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APUNTES NIETZSCHE COMPLETO, Apuntes de Historia de la Filosofía

Incluye todos los problemas que entran como contenido en PAU sobre Nietzsche (filósofo contemporaneo)

Tipo: Apuntes

2025/2026

Subido el 11/04/2026

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FILOSOFÍA DE NIETZSCHE!
Contexto: Nietzsche es un filósofo vitalista cuyo pensamiento supone una crítica radical
a toda la tradición filosófica, moral y religiosa de Occidente. No propone un sistema
filosófico cerrado, sino que diagnostica la decadencia de la cultura occidental y apunta
a su superación. Sus principales obras son El nacimiento de la tragedia, Así habló
Zaratustra, La genealogía de la moral y La gaya ciencia.!
1. Metafísica
1.1. El nacimiento de la tragedia
En su primera obra, El nacimiento de la tragedia (1872), Nietzsche analiza la cultura
griega clásica y detecta en ella dos fuerzas fundamentales, dos principios contrapuestos
que expresaban la tensión sobre la que se construyó la cultura occidental:
Lo que hacía única a la tragedia griega era el equilibrio entre ambas fuerzas: el
individuo (Apolo) se disolvía en la unidad del todo (Dioniso), generando una visión
completa y trágica de la existencia, sin recurrir a ningún consuelo metafísico.
Este equilibrio empieza a romperse con Eurípides, que en sus tragedias da cada vez
más protagonismo a los personajes individuales y resta importancia al coro (el elemento
dionisiaco). Es el inicio del triunfo de Apolo sobre Dioniso, de la razón sobre la voluntad
de vivir, que culminará con la filosofía de Sócrates y Platón.
Apolo
Representa la luz, la razón, el orden, la armonía y
la serenidad.
El sujeto apolíneo interpreta la vida desde la
forma, la medida y la individualidad.
En la tragedia griega, lo apolíneo se muestra en
los personajes y el diálogo.
Símbolo del pensamiento racional y la belleza
ordenada.
Dioniso
Representa lo instintivo, irracional, oscuro, el
dolor, la locura y la embriaguez.
Afirma la vida en su totalidad, incluyendo el
sufrimiento.
Es la imagen del ser humano fundido con la
naturaleza.
En la tragedia aparece en la música, la danza y el
coro.
El único momento de equilibrio entre lo apolíneo y lo dionisiaco se dio en la Grecia
presocrática, con el nacimiento de la tragedia. Con el eclipse de Dioniso, la vida queda
racionalizada y comienza la decadencia.
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FILOSOFÍA DE NIETZSCHE

Contexto: Nietzsche es un filósofo vitalista cuyo pensamiento supone una crítica radical a toda la tradición filosófica, moral y religiosa de Occidente. No propone un sistema filosófico cerrado, sino que diagnostica la decadencia de la cultura occidental y apunta a su superación. Sus principales obras son El nacimiento de la tragedia , Así habló Zaratustra , La genealogía de la moral y La gaya ciencia.

1. Metafísica

1.1. El nacimiento de la tragedia

En su primera obra, El nacimiento de la tragedia (1872), Nietzsche analiza la cultura griega clásica y detecta en ella dos fuerzas fundamentales, dos principios contrapuestos que expresaban la tensión sobre la que se construyó la cultura occidental: Lo que hacía única a la tragedia griega era el equilibrio entre ambas fuerzas : el individuo (Apolo) se disolvía en la unidad del todo (Dioniso), generando una visión completa y trágica de la existencia, sin recurrir a ningún consuelo metafísico. Este equilibrio empieza a romperse con Eurípides , que en sus tragedias da cada vez más protagonismo a los personajes individuales y resta importancia al coro (el elemento dionisiaco). Es el inicio del triunfo de Apolo sobre Dioniso, de la razón sobre la voluntad de vivir, que culminará con la filosofía de Sócrates y Platón. Apolo Representa la luz, la razón, el orden, la armonía y la serenidad. El sujeto apolíneo interpreta la vida desde la forma, la medida y la individualidad. En la tragedia griega, lo apolíneo se muestra en los personajes y el diálogo. Símbolo del pensamiento racional y la belleza ordenada. Dioniso Representa lo instintivo, irracional, oscuro, el dolor, la locura y la embriaguez. Afirma la vida en su totalidad, incluyendo el sufrimiento. Es la imagen del ser humano fundido con la naturaleza. En la tragedia aparece en la música, la danza y el coro. El único momento de equilibrio entre lo apolíneo y lo dionisiaco se dio en la Grecia presocrática, con el nacimiento de la tragedia. Con el eclipse de Dioniso, la vida queda racionalizada y comienza la decadencia.

1.2. Sócrates y Platón, el comienzo de la decadencia

Nietzsche afirma que el declive de la cultura occidental comienza con Eurípides pero se consolida con Sócrates y se profundiza con Platón. El racionalismo triunfante supone el desplazamiento total de Dioniso por Apolo: la razón se impone sobre la voluntad de vivir. La crítica a Sócrates se centra en dos puntos:

  • (^) La búsqueda de una verdad única, universal y necesaria: mediante la mayéutica, Sócrates suprime la pluralidad de perspectivas y visiones que existen ante la realidad. Para Nietzsche, una verdad objetiva y universal es una negación del carácter múltiple y cambiante de la vida.
  • (^) La defensa de valores universales: para Nietzsche, esto significa rechazar la riqueza de lo vital y concreto en favor de una moral rígida que niega la voluntad y la libertad del individuo. La inversión que inicia Sócrates se consolida con el dualismo metafísico de Platón : el mundo verdadero es el de las Ideas, eterno e inmutable; el mundo sensible queda reducido a mera apariencia. Para Nietzsche, Platón ha enmascarado y desvalorizado la vida real.

1.3. La inversión del platonismo

Nietzsche propone recuperar el lugar de las fuerzas dionisiacas: revalorizar el mundo sensible , el único donde se desarrolla la vida real. Este mundo es finito, múltiple y en devenir; el infinito, eterno y universal es una ficción, una mera ilusión. Para restablecer el equilibrio entre lo apolíneo y lo dionisiaco, Nietzsche retoma la noción de devenir de Heráclito: la realidad es cambio constante, y lo que percibimos con los sentidos es lo real. Hay que dejar atrás la obsesión por un mundo trascendente que nos aleja de la existencia auténtica. Toda la historia de la filosofía occidental habría sido, en el fondo, un platonismo encubierto : una forma de negar el mundo real para refugiarse en esencias abstractas. Desde Sócrates, la filosofía expresaría un espíritu de decadencia : odio a la vida, miedo al instinto y temor a la muerte. La ilusión de un mundo trascendente de ideas y valores se impone como verdad, anulando con ello el único mundo verdadero que existe: el mundo sensible, el mundo inmanente.

2.2. La verdad como perspectiva

Si el mundo sensible es lo único real, y este es múltiple, cambiante y diverso , entonces la idea de una verdad única, universal y eterna es insostenible. No puede haber una sola verdad: hay tantas como perspectivas individuales existen. Para Nietzsche, no accedemos a la realidad tal cual es: construimos esquemas y conceptos para dar orden al caos sensorial. Por eso afirma que no hay hechos, sino solo interpretaciones. Estas interpretaciones son individuales y cambiantes, y cada una ya es una valoración hecha por la voluntad de poder de cada uno.

3. Ética

3.1. El método genealógico

En La genealogía de la moral , Nietzsche realiza un análisis histórico del origen de nuestros valores morales —especialmente los promovidos por la filosofía occidental y el cristianismo— para mostrar que no son verdades eternas sino productos culturales e históricos , nacidos de intereses concretos. La genealogía es una hermenéutica o interpretación de los significados, que desvela las transformaciones que los valores han sufrido a lo largo de la historia. Su objetivo no es justificar los valores actuales, sino cuestionarlos : mostrar que lo que se ha presentado como «bien» y «mal» universales es en realidad arbitrario, relativo y variable según la cultura y la época. Que los valores sean relativos es justamente lo que lleva a Nietzsche a plantear la posibilidad de que cambien y se fundamenten en la vida y en la voluntad de poder. Desde ahí, postulará la transmutación de todos los valores. Fenomenalismo Solo captamos fenómenos: lo que los sentidos, el lenguaje y nuestras creencias nos presentan. La realidad en sí misma es inaccesible. Aunque busquemos la «esencia» de las cosas, solo llegamos a interpretaciones. Perspectivismo No hay una única verdad, sino múltiples puntos de vista. Cada persona ve el mundo desde su propia perspectiva. El conocimiento es siempre parcial y relativo. Cuantas más perspectivas se tienen, más completa es la comprensión de la realidad. La única «verdad» válida es la que potencia y afirma la vida. La voluntad de verdad (creer que existe una verdad objetiva y absoluta) es, para Nietzsche, una voluntad de dominar el devenir de la realidad: una forma de vengarse de la vida que no podemos controlar. Se opone a la voluntad de poder , que asume el devenir y afirma cada perspectiva como valiosa.

3.2. Los valores: una estrategia de los débiles

A. La moral de los señores y la moral de los esclavos

A través del estudio etimológico, Nietzsche descubre que en sus orígenes los vocablos bueno y malo no tenían connotación moral, sino que distinguían lo aristocrático y noble ( gut ) de lo vulgar y plebeyo ( schlecht ). La moral nació como una valoración aristocrática de la fuerza y la vitalidad.

B. El triunfo de la moral de los esclavos

Con la tradición judeocristiana , estos términos adquirieron un sentido moral que implicó una inversión en su valoración: los valores de los débiles, la moral de los esclavos, se impusieron a los de los fuertes. El mecanismo que lo hizo posible fue el resentimiento. Los débiles, al carecer de fuerza para imponerse directamente, reprimieron su deseo de dominio y lo transformaron en condena moral hacia los que sí podían. Así, lo fuerte se volvió «malo» y lo débil se convirtió en «virtud». Para Nietzsche, el cristianismo no es una religión del amor, sino del resentimiento y el odio más profundo contra los nobles, los poderosos y los veraces. Moral de señores (moral de la vida ascendente) Propia de los fuertes, de quienes tienen plenitud de vida. Se caracteriza por la arrogancia, la fuerza, la euforia, la crueldad y la dureza (valores que luego quedarán invertidos). Valora la juventud, el orgullo y el deseo de dominio. Es de corte individualista. Lo «bueno» es lo noble, lo fuerte, lo vital; lo «malo» es lo débil, lo cobarde. Moral de esclavos (moral de la vida descendente) Propia de los débiles y angustiados. Sus rasgos son la compasión, la humildad, la resignación, la obediencia y la renuncia. Valora el pudor, la vergüenza, la humildad y el ascetismo. Es de corte colectivista. Lo «bueno» es lo débil y obediente; lo «malo» es lo fuerte y afirmativo. Con la hostilidad de las religiones hacia el mundo sensible y su invención del «otro mundo», el alma humana se vuelve débil, mediocre y vulgar , atentando contra lo fuerte y lo noble. Lo que con la inversión de valores pasa a ser el «malo» es el fuerte.

El último hombre es la figura más despreciable para Nietzsche: vive plácidamente instalado en el nihilismo reactivo, busca la seguridad en los demás y en lo establecido, trabaja por distracción y disfruta de los placeres sin riesgo. No crea, no lucha, no afirma. En él no hay voluntad de poder.

C. La voluntad de poder

La voluntad de poder ( der Wille zur Macht ) es el concepto central del vitalismo nietzscheano. No debe confundirse con un deseo de dominar a los demás ni con una fuerza biológica al estilo de Darwin. Es, más bien, una fuerza creativa y afirmativa que impulsa a todo ser vivo a afirmarse, superarse y desarrollar sus capacidades. La voluntad de poder se opone directamente a la voluntad de verdad : lo importante no es si algo es verdadero o falso en sentido absoluto, sino si potencia o no la vida. El criterio de verdad es la voluntad de poder. Así, da por buenas todas las perspectivas cuyo fin es vivir más plenamente. También se opone al ascetismo y la no-voluntad de Schopenhauer, que proponía anular el deseo para alcanzar la paz. Frente a eso, Nietzsche reivindica el cuerpo, lo terrenal y el arte como expresiones máximas de la voluntad de poder.

D. El superhombre

El superhombre ( Übermensch ) es la propuesta de Nietzsche como nuevo ideal humano, el resultado de la transmutación de los valores tras la muerte de Dios. No debe entenderse como alguien con poderes especiales ni como una raza superior (esa fue la tergiversación del nazismo): es una fase en la historia de la humanidad , una forma de ser que aún no existe pero que es el horizonte al que debe tender el ser humano. El superhombre afirma la vida tal como es , crea sus propios valores, rechaza la moral del rebaño y hace de su existencia una obra de arte. Es instintivo, claro, perspicaz y no tolera que le sean impuestos valores o fines desde fuera. Nietzsche describe metafóricamente el proceso de transformación que lleva hasta el superhombre mediante las tres metamorfosis del espíritu : Dimensión Explicación Cosmológica La voluntad de poder es la fuerza que impulsa a toda forma de vida: en la naturaleza, como búsqueda de expansión y supervivencia; en los seres humanos, como búsqueda de autoafirmación y autorrealización. No es dominio sobre los demás, sino sobre uno mismo. Antropológica Es el núcleo de la vida humana, reprimido históricamente por la moral y la religión. Nietzsche propone una transvaloración que la abrace y canalice: crear los propios valores, vivir de forma auténtica y libre, hacer de la vida una obra de arte. Figura Lema Qué representa CAMELLO «Tú debes» Acepta los valores impuestos por la moral, la religión y la tradición. Persona sumisa y obediente que carga el peso de lo establecido. Lleva grandes cargas, es un esclavo del deber.

E. El eterno retorno

El eterno retorno es la idea más profunda del vitalismo nietzscheano y la prueba decisiva de la voluntad de poder. Retomando la concepción cíclica del tiempo de los griegos y estoicos, Nietzsche afirma que en el mundo todo debe repetirse exactamente. Pero su sentido no es cosmológico: es una herramienta para valorar la propia vida. La pregunta que plantea el eterno retorno es: ¿serías capaz de querer que tu vida, tal como la has vivido, se repitiese infinitamente? Quien vive con plenitud y entusiasmo puede responder que sí. Quien no ama su vida lo encontraría insoportable. El eterno retorno significa que:

  • (^) El universo no tiene finalidad: no hay un propósito más allá del mundo. Solo existe el mundo terrenal.
  • (^) El tiempo no es lineal: no hay pasado, presente y futuro distintos. El tiempo es una repetición de lo mismo; lo que cuenta es el instante.
  • (^) La vida vale en sí misma: no hace falta ningún premio posterior, ningún más allá, para que la vida tenga sentido. El sentido está en la vida misma. Esta aceptación radical de la vida se expresa en el amor fati (amor al destino): querer que nada sea distinto de lo que es, ni en el pasado ni en el futuro. No es resignación, sino una afirmación total de la existencia , con todo lo bueno y lo malo que tiene. El amor fati es la característica principal del superhombre y la culminación metafórica del vitalismo de Nietzsche. LEÓN «Yo quiero» Representa la rebeldía: destruye los antiguos valores y conquista su libertad. Pero el león solo puede negar, aún no es capaz de crear valores nuevos. Sigue anclado a un mundo mejor que el presente. NIÑO «Yo puedo» Simboliza la inocencia, el olvido, la creatividad y la apertura a un nuevo comienzo. Crea sus propios valores, vive fiel a la vida y a la tierra. Acepta el eterno retorno como motor de su afirmación. Solo existe un mundo: el inmanente. El superhombre es el ser humano del porvenir : ama la vida, es dueño y señor de sí mismo, afirma su libertad y voluntad a la par que acepta lo trágico del eterno retorno. La creación de los propios valores es lo más parecido a crear una obra de arte. El eterno retorno simboliza: una vuelta a la mentalidad previa al cristianismo, la anulación del tiempo lineal que proyecta hacia un mundo ilusorio, la comprensión de que todo está destinado a repetirse, la aceptación de que la vida no es una cadena de sucesos irreversibles, y finalmente la aceptación del amor fati : el instante más allá del mismo, el no querer que nada sea distinto de lo que es.

creencia pierde su validez, si Dios deja de ser fundamento de la verdad, entonces también

la ciencia y la moral basadas en esa idea quedan en entredicho. Así, Nietzsche concluye

que la verdad misma puede ser una construcción humana y no un valor absoluto.

Esta idea se relaciona directamente con la filosofía de Platón, a quien Nietzsche menciona

implícitamente en el texto. Platón defendía que existe un mundo verdadero, el mundo de

las Ideas, superior al mundo sensible, y que el conocimiento consiste en acceder a esa

verdad absoluta. Nietzsche critica precisamente esta concepción, ya que considera que la

búsqueda de un mundo verdadero implica despreciar el mundo real y la vida. Mientras

Platón identifica la verdad con lo divino y eterno, Nietzsche sostiene que esa creencia ha

sido una construcción histórica que ahora se derrumba, poniendo en cuestión la idea

misma de verdad absoluta. Ante esta situación, Nietzsche propone la necesidad de crear

nuevos valores, tarea que corresponde al superhombre, capaz de afirmar la vida y el

mundo real. Esta creación de valores se vincula con la voluntad de poder, entendida como

la capacidad del ser humano para interpretar la realidad y establecer nuevos criterios sin

recurrir a verdades absolutas trascendentes.

Fragmento 3

El texto pertenece a Friedrich Nietzsche, en La gaya ciencia, donde el autor critica la interpretación tradicional del mundo basada en valores religiosos y morales. Nietzsche cuestiona la idea de que el mundo tenga un sentido divino o trascendente y analiza el origen humano de esas interpretaciones. La tesis del texto sostiene que el ser humano ha interpretado falsamente el mundo atribuyéndole un valor divino o superior, cuando en realidad esa valoración responde a una necesidad humana de venerar y crear significados. Nietzsche afirma que el mundo no es divino ni moral, sino que esas cualidades han sido proyectadas por el ser humano. Durante mucho tiempo se ha creído que existían valores superiores al mundo real, pero ahora se descubre que esos valores eran una invención humana nacida del deseo de encontrar sentido. Por eso el autor señala que la filosofía moderna ha generado una desconfianza hacia esas creencias tradicionales, lo que ha llevado a reconocer que el mundo no tiene el valor trascendente que se le había atribuido. Nietzsche añade que esta interpretación que niega el valor del mundo ha estado presente en doctrinas como el budismo o el cristianismo, que consideran la realidad como algo inferior frente a un ideal superior, y que esa forma de pensar responde a una actitud humana que desprecia la vida real. Esta idea puede relacionarse con la filosofía de Karl Marx, ya que ambos autores critican la creación de valores religiosos que alejan al ser humano de la realidad. Marx sostiene que la religión es una construcción humana que surge de determinadas condiciones sociales y que sirve para justificar una visión ilusoria del mundo. De manera similar, Nietzsche afirma en el texto que el mundo ha sido interpretado falsamente según la necesidad humana de veneración, creando valores superiores que desprecian la realidad. Así, ambos coinciden en considerar que esas creencias no describen el mundo tal como es, sino que son proyecciones humanas que lo deforman: para Marx, la religión funciona como una ideología que oculta la realidad social, mientras que para Nietzsche esos valores trascendentes son invenciones que niegan el valor del mundo real.