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Asignatura: Procesos psicológicos básicos, Profesor: , Carrera: Pedagogía, Universidad: UNIOVI
Tipo: Apuntes
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Tema 1. Teoría de la ciencia.
La psicología es la disciplina que trata de 'conocer' cómo los organismos 'conocemos'.
Definición:
Uno de los cometidos de la teoría de la ciencia es el de analizar el surgimiento, evolución y transición del conocimiento científico. La forma en que este se transmita tiene que ver con la concepción filosófica que se tenga.
Concepciones de la teoría de la ciencia.
La concepción positivista de la ciencia.
Se suele situar el origen en la filosofía positivista de Comte. Comte basó su 'filosofía positivista' en el rechazo radical de toda metafísica. Para Comte, la metafísica consistía en basar cualquier tipo de conocimiento en algo que no procediera directamente de los hechos de experiencia. Comte, creía que el conocimiento había evolucionado en la historia a través de tres estadios:
La herencia empirista de Comte fue recogida ya en el siglo XX por la corriente filosófica que conocemos como positivismo lógico, neopositivismo o la filosofía del Circulo de Viena. Fue desarrollada en los años treinta del siglo XX en Alemania por una serie de autores que compartían la intención de desarrollar la concepción positiva de Comte, usando las nuevas herramientas desarrolladas a finales del siglo XIX y a principios del siglo XX por la disciplina de la lógica así como los desarrollados de la física a la que toman como patrón de cientificidad.
Los autores del Circulo de Viena propusieron una filosofía empírista y positiva.
La herramienta a seguir por los neopositivistas fue una disciplina fundada en el siglo XIX por Boole y sistematizada ya en el siglo XX por autores como Whitehead y Russell con la lógica simbólica.
La introducción de la lógica como herramienta de análisis y el espíritu empírista radical podemos ya delinear ya el propósito de la filosofía neopositivista (enunciados atómicos para insertar en las tautologías para establecer un lenguaje unificado de la ciencia, y una ciencia unificada).
Los 'hechos atómicos' o 'hechos de experiencia', son las piezas mínimas obtenidas por la vía elemental de los dominios de las distintas ciencias y a partir de las cuales más tarde se deberían construir los enunciados compuestos y las teorías científicas.
Se plantea el sistema del solipcismo. A los positivistas les repugnaba la idea de que su 'lenguaje universal de la ciencia' se tuviera que asentar en hechos de experiencia que por definición remitían a la parcela de subjetividad.
La salida a este problema la propuso Carnap, uno de los autores más coherentes del positivismo lógico (el fisicalismo).
Consecuencias de la filosofía positivista.
1 La concepción positivista hace recaer la posibilidad de construcción y transmisión del conocimiento científico sobre el 'método'. 2 La objetividad del método hipotético-deductivo garantiza el desarrollo líneal y acumulativo del saber científico. 3 El uso de la lógica como herramienta fundamental para el análisis de las teorías cientificas privilegia una determinada forma de transmisión de las mismas (el conocimiento se transmite en formato lingüístico -proposicional)
La concepción 'sociologista' de la ciencia.
Kuhn se dedica a exponer su concepción de la forma en que la ciencia evoluciona y se transmite a través de las generaciones de científicos.
Críticas.
1 La tesis 'pragmática': el surgimiento, evolución y transmisión de los conocimientos cientificos no se pueden entender al margen del contexto social en que se dan y que los conforma y determina en gran medida. El mérito de Kuhn fue incorporar a esta lógica interna de la ciencia los factores contextuales, sociológicos en la constitución del saber científico. 2 La tesis 'epistemológica': no existen 'hechos puros de experiencia' como entidades aisladas de las concepciones del observador.
Conceptos fundamentales de la concepción de Kuhn.
1 Paradigmas. 2 Periodos de ciencia normal. 3 Periodos revolucionarios.
Práctica tema 1. La caja de Skinner.
Se diseño en 1932 por Buhrrus Frederick Skinner, el máximo exponente del conductismo radical.
La psicología de Skinner se caracteriza por su ambientalismo radical. La conducta se explica por los estimulos ambientales de los cuales ésta es la función. Según Skinner, son estos los estimulos los que debemos manejar a la hora de instaurar conductas en un organismo haciendo caso omiso de variables 'mentalistas' como los deseos, intenciones, fines, etc, que lo único que hacen es ocultar la verdadera naturaleza de la conducta observable.
La caja de Skinner es un aparato diseñado precisamente para instaurar una determinada conducta en un organismo.
Descripción del aparato.
Al proceso usado por Skinner para 'enseñar' una conducta se le denomina moldeamiento. Él lo denominó moldeamiento por reforzamiento diferencial de la conducta instrumental.
Conclusiones.
1 Con la noción de 'ejemplar' Kuhn destaca los componentes práctico-manipulativos del paradigma frente a los componentes que tienen que ver con la adopción de consensos respecto de los elementos teóricos y ontológicos que constituyen el paradigma. 2 Kuhn intuye que los cambios no pueden explicarse en términos de puro y azaroso consenso sociologico. 3
4 No podemos aceptar ya acríticamente que la ciencia se asiente sobre 'lo inmediatamente dado a la conciencia' o cualquier posible traducción de estos datos sensibles en términos de coordenadas espacio-temporales. Kuhn exige, una psicología que nos explique como llegamos a percibir lo que percibimos, como llegamos a estabilizar los objetos de la percepción partiendo de la estimulación siempre cambiante de nuestros sistemas sensoriales.
Tema 2. Unidad mínima de percepción.
Platón en la República con el 'Mito de la Caverna'.
''¿Cómo podemos tener un mínimo de certeza sobre la verdad de nuestro conocimiento de la realidad, si éste se nos da siempre a través de nuestros sentidos que estan sometidos a la variabilidad de la estimulación y por tanto nos llevan, por definición, al error?''
La solución platónica está en negar la posibilidad de dicho conocimiento y situarlo en un 'mundo de ideas', de lo intangible donde los conceptos están en su estado puro. El conocimiento verdadero será entonces posible por el recuerdo de nuestra estancia en ese mundo inteligible.
La psicofísica es la disciplina encargada de explicar cual es la relación entre la estimulación del medio y la receptividad de nuestros sistemas sensoriales que da lugar a nuestras sensaciones y perceptos. La psicofísica tiene su origen en el siglo XIX.
Fechner y la determinación del umbral absoluto de sensabilidad.
Se denomina 'umbral absoluto' a la más pequeña cantidad de energía estimular detectable por un observador.
Gustav Theodor Fechner publicó en 1860 'elementos de psicofísica' dedicado a completar la investigación de Weber sobre la determinación de las escalas sensoriales.
Teoría del umbral.
Fechner diseñó el 'Método de los estímulos constantes'. En primer lugar, se seleccionan los estímulos que le vamos a presentar al observador. Se seleccionan de cienco a nueve que difieren en intensidad. El más intenso por encima del umbral y el menos intenso por debajo del umbral y sin posibilidad alguna de detección. El resto de estímulos tendrán intensidades intermedias entre los dos anteriores. Una vez seleccionados los estimulos, son presentados al sujeto en orden aleatorio y se le pide que informe de su detección. La teoría clásica del umbral parte de un supuesto muy simple (el sistema nervioso que incluye nuestro sistema sensorial tiene siempre un determinado nivel de actividad, cuando el estímulo alcanza una determinada intensidad provocará un incremento crítico en dicha actividad causando la detección por parte del sujeto).
Práctica 2. Teoría del umbral en Laura y Cristina.
Teoría de detección de señales.
En primer lugar, usaremos un sólo estímulo en lugar de los seis usados en el anterior experimento. Escogeremos un estímulo de una intensidad difícilmente detectable por el observador. En segundo lugar, haremos dos tipos de ensayos.
Presente Ausente
Respuesta
No Error
Negación correcta
La teoría de detección de señales se desarrolla en los años cincuenta y sesenta del siglo anterior en el contexto de las tecnologías de detección por sónar y radar.
Desde este punto de vista la tarea del técnico ('detector de señales') consiste en diferenciar el ruido de la señal. Tenemos que tener en cuenta que hay otras variables que complican la tarea de un técnico de sónar. La detección de la señal dependerá no sólo de la situación de estimulación física en un momento dado, sino también del 'criterio de respuesta' que adopte el técnico en una situación particular. La teoría de detección de señales es un intento de demarcar y conjugar, la variabilidad de la respuesta debida a la sensabilidad del observador y el criterio de respuesta que adopta el observador.
Tema 3. La constancia perceptiva del tamaño y el mecanismo de calibración tamaño-distancia.
El fenómeno de la constancia perceptiva del tamaño pertenece a un conjunto de fenómenos, es decir, constancias perceptivas. Las constancias perceptivas son procesos psicológicos que nos permiten comportarnos en un mundo en el que la estimulación se ofrece a nuestros receptores sensoriales en continuo cambio.
El fenómeno de 'constancia percibida del tamaño' consiste en que el tamaño de los objetos tal como lo percibimos aparece constante con independencia de la distancia a la que éstos se encuentren de nosotros.
Tamaño percibido e imagen retiniana.
La imagen retiniana es el resultado de la incidencia de la estimulación lumínica, reflejada en los objetos, sobre nuestra retina donde se forma una imagen invertida a escala del objeto.
El tamaño de esta imagen viene determinado por el ángulo visual que depende de la distancia a que se encuentra el objeto y del tamaño real del objeto.
Ilusiones visuales y MCTD.
La teoría del MCTD se ha utilizado para interpretar algunos de los fenómenos conocidos en la psicología de la percepción como “ilusiones visuales”. La mejor forma de comprender el funcionamiento de un sistema es investigar la causa por la que dicho sistema falla. Veamos la explicación que el MCTD hace de algunos de los “fallos” en los que incurre nuestro sistema perceptivo para comprobar, en primer lugar, la comprensión de la teoría y, en segundo lugar, para hacernos una idea de la bondad de la misma.
La ilusión de Müller-Lyer: seguramente una de las ilusiones más famosas en la literatura de la psicología de la percepción. Consiste, muy brevemente, en que dos líneas exactamente del mismo tamaño nos parecen de diferente tamaño cuando van acompañadas de líneas que forman determinados ángulos en sus extremos.
La “ ilusión de la luna ”: percibimos la luna de un mayor tamaño cuando la vemos cercana al horizonte que cuando la vemos en el cenit.
El proceso evolutivo dota a los organismos de todo lo necesario para garantizar su supervivencia; así, aquellos organismos mejor dotados por la evolución se verán favorecidos en la lucha por la existencia frente a los peor dotados, teniendo así mayor probabilidad de procrear y transmitir estos rasgos mejor adaptados a la descendencia repitiéndose el ciclo de forma indefinida a lo largo de sucesivas generaciones. Esta argumentación es la más usualmente ofrecida por los teóricos de la Síntesis Evolutiva y ha obtenido un amplio consenso por parte de la mayoría de los investigadores del proceso evolutivo.
La filosofía zoológica de Jean Babtiste de Monet, Caballero de Lamarck (1809): una mala respuesta a un problema bien planteado.
La idea de evolución ha estado presente a lo largo de la historia en el pensamiento occidental: se puede hablar de ideas evolucionistas en Aristóteles o en Erasmus Darwin (abuelo de Charles), pero la primera “teoría” que reconoce e intenta explicar la evolución orgánica se suele atribuir a Lamarck. En su “Filosofía zoológica” (1809) este autor parte del reconocimiento de que las diferentes especies están distribuidas de forma irregular en una escala de creciente complejidad. Las formas más complejas de vida proceden de las más simples y lo que hay que explicar es qué principios rigen esta evolución. Para Lamarck en todos los organismos existe una fuerza inherente que los impele a progresar hacia un tipo de organización más complejo que el actual. El fin último de esta tendencia inherente a todo organismo es el de adaptarse a las circunstancias del ambiente. Ahora bien, estas circunstancias del ambiente son concebidas por Lamarck como obstáculos que dificultan la tendencia a organizaciones más complejas ya presente en el organismo y no, como en el caso de Darwin que estudiaremos a continuación, como uno de los motores o condicionantes del cambio evolutivo. Por otra parte, Lamarck tuvo la intuición de que la evolución orgánica tenía como unidad fundamental al individuo: es el individuo el que a través de sus hábitos y modos de vida logra la modificación o creación de sus propios órganos en su esfuerzo por adaptarse a su medio. Lo anterior se plasma en el principio por el que, sin ninguna duda, la teoría de Lamarck es en mayor medida conocida: “la herencia de los caracteres adquiridos”. Según este principio, las modificaciones logradas por un organismo en el ejercicio de su adaptación pueden trasmitirse, a través de los mecanismos de la herencia a la descendencia produciendo así el progreso evolutivo. Con respecto a la modificación de los órganos el ejemplo más manido es el del cuello de la jirafa. Éste sería el resultado de los esfuerzos individuales de sucesivas generaciones de jirafas que estirarían el cuello con la finalidad de alimentarse de las hojas de los árboles. Cada esfuerzo individual produciría un incremento en la longitud del cuello que sería transmitido por herencia a la siguiente generación y así sucesivamente hasta producir el enorme cuello que caracteriza a esta especie. Por lo que respecta a los hábitos, el mecanismo lamarckiano actuaría de la misma forma: aquellas estrategias adoptadas por los miembros de una especie podrían tambien transmitirse a la descendencia quedando incorporadas en forma de reacciones instintivas y asegurando así su uso por las generaciones venideras.
Lamarck intentó dar una explicación coherente al reconocimiento de que las especies no son estáticas, sino que experimentaron cambios en el tiempo que las hacen aparecer en su forma actual. Según Lamarck estos cambios no fueron azarosos, sino que se debían a la interacción de dos principios: una fuerza inherente a los organismos que los hace evolucionar en una determinada dirección (ortogénesis): la consecución de estructuras progresivamente más complejas; y un esfuerzo individual por adaptarse a las circunstancias cambiantes del entorno conceptuadas como obstáculos a
Charles Darwin (1809-1882) y el principio de Selección Natural.
La teoría de Charles Darwin es la primera en asentar la evolución como un “hecho” científico proponiendo un mecanismo, el principio de selección natural, que se ha convertido en el núcleo de verdad de toda teoría evolutiva posterior. Antes de nada, veamos brevemente cómo se fraguó en Darwin la idea de evolución por selección natural.
En 1831 Darwin, un joven naturalista, se embarca en el Beagle e inicia una larga travesía por Sudamérica y el océano pacífico. A lo largo de la travesía tiene oportunidad de hacer observaciones sobre una gran variedad de fenómenos pertenecientes a las disciplinas más diversas: estratos geológicos, variedad de especies animales, culturas y razas humanas, etc. Un hecho clave a la hora de pergeñar el principio de selección natural fue la observación sobre un tipo de pájaro que habitaba las Islas Galápagos. Darwin observó que en las diferentes islas que formaban el conjunto de las Galápagos habitaban distintas variedades de “pinzones” claramente emparentadas pero con sutiles diferencias que parecían adecuarse al nicho específico de cada isla: sus condiciones climáticas, su flora, etc. Por ejemplo, unos pinzones se caracterizaban por un pico más corto y ancho que otros que les capacitaba para alimentarse de las semillas predominantes en determinados islotes con una flora determinada. Parecía claro que tal adaptación tenía que ver con las circunstancias específicas del ambiente que dichos pinzones habitaban. Otra de las fuentes de inspiración la tomó Darwin de la obra de Malthus sobre la evolución de las poblaciones (1798, Primer ensayo sobre la población). Brevemente, Malthus llegó a la conclusión de que la población seguía una pauta de crecimiento geométrica, mientras que los recursos necesarios para abastecer las necesidades de dicha población crecían de forma aritmética. Malthus concluyó que en un corto periodo de tiempo se produciría un desfase entre población y recursos si no interveníamos al respecto. Si esto era así, tal desfase también se produciría para el resto de poblaciones de las distintas especies animales.
Por último, una de las más importantes fuentes de inspiración para Darwin provino de las observaciones sobre diversos ejemplos disponibles en época de Darwin en el campo de la selección artificial. A lo largo de la historia el hombre ha logrado cambiar las características de distintas especies animales en su provecho. Basta echar un vistazo a las muy diferentes razas de perros, aves de corral, ganado bovino, etc. para darse cuenta de la impresionante tarea selectiva ejercida por el hombre en su afán por aprovechar los recursos aportados por estas especies: rasgos estéticos, leche, lana, medios de defensa o de locomoción, etc. Los criadores de ganado actúan como verdaderos selectores eligiendo aquellos individuos que destacan en el rasgo que les interesa y cruzándolos entre sí para dar lugar a una descendencia que en progresivas generaciones se va especializando en ese rasgo. ¿Porqué no pensar en algún proceso parecido que vaya conformando progresivamente los rasgos de las especies no domesticadas por el hombre? El gran problema consistía en encontrar el principio selector que actuaba en la naturaleza y que no podía, obviamente, ser el hombre. Darwin llegó muy pronto a la conclusión de que dicho principio era la “selección natural”: la competencia entre los individuos con diferentes “aptitudes” y rasgos por hacerse con los recursos limitados de su medio. Este principio fue expuesto por Darwin en un amplio informe de 1858 a la Linnean Society y sistematizado definitivamente en 1959 en su obra “ On the origin of species by means of natural selection or the preservation of favoured races in the struggle for life ”.
Otro ejemplo es el caso de las distintas especies de pinzones observados por Darwin en su viaje del Beagle por las Islas Galápagos. En este archipiélago existen islotes separados con muy distintos hábitats. A pesar de su indudable parecido morfológico, estos distintos pinzones difieren en determinados rasgos, como por ejemplo en la anchura del pico. Este rasgo evolucionó debido a la presión selectiva ocasionada por la predominancia en determinados islotes de plantas productoras de semillas con la cáscara extremadamente dura. Aquellos individuos con el pico más ancho que sus congéneres se adaptaron diferencialmente mejor
que sus congéneres a la alimentación con base en tales semillas logrando un mayor éxito reproductivo y la transmisión de ese rasgo a la prole. Se ha comprobado que en tan solo dos años en los que la sequía produjo en la isla el efecto de predominancia de las semillas con la cáscara dura, la anchura del pico aumentó en un 4%. Esto resulta un ejemplo observado en la actualidad de transformación orgánica por selección natural.
La aceptación definitiva del principio de selección natural se produjo en los años treinta con la constitución de la denominada Teoría Sintética de la Evolución. Los autores de esta nueva síntesis recogen de la teoría de Darwin el principio de selección natural que, junto con los conocimientos procedentes de la genética clásica o mendeliana, se convierte en el núcleo de verdad de la teoría evolutiva concibiéndose a si mismos los genuinos continuadores de Darwin. A continuación nos dedicaremos a cuestionar precisamente que la teoría sintética sea la única o siquiera la mejor de las interpretaciones que se pueden dar a la teoría de Darwin. Sin negar, naturalmente, la continuidad de esta teoría con respecto a los principios más generales de la teoría evolutiva de Darwin, haremos hincapié en que la nueva síntesis representa una traición a algunos de los aspectos fundamentales de esta teoría. En concreto, discutiremos las distintas respuestas que se han dado a la cuestión fundamental para Darwin de conceptuar adecuadamente el papel central del comportamiento (la inteligencia) en la adaptación de los individuos a las circunstancias del medio que habitan.
La exigencia darwiniana de coordinación inteligencia-herencia.
Darwin encargó a un discípulo naturalista, George Romanes, la tarea de indagar, buscar un orden en la distribución de lo que llamamos inteligencia a lo largo de la escala filogenética. Por supuesto, la tarea era ardua, estamos a mitad de siglo XIX y hay que tener en cuenta que hasta 1879 no se fecha el inicio (de forma oficial) de la psicología experimental con la inauguración del primer laboratorio por Wilhelm Wundt. En definitiva, Romanes tuvo que apechugar con la tarea de establecer una nueva disciplina a la que conocemos como “psicología comparada” y que a través de personajes como Lloyd Morgan, y las teorías clásicas del aprendizaje (Pavlov y Skinner), nos llevará a la Psicología Cognitiva del aprendizaje actual (Salida 1 a la exigencia darwiniana). A partir de los años 30 del siglo XX se empieza a constituir lo que hoy conocemos como “teoría sintética de la evolución”. Autores como Julian Huxley, Dobzhansky, Mayr, Maynard Smith... recuperan de forma definitiva el principio de selección natural de Darwin y le añaden los principios de la genética clásica mendeliana y la genética de poblaciones para conformar la síntesis definitiva erigiéndose así en los herederos “sociológicamente” más autorizados de la teoría evolutiva de Darwin. En esta síntesis tienen cabida disciplinas tan variadas como la genética, la paleontología, la biología, la zoología, la sistemática, la botánica,... pero por lo que respecta a nuestros intereses, la disciplina encargada de tener en cuenta el comportamiento para explicar el proceso evolutivo fue la etología (Salida 2 a la exigencia darwiniana).
Con posterioridad al establecimiento de la psicología comparada y antes de la formulación de la teoría sintética de la evolución debemos destacar una tercera salida a la exigencia darwiniana protagonizada por un coloso de la psicología y la teoría evolutiva llamado James Mark Baldwin que formuló la Selección Orgánica: una teoría de la evolución complementaria de la de Darwin y que trata al comportamiento como verdadero “motor de la evolución” sin conceder ninguna legitimidad a cualquier principio de carácter lamarckista. Salida uno a la exigencia darwiniana : la Psicología Comparada
George Romanes recogió el encargo de Darwin de construir una disciplina, Psicología Comparada, en la que se estudiase el papel de la inteligencia en la adaptación de los organismos a su entorno. Ante la carencia de una psicología sistemática en esa época, Romanes acudió a un sistema para obtener datos sobre la inteligencia animal por el que es universalmente conocido: el método anecdótico. Este método consistía en reclamar de todos los conocidos de Romanes informes sobre las actividades aparentemente inteligentes de los distintos animales que de una u otra forma se prestaban a su observación. El resultado era la recolección de una serie de anécdotas sobre el comportamiento animal de muy diversa índole: burros que demuestran un
conocimiento práctico de los principios del plano inclinado o, observaciones hechas por un obispo sobre un pretendido juicio que unas grajillas realizaban a una compañera que había cometido una falta.
Salida tres a la exigencia darwiniana : la “ selección orgánica ” de James Mark Baldwin.
La teoría de la selección orgánica fue pensada por su autor como una forma de completar el principio de selección natural de Darwin otorgándole un papel determinante al comportamiento en el proceso evolutivo y sin el menor atisbo de efecto lamarkiano alguno. La selección orgánica, propuesta por Baldwin a finales del siglo XIX, es solidaria de una teoría psicológica del desarrollo que tuvo que desarrollar el propio Baldwin. Esta teoría evolutiva está en la base de la posterior obra de un autor como Piaget y consiste telegráficamente en el reconocimiento de que el organismo es el resultado del uso que él mismo hace de lo que por herencia fisiológica le es dado. En otras palabras, el organismo nace en un estado de “adualismo primario”, dotado con una serie de reacciones fisiológicas heredadas que constituyen la base de los ulteriores ciclos de asimilación y acomodación a través de los cuales el organismo logra establecer su medio ambiente diferenciándose de él y estableciéndose a si mismo como sujeto. Esto es, no cabe reduccionismo alguno, estructura fisiológica y repertorio comportamental son conceptos conjugados y la historia filogenética de una especie es el resultado de esta dialéctica. El hábito del organismo dirige la conformación de sus estructuras orgánicas y estas, a su vez, permiten fijar evolutivamente dicho hábito.
La selección orgánica se sitúa así entre los dos polos del proceso evolutivo: por una parte tendríamos el polo “creacionista” en el que existe un agente selector que dirige inteligentemente el proceso evolutivo y por otra parte el polo mecanicista representado por ejemplo por las grandes cribas evolutivas producidas por catástrofes.
La inteligencia es ejercida de forma propositiva por el diseñador, mientras que en el segundo la inteligencia orgánica queda prácticamente abolida por la contundencia física de la catástrofe. La selección orgánica sería el punto medio en que, por un lado, no existe una inteligencia propositiva diseñadora del mundo orgánico, y, por otra parte, la inteligencia se reconoce en todo organismo como ejercicio de las estrategias de competencia con otros organismos en la lucha por la existencia.
Uno de los casos que con mayor contundencia se exponen desde la teoría sintética de la evolución como resultado del proceso evolutivo es el de la “ biston betularia ”: una polilla que ejemplifica un caso de melanismo industrial. La BB tiene hábitos de alimentación nocturna, mientras que por el día reposa en los troncos de los abedules mimetizando el lecho de hongos blancos de dichos troncos. Debido a la contaminación producida por la revolución industrial en Inglaterra y a la utilización de carbones de mala calidad y altamente contaminantes, los troncos cambiaron drásticamente de color ennegreciéndose. Debido a lo anterior la BB Typica sufrió el acoso de las aves que eran su principal predador. Esto hizo que la selección natural favoreciera variedades de la BB como la BB carbonaria que debido a su color negro pasaba más inadvertida en los troncos ennegrecidos y podía, por tanto, evitar en mayor proporción ser cazadas por las aves.
En términos de la teoría estándar de la evolución éste sería un ejemplar perfecto de evolución: la BB típica es diferencialmente predada debido a que su color hace que destaque más en el medio oscurecido, siendo así “seleccionada negativamente” por el medio. Por el contrario aquellos individuos favorecidos por el rasgo “color oscuro de las alas” quedarán seleccionados por el medio al evitar en mayor medida el ataque de los predadores. De todas formas, aún en este caso, debemos reconocer que hay dimensiones que la teoría sintética deja relativamente inexplicadas, por ejemplo las relativas a las procesos perceptivos de las aves que son el “medio selector” de la BB; las estrategias de predación y ocultamiento de aves y polillas...., esto es, aún en uno de los ejemplos más claros de selección natural debemos reconocer una serie de dimensiones psicológicas que intervienen de forma definitiva en el proceso selectivo.
Selección Orgánica
Los pinzones de Darwin en las Islas Galápagos tienen estrategias que determinan si un pico más o menos grueso resulta o no adaptativo; los supervivientes a las grandes cribas por catástrofe también ponen en juego estrategias que les permitan sobrevivir usando los mecanismos fisiológicos de que están dotados; la Biston Betularia aprovecha su color para mimetizarse con los hongos blancos de los abedules; las aves que depredan a la BB utilizan su finísima percepción para localizar por contraste a las polillas... etc.etc.
El cascanueces es un ave que utiliza una estrategia de alimentación basada en la utilización de una memoria excepcional. El cascanueces se alimenta de piñones que sólo están disponibles en un periodo muy limitado del año; durante este periodo el cascanueces hace acopio de miles y miles de piñones para enterrarlos y alimentarse de ellos durante todo el año. Esta estrategia sería suicida si enterrase todos los piñones en un solo lugar o en pocos lugares distintos por lo que el cascanueces los entierra en miles de lugares diseminados por miles de kilómetros cuadrados. A lo largo del año, a pesar de las variaciones sufridas por los ambientes debido a las estaciones el cascanueces logra recuperar un muy alto porcentaje de piñones y así asegurar su supervivencia.
Tema 5. PIAGET: La construcción del sujeto en el plano ontogenético.
Definición de operación y logro del objeto permanente.
Uno de los momentos claves para anclar ciertas contradicciones internas de la teoría de Piaget, es la construcción del objeto permanente. Según Piaget, la inteligencia del niño hasta los dos años se caracteriza por su carácter sensorio-motor, sin que en ella se pueda hablar de operatoriedad, pensamiento, en sentido estricto. Veamos como define Piaget las operaciones: las operaciones son “ acciones interiorizables, reversibles y coordinadas en sistemas caracterizados por leyes que se aplican al sistema como un todo ”.
1.- Acciones : se llevan a cabo sobre objetos antes que sobre símbolos 2.- Interiorizables : se pueden ejecutar mentalmente sin perder su carácter original de acciones 3.- Reversibles : a diferencia de las acciones simples (Vg.: la operación de combinar automáticamente reversible por la de disociar frente a la acción de escribir de izquierda a derecha) 4.- Coordinadas en todos estructurados : la construcción de una clase implica un sistema clasificatorio; la de una relación asimétrica transitiva, un sistema de relaciones seriales, etc.
Piaget propone la construcción de invariantes o conceptos de conservación. Por ejemplo, el sistema operatorio de relaciones de inclusión requiere de la conservación del todo (B) posible por la reversibilidad operatoria A+A’= B y A= B-A’.
Basándose en la anterior definición, Piaget caracteriza la inteligencia sensorio-motriz en términos no operatorios sin admitir, por tanto, que durante este periodo se dé una verdadera actividad de pensamiento.
La distinción entre acciones sobre objetos y sobre símbolos parece ciertamente arbitraria; ¿acaso no es toda acción sobre un objeto simbólica por definición? Dicho de otra forma, ¿no son los símbolos un tipo especial de objetos y, por lo tanto fruto de la función simbólica ejercida sobre otros objetos? Más todavía, ¿qué quiere decir que una acción sea interiorizable sin que pierda su carácter original de acción? Peor aún, en ciertos momentos Piaget se apoya en la ausencia de lenguaje para justificar su caracterización de la inteligencia senso-motora en términos no operatorios, ¿hay alguien más cualificado que Piaget para considerar los sistemas de operaciones técnico-prácticos con anterioridad a la posibilidad de su representación en términos lingüísticos? ¿cómo puede el Piaget biólogo optar por utilizar el lenguaje como criterio de pensamiento estableciendo así un corte con el resto de especies animales?
El mismo Piaget se contradice cuando reflexiona sobre algunos de los logros del periodo sensorio- motor en términos de la construcción de invariantes como la del objeto permanente.
Piaget reconoce en sus observaciones que un logro como el de la permanencia del objeto es resultado de la organización del campo espacial por medio de sistemas de movimientos motores en grupos de desplazamientos que muestran algunas de las características de las operaciones como la reversibilidad. No sería descabellado, según creo, caracterizar la constancia del objeto como el logro de una conservación que