









Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: Fisiologia de La Conducta, Profesor: mª angeles peinado, Carrera: Psicología, Universidad: USAL
Tipo: Apuntes
1 / 15
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!










Un proceso emocional consiste en un conglomerado de respuestas fisiológicas y conductuales típicas de cada especie que van acompañadas de experiencias de agrado o de desagrado. Por tanto, en una respuesta emocional debemos diferenciar al menos 3 componentes:
encontrado bases genéticas para dos tipos de emociones: la impulsividad y el miedo. De los estudios con animales (perros y ratas) suelen ser estudios de selección de ramas. Se suele seguir el siguiente diseño: cogemos 20 machos y 20 hembras y los evaluamos en la emoción (agresividad.ej) que queremos estudiar y les puntuamos de 0 a 10. Después les hacemos reproducirse entre sí pero entre los que sean más similares,. A los hijos de los muy agresivos se encuentra que son todavía más agresivos. Y viceversa. Con esto se ve claramente que la emoción se hereda. Estos estudios, se complementan con otros en los que se hace un entrecruzamiento de esas líneas genéticas. Hay que tener en cuenta que en estos estudios es imposible separar los factores genéticos con los de aprendizaje
•.1. CONTROL NEUROLÓGICO DEL MIEDO. La integración de los componentes del miedo es controlada por la amígdala. Hay muchas investigaciones (tanto con animales como con humanos) que han estudiado este tema:
a. ESTUDIOS CON ANIMALES. Las neuronas de varios núcleos de la amígdala se activan cuando se presentan al animal estímulos emocionales relevantes que pueden ser agradables o desagradables. La amígdala tiene una función esencial en las reacciones fisiológicas y comportamentales que son biológicamente relevantes.
Anatomía y fisiología de la amígdala: la amígdala está situada en el lóbulo temporal (en la zona medial): son unas estructuras que están debajo del córtex temporal. La amígdala está formada por varios núcleos; uno de ellos es el núcleo central que es la clave para entender la emoción. Se entiende muy bien que pueda tener ese papel tan importante si se tienen en cuenta sus conexiones.
El núcleo central de la amígdala recibe aferencias de otros núcleos (el lateral, el basal, núcleo basal accesorio). El núcleo lateral recibe información sensorial de las siguientes regiones: la corteza sensorial primaria, la corteza de asociación, el tálamo y la formación hipocampal. De todas ellas manda información sensorial al núcleo central de la amígdala. El núcleo central de la amígdala envía aferencias a las siguientes estructuras: hipotálamo, mesencéfalo, protuberancia y bulbo. Todas esas regiones se encargan de la expresión de las diferentes componentes de la respuesta emocional. Todas las conexiones que el núcleo central tiene es lo que explica porque el núcleo central es la región más importante para la expresión de las respuestas emocionales provocadas por estímulos aversivos. Esto se ve en un número muy amplio en investigaciones de animales.
▲ En un grupo de estudios se ve que ante los estímulos amenazantes aumenta tanto la actividad neuronal en el núcleo central de la amígdala como la producción de proteína Fox. Otro grupo de estudios ha encontrado que la lesión del núcleo central de la amígdala o de los otros núcleos de la amígdala que le proporcionan información
CONCLUSIÓN que han sacado los investigadores: el núcleo central de la amígdala controla dos mecanismos neuronales diferentes responsables de los componentes autonómicos o neurovegetativos y de los componentes comportamentales por otro de las respuestas emocionales condicionadas. Han estudiado los efectos de los fármacos ansiolíticos que parecen producirse en la amígdala. Y la amígdala contiene muchos receptores benzodiacepínicos. Estos receptores están sobre todo en las regiones de la amígdala que se proyectan al núcleo central. También en la amígdala sabemos que hay muchos receptores para los opioides y parece ser que los tranquilizantes y los opioides ejercen su efecto ansiolítico en la amígdala
▲ Otro estudio ha estudiado los trastornos de la ansiedad. Han encontrado que podrían deberse a una hiperactividad del núcleo central de la amígdala. Posiblemente porque allí aumenta la secreción de ligandos endógenos del receptor GABA 1. Estos estudios no han podido contestar a dos cuestiones:
b. ESTUDIOS CON HUMANOS: hay mucha dificultad para hacer estos estudios. Aun así hay muchos datos que indican que la amígdala interviene en las respuestas emocionales en humanos. Hay varios grupos de sujetos:
▲ Cuando se estimula la amígdala dicen sentir miedo. Ej. Sujetos epilépticos.
▲ (^) Un segundo grupo de datos es que las lesiones de la amígdala disminuyen las respuestas emocionales en las personas y dificultan la adquisición de respuestas emocionales condicionadas.
▲ Un tercer grupo indica que las lesiones de la amígdala interfieren en los efectos de las emociones sobre la amígdala. Las emociones tienen un fuerte contenido facilitador de la memoria. Así, lo normal, es que la información emocional intensa la recordemos mejor. En las personas que tienen lesiones en la amígdala no aparecen los efectos de aumento de recuerdo producidos por las emociones intensas. Y se ve que a mayor daño de la amígdala, menos probabilidad de que las personas recuerden por ejemplo, un terremoto. La amígdala tiene un papel trascendental en la información emocional.
▲ Un cuarto grupo ha empleado técnicas de neuroimagen. En estos estudios se evidencia que la amígdala humana participa en las respuestas emocionales. Los vamos a dividir en tres grupos:
En un primer grupo se ve que durante el recuerdo de información emocional aumenta la actividad en la amígdala del hemisferio derecho y eso se ha visto empleando la tomografía de emisión de positrones (PET). En estos estudios se ha visto que las personas que tienen un mejor recuerdo de esos contenidos emocionales son aquellas en las que al procesar esa información emocional se les había provocado una mayor actividad en la amígdala derecha.
Un segundo grupo de estudios (que también ha empleado el PET), ha visto que el flujo sanguíneo a la amígdala aumenta cuando se intenta resolver una tarea irresoluble que causa tensión, descontento y frustración. Por el contrario, no aumenta cuando las personas resuelven tareas que tienen solución.
Finalmente un tercer tipo de estudios, ha encontrado que las situaciones amenazantes incrementan la actividad en la amígdala (medida por el PET)
Vamos a ver datos que proceden de estudios con animales y con humanos.
a. Estudios con animales
El control neurológico de las conductas agresivas está jerarquizado. Vamos a distinguir tres escalones en esa jerarquía:
Se ve que las neuronas serotoninérgicas tienen un papel inhibidor en la agresión humana, y eso se ve en diferentes tipos de estudios:
a) En un grupo de estudios se ve que la baja liberación de serotonina en el cerebro se asocia con agresión y con otras formas de conductas antisocial.
b) Otro grupo de estudios indican que los fármacos agonistas de la serotonina podrían ayudar a reducir el nivel de conducta antisocial. De hecho se ha encontrado que determinados fármacos agonistas de la serotonina reducen la irritabilidad y la agresividad en los niños.
c) Otro grupo de estudios ha encontrado una asociación entre diferencias en los genes responsables de la producción de transportadores de la serotonina y la reacción de la amígdala. El gen transportador de la serotonina tiene dos alelos comunes, uno largo y otro corto. Las personas portadoras de al menos un alelo corto pueden mostrar más posiblemente niveles altos de ansiedad o padecer trastornos afectivos como la depresión. Se ha encontrado que en la amígdala derecha las personas portadoras de la forma corta del gen transportador de la serotonina se daba una tasa de actividad más alta durante la realización de una tarea de emparejamiento de caras con expresiones de ira o miedo.
El lóbulo frontal interviene en procesos psicológicos muy diferentes; el razonamiento en la toma de decisiones; aprendizaje y memoria; procesos motivacionales y finalmente en la emoción.
La corteza prefrontal tiene un papel importante en el reconocimiento del significado emocional de situaciones sociales complejas y en la regulación de nuestras respuestas ante tales situaciones; como por ejemplo: ¿es correcto una intervención en Libia?
Esto desencadena situaciones emocionales de quien toma las decisiones. El hemisferio derecho es más importante que la corteza prefrontal del hemisferio izquierdo en lo que a las emociones se refiere. Dentro del lóbulo prefrontal hay una región esencial para las emociones que es la corteza orbitofrontal (por encima de las órbitas de los ojos).
Las conexiones con la corteza orbitofrontal con otras partes del cerebro:
Aferencias desde:
Eferencias desde:
Las aferencias recibidas le informan del entorno que nos rodea; de los planes elaborados en el nodo de los lóbulos frontales. Las eferencias enviadas le permiten influir en múltiples conductas y respuestas fisiológicas incluyendo las respuestas emocionales organizadas por la amígdala.
La intervención de la corteza orbitofrontal en la evolución es muy importante. Ha que considerar los efectos de las lesiones de la corteza orbitofrontal. Para ello veremos los siguientes casos:
Lesiones prefrontales ventromediales juicios pobres sobre situaciones. No tienen situaciones de estrés. Cambios fisiológicos automáticos o neurovegetativos.
Los datos de estos estudios están indicando que cuando se activa la corteza pre-frontal se inhibe la conducta agresiva. También se ha encontrado que los asesinos de sangre fría muestran una actividad pre-frontal normal pero a la vez, muestran un aumento de la actividad en la amígdala. Se puede concluir por tanto, que el aumento de la actividad de la amígdala podría estar marcado por una tendencia a manifestar emociones negativas. La disminución de la activación de la corteza pre-frontal podría reflejar una disminución de la habilidad para controlar las propias emociones.
Además de la ira y la agresión hay otras emociones en las que también parece intervenir la corteza pre-frontal. Experimento: A sujetos normales les sometieron a la visión de una película erótica que provoca excitación sexual. La excitación sexual que les provocaba se asociaba con la activación de varias regiones del sistema límbico (la amígdala y el hipotálamo). En ese momento, a los sujetos se les pide que se distancie de la película (intentar que no les afecte). Aquellos sujetos que lograban distanciarse y no excitarse sexualmente con ella no se activaba su sistema límbico pero sí la corteza pre-frontal. Esa activación refleja que la corteza pre-frontal inhibe la reacción emocional ante la película.
2.4. RELACIÓN QUE HAY ENTRE LA INTERVENCIÓN DE LA SEROTONINA EN LA AGRESIVIDAD Y LA CORTEZA FRONTAL:
Un estudio encontró que un fármaco que estimula la liberación de serotonina, a la vez aumenta la actividad en la corteza pre-frontal.
Otro estudio ha encontrado que un fármaco liberador de serotonina aumenta la actividad de la corteza orbito-frontal en sujetos que no son violentos. Pero en sujetos que son por naturaleza agresivos e impulsivos, ese fármaco que de por si aumentaría la liberación de serotonina, en ellos no lo hace (no activa la corteza orbito-frontal).
CONCLUSIÓN: la serotonina tiene un papel inhibidor de la agresión y de la asunción en riesgos. Parece ser que esa función de la serotonina se ejerce mediante una activación de la corteza orbito-frontal: lo habitual en personas normales no enfermas es que cuando aumenta la serotonina se inhibe la agresividad. Los científicos piensan que la corteza pre-frontal parece informar sobre el estado emocional presente y sobre las consecuencias de las propias acciones a otras regiones del cerebro que están implicadas en procesos cognitivos lógicos y racionales. Esa información es crítica para la regulación y control de las propias respuestas emocionales incluidas aquellas que acaban en ira y violencia.
Las hormonas intervienen en varias conductas emocionales no solo en la agresividad. Las hormonas afectan a varias formas de la conducta agresiva:
a. (^) La agresión entre machos: es ampliamente sabido que en muchas especies de animales los machos adultos luchan por defender el territorio o por conseguir a las hembras.
Estas dos conductas de agresión típicas de los machos se inician alrededor de la pubertad. Esto sugiere que parecen estar controladas por circuitos neuronales que son estimulados por los andrógenos. Se ha visto que si se castra a los machos la consecuencia es una reducción de su agresividad, aunque si posteriormente se les inyecta testosterona se restablece esa agresividad. Como veíamos en el tema de la sexualidad, en edades tempranas de la vida se produce un efecto organizador de los andrógenos sobre el cerebro. Este efecto organizador es doble: por un lado produce un aumento de la sensibilidad a la testosterona en los circuitos neuronales responsables de la conducta sexual masculina. Por otro lado, esos andrógenos estimulan el desarrollo de los circuitos neuronales sensibles a la testosterona que facilitan la agresión entre machos. Este efecto organizador temprano de los andrógenos sobre la agresividad no es un fenómeno todo o nada: se ha visto que cuando se castra a machos roedores inmediatamente después de nacer y si posteriormente se les inyecta testosterona durante un tiempo prolongado, aparece la conducta agresiva entre machos. Hay una región en el cerebro que parece ser la mediadora del efecto que tienen los andrógenos sobre la agresión entre machos: esa región es el área pre-óptica medial. Esa región parece ser la responsable de que los andrógenos provoquen la conducta de agresión. Si después de castrar a machos ratas, le implantamos testosterona en el área pre-óptica medial se restablece la conducta de agresión entre machos. Y es que esta área parece ser que interviene en tres tipos de conductas diferentes: conducta sexual masculina, conducta maternal y la conducta de agresión entre machos. Estas tres conductas están relacionadas con la reproducción. Esto supone que los machos tienen que discriminar entre machos y hembras de su misma especie. Hay estudios en los que se ve que los machos discriminan el sexo de un intruso a distancia. Esto lo hacen a través de las feromonas específicas que presentan los otros animales de su especie. El mecanismo neurológico que les permite esta discriminación es el órgano vomero-nasal. Se ha visto que si a los machos se les secciona este órgano y consecuentemente no llegan a su cerebro las aferencias del órgano vomero-nasal, es decir la información olfativa. Por ello no agreden a los machos.
b. La agresión entre hembras: Por un lado nos encontramos que la agresión entre las hembras es menos que entre los machos. Pero parece ser que también en las hembras es facilitada por la testosterona. Se ha visto que si a hembras se les inyecta testosterona aumenta la agresión entre hembras; por el contrario si se les administra estradiol no produce ese efecto.
Otros estudios que hay indican que también en las hembras los andrógenos tienen un efecto organizador del cerebro si actúan en edades tempranas. Esto se estudia en embarazos múltiples que sucede que están juntos fetos machos y fetos hembras. Se ha visto que cuando un feto hembra está al lado de un feto macho durante todo el periodo de la gestación, se afectan los niveles sanguíneos de andrógenos prenatales en ese feto hembra. Después cuando ese feto hembra es adulto tiene una mayor probabilidad de mostrar agresividad entre hembras.
Hay otros estudios que han encontrado que las hembras de algunos primates son más propensas a pelear entre sí alrededor de la ovulación. Este hecho tiene dos posibles interpretaciones:
¿Entonces el hecho de que cambie el rango social en ese momento se debe a los cambios hormonales?¿se debe a los efectos de las hormonas sobre los músculos o sobre el cerebro?¿esos efectos de la testosterona sobre el rango social son mediados sobre el cerebro?
c. Es difícil obtener pruebas rigurosas de que los andrógenos aumentan la agresión entre humanos. Hay dos grupos de estudios:
■ Hay estudios en lo que la castración de varones se vio que tiene los siguientes efectos:
Pero a estos datos le faltan los controles experimentales adecuados porque son datos clínicos no experimentales. Estudios que evalúan los efectos del tratamiento con andrógenos, es decir, con sustancias que inhiben la producción de andrógenos en los testículos.
Estos fenómenos se dan por legislación penitenciaria como opción en algunos países o por razones de salud. Se ha encontrado que esos fármacos en humanos disminuyen la agresión relacionada con el sexo pero no afecta a otros tipos de atención. Lo que sabemos seguro es que cada conducta agresiva tiene mecanismos cerebrales diferentes.
d. Datos de estudios que miden los niveles de testosterona con distintos niveles de conducta agresiva. En la mayoría de estos estudios se encuentra que hay una relación positiva entre los niveles de testosterona y los niveles de agresividad en los varones y aparece esa agresividad en mujeres reclusas.
e. Un grupo de estudios cuyos resultados sugieren el mayor efecto social de los andrógenos no se observa en la agresión sino en la dominancia.
f. La correlación que se encuentra entre niveles de andrógenos y niveles de agresividad no significa que haya una relación causal entre andrógenos y agresividad. hay estudios en los que se ve que el entorno social de la persona puede afectar a sus niveles de testosterona. (tres grupos de estudios):
•.1. Perder en un partido de tenis provoca en los varones una disminución de testosterona.
•.2. En un laboratorio ganar o perder un juego de azar afecta a los niveles de testosterona y los ganadores presentan un nivel más alto de testosterona.
•.3. Los seguidores de equipos de fútbol o baloncesto presentan un aumento del nivel de testosterona cuando sus equipos ganan y una disminución de testosterona si pierde.
CONCLUSIÓN: los estudios correlacionales no permiten concluir que sean los niveles de testosterona los que hacen a las personas más dominantes o más agresivas. Se concluye que tal vez es el logro de una posición dominante lo que provoca el aumento del nivel de testosterona.
g. Estudios que evalúan los efectos conductales de la administración de andrógenos:
•.1. Un grupo son aquellos que administran andrógenos a sujetos varones con niveles de testosterona anómalamente bajos. En estos sujetos aumenta la felicidad, aumenta la actividad sexual pero no aumenta la agresividad.
•.2. Administrar testosterona a varones normales (18-48 años) se sentían más eufóricos, más excitados sexualmente pero también más irritables y con mayores sentimientos de hostilidad.
h. Aquellos estudios que administran esteroides anabolizantes. Ej. Deportistas: son andrógenos naturales en algunos casos o en otros casos, hormonas con efectos androgénicos. Hay situaciones que por salud se administra, en esos casos aumenta la agresividad y aumenta la hostilidad pero en estos estudios no hay seguridad de que este efecto sea por los esteroides. Los científicos piensan que tal vez los que toman estos esteroides lo toman precisamente porque ya son más agresivos y competitivos.
i. Estudios con primates: en los que se ve qué efectos hay entre el alcohol, testosterona y agresividad; y a la vez en relación con la posición social. Se ha visto que el alcohol sólo aumenta la conducta agresiva si además a esos primates les administraban testosterona. Además se ha visto que este tratamiento era ineficaz en monos subordinados que probablemente habían aprendido a no ser agresivos.
Estudios con humanos: se ha visto que la ingesta de alcohol se asocia con la agresión, y que pueden interactuar con los efectos de la serotonina sobre la agresividad. Los datos que hemos comentado realizados con monos sugieren que la acción del alcohol y la serotonina sobre la agresividad puede interactuar también con la testosterona.