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Asignatura: multimedia, Profesor: Angel Luis Rubio, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM
Tipo: Ejercicios
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El periodismo vive sometido hoy día a un sinfín de procesos paralelos de convergencia. Convergen, por ejemplo, las empresas periodísticas, embarcadas en procesos de concentración semejantes a los que experimentan otros sectores industriales. Así, compañías informativas que antaño poseían apenas una cabecera editorial se transforman rápidamente en grupos multimedia, con presencia en diversos mercados de la comunicación. También las estructuras de producción de esas empresas se ven afectadas por procesos de convergencia, pues viven tiempos en que las salas de redacción independientes dejan paso a nuevas redacciones integradas, donde se experimentan fórmulas diversas de coordinación editorial. Los periodistas se ven igualmente sometidos a esta espiral de la convergencia, ya que tienden a acumular labores profesionales — redacción, edición, documentación, fotografía, grabación...— que antes eran coto privado de especialistas en cada disciplina. E incluso los propios lenguajes periodísticos son ejemplo de convergencia: los contenidos multimedia que hoy caracterizan a las formas más vanguardistas del periodismo son, en el fondo, una amalgama de los lenguajes explorados durante el siglo XX por los medios impresos y audiovisuales. Asistimos, en suma, a procesos simultáneos de convergencia en la esfera empresarial, profesional y de contenidos. Sin embargo, todos estos fenómenos serían imposibles sin una condición instrumental previa que constituye la cuarta gran dimensión de ese fenómeno: la convergencia tecnológica. En las últimas décadas hemos asistido a la evolución de numerosas profesiones a causa del impacto de las tecnologías digitales. El periodismo no ha sido una excepción. La digitalización ha modificado de raíz todos los procesos esenciales atribuidos a este trabajo: la búsqueda, elaboración y difusión de contenidos informativos. De hecho, el propio concepto de medio de comunicación ha mutado a raíz de la rápida confluencia entre la industria audiovisual, la informática y las telecomunicaciones. A causa de esta gran fuerza transformadora, resulta oportuno analizar el concepto de convergencia, considerando sus múltiples modalidades y consecuencias, en los estudios contemporáneos sobre periodismo. De hecho, esta atención por la convergencia tecnológica no es
nueva en la literatura académica. Los primeros análisis teóricos sobre la convergencia en los medios de comunicación, formulados hace casi tres décadas, identificaron en el elemento tecnológico el principal factor desencadenante de este fenómeno. Por ejemplo, en Technologies of Freedom (1983), Ithiel de Sola Pool, tras describir las modalidades de convergencia en los medios, concluía: “La tecnología electrónica está conduciendo a todos los modos de comunicación a un gran sistema”. En la misma línea, años más tarde, en su popular libro Being digital (1995), Nicholas Negroponte atribuía la raíz de todos los cambios contemporáneos en la comunicación social al paso del soporte analógico al digital, así como a los procesos de convergencia de medios y contenidos que dicho cambio propiciaba. En estas primeras reflexiones teóricas sobre la digitalización se intuye, no obstante, un cierto determinismo tecnológico. A la luz de estos juicios, las tecnologías digitales de producción y recepción constituirían el factor inductor, único y omnipotente de una imparable revolución en los medios. Conforme a estas tesis, en definitiva, las tecnologías digitales habrían desencadenado por sí solas un cambio radical en los modos de hacer el periodismo, empezando por la estructura de las empresas periodísticas y terminando por sus lenguajes y contenidos; por decirlo brevemente, la convergencia periodística sería una consecuencia directa e inevitable de la digitalización. Si bien parte de la literatura académica muestra todavía ciertos sesgos deterministas, hoy tiende a matizarse ese poder aparentemente omnímodo de la tecnología a la hora de condicionar los destinos de las industrias de comunicación. Incluso quienes analizan fenómenos de convergencia desde un enfoque puramente tecnológico sitúan su incuestionable impacto en un marco más amplio, donde diversos factores sociales, económicos y culturales cobran también relevancia. Todos estos estudios, a pesar de concentrarse en aspectos concretos de la convergencia, parten de una concepción de la convergencia como un fenómeno orgánico, propiciado por la interrelación de diversos factores no exclusivamente tecnológicos. Acaso fruto de esta visión sistémica, ha emergido recientemente lo que podríamos calificar como la “tercera escuela” a la hora de definir la convergencia periodística: la que define este concepto como un proceso. Sin negar el carácter sistémico de la convergencia, quienes adoptan este enfoque sugieren que el modo más adecuado de concebirla es como un proceso sujeto a gradación. En los modelos teóricos de estos autores, la convergencia se describe como una secuencia evolutiva. El grado mínimo corresponde a aquellas empresas periodísticas cuyos medios mantienen una situación de plena desvinculación, tanto en lo que se refiere a sus salas de redacción como a sus respectivos contenidos y procesos de trabajo; son medios independientes a todos los efectos. En los grados sucesivamente más convergentes, tanto los equipos redaccionales como los contenidos de distintos medios tienden a coordinarse cada vez más entre sí (mediante estrategias de promoción cruzada de contenidos, planificación combinada, etc.), hasta culminar hipotéticamente en el grado máximo de la convergencia: la integración. Así y todo, conviene subrayar que estas definiciones de convergencia periodística como proceso ofrecen un marco conceptual limitado. No en vano, sólo sirven para analizar una de las esferas de la convergencia: la empresarial o logística. Sin embargo, el fenómeno de la convergencia en los medios de comunicación va más allá de los meros procesos de integración de redacciones
vistas al futuro, este proceso de convergencia de redes sin duda continuará, gracias a una creciente interrelación entre las redes de ordenadores, las de telefonía móvil y las de televisión, lo que supondrá una oportunidad de desarrollo para los medios de comunicación.
En el pasado, los periodistas de prensa, radio y televisión se distinguían, entre otras cosas, por trabajar con herramientas muy diferentes. El redactor de un periódico se enfrentaba a diario a una máquina de escribir; el locutor de radio, a un micrófono y un magnetófono; y el presentador de televisión, a una cámara y a un dispositivo de edición de vídeo. Hoy día, el ordenador ha venido a integrar en un único aparato todas esas tecnologías para la redacción y la edición audiovisual. Esta posibilidad tecnológica ha comenzado a ser aprovechada por las empresas periodísticas para promover una creciente polivalencia profesional de sus trabajadores. De hecho, particularmente en los cibermedios, cada vez más periodistas comienzan a manejarse de manera habitual con todas estas herramientas: por eso, crece la preocupación de si esta diversificación de tareas acaso no traerá consigo una rebaja en los umbrales de calidad técnica de los contenidos resultantes. Sea como fuere, la tendencia actual a la integración de redacciones lleva a pensar que la polivalencia instrumental crecerá en el futuro, en la medida en que las redacciones unificadas tendrán que atender las necesidades informativas de medios diferentes.
Al igual que los aparatos, las aplicaciones informáticas para la edición y, en particular, los sistemas de gestión de contenidos ( content management systems , CMS) también han experimentado un proceso de integración. Frente a los sistemas editoriales monomedia de hace no muchos años, los CMS actuales se han transformado en avanzados sistemas de edición multiplataforma, desde los que se puede llevar a cabo labores de documentación, composición, edición, diseño y publicación. Es cierto que todavía estos CMS mantienen una clara división entre medios impresos y medios audiovisuales. Los primeros sirven para coordinar la gestión editorial de periódicos y sus respectivas versiones digitales; los segundos, en cambio, permiten llevar a cabo la gestión editorial de contenidos de audio y vídeo junto con los de sus correspondientes ediciones digitales. Una vez más, la tendencia a la integración de redacciones permite intuir que en el futuro los CMS evolucionarán hacia una creciente potencia multiplataforma y multimedia, ofreciendo servicios integrados de edición para medios impresos, audiovisuales y cibermedios.
La convergencia tecnológica obedece en gran medida a estrategias empresariales, tanto de índole industrial como comercial, fomentadas por políticas económicas gubernamentales. Toda convergencia tecnológica requiere de costosas inversiones, primero porque cualquier cambio tecnológico provoca que las infraestructuras tecnológicas utilizadas hasta ese momento se queden obsoletas; y segundo, porque aparecerán otros gastos que acarreará la presentación de los nuevos productos o servicios. En consecuencia, el núcleo actual de la convergencia tecnológica no reside ni en las puras transformaciones tecnológicas de la infraestructura de los medios de
comunicación, ni en la mera integración de sus equipos y componentes técnicos, sino sobre todo en la explotación de sus contenidos y servicios a través de varias plataformas de difusión. Las estrategias comerciales de las empresas de comunicación persiguen utilizar eficazmente cada una de las diferentes plataformas de multidifusión, teniendo en cuenta sus diferencias y complementariedades tecnológicas, y preservando al mismo tiempo la coherencia de sus contenidos. En principio, la convergencia digital posibilita una mejor transmisión de los contenidos informativos en los medios, así como reforzar e innovar su imagen de marca, con la utilización de plataformas que permiten llegar a una audiencia más amplia. Numerosas empresas de comunicación están integrando sus plataformas tecnológicas y, a través de otras empresas afines, están promoviendo intereses comunes y alianzas estratégicas. Por ejemplo, desde hace varios años, los medios audiovisuales se han asociado estratégicamente con empresas de telecomunicaciones, o viceversa, con objeto de lanzar servicios digitales o canales de televisión interactiva. De este modo, la convergencia digital tiende a configurar un paisaje mediático en donde los medios tradicionales, antes competidores, son ahora aliados. La evolución tecnológica ha ido perfilando el modo específico de elaborar y presentar las informaciones en cada medio. Al igual que cambian las noticias que se emiten cada día, los medios también están experimentando cambios profundos. La naturaleza de estas transformaciones plantea diversos retos en los ámbitos que analizamos a continuación. Cambios en las estructuras y estrategias empresariales En el ámbito empresarial, la convergencia implica a varias unidades de negocio, afecta a la estructura organizativa y a la producción. Así, la dimensión empresarial de la convergencia recupera asuntos clásicos en la gestión de prensa, tales como la organización del trabajo, la gestión del cambio, el liderazgo, la motivación de los equipos y la asignación de recursos. Varios factores han desencadenado los distintos tipos de convergencia de redacciones en las empresas de comunicación europeas y norteamericanas. Entre ellos figuran el descenso paulatino de la circulación de prensa, la feroz competencia por los ingresos publicitarios, el incremento del número de usuarios de internet, los recortes presupuestarios en las diversas áreas de gestión y la necesidad de producir contenidos para plataformas pertenecientes a la misma empresa. La convergencia alude a algún tipo de combinación de tecnologías, productos, profesionales y espacios entre los ámbitos anteriormente separados de la prensa, televisión y medios digitales. Este fenómeno está transformando el entorno periodístico porque las estructuras redaccionales, las prácticas periodísticas y los contenidos informativos están cambiando. El proceso ha sido descrito en términos de una mayor cooperación y colaboración entre redacciones de medios anteriormente separados y otras partes de la empresa periodística. Sin embargo, la convergencia no es una tendencia aceptada universalmente. Algunos medios impresos y audiovisuales que invirtieron recursos financieros, técnicos y humanos para hacer frente a las nuevas necesidades que planteaba internet adoptan ahora una actitud de reserva ante la convergencia de redacciones, y los equipos directivos no han adoptado ninguna estrategia con un presupuesto y calendario definidos. Los directivos prefieren observar hacia dónde se decantan otros medios antes de acometer cambios de envergadura, porque lo
contenidos (CMS) que permitan una manipulación ágil de la información en todos sus formatos, para facilitar que los periodistas se centren en los aspectos editoriales. Uno de los vicios más comunes de los medios en su salto al terreno interactivo ha sido el de sobrecargar con tareas de lo más diversas (diseño, edición, redacción, atención a los lectores, actualizaciones constantes...) a los periodistas que se ocupan de los contenidos. Cambios de los procesos de captación y elaboración de contenidos En aras de una mayor claridad conceptual, conviene distinguir entre la convergencia en la fase de captación de noticias, en la fase de producción y en la fase de distribución. Se trata de tres etapas distintas que pueden funcionar de forma separada. En la fase de captación de noticias, puede darse un mayor nivel de polivalencia, de forma que el mismo redactor consigue las declaraciones de una fuente en diversos formatos: audio, vídeo y texto. Sin embargo, en la fase de producción, un periodista utiliza el material para elaborar la pieza televisiva, otro prepara la noticia para el boletín de radio y un tercero puede realizar un reportaje multimedia para la web. Es decir, la producción de calidad exige un cierto grado de especialización. Las decisiones editoriales y estilísticas de cada medio pueden mantenerse durante esta fase. De modo similar, la distribución conlleva una serie de factores propios del canal utilizado, que dominan los técnicos especializados en cada medio. El entorno informativo de 24 horas que propicia internet ha modificado los hábitos de producción característicos de los medios impresos. En palabras del director de 20 minutos , Arsenio Escolar: La redacción central de 20 minutos ha de estar abierta las 24 horas del día, de modo que los redactores estén generando continuamente contenidos (no sólo información, también entretenimiento, servicios, participación...) y que una mesa de dirección decida en cada momento qué se hace de esos contenidos: si se publican de inmediato en web o en sms, se guardan para la siguiente edición de papel, se retienen durante unas horas, se comparten al tiempo en los distintos soportes, etc. La progresiva transformación de la web en un entorno audiovisual, con suficiente capacidad para que los usuarios accedan a contenidos multimedia, plantea una serie de decisiones estratégicas para las empresas de comunicación. Los cibermedios están reaccionando ante esta demanda y las producciones multimedia crecen en cantidad y calidad, por lo que es probable que la división estricta entre texto, audio y vídeo tienda a desaparecer conforme la web aumente su enorme potencial multimedia. La introducción de vídeos elaborados por los propios medios y de piezas con una sofisticada producción multimedia exige un replanteamiento de las estrategias en este ámbito. Parece evidente que los medios impresos, además de llevar a cabo la convergencia con sus respectivas redacciones de internet, necesitarán el apoyo de televisiones o productoras audiovisuales, con objeto de incluir audio y vídeo en sus informaciones. En la medida en que los servicios en línea y de otros medios interactivos pasan a depender de la redacción central de otro medio, se precisa de una estructura productiva en la que resulta crucial la integración de las operaciones. Los sistemas de gestión de contenidos permiten generar
un mayor volumen de información y distribuirla de forma más rápida. Es posible lanzar nuevos canales a un coste relativamente bajo. En los estudios sobre la convergencia de medios, se muestra una creciente preocupación entre los periodistas, porque perciben que genera ansiedad, tensión y saturación de trabajo. Los redactores multimedia acumulan más presiones a las ya tradicionales, aunque saben que la convergencia no es un problema en sí misma. Otros autores señalan que los periodistas se preocupan por el deterioro de la calidad, por la independencia y por las decisiones editoriales acerca de los contenidos que se publican. En ocasiones, los periodistas en la redacción integrada constatan que su labor se reduce a “re-empaquetar” la información de prensa o audiovisual en vez de cubrir sus propias informaciones; lo que genera cierto sentimiento de frustración. Asimismo, la convergencia incrementa el riesgo de la homogeneización en los contenidos, ya que favorece que las informaciones, e incluso el estilo de los medios, se parezcan entre sí cada vez más. El producto informativo se nutre en mayor medida de colaboraciones externas y de agencias. Como argumenta Francisco Basterra: “las redacciones multimedia producirán un periodismo menos crítico, más empaquetado, en definitiva, más simple. Sobre todo si se fabrica con proveedores de contenidos muy jóvenes, sin formación continuada, regularmente pagados y a los que no se les da el tiempo necesario para documentarse, reflexionar, investigar antes de entregar cada contenido”. Cambios en los perfiles profesionales La tecnología digital favorece la integración de funciones que antes estaban separadas en el proceso de producción de informativos, por lo que los periodistas asumen las tareas de grabación y edición (hasta hace unos años separadas), y se incrementa la automatización de tareas y servicios. El trabajo se divide en compartimentos cada vez más reducidos, de manera que algunos profesionales llegan a cuestionarse su propia función de reporteros, porque se han convertido en “empaquetadores de contenidos”, como señalábamos antes. Hay menos redactores que buscan y generan noticias, y cada vez son más quienes se dedican a elaborar lo que se recibe de agencia o a través de otras fuentes. ¿Cuáles son las transformaciones básicas producidas en los perfiles profesionales? Transferencia de tareas: las funciones que antes llevaba a cabo un profesional determinado, ahora las asume otro. Sucede con los periodistas de televisión, a los que se les pide que, además de redactar el off y locutarlo, también editen el vídeo de la noticia, una tarea que tradicionalmente realizaba un montador y ahora en muchas redacciones ha pasado a ser competencia del redactor. Fusión de roles: ciertas actividades que en el pasado correspondían a dos o más profesionales, ahora son ejecutadas por uno solo. Es el caso del infografista, que antes trabajaba sólo para la edición impresa y ahora también elabora infografías para la web.
sola vez y luego distribuirlos a los consumidores tantas veces y a través de tantos canales diferentes de información como sea posible”. Por ello, las grandes empresas de comunicación propietarias de diarios, radios, televisiones y cibermedios, en la actualidad buscan “proveedores de contenidos”.
Según Jean-François Fogel, con la digitalización del periodismo en Internet: ha nacido una nueva prensa, con su propia identidad, su lenguaje, y un crecimiento tan vivo que desafía a sus competidores. El miedo a perder lectores en beneficio de las páginas digitales informativas se convirtió en la rutina de los periódicos antes de que también se preocuparan por ello los medios audiovisuales. No obstante, este juego de resultado cero, en el que un medio ganaría en audiencia y en ingresos publicitarios lo que el otro perdiese, es una visión falsa, estrecha de miras, y sin base de ruptura histórica. Internet también ha aportado al periodismo tradicional otros dos valores de los que antes carecía y que imposibilitaban su victoria frente a los otros medios de masas: la inmediatez y la actualidad, puesto que en un medio digital se puede actualizar la información a cualquier hora y desde cualquier parte. Además, el periodismo digital supone la ruptura con la comunicación lineal y unidireccional de un emisor a un receptor. Mientras que el profesional de la información está interconectado a fuentes, periodistas y receptores diversos, el usuario de los periódicos digitales puede establecer su propio orden de lectura y puede vincular entre sí los datos informativos proporcionados por distintos profesionales en distintos medios. Esta circunstancia obligará a la prensa tradicional a abordar otras modalidades narrativas, a buscar nuevos géneros periodísticos y a enfocar los hechos noticiosos de una forma distinta a como ya se venía haciendo. Por eso los teóricos de la comunicación hablan de que tanto los diarios como las revistas impresas deberán volcarse hacia la mayor especialización en sus temáticas, primando el análisis, la precisión de los datos y la valoración de los hechos sobre la mera transmisión de una noticia determinada. Esto último quedará reservado entonces al periódico digital, mientras que la reflexión y la explicación mediante la acumulación de datos rigurosos serán la señal de identidad de los periódicos tradicionales. En este sentido, los medios gráficos constituirán un soporte de interpretación adicional y profunda para ampliar la información que interese a los usuarios de las redes electrónicas. Se ha escrito mucho sobre la diferencia entre los nuevos medios y los tradicionales. Brevemente, podemos destacar que los medios digitales: Favorecen la no intermediación de un medio para la publicación de información. Aceleran los procesos de creación, publicación, distribución y discusión de los contenidos.
El tiempo real sustituye a la periodicidad de los medios tradicionales. Las ediciones ya no se basan en un horario prefijado, sino que se puede publicar cuando surge la información. La autoría de los contenidos se ha democratizado, la publicación no es exclusiva de los especialistas de la información contratados por los medios, sino que el ciudadano se vuelve autor. Cualquiera puede generar información, comentarla y compartirla, la autoría se traslada a la sociedad en lo que se denomina periodismo ciudadano. Todos los ciudadanos estamos invitados a aportar comentarios y debatir la información dando nuestro punto de vista o nuestra versión de los hechos. Los nuevos medios permiten acceder a la información en cualquier momento y desde cualquier lugar, siempre que se tenga conexión a Internet a través de cualquier dispositivo digital. La creación puede producirse en tiempo real: las barreras espacio-temporales han desaparecido para la publicación de información. La publicación y distribución se apoya en tecnologías digitales, pueden manipularse y permiten la interactividad. La información está viva, los usuarios la amplían, corrigen y comparten. Junto a la instantaneidad, actualidad y multidireccionalidad, el periodismo digital reúne otras características que le diferencian del resto de soportes informativos, como son la posibilidad de incorporar documentación ilimitada, la gestión y actualización de contenidos múltiples y la personalización de dichos contenidos. Pero hay otras tres características en las que conviene detenerse un poco más. Hablamos de la hipertextualidad, la multimedialidad y la interactividad. Según Ramón Salaverría, la hipertextualidad es «la capacidad de interconectar textos digitales entre sí». Teniendo en cuenta que por «texto digital» entendemos una combinación de palabras u otros elementos multimedia, la hipertextualidad sería entonces la posibilidad de conectar signos o grupos de signos de un documento digital con otros documentos digitales a través de enlaces. La definición anterior nos lleva a plantearnos el concepto de multimedialidad, entendido este como «la capacidad, otorgada por el soporte digital, de combinar en un solo mensaje al menos dos de los tres siguientes elementos: texto, imagen y sonido». La interactividad se entiende como la capacidad que posee el contenido de permitir al usuario construir un tipo de relación con el emisor de dichos contenidos (haciendo clic en un enlace, enviando comentarios, participando en foros asociados a noticias, etc.). Por último, conviene recordar el carácter universal de los medios digitales. El acceso a un medio digital, por encontrarse en un soporte universal, es posible en mayor proporción que en los medios convencionales. Un medio tradicional con soporte en la Red logra llegar a públicos en cualquier parte del mundo, lo cual no es posible con su soporte convencional (sea impreso, canal de TV o emisora de radio). Junto a estas características que definen el nuevo medio han sido también muchas las novedades que se han producido en los últimos años en el panorama periodístico online: el cambio de paradigma a la web 2.0, la irrupción de los dispositivos móviles ( smartphones , tabletas,
Sin embargo no es una opinión mayoritaria y otros muchos opinan que «si cambian las herramientas también cambian los hábitos de trabajo». Díaz Noci afirma en ese sentido que los cambios que ha sufrido el periodismo pueden ser considerados una verdadera «revolución tecnológica» en dos etapas: una primera, consistente en la informatización de las redacciones, por medio de la cual los periodistas accedieron a la redacción y maquetación de sus propias informaciones; y una segunda, que afecta sobre todo al producto final, al ofrecerlo en soporte digital y no sobre el papel. A pesar de ello hay que reconocer que el periodismo online tiene algunos atributos del periodismo impreso, algunos rasgos de los medios electrónicos y otros que son únicos de Internet. Así, algunos sitios web ofrecen artículos que se leen como si hubieran sido publicados en un periódico, mientras que en otras ocasiones la audiencia puede seleccionar un clip de vídeo y convertimos así el periódico digital en una retransmisión de televisión. Sin embargo, un reportaje en línea que aproveche todas las ventajas del nuevo medio ha de permitir que el lector participe de forma activa eligiendo su propio itinerario a través de la información presentada, ya que solo podremos hablar de una nueva narrativa si el usuario tiene cierto grado de control sobre ella. Por eso, «los periodistas en línea deben pensar en varios niveles al mismo tiempo: palabras, ideas, estructura de la noticia, diseño, elementos interactivos, audio, vídeo, fotos y buen juicio noticiero». De todas formas, no debemos pensar que Internet sea un muro divisorio entre el periodismo convencional y el digital, sino más bien la puerta de entrada a un universo de nuevas oportunidades para la profesión, ya que la información en tiempo real y su aplicación multiplataforma son valores en alza, a la vez que el número de lectores de algunos diarios digitales ha superado con creces al de los convencionales. Por eso, el objetivo del periodista del siglo XXI no debe ser ver su noticia publicada o emitida, sino que debe ir más allá de la rutina diaria e intentar captar nuevos mercados, reconocer las ventajas del cambio y adaptarse a él con estrategias exitosas, mejorando el producto para incrementar la audiencia. La relación entre el ciberespacio y el periodismo plantea múltiples retos teóricos y prácticos ya que, como venimos afirmando, el periodismo online no consiste en la aparición de un nuevo medio o una nueva tecnología que amplía el alcance del periodismo tradicional sin transformarlo más que superficialmente. El periodismo online conlleva un conjunto de innovaciones y transformaciones que afectan íntegramente a todas las dimensiones de la comunicación periodística y que acabarán mutando su naturaleza puesto que ha transformado todos los aspectos básicos del periodismo: los procesos tecnológicos de producción, los lenguajes, mensajes y discursos, la formas de recepción y uso de la información, las rutinas profesionales y, en definitiva, toda la cultura periodística y comunicativa.
Pocas palabras han tenido sin duda tanto éxito en los últimos años como el término multimedia. No obstante, pocas palabras como ésta siguen teniendo quizá un significado más confuso para quienes la emplean. No es de extrañar esta confusión pues, incluso entre quienes se han dedicado a desentrañar su significado profundo apenas existe acuerdo. El término multimedia esconde una peligrosa polisemia, fuente de no pocos equívocos entre quienes lo utilizamos. Sobre todo cuando se emplea como adjetivo, esta palabra alude a realidades bien distintas que conviene distinguir. Así, no es lo mismo hablar por ejemplo de "comunicación multimedia" que referirse a "empresas multimedia". En el primer caso, el adjetivo multimedia alude a aquellos mensajes expresados simultáneamente por varios medios; dentro de esta acepción cabría incluir otras expresiones cada vez más frecuentes como "noticia multimedia" o "narrativa multimedia". En cambio, en la expresión "empresa multimedia" el significado es bien distinto. En este último caso el concepto de multimedia no alude a un producto unitario que integra elementos escritos y audiovisuales, sino más bien a una simple yuxtaposición de medios de comunicación - o sea, de empresas- cuyos respectivos productos informativos no tienen por qué estar relacionados entre sí. En la línea de esta segunda acepción se encontrarían expresiones como "plataforma multimedia" u "ordenador multimedia", en las que se alude a la capacidad instrumental de procesar y reproducir contenidos en soportes textuales y audiovisuales. Así pues, cuando se habla de multimedia en el ámbito de la comunicación se alude a dos realidades: por un lado, a los lenguajes, y por otro, a los medios. En el plano de los lenguajes o plano comunicativo , el adjetivo multimedia identifica a aquellos mensajes informativos transmitidos, presentados o percibidos unitariamente a través de múltiples medios. En el plano de los medios, que por concretar, denominaremos plano instrumental , multimedia equivale a los "múltiples intermediarios" que pueden participar en la transmisión de un producto informativo tanto si éste producto es multimedia en el sentido comunicativo como si no lo es. Esta discriminación terminológica y conceptual, lejos de su aparente irrelevancia, importa mucho. Y es que cuando pasamos a hablar de "integración multimedia", expresión también cada vez más en boga entre los investigadores y usuarios del mundo digital, media un abismo conceptual entre interpretar esa expresión como una integración de carácter comunicativo o interpretarla como una integración de tipo meramente instrumental. En el primer caso, serían objeto de estudio las peculiaridades comunicativas de los contenidos informativos producidos mediante la integración de elementos textuales y audiovisuales. En el segundo caso, se deberían analizar aquellas mejoras instrumentales que acompañan a una gestión integrada de diversos medios por parte de las empresas de comunicación. El análisis de la integración multimedia en la comunicación permite, como se ve, perspectivas muy variadas.
establecerse el computador personal, poco tardó en aprovecharse para controlar diversos dispositivos de comunicación. Surgieron rápidamente normas y protocolos para el control de dispositivos. Al mismo tiempo, se estaban usando ya las computadoras y estaciones de trabajo más potentes para producir gráficos, animación y audio digital. Al mejorar la razón precio/rendimiento de la tecnología de cómputo, las computadoras personales adquirieron esas capacidades, con un nivel de calidad moderado. Por otro lado, la comunicación desarrolla, a partir de los 70s, en la educación, la instrucción, la capacitación y la publicidad, el concepto operativo de multimedia. Por tal concepto se entiende la integración de diversos medios (visuales y auditivos) para la elaboración y envío de mensajes por diversos canales, potencializando la efectividad de la comunicación, a través de la redundancia; pues así la comunicación resulta más atractiva, afecta e impacta a más capacidades de recepción de la persona y aumenta la posibilidad de eliminar el ruido que puede impedir la recepción del mensaje. La producción multimedia se inicia de forma más o menos constante en 1984. En ese año, Apple Computer lanzó el Macintosh, la primera computadora con amplias capacidades de reproducción de sonidos equivalentes a los de una buena radio. Esta característica, unida a que su sistema operativo y programas se desarrollaron en la forma que ahora se conocen como ambiente windows, y que son propicios para el diseño gráfico y la edición, hicieron del Macintosh la primera posibilidad de lo que se conoce como Multimedia. El ambiente interactivo inició su desarrollo con las nuevas tecnologías de la comunicación y la información, muy concretamente, en el ámbito de los juegos de video. A partir de 1987 se comenzó con juegos de video operados por monedas y software de computadoras de entretenimiento. Por su parte Philips, al mismo tiempo que desarrolla la tecnología del disco compacto, presentaba la tecnología de un disco compacto interactivo (CD-I). Desde Noviembre de 1988 Philips venía presentando distintas propuestas para desarrollar una serie de publicaciones sobre productos y diseños interactivos en torno al CD-I con aplicaciones en museos, la industria química y farmacéutica, la universidad o la calle; la propuesta dio lugar a varios proyectos profesionales surgidos en Estados Unidos, Japón y Europa. La tecnología de multimedia tomará un auge definitivo en los videojuegos, a partir de 1992, cuando se integran audio (música, sonido estereo y voz), video, gráficas, animación y texto al mismo tiempo. La principal idea multimedia desarrollada en los videojuegos es:que se pueda navegar y buscar la información que se desea sobre un tema, sin tener que recorrer todo el programa, que se pueda interactuar con la computadora y que la información no sea lineal sino asociativa. Más o menos en el mismo año, durante la feria CES (Consumer Electronics Show) de Las Vegas, se anunció el CD multiusos, un reproductor interactivo capaz de reproducir sonido, animación, fotografía y video, por medio de la computadora o por vía óptica, en la pantalla de televisión. Ese mismo año comenzaba la expansión másiva de la World Wide Web.
Era Año y modelo Texto, Procesamiento y Software Desarrollo de la Informática Audio y Telecomunicaciones Video y Animación Datos históricos anteriores al Siglo XX 1455 Gutenberg presenta su sistema de imprenta y los tipos móviles 1780 Franklin Franklin descrubre la electricidad 1822 Babbage Charles Babbage diseña la Máquina diferencial 1833 Lady Byron Babbage diseña la Máquina Analítica considerada el primer ordenador y Lady Byron escribe el primer programa para la máquina de Babbage 1837 Morse Se envía y se recibe el primer telegrama 1839 Se presenta el daguerrotipo (reproduce imágenes usando un papel negativo) 1854 Boole George Boole desarrolla el lenguaje binario matemático de 1 y 0. 1858 Se instala el cable transatlántico 1867 Remington presenta la máquina de escribir 1876 Bell Patente del teléfono 1879 Edison Patente del Fonógrafo 1890 Hollerith Máquina tabuladora para el Gobierno USA. Se realiza el censo con tarjetas perforadas. Tras la máquina tabuladora se producira el desarrollo de IBM 1900
-^1933 1920 Primera radio comercial: KDKA Pittsburgh 1925 Primera grabación electrónica de discos de sonido (una sinfonía completa) 1927 Primera película comercial usando grabación de sonido “El cantande de Jazz” de Al Johnson Primera demostración pública de la televisión
Era Año y modelo Texto, Procesamiento y Software Desarrollo de la Informática Audio y Telecomunicaciones Video y Animación 1948 Shockley, Bardeen y Brattain desarrollan el Transistor. Grabador de cinta abierta de Magnecord 1951 UNIVAC. Computadora que usa una cita magnética para almacenamiento de memoria 1952 IBM 701. Primer ordenador que usa tubos de vacío, RAM, tarjetas perforadas y tenía el tamaño de un piano. 1953 Máquina de escribir eléctrica 1954 Radio Transistor. El primer desarrollo comercial del radio transistor fue en 1947 en los Laboratorios Bell 1956 Primer cable telefónico transatlático Primera red de emisiones regulares usando videocinta. 1957
-^1964 1957 Lanzamiento del Sputnik 1958 CRAY. Se construye el CDC 1604. Primer superordenador totalmente transistorizado. Texas Instrument desarrolla el primer circuito integrado. 1959 Segunda generación de ordenadores introducida por IBM. Usan transistores en lugar de tubos de vacío. 1960 Discos removibles. Paul Baran define una red de comunicación diferente a los trandicionales enlaces punto a punto. Baran anticipa la “Fishnet Network” 1963 CAD (Computer Aided Design) Sketchpad usa el primer lápiz de luz Phillips presenta el primer cassette compacto de audio Primer videograbador para el hogar 1964 McLuhan “Understanding Media” postula los conceptos de la Aldea Global Tercera generación de ordenadores **_1965
1974_** 1965 Nelson Proyecto Xanadú: Hipertexto
Era Año y modelo Texto, Procesamiento y Software Desarrollo de la Informática Audio y Telecomunicaciones Video y Animación 1969 VanDam Desarrollo de los sistemas de edición de hipertexto Los laboratorios Dolby producen el sistema de reducción de ruido Dolby para cintas pregrabadas 1970 Cuarta generación de ordenadores de IBM. Usan chips para reducir el tamaño y el coste. 1971 Chip Intel 4004 desarrollado por Hoff. Los ordenadores empiezan a ser más accesibles 1972 Phillips presenta el LaserDisc Pong – Primer videojuego comercial 1973 Metcalf presenta las líneas generales de Ethernet Kahn y Cerf presentan las ideas para la estructura de Internet 1974 Microprocesador Intel
8080. Será usado en infinidad de PCs 1975 -^1979 1975 Gates Microsoft es fundada por Bill Gates DND arranca sobre ARPANET Se presenta Sony Betamax VCR para grabar hasta 1: horas. 1976 JVC presenta el formato VHS de video 1977 Jobs y Wozniak Apple es fundada por Steven Jobs y Steve Wozniak El correo electrónico empieza a utilizarse entre investigadores 1978 Primer teléfono celular comercial 1979 VisiCalc. Primera hoja de cálculo. WordStar. Primer paquete de procesamiento de textos Sony presenta su Walkman. Primer reproductor de sonido portátil. Inicio de los servicios On Line de CompuServe y The Source. 1980 -^1989 1980 Máquina^ de procesamiento de texto. Sony presenta la cámara de uso personal. 1981 MS-DOS. Microsoft^ Disk Operating System Adam Osborne presenta el primer ordenador portátil El ordenador Apollo se convierte en la primera estación de trabajo 1982 Lotus 1- 2 - 3. Software desarrollado por IBM que escribe directamente en el equipo Primer Compact Disc de audio digital de cinco pulgadas Primera película con gráficos generados a través de ordenador. TRON (de Disney)