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Trabajo Lobbies, Guías, Proyectos, Investigaciones de Periodismo

Asignatura: Sistema Mundial de la Información, Profesor: David Álvarez Rivas, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM

Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones

2012/2013

Subido el 10/06/2013

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lalola88 🇪🇸

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Sistema mundial de
la información
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Sistema mundial de

la información

LOBBIES

Sistema Mundial de la Información:

LOBBIES

ÍNDICE:

1. Descripción e información de lobbies.

1.1 Definición.

1.2 Regulación de los lobbies.

1.3 Lobbies como término despectivo.

1.4 La gestión de los lobbies.

1.5 Concepto grupo de presión.

1.6 Teoría de grupos.

1.7 Intereses grupos de presión.

1.8 Control de los grupos de presión.

1.9 Lobbies en España/Europa.

***** Principales preguntas.

2. Evolución de los principales grupos de presión desde la transición hasta la actualidad.

2.1 Las organizaciones empresariales.

2.2 Los sindicatos de trabajadores.

2.3 Iglesia y Fuerzas Armadas.

3. Tipos de lobbies.

4. Lobbies y medios de comunicación.

4.1 El poder de los medios.

1. Descripción e información de lobbies.

1.1 Definición.

Un lobby es un grupo de personas que intentan influir en las decisiones de poder ejecutivo o legislativo en favor de determinados intereses. La actividad que realizan los lobbies se denomina: lobbying. Los lobbies no suelen participar de manera directa o activamente en política, así no suelen formar su propio partido, pero si que procuran ganarse la complicidad de algún grupo político que pueda terminar aceptando o defendiendo los objetivos del lobby. Hoy en día se habla cada vez más del poder en ciertos grupos de influencia del gobierno. El termino inglés que define a lobby es una entrada. En el Reino Unido también se usa para referirse a los salones del parlamento inglés donde los diputados se reúnen con el público. De ahí viene otra palabra inglesa, lobbyist que refería originalmente a aquellas personas que esperaban a un político en el lobby del parlamento con intención de influir sus votos. El término lobby llegó a ser usado para un grupo de cabilderos que trabajaban por la misma causa.

1.2 La regulación de los lobbies.

El término lobby hace referencia a la actividad orientada a influir en decisiones legislativas y políticas en función de los intereses de determinados grupos de personas, institucione o empresas. El lobby es una actividad consolidada en los Estados Unidos donde esta forma de defensa y promoción de intereses particulares frente a los poderes públicos hunde sus raíces en el “derecho de pedir” introducido en la Constitución de los Estados Unidos a través de su primera enmienda. El ejercicio del lobby se encuentra regulado a través de un conjunto de normas que atiendan a un objetivo de transparencia, de manera que la actividad del lobby sea conocida y reconocida, la identidad del grupo de interés al que representa sea pública, y sus relaciones con los altos cargos de los poderes ejecutivo y legislativo se rijan por una normas éticas. Adicionalmente, existe un régimen de incompatibilidades que establece límites a la actuación de cargos públicos que pasan a la actividad de lobby, para en algunos casos incluso volver a la Administración posteriormente de un mecanismo conocido como revolving door. En Europa se estima que hay más de 15.000 lobbistas con residencia en Bruselas y, más de 2.500 oficinas permanentes en la capital belga que representan intereses de grupos concretos. Una empresa tiene que registrarse en el registro dicha información incluye la identificación del lobby, las áreas en las que se desarrolla su labor, las iniciativas legislativas sobre las que han ejercido como lobby, así como los ingresos anuales derivados de la actividad de lobby. Los lobbies registrados disfrutan de libre acceso a las instalaciones del Parlamento y Comisión para poder así desarrollar su labor, la cual siempre deberá regirse por el código de conducta aprobado por el Registro, el cual establece que en sus relaciones con las instituciones de la UE, miembros, directivos y otro personal de la Comisión o del Parlamento, los lobbies:

  • Se identificarán por su nombre y entidades para las que trabajan o a las que representan, y declararán qué intereses y objetivos defienden.
  • No obtendrán o tratarán de obtener información, pronunciamientos o decisiones mediante presión indebida o comportamiento inapropiado.
  • En sus tratos con terceros no pretenderán mantener relaciones con instituciones de la Unión Europea, ni llevarán a equívocos a terceros ni a empleados o representantes de instituciones de la Unión.
  • No venderán a terceros copias de documentación obtenida de las instituciones de la Unión.
  • No inducirán al personal de las instituciones de la Unión a desarrollar comportamientos y conductas contrarios a los códigos éticos a los que este personal se encuentra sujeto.
  • En el caso de que contraten a personas que hayan desempeñado previamente una actividad profesional en el seno de las instituciones de la Unión, no inducirán a estas personas a violar sus obligaciones de confidencialidad en relación a los asuntos que hubiesen conocido por razón de su empleo anterior.
  • Informarán a sus clientes y representados de sus obligaciones en relación a las instituciones de la Unión. En España, la actividad de los grupos de presión carece de regulación alguna. Así, el documento del Parlamento Europeo de 2003 “Lobbying in the european union: current rules and practices”, despachaba el caso español con un escueto “Spain: There are no rules governing the activity or registration of pressure groups”, que contrastaba vivamente con el nivel de detalle dedicado a la regulación existente en otras naciones como el Reino Unido o Alemania. La actividad de lobby, como vehículo de expresión y defensa de los intereses de personas o de organizaciones, es legítima, y constituye un mecanismo de actuación de la Sociedad Civil y de participación de ésta en la conformación de las políticas públicas y de la legislación. Sin embargo, para que esta actividad se desarrolle en términos de igualdad entre todos los actores interesados, y para que los decisores públicos dispongan de la posibilidad de contrastar los intereses y opiniones de todos los agentes concernidos por una determinada medida o norma, es imprescindible establecer mecanismos de transparencia y participación que regulen la actuación de los lobbies y que eviten la eventual monopolización de la actividad por algunos agentes que consigan primar sus intereses mediante la exclusión de otros grupos. Igualmente, es esencial articular sistemas que eviten y penalicen aquellas prácticas no éticas tanto de los lobbies como de los cargos públicos a los que aquellos tienen acceso. En definitiva, el lobby basado en el acceso privilegiado, la afinidad, las relaciones impropias o la mayor capacidad de presión de unos grupos frente a otros, ha de dar paso a un lobby que defienda sus intereses aportando a los responsables públicos información y elementos de juicio, análisis y prospectiva, anticipando el impacto de las decisiones políticas en los diferentes sectores y, en definitiva, facilitando con datos e información veraz la tarea de los poderes públicos. Para conseguir todo lo anterior, medidas como los registros públicos recientemente

1.5 Concepto grupo de presión.

Podemos definir a los grupos de presión como aquellas organizaciones de individuos que teniendo en común determinados intereses se esfuerzan por influir en la elaboración y la ejecución de la política económica con el objetivo de asegurar la protección o la promoción de los mismos. Estos grupos de presión configuran un “poder autónomo” buscando políticas que le beneficien y tratando de crear una opinión pública que les favorezca. De una forma concreta demandan regulaciones económicas que les protejan y promocionen socialmente.

1.6 Teoría de grupos.

Podríamos decir que en un principio, la corriente Marxista podría tener cabida aquí, si considerásemos entre los grupos a las clases sociales. Pero no es entorno a las clases, sino a la importancia de los grupos de interés, donde la mayoría de estos análisis hacen hincapié, si bien entre ellos hemos de distinguir dos vías de interpretación diferentes: La primera es el enfoque pluralistas, que desde hace varias décadas ha incidido intensamente en la teoría política aceptada, sobre todo en Estados Unidos, de acuerdo con su punto de vista en las sociedades democráticas una gran diversidad de grupos rivalizan por influenciar las decisiones especificas de política pública, y puesto que el estado democrático se muestra abierto a esas influencias y presiones, el resultado es que las decisiones efectivas reflejan muy diferentes intereses y perspectivas, llegándose así a una situación de equilibrio en el sistema social: todos los grupos acceden de algún modo al poder político, por lo que este se hace fragmentado y difuso. La segunda aproximación requiere de una coalición de intereses sociales que la sustente.

1.7 Intereses grupos de presión.

Cuando formulamos preguntas tales: ¿qué factores conducen a la formación de un grupo de interés?, ¿ qué es lo que determina su influencia?. Son representantes de interés de los miembros de una organización, así nos encontramos inmediatamente ante la necesidad de proceder simultáneamente a tres niveles de análisis. Estos tres niveles son:

1. El de la voluntad, el de la consciencia, el sentido de la identidad colectiva y

los valores de los miembros integrantes de los grupos de interés.

2. El de la estructura de la oportunidad socioeconomica de la sociedad en cuyo

seno aparece y actuá ese grupo de interés.

3. El de las formas y prácticas institucionales que proporcionan al grupo de

interés el sistema político y que le confieren un status particular como base para sus actuaciones. Estos podrían ser tres elementos que determinasen conjuntamente la forma y el contenido

del sistema de representación de intereses, las políticas que asignan un determinado status a los grupos de interés, que les conceden ciertas funciones públicas o semipúblicas.

1.8 Control de los grupos de presión.

La influencia de los grupos de interés es tan notable que podríamos plantearnos la pregunta de si estos deben estar o no controlados. Aquí se pueden establecer reglas para el funcionamiento de estas organizaciones. Algunos medios de control: --Establecimiento de un registro de Lobbies. --Identificación de los representantes de los grupos parlamentarios. --Declaración de ayudas financieras. --Creación de poderes. --Establecimiento de reglas de representación democrática dentro de los grupos de presión. Esta clasificación de actuaciones de control incluso se puede quedar corta.

1.9 Lobbies en España/ Europa.

Empresas, organizaciones, ONG, todos “hacen lobby” para defender sus intereses. Las grandes empresas españolas cuentan con profesionales destinados a labores de lobby dentro de su estructura, en los departamentos de Relaciones Internacionales. Pero también trabajan en coordinación con agentes de comunicación. Las instituciones europeas han creado un registro de lobbies donde están acreditados al menos cuarenta empresas y órganos de gobierno españoles. Los lobbistas tienen la obligación de declarar su listado de clientes.

*11 Principales preguntas sobre lobbies.

1. ¿Qué es un lobby? Es un anglicismo que está definido como “el grupo de personas

influyentes, organizado para presionar a favor de determinados intereses”.

2. ¿Quién son o pueden ser un lobby? Desde las grandes empresas hasta una pequeña

asociación.

3. ¿Cuántos hay en España? Toda empresa, asociación o grupo puede llegar a se lobby

si sus intereses están en juego.

4. ¿Quienes son sus principales clientes? Según los expertos, inmobiliaria, bancos,

eléctricas y en general empresas del país.

5. ¿Qué persiguen? Conseguir que sus intereses no se vean perjudicados y en el mejor

de los casos, que la acción política les beneficie lo máximo posible.

6. ¿Como funcionan? Los profesionales del lobby hacen un seguimiento de la accion

En 1997 "el Consejo de Estado, órgano consultivo del Gobierno, pidió suavizar el control sobre el negocio de la multipropìedad (...), tras admitir que había recibido presiones del lobby del empresarial que controla este sector". La fusión entre 1991 y 1994 de las compañías eléctricas Hidrola e Iberduero que dio lugar a Iberdrola conseguida por el periodista Antonio Navalón. Por esta operación el intermediario cobró más de 7.300 millones de pesetas gracias a conseguir la aprobación de los ministros Aranzadi y Solchaga, que en un principio se oponían a la operación. Este mismo personaje estuvo involucrado en el escándalo conocido como "Argentia Trust" al declarar Mario Conde que le pagó 600 millones de pesetas para que hiciera de intermediario entre la Corporación Banesto y el Gobierno socialista con el fin de conseguir exenciones fiscales. La influencia alcanzada por el lobby catalán formado en torno al Círculo de Economía de Barcelona y presidido por el a posteriori ministro del PP Josep Piqué, que se propuso -y se puede decir que alcanzó- conseguir una mayor presencia de los sectores catalanistas en las instituciones del Gobierno central, así como una propagación de un modelo liberal de mercado en el terreno económico. Para Klaus von Beyme, a grandes rasgos, se pueden diferenciar cinco clases de grupos de presión principales:

  • Organizaciones económicas de inversores: las más influyentes son los grupos de interés de los inversores de capital. Su función original era la de ejercer influencia sobre las decisiones gubernamentales. Sin embargo, la presión de los sindicatos les obligaron a ejercer una segunda: la de interlocutores válidos de los sindicatos en la lucha por los salarios. Disponen de una gran capacidad mediática y de presión.
  • Sindicatos: son las organizaciones que defienden los intereses de los trabajadores. Junto con el Gobierno y la patronal forman la tríada de los actores sociales. En España, los más importantes son dos sindicatos mayoritarios UGT y CC.OO. de ámbito estatal y dos que se hallan en sus respectivas comunidades, Convergencia Intersindical Gallega (CIG) y Solidaridad de Trabajadores Vascos (ELA-STV).
  • Grupos de profesionales y de trabajadores independientes: los grupos de interés más importantes de este grupo son las uniones de agricultores, las organizaciones de artesanos y las asociaciones de profesiones liberales.
  • Asociaciones promocionales, grupos de iniciativas privadas, grupos al servicio de intereses públicos. Defienden intereses más ideológicos que económicos. Un caso paradigmático en España, y en tantas otras partes, es el de la Iglesia católica.
  • Asociaciones políticas: entre las que se incluyen tanto a comunidades como los países y municipios. Asimismo se incluyen asociaciones semiestatales, como las asociaciones científicas, academias, la Cruz Roja, asociaciones de funcionarios públicos y asociaciones de ciudadanos. Siguiendo la clasificación de Medina vamos a incluir un tipo más de grupo de presión que cada día cobra más importancia en nuestra sociedad, son los think-tanks. Estos colectivos operan en torno al concepto de estrategia. "Investigan la realidad y planifican el futuro, pero no pocas veces son sospechosos de fabricar una verdad concreta para poder dominar el futuro". Se pueden clasificar

los think-tanks en (Cardeñosa, 2007):

  • Centros de estudios. Colectivos que se dedican a elaborar informes sobre temas de actualidad y prospecciones de futuro en relación a lo social o estratégico. A menudo sus trabajos están relacionados con un campo concreto. Un ejemplo es el CSIS (Center for Strategical and International Studies) de Estados Unidos; en España el Centre d'Estudies Jordi Pujol.
  • Fundaciones. En muchas ocasiones están asociados a una empresa transnacional o son la extensión de algún personaje relevante y admirado en campos relacionados con el conocimiento. Ejemplos de lo dicho son las fundaciones Ford y Einstein, respectivamente; en el caso español tenemos la fundación FAES (ligada al Partido Popular y presidida por José María Aznar), la Fundación Alternativas (ligada al PSOE y presidida por el ex-ministro socialista Jesús Caldera), o FEDEA (Fundación de Estudios de Economía Aplicada).
  • Grupos académicos. Son grupos que nacen como una iniciativa académica en las universidades y su objeto es el estudio metódico de las realidades del mundo. Por ejemplo, la Institución Hoover.
  • Multinacionales del pensamiento. El autor incluye en este tipo a asociaciones como el Club Bildenberg o la Comisión Trilateral pese a no ser think-tanks en sentido estricto.
  • Agencias de intoxicación. Empresas de relaciones públicas contratadas por el gobiernos o grandes empresas para llevar a cabo campañas de publicidad o propaganda. Su relación con los lobbies es muy grande. Un ejemplo de agencia de intoxicación es Rendon Group, contratada por Estados Unidos para concienciar a la población de la necesidad de atacar Iraq en el año 2003.
  • Comisiones administrativas. Creadas por las instituciones con un objetivo concreto, funcionan como puente entre el poder y los think-tanks propiamente dichos. El llamado Equipo B cuya función era concienciar al pueblo norteamericano del peligro que suponía la URSS es un ejemplo de este tipo de comisiones.
  • Grupos "clandestinos". Formados por personas que se reúnen durante un período limitado de tiempo para diseñar acciones de cara a un futuro inmediato Habitualmente sus miembros forman parte de otro grupo mayor. Siguiendo la dinámica del manual de la asignatura vamos a analizar la evolución de los tres principales grupos de presión en él recogidos, los sindicatos y organizaciones empresariales, la Iglesia y las Fuerzas Armadas.

2.1 Las organizaciones empresariales.

Las asociaciones de empresarios en España se empezaron a formar, junto con los sindicatos de trabajadores, a partir de la ley que aprobaba su creación en el año 1977. Estas asociaciones se han caracterizado desde un principio, siguiendo el modo europeo, no como organizaciones de productores o distribuidores, sino como asociaciones de oposición a los sindicatos de trabajadores. Es decir, destacan por su marcado perfil "reactivo". Existen una gran cantidad de asociaciones empresariales, pero entre todas ellas destaca

proporcionalidad entre cotizaciones y prestaciones". Ambas reivindicaciones se vieron plasmadas en dos huelgas generales, en 1985 y 1988, obligando la segunda a un cambio en el modelo económico propuesto para el PSOE hacia unas políticas más redistributivas. Posteriormente, ya con el Partido Popular en el poder, en el año 1996 el Gobierno de José María Aznar recuperó el diálogo social con los sindicatos debido a su necesidad de apoyos sociales. El diálogo se volvió a romper con la mayoría absoluta conseguida por Aznar en el año 2000 que llevó a este gobierno a la imposición de sus políticas de forma unilateral, sin consensuarlo con los sindicatos. La respuesta de éstos fue la convocatoria de la huelga general en junio de 2002. Con la vuelta del Partido Socialista al poder en el año 2004, y en un contexto de bonanza económica, la conflictividad social se redujo hasta la entrada de la crisis económica de 2008. Esta crisis , y la fuerte presión de la Unión Europea, obligó al Gobierno de Zapatero a tomar durísimas medias de recorte en gasto social así como una reforma del mercado de trabajo en 2010 que provocó una nueva convocatoria de huelga. Aún más recientemente, con la nueva mayoría absoluta obtenida por el Partido Popular de Mariano Rajoy y la nueva -y durísima- reforma laboral promulgada a los dos meses de llegar al Gobierno, y con unos términos muy cercanos a los planteamientos promulgados por la CEOE, se convocó otra huelga general para el 29 de marzo de 2012. Ante una nula perspectiva de salida de la crisis y las políticas de corte neoliberal que se están implantando en toda Europa, basadas en recortes del gasto público y austeridad presupuestaria, nos encontramos en una etapa de conflictividad social creciente y que puede explotar violentamente en cualquier momento.

2.3 Iglesia y Fuerzas Armadas.

Estas dos instituciones, que fueron las más importantes durante el régimen franquista, han ido perdiendo progresivamente poder desde la transición hasta la actualidad. Ambas se han ido apartando de la vida política española pasando de "gobernar activamente" a incluirse en la sociedad como meros grupos de presión, manteniendo una fuerte influencia pero en nada comparable a la que tuvieron durante la dictadura. La estrategia de la Iglesia durante la transición fue la de "mantener una actitud de independencia frente a las distintas fuerzas políticas, no propiciar la creación de un partido confesional ni de un bloque político católico y de admitir, con ciertas limitaciones, la libertad de opción política y de voto de los fieles". Sí se hizo patente la influencia de la Iglesia en la redacción de la Constitución, que contempla el principio de cooperación entre Estado y las confesiones religiosas del que se deduce la necesidad jurídica por parte del Estado "de reconocer, garantizar e incluso promocionar el factor religioso". Un ejemplo claro de esto es la obligación que tiene el estado de subvencionar los centros educativos privados y garantizar el derecho de los padres a la formación religiosa de sus hijos. La presencia de la Iglesia en la política se ha limitado a sus protestas cuando los diferentes gobiernos han legislado sobre cuestiones que le afectan directamente, cuestiones tales como el aborto, el divorcio o el matrimonio. Esta fue la causa del abandono de la Iglesia a UCD cuando su gobierno empezó a promulgar una serie de leyes de carácter más progresista, así como de su rechazo frontal a los planteamientos de la izquierda, tanto del PSOE como del Partido Comunista.

Por su parte, las FF.AA. tuvieron un papel importantísimo durante la transición democrática en España, "hasta el extremo de que no es exagerado sostener que la transición no es otra cosa que una transferencia definitiva del poder de los militares a los civiles, retirándose aquéllos a los cuarteles en el marco de un ordenamiento constitucional cuya emergencia tutelaban". Este proceso no siempre fue fácil puesto que, al menos, se produjeron cinco intentonas de golpes de Estado provocados por militares golpistas, siendo el más famoso el del 23-F en 1981. Su influencia en el proceso constituyente se hizo patente en la modificación de hasta tres artículos: "no se prohibieron los Tribunales de Honor en el ámbito de la Administración militar, se modificó el artículo 30 en lo que se refiere a la objeción de conciencia, y la abolición de la pena de muerte no se incluyó en el proyecto aprobado por el Congreso, teniendo que conseguirlo el Senado". La profesionalización de las fuerzas armadas aprobada por el Gobierno de José María Aznar, que incluía la eliminación del servicio militar obligatorio en el año 2000, ha hecho que los militares se centren en su actividad y abandonen sus pretensiones de influir en la vida política del país.

3. Tipos de lobbies. En EE.UU, primer actor mundial en el resguardo de lobbies y grupos de presión, cinco sectores ocupan el mayor porcentaje de esta inversión. La industria militar: considerada como uno de los lobbies más poderosos del mundo. Su impacto se plasma en el llamado Triángulo de Hierro formado por el Pentágono, los contratistas militares y los lobbistas. Los “peces gordos de esta industria son las multinacionales Lockheed Martin, Boeing y General Dynamics. Lockheed Martin es el principal agente del poder del lobby en la industria de Defensa. En segundo lugar cabría destacar al grupo de las energías renovables, que obtiene apoyo de la Casa Blanca, aunque su potencia económica sea mucho menor. El lobby del petróleo y el del carbón en EE UU tienen tal influencia que se les considera claves en las reiteradas negativas de Washington a unirse al resto de países avanzados en la firma del protocolo de Kioto y en la lucha contra el cambio climático, medidas que chocarían de frente contra los intereses de las multinacionales energéticas. Las petroleras más poderosas son las llamadas supermajor : las estadounidenses ExxonMobil y Chevron, la británica BP, la británico-neerlandesa Royal Dutch Shell o la francesa Total. Fuera de Estados Unidos cobran fuerza la china CNPC o la rusa Gazprom, pero en éstas la presión es completamente diferente porque son públicas o semipúblicas. Por su parte, los lobbies financieros perdieron, tras el estallido de la crisis económica en 2008, gran parte del poder que les permitía ser jueces en la regulación bancaria. Washington no les ha cerrado las puertas del todo, pero tampoco les concede las mismas libertades. Wall Street confía hoy día en los casi 500 millones de dólares que se gasta cada año en cabildeo para volver a conquistar a los legisladores. En Europa, el lobby financiero más activo en estos momentos es quizá el Instituto Internacional de Finanzas que representa a las entidades bancarias en las negociaciones de la quita de la deuda griega. El lobby sanitario, y por extensión, el de las medidas antitabaco, antialcoholismo, etc. es el

encargan de ejercer presión tanto al gobierno estatal, como a gobiernos extranjeros, a organizaciones internacionales, etc. influyendo en la toma de sus decisiones. Dentro de los sectores más influidos por el gremio lobista, cabe destacar a las patronales o sindicatos de trabajadores. Sus grupos de presión tratan de influir en la regulación laboral, las leyes de contratación y las relaciones entre empresas tanto públicas como privadas. En muchos países es el propio estado el que se encarga de agenciarse una serie de lobbies a los que otorgan privilegios frente a terceros. Los ecologistas también ejercen presión a terceros. Su objetivo, generalmente, se basa en modificar determinadas leyes medioambientales, promover políticas respetuosas con el medio ambiente e incidir en desregulaciones en materia sanitaria y humanitaria. Sus principales apoyos los encuentran en las ONG, en grandes organismo gubernamentales y agencias de medio ambiente, y en las empresas interesadas en fomentar la misma causa. El sector armamentístico también posee sus lobbies. Empresas armamentísticas o entidades que pueden beneficiarse de un conflicto bélico, como las aeronáuticas, los fabricantes de armas, de tanques, etc. presionan para lograr contratos armamentísticos y vía libre en distintas zonas de guerra para que se ejecuten los ataques. Frente a este lobby cabría destacar al opuesto, a las empresas que se nutren de algún modo en tiempo de paz. Son grupos que presionan para evitar guerras y conflictos y lo constituyen, principalmente, organizaciones no gubernamentales pacifistas, o bien empresas del sector hotelero y de servicios de artículos de lujo que buscan evitar el enfrentamiento en sus lugares de ocio.

4. Lobbies y medios de comunicación. En cuanto a la relación con los medios de comunicación los lobbistas han de tener en cuenta la alianza con la prensa ya que ellos influyen sobre el tratamiento de la información. Son la clase política y los altos funcionarios de estado los principales generadores de información y los que a su vez necesitan de los medios para ser promovidos en las pantallas de televisión o en primeras páginas de los periódicos.

4.1 El poder de los medios.

Murdock y Golding analizan analiza los modelos de propiedad y control de las industrias de los medios y las implicaciones que eso tiene sobre la clase dominante. Además de estas diferencias compensatorias entre los medios de comunicación se muestran mecanismos equiparadores de las actuaciones. Este aspecto ha sido remarcado por Bagdikian al señalar que aparecen un cierto número de fuerzas que combinadas de manera variable pueden llegar a modelar las informaciones: los hábitos profesionales, las convenciones recibidas, el gusto personal del director, la existencia de centros de información, las presiones de las secciones comerciales sobre el contenido y todo aquello que pueda penetrar en la lógica de los medios de comunicación. Para Murdock y Golding el proceso de concentración no sólo se produce entre sectores de la industria de la comunicación sino también en la “importancia de las emergentes relaciones entre dos sectores”. Eso implica una “tendencia de las empresas líderes de la economía a adquirir una proporción cada vez mayor de la totalidad de los medios de producción”. El papel de los medios de comunicación se decanta hacia dos tendencias: hacia la concentración e incremento de la diversificación. Ese fenómeno se ha ido incrementado en las

últimas décadas con una mayor concentración de los medios y los intentos de los poderes nacionales e internacionales por regular los procesos de concentración. Disponer de los medios de comunicación significa, en la actualidad, poseer un poder social, no tanto por el contenido que transmiten sino por el ambiente que crea, la atención y el mimetismo que despierta. El medio actúa como un espejo que refleja la realidad social y, al mismo tiempo, es el lugar en el que se crea ésta. La intensa presencia de los medios de comunicación y su influencia ha posibilitado que se profiera mucho sobre su poder y de las funciones y posiciones que ocupan en la dinámica política. Desde definidos como cuarto poder hasta contrapoder, pasando por la influencia que pueden ejercer sobre los decisores públicos como sujetos que manifiestan públicamente las opiniones de los ciudadanos, los mass media son el centro informativo de una sociedad cada vez más compleja. Tom Burns habla del gran poder de los medios de comunicación y de la capacidad invasora de unos pocos medios de comunicación que llegan a millones de individuos. Citando a Aspinall, señala que la “proliferación de los periódicos ha producido una revolución gradual en nuestro gobierno, al aumentar la cantidad de los que de un modo u otro opinan sobre los asuntos públicos”. Este proceso ha aumentado de manera exponencial con la irrupción de internet y la supresión de las barreras de entrada en la elaboración de los contenidos informativos. Este autor señala que se ha producido una gran “disminución de la cantidad y variedad de los medios por los cuales puede manifestarse la opinión pública, junto con un control más firme y extenso por profesionales: políticos profesionales, periodistas profesionales, locutores profesionales y publicistas profesionales. Eso significa que unos temas que se encuentran en una “franja de consenso”, por lo que la información se encuentra más restringida y dentro de unos límites conceptuales propios de las élites políticas, económicas y periodísticas. El poder de los medios consiste en preguntarse “con qué efectividad los medios masivos pueden alcanzar objetivos sobre otras personas a voluntad de quienes los dirigen, poseen o controlan, y quien es se valen de ellos para canalizar sus mensajes. En su forma moderna, el juego político se organiza y estructura, de manera creciente, sobre la opinión pública y la contienda política de aspecto simbólico tiende a reducirse significativamente en la batalla por conquistar la opinión. Los grupos sociales intentan apropiarse de las intenciones de esta opinión pública para presentarse ante los poderes públicos como representantes de ésta y defensores de sus pretensiones. Uno de los puntos esenciales de la dominación reside en los mecanismos principalmente de orden simbólico, ya que la acción política más importante se muestra de manera subrepticia y solapada y consiste, sobre todo, en la imposición de sistemas de clasificación del mundo. Sobre estas categorizaciones cognitivas, Schumpeter remarcó que toda actividad política necesita acumular un capital simbólico hecho de crédito y confianza que le permita incidir legítimamente sobre las decisiones políticas.

4.2 ¿Por qué controlar los medios?

En primer lugar para atraer la atención y dirigirla hacia problemas, soluciones o personas. Esta lucha informativa y simbólica se expone como la actuación de numerosos actores políticos, con la pretensión de hacer triunfar su visión acerca de la situación coetánea. Así, para Champagne en los años 60, los estudios elaborados por los especialistas de la ciencia política ya señalaban y remarcaban las estrategias de las minorías activas y organizadas, que pretendían influir sobre las

grupo es el requisito previo para el sustento y legitimidad social.

  • en determinadas situaciones pueden propugnar la movilización del público, en general, y de sus miembros, en particular, para proponer apoyo comunitario que permita una mejor implementación de las demandas realizadas a los poderes públicos.
  • presentan una actividad de cohesión psíquica sobre el conjunto de sus miembros, que les hace participar de una agrupación común. Este sentimiento de pertenencia es significativo en unas sociedades participadas por un alto grado de individualismo.
  • cuando ejecutan determinadas diligencias sobre los medios de comunicación una de las premisas consiste en la intención de educar a los receptores sobre las temáticas de la asociación y su problemática. Función a medio y largo plazo que pretende predisponer los comportamientos colectivos a una aceptación, comprehensión e interiorización de los objetivos grupales.
  • el conflicto social también encuentra un reflejo en las luchas que se establecen entre las fuentes informativas para poder incidir en el sistema comunicativo. Del conjunto de acontecimientos acaecidos únicamente se exhiben unos limitados, por lo que cada organización intenta que sus propuestas tengan un eco mediático. Además irradiar socialmente los objetivos propios, consigue restringir el acceso (cualitativo y cuantitativo) de otras coligaciones que pueden mostrarse como rivales.
  • en el momento en que se alcanza penetrar en el contenido redaccional de los medios se debe intentar que la imagen reflejada sea favorable. No importa tanto obtener un grado de éxitos alto sino que las apariciones sean cualitativamente positivas.
  • presentar y propugnarse como organización dedicada a una temática determinada permite que los interlocutores (individuos y medios) enmarquen a la coligación en la citada cuestión, que posteriormente coadyuva a obtener una cierta monopolización de la actividad concurrente.
  • las diligencias anteriores poseen la escatología de alcanzar la aquiescencia de los medios, individuos y poderes públicos que legitiman las acciones implementadas por la agrupación. De esta manera, el grupo de presión deviene en sujeto a consultar y escuchar en su ámbito de aplicación.
  • respecto al sistema político, transmiten una imagen de la opinión pública que ofrece apoyo a las peticiones asociativas, consiguiendo así una fuerza mucho más amplia que la real. Se debe pensar que mostrarse en el espacio informativo confiere la posibilidad de ofrecer una imagen pública de representatividad del grupo, pero además es una pieza clave para evaluar el grado de sustento social a las deprecaciones del grupo. Las funciones establecidas no es necesario que se conciten plenamente sino que, en algunos momentos, prevalecen unos elementos sobre otros. Además tampoco pretenden establecer un criterio jerárquico entre las funcionalidades concurrentes sino que la coyuntura puede demandar incidir unas, al mismo tiempo que se esquivan otras. Toda esta incidencia sobre los medios comunicativos persigue la finalidad de servirse de su proceso comunicativo que transmite influencia y que ésta se configura como una presión que pretende modificar las actitudes y comportamientos de los sujetos, ya sean privados o públicos, para disponerlos en consonancia con las impetraciones y teleología asociativa. En tercer lugar, en algunas circunstancias los medios pueden ser un canal para la persuasión y la movilización. Toda estrategia sobre la opinión pública es irrealizable bajo aspiraciones maximizadoras ya que existen factores que condicionan la consecución de los objetivos:
  • la presencia de otros grupos con intereses y objetivos contradictorios. Factor recurrente en una sociedad caracterizada por el gran número de asociaciones sociales que integra a grupos con intereses concomitantes pero, al mismo tiempo, surgen otros con pretensiones

divergentes y contradictorias. Como señala Gomis “el medio absorbe y transforma informaciones procedentes de una gran red de asociaciones, sociedades, grupos de interés,...que integran el tejido social. El diario recoge, interpreta, valora y comunica informaciones procedentes de los colegios profesionales, cámaras económicas, asociaciones, sindicatos, etc. Cuando hace eso presenta una imagen de la vida social en su riqueza y contradicciones”.

  • existencia de diversas posibilidades de acción que permiten desarrollar las actividades más adecuadas a las características intrínsecas del grupo, según su escatología temática.
  • la limitación de los recursos disponibles exige que el grupo ejecute un análisis endógeno previo a la diligencia para incidir de la manera más favorable.

4.3 Poder de Lobby Gay en Hollywood por Michael Medved

Este artículo es una versión adaptada de su intervención en el simposio "Homosexuality and American Public Life", organizado por el American Public Philosophy Institute en 1997. Por qué Holliwood promueve la causa "gay". Es fácil notar que en los medios de comunicación, en especial la televisión y el cine, últimamente abundan los personajes y argumentos homosexuales. No es necesario suponer una especie de conspiración. Simplemente, el movimiento gay está librando enérgicamente una batalla de opinión pública. El crítico de cine y televisión Michael Medved explica cómo es la estrategia gay. Quisiera abordar tres cuestiones fundamentales con respecto a los medios de comunicación, en especial el cine y la televisión, y su modo de tratar el tema de los homosexuales y la homosexualidad. La primera cuestión es si los mensajes negativos contra la familia que muchos observadores detectan en los medios se deben sobre todo o en gran medida a la desproporcionada presencia de homosexuales en puestos de influencia en los mismos medios. Tras la publicación de recientes biografías, resulta bastante claro que el gran actor, cómico y cantante Danny Kaye era bisexual. Tuvo diversas relaciones y murió de SIDA, enfermedad que contrajo, al parecer, a causa de una transfusión sanguínea. El hecho de que Danny Kaye fuese bisexual no constituye para mí, de ninguna manera, un motivo para privar a mis hijos de que disfruten con sus estupendas películas. Lo mismo ocurre en el caso de Howard Ashman, que también murió de SIDA y que era un homosexual declarado: fue uno de los creadores más destacados de La Bella y la Bestia (Beauty and the Beast), en mi opinión una de las mejores películas infantiles de los últimos tiempos. Sería injusto, impropio y engañoso culpar a los gays de las películas repugnantes que produce Hollywood. Los que las hacen son, en su gran mayoría, heterosexuales acérrimos. Presión más que presencia El problema en Hollywood no es la presencia gay, sino la presión gay. Y esa presión es ejercida, en buena medida, por gente ajena a la industria cinematográfica.