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Este documento proporciona una descripción detallada del dolor dental, incluyendo sus causas, tipos, tratamiento y valoración farmacéutica. Se explora la etiología del dolor dental, desde la caries hasta las lesiones en la mandíbula y las encías. Se analizan los diferentes tipos de dolor dental, como el dolor dentinario y el dolor pulpar, y se describen las opciones de tratamiento, incluyendo analgésicos, anestésicos locales y dentífricos específicos. El documento también destaca la importancia de la valoración por parte del farmacéutico y la necesidad de consultar a un odontólogo en caso de dolor intenso o persistente.
Tipo: Diapositivas
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Concepto El dolor de origen dental u odontalgia constituye una de las manifestaciones más molestas y el principal motivo de vista a las clínicas de odontoestomatología. En realidad, bajo el término de dolor dental o incluso del más popular de “dolor de muelas” se agrupa a un conjunto de sensa- ciones desgradables cuyo origen puede ser tan diverso como su relevancia clínica. El denominado dolor dentinario es un tipo de dolor intenso que dura muy poco – apenas unos pocos segundos – y que se produce de- bido a una amplia diversidad de estímulos externos, relacionados con cambios bruscos de temperatura, entornos químicos determi- nados (alimentos o benidas ácidas o muy azu- caradas, etc.). El dolor dentinario no siempre implica la exis- tencia de un problema patológico, ya que si alguno de los estímulos mencionados en lo suficientemente intensos, pueden desacande- narlo sin que implica ninguna alteración de la dentina. En general, el dolor dentinario no está bien localizado; la mayoría de las personas que lo experi- mentan en un momento dado son incapaces de señalar la pieza dental “responsable” del dolor, sino tan solo un área difusa. A diferencia del dolor dentinario, el dolor pulpar puede tener un origen interno (infecciones, necrosis, etc.) y no estar directamente relacionado con estímulos externos, aunque con frecuencia también lo está. En cualquier caso, la respuesta de la pulpa a un estímulo externo depende de la intensidad del estímulo externo y, en mayor medida, del estado de ésta. Esta forma de dolor, puede variar mucho en intesidad, yendo desde una simple molestia hasta un dolor insoportable por el paciente, y pueden tener un carácter intermitente o continuo. Es, por definición, un dolor muy variable que puede aparecer de manera espontánea, como un pinchazo breve e intenso, o ante diversos estímulos, con respuestas variables: a veces al frío calma el dolor producido por un líquido muy caliente o, en ocasiones, lo aumenta aún más. Todo depende del estado de la pulpa del diente en cuestión. Cuando el dolor pulpar es continuo, suele aumentar al acostarse dado que aumenta la presión sanguínea del cráneo. Al igual que en el dolor dentinario, es difícil localizar el diente que sufre el dolor, especialmente cuando se trata de dolores pulpares que no son muy intensos. El dolor pulpar agudo puede volverse crónico si se mantiene el deterioro de la pulpa y la inflama- ción de ésta. En ocasiones, el dolor pulpar se combina con otras formas de dolor bucal. Por ejemplo, en cua- dros de periodontitis provocados por la afectación del periodonto provocada por la inflamación aguda de la pulpa con afectación del periápice (la parte final de la raíz del diente), o cuando la pulpa se afecta de manera secundaria (de manera ascendente) desde un proceso patológico que ocurre inicialmente en el periodonto. Junto con los dolores propiamente dentales – dentinario y pulpar – existen otras formas de dolor que afectan a la cavidad bucal, el dolor de la mucosa (dolor mucoso) y el dolor periodontal. Son numerosos los factores susceptibles potencialmente de irritar o lesionar a la capa mucosa de la cavidad oral – alcohol, tabaco, ciertos medicamentos, alteraciones de la dentina, prótesis mal ajustadas o diseñadas, etc. –, además de las patologías propias de ésta – mucositis – asociadas a múltiples causas locales o sistémicas.
En general el dolor de la mucosa solo aparece cuando existe un estímulo, siendo la localización del dolor la misma donde se produce el estímulo. También el dolor periodontal es de más fácil localización que el dental y el dolor bastante pro- porcionado a la intensidad del estímulo. Al ser un proceso patológico que puede proceder o bien de una inflamación pulpar que afecta con el tiempo al periodonto, o de una afectación desde el exterior al periodonto – como una gingivitis o periodontitis – sus características varían en función de la causa. Si evoluciona a una inflamación periodontal crónica, el dolor suele cesar, aunque puede reaparecer en periodos sucesivos. Por último, la erupción de los dientes primarios (dentición de leche) puede también ocasionar en los niños molestias de intensidad muy variable, incluyendo dolor y fiebre.
Epidemiología El dolor dental es la causa más común de consulta odontológica y un síntoma que prácticamente ha experimentado toda la población. Afecta a todas las edades, aunque son especialmente comu- nes los cuadros de odontalgia durante la infancia (erupción de los dientes primarios) y adolescen- cia (ajustes definitivos de la dentición).
Etiología Al margen de los fenómenos más o menos fisiológicos ligados al crecimiento y desarrollo orgáni- co (dentición primaria, ajustes de la dentadura durante la adolescencia, etc.), la causa más común del dolor dental es, en primer lugar, la existencia de caries en una o más piezas dentales. Sin em- bargo, también puede estar causado por un absceso dental, dolor referido desde el oído, lesiones en la mandíbula, en las encías o el mucosa bucal, sinusitis e incluso ataques cardiacos (que pueden presentarse con dolor mandibular, dolor cervical e incluso odontalgia). La sensación de dolor dentario se origina en los receptores situados en la pulpa (que está dotada de fibras nerviosas) o la dentina; por el contrario, el cemento y el esmalte, son insensibles. Casi siempre, la causa del dolor dentinario es la caries. Una restauración en mal estado, la pérdida de un empaste, abrasiones del esmalte, etc., son situaciones que pueden hacer que el diente esté más sensible al dolor.
Tratamiento Los analgésicos convencionales como ácido acetilsalicílico, paracetamol e ibuprofeno poseen una eficacia y una seguridad ampliamente acreditadas en los dolores dentales (odontalgias). En contraste con su actividad sistémica, no existe base científica alguna para el uso local de estos productos en la mucosa oral. De hecho, se han descrito lesiones de la mucosa oral por el uso tópico injustificado de productos como el ácido acetilsalicílico (tableta colocada sobre la encía de la muela cariada buscando una acción analgésica local) que puede incluso producir necrosis de la mucosa oral. La terapéutica local (“tópica”) de la odontalgia y otras molestias dolorosas comunes del área estomatológica puede abordarse mediante la utilización tópica de anestésicos locales. Los más utilizados son la benzocaína y la lidocaína. El inicio de la acción de la benzocaína es rápido (30-60 seg) y tiene hasta 15-20 min de duración. Se utiliza en el alivio sintomático de las molestias de la mucosa oral producidas por roce de próte- sis, extracciones dentales, y fases primarias de la dentición (solución y gel al 20%), y en el alivio sintomático de los dolores de muelas, dientes y encías (solución al 5%) mediante aplicación local en la zona afectada hasta cuatro veces al día. Los efectos adversos son en general leves y transito- rios (sensación de quemazón bucal) pero en algunos casos pueden ser importantes, como la posi- ble reacción anafilactoide y excepcionalmente (<0,1%) puede aparecer metahemoglobinemia. Por
molestias por el roce de prótesis no bien ajustadas) y, por tanto, susceptible de un tratamiento paliativo para aliviar la situación inmediata del paciente hasta que acuda al odontoestomatólogo para que éste realice los ajustes oportunos. En los cuadros de hipersensibilidad dentinaria , lo correcto es indagar la causa de dicha hiper- sensibilidad por parte del profesional odontológico, que instaurará el tratamiento apropiado. En casos leves, puede recomendarse la utilización de dentífricos específicos con actividad en hiper- sensibilidad dentinaria. En los dolores y molestias asociados a la erupción dental , además de poder aplicarse un anestésico local en la mucosa que recubre el diente que erupciona con un aplicador de algodón en la punta, es importante no olvidar advertir sobre el posible riesgo derivado de la absorción sisté- mica del anestésico desde el sitio de aplicación a través de la mucosa, o por deglución del mismo, lo cual puede ocasionar efectos adversos en determinadas circunstancias. Aunque los medicamentos directamente recomendables por el farmacéutico (sin requerimiento de prescripción médica) son bastante seguros en cuanto a su uso, conviene tener en cuenta algu- nas cuestiones. Por ejemplo, es importante indicar al paciente que no utilice dosis mayores o más frecuentemente de las aconsejadas. En el caso de los anestésicos locales, los efectos adversos sue- len ser leves y transitorios (sensación de quemazón bucal), pero excepcionalmente pueden ser importantes, existiendo un riesgo de posible reacción anafilactoide y metahemoglobinemia. Es importante advertir al paciente que la falta de sensibilidad puede ocasionarle mordeduras de len- gua o mucosa oral, e incluso riesgo de aspiración de saliva o de alimentos si come descuidada- mente bajo los efectos del anestésico. En general, no se aconseja usar preparados con benzocaína en niños menores de 2 años de edad, excepto bajo la recomendación y supervisión de un profesional de la salud. Si se usan preparados que contienen benzocaína, estos deben usarse esporádicamente y solo cuando se requiera, pero no más de 4 veces al día. Debe recordarse a los padres y cuidadores de niños pequeños que deben almacenar estos preparados con benzocaína fuera del alcance de los niños. Es preciso tener presente que la metahemoglobinemia es un efecto infrecuente pero grave, en el que la cantidad de oxígeno que se transporta en la sangre disminuye considerablemente, con un cuadro tipo de ‘cianosis’. Los signos y síntomas de la metahemoglobinemia pueden incluir: ? Coloración pálida, grisácea o azulada en la piel, labios y uñas, ? Dificultad para respirar, ? Fatiga, ? Confusión, ? Mareos, ? Dolor de cabeza, ? Aceleración del ritmo cardiaco. Dichos síntomas normalmente aparecen a los pocos minutos o en 1-2 horas después de haber usado el gel o el líquido con benzocaína, o después de usar el producto con benzocaína varias veces.
Medicamentos que no requieren receta médica indicados en odontolgia Especialidad Forma Anestésico Analgésico Antiséptico Otros principios Co Bucal Solución Procaína 0,1% Timol Menta, laurel cerezo Dentispray Solución Benzocaína 5% Dentomicine Jarabe Tamarindo, azafrán Hurricaine Gel/Aerosol Benzocaína 20% Nani Predental Solución Benzocaína 5% Pyralvex Solución Acido salicílico Antraquinonas Aerosol Bencidamina 0, mg/pulsación Tantum verde Colutorio Bencidamina 0,15%
Pastilas Bencidamina 3 mg