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TRABAJO 1984, Guías, Proyectos, Investigaciones de Derecho Constitucional

Asignatura: Fundamentos de Derecho Constitucional, Profesor: manuel contreras, Carrera: Derecho, Universidad: UniZar

Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones

2013/2014

Subido el 08/11/2014

mariadelpradomontes
mariadelpradomontes 🇪🇸

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El famoso lema de esta de obra resume la
ideología que conviene difundir a las clases
dominantes: “Guerra es Paz, Libertad es
Esclavitud, Ignorancia es Fuerza”. Si se
consigue que la población interiorice esas
ideas, será sencillo controlarla y someterla.
En 1984 observamos también la estrategia de la manipulación de la información, puesto que se
mantiene a la población en la ignorancia y en el engaño, aunque el factor principal de control es
el miedo y la fomentación del odio. La sociedad que se describe en esta obra es una sociedad
que vive totalmente atemorizada.
La población vive en un mundo físico falso que es una prisión para la mente.
1984 es la antiutopía o distopía más célebre de todas cuantas fueron escritas durante la
primera mitad del siglo XX. En ella, Orwell presenta un futuro en el que una dictadura
totalitaria interfiere hasta tal punto en la vida privada de los ciudadanos que resulta
imposible escapar a su control. La odisea de Winston Smith en un Londres dominado
por el Gran Hermano y el partido único se puede interpretar como una crítica de toda
dictadura, aunque en las analogías con el comunismo estalinista resultan evidentes, dada
la trayectoria vital del autor.
Posiblemente la primera vez que alguien reflexionó sobre la falsedad del mundo fue en
el S.IV a.C, cuando el gran filósofo griego Platón enunció una de las alegorías más
famosas: el Mito de la Caverna. Con este sencillo ejemplo, Platón retrató al mundo y a
la sociedad. Una metáfora aplicable a cualquier momento de la Historia.
La Caverna de la que habla Platón es una representación de la sociedad. Aparecen unas
personas, atadas de pies y manos, sentadas en la oscuridad de la cueva, observando unas
sombras que se proyectan desde un lugar inalcanzable para la vista de estos individuos.
Las sombras son lo único que ven, son lo único que conocen. Llevan toda su vida
viviendo en esa situación, y para ellos el mundo real es el que ven en las sombras.
Estas personas maniatadas no saben que las sombras son simples representaciones
distorsionadas de la realidad, y que son generadas por unos misteriosos personajes que
se ocultan tras ellos. Desconocen que el mundo real no es el que están observando.
Platón consideraba que la sociedad vivía en la ignorancia, engañada por una serie de
poderes (político, religioso, económico, mediático…) que manipulaban la realidad y
engañaban a la población. En el Mito de la Caverna, el poder, las clases dominantes,
están representadas por los personajes que proyectan las sombras y que se ocultan tras
las personas atadas.
Siguiendo con la argumentación que hemos mantenido cuando hablábamos de Platón o
de Orwell, lo más profundo del carácter sociológico del ser humano: personas
dependientes del sistema, individuos incapacitados para saber la verdad… Se hace una
dura crítica social a la mayoría silenciosa, a esa gran parte de la sociedad que no quiere
o no sabe abrir los ojos. A esa población que prefiere seguir maniatada en la caverna,
mirando sombras. Es una población demasiado atemorizada como para rebelarse contra
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El famoso lema de esta de obra resume la ideología que conviene difundir a las clases dominantes: “Guerra es Paz, Libertad es Esclavitud, Ignorancia es Fuerza”. Si se consigue que la población interiorice esas ideas, será sencillo controlarla y someterla.

En 1984 observamos también la estrategia de la manipulación de la información, puesto que se mantiene a la población en la ignorancia y en el engaño, aunque el factor principal de control es el miedo y la fomentación del odio. La sociedad que se describe en esta obra es una sociedad que vive totalmente atemorizada.

La población vive en un mundo físico falso que es una prisión para la mente.

1984 es la antiutopía o distopía más célebre de todas cuantas fueron escritas durante la

primera mitad del siglo XX. En ella, Orwell presenta un futuro en el que una dictadura

totalitaria interfiere hasta tal punto en la vida privada de los ciudadanos que resulta

imposible escapar a su control. La odisea de Winston Smith en un Londres dominado

por el Gran Hermano y el partido único se puede interpretar como una crítica de toda

dictadura, aunque en las analogías con el comunismo estalinista resultan evidentes, dada

la trayectoria vital del autor.

Posiblemente la primera vez que alguien reflexionó sobre la falsedad del mundo fue en el S.IV a.C, cuando el gran filósofo griego Platón enunció una de las alegorías más famosas: el Mito de la Caverna. Con este sencillo ejemplo, Platón retrató al mundo y a la sociedad. Una metáfora aplicable a cualquier momento de la Historia. La Caverna de la que habla Platón es una representación de la sociedad. Aparecen unas personas, atadas de pies y manos, sentadas en la oscuridad de la cueva, observando unas sombras que se proyectan desde un lugar inalcanzable para la vista de estos individuos. Las sombras son lo único que ven, son lo único que conocen. Llevan toda su vida viviendo en esa situación, y para ellos el mundo real es el que ven en las sombras.

Estas personas maniatadas no saben que las sombras son simples representaciones distorsionadas de la realidad, y que son generadas por unos misteriosos personajes que se ocultan tras ellos. Desconocen que el mundo real no es el que están observando. Platón consideraba que la sociedad vivía en la ignorancia, engañada por una serie de poderes (político, religioso, económico, mediático…) que manipulaban la realidad y engañaban a la población. En el Mito de la Caverna, el poder, las clases dominantes, están representadas por los personajes que proyectan las sombras y que se ocultan tras las personas atadas.

Siguiendo con la argumentación que hemos mantenido cuando hablábamos de Platón o de Orwell, lo más profundo del carácter sociológico del ser humano: personas dependientes del sistema, individuos incapacitados para saber la verdad… Se hace una dura crítica social a la mayoría silenciosa, a esa gran parte de la sociedad que no quiere o no sabe abrir los ojos. A esa población que prefiere seguir maniatada en la caverna, mirando sombras. Es una población demasiado atemorizada como para rebelarse contra

el sistema establecido y demasiado desinformada como para comprender que el sistema les está engañando.

La ignorancia es la noche de la mente, pero una noche sin luna ni estrellas. Confucio.

En 1984 , el INGSOC no es sólo el nombre del Partido que dirige con mano de hierro los

destinos del Estado totalitario intercontinental de Oceanía, una de las tres porciones del

mundo en la novela, sino su propia ideología.

La Policía del Pensamiento es una organización policial ficticia, inspirada en la Gestapo y en la NKVD, en la novela de George Orwell 1984.

Esta organización se caracteriza por arrestar a los "ciudadanos" que "piensan" en cosas que van en detrimento de las consignas del Partido. El crimen de pensamiento ( crimental ) es lógicamente el más grave de todos los crímenes sancionados por el Partido. La Policía del Pensamiento utiliza unas máquinas llamadas telepantallas similares a televisores provistos de un micrófono integrado, los cuales permiten a los agentes de la Policía del Pensamiento escuchar las conversaciones realizadas entre las personas que se encuentran a cierta proximidad de la telepantalla.

Para su ayuda crean la nuevalengua, en principio con algunos términos, como “doblepiensa”, “crimental”, “Miniver”, etc. Pero gradualmente y para limitar el pensamiento de los ciudadanos los van aumentando, creando diccionarios con cada vez más términos en nuevalengua y desechando palabras de viejalengua. Hasta reducirlo al mínimo de expresiones en el diccionario onceavo, y previsto su total uso para el año

El Partido obliga a los ciudadanos (principalmente a aquellos que tenían una vida sexual activa constante o a aquellos que ocupaban cargos dentro del Partido, siendo mayor el control cuanto más se ascendía en el escalafón) a poseer telepantallas en sus casas y oficinas, al punto de eliminar todo rastro de privacidad en la vida del individuo. Aparte de las telepantallas, ejercían el control mediante el uso masivo de micrófonos en las calles e, incluso, en el campo. El castigo por "pensar mal" es ser secuestrado y torturado para hacer confesar los crímenes de pensamiento y, en última instancia, si el sujeto se resistía, ser llevado a la Habitación 101, donde se le quebrantaba definitivamente.

Los proles (término con el que se designa al proletariado) estaban prácticamente libres del control que ejercía la Policía del Pensamiento. La delincuencia era algo común y muy extendido entre los proles, pero dado que todo eso no afectaba al Partido, se permitía: el control de la Policía se reducía a unas cuantas telepantallas y a la eliminación de elementos que fueran potencialmente peligrosos por estar desarrollando su inteligencia. Como se afirma en la novela, "los proles poseían libertad intelectual, porque estaban desprovistos de intelecto". Lo importante era que el fervor al Gran Hermano se mantuviera en el Partido, con el fin de que este no perdiera la confianza en sí mismo y fuese derrocado,

En alguna ocasión Winston pensó “Si queda alguna esperanza está en las proles”. Pero

eso quedó en el olvido tras pasar por la habitación 101 del Ministerio del Amor.

Analicemos un momento en el poder de la resiliencia de Winston. Al recordar las

palabras de su “pareja” Julia, “Pueden obligarte a decir cualquier cosa, lo que sea, pero

no obligarte a que lo creas”, en unos momentos en que ella pensaba que era posible la

derrota de algún modo del régimen, y había confiado en que su anarquismo

bienhumorado sería una defensa ante cualquier acusación posible.

Cuando volvió a verla después de su encierro, comprendió que había sido imposible

incluso para ella.

El doblepiensa o disonancia cognitiva se había apoderado de ellos. Y para acomodarse

a ello eligieron la actitud más débil, la ignorancia, no pensar, dejarse llevar por el

sistema en un mundo donde era delito la memoria y el libre pensamiento. De tal manera

que en su cerebro no existían más que los exigidos por el poder del Gran Hermano.

La novela cobra nueva vigencia en la sociedad actual, en la que el control a los

ciudadanos, coercitivo o no, se halla más perfeccionado que en ningún otro momento de

la historia de la Humanidad. Y afortunadamente menos radical y dañino.

NO TE DEJES INFORMAR, INFÓRMATE

No te dejes informar por cualquiera. No son de fiar. Todos tienen algún interés además del simple hecho de contar lo que pasa en el mundo. Son grandes empresas, no lo olvides, y ganan mucho dinero con la información. Si por casualidad esa información les perjudicase de alguna manera, no tendrían más remedio que evitar contarla, o manipularla, para seguir ganando dinero. No pueden permitirse perder lectores, perder espectadores o perder oyentes. Su labor es informar. Su objetivo es ganar dinero. Y lo primero es lo primero.

Hay que ser muy ingenuo para, a estas alturas, creer que los periódicos existen únicamente para informar, o que en el telediario nos van a contar las cosas tal y como son.

Desde que se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante. Hoy, los grandes medios de comunicación de masas, tienen dos objetivos principales: ganar dinero y controlar a la sociedad. Lo primero se consigue vendiendo sus productos (la información, el entretenimiento…) y lo segundo se consigue difundiendo un pensamiento determinado (creación de patrones de vida, formas de pensar, generación de la opinión pública dominante…). El periódico no está dirigido ni controlado por periodistas o profesionales de la información, sino por empresarios. Los medios de comunicación consideran el hecho de informar como una prioridad secundaria, después de los objetivos mencionados: enriquecerse y controlar. Se suele decir que, desde que se inventó la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta, y así es como funciona el negocio de la comunicación actualmente. Se publica lo que el dueño del periódico quiere que se publique. Así, la opinión pública en realidad es la opinión publicada.

Creemos estar muy bien informados. Nos sobran medios de comunicación y tenemos noticias a todas horas. ¿Cómo no vamos a estar informados? Sabemos todo lo que ocurre en el mundo. Todos nos hemos enterado de lo de Ucrania, del ébola, de las tarjetas black, del huracán aquel, de lo de… ¡Estamos muy informados! Sabemos lo que ocurre en el mundo. Quizás no entendemos muy bien los porqués ni el cómo, pero la información la hemos escuchado. Y no hay tiempo para cuestionarse nada, ahí llega la siguiente noticia. Como consumidores de información, debemos preocuparnos por lo que consumimos. De la misma forma que escogemos cuidadosamente los alimentos antes de comerlos, debemos elegir bien los medios de comunicación que vamos a escuchar, oír y leer. No debemos esperar que las empresas que se dedican al negocio de la información cambien sus objetivos ni su forma de actuar. Eso no va ocurrir nunca. El cambio debe darse en nosotros mismos. Debemos dejar de ser consumidores pasivos de información.

¿Cómo se consigue eso? Es sencillo: no debemos dejarnos informar, tenemos que informarnos nosotros mismos. Tenemos que ser coherentes y tener criterio propio.

Podemos buscar información, contrastarla, analizarla, criticarla. Buscar diferentes medios de comunicación, leer varios diarios, indagar sobre quién está detrás de cada información o de cada noticia, qué intereses hay en cada publicación. Para todo ello tenemos internet, que es mucho más importante de lo que creemos. Navegar por cientos de páginas web, leer distintos blogs, escuchar radios alternativas… Las posibilidades son infinitas en este S.XXI. No podemos desaprovecharlas.

Puede que sea más complicado que sentarse en el sofá con un periódico o viendo un noticiario televisivo, pero el esfuerzo se ve recompensado cuando uno se da cuenta de que ha dejado de ser una persona manipulada, engañada y controlada, y que ha conseguido liberarse de una de las cadenas más fuertes con las que el sistema nos tiene atados: la desinformación. Porque superar la manipulación mediática significa ser libre, alcanzar la libertad de pensamiento.

Biblografía:

Libro 1984, George Orwell

El orden mundial en el siglo XXI

Juan Pérez Ventura, 2013

Platón, 427 a.C.- 347 a.C.: El libro VII de la República

Confucio, 551 a.C.- 479 a.C.