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Evolución gramática en la Edad Media: estudio del griego y lenguas vulgares, Apuntes de Lingüística Española

Cómo la emigración de sabios griegos a italia llevó a un aumento del estudio del griego y las lenguas vulgares, lo que resultó en la publicación de las primeras gramáticas en italiano, francés y español. Se destaca la importancia de antonio de nebrija y su gramática de la lengua castellana, así como la obra de francisco sánchez de las brozas y su minerva. Se abordan temas como la división de la gramática, la importancia de la concordancia y la clasificación de las partes de la oración.

Tipo: Apuntes

2018/2019

Subido el 12/09/2019

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TEMA 3
EL RENACIMIENTO
El Renacimiento fue un movimiento que nació en Italia en el siglo XIV y se propagó después por toda Europa. Con la
llegada de este movimiento el desarrollo de la cultura experimentó una notable evolución, marcando la línea divisoria
entre la Edad Media y la época moderna. Este cambio, sin lugar a dudas, va a repercutir en la ciencia del lenguaje. De
esta manera, vemos cómo se va a producir una renovación de los estudios clásicos debido a la caída de Constantinopla
en poder de los turcos (1453). Con motivo de este acontecimiento, los sabios griegos se vieron obligados a emigrar a
Italia y, de esta manera, el estudio del griego pasará a ocupar un primer plano paralelamente con el estudio del latín.
Se leen ahora las obras de Homero y las de los grandes autores griegos, pero también se aprende a hablar y a escribir
un latín como el de Cicerón.
No obstante, junto a este interés por las lenguas clásicas se publicarán también numerosas gramáticas de las lenguas
vulgares y por consiguiente será en esta época también cuando se publiquen las primeras gramáticas en lengua vulgar
que se conocen del italiano, del francés y del español. Sin embargo, podemos decir que, aunque ahora se publiquen las
primeras gramáticas en lenguas vulgares, el interés por estas lenguas apareció ya a finales de la Edad Media con la
publicación de algunas gramáticas del provenzal y el catalán. Ya Dante en su obra De vulgari eloguentia defiende el
uso de las lenguas vernáculas frente al uso del latín.
Por otra parte, en esta época tiene lugar el descubrimiento de América por Cristóbal Colón en 1492, acontecimiento
con el que se inicia un movimiento de expansión de Europa, que llevará consigo un interés notable por el
conocimiento de las lenguas desconocidas. También, tiene lugar la invención de la imprenta, con lo que se va a
favorecer la publicación y la difusión de gramáticas y de diccionarios.
Otro rasgo característico del Renacimiento es la reforma luterana, que llevó consigo el interés por los estudios bíblicos
y, consecuentemente, por el estudio del hebreo. A partir de ahora, los renacentistas van a considerar esta lengua como
la lengua original del Antiguo Testamento y la madre de todas las lenguas. Todos estos acontecimientos políticos y
socioculturales desembocaron en tres líneas de investigación lingüística: en primer lugar, la publicación de
gramáticas filológicas normativas de las lenguas vulgares; en segundo lugar, tenemos la publicación de gramáticas
racionalistas; y en tercer lugar, los primeros estudios de comparativismo lingüístico.
1. CORRIENTE FILOLÓGICA, DIDÁCTICA Y NORMATIVA
En la primera etapa del Renacimiento, las primeras gramáticas que se publican van destinadas a la enseñanza de una
lengua. Podemos decir que son gramáticas prácticas y normativas que prescinden de cualquier tipo de especulación.
Estas gramáticas se ocupan de presentar sencillas reglas que van destinadas a conseguir que el alumno aprenda a
hablar y a escribir correctamente su lengua, tomando como modelo la autoridad de los antiguos autores y el uso que
estos hacían de su lengua. Se llega a esta situación tras la convicción de que el latín había dejado de ser una lengua
viva desde el punto de vista de la comunicación oral. Podemos decir que todas estas gramáticas normativas
filológicas, normativas y prácticas suponen una vuelta a la concepción que de lo gramatical se tuvo a lo largo de la
tradición grecolatina y de la Edad Media.
GRAMÁTICA DE LA LENGUA CASTELLANA, DE ANTONIO DE NEBRIJA
La primera gramática renacentista de una lengua vulgar que aparece publicada es la Gramática de la lengua
castellana de Antonio de Nebrija. Antonio de Nebrija nació en Lebrija en el año 1444 y muere en Alcalá de Henares
en 1522. A lo largo de sus 78 años, Antonio de Nebrija demostró ser un perfecto latinista que se preocupó por
conseguir la pureza del latín y también su conocimiento, ya que pensaba que conociendo perfectamente el latín se
podría adentrar en el saber de todas las ciencias. Movido por esta inquietud, publica en 1480 la obra Introductiones
Latinae, que fue una gramática de carácter normativo muy adecuada para aprender el latín en España. Esta obra
gozó de numerosas ediciones. En el año 1492 se publica en Salamanca la Gramática de la lengua castellana y ve la luz
su Diccionario latino-español; tres años más tarde, aparece el Vocabulario español-latino.
Antonio de Nebrija escribe la Gramática de la lengua castellana por encargo de le reina Isabel la Católica y a ella se
la dedica. Cuando escribe su obra, Nebrija cree que la lengua castellana había llegado a su máxima perfección y por
ello, se veía en la obligación de fijarla de manera sistemática, constituyendo así el primer intento de formalización
de nuestra lengua. En esta obra, se percibe la influencia de humanistas italianos, como Dante, Bruni o Biondi;
influencia que se entiende como fruto de su larga estancia en Italia, donde marchó para completar su formación, pues
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TEMA 3

EL RENACIMIENTO

El Renacimiento fue un movimiento que nació en Italia en el siglo XIV y se propagó después por toda Europa. Con la llegada de este movimiento el desarrollo de la cultura experimentó una notable evolución, marcando la línea divisoria entre la Edad Media y la época moderna. Este cambio, sin lugar a dudas, va a repercutir en la ciencia del lenguaje. De esta manera, vemos cómo se va a producir una renovación de los estudios clásicos debido a la caída de Constantinopla en poder de los turcos (1453). Con motivo de este acontecimiento, los sabios griegos se vieron obligados a emigrar a Italia y, de esta manera, el estudio del griego pasará a ocupar un primer plano paralelamente con el estudio del latín. Se leen ahora las obras de Homero y las de los grandes autores griegos, pero también se aprende a hablar y a escribir un latín como el de Cicerón.

No obstante, junto a este interés por las lenguas clásicas se publicarán también numerosas gramáticas de las lenguas vulgares y por consiguiente será en esta época también cuando se publiquen las primeras gramáticas en lengua vulgar que se conocen del italiano, del francés y del español. Sin embargo, podemos decir que, aunque ahora se publiquen las primeras gramáticas en lenguas vulgares, el interés por estas lenguas apareció ya a finales de la Edad Media con la publicación de algunas gramáticas del provenzal y el catalán. Ya Dante en su obra De vulgari eloguentia defiende el uso de las lenguas vernáculas frente al uso del latín.

Por otra parte, en esta época tiene lugar el descubrimiento de América por Cristóbal Colón en 1492, acontecimiento con el que se inicia un movimiento de expansión de Europa, que llevará consigo un interés notable por el conocimiento de las lenguas desconocidas. También, tiene lugar la invención de la imprenta, con lo que se va a favorecer la publicación y la difusión de gramáticas y de diccionarios.

Otro rasgo característico del Renacimiento es la reforma luterana, que llevó consigo el interés por los estudios bíblicos y, consecuentemente, por el estudio del hebreo. A partir de ahora, los renacentistas van a considerar esta lengua como la lengua original del Antiguo Testamento y la madre de todas las lenguas. Todos estos acontecimientos políticos y socioculturales desembocaron en tres líneas de investigación lingüística: en primer lugar, la publicación de gramáticas filológicas normativas de las lenguas vulgares ; en segundo lugar, tenemos la publicación de gramáticas racionalistas; y en tercer lugar, los primeros estudios de comparativismo lingüístico.

1. CORRIENTE FILOLÓGICA, DIDÁCTICA Y NORMATIVA

En la primera etapa del Renacimiento, las primeras gramáticas que se publican van destinadas a la enseñanza de una lengua. Podemos decir que son gramáticas prácticas y normativas que prescinden de cualquier tipo de especulación. Estas gramáticas se ocupan de presentar sencillas reglas que van destinadas a conseguir que el alumno aprenda a hablar y a escribir correctamente su lengua, tomando como modelo la autoridad de los antiguos autores y el uso que estos hacían de su lengua. Se llega a esta situación tras la convicción de que el latín había dejado de ser una lengua viva desde el punto de vista de la comunicación oral. Podemos decir que todas estas gramáticas normativas filológicas, normativas y prácticas suponen una vuelta a la concepción que de lo gramatical se tuvo a lo largo de la tradición grecolatina y de la Edad Media.

• GRAMÁTICA DE LA LENGUA CASTELLANA , DE ANTONIO DE NEBRIJA

La primera gramática renacentista de una lengua vulgar que aparece publicada es la Gramática de la lengua castellana de Antonio de Nebrija. Antonio de Nebrija nació en Lebrija en el año 1444 y muere en Alcalá de Henares en 1522. A lo largo de sus 78 años, Antonio de Nebrija demostró ser un perfecto latinista que se preocupó por conseguir la pureza del latín y también su conocimiento, ya que pensaba que conociendo perfectamente el latín se podría adentrar en el saber de todas las ciencias. Movido por esta inquietud, publica en 1480 la obra Introductiones Latinae, que fue una gramática de carácter normativo muy adecuada para aprender el latín en España. Esta obra gozó de numerosas ediciones. En el año 1492 se publica en Salamanca la Gramática de la lengua castellana y ve la luz su Diccionario latino-español; tres años más tarde, aparece el Vocabulario español-latino.

Antonio de Nebrija escribe la Gramática de la lengua castellana por encargo de le reina Isabel la Católica y a ella se la dedica. Cuando escribe su obra, Nebrija cree que la lengua castellana había llegado a su máxima perfección y por ello, se veía en la obligación de fijarla de manera sistemática, constituyendo así el primer intento de formalización de nuestra lengua. En esta obra, se percibe la influencia de humanistas italianos , como Dante, Bruni o Biondi; influencia que se entiende como fruto de su larga estancia en Italia, donde marchó para completar su formación, pues

consideraba que en España no había un ambiente propicio para satisfacer sus inquietudes intelectuales. También en Italia conoce y estudia a fondo las obras de Quintiliano, Donato y Prisciano, tratadistas romanos de los que tomará su base teórica a la hora de elaborar su gramática; sin embargo, no los sigue al pie de la letra.

Con la publicación de esta gramática, Nebrija persigue un triple objetivo , tal y como nos indica en el prólogo: en primer lugar, quiere sentar las bases de la lengua castellana; en segundo lugar, pretende alentar a los hablantes castellanos para que se interesaran por el estudio del latín , pues cree que una vez dominado el castellano, el latín será mucho más fácil de aprender; por último, persigue escribir un último libro destinado a enseñar la lengua castellana a los extranjeros , objetivo por el que escribe el “ libro V ” de la Gramática de la lengua castellana. Este último objetivo pedagógico está presente en autores posteriores, como en los Anónimos de Lovaina.

Antonio de Nebrija estructura su obra en cinco libros, además del prólogo. En su primer libro estudia la ortografía , en el segundo se encarga de la prosodia y la sílaba , el tercer libro lo dedica a la etimología , en el cuarto estudia la sintaxis y el orden de las partes de la oración y el quinto libro lo dedica a la enseñanza del español a extranjeros.

En el capítulo I del libro primero, antes de comenzar con el estudio de la ortografía, Nebrija define lo que es gramática como el arte de las letras; en este sentido, Nebrija sigue la idea fijada por algunos gramáticos latinos. Tras la definición, divide gramática en dos partes, división en la que sigue fielmente la división que Quintiliano hace de la gramática en la parte metódica/doctrinal y en la parte histórica. La parte metódica será la que estudie los preceptos y las reglas de la gramática y la parte histórica expone los poetas más importantes y nos señala que debemos hablar como ellos e imitarlos. La parte doctrinal a su vez la divide en cuatro partes que consideramos tradicionales y que se han mantenido hasta la actualidad: ortografía , prosodia , etimología y sintaxis.

En los restantes capítulos del libro primero, nos habla de la ortografía y comienza definiéndola como la ciencia de escribir bien y correctamente. Influido por la tradición latina, Nebrija utiliza la palabra “ letra ” para referirse a la grafía y al sonido y, siguiendo fielmente a Quintiliano, Nebrija quiere dotar a nuestra lengua de un sistema gráfico unívoco, en el sentido de que a cada grafía le debe corresponder un sonido. También como Quintiliano, Nebrija dice que hay que escribir como pronunciamos y pronunciar como escribimos, principio que respetarán todos los tratadistas después de él. Además, Nebrija lleva a cabo la división en vocales y consonantes: las vocales son las que suenan por sí mismas sin necesidad de apoyarse en ningún otra letra y las consonantes aquellas que no pueden sonar sin vocales. Nebrija hace la clasificación de las consonantes teniendo en cuenta el lugar de articulación , su audibilidad, diferenciando entre las mudas (oclusivas) y las semivocales (fricativas y líquidas); y en último lugar, tiene en cuenta la tensión articulatoria , diferencian entre las aspiradas y las no aspiradas.

El libro segundo está dedicado al estudio de la prosodia y las sílabas; además se centra también en el estudio de la métrica castellana.

El tercer libro lo dedica al estudio de la etimología, que se corresponde con lo que hoy denominamos morfología léxica. En este libro, diferencia diez partes de la oración : el nombre, el pronombre, el artículo, el verbo, el participio, el gerundio, el nombre participal infinito (participio del verbo haber), la preposición, el adverbio y la conjunción.

Nebrija, en la gramática, se aparta de la tradición que desde Dionisio de Tracia diferenciaba ocho partes de la oración, aunque en Introductiones latinae sí que diferencia ocho partes de la oración. En la definición de cada una de estas clases de palabras, Nebrija no sigue un criterio unitario, sino que unas veces se basa en la forma (como por ejemplo con el verbo, que para él es una de las diez partes de la oración que se declina por modos y tiempos sin caso), otras veces se basa en la función (como por ejemplo cuando nos define el adverbio como esa parte de la oración que se añade al verbo para completar su significado) y otras veces mezcla criterios formales y semánticos (como por ejemplo cuando nos define el nombre como una de las diez partes de la oración que se declina por casos sin tiempos y sin modos y que significa cosa).

Para Nebrija las dos partes fundamentales de la oración son el nombre y el verbo y nos va a ofrecer su paradigma flexivo. Según él, el nombre tiene seis accidentes, mientras que el verbo tendrá ocho. Como novedad, Nebrija, en el capítulo dedicado a los tiempos del verbo, reconoce por primera vez el futuro y el condicional.

El libro cuarto lo dedica al estudio de la sintaxis. Para él, sintaxis es igual que “ constructio” por lo que sintaxis y “ constructio” fueron utilizadas sinonímicamente a lo largo de toda la tradición hasta el siglo XVIII , cuando el gramático francés Du Marsais fija su diferencia en la gramática francesa. En España , nos tendremos que esperar hasta principios del siglo XX para establecer conceptualmente la diferencia entre esas dos palabras.

En los primeros capítulos dedicados a la sintaxis, Nebrija nos va a dejar su teoría acerca de la concordancia, del orden de las partes de la oración, de la construcción de los verbos y de la construcción de los nombres. Los tres últimos capítulos están dedicados al estudio de las figuras de construcción, es decir, de la sintaxis figurada.

Deja ver su postura acerca de esta dicotomía clásica en torno a si el lenguaje nace por naturaleza o por convención, partiendo de la posibilidad de que el lenguaje naciera por naturaleza , pero que se desarrolla por convención , conclusión a la que llega en su afán por encontrar las causas de los fenómenos lingüísticos. Se basará también en la razón para explicar la relación ente la palabra y la cosa a la que designa, a excepción de la primera lengua , en la que el Brocense piensa que la relación es natural.

En el capítulo segundo de este mismo libro, el Brocense nos ofrece su definición de gramática como el arte de hablar correctamente y cuyo fin es la oración correcta o perfecta. Esta oración consta de palabras, las palabras a su vez de sílabas, y las sílabas están formadas por letras. En este mismo capítulo, rechaza la división que Quintiliano nos dio y que Nebrija había aceptado entre gramática histórica y doctrinal , dividida a su vez en ortografía, prosodia, etimología y sintaxis. Para el Brocense, la parte más importante de la gramática es la sintaxis , cuyo fin será explicar profundamente la “constructio”; así, se aparta de toda la tradición gramática anterior.

En relación con las partes de la oración , el Brocense va a optar por una tipología tripartita común a un mayor número de lenguas: el nombre, el verbo y las partículas. De esta clasificación excluye la interjección , ya que para él la interjección representa esos gemidos, signos de alegría o tristeza, signos naturales del hombre que no pueden considerarse parte de la oración. Rechaza también el pronombre y el participio, porque los asimila al nombre. Cuando estudia las partes de la oración, lo hace desde una perspectiva puramente morfológica y, de esta manera, nos define el nombre como la voz que tiene género , número y declinación ; el verbo sería la voz que tiene número , persona y tiempo. De esta definición dice: «Esta definición es verdadera y perfecta. Todas las demás de los gramáticos son necias».

El libro segundo está dedicado a la construcción de los nombres , estudiando el nombre desde una perspectiva morfosintáctica. Así, nos hablará de concordancia y rección. Para el Brocense, la concordancia es triple , ya que para él existe la concordancia del adjetivo con el sustantivo, la del sujeto y el predicado, y la de relativo con su antecedente, al igual que Nebrija. El resto de capítulos de este libro están dedicados al estudio de la rección, para el que sigue en todo momento la tradición clásica.

El libro tercero trata de la construcción de los verbos y de las partículas , haciendo un estudio morfosintáctico del verbo. De manera general, en los primeros capítulos dedicados al verbo, el Brocense niega la existencia de los verbos impersonales y de los verbos intransitivos ; así como del agente en la voz pasiva. Desde el capítulo decimosegundo hasta el final de este libro, estudia las partículas , que para él son tres : preposición, adverbio y conjunción. La preposición es esa partícula que se une a los nombres, el adverbio será la partícula que se una al verbo y la conjunción es la partícula que une oraciones.

El libro cuarto y último de la Minerva, está dedicado al estudio de las figuras de construcción desde un punto de vista puramente gramatical. Para él, estas figuras de construcción son anomalías de las partes de la oración que se cometen bien por defecto , como es el caso de la elipsis y del zeugma ; bien por hipérbole , como el pleonasmo; por discordia , la silepsis; y por inversión del orden , el hipérbaton. De todas estas figuras de construcción, la que más repercusión posterior ha tenido ha sido la elipsis o, para él, falta de una o varias palabras en una oración perfecta. La doctrina de la elipsis culmina con tres principios generales que se pueden aplicar a todas las lenguas: los elementos de una oración son el nombre y el verbo ; si no aparece el verbo, está sobreentendido. Según el segundo principio, todo verbo tiene su nominativo , es decir su sujeto, ya sea expreso o elíptico. Por último, el tercer principio es que, si hay un adjetivo , tiene que haber un sustantivo , bien expreso o bien elíptico.

Podemos decir que esta formulación del Brocense sobre la elipsis influyó de una manera decisiva sobre la Gramática general y razonada de Port-Royal ; así como sobre todas las gramáticas racionalistas del siglo XVIII. Posteriormente, la teoría de la elipsis pasará desapercibida durante todo el siglo XIX y durante principios del XX con el estructuralismo; no obstante, va a resurgir más revitalizada a mitad el siglo XX con el generativismo de Noam Chomsky.

Por último, en el Renacimiento también se llevarán a cabo los primeros estudios comparativos de diferentes lenguas. Una de las obras más importantes es el Mithridates del suizo Conrado Gessner. En esta obra, su autor nos presenta el Padrenuestro en diversas lenguas. Esta obra servirá de modelo a otras obras de características semejantes, entre las que destaca la que realiza José Justo Escalígero , hijo de César Escalígero. En esta obra, Escalígero presenta una clasificación tipológica de las lenguas europeas basada en las diferencias de la palabra “Dios” en las cuatro lenguas principales de las once que considera que hay en Europa, que para él son el latín , el germánico , griego y eslavo.

Además, el conocimiento del hebreo surgido a raíz de la doctrina luterana favoreció en esta época la teoría monogenética de que todas las lenguas de Europa se desarrollan del hebreo. Como consecuencia de esta teoría, van a

surgir otras teorías totalmente descabelladas por su falta de rigor científico; sin embargo, sí podemos decir que toda esta labor servirá de base para la futura gramática comparada desarrollada ampliamente en el siglo XIX.