¡Descarga verbo y más Apuntes en PDF de Idioma Español solo en Docsity!
EL VERBO
El verbo es, desde un punto de vista formal, una categoría gramatical que está constituida por un lexema al que se le añaden los morfemas desinenciales de número, persona, tiempo, modo y aspecto (cant - á - ba - mos) Raíz V. temática Desinencia: Desinencia: 1ª conj. tiempo pretérito 1ª persona aspecto imperf. número plural modo indicativo
A veces, estos componentes aparecen amalgamados (ejemplo: forma es del verbo ser). De todos los morfemas, solo los de tiempo, modo y aspecto son privativos del verbo.
El tiempo indica 1. presente, pasado o futurodesde el punto de vista del hablante;
- anterioridad, simultaneidad y posterioridad desde la perspectiva del discurso
El modo indica la actitud psíquica del hablante:
- Modo indicativo: el hablante estima los hechos como reales.
- Modo condicional o potencial (o condicionado: futuro y condicional): el hablante considera factibles los hechos si se dan ciertas condiciones.
- Modo subjuntivo: el hablante indica que los hechos se toman como ficticios, o bien se juzgan como irreales o bien se ignora su eventual realidad. También se ha hablado del imperativo como un modo. No obstante, se puede comprobar que el imperativo no es más que una variante del subjuntivo. Las razones que se pueden aducir son las siguientes: En primer lugar, el imperativo es propio del estilo directo de la apelación, pues en el estilo indirecto se sustituye por el subjuntivo: Le dice: ven / Le dice que venga. En segundo lugar, no distingue las diferencias morfemáticas de perspectiva temporal que existen en las otras formas verbales: Le dice: ven / Le dijo: ven. En tercer lugar, presenta tres restricciones:
- Debe tener sujeto gramatical de 2ª persona (sing. o pl.)
- Debe situarse en la perspectiva temporal del presente
- La oración en la que aparezca debe ser afirmativa Si algunas de estas tres restricciones no se cumplen, aparecen las formas del subjuntivo. No obstante, el imperativo tiene un valor enfático en la apelación, no solo por sus propios significantes, sino por llevar en enclisis los referentes pronominales. Este rasgo del imperativo se observa también en las formas de subjuntivo de primera y tercera personas, cuando manifiestan el valor apelativo en lugar de los suyos propios: Secuencias apelativas: Veámoslo, Sálvese quien pueda Secuencias desiderativas: Que todos lo veamos, Ojalá se salven todos.
El aspecto indica la concepción del proceso verbal en su inicio aspecto incoativo (comienza a cantar, voy a cantar), en su desarrollo (de acción no acabada) aspecto imperfectivo (cantaba) y en su término (de acción acabada) aspecto perfectivo
MORFOSINTAXIS
(cantó). Todas las formas compuestas y el pretérito indefinido o pretérito perfecto simple indican aspecto perfectivo. Las demás expresan aspecto imperfectivo.
Desde un punto de vista morfológico los verbos pueden ser:
- Verbos regulares: Son aquellos cuya raíz presenta un significante invariable en todas sus formas, salvo algunas diferencias en la posición del acento. (Son formas fuertes o tónicas las del presente y débiles las del pretérito o futuro).
- Verbos irregulares: Son aquellos que presentan diversidad fónica en sus significantes.
Para designar el conjunto de formas de la conjugación de un verbo, se utiliza el infinitivo: cantar, tener, partir (primera, segunda y tercera conjugación, respectivamente).
- Verbos defectivos: Son aquellos cuyo uso se limita a ciertas formas de la conjugación. Se produce por diversas causas.
- Causas semánticas: atañer, concernir, acontecer, acaecer (bipersonales [3ª pers. singular y plural] designan una noción que solo puede predicarse de sujetos explícitos referentes a cosas; excluyen, por tanto, la 1ª y la 2ª persona). llover, nevar, atardecer, amanecer, anochecer (unipersonales impersonales [3ª per. singular] : denotan fenómenos naturales, aunque pueden utilizarse con otras personas gramaticales cuando se denota la simultaneidad con esos fenómenos, por ejemplo Mañana amaneceré en Madrid).
- Causas fonético-fonológicas: Algunos verbos de la 3.ª conjugación solo se conjugan en las formas cuya terminación comienza por i: abolir, agredir, preterir (‘hacer caso omiso de alguien o algo’), etc. La razón tal vez sea el rechazo al uso de las formas de raíz tónica que acaso deberían diptongar o producirse un cierre del timbre vocálico. Ej.: o/ue: *abolo/abuelo, e/je: *agredo/agriedo, *pretero/pretiro/pretiero. En el caso de los verbos abolir y agredir, de acuerdo con los criterios del Diccionario Panhispánico de dudas, hoy se documentan, y se consideran válidas aquellas formas de la conjugación cuya desinencia no comiencen por i. Por lo tanto, presentan una conjugación regular: abolo, aboles, abole, etc.; agredo, agredes, agrede, etc. No obstante, el verbo preterir mantiene la defectividad en los casos indicados y toma como modelo de conjugación, para las formas susceptibles de ser conjugadas, el verbo pedir. De este modo, las personas que no presentan la vocal i en la desinencia no se conjugan. Por ejemplo, no se dan las personas primera, segunda y tercera del singular y la tercera del plural del presente de indicativo, pero sí preterimos, preterís. Así mismo, se da de forma completa, en el modo indicativo, el imperfecto, el pretérito perfecto simple o indefinido, el futuro simple y el condicional; y, en el modo subjuntivo, el imperfecto y el futuro simple (y no el presente). Igualmente, conviene no obviar que todas las formas compuestas son posibles.
- Causas sintácticas: Es el caso del verbo soler que funciona habitualmente como auxiliar en perífrasis de infinitivo con sentido durativo e imperfectivo (se trata, por tanto de una limitación de carácter sintáctico). No tiene ni futuros ni
Para abordar las irregularidades verbales hay que tener presente lo siguiente:
- En algunos verbos pueden aparecer varias irregularidades de distinto tipo:
Poder podré, pude, puede.
- Habitualmente, solo opera una irregularidad en una forma verbal: durmamos, duerma.
- Las irregularidades verbales vienen agrupadas, debido a su origen, en tres series de tiempos que son los siguientes:
a) Grupo de los presentes: Presente de indicativo, presente de subjuntivo e imperativo: puedo, pueda, puede / quiero, quiera, quiere. b) Grupo del pretérito indefinido y derivados: Pretérito indefinido, pretérito imperfecto de subjuntivo y futuro de imperfecto de subjuntivo: pude, pudiera o pudiese, pudiere / quise, quisiera o quisiese, quisiere. c) Grupo del futuro: Futuro imperfecto de indicativo y condicional (futuro hipotético): podré, podría / querré, querría.
Bastará, por tanto, atender al presente, al pretérito indefinido y al futuro imperfecto de un verbo para saber si este es o no irregular.
Principales irregularidades: a) En la raíz:
- Diptongación de e, i en ie y de o, u en ue (solo en aquellas formas en que las vocales señaladas llevan tonicidad). Ejs.:
pensar pienso; adquirir adquiero; soltar suelto; jugar juego.
- Cierre de timbre vocálico: e>i, o>u, también a>e. Ejs:
pedir pido, pida…, dormir durmamos, durmáis…, caber quepo, quepa…
3. Cambio de consonante: hacer hago, saber supe, haber haya, decir digo.
4. Adición de consonante: conocer conozco, agradecer agradezco,
traer traigo, tener tengo, venir vengo, salir salgo, valer valgo.
5. Adición de vocal y consonante: andar anduve, estar estuve.
6. Supresión de uno o más de un elemento: hacer ha(ce)ré, poner pon(e),
poder pod(e)ré.
- Supresión de elemento vocálico y adición de elemento consonántico:
poner pon(e)dré, pon(e)dría; valer val(e)dré, val(e)dría.
8. Verbos con varias raíces (polirrizos): ir i-, v-, fu-; sers-, e-, fu-, er-.
b) En las desinencias:
- Perfectos fuertes: Pretéritos indefinidos cuya vocal final de 1.ª y 3.ª persona de
singular es átona y siempre - e, - o. Ejs.: poder pude, pudo (no *podí);
hacer hice, hizo (no hací). Hay que evitar la tendencia a la regularidad: anduve
/ *andé, cupe / *cabí, satisfice / *satisfací, traje / *traí, condujimos / *conducimos.
- Adición de –y: Algunos verbos añaden este elemento a la 1.ª persona del singular del presente de indicativo y también en la 3.ª persona del verbo haber: doy, soy, estoy, voy, hay.
- Participios irregulares: Adición de las terminaciones –to, -so, -cho, en lugar de la regular –do: escrito, roto, dicho, hecho, impreso.
Algunas consideraciones más sobre la irregularidad verbal:
- La acentuación: Hay verbos que presentan una acentuación regular como auxilio, auxilias, auxilia; concilio, concilias, concilia y otros una acentuación irregular ansío, ansías, ansía; chirrío, chirrías, chirría; rocío, rocías, rocía. También se dan fluctuaciones: vacío / vacio (se prefiere la primera, la segunda se considera popular).
- Verbos acabados en –uar: Se forman con hiato, por lo que aparecen con tilde sobre la u: acentúo, actúo, perpetúo, etc. La excepción viene dada por aquellos que terminan en –cuar y –guar, que se construyen siempre con diptongo: evacuo, licuo, adecuo, averiguo, desaguo. No obstante, los verbos evacuar, licuar y adecuar, según el Diccionario Panhispánico de dudas, y de acuerdo con el uso culto deben presentar formas diptongadas, aunque actualmente también se documentan las formas con hiato. En la última edición del Diccionario académico solo adecuar y licuar presentan formas hiáticas, además, como primera opción; mientras que evacuar solo se registra como forma diptongada.
- Verbos con dos participios: Los hay con dos participios verbales, uno regular y otro irregular: impreso e imprimido, proveído y provisto, etc. En otros casos, tienen dos participios, pero uno es verbal y otro adjetival: maldecido (verbal) / maldito (adjetival); bendecido (verbal) / bendito (adjetival).
Algunos valores verbales:
- Relacionados con el aspecto: Oposición gramatical entre el imperfecto y el pretérito perfecto simple
Oposición temporal: coexistencia ---- anterioridad
Oposición aspectual: imperfectivo ---- perfectivo
Construyó su casa cuando trabajaba en Madrid El pretérito El imperfecto marca coexistencia marca solo temporal en el pasado. Expresa presente anterioridad en el pasado
El imperfecto nos muestra la acción sin indicar su fin, en transcurso, aunque sea pasada: a) Le dio un dolor tan fuerte que se moría aspecto imperfectivo. Se podría continuar diciendo que Hoy está mucho mejor. El pretérito nos muestra la acción concluida: b) Le dio un dolor tan fuerte que se murió aspecto perfectivo. No se puede continuar, porque la acción se plantea irreversible.
(el futuro con este valor se refiere a una acción presente). Ejs.: Serán las doce ahora / Serían las doce cuando llegaron. Frecuentemente, se comete una incorrección cuando se usa referido a una acción futura. En estos casos es recomendable cambiarlo por es posible que. Ej.: Se calcula que el [el proceso para regularizar a los sin papeles] beneficiaría a unos 70000 inmigrantes. (El Mundo, 4-II-99). Otro ejemplo: El Presidente prepararía una rueda de prensa para mañana lunes. —Condicional de cortesía: ¿Podría decirme la hora? —Condicional de modestia: Lo que se dice depende del cumplimiento de unas premisas anteriores: Yo diría que las relaciones entre España y Estados Unidos son inmejorables dicho por Aznar. —Presente referido a acciones pasadas o futuras: Esto lo termino yo mañana, Se acerca a hablarme y va y me dice… —Presente histórico: Colón descubre América en 1492. —Presente gnómico: Valor intemporal. Se usa en sentencias y verdades universales: El hombre es mortal.
Otros usos que hay que tener en cuenta:
- Gerundio: Expresa anterioridad (habiendo cantado) o simultaneidad (cantando). Es incorrecto el llamado gerundio de posterioridad: Un hombre intentó asesinar a su mujer entregándose minutos después. (El Mundo, 7-V-01). Si la posterioridad es inmediata está admitido: Salio de su casa dando un fuerte portazo. También puede tener una función adjetiva, por lo que puede modificar solo, y no siempre, a un sustantivo que realice una función de sujeto o de complemento directo: El entrenador, entendiendo la postura del equipo, decidió dimitir (sujeto) Vi al niño durmiendo en su cuna (complemento directo). Cuando está referido al sujeto, siempre ha de tener valor explicativo (véase el ejemplo anterior). Si tiene valor especificativo y está referido a objetos inanimados no está reconocido normativamente, aunque se conoce este uso como gerundio del BOE (Se promulgó en 1981 una ley Orgánica estableciendo las normas reguladoras de los estados de alarma y excepción y sitio [ABC, 19- III-2001]). Debe denotar acción, transformación o cambio en transcurso y no cualidad o estado´(Tiene un hijo siendo miope). Se debe referir a objetos animados y no inanimados (véase el ejemplo del gerundio del BOE). También tiene valor adjetivo el llamado gerundio epigráfico: Se encuentra en los pies de foto en periódicos y revistas: Marisa Paredes entregando el premio a Asunción Balaguer (ABC, 19-XI-2001).
- Pasiva: En general, se debe evitar (calco del inglés): Están siendo recontado los votos… (perífrasis estar siendo); Han sido establecidas las condiciones para optar a las subvenciones (se prefiere la pasiva refleja: Se han establecido…). Si la pasiva refleja lleva complemento agente es preferible la voz activa: *Se defendió la propuesta por el grupo socialista / El grupo socialista defendió la propuesta.
- Infinitivo no regido: Es el uso del infinitivo como si de un verbo en forma personal se tratase. En realidad, remite a un verbo principal que no está en el enunciado. Se trata de una incorrección. Lázaro Carreter lo bautizó como infinitivo indio, porque se asemeja al estereotipo lingüístico del español hablado por los indios: Por último, señalar que…; Destacar a continuación que…; Y también decir…
- Complementación del sustantivo: En español, se hace con una oración de relativo (Los asuntos que debemos resolver) o bien por un complemento introducido por la preposición de (El asunto de las vacas locas). Por tanto, es incorrecta la complementación con un infinitivo precedido de la preposición a. Se trata de un calco sintáctico del francés: Los asuntos a tratar…; Las dudas a resolver… (galicismo).
Régimen verbal:
- Deísmo: Uso indebido de la preposición de delante de un infinitivo que depende de un verbo transitivo. *Se le ha ocurrido de comprarse una moto. *Está deseando de celebrar su boda. *No te hagas de rogar (de reír, etc.). *Dijo de venir temprano. *Mañana, me toca de venir a mí.
- Dequeísmo: Se trata de un fenómeno muy vulgar. Es la utilización de la preposición de ante oraciones subordinadas introducidas por la conjunción que, cuando el verbo del que dependen no rige dicha preposición: *Pienso de que…; Creo de que…; Nos comunican de que…; Está deseando de que…; Opino de que…; Es seguro de que…
- Queísmo: Es contrario al dequeísmo. Se trata de la ausencia de la preposición de, exigida por el verbo, ante oraciones introducidas por la conjunción que. Es un fenómeno que se manifiesta desde los orígenes del idioma. *¿No te acuerdas que te lo dije ayer? *Ella tiene que enterarse que no va a conseguirlo. *Él insiste que vaya pronto.
- Deber + infinitivo / deber de + infinitivo: Debes estudiar más No debes hacer eso Expresan obligación Debe decir claramente lo que quiere
Deben de ser las ocho Debería de tener 20 ó 25 años Expresan posibilidad, duda, Ya deben de estar cerca aproximación.
Deber + infinitivo se puede sustituir por tener la obligación o haber de. Deber de + infinitivo se puede sustituir por tal vez, puede que, a lo mejor, probablemente. En la lengua culta actual se observa una preferencia por deber (sin de) con los dos sentidos.