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Técnicas de Redacción, Apuntes de Idiomas

Asignatura: Técnicas de Redacción Periodística en Español, Profesor: Aurora García, Carrera: Lenguas Modernas y sus Literaturas, Universidad: UNIOVI

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 02/01/2016

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CONTENIDOS:
I. Géneros y subgéneros periodísticos. El concepto de género en el periodismo.
Géneros informativos: la noticia y el reportaje noticioso. Géneros interpretativos: la
entrevista, la crónica y el reportaje. Géneros de opinión: el editorial, la columna y el
artículo.
II. Técnicas de redacción periodística. La redacción periodística en los distintos
géneros: análisis y comentario de textos periodísticos. La titulación. Técnicas
lingüísticas e informativas.
Los géneros periodísticos son formas de expresión escrita que difieren según las necesidades u
objetivos de quien los utiliza.
Así, un género periodístico se define en función del papel que juega el narrador o emisor del
mensaje en relación a la realidad observada.
Expresado de una manera más simple y generalizada, diremos que un género periodístico es
una forma literaria que se emplea para contar cosas de actualidad a través de un
periódico. Sin desconocer que estas mismas formas, con algunas modificaciones obligadas por
las características de los medios de comunicación, son las mismas que se usan tanto en radio
como en televisión.
Según el nivel de objetividad o de subjetividad que el emisor (el periodista) le imprima al
mensaje o texto periodístico hablaremos de tres géneros periodísticos (o clases de periodismo
como expresamos anteriormente).
Género informativo: su objetivo es entregar información de actualidad y su función
principal es exponer los hechos. Dentro del género informativo encontramos
la noticia y el reportaje noticioso.
Género interpretativo o investigativo: profundiza sobre la información y su finalidad
principal es relacionar la actualidad con su contexto. Su función principal es la
explicación. La entrevista, la crónica, y el reportaje serían textos interpretativos.
Género de opinión: en estos textos el periodista toma partido por una postura u otra a
partir de la información que tiene. Tratará de convencer al lector de que su posición
sobre el tema es la correcta. Su función es persuadir al destinatario. El editorial,
la columna o el artículo son expresiones de este género de opinión.
Anotado lo anterior, es necesario agregar que los géneros periodísticos no son una clasificación
absoluta o universal como la mayoría de los aspectos del periodismo. La teoría periodística
La noticia es el relato de un acontecimiento de actualidad que suscita interés público. El
reportaje objetivo es un relato que describe un hecho sin incluir opinión o valoración. El
editorial es el artículo de opinión del periódico.
Los artículos o comentarios de opinión constituyen el planteamiento personal de quien lo
escribe sobre un tema de actualidad
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CONTENIDOS:

I. Géneros y subgéneros periodísticos. El concepto de género en el periodismo. Géneros informativos: la noticia y el reportaje noticioso. Géneros interpretativos: la entrevista, la crónica y el reportaje. Géneros de opinión: el editorial, la columna y el artículo.

II. Técnicas de redacción periodística. La redacción periodística en los distintos géneros: análisis y comentario de textos periodísticos. La titulación. Técnicas lingüísticas e informativas.

Los géneros periodísticos son formas de expresión escrita que difieren según las necesidades u objetivos de quien los utiliza.

Así, un género periodístico se define en función del papel que juega el narrador o emisor del mensaje en relación a la realidad observada.

Expresado de una manera más simple y generalizada, diremos que un género periodístico es una forma literaria que se emplea para contar cosas de actualidad a través de un periódico. Sin desconocer que estas mismas formas, con algunas modificaciones obligadas por las características de los medios de comunicación , son las mismas que se usan tanto en radio como en televisión.

Según el nivel de objetividad o de subjetividad que el emisor (el periodista) le imprima al mensaje o texto periodístico hablaremos de tres géneros periodísticos (o clases de periodismo como expresamos anteriormente).

  • Género informativo: su objetivo es entregar información de actualidad y su función principal es exponer los hechos. Dentro del género informativo encontramos la noticia y el reportaje noticioso.
  • Género interpretativo o investigativo : profundiza sobre la información y su finalidad principal es relacionar la actualidad con su contexto. Su función principal es la explicación. La entrevista , la crónica , y el reportaje serían textos interpretativos.
  • Género de opinión : en estos textos el periodista toma partido por una postura u otra a partir de la información que tiene. Tratará de convencer al lector de que su posición sobre el tema es la correcta. Su función es persuadir al destinatario. El editorial , la columna o el artículo son expresiones de este género de opinión.

Anotado lo anterior, es necesario agregar que los géneros periodísticos no son una clasificación absoluta o universal como la mayoría de los aspectos del periodismo. La teoría periodística

La noticia es el relato de un acontecimiento de actualidad que suscita interés público. El reportaje objetivo es un relato que describe un hecho sin incluir opinión o valoración. El editorial es el artículo de opinión del periódico. Los artículos o comentarios de opinión constituyen el planteamiento personal de quien lo escribe sobre un tema de actualidad

surge como consecuencia del trabajo diario de los periodistas. Por ello, los textos periodísticos no se distinguirán claramente unos de otros, si no que más bien comparten sus características.

En la prensa escrita, fundamentalmente, podemos diferenciar los tres tipos de géneros periodísticos, aunque a veces cuesta caracterizar uno y otro.

Un género discursivo es una clase de textos que presenta unos rasgos

composicionales y estilísticos relativamente estables. Para el emisor, funciona como molde que contextualiza sus palabras; para el receptor, ofrece un horizonte de expectativas.

A diferencia de la clasificación tipológica, que puede referirse a secuencias

aisladas, la noción de género remite al texto en su totalidad. En el estudio de los lenguajes para fines específicos (LFE), se entiende por género un evento comunicativo creado por especialistas con una finalidad específica, dotado de reglas convencionalmente aceptadas entre los miembros de una comunidad

científica o profesional.

Cada género se distingue por su función (informativa, prescriptiva, etc.), estructura (división en partes, etc.), tipología textual dominante (descripción, exposición, etc.) y una serie de propiedades lingüísticas (morfosintaxis,

terminología, etc.)

En el periodismo, los géneros discursivos se definen como distintas formas de expresión que encontramos en los medios de comunicación y que se diferencian por su estructura retórica, su estilo y sus finalidades específicas.

EL ORIGEN DE LOS GÉNEROS

Los géneros están clasificados en dos grandes apartados. Por un lado, los que se refieren a los relatos que cuentan los hechos, y por otro, a los comentarios que se utilizan para ofrecer ideas.

El origen de los géneros periodísticos ha estado muy relacionado con la historia del periodismo y, a partir de mediados del siglo XIX, se conocen varias etapas:

a) la del periodismo ideológico , que predomina en todo el mundo hasta el fin de la Primera Guerra Mundial. Es doctrinal y moralizador, al servicio de ideas políticas o religiosas. Es una etapa en la que la prensa aportaba muy pocas informaciones y muchos comentarios.

b) la del periodismo informativo , que surge sobre 1870, paralelo al periodismo ideológico, y que se irá perfilando a partir de 1914, primero en Inglaterra y después en EEUU, como un periodismo que se apoya sobre todo en la narración o en el relato de los hechos. Esta etapa ha sido denominada como "la Edad de Oro de la Prensa", en la que los hechos se imponen a los comentarios. Los anglosajones lo llaman story , y da paso a lo que hoy conoces como información "pura y dura", aunque en este género periodístico informativo también entran los reportajes y las crónicas, con sus respectivas variantes.

La información, la interpretación y la opinión que encontramos en la prensa enriquecen nuestra visión de la actualidad. Son actitudes y géneros que se complementan pues cada uno desempeña sus propias funciones. El problema surge si el lector confunde una opinión personal de un colaborador del periódico con un dato informativo que se supone objetivo y veraz.

LA NOTICIA

Las noticias o informaciones constituyen, junto a los reportajes objetivos, los géneros informativos. La noticia es el relato de un acontecimiento de actualidad que suscita el interés del público. El periodista tiene la responsabilidad de relatar con la mayor objetividad y veracidad posible cómo se han producido esos acontecimientos o hechos. Dos características permiten diferenciar la noticia de otros géneros periodísticos cuya finalidad también es informar: la brevedad y la objetividad. El fin de la noticias no es otro que informar de un suceso sin añadir ningún tipo de análisis o de comentario. Por eso la brevedad y, por tanto, la concisión son imprescindibles a la hora de redactar una noticia.

La noticia tiene unas funciones claramente delimitadas y el periodista trata de cumplirlas con el mayor rigor profesional. El lector recibe la información sin ningún tipo de valoración personal u opinión del periodista que ha redactado la noticia.

Redactar una noticia requiere ser preciso, veraz y objetivo. El estilo lingüístico utilizado está claramente definido por las siguientes normas: claro, concreto y conciso (las tres ces).

El periodista ordena los datos en la narración de la noticia en orden decreciente a su importancia: parte de los datos más importantes para llegar hasta aquellos menos significativos que cerrarán el cuerpo de su noticia. Por tanto, La estructura habitual de la noticia suele ser de pirámide invertida, técnica de relato periodístico que compone el texto partiendo de lo más importante. Los demás datos se distribuyen en orden decreciente de interés. Así, en caso de exceso de original, la información puede cortarse empezando por abajo. Suele incluir los siguientes elementos:

a. El titular

Los títulos de las noticias deben ser precisos, concisos, claros, creativos, directos, atractivos, breves y adaptados a la norma tipográfica del medio. Han de tener una o dos líneas como máximo y de responder a la esencia de la información. Deben invitar a la lectura, llamar la atención e informar por sí mismos. Los títulos también deben responder a algunas de las preguntas fundamentales de la noticia. En los títulos han de evitarse las comas y los signos de puntuación, así como las generalizaciones y los lenguajes complicados o las jergas. Es preferible no utilizar siglas, o emplear sólo las conocidas y los títulos se pueden ampliar y fijar mediante el uso de a ntetítulos y bajadas.

  • El antetítulo tiene como función mejorar o ampliar el título y es excelente para fijar o precisar lo que sólo se sugiere en el título. El antetítulo no debe estar ligado sintácticamente al título y debe ser una unidad de concepto independiente. Cuando la atribución de una opinión no case en el título, puede colocarse en el antetítulo.
  • (^) Las bajadas o sumarios son una prolongación de la titulación y aliadas de los antetítulos en la tarea de ampliar y fijar mejor lo que se quiere comunicar con el título. Deben tener independencia conceptual y utilizarse, sobre todo, para dar a conocer algún aspecto interesante de la noticia o reportaje que el título no incluye. Deben ser breves, directas y vivas.

b. La entrada:

La entradilla o lead es el primer párrafo de la noticia y además el núcleo fundamental de toda la información. En él se concentran los datos esenciales. La entradilla trata de complementar la información aparecida en el titular y mantener la atención conseguida.

La entrada tiene dos funciones : explicar la esencia del contenido y captar la atención del lector para que se interese por el resto de la información. Entre sus objetivos encontramos informar al lector de lo más importante de la noticia con mayor rapidez. Si por cualquier motivo el lector interrumpe la lectura, se habrá enterado de los aspectos más importantes. Por otro lado, si el periodista, una vez escrita su noticia, se ve forzado a reducir el número de palabras por razones de espacio, no se perjudica el contenido.

El lead aporta datos complementarios, cuando resulta necesario, que ayudan a comprender la noticia en su contexto (antecedentes, consecuencias, etc. ) e incorpora otros elementos que tienen un interés secundario con respecto a los primeros párrafos de la noticia.

Cada noticia se escribe como una unidad independiente. El lector tiene que comprender los hechos sin necesidad de leer ningún otro texto. Tanto el lead como el cuerpo de la noticia se

También encontramos diferencias en lo que se refiere al lenguaje. En el caso de la noticia se aplican unas normas estrictas y un lenguaje bastante definido. En el reportaje el periodista disfruta de una mayor libertad expresiva siempre limitada por la función de informar. El reportaje puede contener algunas estructuras sintácticas poco frecuentes en las noticias, o incluir descripciones más creativas, pero lo que se pretende ante todo es informar con profundidad al lector de unos hechos determinados. Si la creatividad supone una dificultad añadida para que el lector pueda recibir esos datos informativos de un modo claro y directo, nos habremos equivocado en el planteamiento. Siguen siendo válidas para el reportaje las siguientes normas que rigen la noticia: objetividad, claridad y precisión.

El reportaje objetivo consta de dos partes : el lead y el cuerpo del mismo. El lead del reportaje pretende ganar la atención del lector desde la primera frase, a diferencia del lead de la noticia que tiene como función prioritaria condensar la esencia de la noticia. No es necesario que el lead del reportaje reúna los datos esenciales de los acontecimientos o hechos que se describen. Pretende atrapar el interés del lector para que continúe la lectura del reportaje. Para ello puede aplicar distintas fórmulas de lead utilizando: la ironía, el contraste o la sorpresa. Cuando el periodista lo considere oportuno podrá utilizar también el lead informativo característico de la noticia.

En el cuerpo del reportaje el periodista tampoco tiene que ceñirse a la estructura de la pirámide invertida casi obligatoria en las noticias. Además de aplicar esta estructura cuando la estime conveniente, el periodista puede combinar datos esenciales con datos complementarios para mantener el interés del lector y la intensidad del relato.

Dentro del reportaje objetivo varios autores diferencian distintos tipos de modalidades como pueden ser: el reportaje de acontecimiento, el reportaje de acción, el reportaje corto, etc.

LA ENTREVISTA

La entrevista puede ser considerada como un tipo específico de reportaje. Si bien sus elementos característicos también pueden convertirla en un género periodístico totalmente diferenciado. Lo que interesa es tener claro que la entrevista pertenece a los géneros interpretativos.

La entrevista está muy presente hoy en día en la prensa. Tanto los periódicos como los semanarios u otro tipo de revistas dedican muchas de sus páginas a ofrecer a sus lectores entrevistas con aquellos personajes públicos que se consideran relevantes. Permiten al lector un acercamiento virtual, un conocimiento directo de aquellos personajes que le resultan interesantes, admirados, queridos...

Existen distintos tipos de entrevistas, pero la entrevista periodística por excelencia es la que se conoce como entrevista de personalidad. El periodista, en este caso, trata de recoger con veracidad la personalidad del personaje entrevistado. Comparte con sus lectores aquellos elementos más significativos de la conversación que ha mantenido con ese personaje.

La técnica de redacción de la entrevista consiste en alternar las descripciones o consideraciones que realiza el periodista con las palabras textuales del entrevistado. Esa combinación permite que el lector pueda penetrar en la psicología del personaje. El periodista introduce en sus consideraciones elementos interpretativos.

Las entrevistas de personalidad suelen contar con una extensión considerable que puede alcanzar distintas páginas y suelen ir acompañadas de un reportaje fotográfico que retrata la

imagen del entrevistado, mientras que el texto de la entrevista pretende retratar el "espíritu" del mismo.

Los periodistas que realizan este tipo de entrevistas deben saber persuadir al entrevistado y crear un clima de conversación lo suficientemente agradable para que el personaje se muestre tal y como es en realidad. Posiblemente las entrevistas preferidas por los lectores son aquellas en las que los entrevistados muestran su verdadera personalidad, muchas veces oculta tras una imagen pública determinada.

Conseguir extraer opiniones interesantes y sinceras del entrevistado depende en gran parte de la destreza y la psicología del propio periodista. La entrevista siempre debe transcurrir como una conversación grata para el entrevistado. En muchas ocasiones el entrevistado parte de una actitud desconfiada pero las preguntas y la conversación del periodista consiguen un talante mucho más expresivo y sincero por su parte.

Para obtener una buena entrevista, el periodista necesita en primer lugar una buena documentación sobre el personaje. Necesita conocer aquellos pasajes más interesantes de su vida y de su obra para poder realizar preguntas profundas e interesantes. El periodista puede llevar un guión con las preguntas que previamente ha pensado y formularlas a lo largo de la conversación, pero no debe olvidar que en el transcurso de la misma, y ligadas a las respuestas, pueden aparecer nuevos temas interesantes sobre los que es conveniente improvisar nuevas cuestiones. Es fundamental prestar atención a la respuesta que nos ofrece el entrevistado, un error muy común es que el periodista enuncie su pregunta y mientras le contestan, tan sólo se preocupa de pensar cuál será la siguiente pregunta que va a formular.

Si realizas alguna entrevista, puedes tomar notas y, si te lo permite el entrevistado, grabar la conversación. Todo ello te resultará muy útil a la hora de redactar la entrevista, pero no olvides que no debes distraer nunca al entrevistado con la manipulación de la grabadora, el cambio de cinta, etc. Tampoco debes fijar tu mirada en la libreta de las notas. No te olvides que estás conversando con ese personaje y que es a él a quien debes mirar, manifestándole tu atención.

El buen periodista sabe comportarse con la mayor naturalidad y educación con el entrevistado sin que ello le impida realizar preguntas presumiblemente incómodas o comprometidas y guiar la conversación.

Para la redacción de la entrevista no es obligatorio ceñirse al orden estrictamente cronológico en que se han ofrecido las respuestas. Podemos romper ese orden, buscando agrupar las respuestas por temas, momentos de la biografía del personaje, etc. Pero sí tienes la obligación ética y profesional de ser fiel y veraz con las palabras del entrevistado.

Hay otros tipos de entrevistas como las realizadas a modo de test o cuestionario fijo, entrevistas de declaraciones, etc.

LA ENTREVISTA

Se llama así a la conversación que se realiza entre un periodista y un entrevistado, entre un periodista y uno o más entrevistados. A través del dialogo se recogen noticias, opiniones, comentarios, interpretaciones, juicios.

Como método indagatorio, la entrevista se emplea en la mayoría de los géneros periodísticos. La información periodística de la entrevista se produce en las respuestas del entrevistado. Nunca en las preguntas del periodista.

El desarrollo y el estilo son más elásticos que en una entrevista noticiosa. El desarrollo puede darse en orden de importancia decreciente, en agrupación de temas o en desarrollo cronológico.

c. Entrevista de semblanza : Tampoco necesariamente es noticiosa, pero cumple su función en la medida que transmite, junto opiniones sobre distintos temas, el mundo interior de los personajes sujetos de entrevista: como son, como viven, formación religiosa, etc.…

Existen diferentes aspectos a incluir en una entrevista de semblanza. Algunos de estos aspectos son: la descripción física y psicológica del personaje, datos biográficos, anécdotas, declaraciones, datos sobre su forma de vida y descripción del escenario.

La entrada es fundamental, pues tiene como objetivo interesar al público en el escrito.

El desarrollo puede hacerse en orden al aspecto predominante o en orden a la cronología de la realización.

El remate ha de ser siempre concluyente y sugestivo. Puede ser una valoración del personaje.

En cuanto a la forma y el estilo , cualquier estilo es válido. Se puede redactar en 1ª p del sing. o del pl., utilizar la forma directa o la indirecta, pero la desaparición del reportero

es el recurso más utilizado y recomendable.

  • La entrevista suele utilizarse como complemento en otros géneros (reportaje, crónica) y también se recurre a ella como medio para recoger datos, aunque la entrevista nunca llegue a ser publicada.

La entrevista es un texto periodístico en el que se dan a conocer las ideas y opiniones de un personaje mediante un diálogo entre la persona entrevistada y el entrevistador.

  • El periodista introduce en sus consideraciones elementos interpretativos.
  • Las entrevistas se difunden a través de los medios de comunicación social como son los periódicos o revistas en formato digital o impreso, la radio y la televisión, en su formato tradicional o a través de Internet.
  • En la prensa escrita no reproducen exactamente la conversación mantenida: el entrevistador selecciona y ordena la transcripción para obtener un texto claro y coherente, sin que pierda interés para los lectores.
  • La entrevista suele ir acompañada de fotografías del personaje o de imágenes relacionadas con el tema que se trata.
  • Las preguntas y las respuestas, se marcarán con una raya. A veces, la pregunta va precedida de una P (que indica 'Pregunta' ), y las respuestas, de una R (que indica 'Respuesta' ). En este caso, la primera vez que aparecen es conveniente escribir la palabra Pregunta y la palabra Respuesta completas.

Tipos de entrevistas

A grandes rasgos y según su finalidad distinguimos dos tipos de entrevistas. Aunque, en ocasiones, se dé una mezcla de ambas.

  • Entrevista perfil o de personalidad. Su objetivo es presentar al público el retrato de un personaje. El interés está centrado en la persona en sí, sus cualidades, sus opiniones, su trayectoria y biografía, tanto profesional como humana. Este tipo de entrevista admite una mayor libertad formal. En este caso, se pueden incluir comentarios y descripciones, así como intercalar datos biográficos del personaje abordado.
  • Entrevista de declaraciones, de información u objetiva. Su finalidad es informar al público de lo que una persona experta en una determinada materia o con un cargo relevante opina sobre un tema concreto. En este caso es el tema lo que está de actualidad.
  • Entrevista mixta. Es la que combina elementos de la entrevista de personalidad y de la de declaraciones.

Estructura de la entrevista : En general, la entrevista se estructura en tres partes: el título, la presentación de la persona entrevistada y una serie de preguntas y respuestas.

  • Título. Debe ser atractivo para despertar el interés de los lectores. Si la persona entrevistada es conocida, basta con seleccionar como titular su nombre o una de las declaraciones manifestadas en la entrevista.
  • Presentación. A continuación, el entrevistador ofrece información precisa sobre la persona a la que va a entrevistar o hace una breve introducción o resumen de lo que en la entrevista se va a tratar con las circunstancias o motivo de sus declaraciones.
  • (^) Diálogo. Finalmente, se reproduce el diálogo entre el entrevistador y el entrevistado.

LA CRÓNICA

La crónica periodística se considera un género interpretativo. En la prensa española encontramos abundantes crónicas, aunque posiblemente hasta ahora podías confundirlas con noticias o incluso con artículos. Apréndete las siguientes características de la crónica y así podrás identificarlas sin ninguna dificultad:

  • En España consideramos crónica la narración de una noticia en la que se incorporan ciertos elementos de valoración e interpretativos, aunque estos siempre tienen un carácter secundario frente a los elementos estrictamente informativos. Como ves nos

Características:

a- Relato : se pretende hacer la historia de un suceso. Es decir, exponer en orden cronológico los momentos y elementos que hacen importante un acontecimiento.

Para que tenga valor periodístico es necesario que la crónica aborde un hecho real. La historia del hecho debe ser lo más completa posible; no debe faltar en ella ningún dato que merezca ser consignado.

b- Público : por ser destinado al público general, la crónica debe escribirse con lenguaje claro y sencillo, comprensible para el común de los lectores.

c- Oportuno : el relato debe ofrecerse en el momento preciso, cuando acaba de ocurrir si se trata, como sucede generalmente, de un hecho de actualidad.

Si se trata de un suceso pretérito -que se justifica sólo por la efeméride- debe procurarse que coincida con la fecha en que aconteció, y sólo cuando la crónica aporte un elemento novedoso, un ángulo distinto de lo publicado hasta entonces.

d- Cómo sucedió : en el desarrollo de la crónica se responde a las interrogantes periodísticas (qué, quién, cómo, cuándo, dónde, por qué) pero, a diferencia de la noticia, cuya función primordial es responder qué pasó, la crónica se sustenta particularmente en el cómo.

La crónica es una de las más literarias expresiones periodísticas. Describe a los personajes desde muy distintos ángulos y emplea recursos dramáticos para capturar al lector.

Por el empleo de juicios a cargo del cronista, se distinguen tres tipos de crónica:

a- Crónica informativa : se limita a informar del suceso, sin emitir juicios de valor.

b- Crónica opinativa : intercala comentarios y acotaciones del cronista.

c- Crónica interpretativa : hace interpretaciones y emite juicios acerca del hecho en general o de sus elementos sustanciales.

EL REPORTAJE INTERPRETATIVO

El otro gran tipo de reportaje es el reportaje interpretativo que sí presenta unas diferencias muy significativas frente al objetivo. El reportaje interpretativo pertenece a los llamados géneros híbridos o interpretativos, combinando componentes propios de los géneros informativos con otros utilizados en los géneros de opinión.

En el reportaje interpretativo el periodista relata un hecho de actualidad pero introduce también determinados juicios de valor. El periodista se permite abandonar la estricta objetividad utilizando elementos subjetivos. El movimiento llamado "Nuevo periodismo", que surgió en EEUU en los años 60, desarrolló este tipo de reportajes rompiendo muchos de los tabúes y normas que regían el periodismo.

Los reportajes interpretativos suelen tener una gran creatividad: la libertad lingüística es total, la estructura del relato es libre. El autor puede llegar a recrearse con su propio estilo literario buscando la originalidad. Todo, o casi todo, le está permitido siempre y cuando interese al

lector. En España tenemos grandes autores de este tipo de reportajes; por citar alguno, destacan los de Juan José Millás o Manuel Rivas en las páginas del suplemento dominical de El País.

El reportaje interpretativo es aquel que contiene un informe de cualquier hecho noticioso,

requiere del talento e imaginación del periodista para ser transmitido de manera inteligente

y amena. El periodista encargado tiene la función de explicar a los lectores un tema

complejo, es decir, contenidos de finanzas, leyes, política, farándula, ciencia o literatura,

entre otras.

También es conocido como reportaje de profundidad o gran reportaje, pues abarca en

profundidad un tema que contenga antecedentes o consecuencias, cuyo interés es buscarle

un sentido.

Existen tres elementos principales en la estructura del reportaje interpretativo:

• Encabezamiento: se presenta la tesis que deriva de la investigación. Debe captar la

atención del lector, lo cual se puede realizar mediante un hecho descriptivo, hechos

contrastantes, citas sobre lo que dijo un personaje acerca del tema, o un simple

sumario.

• Cuerpo: se insertan, de manera ordenada y jerarquizada, los datos, referencias,

opiniones, cifras que fundamentan la tesis planteada, como conjunto demostrativo

de la validez de los planteamientos generales y particulares.

• Cierre o conclusiones: Las conclusiones deben consistir en la presentación de datos

de mucho peso que le den consistencia a la demostración y empaten con la tesis,

pues estas, deben transmitir al lector que todo lo relevante ha sido expuesto, para

que este culmine con la sensación de saciedad.

Los reportajes interpretativos suelen tener una gran creatividad, La creatividad lingüística

es total y la estructura del relato es libre. El autor busca originalidad y llega a recrearse en

su propio estilo.

Ávila, Araujo y Díaz dan una definición propia sobre el reportaje interpretativo, al cual se

refieren como “una recopilación de datos relevantes, que abarca desde los antecedentes para

ubicar al lector en un contexto; el análisis periodístico, que debe contrastar con la realidad

actual sobre alguna problemática o tema determinado, para finalmente llegar a una

conclusión o valoración que aporte un mensaje reflexivo, basándose en una serie de fuentes

documentales, entrevistas, revistas, encuestas, entre otros; las cuales deben consultarse con

antelación”

García, (1998, p.309) considera que el gran reportaje “supone capacidad de observación de

detalles, de reflexión, de análisis, de organización y jerarquización de los hechos y los

datos, para crear el clímax, mantener el interés y dotar de unidad al relato.

El editorialista goza de gran libertad expresiva sin olvidar la necesidad de ser claro y preciso. El estilo suele ser grave y digno, acorde con la importancia del tema tratado. Nunca se utiliza el yo personal del periodista que lo escribe ya que se expresa la opinión colectiva del periódico o revista.

En el editorial no se utilizan los párrafos introductorios, el espacio disponible es limitado y se afronta desde la primera frase el tema sobre el que se pretende opinar. Cualquier editorial suele contener: una primera parte que enuncia y recuerda el tema, una segunda en la que se desarrolla el análisis y la interpretación que suscita y se finaliza con una tercera con la presentación de una postura y una opinión concreta. Esta opinión puede formularse a modo de solución, pronóstico o crítica. En este tipo de artículos resultan especialmente decisivos, para conseguir el propósito editorializante, el primer y último párrafo.

Para redactar un editorial, el periodista debe conocer con profundidad el tema sobre el que se va a opinar a fin de que la opinión del periódico nunca resulte contradictoria, incoherente o con escasa argumentación ya que esto dañaría la credibilidad general de la publicación.

Los periódicos reservan los editoriales para opinar sobre los temas más importantes, pero cuentan con otras fórmulas para emitir opiniones institucionales sobre temas de menor calado o para hacerlo de un modo un tanto más ligero y menos profundo sobre asuntos de gran interés. Entre estas modalidades podemos citar los sueltos o los breves , artículos al estilo de aguijones, y laureles, en los que el periódico premia o castiga determinados comportamientos de personas o instituciones.

El editorial abre y preside la sección de opinión. Recibe un tratamiento tipográfico distinto con respecto a otros textos de la sección (letra y extensión). Su ubicación concreta depende de la de la sección, que puede estar en las primeras páginas o en las páginas centrales.

Aunque tiene carácter anónimo, hay una colocación estratégica de la mancheta con los nombres y cargos del equipo directivo del periódico. No existe un criterio fijo en cuanto al número de editoriales publicados por día.

Su estilo responde al denominado de “solicitación de opinión”, y se distingue por su tono contenido y su seriedad lingüística (no existen toques humorísticos). Además presenta otras notas estilísticas como la claridad, la concisión y la brevedad. El “yo” del escritor queda eliminado.

Estructura :

  • El texto comienza con la noticia (punto de partida, exposición breve).
  • (^) El cuerpo puede tomar formas de interpretación, opinión, reacción o instancia.
  • Cierra el texto un breve párrafo que hace hincapié en el punto más importante a modo de recapitulación.

Entre las diferentes partes existen transiciones lógicas y coherentes y en el título predomina la función representativa, pudiendo haber una breve referencia al tema.

Funciones :

  • Explicar los hechos.
  • Dar antecedentes.
  • Predecir el futuro.
  • (^) Formular juicios.

CLASIFICACIÓN

Las clasificaciones más frecuentes que nos ofrecen los manuales de periodismo guardan una estrecha relación con las épocas en que el editorial ejercía una acción casi exclusivamente persuasiva, llevada a efecto con una cierta carga de ideología y argumentos contundentes. Desde esta perspectiva, se pueden citar los siguientes tipos de editorial:

a) Expositivo. El editorialista enuncia hechos conectados desde un punto de vista particular, sin añadir conceptos que revelen una posición abiertamente definida, ofreciendo al receptor un muestreo seleccionado de elementos de juicio.

b) Explicativo. Manifiesta las presuntas causas de determinados acontecimientos y los analiza con vistas a una comprensión clara de las interrelaciones de sus elementos.

c) Combativo. Característico de las posiciones doctrinarias, en pugna ideológica unas con otras, constituye un instrumento de lucha de clases o arma de reivindicaciones sindicales. Se vale de la denuncia oportuna, de la explicación unilateral o de la exposición de motivos y hechos cuidadosamente seleccionados. Acentúa la protesta, la condena o la oposición intransigente, en una lucha desenfrenada por la captura de adeptos.

d) Crítico. Hace las veces de juez en nombre de la opinión pública, mostrando cuidadosamente ante el ente abstracto que dice representar una imagen de imparcialidad e independencia absoluta. Es el editorial preferido por los periódicos que se proclaman a sí mismos "órgano independiente".

e) Apologético. Divulga en el tono más apasionado posible las bondades de un sistema de gobierno.

f) Admonitorio. Con un tono sereno, reflexivo y, en muchos casos, paternal, exhorta al lector al cumplimiento de ciertas reglas; lanza advertencias contra los peligros; aporta ejemplos de experiencias anteriores, y hace llamamientos al orden y la concordia.

g) Predictivo. Sobre la base del análisis de situaciones, diagnostica resultados de índole social y política; anota posibilidades con fundamentos estudiados, casi científicos, y utiliza el método de interpretación causal determinista

CLASIFICACIÓN SEGÚN MARTINEZ ALBERTOS

a) Polémico. Consiste en un comentario mediante el cual se trata de rebatir las posiciones contrarias de un autor, una corriente de opinión o un estado general de cosas, desmontando sus tesis, y convencer al lector por la vía de la argumentación.

b) Interpretativo. El editorialista estudia minuciosamente los hechos y las declaraciones que constituyen el tema central del editorial, esforzándose por aportar al lector todos los elementos de juicio que le permitan entender el núcleo del problema para exponer después su toma de

  • Nombre fijo: tiene un título que la identifica. A veces está seguido con cabecillas enunciativas que la identifican.
  • (^) Lugar fijo: aparece regularmente en el lugar que le ha destinado el medio. Esto favorece la familiaridad entre lectores y columnistas.
  • Periodicidad: hay columnas diarias o semanales.
  • Autoría: existen columnas institucionales, es decir, suscritas por la publicación, que se presentan sin firma. Se limitan a dar informaciones breves que no alcanzaron espacio para desarrollarse individual y ampliamente.

Las columnas de mayor interés son las que incluyen comentarios del autor y son las que aparecen firmadas. Su autoría es generalmente invariable.

  • Presentación uniforme: la presentación de la columna es diferente a la del resto de los textos que se publican en el mismo medio, pero siempre igual respecto de sí misma. siempre tendrá la misma extensión, siempre en la misma página o sección, con el mismo tipo de letra, de modo que con sólo verla el lector la reconozca.
  • Estilo característico: porque siempre es escrita por el mismo autor.
  • Temas habituales: la columna implica una especialización periodística. Hay columnas obre temas políticos, asuntos internacionales, eventos deportivos, religiosos, artísticos, editoriales, etc.

Características de redacción: Brevedad y concisión, Agilidad, Sencillez y Familiaridad

EL ARTÍCULO DE OPINIÓN

El artículo de opinión tiene una gran presencia en la prensa. En este tipo de artículos se emiten opiniones concretas suscitadas por un tema de actualidad.

Las funciones del artículo son similares a las del editorial. En él se ofrecen valoraciones, opiniones y análisis sobre diversas noticias. A diferencia del editorial, el artículo va firmado y representa la opinión particular de su autor. En ocasiones, incluso esta opinión puede disentir manifiestamente de la postura institucional del periódico expresada en sus editoriales. Otra diferencia que debes tener en cuenta es que los temas tratados en los artículos pueden ser mucho más variados puesto que los editoriales sólo abordan noticias que poseen una gran relevancia.

La libertad expresiva de la que gozan los articulistas es casi total, desde luego mucho mayor que la de los editorialistas. El articulista puede elegir el tono, la perspectiva, la seriedad, etc, con la que piensa dirigirse a sus lectores, mientras que el editorialista siempre está sometido en su escritura a cierta solemnidad.

El artículo de opinión está estrechamente ligado al autor, por ello su credibilidad y capacidad de influencia dependen del prestigio y autoridad que merezca esa firma a los lectores.

Los artículos suelen tener una extensión entre las quinientas y las ochocientas palabras y no tienen por qué ser escritos por periodistas. Cualquier otro profesional puede expresarse mediante un artículo de opinión. Pero sean periodistas o no, los articulistas suelen ser

profesionales contrastados con muchos años de experiencia y una trayectoria conocida por la opinión pública.

Podemos distinguir dos tipos de articulistas: los que abordan cualquier tema o asunto de actualidad y publican sus artículos con una determinada periodicidad, y los que publican, de forma periódica u ocasional, artículos referidos a aquellos asuntos que pertenecen a su especialidad.

Dentro del artículo de opinión se pueden distinguir las columnas personales. Las columnas son espacios reservados por los periódicos y revistas a escritores de notable prestigio, con una periodicidad regular. La libertad expresiva en estos casos es total con dos únicas limitaciones: el número de palabras establecido por el periódico y la claridad debida a los lectores. Constituyen un género híbrido entre la literatura y el periodismo.

El columnista debe reunir dos cualidades: un dominio virtuoso del lenguaje, que materializa en un estilo propio, y una capacidad para ofrecer una perspectiva única y diferente sobre hechos conocidos que pertenecen a la actualidad. El grado de complicidad que el columnista adquiere con sus lectores es muy elevado. España cuenta con magníficos columnistas que debes leer; por citar algunos: Francisco Umbral, Maruja Torres, Vázquez Montalban, Jaime Capmany, etc. Elige tus favoritos.

Lorenzo Gomís, importante periodista y articulista, escribió: "Una columna periodística está llena de tiempo. Es un recuadro con tiempo dentro. Es una botella como esas que se echan al mar, desde una isla, para que un barco que pase la encuentre y lea el mensaje".

LA CRÍTICA

Otro género periodístico que podemos diferenciar en nuestra prensa es la crítica. La critica cumple una labor de interpretación de diversos acontecimientos culturales.

La crítica periodística cumple tres funciones simultaneas: informa, orienta y educa a los lectores. La sección cultural y de espectáculos concentra la mayor parte de las críticas que aparecen en el periódico, aunque dentro de esta sección encontramos todos los géneros periodísticos: noticias (un ejemplo son las reseñas culturales), reportajes, entrevistas, crónicas y también críticas.

Hoy en día la producción cultural y artística es altísima, al menos analizada desde valores estrictamente cuantitativos. Los estrenos cinematográficos semanales desbordan incluso a los propios cinéfilos. Las empresas editoriales ofrecen mensualmente cientos de novedades que están disponibles en las librerías en un corto espacio de tiempo. El número de exposiciones que pueden ser visitadas en cualquier capital de provincia es muy abundante. Desde luego esta gran oferta cultural es enriquecedora para la sociedad pero también conlleva una serie de riesgos, probablemente el más importante sea el de la confusión. La crítica adquiere cada vez una mayor importancia, precisamente porque su principal tarea es la de orientar al público y filtrar, en cierto modo, aquellas obras que reúnen unas mínimas cualidades artísticas.

La tarea del crítico es siempre controvertida y no debes olvidar que se mueve en el territorio de la opinión personal, de la valoración subjetiva. Puedes leer dos críticas distintas sobre un mismo libro con juicios contrapuestos. Mientras que para un critico un texto puede ser una obra menor de un gran escritor, para el otro merece la calificación de obra maestra. Esta libertad del crítico a la hora de aplicar sus propios criterios artísticos a la obra analizada beneficia a los lectores que