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Los contenidos tratan de Platón, Aristóteles, Sócrates, Freud, Freud, Jung, Que es la filosofía, cuando nace, la razón y los sentidos...
Tipo: Diapositivas
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La narración mitológica. El Mito: Por mito se ha de entender el conjunto de narraciones y doctrinas tradicionales de los poetas (en Grecia, especialmente Homero y Hesíodo) acerca del mundo, los hombres y los dioses. Se caracteriza por, recurriendo a la esfera divina, ofrecer, una explicación total acerca de los acontecimientos y los hechos propios de la esfera de los hombres. Aporta el mito una explicación que da respuesta a los problemas, los enigmas, y las cuestiones sobre el origen y la naturaleza del universo, acerca del hombre, de la civilización, la sociedad y de la técnica, en otras palabras, explica el aquí recurriendo a un allí, o lo que es igual, el mundo de los hombres es de una manera por lo que sucede en el plano de los dioses. Supuestos mitológicos: Las fuerzas naturales son divinizadas: los dioses personales. Los sucesos y acontecimientos (naturales y sociales) encuentran su razón en las voluntades de los dioses. Consecuencias: Los fenómenos, naturales y sociales, acontecen de manera arbitraria (sin razones lógicas), es decir, no hay una razón natural científica, sino que todo ocurre por la voluntad de los dioses.
La ciencia es imposible. No hay una actitud intelectual que se preocupe por investigar las razones que hay detrás de cada cosa. Todo se acepta según lo que explica la tradición. Actividad: investiga acerca de los siguientes mitos griegos: Mito de Orfeo, Mito de Ícaro, Mito de Sísifo, Mito de Eros y Psique. El Logos, el pensamiento filosófico y científico: La filosofía surge con la intención de lograr una explicación descriptiva de la realidad, esto es, de lo que sucede en el mundo (a nivel natural como a nivel social o humano) que sea coherente y lógica. Al razonamiento que permite la construcción de esa explicación lo llamamos “LOGOS”. Nace en Occidente a partir del S VII a.C. una nueva actitud intelectual que niega la actitud mitológica tradicional. Niega las explicaciones mitológicas que se basan en las voluntades divinas que hasta entonces han dado cuenta de los hechos. Rechaza que los hechos de la naturaleza (physis) sucedan sin un porqué. Por lo tanto, supone la idea de que hay una necesidad detrás de todos los fenómenos = existen unas causas reales detrás de cada hecho o fenómeno. Defiende que es posible conocer racionalmente esas causas, y por lo tanto decir que hay una necesidad racional detrás de cada hecho. Esta explicación o descripción es universal y común, además de accesible, para todos los seres humanos mediante el uso de su propia razón. Conclusión: El mundo en el que nos desenvolvemos puede ser explicado según unos principios de razón. Es posible hacer ciencia de él. El cambio y los fenómenos que observamos, tienen lugar por una necesidad interna de la naturaleza. El hombre tiene la facultad de conocer esta realidad, esta necesidad oculta, y por eso puede iniciar una investigación acerca de ésta. La naturaleza se puede
Heráclito de Éfeso: (el oscuro). El cambio/devenir es el archè para este filósofo. Aquello que está en la naturaleza de todas las cosas es cambiar, esto es, desaparecer o consumirse para generarse una nueva cosa. Todo en esta vida es un constante enfrentamiento, guerra, entre las cosas, entre lo que es y lo que no es. El mundo es una continua llama que fluye, cambia, se consume y genera nuevas formas. (^) Fragmentos: “El rayo lo domina todo”. “Es imposible bañarse dos veces en el mismo río”. “ la guerra es el padre de todas las cosas”. “este cosmos, el mismo de todos, no lo hizo ningún dios ni ningún hombre, sino que siempre fue, es y será fuego eterno que se enciende conforme a medida, y conforme a medida se extingue”
Anaxágoras: Para Anaxágoras todas las cosas están compuestas por unas partículas diminutas llamadas Homeomerías. Se pueden distinguir tipos de partículas u homeomerías. En función de la combinación de éstas, el resultado será una cosa u otra. La pluralidad y las diferencias entre las cosas de la naturaleza queda así explicado por medio de la combinación de las partículas. Existe un tipo especial de partícula entre todas las homeomerías, ésta, poseedora de unas propiedades muy especiales es la responsable de la puesta en movimiento de las cosas y de las relaciones naturales. Anaxágoras la denomina Nous , (entendimiento o inteligencia). De manera que podríamos decir que, en todo fenómeno de la naturaleza, en toda cosa, hay una inteligencia impresa o contenida . Demócrito y Leucipo: los atomistas. Según estos dos autores toda la materia está constituida por partículas indivisibles (átomos) dotadas de cualidades diferentes entre sí. Así pues, todos los seres estamos compuestos por estas partículas y según sus propiedades particulares así el ser complejo tendrá unas características y un comportamiento. Empédocles : Defiende que los seres estamos constituidos por los cuatro elementos de la naturaleza (agua, aire, tierra y fuego). Él entiende que el ser está definido por las relaciones entre los elementos que a su vez se establecen según dos principios universales: el amor y el odio (orden y caos).
Los Sofistas: Sofistas conocidos: Protágoras (486-411 a.d.C). Gorgias. Eran maestros de retórica que es el arte de la argumentación. Generalmente se ponían al servicio de quienes requerían de su habilidad para defender en el ágora sus posturas. Podemos decir que ejercían como si fueran una especie de abogados. Se presentaban como “poseedores” de la verdad, aunque eran escépticos , es decir, no creían que existiera nada verdadero. Para ellos todo era en cierto modo subjetivo de ahí que sostuvieran la idea de que “ el ser humano es la medida de todas las cosas ” (Protágoras) Podemos decir que en esta época el criterio de verdad se basaba en el rigor retórico. Quien mejor defendiera una postura hacía que ésta se convirtiera en verdad (hasta que se dijera lo contrario = presunción de verdad). Los sofistas no formaron una escuela, aunque sus enseñanzas poseían características comunes entre las que podemos destacar:
Según Platón el ser humano está constituido por un alma y un cuerpo. Si analizamos a las personas podemos distinguir diferentes tipos de atributos. Unos son de carácter material o sensible (tono de piel, timbre de voz, altura, peso…), pero hay otros que son inmateriales y que son esenciales para definir al individuo: miedo, amor, perspicacia, valentía, celos, gula, razonamiento, … De ahí que divida la naturaleza humana en dos sustancias a las que les pertenecen dichos grupos de atributos. Todo esto lo explica en El Mito del carro alado. El alma es una sustancia inmaterial que define nuestra naturaleza y se encuentra de manera coyuntural atrapada en el cuerpo. Cuando morimos, el alma se separa del cuerpo. Con el tiempo esa alma vuelva a quedar atrapada en un nuevo cuerpo. A este proceso se le denomina la reminiscencia (una especie de reencarnación). El alma está dividida en tres partes:
Para el Estagirita, existir es estar en constante cambio. SER ES CAMBIAR Todo lo que existe es material, pero además cambia. Cada ser cambia o puede cambiar según su naturaleza. Así pues, podemos decir que la naturaleza de cada ser (ya sea vivo o inerte) está determinada por los estados potenciales por los que puede pasar a lo largo de su vida. SER ES PASAR DE LA POTENCIA AL ACTO Esa naturaleza la llama Aristóteles “la Forma”. Cada ser tiene su forma de ser (la forma de ser humano, la forma de ser abeto, la forma de ser tigre, la forma de ser huracán,). Según el tipo de ser que es cambia o puede cambiar de una manera. A un geranio le podrán salir flores, pero a una persona no. En cambio, una persona podrá aprender a pintar, pero no lo podrá hacer una nube. Todos los seres son por lo tanto una materia que cambia, que tiene una forma de cambiar, es decir, materia conformada. A esta teoría se la llama hilemorfismo (Hyle: Materia. Morphe. Forma ).
El ser humano no podría ser menos. También nosotros estamos en constante cambio. La forma de ser humano se conoce como Alma. Si analizamos el alma vemos que en ella hay varios estados potenciales o fines que debemos lograr mediante el cambio a lo largo de nuestra vida. ¿Qué es la persona? Un ser vivo, animal y humano. De manera que tenemos las siguientes finalidades.
Hay dos formas de conocimiento que puede tener el ser humano, pero sólo una de las dos puede considerarse un conocimiento verdadero, es decir, una saber o ciencia.
Somos animales sociales. Como las abejas y otros muchos, está en nuestra naturaleza vivir agregados. La política es el arte de la convivencia y por medio de la razón debemos establecer normas que nos permitan vivir conjuntamente desarrollando tanto a nivel colectivo como individual nuestros fines naturales (alimentarse, salud, aprender, sexo, …). Cada pueblo deberá gestionarse como considere oportuno, pero siempre teniendo presente las necesidades naturales de los ciudadanos. Monarquías, democracias, aristocracias, …, da igual, siempre que permita el desarrollo. Ahora bien, siempre será preferible una democracia buena a una monarquía justa.
Existen dos mundos o realidades:
Partiéndose de que ya se tenía presente la circularidad de la Tierra y la experiencia sensible de la caída del cuerpo, Aristóteles elaboró un modelo geocéntrico del cosmos. Todos los seres son materiales, pero no toda la materia es igual. La hay más pesada y sutil. De ahí que el universo fuera descrito como un conjunto de esferas concéntricas constituidas por una materia liviana en las cuales se encontraban colocados los astros (la luna, el sol, los planetas (estrellas móviles) y las estrellas fijas), siendo el centro ocupado por los seres más pesados (La Tierra).
La capa más externa estaría en movimiento y a su vez mecánicamente provocaría movimientos sucesivos (causales) en el resto has la capa lunar que sería responsable de los hechos que sucederían en la tierra. TALLER DE FILOSOFÍA:
cristianos admiten, el ser humano fue hecho a imagen y semejanza de Dios. Esto debe entenderse como la capacidad para tomar decisiones por sí mismo. El ser humano no está determinado por su naturaleza a actuar como el resto de los animales. En nuestro caso, podemos decidir cómo actuar en todo momento y por eso somos sujetos morales dotados de responsabilidad. ¿Cuándo peca el ser humano? Si nuestro comportamiento responde al conocimiento verdadero entonces decimos que obramos bien; por el contrario, si nuestra acción responde en contra de la verdad que conocemos – generalmente motivada por las pasiones – entonces caemos en el pecado. Todos los seres humanos corremos el peligro de dejarnos llevar por las emociones. En este sentido podemos decir que esa debilidad pecaminosa nos define.
Comparte una manera de interpretar al ser humano similar a la de Aristóteles en la Antigüedad. Para Aquino hay una naturaleza humana que debemos entender como el conjunto de unas necesidades y unos estados potenciales a satisfacer que están determinados por Dios. El ser humano tiene la obligación de desarrollar su naturaleza tanto en lo referente a su cuerpo (las necesidades corporales: crecer, relacionarse, procrear) como en lo referente al alma (aprender y amar). Atentar contra estas necesidades, es decir, ir en contra de nuestra naturaleza anímica y corporal es equivalente a obrar de manera contraria a la voluntad de Dios. Uno de los fines que debe desarrollar el ser humano y que siempre se tiene que respetar es su racionalidad, así como su libertad.
Reformulación del mito de Prometeo: el ser humano es un sujeto que solo dispone de la razón. Es libre y debe racionalmente desarrollarse, transformándose a sí mismo y al mundo. No estamos limitados salvo en tanto que sujetos racionales. Debemos hacer un buen uso de nuestra voluntad usando la razón.
La Teocracia: la convivencia debe estar regulada desde el poder eclesiástico. El fundamento para el modelo teocrático de Agustín de Hipona reside en el hecho de que según él solo una minoría de personas se encuentran íntimamente relacionados con
Dios como para poder entender o conocer la manera correcta de organizarse colectivamente (y comportarse individualmente). Esta especie de Comunidad de Santos debe servir de ejemplo al resto y desde ellos debe emanar el poder político. Así pues, la comunidad a estos habrá que tener como referentes y a estos habrá que seguir. Como es lógico pensar la Iglesia será la máxima autoridad en cuestión de política porque en ellos reside el conocimiento del bien. La historia además se ve como un proceso evolutivo de la sociedad. Para Agustín cada vez obramos mejor y las ciudades poco a poco se van perfeccionando. La humanidad, no los pueblos, va progresándose y pareciéndose más al ideal de civilización. Por eso afirma Agustín que vamos camino de construir la ciudad de Dios y aunque nunca lo logremos, sí nos acercamos.
Con Aquino se inicia una nueva política que, aunque no supone una ruptura con el modelo teocrático anterior, sí que parece conceder más poder a la nobleza y al rey. Según Aquino, el Rey tiene capacidad y medios racionales en la corte como para poder saber lo que debe ser hecho; no obstante, sus decisiones deben estar supervisadas por la autoridad eclesiástica. Esta idea recuerda con muchos matices a “la doctrina de las Dos Espadas” que ya había surgido en la Baja Edad media. En la corte hay medios racionales que permiten hacer buena política, pero las decisiones deben encajar dentro de los planteamientos universales de la Iglesia. Aquino dice que la ley terrenal (positiva) debe respetar la ley de Dios (divina) o dicho de otra manera la razón se tiene que poner al servicio de la Fe. Dicho de otra manera, la obligación del rey es elaborar racionalmente una ley que respete la naturaleza humana y la voluntad divina (ley de divina).
Texto 1. Fray Bartolomé de Las Casas al Consejo de Indias, 1562- "Muy poderosos y soberanos señores: el obispo que fue de Chiapas besa á V.A. las manos suplico tenga por bien con atención oír cómo ha muchos años que ando en esta real corte y ante este Real Consejo de las Indias, negociando y procurando el remedio de las gentes y naturales de las que llamamos Indias, y que cesen los estragos y matanzas que en ellos se hacen contra toda razón y justicia; y puesto que la voluntad de los reyes ha sido proveerlos de Justicia y conservarlos en ella, y no consentir que les fuesen hechos daños y agravios y así lo han mostrado por sus muchas leyes, pero llegadas allí no se han cumplido, porque los unos y los otros siempre han engañado a los reyes. Dos especies de tiranía con que han asolado aquellas tan innumerables repúblicas: la una en nuestra primera entrada, que llamaron conquista. La otra fue y es la tiránica gobernación a la que pusieron con nombre repartimientos o encomiendas,
El racionalismo reconoce que todos los seres humanos están dotados de una facultad para conocer-entender la vida de una manera objetiva. Esta facultad es LA RAZÓN y ésta permite acceder a la verdad universal. Esto supone un cambio evidente respecto a la forma de entender el conocimiento en la inmensa mayoría de personas de la Edad Media (el conocimiento lo transmitía Dios y sólo una élite – el clero y si acaso algún noble “por la gracia de Dios” – tenía acceso a esas revelaciones). Aunque tímidamente en el Renacimiento se empieza por apostar por la Razón. En este sentido, podemos decir que toda la Edad Moderna consiste en un proyecto de reivindicación de la razón que se desarrolla poco a poco en Europa desde el Renacimiento en el s. XV. y culmina con la Ilustración a finales del XVIII. Pero la Razón por sí sola no es infalible. Según Descartes la razón requiere de un método que permita su buen uso. Sin ese método no es posible ordenar los hechos y llegar a entender la verdad que subyace bajo las apariencias. El método básicamente consiste en dos pasos:
Los autores que destacan en este movimiento son Hume y Locke. Para estos autores la razón no es suficiente ya que todo nuestro conocimiento se basa en las experiencias sensibles y estas nos guste o no son siempre subjetivas. Aunque razonemos, y aunque lo hagamos según una metodología estricta, no podemos escapar a las limitaciones de los sentidos y la experiencia sensible. Los empiristas afirmaban que somos una página en blanco sobre la que incide la vida condicionándonos y siempre vamos a estar condicionados por las experiencias. Por eso los empiristas acaban asumiendo posiciones escépticas ( escepticismo ), es decir, niegan que se pueda tener un conocimiento universal y objetivo.
KANT sintetiza ambas corrientes tomando elementos de las dos, a saber: del empirismo acepta que la experiencia sensible es fundamental para poder conocer. Sin experiencia no hay conocimiento posible. Del racionalismo toma que tenemos una facultad dotada de unas herramientas que nos permiten ordenar los datos de experiencia y definir la realidad de una forma más o menos objetiva, aunque dentro de las limitaciones propias de los seres humanos. EN FUNCIÓN DE LA DOCTRINA FILOSÓFICA PODEMOS HABLAR DE TRES TIPOS DE VERDADES: Tipos de verdad:
- Adecuación : un enunciado será considerado verdadero cuando el contenido del enunciado se ajuste corresponda con las experiencias que se están teniendo. Algunos autores empiristas sostendrán (aunque con importantes matices) este tipo de criterios.
Casi todos los pensadores modernos como Descartes (1596-1650), Locke (1632-1704) o Spinoza (1632-1677) sostienen una idea del universo como sistema. Esto quiere decir que el universo es un conjunto de muchas partes relacionadas entre sí, no todas con todas, pero sí lo suficientemente como para constituir una gran unidad. Las relaciones entre las diferentes partes se definen como relaciones de causalidad (causa-efecto). En líneas generales, se pasa a considerar al universo como una realidad constituida por sustancias materiales (Descartes las llama sustancias extensas). Se duda de la existencia de entidades inmateriales, es decir, de tipo espiritual. Por buscar una metáfora que nos pueda ayudar a entender estos planteamientos, podemos decir que el modelo cosmológico moderno se parece a un reloj bien engranado. Una maquinaria que una vez puesta en marcha por el relojero- creador-Dios, funciona por sí misma sin más intervención. La idea medieval en clave teocéntrica que definía el universo como una creación regida por Dios, va a ser sustituida por un nuevo modelo en el que, si bien la divinidad sigue presente, no obstante, su papel queda reducido al de mera fuerza originaria. Dios será solo el creador y el que pone en marcha el universo (algo parecido a la actual idea del Big Bang). Después estará fuera del sistema: Deus ex machina , en