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Apuntes de sintaxis del español
Tipo: Apuntes
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Son grupos de palabras más o menos fijas que se unen para funcionar como una determinada clase de palabra. Hay distintos tipos.
subordinativas o “transpositores”. Terminan en preposición e introducen un sustantivo:
b) Locuciones conjuntivas: tienen un significado parcial y equivalen a las conjunciones subordinativas o “transpositores”. Terminan en conjunción (generalmente que) e introducen verbos u oraciones con distinto significado:
-Con tal de que estudie, haré lo que sea; a pesar de que no vino, lo tuvimos en cuenta.
El resto de las locuciones son expresiones que tienen sentido por sí mismas, y pueden ser frases independientes, como las típicas fórmulas de saludo o las frases interjectivas:
-B uenos días, que aproveche, ¡santo cielo!, ¡rayos y truenos!
Pero también subordinarse al núcleo verbal de una oración y funcionar como sujeto o complemento del predicado. En este caso, la locución es sustantiva cuando puede ejercer las mismas funciones que un sustantivo:
-No me importa el qué dirán, el más allá es un misterio, ayer comimos huesos de santo.
Es adjetiva cuando hace el oficio de adjetivo:
-Llegó sano y salvo -Me compré una camisa corriente y moliente.
Y adverbial si equivale a un adverbio en función de complemento circunstancial:
-S e lo creyó a pies juntillas, nos vemos de vez en cuando.
También hay locuciones verbales, son grupos constituidos por un verbo más otras palabras que modifican su significado habitual. Se trata de giros idiomáticos como diñarla, estar en el ajo, hacer dedo, llover sobre mojado, dar abasto, no pegar ojo … Otras locuciones son cuantificadoras o intensificadoras de lo expresado por sustantivos, adjetivos o por el propio verbo de la oración:
-T uvimos un sinfín de problemas, nos divertimos de lo lindo, eres la mar de simpática.
El sujeto de una oración, o cualquiera de sus complementos, puede estar formado por varias palabras yuxtapuestas o coordinadas. La categoría del grupo será la misma que la de cada una de las palabras que lo componen.
Ejemplos: Juan es inteligente, trabajador, eficaz. El grupo funciona como atributo y es de categoría adjetiva porque todos sus componentes son adjetivos.
-Me gustan los bombones, los caramelos, las golosinas…
Son sustantivos los que se agrupan para realizar la función de sujeto.
Sean de la categoría que sean, los términos yuxtapuestos forman una especie de enumeración abierta:
La enumeración se cierra al introducir entre los términos una conjunción coordinativa (y, pero, o…), que aporta a la relación un significado copulativo, adversativo o disyuntivo. En cualquiera de los casos, la oración podría reducirse al verbo y uno solo de los componentes sin perjuicio para la función de complemento directo, de atributo o de complemento circunstancial que desempeña el grupo en cada caso. Casi todos los coordinadores permiten agrupar varias palabras pero hay algunos que solo se interponen entre dos unidades:
Si son dos oraciones o más las coordinadas, el grupo resultante es una oración subordinada:
Se da entre dos unidades de la misma categoría que, sin partículas de enlace, se agrupan para ejercer alguna de las funciones oracionales. Es una especie de yuxtaposición que se caracteriza por tres aspectos: a) Las dos unidades en aposición siempre son correferentes, esto es, han de referirse al mismo objeto o ser de la realidad. b) Los dos términos han de ser de la misma categoría: sustantivos y adverbios. c) Ambos deben ser autosuficientes y poder subsistir uno al margen del otro sin que ello afecte a la función que desempeñan en la oración.
Ejemplos:
Son aposiciones bimembres puesto que entre ellos se establece una pausa que los separa en dos grupos entonativos. También las hay unimembres :
Suelen agruparse para realizar una función oracional conjuntamente. El sustantivo funciona como núcleo del grupo, y los calificativos se subordinan a él como términos adyacentes que vienen a especificar una cualidad suya o a explicar algo de su referencia. En el primer caso, el adjetivo es especificativo, y en el segundo explicativo:
Cuando es especificativo, el adjetivo tiene libertad para anteponerse o posponerse al sustantivo, aunque si se pospone le añade una cualidad o especifica aquello a lo que se refiere, mientras que si va delante se limita a destacar una cualidad inherente a él poniéndola de relieve: hacía un frío intenso/hacía un intenso frío.
Hay calificativos que, aplicados a ciertos sustantivos, destacan cualidades que estos poseen por su propia naturaleza; se denominan epítetos, y se utilizan antepuestos: la blanca nieve.
ordenada de elementos: primero, segundo, tercero… Suelen colocarse delante del sustantivo al que acompañan. La excepción más notable es la de primer(o), que puede ir delante o detrás. Estos adjetivos siempre van pospuestos en apellidos, motes o sobrenombres de personalidades: Felipe II. Como casi siempre se refieren a algo particularizado, suelen llevar precediéndolos el artículo determinado o un con valor de cardinal y siempre en singular: consideremos ahora la segunda cuestión. Los ordinales también pueden emplearse solos, remitiendo a un sustantivo precedente o consabido, pero han de tomar el artículo u otro determinante: a mí me gustó más su cuarto libro, pero prefiero el primero. Cuando no se refieren a ningún sustantivo en concreto, pasan a funcionar como adverbios y admiten llevar el artículo neutro lo , pero no lo necesitan: yo no te dije nada por tres motivos: (lo) primero porque yo entonces no sabía nada.
Se refiere al sustantivo de manera imprecisa o indefinida, es decir, sin señalar su cantidad exacta. Son bastantes los indefinidos en español, pero no todos se presentan de la misma manera. Son indefinidos: un, cierto, determinado, mucho, poco, bastante, demasiado, todo, alguno, ninguno, alguien, nadie, algo, nada … Ejemplos: Ayer corrí mucho, necesito un descanso, ciertas películas no son muy recomendables.
Son términos terciarios: un, poco, muy, bastante, demasiado, algo, nada, más, menos, mejor, peor, tan, cuan, recién, bien … También expresiones adverbiales: así de, qué de, una de, un poco. Y algunos sustantivos: tiempo, minuto, segundo, mes, año, instante, día …
Cualquier sustantivo puede utilizarse como si fuera un adjetivo, basta con que vaya especificando a otro sustantivo precedente y lo haga mediante una preposición. Este sustantivo recibe el nombre de complemento determinativo. Ejemplo: Gente con escrúpulos (gente escrupulosa) Chicos de Oviedo (chicos ovetenses) A veces, es necesario recurrir a las preposiciones para suplir la falta de adjetivos calificativos: también hay chicos sin problemas, trae toallas para el lavabo.
En ocasiones, hay preposiciones concretas y van impuestas por el primer sustantivo. Suele ocurrir cuando este reproduce al complemento de un verbo equivalente: predicamos el amor a Dios (amar a), eso no justifica el ataque a las personas. Otras veces, la preposición es la misma que llevaría el verbo correspondiente con un complemento circunstancial: mi relación con los alumnos es muy buena. Y también sucede con sustantivos derivados de verbos que, en forma personal, se completarían con un suplemento y requieren una preposición concreta: la adaptación a la casa (adaptarse a), su apelación a la justicia (apelar a).
También los adjetivos pueden ser especificados con un complemento determinativo: somos amantes del orden, Juan es amable con los niños. Los adverbios, asimismo, pueden llevar un
complemento determinativo: dentro (de), fuera (de), encima (de), debajo (de) … Se quedó dentro del coche.
El sustantivo se subordina mediante la preposición de a un adjetivo con artículo, aunque también puede subordinarse a otro sustantivo con artículo. Ambos presentan concordancia en género y número: Los tontos de mis hermanos no sabían qué hacer.
Participan adjetivos o locuciones sustantivas de naturaleza valorativa: una maravilla, un encanto, un cielo, el tonto, la cretina, el estúpido… La calificación recae en el sustantivo precedido de la preposición a modo de atribución.
Son grupos nominales que tienen como núcleo una serie de cuantificadores indefinidos (más, menos, tanto…) o adjetivos calificativos que implican cierto grado de cuantificación (mayor, menor, mejor, peor …), a los que se subordina el término que se toma como punto de referencia para la comparación: Vosotros ganáis tanto como yo. También puede complementarlos los sustantivos cuantificados por un numeral cardinal e introducidos por la preposición de en forma de complemento determinativo: estuvo ausente más de dos años. También puede funcionar como complemento determinativo de comparativos algunos participios y ciertos adjetivos con artículo: ha escrito menos de lo acordado. También admiten un complemento determinativo con de sustantivos y adjetivos acompañados de multiplicativos; estos, además de indicar que las partes señaladas se multiplican por dos, por tres, por cuatro… Me dio el doble de dinero que a ti. Estos mismos multiplicativos dejan de ser comparativos para expresar simplemente una cualidad cuando toman el indefinido un: Luis tiene el doble de imagen que Juan/Luis tiene una doble imagen.
Formadas por dos sustantivos relacionados mediante la preposición de , el primero de los cuales es un cuantificador, preciso o impreciso, que selecciona una parte de una totalidad de objetos nombrada por el segundo: cinco de los perros se extraviaron. El término subordinado por de siempre presenta la totalidad de objetos como conocida, y eso se manifiesta en que el sustantivo ha de llevar artículo u otro determinante. Este complemento también puede estar constituido por pronombres o cualquier otra unidad sustantivada: cinco de ellos, cinco de estos … En español existen sustantivos especiales para cuantificar la parte extraída. Son los fraccionarios o partitivos: una parte, la mitad, dos tercios, algunos, varios, ninguno… Solo utilicé tres cuartos de la tela. Los comparativos más, menos, mejor y peor también pueden funcionar como cuantificadores partitivos a condición de que estén sustantivos por el artículo: este puerto es el menos abastecido del mundo.
También se puede cambiar el orden. El cuantificador de la parte permanece junto al verbo, mientras que el sustantivo que expresa la totalidad pasa a encabezar la oración: de los diputados, tres se opusieron a la propuesta. Los sustantivos numerales docena, centena, millares, miles, cientos… forman una construcción parecida, solo que el sustantivo precedido de la preposición de no lleva determinantes: compró decenas de calcetines.
Un verbo en forma personal contiene en sí mismo los dos términos esenciales de una oración: sujeto y predicado. Por eso, hay oraciones que constan únicamente de verbo, sin más especificaciones: pasaron, estudian, salgo. El sujeto es morfológico porque viene dado en los morfemas de persona y número expresados desinencialmente en el verbo. Si la situación de la
van especificados por un complemento determinativo, la concordancia puede realizarse en plural o singular: un grupo de personas quedaron/quedó en la calle.
A veces se prefiere no expresar el sujeto para centrar toda la atención en el predicado verbal.
realidad el agente es uno concreto: Gritan en la calle.
hablante, oyente o a cualquier otro individuo: a veces uno se queja de vicio.
La llamada pasiva refleja, con un sujeto que concuerda con el verbo en tercera persona pero que es pasivo: se han cometido muchos asesinatos. Y la impersonal, con el verbo invariablemente en tercera persona de singular: se habló de ti.
amanecerán días mejores.
referentes a la meteorología o al tiempo, o cuando se incrementa con se y un elemento adverbial: ya se hizo de día.
Muchos verbos necesitan llevar un complemento que aluda al objeto afectado por la acción verbal. El complemento directo da lugar a oraciones transitivas: entregaron el dinero. Las palabras propias de este tipo de complemento son los sustantivos, propios o comunes: vimos a Juan. Cualquier otra clase de palabra tendrá que sustantivarse; los adjetivos necesitan artículo u otro determinante y las oraciones, una conjunción subordinativa: preferimos que no fumen. Los infinitivos también pueden realizar la función de complemento directo, pero no necesitan ningún elemento: sabemos trabajar.
Los nombres propios no necesitan llevar artículo, y los comunes depende de que estén en singular o plural y de que hagan referencia a algo contable o medible: llevaron libros a la biblioteca/llevaron el libro a la biblioteca. Se da el caso también, de que verbo y complemento directo formen una locución o “perífrasis léxica”, con una significación igual o cercana a la de otro verbo: hacer favores = favorecer; dar consejo = aconsejar.
Algunos sustantivos requieren llevar la preposición a: vimos a tu padre, recogieron al profesor. Hay verbos que se completan con nombres referentes a personas como adular, agasajar, consolar … exigen la preposición a ante su complemento: adularon a los conferenciantes. Hay construcciones en que la preposición no es indicadora de un complemento directo sino de un suplemento, y en muchos casos sirve para diferenciar significados: esperaba a que me admitieran (tenía esperanzas)/esperé a que me admitieran (estuve a la espera). No se debe prescindir de la preposición ante los pronombres relativos cuando el verbo exija un suplemento con a: a lo que ella aspira es a llegar muy alto.
Todos los sustantivos en función de complemento directo pueden sustituirse por los pronombres átonos de tercera persona lo, los, la, las, que reflejen su género y número. Cuando es de primera o segunda persona se debe representar con los pronombres me/nos, te/os.
Algunos verbos además del CD, necesitan concretar aún más su significación con un complemento indirecto. Las unidades que realizan esta función son los sustantivos, pero también pueden ser infinitivos, adjetivos sustantivados por el artículo u oraciones sustantivadas: devolvimos la cartera a su dueño. Hay verbos como agradar, convenir, interesar o gustar que no admiten CD y solo llevan el indirecto: A María le agradó el detalle.
Las unidades del complemento indirecto deben poder representarse por los pronombre átonos le y les, que reflejan el número pero no el género. Cuando en una misma oración se omiten tanto el CD como el indirecto, le y les dan paso a se.
Un requisito es que el sustantivo tiene que ir introducido por la preposición a : no hemos comunicado la noticia a los padres. El para no introduce un complemento indirecto, sino un complemento de destino. Lo que ocurre es que desde el punto de vista semántico si el sustantivo refiere a personas no es difícil confundir el destinatario con el destino: Para mi madre le compré unas rosas a una señora del Fontán.
Hay una clase de oraciones que se caracteriza por llevar junto al verbo un pronombre reflexivo. Las formas de expresar reflexividad son diversas, pero la oración siempre incluirá un pronombre personal en concordancia con la persona y el número del verbo: yo me oculté. También puede expresarse con los pronombres personales tónicos precedidos de preposición: María se tortura a sí misma. Cuando dos o más sujetos ejecutan la acción del verbo y al mismo tiempo la reciben uno de parte del otro, la oración toma significado recíproco y puede incorporar adverbios: entre sí, entre ellos, mutuamente… Si el reflexivo cumple la función de CD será una reflexiva directa; y si, cumple la función de CI será reflexiva indirecta: ella y yo nos odiamos mutuamente/tú y Juan os enviabais mensajes.
Representan la reflexiva semántica cuando el sujeto hace referencia a un ser capaz de realizar y recibir al mismo tiempo la acción verbal. Otros casos en que es formal sintácticamente es con la pura concordancia de persona: Juan se fuma 10 cigarrillos diarios.
Hay casos en los que el valor semántico y sintáctico se ha atenuado tanto que ha pasado a formar parte del verbo. El reflexivo es necesario para la existencia del verbo y varía con la conjugación: esforzarse, quejarse, atenerse , se trata de verbos pronominales.
Otras dos construcciones son la de pasiva refleja y la impersonal. Las dos van destinadas a no decir quién realiza la acción verbal, y lo hacen mediante el reflexivo se más el verbo en tercera persona, pero se diferencian por la forma que adoptan.
a) En la pasiva refleja lo que sería el CD de una oración transitiva se convierte en el sujeto sintáctico de la oración: se construyen casas.
b) En la impersonal, el reflexivo impide la presencia de cualquier tipo de sujeto: se recibió a los mandatarios.
Es el complemento propio de verbos que se asocian con una preposición específica. Se dice que hay verbos de régimen preposicional: consistir en, aspirar a … Algunos de ellos al mismo tiempo son reflexivos: arrepentirse de, quejarse de… La preposición es única y concreta para cada uno. También es una función propia de la categoría del sustantivo, los adjetivos necesitarán un determinante y las oraciones deberán sustantivarse: la fiesta consistirá en una merienda.
exige.
El sustantivo suplementario se sustituye por un pronombre tónico, la preposición regida por el verbo debe mantenerse en la sustitución: creo en la amistad – creo en eso.
Cuando no hay concordancia expresa algo que se atribuye al CD. Es sustituible por así, mantiene una relación significativa con el verbo - muchas veces son semánticamente equivalentes a un verbo. Hay verbos que necesitan complementarse con un predicativo. A veces el predicativo lleva una preposición que viene regida por el verbo, en ese caso el predicativo muestra concordancia con el sujeto y es un “suplemento atributivo”: convertirse en, estar de : A nosotros nos acusaron de hipócritas.
Son SN que se subordinan al núcleo oracional como adyacente para expresar las circunstancias en que se desarrolla la acción verbal. Puede referirse al lugar, tiempo, cantidad, modo, causa, finalidad… Es la única función oracional que puede yuxtaponerse unos a otros sin formar grupo. Desde el punto de vista categorial, esta función es adverbial, solo ellos pueden realizarla de manera autónoma. Muchos adverbios se crean sobre la marcha a partir de adjetivos, hay que neutralizarlos o con el sufijo –mente: los bomberos trabajan duro (duramente). Algunos adjetivos calificativos pasan a funcionar como adverbios con una preposición, y algunos con preposición más artículo: íbamos por lo oscuro. Los sustantivos e infinitivos necesitan una preposición que los adverbialicen, así pueden sustituirse por adverbios de su mismo significado. Las oraciones para realizar la función de los adverbios necesitan conjunciones subordinativas.
verbo. Se trata de sintagmas que se refieren a lugares: aquí, ahí, allí, delante, detrás, alrededor, donde … Algunos de ellos lo hacen de forma general, cuando se quiere especificar la localización se recurre a las preposiciones: la rata salió de por ahí. Para expresar dirección se utiliza una construcción especial, consiste en utilizar cuatro adverbios locativos: arriba, abajo, adelante y adentro. Se le antepone un sustantivo con significado locativo pero siempre en singular y sin artículo. En este caso, el adverbio es el núcleo y el sustantivo el TAdy. También ocurre que este mismo significado se puede expresar utilizando la preposición por y el sustantivo con un artículo. Cuando una preposición aparece con un adverbio no tiene función.
realiza la acción verbal: ayer, hoy, mañana, ahora, entonces, ya, todavía … Los sustantivos ayudados por preposiciones matizan el significado general de la temporalidad. También hay locuciones: a veces, a ratos, de momento, en ocasiones, minuto a minuto …
los adjetivos calificativos al sustantivo: la niña baila muy bien. Adverbios como bien, mal, regular, peor, mejor, cómo … Es el único grupo de adverbios que no tiene un número fijo de elementos porque se pueden formar continuamente. Cuando se trata de un sustantivo se necesita la preposición, también puede llevar los relativos como y cual aunque no pueden llevar artículo: vino a Oviedo en coche.
cumplimiento de la acción verbal. Muchos son adjetivos indefinidos neutralizados: poco, mucho, bastante, demasiado, algo, nada … Se diferencian por su grado de cuantificación: estudiáis poco. Casi todos también se usan como TTerciarios, cuantificando a adverbios y adjetivos, en ese caso no funcionan como CC. También funcionan algunos adjetivos calificativos adverbializados por el artículo lo: gasto lo justo. También algunos sustantivos neutralizados: tu amiga me gusta horrores. También modismos formados por sustantivos y preposición, o locuciones a base de repetir sustantivos.
hay unidades de distinto tipo, pero no tiene adverbios. Solo se puede utilizar sustantivos introducidos por algunas preposiciones: por y de : lo hizo por amor. Solo son inequívocamente causales cuando el sustantivo lleva artículo y una oración introducida
por el relativo que : lo mataron por los disgustos que le dieron. También se puede utilizar una locución prepositiva: a causa de. Infinitivos, oraciones subordinadas, determinadas locuciones: por causa de, por culpa de, gracias a … Los adjetivos pueden expresar causa con la ayuda de por y de pero tienen dos formas de expresarla: sin artículo y concordando en género y número con un sustantivo presente en la oración: las apresaron por incautas. Y con artículo neutro lo y referido a un sustantivo y muchas veces seguido de una oración de relativo: me gustó la película por lo entretenida que es.
núcleo oracional. Toda finalidad implica una intención por parte del sujeto incluso aunque el sujeto no sea exactamente una persona o sea una oración impersonal: conviene salir temprano para llegar a tiempo. Tiene dos construcciones posibles: con para, a y por más infinitivo: vine para verte. Y con una oración precedida de que y para, por, a : vengo para que conozcas a mi hijo. Tanto los infinitivos como las oraciones pueden introducirse por locuciones: a fin de, con objeto de, con el propósito de …
Muchas veces se introducen SN con un fin aclaratorio. Suelen separarse mediante pausas de los otros elementos de la oración. Indica que los sintagmas en función incidental nunca guardan una relación directa con el NO – no se subordinan directamente a él, sino al verbo y todos sus complementos. La misión de los sintagmas consiste en explicar algunas de las circunstancias que pueden ser relevantes para que la oración en su conjunto adquiera pleno sentido, en la situación o el contexto. La desempeñan sintagmas de cualquier tipo separado del resto de la oración mediante pausas. Lo característico es que no se limita a ser un inciso, se confronta con el resto de la oración. Además de su significado propio expresan un significado circunstancial. Añaden una circunstancia relevante a la situación: Con falda, estarías más guapa (condición),
Esta mesa, más grande, quedaría mejor aquí (condición).
acción. La relación es de subordinación del sustantivo hacia el participio, se manifiesta en concordancia de género y número: Acabado el concierto, los músicos se fueron/Disgustado Juan, no nos apeteció salir.
subordinado que representa al sujeto. La significación es casi siempre temporal porque la terminación del gerundio hace que la acción verbal se presente en su desarrollo. Esta continuidad puede concretarse como simultaneidad, sin perduración, inmediatez o superioridad respecto a lo señalado por el verbo principal: Saliendo de casa, me encontré a Juan/ Teniendo problemas, no vivíamos bien / Marchando tú, no podremos afrontar la situación.
expresa su sujeto lógico. Además, funcionan como grupo aislado del resto de la oración. Su diferencia con el participio y el gerundio está en que necesita llevar una preposición: Al llegar yo, María se fue corriendo/ De haberlo hecho, no os hubiera dejado salir/ Con ir tú, será suficiente.
incidentales para expresar otros significados distintos a los que tienen léxicamente: sin embargo, no obstante, en cambio, con todo, con eso, en tal caso, entonces, en efecto, en consecuencia …
contrapuestas. Cuando la segunda oración supone una corrección de la primera sin invalidarla, la adversativa es RESTRICTIVA. Los coordinadores son pero, mas. A veces coordina directamente un adjetivo o adverbio con la oración anterior pero se coordinan 2 oraciones (verbos) solo que en la segunda se omite el verbo para no repetirlo. En el caso de sustantivos se exige la negación de uno de ellos. Admiten también reforzarse con expresiones adverbiales de sentido afín: no obstante; sin embargo; con todo; pese a todo; a pesar de ello. También conectores adversativos iguales a pero: ahora que, solo que (loc. conjuntivas). Cuando la oposición entre oraciones es de incompatibilidad absoluta se dice que es EXCLUSIVA o EXCLUYENTE, porque se niega o se excluye lo señalado en la primera oración para afirmar la segunda. En este caso el conector es sino , a veces incrementado con que. Este conector implica negación. Expresiones que refuerzan: al contrario, por el contrario, mas bien (advs. incidentales): no lo dijo, pero lo pensó. No corre sino vuela.
Son: conque, así que, se modo que, de manera que, de forma que, de suerte que, luego. Estos coordinadores hacen que lo expresado por la segunda oración coordinada se entienda como una consecuencia o deducción de lo dicho por la primera oración. Siempre se separan por coma. Son elementos interpuestos, no pertenece a ninguna de las oraciones. Hay que tener en cuenta que algunas de estas unidades se utilizan también como elementos subordinadores. Cuando funcionen como coordinadores no pueden abandonar su posición impuesta; como subordinador aparte de distinto significado pueden colocarse al comienzo del enunciado. Como conectores pueden llevar el segundo verbo en imperativo, cosa que no admite ninguna oración subordinada. Al igual que otros, pueden encabezar un enunciado pero como formulas expresivas: -Es tarde, conque levántate. Había llovido, así que el suelo estaba mojado.
3. Oraciones sustantivas interrogativas indirectas y relativas
Las oraciones subordinadas son oraciones transpuestas porque cambian de categoría para complementar al verbo principal del mismo modo en que lo hacen los SN → dejan de ser verbos y pasan a funcionar como sustantivos, adjetivos, adverbios... Conjugaciones subordinadas: elementos transpositores de oraciones; también los relativos y las locuciones conjuntivas. Las oraciones que ejercen las mismas funciones que un sustantivo → subordinada sustantiva o completivas. Si la oración subordinada funciona como adjetivo será una subordinada adjetiva u oración relativa, por ser un pronombre relativo el elemento subordinador o transpositor. Las oraciones que funcionan como CC o incidental se denominan subordinadas adverbiales por ser el adverbio la categoría que más habitualmente desempeña la función. Se distinguen varios tipos:
A. Oración Subordinada Sustantiva : hay las interrogativas indirectas que pueden venir transpuestas por el denominado "si" completivo. A veces el "si" va precedido de "que". Este transpositor no solo sustantiva la oración sino que además presenta su contenido como algo ignorado, sometido a duda o interrogación: me preguntó si tenía dinero. Digo que si quieres salir. Estas oraciones casi siempre admiten la coletilla disyuntiva "o no". El "si" le da un contenido disyuntiva (duda): no me interesa si Juan llegó o no.
Otras vienen introducidas por relativos tónicos (que, cual, quien, cuanto, cuando, donde y como). Su valor interrogativo se centra en el relativo, la oración no es interrogativa → la subordinada. De hecho, estas subordinadas no reclaman una respuesta, se limita a expresar un fallo en la información:
-Solo nos interesa qué vas a traer a la fiesta.
Se puede eliminar la oración y dejar solo el relativo : dime a cuál te refieres.
Hay una diferencia entre estos transpositores respecto al "si", tienen autonomía para prescindir de la oración que transponen: me dijo algo pero no recuerdo qué.
También son oraciones transpuestas a categoría sustantiva las introducidas por los relativos átonos, que básicamente son adjetivos (transponen a cat. adjetivo), salvo "cuanto" que siempre son sustantivos. También pueden estar sustantivadas, pueden recibir una doble transposición. El relativo las adjetiva y el artículo las sustantiva:
-L as cajas que trajiste ayer están rotas (se adjetiva el nn).
En estos casos, las relativas introducidas por "que" tienen que tomar el articulo (igual que los calificativos) para sustantivarse. Si están en una función oracional para la que se necesita una preposición el artículo y el relativo tienen que explicitarla: no hablo de la chica que esperas (el “que” la adjetiva funcionalmente).
Si la adjetiva viene introducida por "quien/ quienes" puede prescindir de su antecedente y no necesita articulo para sustantivarse. El propio relativo puede referirse de manera general a personas y lleva implícito el valor de ARTÍCULO + QUE: desconfía de (las personas) quienes no te miren a los ojos.
Las introducidas por "cuanto" son siempre sustantivos, y el relativo lleva un sustantivo pospuesto con el que concuerda en género y número. Ese sustantivo se le llama CONSIGUIENTE: te traigo cuántos libros me pediste.
Este relativo no lleva antecedentes (sino consiguiente), tiene la característica de otros adjetivos → quedan como pronombre al quitar el sustantivo. También aparte de equivaler al ("que" relativo+ articulo) tiene el significado de cuantificador comparativo, por eso, cuando se quiere enfatizar las oraciones de "cuánto" se utiliza "todo" y "tanto": te traigo (todos) cuántos me pedis
B. Oraciones Relativas Adjetivas: se subordinan a un SN para ser adyacentes suyos (las relativas adjetivas son oraciones que cumplen la misma función que el adjetivo): la casa que es grande. O bien especifican lo señalado por su antecedente o bien lo explican insistiendo sobre él. Hay relativas especificativas y explicativas, la diferencia formal es que las primeras forman grupo con su antecedente, las otras no forman grupo-- son incidentales, forman 2 grupos entonativos: la casa, que es grande, me gusta más. Cuando el antecedente es un nombre propio o pronombre personal, la relativa solo puede ser explicativa: María, que es una chica lista, lo entenderá.
Cuando la relativa incidental se coloca detrás de la oración principal (alejándose de su antecedente) sirve para expresar una información añadida a modo de comentario final. El relativo más utilizado es "cual", se denomina relativa continuativa: entró a la cueva a oscuras, la cual es muy peligrosa. El relativo equivale a un demostrativo. La transposición la realizan los relativos: que, cual, cuyo, quien, donde, cuando, como. Excepto "cuanto" que siempre sustantiva.
-No dio respuesta a mi pregunta de qué había ocurrido. Vengo a fin de que se enteren por mí.
5. Oraciones Comparativas
Forman un tipo de construcción que expresa el grado de igualdad o desigualdad entre lo señalado por 2 términos: el comparado y el comparante: Pedro es tan alto como Luis. Desde el punto de vista lingüístico, "comparar" consiste en expresar en un término comparado que incluye sintagmas como "mas, menos...", el resultado de una medición hecha a partir de un punto de referencia, que viene dado en el comparante; suele ser impreciso, aunque siempre es precisable con la información contextual: Luis tiene más libros que Pedro. La cantidad comparativa es resultado de una gradación, los comparativos lo único que hacen es permitir ubicar en una escala de grados; ordenados en 2 zonas opuestas, a partir de un grado cero. La asignación a la zona ascendente o descendente viene dada por los comparativos de superioridad (mas, mejor, mayor...) y los de inferioridad (menos, peor, menor...), el grado cero viene dado por los de igualdad (tanto, mismo, igual...). En español hay 2 tipos de construcción comparativa:
relativo (que, como...). Se da cuando el verbo de la subordinada se omite porque tendría que ser el mismo que el de la oración principal: me sacrifico tanto como tú, él hace menos cosas que ella.
antecedente con la preposición "de"; estas toman la forma de un complemento determinativo. Se da cuando el comparante contiene un verbo en forma personal que puede ser repetición del principal o distinto: tú ganas el doble de lo que yo gasto. En este caso, aunque la preposición es la que subordina la oración a su antecedente, sin embargo también lleva el relativo "que" con artículo, porque este repite los morfemas de género y numero del término comparado: Ahora compro menos novelas de las que me apetece leer. Si es adjetivo o adverbio (no sust.) el artículo que lleva el relativo ha de ser el neutro "lo". Hay discusión de cuál es la relación entre el comparante y el comparado: Pedro es más alto que Juan (tipo 1), Pedro es más alto de lo que es Juan (Tipo 2).
6. Oraciones Consecutivas
Una oración sistemáticamente precedida de "que" viene a expresar como consecuencia el grado superlativo en que se da lo expresado por la oración principal o un constituyente de esa oración. La consecutiva lleva como antecedente ciertas unidades intensificadoras (tanto), ambos términos forman una correlación (solidaridad), esos 2 términos son igualmente necesarios para el significado consecutivo. Por eso se dice que son correlativos: -El hombre creció tanto que no cabía por la puerta. Comporta intensidad. Se emplean para expresar los más variados matices expresivos (chistes, refranes...) Al igual que con los complementos, forman un grupo que desempeña la función sintáctica que en cada caso le corresponde a la palabra intensificada. Tampoco hay que clasificarlas dentro de las oraciones adverbiales: -Comió tantas castañas que se indigestó. El intensivo no solo es "tanto", pueden ser más adverbios, utilizamos otros que en otro contexto son modales (de un modo, de una manera...), el demostrativo "tal", el distributivo "cada", locuciones (una de, de un...), expresiones...: -Actúa de un modo que espanta a la gente, tiene cada ocurrencia que sorprende a todos.
Alcanzan el valor intensivo por su correlación con la oración. Los dos términos se exigen mutuamente, si se omite la oración consecutiva es necesario que el antecedente intensivo adopte
la entonación exclamativa → debe quedar en suspensión. Otro recurso para el énfasis (pronombre interrogativo) "que, como, donde" y un "si" consecutivo:
Las Oraciones Subordinadas Sustantivas de Sujeto son aquellas cuya función sintáctica es ser sujeto de la oración principal. Se reconocen:
Ejemplos:
Me gusta que siempre estés contento (Tú) C.I. N.V. Nexo N. V.C. N. N. C.C. Tiempo Atributo S.V. (Predicado Nominal) S.N. (Suj.) S.V. (Pred. Verbal) Oración Subordinada Sustantiva (Sujeto)
Fumar mucho causa cáncer N. Det. N.V. N. C.D. Or. Sub. Sustantiva (Sujeto) S.V. (Pred. Verbal)
8. Oraciones en función de atributo; las ecuacionales.
La Oración Subordinada Sustantiva de Atributo es aquella Oración Subordinada Sustantiva que funciona como Atributo de la Oración Principal. Veamos algunos ejemplos:
Ella es quien lleva la voz cantante N. V.C. N. N.V. Det. N. N. Adyacente C.D. S.N. (Suj.)
S.V. (Predicado Verbal)
Oración Subordinada Sustantiva de Atributo S.N. (Suj.)
S.V. (Predicado Nominal)
9. Oraciones e infinitivo en función de complemento directo.
Las Oraciones Subordinadas Complemento Directo son Subordinadas Sustantivas que desempeñan la función sintáctica de Complemento Directo.
predicativo, expresa algo referente al sujeto de la oración o a un posible complemento directo. Puede ser realizada por cualquier categoría de palabras: participio, expresión adverbial, un gerundio, infinitivo y una oración sustantivada. -Vi a María llorosa. → Vi llorosa a María. →Vi a María que lloraba … Llorosa que es un participio se refiere a María. La vi llorosa. María es el CD y llorosa es el predicativo del CD. No todas las oraciones subordinadas son aptas para funcionar como complemento predicativo. Solo pueden ser las sustantivadas por la conjunción que, nunca el que relativo ni ningún otro relativo. El completivo “si” o el interrogativo “como”.
-A Juan lo vi como trabajaba.
Como predicativo del sujeto por lo general intervienen oraciones de significado consecutivo superlativo. Además de otras de sentido modal: Juan venía que lo llevaban los demonios ( Juan venía así). Que conjunción que funciona como predicativo de Juan.
-El chico corría que se las pelaba. -María se conserva que da gusto.
-En aquella ocasión nos quedamos que no se podíamos ni hablar.
-A nosotros los tomates nos gustan que estén verdes.
Del complemento directo.
-Llevabas la camisa que daba pena.
-Elíge la que sepa cocinar.
Predicativo del complemento directo con infinitivo. -Los oigo que gritan. → Los oigo gritar. -Ves al niño saltar. → -Déjala estar tranquila. → Déjala que esté tranquila.
-Pude verla arañándose las manos. Pude verla así. Pude verla cómo se arañaba las manos. -No los vi estudiando. No los vi que estudiara. No los vi si estudiaban o no. No los vi si estudiaban o chapeaban.
13. Oraciones e infinitivo circunstanciales: locativas, temporales, modales, cuantitativas, causales, finales, condicionales, concesivas. Las subordinadas que realizan esta acción se consideran oraciones circunstanciales con la característica de los adverbios, porque solo este tipo de sintagmas pueden realizarla autónomamente respecto del verbo. Solo los adverbios pueden subordinarse al núcleo de la oración. El significado que aportan al predicado oracional adverbiales: - Locativas: son subordinadas al núcleo verbal de la oración bajo la forma de cc para indicar el lugar en el que se desarrolla la acción del verbo. Tienen como sustitutos (referentes) a los adv. locativos aquí, allí, allá… pero su transpositor característico es el relativo “donde” átono que a su vez funciona como adv. Y CC. Lugar respecto del verbo subordinado.
En el caso de las condicionales y las concesivas, aunque también expresan significados circunstanciales y son oraciones transpuestas a categoría circunstancial, desde el punto de vista sintáctico son subordinadas en función incidental o extrapredicativa.