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Orientación Universidad
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teoría indigenista, Apuntes de Idioma Español

Asignatura: Español de america, Profesor: llorente pinto, Maria del Rosario, Carrera: Filología Hispánica, Universidad: USAL

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 03/01/2017

criisrubio
criisrubio 🇪🇸

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Mannales de profesore INFLUENCIA FONÉTICA Y GRAMATICAL, DE LAS LENGUAS INDIGENAS Para poder hablar de influencia de sustrato ex necesario, por una parte, conocer bien tanto la lengua que supuestamente inálu- ye (o lengua de sustrato) cuanto la hipotéticamente infnida, en yu historia interna y externa, en su evolución a través del tiempo, así como en su dialectología, en sus manifestaciones en diversos lugares. Muchas vaees suelen atribuirse a sapuestas lenguas de sustrato fenómenos que tienen su explicación en la propia lengua española. Por ejemplo, A. Rosenblat plantea la hipótesis de que el consonantismo fucríe del español del altiplano mexicano se debe a influencia del nábuall, porque opina qué se trata úe una len- gua “fuerte”, que puede incidir en el desarrollo del español; por lo contrario explica otras lenguas indígenas “débiles”, coma el arahuaco, no úenen capacidad para modificar la inercia de la evolución lingúística y, en tal caso, sin poder alguno de sustrato, el español de las islas antillanias sigue su propia evolución, por ejemplo en la tendencia histórica hacia la debilitación o pérdida de algunas consonantes Hay que tenor en cuenta, sip embargo, que el náhuatl vo parece sel explicación para el consonantismo tenso del español del altiplano mexicano por la simple razón de «ue esa lengua indígena no se caracteriza por poseer consonanies particularmente (uertes. B. Malmbetg, por su parte, Y «cuerda que muchos de los rasgos lingúísticos del español americano que sue- len atribulise a influencia de lenguas indígenas están presentes eu algún momento y en algún Jugar del español europeo y, por tanto, no parece sostenibl sos casos, la hipótesis del sustrato. Por ejemplo, son muy sos los fenómenos del español exi 20 INTRODUCCIÓN al. ESPAÑOL AMERICANO: La instracción, cu particular, no era inferior en Tlspanoaraé rica a la que se impartía en España. Puede parecer pequeño el úrmero de indios que aprendieron aquí el español por arte, pero este hecho histórico Me lo suficientemente importante para for- talecer el ideal colectivo de la lengua y marcar el derrotero de su desarrallo, Pasando ya a analizar el material fonético en el que Lenz fun- damenta su hipótesis, Alonso lo desglosa en los siguientes rasgos: L s> h. Según Lenz, la aspiración de -s implosiva viene a ser “el más notable de todos los cambios chilenos”, debido según él a ceusas émicar ya que aucano no tenía y. Se eneró después Lenz de que la aspiración se daba en el andaJuz pero no abandonó su tesis. Como es sabido, recuerda Alonso, este fenómeno se da en auelas partes de Ámerica, Por ota parte, debe destacarse el hecho de que el araucano del siglo xvi carecía de hs las eses que después incorporaría las realizaría adopiando u bien la s (alveo- lar predorsal; o hier la pelatal £ 0 y 160 La aspiración (1) La 7% liscríbe Lenz que la ch “es un fonema muy grato para Jos chilenos, lo que a mi juicio se dehe a la gras frecuencia de «dh es esvacano”. Hace referencia a los hipocoristicos coma Lucho, Poncho, Concha, etcétera. Evi dentemente, corrige Alonso, se teata de un procedimiento hispunico, que en todo caso puede lener un mayor desarrollo en Chile . Padre > pagre > faire. Según Lenz, Febrés hahía dicho qne los indios lama bau pagiere al misionero. Ciertamente el grupo dres ext 1cano; Alouso empero, ul repasar diferentes vocabularios, no halló la realización Pugre Hay que señalar asimismo que si el grupo dr ofrecía dificultad al araucano, no menos dificil le resultaría gr Por si esto fuera poco, la mo- dificación dr > grno es privativa de Chile, sino que puede encontrarse en Uruguay. Paraguay, Argenlia, México, vtcótera, Algo semejante puede decirse de la vocalización (jraira): no tene semejanza fonética en la lengua indígena y en cambio está perfec tanto española come 1 155 nenie dentro de le tradición fonética nánica. ción de U En vn peneipio Lenz veía afluencia arzucara en la con ión de lí, particularmente en el sur de Clale. Sin embargo en carta dirigida a Amado Alonso reconoce que la introducción de Mes debida a los españoles y do a los arancanos. 5. F halatial. Este fenómeno, según Lenz, es de influencia araucana tanto porque falta en el español cuanto porque se da en la lengua indígena, como resultado del ocasional ensordecimiento de 4 Evidentemente la f bilabial cs frecuente en hablas de muchas regianes de Fspaña y América. Lo que es sólo esporádico en araucano resulta que es s lectos españoles. 8. 3, dl, go fricativas. Anota Lenz que, en arzucano, “faltan casi por compieto las explosivas sonoras” y que cn el español chileno "las oclusivas sonoras hd, gse encuentan casi únicamente después de las consonantes nasales”. stemádico en dia. IRELUENCIA FONÉTICA Y GRAMSTICAL 9F LAS LENGLAS INDÍGENAS 81 Lo que sucede es que, un Chile, dd, g son ociusivas y fricativas en las rrisnias condiciones, de distribución complementara, que en todos los dialectos hispánicos. Ñ 7. Prepalatalización de h, , y Ciertamente este fenómeno de adelantamiento en el punto de articulación de las consonantes velares (4, j) o de la palatal y es amo de los más notables del español chileno. Es necesario empero aclarar: a; que esla articulación tiene relación con la historín sománico- hispánica y cor el estado acinal de otros dialectos; Dino guarda refación alguna yi con la historia ni con el sistema fonético funcional del ara no 3. Anliculación ápico prey t que iman entor.ces cl punto de articulación de la 7. Esto se debe sin énda a “puras razones de mecánica articularoria”, anota Alonso, pues “hay un solo fonema 2 uno solo d con valur Jonológico, y esos valores Únicos tienen dos realizaciones diferentes, según la naturaleza de Jos sonidos ve cinos”, Además el araucano no pudo infhúr ca ello por fa simple razón de vece dedos grupos rt y rd ación de rr. La raraucana no tenía Ja asibilación que pretende Lenz. La rrasibilada chilena es notoriamente áspera y arrastrada y, si nada hay en el araucano que se le asemeje, cu cambio esté fenómeno tiene lagar cu rauy extensas regiones del dominio hispánico. 10. Asibilación de fr y dr. Lo anotado en cl párrafo anterior es igualmente lo para estos grnpos, que fucron ampliamente estudiados por Alonso en orra artículo (19670). d, ln, 3 Las deseribía Vena diciendo En resamen, cuando Alonso analiza y compara Jos sistemas (del araucano y el español) Mega a la conclusión de que Ja atribu- ción araucanista para la pronunciación chilena no se basa cn un solo hecho abjerivo. Zo o Mucho más importantes que la anterior disquisición fonética y muy particularmente aplicada a un solo problema de sustrato, son las mínimas exigencias de método con que el autor da término a su artícado. En pocas palabras: i En opinión de A, Alonso, un trabajo que tenga gue ver con. problemas de sustrato, debe necesariamente cumplir las siguientes exigencias: i — Usa 1ueliculosa investigación histórica que resuelva la inrerroganie que consiste en saber sí la población indígena ha influido roncreramonte ¡ nución demográfica y on la estructura socia! de la población | nobablante. | na | za la cor hi Una responsable investigación del sistema fonético de La lengua indi respectiva, tanto desde el punto de vista sincrónico cuanto diacrónico. | i — Un conocimiento seguro de las tendencias dialectales propiamente his l ánicas, asi como de la geografía limgiística de cada fenómeno, ! 32 INTRODU IN AL ESPAÑOL. AMERICANO 5.2, OpiviÓw pe RosFRELAT SOBRE LA INFLUENCIA DE LAS LENGU INDÍGENAS EN LA PRONUNCIACIÓN DEL ESPAÑOL AMERICANO No faltar ermpero rigurosos flólogos y lingúistas que, con refe- rencia a asuntos de fonética, proporcionan un mayor peso a la influencia de las lenguas indígenas en el español americano. Qui- zá uno de los que han tratado este lema con mayor detenimiento Angel Rosenblat, en una importante ponencia (ef Rosenblat, Ántes de releri blat huac a lenómenos fonéticos particulares, Rosen- Ayunas reflexiones teóricas en las que subraya el hecho de que el sustrato debe verse como una acción que opera dentro del marco del sistema, que en defimiiva lo regula, así como lo innegable que resulta el que hoy. por motivos obvios de fácil inter comunicación, se opere una multiforme acción interlingilística. Aborda después el tema de la influencia de las Jengu: s indige- massobre el español de América, partiendo para ello del contraste que se da entre la pronunciación de las tierras altas y la de las tie rras bajas, que quizá tengan sus realizaciones extremas, la primera enla mescta moxicaua y la segunda en las Antillas. Recuerda por otra parte que “mientras que las tierras bajas estuvieron pobladas por una enorme cantidad de lribus dispersas. Iraccionadas, sin cohusión cultural ni política, sin grandes cen- tros, las tierras altas fueron asiento de las grandes culturas preco- lombinas” (LID). Analiza después, con detalle, el fonerismo de las tierras bajas, atendiendo a nueve fenómenos. Transcribo el resumen del pro- pio Rosenblar (19674: UF): - Eb sus amusilestaciones más visibies, observamos el relajamiento de la ch en tsatso y mushashe;