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Asignatura: Sistema Mundial de la Información, Profesor: David Álvarez Rivas, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM
Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones
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***** Principales preguntas.
1. Descripción e información de lobbies.
Un lobby es un grupo de personas que intentan influir en las decisiones de poder ejecutivo o legislativo en favor de determinados intereses. La actividad que realizan los lobbies se denomina: lobbying. Los lobbies no suelen participar de manera directa o activamente en política, así no suelen formar su propio partido, pero si que procuran ganarse la complicidad de algún grupo político que pueda terminar aceptando o defendiendo los objetivos del lobby. Hoy en día se habla cada vez más del poder en ciertos grupos de influencia del gobierno. El termino inglés que define a lobby es una entrada. En el Reino Unido también se usa para referirse a los salones del parlamento inglés donde los diputados se reúnen con el público. De ahí viene otra palabra inglesa, lobbyist que refería originalmente a aquellas personas que esperaban a un político en el lobby del parlamento con intención de influir sus votos. El término lobby llegó a ser usado para un grupo de cabilderos que trabajaban por la misma causa.
El término lobby hace referencia a la actividad orientada a influir en decisiones legislativas y políticas en función de los intereses de determinados grupos de personas, institucione o empresas. El lobby es una actividad consolidada en los Estados Unidos donde esta forma de defensa y promoción de intereses particulares frente a los poderes públicos hunde sus raíces en el “derecho de pedir” introducido en la Constitución de los Estados Unidos a través de su primera enmienda. El ejercicio del lobby se encuentra regulado a través de un conjunto de normas que atiendan a un objetivo de transparencia, de manera que la actividad del lobby sea conocida y reconocida, la identidad del grupo de interés al que representa sea pública, y sus relaciones con los altos cargos de los poderes ejecutivo y legislativo se rijan por una normas éticas. Adicionalmente, existe un régimen de incompatibilidades que establece límites a la actuación de cargos públicos que pasan a la actividad de lobby, para en algunos casos incluso volver a la Administración posteriormente de un mecanismo conocido como revolving door. En Europa se estima que hay más de 15.000 lobbistas con residencia en Bruselas y, más de 2.500 oficinas permanentes en la capital belga que representan intereses de grupos concretos. Una empresa tiene que registrarse en el registro dicha información incluye la identificación del lobby, las áreas en las que se desarrolla su labor, las iniciativas legislativas sobre las que han ejercido como lobby, así como los ingresos anuales derivados de la actividad de lobby. Los lobbies registrados disfrutan de libre acceso a las instalaciones del Parlamento y Comisión para poder así desarrollar su labor, la cual siempre deberá regirse por el código de conducta aprobado por el Registro, el cual establece que en sus relaciones con las instituciones de la UE, miembros, directivos y otro personal de la Comisión o del Parlamento, los lobbies:
Podemos definir a los grupos de presión como aquellas organizaciones de individuos que teniendo en común determinados intereses se esfuerzan por influir en la elaboración y la ejecución de la política económica con el objetivo de asegurar la protección o la promoción de los mismos. Estos grupos de presión configuran un “poder autónomo” buscando políticas que le beneficien y tratando de crear una opinión pública que les favorezca. De una forma concreta demandan regulaciones económicas que les protejan y promocionen socialmente.
Podríamos decir que en un principio, la corriente Marxista podría tener cabida aquí, si considerásemos entre los grupos a las clases sociales. Pero no es entorno a las clases, sino a la importancia de los grupos de interés, donde la mayoría de estos análisis hacen hincapié, si bien entre ellos hemos de distinguir dos vías de interpretación diferentes: La primera es el enfoque pluralistas, que desde hace varias décadas ha incidido intensamente en la teoría política aceptada, sobre todo en Estados Unidos, de acuerdo con su punto de vista en las sociedades democráticas una gran diversidad de grupos rivalizan por influenciar las decisiones especificas de política pública, y puesto que el estado democrático se muestra abierto a esas influencias y presiones, el resultado es que las decisiones efectivas reflejan muy diferentes intereses y perspectivas, llegándose así a una situación de equilibrio en el sistema social: todos los grupos acceden de algún modo al poder político, por lo que este se hace fragmentado y difuso. La segunda aproximación requiere de una coalición de intereses sociales que la sustente.
Cuando formulamos preguntas tales: ¿qué factores conducen a la formación de un grupo de interés?, ¿ qué es lo que determina su influencia?. Son representantes de interés de los miembros de una organización, así nos encontramos inmediatamente ante la necesidad de proceder simultáneamente a tres niveles de análisis. Estos tres niveles son:
los valores de los miembros integrantes de los grupos de interés.
seno aparece y actuá ese grupo de interés.
interés el sistema político y que le confieren un status particular como base para sus actuaciones. Estos podrían ser tres elementos que determinasen conjuntamente la forma y el contenido
del sistema de representación de intereses, las políticas que asignan un determinado status a los grupos de interés, que les conceden ciertas funciones públicas o semipúblicas.
La influencia de los grupos de interés es tan notable que podríamos plantearnos la pregunta de si estos deben estar o no controlados. Aquí se pueden establecer reglas para el funcionamiento de estas organizaciones. Algunos medios de control: --Establecimiento de un registro de Lobbies. --Identificación de los representantes de los grupos parlamentarios. --Declaración de ayudas financieras. --Creación de poderes. --Establecimiento de reglas de representación democrática dentro de los grupos de presión. Esta clasificación de actuaciones de control incluso se puede quedar corta.
Empresas, organizaciones, ONG, todos “hacen lobby” para defender sus intereses. Las grandes empresas españolas cuentan con profesionales destinados a labores de lobby dentro de su estructura, en los departamentos de Relaciones Internacionales. Pero también trabajan en coordinación con agentes de comunicación. Las instituciones europeas han creado un registro de lobbies donde están acreditados al menos cuarenta empresas y órganos de gobierno españoles. Los lobbistas tienen la obligación de declarar su listado de clientes.
influyentes, organizado para presionar a favor de determinados intereses”.
asociación.
si sus intereses están en juego.
eléctricas y en general empresas del país.
de los casos, que la acción política les beneficie lo máximo posible.
En 1997 "el Consejo de Estado, órgano consultivo del Gobierno, pidió suavizar el control sobre el negocio de la multipropìedad (...), tras admitir que había recibido presiones del lobby del empresarial que controla este sector". La fusión entre 1991 y 1994 de las compañías eléctricas Hidrola e Iberduero que dio lugar a Iberdrola conseguida por el periodista Antonio Navalón. Por esta operación el intermediario cobró más de 7.300 millones de pesetas gracias a conseguir la aprobación de los ministros Aranzadi y Solchaga, que en un principio se oponían a la operación. Este mismo personaje estuvo involucrado en el escándalo conocido como "Argentia Trust" al declarar Mario Conde que le pagó 600 millones de pesetas para que hiciera de intermediario entre la Corporación Banesto y el Gobierno socialista con el fin de conseguir exenciones fiscales. La influencia alcanzada por el lobby catalán formado en torno al Círculo de Economía de Barcelona y presidido por el a posteriori ministro del PP Josep Piqué, que se propuso -y se puede decir que alcanzó- conseguir una mayor presencia de los sectores catalanistas en las instituciones del Gobierno central, así como una propagación de un modelo liberal de mercado en el terreno económico. Para Klaus von Beyme, a grandes rasgos, se pueden diferenciar cinco clases de grupos de presión principales:
los think-tanks en (Cardeñosa, 2007):
Las asociaciones de empresarios en España se empezaron a formar, junto con los sindicatos de trabajadores, a partir de la ley que aprobaba su creación en el año 1977. Estas asociaciones se han caracterizado desde un principio, siguiendo el modo europeo, no como organizaciones de productores o distribuidores, sino como asociaciones de oposición a los sindicatos de trabajadores. Es decir, destacan por su marcado perfil "reactivo". Existen una gran cantidad de asociaciones empresariales, pero entre todas ellas destaca
proporcionalidad entre cotizaciones y prestaciones". Ambas reivindicaciones se vieron plasmadas en dos huelgas generales, en 1985 y 1988, obligando la segunda a un cambio en el modelo económico propuesto para el PSOE hacia unas políticas más redistributivas. Posteriormente, ya con el Partido Popular en el poder, en el año 1996 el Gobierno de José María Aznar recuperó el diálogo social con los sindicatos debido a su necesidad de apoyos sociales. El diálogo se volvió a romper con la mayoría absoluta conseguida por Aznar en el año 2000 que llevó a este gobierno a la imposición de sus políticas de forma unilateral, sin consensuarlo con los sindicatos. La respuesta de éstos fue la convocatoria de la huelga general en junio de 2002. Con la vuelta del Partido Socialista al poder en el año 2004, y en un contexto de bonanza económica, la conflictividad social se redujo hasta la entrada de la crisis económica de 2008. Esta crisis , y la fuerte presión de la Unión Europea, obligó al Gobierno de Zapatero a tomar durísimas medias de recorte en gasto social así como una reforma del mercado de trabajo en 2010 que provocó una nueva convocatoria de huelga. Aún más recientemente, con la nueva mayoría absoluta obtenida por el Partido Popular de Mariano Rajoy y la nueva -y durísima- reforma laboral promulgada a los dos meses de llegar al Gobierno, y con unos términos muy cercanos a los planteamientos promulgados por la CEOE, se convocó otra huelga general para el 29 de marzo de 2012. Ante una nula perspectiva de salida de la crisis y las políticas de corte neoliberal que se están implantando en toda Europa, basadas en recortes del gasto público y austeridad presupuestaria, nos encontramos en una etapa de conflictividad social creciente y que puede explotar violentamente en cualquier momento.
Estas dos instituciones, que fueron las más importantes durante el régimen franquista, han ido perdiendo progresivamente poder desde la transición hasta la actualidad. Ambas se han ido apartando de la vida política española pasando de "gobernar activamente" a incluirse en la sociedad como meros grupos de presión, manteniendo una fuerte influencia pero en nada comparable a la que tuvieron durante la dictadura. La estrategia de la Iglesia durante la transición fue la de "mantener una actitud de independencia frente a las distintas fuerzas políticas, no propiciar la creación de un partido confesional ni de un bloque político católico y de admitir, con ciertas limitaciones, la libertad de opción política y de voto de los fieles". Sí se hizo patente la influencia de la Iglesia en la redacción de la Constitución, que contempla el principio de cooperación entre Estado y las confesiones religiosas del que se deduce la necesidad jurídica por parte del Estado "de reconocer, garantizar e incluso promocionar el factor religioso". Un ejemplo claro de esto es la obligación que tiene el estado de subvencionar los centros educativos privados y garantizar el derecho de los padres a la formación religiosa de sus hijos. La presencia de la Iglesia en la política se ha limitado a sus protestas cuando los diferentes gobiernos han legislado sobre cuestiones que le afectan directamente, cuestiones tales como el aborto, el divorcio o el matrimonio. Esta fue la causa del abandono de la Iglesia a UCD cuando su gobierno empezó a promulgar una serie de leyes de carácter más progresista, así como de su rechazo frontal a los planteamientos de la izquierda, tanto del PSOE como del Partido Comunista.
Por su parte, las FF.AA. tuvieron un papel importantísimo durante la transición democrática en España, "hasta el extremo de que no es exagerado sostener que la transición no es otra cosa que una transferencia definitiva del poder de los militares a los civiles, retirándose aquéllos a los cuarteles en el marco de un ordenamiento constitucional cuya emergencia tutelaban". Este proceso no siempre fue fácil puesto que, al menos, se produjeron cinco intentonas de golpes de Estado provocados por militares golpistas, siendo el más famoso el del 23-F en 1981. Su influencia en el proceso constituyente se hizo patente en la modificación de hasta tres artículos: "no se prohibieron los Tribunales de Honor en el ámbito de la Administración militar, se modificó el artículo 30 en lo que se refiere a la objeción de conciencia, y la abolición de la pena de muerte no se incluyó en el proyecto aprobado por el Congreso, teniendo que conseguirlo el Senado". La profesionalización de las fuerzas armadas aprobada por el Gobierno de José María Aznar, que incluía la eliminación del servicio militar obligatorio en el año 2000, ha hecho que los militares se centren en su actividad y abandonen sus pretensiones de influir en la vida política del país.
3. Tipos de lobbies. En EE.UU, primer actor mundial en el resguardo de lobbies y grupos de presión, cinco sectores ocupan el mayor porcentaje de esta inversión. La industria militar: considerada como uno de los lobbies más poderosos del mundo. Su impacto se plasma en el llamado Triángulo de Hierro formado por el Pentágono, los contratistas militares y los lobbistas. Los “peces gordos ” de esta industria son las multinacionales Lockheed Martin, Boeing y General Dynamics. Lockheed Martin es el principal agente del poder del lobby en la industria de Defensa. En segundo lugar cabría destacar al grupo de las energías renovables, que obtiene apoyo de la Casa Blanca, aunque su potencia económica sea mucho menor. El lobby del petróleo y el del carbón en EE UU tienen tal influencia que se les considera claves en las reiteradas negativas de Washington a unirse al resto de países avanzados en la firma del protocolo de Kioto y en la lucha contra el cambio climático, medidas que chocarían de frente contra los intereses de las multinacionales energéticas. Las petroleras más poderosas son las llamadas supermajor : las estadounidenses ExxonMobil y Chevron, la británica BP, la británico-neerlandesa Royal Dutch Shell o la francesa Total. Fuera de Estados Unidos cobran fuerza la china CNPC o la rusa Gazprom, pero en éstas la presión es completamente diferente porque son públicas o semipúblicas. Por su parte, los lobbies financieros perdieron, tras el estallido de la crisis económica en 2008, gran parte del poder que les permitía ser jueces en la regulación bancaria. Washington no les ha cerrado las puertas del todo, pero tampoco les concede las mismas libertades. Wall Street confía hoy día en los casi 500 millones de dólares que se gasta cada año en cabildeo para volver a conquistar a los legisladores. En Europa, el lobby financiero más activo en estos momentos es quizá el Instituto Internacional de Finanzas que representa a las entidades bancarias en las negociaciones de la quita de la deuda griega. El lobby sanitario, y por extensión, el de las medidas antitabaco, antialcoholismo, etc. es el
encargan de ejercer presión tanto al gobierno estatal, como a gobiernos extranjeros, a organizaciones internacionales, etc. influyendo en la toma de sus decisiones. Dentro de los sectores más influidos por el gremio lobista, cabe destacar a las patronales o sindicatos de trabajadores. Sus grupos de presión tratan de influir en la regulación laboral, las leyes de contratación y las relaciones entre empresas tanto públicas como privadas. En muchos países es el propio estado el que se encarga de agenciarse una serie de lobbies a los que otorgan privilegios frente a terceros. Los ecologistas también ejercen presión a terceros. Su objetivo, generalmente, se basa en modificar determinadas leyes medioambientales, promover políticas respetuosas con el medio ambiente e incidir en desregulaciones en materia sanitaria y humanitaria. Sus principales apoyos los encuentran en las ONG, en grandes organismo gubernamentales y agencias de medio ambiente, y en las empresas interesadas en fomentar la misma causa. El sector armamentístico también posee sus lobbies. Empresas armamentísticas o entidades que pueden beneficiarse de un conflicto bélico, como las aeronáuticas, los fabricantes de armas, de tanques, etc. presionan para lograr contratos armamentísticos y vía libre en distintas zonas de guerra para que se ejecuten los ataques. Frente a este lobby cabría destacar al opuesto, a las empresas que se nutren de algún modo en tiempo de paz. Son grupos que presionan para evitar guerras y conflictos y lo constituyen, principalmente, organizaciones no gubernamentales pacifistas, o bien empresas del sector hotelero y de servicios de artículos de lujo que buscan evitar el enfrentamiento en sus lugares de ocio.
4. Lobbies y medios de comunicación. En cuanto a la relación con los medios de comunicación los lobbistas han de tener en cuenta la alianza con la prensa ya que ellos influyen sobre el tratamiento de la información. Son la clase política y los altos funcionarios de estado los principales generadores de información y los que a su vez necesitan de los medios para ser promovidos en las pantallas de televisión o en primeras páginas de los periódicos.
Murdock y Golding analizan analiza los modelos de propiedad y control de las industrias de los medios y las implicaciones que eso tiene sobre la clase dominante. Además de estas diferencias compensatorias entre los medios de comunicación se muestran mecanismos equiparadores de las actuaciones. Este aspecto ha sido remarcado por Bagdikian al señalar que aparecen un cierto número de fuerzas que combinadas de manera variable pueden llegar a modelar las informaciones: los hábitos profesionales, las convenciones recibidas, el gusto personal del director, la existencia de centros de información, las presiones de las secciones comerciales sobre el contenido y todo aquello que pueda penetrar en la lógica de los medios de comunicación. Para Murdock y Golding el proceso de concentración no sólo se produce entre sectores de la industria de la comunicación sino también en la “importancia de las emergentes relaciones entre dos sectores”. Eso implica una “tendencia de las empresas líderes de la economía a adquirir una proporción cada vez mayor de la totalidad de los medios de producción”. El papel de los medios de comunicación se decanta hacia dos tendencias: hacia la concentración e incremento de la diversificación. Ese fenómeno se ha ido incrementado en las
últimas décadas con una mayor concentración de los medios y los intentos de los poderes nacionales e internacionales por regular los procesos de concentración. Disponer de los medios de comunicación significa, en la actualidad, poseer un poder social, no tanto por el contenido que transmiten sino por el ambiente que crea, la atención y el mimetismo que despierta. El medio actúa como un espejo que refleja la realidad social y, al mismo tiempo, es el lugar en el que se crea ésta. La intensa presencia de los medios de comunicación y su influencia ha posibilitado que se profiera mucho sobre su poder y de las funciones y posiciones que ocupan en la dinámica política. Desde definidos como cuarto poder hasta contrapoder, pasando por la influencia que pueden ejercer sobre los decisores públicos como sujetos que manifiestan públicamente las opiniones de los ciudadanos, los mass media son el centro informativo de una sociedad cada vez más compleja. Tom Burns habla del gran poder de los medios de comunicación y de la capacidad invasora de unos pocos medios de comunicación que llegan a millones de individuos. Citando a Aspinall, señala que la “proliferación de los periódicos ha producido una revolución gradual en nuestro gobierno, al aumentar la cantidad de los que de un modo u otro opinan sobre los asuntos públicos”. Este proceso ha aumentado de manera exponencial con la irrupción de internet y la supresión de las barreras de entrada en la elaboración de los contenidos informativos. Este autor señala que se ha producido una gran “disminución de la cantidad y variedad de los medios por los cuales puede manifestarse la opinión pública, junto con un control más firme y extenso por profesionales: políticos profesionales, periodistas profesionales, locutores profesionales y publicistas profesionales. Eso significa que unos temas que se encuentran en una “franja de consenso”, por lo que la información se encuentra más restringida y dentro de unos límites conceptuales propios de las élites políticas, económicas y periodísticas. El poder de los medios consiste en preguntarse “con qué efectividad los medios masivos pueden alcanzar objetivos sobre otras personas a voluntad de quienes los dirigen, poseen o controlan, y quien es se valen de ellos para canalizar sus mensajes. En su forma moderna, el juego político se organiza y estructura, de manera creciente, sobre la opinión pública y la contienda política de aspecto simbólico tiende a reducirse significativamente en la batalla por conquistar la opinión. Los grupos sociales intentan apropiarse de las intenciones de esta opinión pública para presentarse ante los poderes públicos como representantes de ésta y defensores de sus pretensiones. Uno de los puntos esenciales de la dominación reside en los mecanismos principalmente de orden simbólico, ya que la acción política más importante se muestra de manera subrepticia y solapada y consiste, sobre todo, en la imposición de sistemas de clasificación del mundo. Sobre estas categorizaciones cognitivas, Schumpeter remarcó que toda actividad política necesita acumular un capital simbólico hecho de crédito y confianza que le permita incidir legítimamente sobre las decisiones políticas.
En primer lugar para atraer la atención y dirigirla hacia problemas, soluciones o personas. Esta lucha informativa y simbólica se expone como la actuación de numerosos actores políticos, con la pretensión de hacer triunfar su visión acerca de la situación coetánea. Así, para Champagne en los años 60, los estudios elaborados por los especialistas de la ciencia política ya señalaban y remarcaban las estrategias de las minorías activas y organizadas, que pretendían influir sobre las
grupo es el requisito previo para el sustento y legitimidad social.
divergentes y contradictorias. Como señala Gomis “el medio absorbe y transforma informaciones procedentes de una gran red de asociaciones, sociedades, grupos de interés,...que integran el tejido social. El diario recoge, interpreta, valora y comunica informaciones procedentes de los colegios profesionales, cámaras económicas, asociaciones, sindicatos, etc. Cuando hace eso presenta una imagen de la vida social en su riqueza y contradicciones”.
Este artículo es una versión adaptada de su intervención en el simposio "Homosexuality and American Public Life", organizado por el American Public Philosophy Institute en 1997. Por qué Holliwood promueve la causa "gay". Es fácil notar que en los medios de comunicación, en especial la televisión y el cine, últimamente abundan los personajes y argumentos homosexuales. No es necesario suponer una especie de conspiración. Simplemente, el movimiento gay está librando enérgicamente una batalla de opinión pública. El crítico de cine y televisión Michael Medved explica cómo es la estrategia gay. Quisiera abordar tres cuestiones fundamentales con respecto a los medios de comunicación, en especial el cine y la televisión, y su modo de tratar el tema de los homosexuales y la homosexualidad. La primera cuestión es si los mensajes negativos contra la familia que muchos observadores detectan en los medios se deben sobre todo o en gran medida a la desproporcionada presencia de homosexuales en puestos de influencia en los mismos medios. Tras la publicación de recientes biografías, resulta bastante claro que el gran actor, cómico y cantante Danny Kaye era bisexual. Tuvo diversas relaciones y murió de SIDA, enfermedad que contrajo, al parecer, a causa de una transfusión sanguínea. El hecho de que Danny Kaye fuese bisexual no constituye para mí, de ninguna manera, un motivo para privar a mis hijos de que disfruten con sus estupendas películas. Lo mismo ocurre en el caso de Howard Ashman, que también murió de SIDA y que era un homosexual declarado: fue uno de los creadores más destacados de La Bella y la Bestia (Beauty and the Beast), en mi opinión una de las mejores películas infantiles de los últimos tiempos. Sería injusto, impropio y engañoso culpar a los gays de las películas repugnantes que produce Hollywood. Los que las hacen son, en su gran mayoría, heterosexuales acérrimos. Presión más que presencia El problema en Hollywood no es la presencia gay, sino la presión gay. Y esa presión es ejercida, en buena medida, por gente ajena a la industria cinematográfica.