientÌfico y Ètico para los responsables polÌticos de todos los niveles con el fin de evaluar el impacto de sus polÌticas en la salud y de utilizar la salud para dirigir las actividades de desarrollo

10 øPor quÈ SALUD21?

S ALUD21 proporciona el marco pr·ctico de solidaridad a largo plazo, mediante el cual todos los Estados Miembros pueden contribuir con sus propias experiencias a reducir las diferencias sanitarias. Todos pue- den aprender de los dem·s a travÈs de las experiencias compartidas y obtener ideas de las ini- ciativas externas. Cada uno de los Estados Miembros de Europa deber· disponer de ase- sorÌa de la OMS en el paÌs, con el fin de beneficiarse del asesoramiento tÈcnico que se derive de los desarrollos globales y regionales de la polÌtica de salud para todos, asÌ como de poder realizar su propia contribuciÛn a dicho cuerpo internacional de conocimientos.

ReducciÛn de las diferencias sanitarias dentro de cada paÌs Incluso en los paÌses m·s ricos de la RegiÛn, las personas m·s favorecidas viven m·s aÒos y padecen menos enfermedades y discapacidades que las personas m·s pobres. La pobreza es el principal factor de riesgo para la salud, y las diferencias sanitarias relacionadas con el nivel de ingresos ñque se extienden de forma progresiva a lo largo de todos los niveles de la jerarquÌa socialñ constituyen una grave injusticia y reflejan algunos de los m·s importantes factores determinantes de salud. La falta de recursos tambiÈn genera prejuicios y exclusiÛn social, con un aumento de los Ìndices de violencia y criminalidad. Asimismo, tambiÈn existen importantes diferencias entre las condiciones sanitarias de las mujeres y de los hombres en la RegiÛn.

Los niveles educativos producen un gradiente similar de riesgo sanitario al producido por las clases socia- les. En la medida en que los niveles educativos alcanzados se encuentran estrechamente relacionados con los niveles de falta de recursos, una de las estrategias clave deber· consistir en eliminar las barreras cul- turales, financieras y de otro tipo que dificultan un acceso igualitario a la educaciÛn. Esta estrategia se debe aplicar a las mujeres en particular, pero tambiÈn a los niÒos con menores recursos y a otros grupos m·s desfavorecidos. Asimismo, es importante introducir programas especiales destinados a proporcionar asistencia a los niÒos con menores recursos, para que puedan superar sus obst·culos iniciales.

El aumento de la equidad produce beneficios sanitarios y se encuentra asociado al cambio y a la adap- taciÛn de toda la sociedad, a una mayor productividad y al crecimiento econÛmico sostenido. Para un mismo nivel de bienestar a nivel nacional, aquellas sociedades, que son capaces de llegar a todos sus ciu- dadanos y que les permiten jugar un papel ˙til en tÈrminos culturales, econÛmicos y sociales, ser·n m·s sanas que las sociedades en las que las personas deban hacer frente a una situaciÛn de falta de recursos, exclusiÛn e inseguridad.

Por lo tanto, resulta imperativo que las polÌticas p˙blicas se encaminen a la resoluciÛn de las causas fun- damentales de las desigualdades socioeconÛmicas, y que las polÌticas fiscales, educativas y sociales estÈn diseÒadas con el fin de garantizar una reducciÛn sostenida de las desigualdades sanitarias. Todos los sec- tores de la sociedad deben asumir su responsabilidad en relaciÛn con la reducciÛn de las desigualdades sociales y de gÈnero, y con la mitigaciÛn de sus consecuencias sobre la salud. Se debe garantizar a los grupos m·s desfavorecidos el acceso al bienestar social, a travÈs del establecimiento de ìredes de seguri- dadî y de proporcionar una atenciÛn sanitaria adecuada, aceptable y sostenible.

Las diferencias sanitarias relacionadas con el nivel de ingresos constituyen una grave injusticia y reflejan algunos de los m·s importantes factores determinantes de salud

12 Solidaridad y equidad en salud

Objetivo 2o.

Equidad

en salud

Fortalecer la salud a lo largo de la vida La vida implica una serie de transformaciones crÌticas: cambios emocionales y materiales en la primera infancia, el paso de la educaciÛn primaria a la secundaria, el comienzo de la vida laboral, la salida del hogar paterno, la creaciÛn de una familia, los cambios de puesto de trabajo, el riesgo de un posible des- pido y, eventualmente, la jubilaciÛn. Cada uno de los citados cambios puede afectar a la salud, al enca- minar a las personas en una direcciÛn m·s o menos ventajosa.

Las inversiones en salud a una edad temprana repercuten m·s adelante en la vida. Los cimien- tos m·s importantes de la salud de los adultos residen en la herencia genÈtica de las personas, en la vida prenatal y en la primera infancia. El bajo peso al nacer es un indicador de carencias y representa unos factores de riesgo acumulados. El crecimiento lento y la falta de apoyo emocional durante este perÌodo puede encaminar al niÒo hacia una trayectoria social o educativa negativa, lo que aumenta el riesgo de tener una mala salud fÌsica o psicolÛgica. Estos factores tambiÈn pueden limitar el funcionamiento emo- cional, intelectual y fÌsico en la edad adulta.

El consejo genÈtico y dietÈtico, un embarazo exento del h·bito de fumar y la atenciÛn prenatal basada en la evidencia pueden contribuir a prevenir el bajo peso al nacer y las anomalÌas congÈnitas. En la medida en que una inversiÛn temprana en salud puede compensar la falta de recursos en las prime- ras etapas de la vida y producir dividendos m·s adelante, las polÌticas deben proporcionar no sÛlo redes de seguridad, sino tambiÈn trampolines para superar las desventajas exis- tentes en las primeras etapas de la vida.

Por lo tanto, se deber·n aplicar unas polÌticas que fomenten la creaciÛn de familias en las que impere el apoyo mutuo, con hijos deseados y una buena capacidad educativa por parte de los padres. Los padres necesitan los medios y las capacidades para educar a sus hijos y para cuidar- los en un entorno que proteja los derechos de la infancia; y las comunidades locales deben proporcionar asistencia a las familias al garantizarles un entorno educativo seguro y unos servicios de atenciÛn a la infancia y de promociÛn de la salud. El personal de los servicios sanitarios y sociales necesita recibir for- maciÛn con el fin de reconocer y de tratar los abusos de la infancia.

Si se pretenden reducir los accidentes, los daÒos causados por las drogas y los emba- razos no deseados, las polÌticas y los programas p˙blicos deber·n contribuir a que, para los niÒos y los jÛvenes, la elecciÛn m·s sana sea tambiÈn la m·s f·cil. Por lo tanto, todas las decisiones polÌticas importantes del sector p˙blico deber·n ser objeto de una revisiÛn, con el fin de evitar cualquier impacto negativo sobre la salud de los niÒos y de los jÛvenes, sobre sus familias y sobre las personas responsables de su cuidado. Las polÌticas de educaciÛn y empleo deben permitir que los jÛvenes obten- gan la mejor educaciÛn posible y puedan acceder a los trabajos m·s productivos. La provisiÛn de edu- caciÛn sexual y de asistencia a los jÛvenes, adem·s de un f·cil acceso a los preservativos, reducir·n el riesgo de embarazos no deseados y de enfermedades de transmisiÛn sexual, incluida la infecciÛn por VIH.

Los cimientos m·s importantes de la salud de los adultos se construyen en la vida prenatal y en la primera infancia

Un buen comienzo en la vida supone unos padres capaces de proporcionar apoyo a sus hijos

Mejor salud para los habitantes de la RegiÛn Europea de la OMS 13

Objetivo 3o.

Iniciar la

vida en buena

salud

Objetivo 4o.

La salud de

los jÛvenes

Reducir, a los niveles m·s bajos posibles, la incidencia y la prevalencia de enfermedades y de otras causas de mala salud o fallecimiento

Reducir la mala salud y las lesiones La determinaciÛn de la inversiÛn sanitaria supone un desafÌo para todos los paÌses. Con independen- cia de la perspectiva utilizada, se debe basar en un c·lculo de la incidencia sanitaria y econÛmica que suponen los fallecimientos prematuros y las discapacidades. Las enfermedades cardiovasculares repre- sentan la causa m·s frecuente de fallecimiento en, pr·cticamente, todos los Estados Miembros, con el c·ncer situado en segundo lugar. La mortalidad infantil y materna contin˙a siendo una preocupaciÛn importante en muchos paÌses. Otros problemas sanitarios importantes son los problemas de salud men- tal (casi el 10% de la incidencia global de todas las enfermedades), las lesiones y la violencia (que representan m·s de medio millÛn de fallecimientos al aÒo y que constituyen la principal causa de muer- te entre los jÛvenes), y las enfermedades olvidadas hace tiempo, tales como malaria, tuberculosis y sÌfi- lis, que han reemergido.

La reducciÛn de estos problemas requiere el establecimiento de una perspectiva integrada para la pro- mociÛn de la salud, la prevenciÛn de enfermedades, asÌ como para la rehabilitaciÛn y el tratamiento clÌnico.

Salud mental. La mejora de la salud mental ñy, en especial, la reducciÛn del n˙mero de suicidiosñ requiere tomar en consideraciÛn la promociÛn y la protecciÛn de la salud mental a lo largo de toda la vida, en particular en los grupos m·s desfavorecidos desde el punto de vista social y econÛ- mico. Unos programas sanitarios bien diseÒados para los entornos laboral y cotidiano pue- den contribuir a que las personas cuenten con un sentido de coherencia, a que constru- yan y mantengan unas relaciones sociales de apoyo mutuo, y a que puedan hacer fren- te a las situaciones y a los acontecimientos problem·ticos. Se pueden reducir dr·stica- mente los Ìndices de suicidio, si los responsables de suministrar atenciÛn sanitaria reciben una formaciÛn que les faculte para el diagnÛstico precoz de la depresiÛn y si se administran tratamientos adecuados. En muchos paÌses, los grandes ìmanicomiosî de salud mental se deber·n sustituir por una red bien equilibrada de departamentos de psiquiatrÌa para casos agudos en los hospitales generales, asÌ como por una red cuidadosamente construida de servicios e instalaciones de atenciÛn primaria de salud.

La tensiÛn laboral juega un importante papel a la hora de crear grandes diferencias en salud, ausencia de enfermedades y fallecimientos prematuros que est·n relacionados con el est·tus social. La mejora de las condiciones laborales promover· la existencia de una mano de obra m·s sana, lo que, a su vez, mejo- rar· la productividad. El desempleo supone un factor de riesgo para la salud fÌsica y psicolÛgica. En la medida en que los trabajos inseguros o poco satisfactorios pueden ser tan perjudiciales como el desem- pleo, el mero hecho de contar con un puesto de trabajo no es suficiente para garantizar la salud fÌsica y mental. La calidad del trabajo tambiÈn es importante.

El tabaco es el responsable de m·s del 14% de los fallecimientos y supone un coste para la RegiÛn superior a los 100 mil millones de dÛlares EE.UU. anuales

Mejor salud para los habitantes de la RegiÛn Europea de la OMS 15

Objetivo 6o.

Mejorar

la salud

mental

Enfermedades transmisibles. La reducciÛn de las enfermedades transmisibles requiere una perspectiva inte- grada que combine la promociÛn de la salud, la prevenciÛn de la enfermedad y el tratamiento de los pacien- tes. La mejora y el mantenimiento de una higiene b·sica, de la calidad del agua y de la seguridad alimentaria resultan esenciales, tanto como programas de inmunizaciÛn eficaces y sostenibles y esque- mas de tratamiento bien dirigidos. Los esfuer- zos realizados contra las enfermedades trans- misibles se pueden dirigir a su erradicaciÛn, su eliminaciÛn o su control. Dentro del perÌodo de tiempo cubierto por SALUD21, la poliomie- litis, el sarampiÛn y el tÈtanos neo- natal deber·n ser eliminados de la RegiÛn (las dos prime- ras enfermedades como parte de los programas de erradicaciÛn global), y la rubÈola congÈnita, la difteria, la hepatitis B, la parotiditis, la tos- ferina y las enfermedades invasivas causadas por Haemophilus influenzae deber·n ser con- troladas a travÈs de la inmunizaciÛn. Por otra parte, se deben realizar acciones decididas y coordinadas para reforzar los programas de prevenciÛn y tratamiento de la tuberculosis, la malaria, el VIH/Sida y las enfermedades de transmisiÛn sexual.

Enfermedades no transmisibles. Las enfermedades cardiovasculares, el c·ncer, la diabetes, la enfermedad pulmonar obstructiva crÛnica y el asma se combinan para crear los mayores problemas sanitarios de la RegiÛn. Una gran parte de dichos problemas se podrÌa eliminar si todos los paÌses organizasen, tanto a nivel nacional como local, un programa integrado con el fin de reducir los factores de riesgo comunes a muchas de las cita- das enfermedades. Estos factores incluyen el h·bito de fumar, los malos h·bitos dietÈticos, la inactividad fÌsica, el alcohol y el estrÈs. La RegiÛn Europea cuenta con una amplia experiencia a la hora de realizar este tipo de programas integrados: la estrategia CINDI, que se deberÌa aplicar en todas las comunidades locales de los Estados Miembros. Por otra parte, los servicios de diagnÛstico, de tratamiento y de rehabi- litaciÛn para dichas enfermedades ñincluidos los hospitales de agudosñ deben ser objeto de mejora en muchos Estados Miembros. Una parte importante de estos esfuerzos se debe centrar en el fomento del autocuidado en materia de salud, inclui- da la reeducaciÛn de los profesionales sanitarios en relaciÛn con este concepto.

Incidencia de la sÌfilis en los grupos subregionales de paÌses de la RegiÛn Europea, 1990-

16 Mejor salud para los habitantes de la RegiÛn Europea de la OMS

Objetivo 7o.

Reducir las

enfermedades

transmisibles

Objetivo 8o.

Reducir las

enfermedades no

transmisibles

225

200

175

150

125

100

75

50

25

0 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996

Casos nuevos por 100.000 habitantes

AÒo

NEI PECO UE

Crear una salud duradera a travÈs de unos entornos fÌsicos, econÛmicos, sociales y culturales de promociÛn de la salud para todas las personas

Determinantes de la salud La salud es el resultado de las acciones combinadas de la sociedad. Aunque muchos de los problemas sanitarios clave se deben a factores de riesgo tales como el h·bito de fumar y la inactividad fÌsica, la pobreza y la falta de recursos socio-econÛmicos son las principales causas. Es importante resaltar que, en relaciÛn con el mismo nivel de ingresos, las sociedades con menos desigualdades a nivel de recursos tien- den a contar con una mayor cohesiÛn social, menores Ìndices de criminalidad y menores tasas de mor- talidad, en especial, las derivadas de enfermedades cardiacas. De ello se deduce que las polÌticas econÛ- micas oportunas, la asistencia social y las buenas relaciones sociales pueden suponer una contribuciÛn importante para la salud. Por lo tanto, una perspectiva integrada de car·cter intersectorial y multidiscipli- nar en relaciÛn con el desarrollo sanitario resultar· m·s efectiva, eficiente y coste-efectiva que las pers- pectivas independientes de car·cter vertical.

No se trata ˙nicamente de los esfuerzos del sector sanitario. Se pueden obtener ventajas cruciales, tanto en salud como en progreso econÛmico, a travÈs de unas polÌticas bien diseÒadas en materia de educa- ciÛn, empleo, estructura industrial, fiscalidad y asuntos sociales.

Hacer que la elecciÛn m·s sana sea la m·s f·cil Los impuestos de car·cter ecolÛgico promueven la salud al reducir la contaminaciÛn. Dichos impues- tos desplazan la incidencia de estos problemas sobre los ingresos y los ahorros, y la trasladan a la uti- lizaciÛn ineficaz y peligrosa de la energÌa y de los recursos, contribuyendo de este modo a un crecimiento econÛmico sostenible. El coste de las tareas de lim- pieza debidas a la contaminaciÛn perjudicial para la salud es muy eleva- do. La inversiÛn en unos procesos m·s limpios desde el inicio de la acti- vidad previene la contaminaciÛn y contribuye a contar con un proceso de fabricaciÛn m·s eficaz, por lo que se aumentan los beneficios. Por lo tanto, °los cambios de los procesos utilizados en la industria pueden des- bloquear recursos que no sÛlo mejoran la salud, sino que tambiÈn aumen- tan la rentabilidad!

Las polÌticas comerciales y agrÌcolas se deben seguir conjugando, con el fin de promover la salud, pro- porcionar una nutriciÛn segura y proteger el medio ambiente. La promociÛn de unos h·bitos alimenta- rios m·s sanos y la reducciÛn de la obesidad generarÌan importantes beneficios sanitarios, en particular entre los grupos m·s vulnerables. Esta perspectiva requiere el desarrollo de polÌticas fiscales, agrÌcolas y del comercio minorista, que aumenten la disponibilidad, el acceso y el consumo de frutas y de verduras, y que reduzcan el consumo de alimentos con un alto contenido en grasas, en especial, en los grupos con menores recursos econÛmicos. La educaciÛn para la salud por sÌ sola no es suficiente para hacer frente con Èxito a las cuestiones de salud y de alimentaciÛn. Se deber· llevar a cabo un tratamiento seguro de

Muchos de los problemas sanitarios clave se deben a factores de riesgo similares, entre los cuales, la pobreza y la falta de recursos socio- econÛmicos son especialmente importantes

Montar en bicicleta y pasear aumentan la actividad fÌsica, reducen los accidentes mortales, incrementan las relaciones sociales y reducen la contaminaciÛn atmosfÈrica

18 Una estrategia multisectorial para mantener la salud

Objetivo 10 o^.

Un entorno fÌsico

sano y seguro

los alimentos a lo largo de toda la cadena de transfor- maciÛn de los mismos, con el fin de reducir el riesgo de contaminaciÛn. Resulta importante que los responsa- bles polÌticos, en particular aquÈllos que tienen competencias en materia de nutriciÛn y seguridad de los alimentos, refuercen la colaboraciÛn entre el sector pri- vado y el sector de las organizaciones sin ·nimo de lucro.

Montar en bicicleta, pasear y utilizar el trans- porte p˙blico en lugar del automÛvil son actividades que promueven la salud, al aumentar la actividad fÌsica y las relaciones sociales. Asimismo reducen los accidentes mortales y la contaminaciÛn del aire. El apoyo econÛmico al transporte p˙blico, asÌ como la creaciÛn de desventajas fiscales para la utilizaciÛn empresarial de automÛvi- les, puede constituir un estÌmulo poderoso de cambio. De este modo, se puede aumen- tar el n˙mero de carriles para autobuses, bicicletas y peatones, y limitar el crecimiento de las zonas con baja densidad de poblaciÛn y de los supermercados situados en las afue- ras de la ciudad, disminuyendo la utilizaciÛn de automÛviles.

El tabaquismo es la mayor amenaza para la salud en la RegiÛn Europea. La aplicaciÛn de la Carta de Madrid contra el Tabaco de 1998 y del Plan de AcciÛn para una Europa Libre de Tabaco producir· beneficios sanitarios y econÛmicos. El aumento de los impuestos sobre la producciÛn de tabaco eleva los ingresos gubernamentales y salva vidas. Una regulaciÛn m·s estricta de los productos del tabaco y la mayor disponi- bilidad de productos de tratamiento y consejo sobre cÛmo dejar de fumar, junto con el desarrollo de entornos libres de humo y la prohibiciÛn de la publicidad y el patro- cinio de los productos del tabaco, reducir·n la carga anual de hasta 2 millones de falle- cimientos prevista para los prÛximos 20 aÒos.

Los impuestos de car·cter ecolÛgico, al reducir la contaminaciÛn, promueven la salud

Consumo de tabaco y de cigarrillos en Francia, 1975-

Fuente: DUBOIS, G. La nÈcessaire internationalisation de la lutte contre le tabagisme. Bulletin de l'AcadÈmie nationale de mÈdecine, 182 : 939-953 (1998)

Una estrategia multisectorial para mantener la salud 19

Objetivo 12o^.

Reducir los

daÒos producidos

por el alcohol,

las drogas

y el tabaco

Objetivo 11o.

Una vida

m·s sana

110

105

100

95

90

85

80

75 197519771979198119831985198719891991199319951997

La Ley ìEvinî de 1991 prohibiÛ completamente la publicidad del tabaco, prohibiÛ fumar en todos los espacios p˙blicos y aumentÛ el precio minorista de los productos del tabaco

Unidades x 10

9 (1 unidad = 1 cigarrillo o 1 g. de tabaco

AÒo

CIGARRILLOS

TABACO

Ley ìEvinî