

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
son 28 textos para parafrasear
Tipo: Apuntes
1 / 2
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


Pocas instituciones tienen una imagen tan negativa frente a la ciudadanía como el Poder Judicial. Lamentablemente, gran parte de esta mala imagen se explica por la relación que perciben los ciudadanos entre Poder Judicial y corrupción. La justicia es vista con temor por quienes se ven obligados a litigar, siendo común entre la población calificar a la institución como poco ética y parcializada. El Poder Judicial está relacionado con la corrupción, fundamentalmente, de dos maneras. En primer lugar, esta institución es clave en la persecución y control de la corrupción. El Poder Judicial debe tener la capacidad de realizar un control adecuado e independiente de los funcionarios públicos, así como de los actores privados, para evitar que la corrupción crezca. Como bien sabemos, el incremento de la corrupción durante el gobierno de Alberto Fujimori estuvo estrechamente ligado a la existencia de un Poder Judicial controlado y subordinado a los intereses del poder que nunca fiscalizó. Una segunda relación, es el propio Poder Judicial el afectado por la corrupción. Al establecerse este fenómeno en el Poder Judicial, se producen graves daños a la legitimidad del Estado de Derecho. Un Poder Judicial corrupto afecta gravemente la posibilidad del lograr un mayor desarrollo económico y alcanzar una adecuada gobernabilidad. Si bien la administración pública se encuentra seriamente afectada por este fenómeno, creemos que el Poder Judicial constituye un caso especial que merece un análisis diferenciado. Una primera hipótesis que explica el fenómeno de la corrupción judicial es que dada la naturaleza de los bienes y problemas que se discuten ante los órganos jurisdiccionales (libertad personal, patrimonio, relaciones de familia, etc.), es posible que se incrementen las probabilidades de que sus operadores empleen sus poderes, atribuciones y facultades excediendo los límites permitidos y en beneficio propio. Debe añadirse que es posible verificar este escenario cuando el sistema no reúne suficientes garantías para su actuación transparente y los controles internos exhiben debilidades estructurales para enfrentar la corrupción. En efecto, los casos que llegan al Poder Judicial se pueden prestar para el desarrollo de conductas corruptas. Sus particulares características lo hacen una zona sensible de corrupción, donde la incidencia de actos corruptos es bastante mayor al resto de instituciones estatales. Los operadores judiciales tienen la capacidad de ejercer poder frente a los ciudadanos, pues administran sus tragedias y conflictos. Ya sea por un interés patrimonial, por evitar una sanción penal, o lograr que se declare un derecho a su favor, los ciudadanos estarán tentados de actuar en forma tal que se aseguren que no se afecte sus intereses. Si ello implica realizar un acto ilícito, y saben que no les traerá consecuencias, lo harán con seguridad. En ese sentido, un Poder Judicial sin un adecuado sistema de control y sin transparencia, es campo fértil para el desarrollo de la corrupción. Una segunda hipótesis, que a nuestro juicio explica la corrupción, es la existencia en el Poder Judicial de problemas estructurales crónicos que la incentivan, tales como la forma de organizar el despacho judicial, la falta de control del juez sobre los empleados que intervienen
en el trámite de los expedientes, procedimientos judiciales obsoletos en los que los principios de inmediación, impulso de oficio y dirección del proceso a cargo del juez resultan sin ningún valor práctico, sobre todo en materia penal; la excesiva e inmanejable carga procesal, la escasez de recursos tecnológicos, la precariedad de la infraestructura y la insuficiencia del presupuesto para enfrentar los gastos de capital en este Poder del Estado, por destacar los más relevantes. Una tercera hipótesis es la debilidad del modelo de control disciplinario para investigar, identificar, perseguir y sancionar los actos de corrupción. Tal como lo señalamos en el capítulo correspondiente, el control interno es reactivo antes que preventivo; está burocratizado, pues intervienen muchos actores en el proceso de formación del acto de control y sanción; y está interferido por la jerarquía y por la actuación de los órganos de gestión y gobierno del Poder Judicial, como son los Consejos Ejecutivos Distritales, el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, la Sala Plena de la Corte Suprema y el presidente del Poder Judicial. Además, la normativa reglamentaria es confusa y técnicamente deficiente. El problema analizado no afecta exclusivamente a litigantes o abogados, sino que tiene un efecto perjudicial mucho más amplio en la sociedad. Luego, explicaremos porqué el problema no puede ser visto aisladamente, como si se tratase de un problema a ser superado únicamente con la creación de un adecuado sistema de control. Se requiere un enfoque amplio para lograr controlar muchos otros factores en los que puede apoyarse la corrupción. Sus causas están vinculadas a muchos otros temas propios del Poder Judicial que, para ser superados, requieren de una reforma judicial. Es por ello que la lucha contra la corrupción es uno de los principales objetivos de un proceso de reforma de la justicia, ya que casi todos los cambios que se realicen para mejorar el sistema contribuirán a reducir el fenómeno. Nuestro enfoque del problema de la corrupción judicial no es exclusivamente ético. En efecto, es cierto que en el plano de la ética y de los valores hay debilidades importantes que crean el espacio para la existencia de conductas impropias, pero también es verdad que existen problemas estructurales en el diseño y funcionamiento del Poder Judicial que crean el clima favorable para la instalación y desarrollo de la corrupción. Por ello, la formulación e implementación de una adecuada política contra la corrupción en el Poder Judicial peruano exige ser ubicada en el contexto de una auténtica reforma que enfrente tanto los problemas estructurales de la institución como los referidos a la ética de los operadores jurisdiccionales. Esto último supone abordar el tema del perfil ético-profesional de todos los servidores judiciales así como el diseño de los mecanismos de control y evaluación de su desempeño ético y profesional. Referencias bibliográficas: Comisión Andina de Juristas “Corrupción Judicial: mecanismos de control y vigilancia ciudadana” Los Sauces 285, Lima 2