Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Tema 1 Próximo Oriente, Apuntes de Historia de Oriente Próximo

Universidad de Sevilla, temario tema 1 proximo oriente apuntes

Tipo: Apuntes

2023/2024

A la venta desde 07/11/2024

miguel-bautista-13
miguel-bautista-13 🇪🇸

9 documentos

1 / 12

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
Historia del Próximo Oriente: El Contexto del
Calcolítico y los Primeros Imperios
El Próximo Oriente Asiático es una región crucial para comprender el
desarrollo temprano de las civilizaciones humanas. Durante el Cuarto y
Tercer Milenios a.C., se dio origen a las primeras culturas urbanas de la
humanidad, como los sumerios, acadios y neosumerios, y en zonas
más occidentales, los proto-reinos de Siria y Palestina.!
El Periodo Calcolítico (4500-3500 a.C.)
Durante el Calcolítico, también conocido como la Edad del Cobre, la
región experimentó un notable crecimiento demográfico y un aumento
de los excedentes agrícolas. Este fenómeno estuvo acompañado de un
incremento en las desigualdades sociales, dado que la acumulación de
excedentes condujo a la apropiación y a la concentración del poder en
manos de las élites emergentes. Las primeras ciudades surgieron en
los centros de poder, mientras que las poblaciones periféricas
dependían de estos para el intercambio económico y la redistribución
de recursos.!
Uruk: Cuna de la Civilización Mesopotámica (3500-3000 a.C.)
Uno de los hitos más significativos de este periodo es el surgimiento de
la ciudad de Uruk, en la región de Mesopotamia, que representa uno
de los primeros centros urbanos de la historia. Esta ciudad no solo fue
testigo del aumento demográfico y del crecimiento agrícola, sino que
también fue el escenario del desarrollo de las primeras formas de
escritura, conocidas como escritura protocuneiforme. !
Los registros más antiguos, plasmados en tablillas de arcilla, tenían un
carácter administrativo, usando símbolos ideográficos para gestionar
los recursos económicos y controlar los excedentes agrícolas. Aunque
en esta etapa los sellos cilíndricos todavía no incluían escritura, su
iconografía refleja escenas cotidianas como la ganadería, la
construcción, la caza, la pesca y la administración de los bienes, un
proceso que la glíptica ha estudiado exhaustivamente. !
Estratificación Social y Urbanización
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Tema 1 Próximo Oriente y más Apuntes en PDF de Historia de Oriente Próximo solo en Docsity!

Historia del Próximo Oriente: El Contexto del

Calcolítico y los Primeros Imperios

El Próximo Oriente Asiático es una región crucial para comprender el desarrollo temprano de las civilizaciones humanas. Durante el Cuarto y Tercer Milenios a.C., se dio origen a las primeras culturas urbanas de la humanidad, como los sumerios, acadios y neosumerios, y en zonas más occidentales, los proto-reinos de Siria y Palestina. El Periodo Calcolítico (4500-3500 a.C.) Durante el Calcolítico, también conocido como la Edad del Cobre, la región experimentó un notable crecimiento demográfico y un aumento de los excedentes agrícolas. Este fenómeno estuvo acompañado de un incremento en las desigualdades sociales, dado que la acumulación de excedentes condujo a la apropiación y a la concentración del poder en manos de las élites emergentes. Las primeras ciudades surgieron en los centros de poder, mientras que las poblaciones periféricas dependían de estos para el intercambio económico y la redistribución de recursos. Uruk: Cuna de la Civilización Mesopotámica (3500-3000 a.C.) Uno de los hitos más significativos de este periodo es el surgimiento de la ciudad de Uruk , en la región de Mesopotamia, que representa uno de los primeros centros urbanos de la historia. Esta ciudad no solo fue testigo del aumento demográfico y del crecimiento agrícola, sino que también fue el escenario del desarrollo de las primeras formas de escritura, conocidas como escritura protocuneiforme. Los registros más antiguos, plasmados en tablillas de arcilla, tenían un carácter administrativo, usando símbolos ideográficos para gestionar los recursos económicos y controlar los excedentes agrícolas. Aunque en esta etapa los sellos cilíndricos todavía no incluían escritura, su iconografía refleja escenas cotidianas como la ganadería, la construcción, la caza, la pesca y la administración de los bienes, un proceso que la glíptica ha estudiado exhaustivamente. Estratificación Social y Urbanización

La aparición de las ciudades en esta región implicó una rápida estratificación social. Los centros urbanos como Uruk no solo centralizaron el poder, sino que también introdujeron una especialización en las actividades económicas y laborales. La sociedad se dividió en diferentes estamentos: artesanos, sacerdotes y jefes, quienes controlaban la producción, el comercio y la administración de los recursos. Esta diferenciación fue acompañada por la construcción de grandes obras públicas, como templos y palacios, y la organización de sistemas defensivos, evidenciados por las murallas que protegían a las ciudades. Las estructuras redistributivas emergieron como una solución a la ausencia de moneda. El comercio y la redistribución de bienes se realizaban a través de un sistema de raciones de alimentos. Los líderes y administradores, que se quedaban con una parte de los excedentes, se encargaban de garantizar que todos los miembros de la sociedad recibieran su parte proporcional, manteniendo una estructura relativamente equitativa dentro de las limitaciones jerárquicas de la época. La Evolución de la Escritura El desarrollo de la escritura en el Próximo Oriente fue uno de los avances más transformadores de esta civilización. Desde un inicio puramente administrativo, la escritura protocuneiforme se volvió cada vez más compleja y versátil. Al principio, los símbolos eran ideográficos, representando objetos o conceptos; pero a partir del 3200 a.C., esta escritura evolucionó hacia sistemas más complejos que incorporaban elementos fonéticos, dando lugar a un sistema mixto en el cual los símbolos no solo representaban imágenes, sino también sonidos. Esto facilitó la comunicación de ideas abstractas, sentando las bases para el desarrollo posterior de la literatura y las leyes escritas. Los Primeros Estados en el Próximo Oriente (3000-2000 a.C.): Organización y Rivalidad entre Ciudades El desarrollo de los primeros estados en el Próximo Oriente, entre el 3000 y 2000 a.C., marcó un hito fundamental en la historia de la humanidad. El surgimiento de ciudades como Ur, Eridú y Lagash trajo consigo la consolidación de estructuras políticas, económicas y sociales más complejas, caracterizadas por la institucionalización de las desigualdades y el establecimiento de gobiernos teocráticos. Este

provocaron conflictos internos, sino que también atrajeron la atención de poblaciones externas, como los elamitas en el este y los semitas desde el norte y oeste. Las ciudades estaban amuralladas y conectadas por sistemas de canales, ambos esenciales tanto para la defensa como para la irrigación de los campos. Las luchas por el control de estos sistemas hidráulicos y de las tierras circundantes eran constantes. Los jefes y reyes de estas ciudades combatían entre sí, y el vencedor solía unificar la ciudad derrotada bajo su dominio, consolidando así su poder. Un claro ejemplo de esta dinámica es el rey de Lagash, Eanatum , quien, según la Lista Real Sumeria , fue uno de los más destacados en consolidar el poder mediante la guerra. Monumentos y Propaganda Política Uno de los documentos más significativos de este periodo es la Estela de los Buitres, un monumento de 1,80 metros de altura, erigido por el rey Eanatum de Lagash para conmemorar su victoria sobre la ciudad de Umma. Este monumento no solo marcaba las fronteras territoriales entre los estados, sino que también funcionaba como un medio de propaganda política, destacando el poder y la autoridad del rey victorioso. Las inscripciones y relieves en estas estelas no solo delimitaban físicamente los territorios, sino que también recordaban a los habitantes y enemigos la supremacía del rey. Los Reyes y la Consolidación del Poder La organización política de las primeras ciudades-estado sumerias giraba en torno a la figura del rey o lugal, quien gobernaba desde el palacio y ejercía el control sobre las actividades económicas y militares. Aunque la Lista Real Sumeria menciona la existencia de varios reyes en la región, generalmente no había más de dos reyes simultáneamente en una misma ciudad. Entre los más destacados se encuentran Eanatum de Lagash, conocido por su habilidad militar y política, y Gilgamesh de Uruk, una figura que trascendió el ámbito histórico para convertirse en un héroe mitológico, inmortalizado en la Epopeya de Gilgamesh. La Unificación y la Expansión Uno de los logros más importantes del periodo fue la primera unificación de la baja Mesopotamia, lograda por el rey Lugalzagesi

de Umma, quien consiguió consolidar su poder sobre varias ciudades sumerias. Sin embargo, esta unificación fue breve, ya que poco después fue derrotado por Sargón de Akkad, quien fundó el primer imperio en la historia de la humanidad. Organización Política y Económica en las Primeras Ciudades- Estado de Mesopotamia Organización Política En las primeras ciudades-estado de Mesopotamia como Kish, Uruk, Lagash y Umma, la organización política giraba en torno a la relación entre templos y palacios, los cuales eran los centros de poder más importantes. Estos centros no solo controlaban la administración política, sino que también tenían funciones religiosas, dependiendo de la ciudad. Las murallas y canales eran elementos esenciales para la defensa y la agricultura, asegurando el control de los recursos naturales. El dios de cada ciudad era considerado el verdadero gobernante, mientras que el líder político era visto como su representante en la Tierra, y por ende, el dueño de todas las riquezas. El príncipe o "ensi" actuaba como el administrador del dios, con competencias religiosas y políticas. Los títulos reales como "Lugal" o "Egal" referían a líderes con menos influencia religiosa, mientras que otros, como "En" o "Ensi", poseían un componente religioso importante. Los primeros títulos reales incluyen "Rey de Súmer y el País", que hacía referencia a la unificación de la baja Mesopotamia bajo un solo soberano. El poder y la legitimidad del gobernante estaban ligados al favor divino, lo que significaba que si un líder comenzaba a perder batallas, se interpretaba como una señal de que había perdido el favor de su dios. La relación entre los templos y los palacios no siempre era pacífica, ya que ambos centros competían por el control de las riquezas y la influencia política. Mientras los sacerdotes gestionaban la religión, los jefes políticos buscaban controlar la administración de los templos y sus recursos. Este conflicto también se reflejaba en el control de los impuestos y la propaganda política.

El ejército de estas ciudades no era muy especializado, y aún no se usaban onagros ni carros de combate en las guerras. La sociedad mesopotámica era fuertemente patriarcal , con la familia como la unidad básica de organización. El padre ejercía control económico sobre la familia extendida, y todos los miembros dependían de su autoridad mientras vivía. Tras su muerte, los hijos podían establecer sus propias unidades familiares. Las mujeres, aunque sujetas a las desigualdades sociales, gozaban de ciertos derechos, como la protección en situaciones de viudez (a través del levirato, la práctica de casar a la viuda con el cuñado) y la posibilidad de heredar bienes. Las desigualdades socioeconómicas se incrementaron a finales del periodo, lo que llevó a una serie de reformas, como la primera exención de deudas por parte de Urukagina, gobernante de Lagash. Panteón Sumerio El panteón sumerio fue la primera representación de una sociedad que intentaba explicar su origen a través de mitos y dioses locales. Cada localidad sumeria tenía su propio dios protector, y los habitantes adoraban principalmente las fuerzas naturales, especialmente las relacionadas con la agricultura y la ganadería, vitales para su subsistencia. Estos dioses eran antropomórficos, es decir, tenían apariencia humana y se comportaban como los humanos, aunque con poderes sobrehumanos. La unión política de las ciudades sumerias estuvo acompañada por una mitología compartida y epopeyas que reflejaban la relación entre las deidades y sus seguidores. Los dioses estaban organizados en un sistema de parentesco, lo que reflejaba las estructuras sociales humanas. Algunos de los principales dioses del panteón sumerio incluyen a Enlil, dios del viento; An, dios del cielo; Ki, diosa de la tierra; Enki, dios de las aguas subterráneas y la sabiduría; Utu, dios del sol; Nanna, dios de la luna, e Innana, diosa de la guerra y el amor. Las epopeyas sumerias también presentan temas míticos como el Diluvio y figuras legendarias como Dumuzi, el pastor, quien guarda similitudes con la figura de Adonis en mitologías posteriores.

Expansión de la Hegemonía Acadia Expansión del Poder Semita: Sargón de Akkad A partir del año 2350 a.C., los pueblos semitas, cuya lengua era el acadio, comenzaron a influir en Mesopotamia. El líder semita más destacado fue Sargón de Akkad (Sharrukenu), quien fundó la ciudad de Akkad y estableció un nuevo centro de poder que extendió su control sobre vastas áreas comerciales, llegando hasta el Líbano y Dilmun (Bahrein). Sargón utilizó la expansión militar y comercial para consolidar su poder, proclamándose "Rey de las cuatro partes del mundo", aunque su control nunca fue absoluto. La expansión acadia abarcó ciudades clave como Kish, Umma y Nippur, y alcanzó zonas estratégicas como Mari y Ebla, en busca de materias primas como la madera de cedro del Líbano y otros recursos valiosos. La propaganda fue una herramienta clave para legitimar su poder, con inscripciones y leyendas que elevaban su figura. El sincretismo cultural entre sumerios y semitas fue un proceso que marcó esta expansión, con elementos religiosos y políticos de ambas culturas fusionándose. El nieto de Sargón, Naram-Sin, destacó como un gran conquistador, conocido por sus campañas victoriosas y su política de dominación sobre territorios como Elam, Ebla y el Líbano. La famosa Estela de Naram-Sin representa su divinización, con imágenes que lo muestran de tamaño superior a los hombres, simbolizando su estatus casi divino. Organización Política y Económica en Akkad El reinado de Sargón y su nieto Naram-Sin marcó el apogeo del imperio de Akkad, consolidando su hegemonía sobre Baja Mesopotamia y logrando la integración de elementos semitas del norte y sumerios del sur. Akkad impuso su autoridad en la región a través de un sistema de gobierno en el que los líderes locales, conocidos como ensi, mantenían sus cargos bajo la supervisión del poder central acadia. Este modelo de administración, que permitió la coexistencia de líderes locales con la autoridad imperial, generaba tensiones debido a la dificultad de integrar a las élites regionales en el nuevo sistema imperial.

periféricas como Mari y Ebla, Akkad colocó ensi dependientes para reforzar su control político y económico, en particular sobre las rutas comerciales que conectaban con el Líbano y el Golfo Pérsico. La política exterior acadia fue dura y represiva, pero también propició pactos con potencias extranjeras, como los elamitas, lo que permitió un control efectivo de las rutas comerciales. No obstante, las tensiones y las revueltas provocaron inestabilidad en los territorios conquistados. La destrucción de ciudades como Ebla ilustra la fragilidad del control acadia en las regiones más alejadas del núcleo central, a pesar del uso de fortificaciones y bases militares estratégicas. Evolución Social y Burocracia El crecimiento económico y la concentración del poder bajo los reyes acadios promovieron un aumento de las desigualdades sociales. A medida que la riqueza se acumulaba en manos de la élite gobernante, surgieron nuevas formas de burocracia, inspiradas en modelos sumerios, para gestionar la administración del imperio. Este desarrollo burocrático permitió a Akkad implementar un gobierno más centralizado y eficiente, aunque también exacerbó las divisiones sociales. Caída del Imperio Acadio A pesar de su expansión, el imperio acadio fue efímero. Los sucesores de Sargón y Naram-Sin no lograron mantener el vasto territorio conquistado. Los Guti, Lullubi y amorreos comenzaron a ocupar los territorios abandonados por los acadios, lo que llevó a la fragmentación del imperio. Como muchos otros imperios expansivos, el de Akkad sucumbió a la dificultad de mantener un control centralizado sobre regiones tan vastas y diversas. El florecimiento sumerio: el Estado de la III dinastía de Ur. Tras la caída de los descendientes de Akkad, Mesopotamia experimentó una serie de transformaciones que marcaron el inicio del Renacimiento Sumerio (2200-2000 a.C.), caracterizado por el resurgimiento de las ciudades-estado sumerias independientes. En este contexto, los Guti, un pueblo del norte, ocuparon temporalmente el poder, instalando guarniciones militares. Aunque

asimilaron elementos de la cultura sumeria, como el uso de la lengua y la escritura cuneiforme, su presencia fue efímera, ya que fueron expulsados en torno al 2100 a.C. Durante este período, figuras como Gudea de Lagash jugaron un papel destacado. Gudea, un jefe local, consiguió consolidar su poder en la ciudad de Lagash y mantener una economía próspera. Esto fue posible gracias al control de rutas comerciales clave, tanto en el Golfo Pérsico como en las caravanas que recorrían Mesopotamia. Su gobierno fue uno de los ejemplos más notables de cómo las ciudades sumerias lograron sobrevivir y prosperar en medio de la inestabilidad política. La reunificación de Sumer y Akkad llegó de la mano de Urnamu, un usurpador que se proclamó rey tras dar un golpe de Estado. Urnamu obtuvo legitimidad al vincularse con el mítico héroe Gilgamesh, reforzando su autoridad a través del apoyo de los dioses. Su reinado se caracterizó por ser pacífico y constructivo, centrado en grandes proyectos de infraestructura, como la construcción de canales y rutas comerciales. Además, impulsó importantes reformas administrativas y económicas. Introdujo el primer sistema de pesos y medidas basado en la numeración sexagesimal, y promulgó el primer código de leyes conocido en la historia, que sustituyó los castigos físicos por penas económicas. Bajo su reinado, también se construyó el monumental zigurat de Ur, una de las obras arquitectónicas más emblemáticas de la civilización sumeria. Su sucesor, Shulgi, fue un líder militar y administrador eficaz, que continuó la expansión territorial del reino hacia el este, en dirección a Elam. A través de una política de diplomacia, Shulgi evitó conflictos innecesarios mediante pactos, lo que le permitió controlar importantes ciudades comerciales como Susa, Mari y Asiria. No obstante, su reinado también estuvo marcado por la amenaza de invasores externos, como los lullubi y los amorreos, lo que lo llevó a construir fortificaciones defensivas como el "Muro del Príncipe". Shulgi también promovió la divinización de la figura del rey, tomando el título de lugal, y transformando la realeza en un concepto sagrado. En términos de organización política, este período vio el desarrollo de una administración centralizada más eficiente. Los ensi, gobernadores nombrados por el rey, eran responsables de la justicia y de administrar las tierras reales. Estos funcionarios, junto con los