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apuntes del curso 2018 de la asignatura de psicoanálisis con Paco Cruz
Tipo: Apuntes
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Una de las cuestiones de las que partimos en cualquier campo es el recorrido que van haciendo las personas a lo largo de su vida, es decir, lo que somos es el resultado de un recorrido. Lo que somos está relacionado con el recorrido realizado hasta el momento. La trayectoria es algo que nos caracteriza y particulariza (cada persona tiene un recorrido que es común a otro, ya que comparten una cultura, pero que a su vez es particular. El recorrido que hace alguien respecto al odio, al amor… es diferente de unos a otros, aunque las emociones que sientan sean las mismas). Las experiencias que vamos teniendo a lo largo de la vida nos llevan a donde estamos. Por otra parte, el sujeto no es ajeno al tiempo que le ha tocado vivir:
Sigmund Freud.
Hay que contextualizar el tiempo del conocimiento en la época de Freud para poder entenderlo. Nació en 1856, en Moravia. Freud fue un médico, neurólogo y librepensador austriaco creador del psicoanálisis. Freud fue uno de los primeros en estudiar el cerebro, las conexiones sinápticas a nivel de fisiología y era un buen conocedor del método científico. El libro Proyecto de psicología para neurólogos es uno de los libros de referencia en neuropsicología escrito por Freud. Freud ve que en la cínica lo que le contaban sus pacientes no es suficiente para explicarlo sólo con la psiquiatría de la época. Por tanto, deja todo lo que es la investigación de la parte más fisiológica del cerebro y empieza a investigar y practicar cómo se puede superar el sufrimiento humano de la época. Fue pionero en aplicar hipnosis en la práctica clínica. Gracias a esta técnica demostró que había una explicación (que los pacientes no recordaban de forma consciente) y que explicaba su sufrimiento. Pero Freud reemplaza el método hipnótico por una técnica llamada Asociación libre al observar cómo sus pacientes mejoraban al hablar de sus síntomas. Inicia una vía de tratamiento de las neurosis a través de la palabra. Además, Freud era un mal hipnotizador y esta técnica no se le daba bien; es por eso por lo que empieza a utilizar la Asociación Libre. Freud fue también el primero que situó la moral como una de las causas de la enfermedad. La moral de la época imponía unas restricciones muy importantes en las formas de amor y sexualidad, sobre todo en las mujeres. Al situar la moral como una de las causas, Freud generó un gran revuelo. Además, él sitúa la sexualidad mucho antes de la adolescencia, que es donde la situaba la psiquiatría de la época. Freud decía que había que mirar en la infancia, porque había aspectos que se desarrollaban en el mundo del niño y que podrían explicar aspectos psicopatológicos posteriores. Situar la moral como una causa de la enfermedad y colocar al niño como un ente sexual fue algo que causó mucha polémica en la Viena del siglo XIX y que lo sigue haciendo en la actualidad.
Sus libros fueron quemados en la época nazi y fue perseguido por ser judío, por lo que tuvo que emigrar a Inglaterra. Murió en 1939 tras una sobredosis de morfina aquejado de un cáncer sufrido en la boca. Como curiosidad, los libros de Freud resultan muy aburridos debido a lo metódico que resulta. Además, en la mayoría de sus obras pone que es necesario corroborar o desmentir lo que él está diciendo con otras investigaciones.
Fundamentos de la teoría de Freud. Freud plantea un “aparato” psíquico que funciona con tres instancias: Consciente , preconsciente e inconsciente que se relacionan con el Yo , el superyó y el ello. Cuando hablamos de tres instancias estamos diciendo que la información que llega y la información que sale se registra en cada una de estas tres instancias, aunque lo hace de forma diferente en cada una de ellas.
Concepto de represión : hay cosas que el sujeto reprime y elimina de su consciencia y pasan a un estado inconsciente. Lo que Freud plantea (y esto es uno de los descubrimientos más interesantes) es que hay motivaciones inconscientes. Estas motivaciones inconscientes pueden ir al unísono con las motivaciones conscientes o no. Por tanto, la motivación inconsciente es también un motor (causa) del comportamiento de las personas. Y en ese sentido nos podemos encontrar con que hay motivaciones inconscientes que interfieren directamente con el comportamiento de las personas. “La motivación predispone a la acción, aunque esta sea inconsciente: sé que es irracional, pero me da miedo”. De manera general, el fundamento de su terapia es llevar toda la raíz inconsciente del problema a donde no produzca daño; es decir, encontrar la raíz inconsciente y colocarla en un lugar menos pasional (y que deje de ser sólo la impulsividad del acto -inconsciente-).
Consideraciones preliminares. Contextualización actual de nuestro tiempo. Freud descubre el inconsciente. Lo que caracteriza a este inconsciente es que conecta lo más particular que tiene alguien con lo más universal; es decir, que lo que le pasa a alguien está contextualizado con la cultura y el lugar donde vive. El inconsciente habla de lo más humano que tenemos las personas. Eso que se llama “ lo humano ” es una característica muy frágil y que, precisamente, a medida que vamos avanzando en lo que se llama humanidad, lo podemos perder muy fácilmente. La humanidad no es más que el proceso por el cual una persona se inserta en los valores de la sociedad. Freud pone sobre el tapete que lo humano también está conectado a lo más inhumano que alguien puede mostrar sobre su comportamiento (a veces dentro del sujeto humano podemos ver los comportamientos más inhumanos). Nosotros podemos ver a través del comportamiento humano manifestaciones que van más allá de lo humano, como la crueldad (inhumano). Por eso podemos decir que el síntoma es una manifestación de lo inhumano. Por ejemplo, los celos o la envidia son comportamientos típicamente humanos que la mayoría de personas se pasan la vida negando, pero lo mejor es reconocerlos. Freud decía que no se puede entender la pulsión de vida sin entender la pulsión de muerte, y del mismo modo, no podemos entender los comportamientos más humanos sin entender los más inhumano. Lo humano: “Siendo lo humano algo precario, reversible, que puede desvanecerse”. Y aunque existe esperanza, toda conquista es reversible (puedo perder esa “humanidad” o recuperarla si la he perdido). Lo que hace Freud es devolver a la psicología al campo de donde emergió y poner en el centro de su experiencia al hombre y su humanidad y antihumanidad.
Nota*: La palabra padecer en psicoanálisis tiene una connotación de poder ser consciente del trastorno para curarlo. Pero también se relaciona con la palabra “paciente”, no sólo por el sujeto, sino porque el terapeuta también tiene que ser paciente. La cuestión, por tanto, es: ¿Qué hacemos con el sujeto que padece un trastorno? Esta va a ser una de las cuestiones que fomenta la subjetividad, cada uno tiene una visión de por qué le pasa lo que le pasa.
¿Por qué el psicoanálisis sigue existiendo? Plantea un modo diferente de entender a las personas y su realidad. Cuestiona la conciencia como único centro de las acciones y del pensamiento (de hecho, el inconsciente tiene que ver en primera instancia con las emociones). Plantea un modo particular de entender a las personas y su realidad. Propone otra lógica para acceder al saber, producto de aquello, transmitido y/o vivido, que ha quedado inscrito en cada uno de nosotros. (Lo que se queda inscrito en cada uno de nosotros, esto es el inconsciente: esas inscripciones particulares que tiene cada uno en su vida). La estructura del inconsciente es el lenguaje; y las palabras de un modo específico son su punto de partida y su medio. Si bien, el inconsciente no tiene tanto que ver con lo que se dice sino con el lugar desde donde eso se dice. Donde dice alguien y donde habla. Qué decimos y desde dónde lo decimos. Se centra en ubicar cuáles son las relaciones del sujeto con lo que habla en el contexto de su biografía, la cultura y una red transgeneracional. Entonces, ¿qué es un tratamiento de intervención psicoanalítica? Es mostrar dónde está un sujeto enredado (cuando habla piensa siente). Dónde está enredado emocionalmente. Esos enredos pueden estar asociados a acontecimientos actuales, pasados o futuros. Es como querer buscar “con qué se está peleando el sujeto”.
Dispositivo analítico.
Panorama actual del campo del psicoanálisis.
Modalidades de la terapia psicodinámica. Cada una de ellas tiene sus peculiaridades técnicas según el modelo, su ámbito de aplicación y sus contraindicaciones. Se pueden agrupar en dos.
Desde la perspectiva de la búsqueda de modelos: Actualmente el psicoanálisis se encuentra en un diálogo con las neurociencias y las ciencias del lenguaje. El punto de partida del diálogo del psicoanálisis y las neurociencias son las emociones. Es un buen punto de partida porque durante un tiempo la psicología tuvo una “negación” ante las emociones (conductismo y cognitivismo). El diálogo con las neurociencias es cada vez más fluido. Poniendo un interés especial en el tema de las emociones. Actualmente se han podido desarrollar teorías de neurociencia donde existe un reconocimiento de procesos inconscientes. Hablan de procesos no conscientes o procesos implícitos; por ejemplo, la memoria implícita. Por otro lado, tendríamos que ver si el inconsciente del que habla el psicoanálisis es el mismo del que hablan las neurociencias. La relación entre psicoanálisis y ciencias del lenguaje ha supuesto una renovación conceptual y un esfuerzo metodológico por actualizar la técnica terapéutica.
Psicoanálisis y neurociencias. De este diálogo entre psicoanálisis y neurociencias aparece una nueva disciplina llamada Neuropsicoanálisis. Esto pone en relación las concepciones clínicas que ha desarrollado el psicoanálisis con los hallazgos actuales de las neurociencias sobre el funcionamiento del cerebro. “No podemos entender lo mental sin el cerebro”.
Este movimiento se inspira en Eric Kandel. Él afirmaba que la neurociencia actual requería de la experiencia clínica del psicoanálisis para guiar el uso de sus instrumentos en relación a qué observar. Es decir, dar un punto de mira y saber a dónde hay que dirigirse. Si nos estamos moviendo en un campo de personas con un comportamiento biológico y mental el psicoanálisis plantea un modo concreto de actuación en el que se puede basar las neurociencias. El psicoanálisis puede beneficiarse de los hallazgos científicos actuales para enriquecer y evaluar críticamente sus conceptualizaciones teóricas. “Sobre la mente no hay todavía concepción más coherente e intelectualmente satisfactoria que el psicoanálisis”. Eric Kandel.
Por tanto, en ese diálogo se habla de un inconsciente, pero ¿se refieren al mismo inconsciente? Cuando hablamos de las neurociencias cognitivas, tenemos que tener en cuenta que no se refieren al mismo al que se refería Freud. Tenemos que decir que existe una diferencia entre el inconsciente dinámico (propuesto por Freud) y el inconsciente cognitivo (relativo a las neurociencias). Lo que sí está claro es que el inconsciente está sujeto a la represión. Por tanto, la represión sería un punto de partida. Además, la represión se pone en contacto con otras dimensiones como el preconsciente. Cuando una persona recibe información esta se procesa a diferentes niveles. Cuando el profesor habla en clase y somos conscientes de ello no sólo registramos la parte de la que somos conscientes (como sería la memoria de trabajo) sino que también procesamos otras cosas de manera inconsciente (por ejemplo, el tono de voz del profesor, o cómo se mueve o las pausas que hace). Lo que plantea el psicoanálisis no es para nada contrario a lo que la neurociencia actual plantea de cómo funciona el cerebro.
Con respecto a la cognición. La cognición se articula a partir de las bases emocionales, hoy no podemos hablar de que ambas van por separado y además la emoción va antes a la cognición. Existe una primacía del hemisferio derecho (aspectos emocionales y del lenguaje no verbal) durante los 3 primeros años de vida , antes de la poda axónica, que configuran esta prevalencia de las emociones (Schore). Desarrollos de Bowlby sobre las teorías del apego y la importancia de los elementos de la comunicación no verbal con respecto a la figura de apego (tono de voz, postura, modo de alimentación…): El tipo de apego resulta fundamental para la estabilidad emocional y el adecuado desarrollo cerebral. Además, filogenéticamente y ontogenéticamente las estructuras emocionales preceden a las cognitivas.
Representaciones somáticas inconscientes. Investigaciones de Damasio sobre la memoria somática en el cuerpo. Señala la existencia de un primer sentido de identidad basado en las señales físicas del organismo (proto-self). Existe una representación inconsciente de nuestro propio cuerpo que nos da el sentimiento de “yo” Estructuras cerebrales subcorticales y tronco encefálicas. Por otro lado, Damasio propone que ante una situación el cuerpo aprende a reaccionar igual en otras situaciones similares, se trabaja con lo que se llama la imagen inconsciente del cuerpo. Esta es afectiva y está aposentada en las primeras relaciones que establece el niño con su primera figura de apego (madre…). En psicoanálisis infantil se trabaja con la Imagen Inconsciente del Cuerpo , imagen imaginaria y afectiva que se forma en las primeras interacciones madre-hijo. (Nasio y Dolto).
Importancia emocional. Freud hablaba de la importancia de determinadas situaciones que dejaban “marcas” en el cuerpo. Es decir, que hay toda una serie de experiencias que se registran y afectan al cuerpo y que tienen la propiedad de no ser conscientes. Es decir, que hay situaciones que ni siquiera recordamos pero que pueden afectar a nuestro cerebro. (“¿Recuerdas la primera vez que una voz te calmó, o la primera vez que un roce te erizó el vello?”).
A esto lo podemos llamar cicatrices, muchas veces conocidas como “ trauma ” o “trauma infantil”. Freud describió las huellas mnémicas de este modo:
“Basándonos en las impresiones de nuestra experiencia psicoanalítica, suponemos que todos los procesos excitantes que se desarrollan en los demás sistemas, dejan en éste huellas duraderas como fundamento de la memoria, esto es, restos mnémicos que no tienen nada que ver con la conciencia y que son con frecuencia más fuertes y permanentes cuando el proceso del que han nacido no ha llegado jamás a la conciencia”. (S. Freud. Psicología de las Masas).
Las experiencias modifican el cerebro, aunque no las recordemos. Una de las cuestiones que la neurociencia descubre es la plasticidad neuronal y la capacidad de recuperación de algunos daños o traumas psicológicos.
Plasticidad. Recomendación libro: A cada cual su cerebro. de Pierre Magistretti y François Ansermet. “Mecanismo por el cual cada cual es singular, y su cerebro único”. La experiencia deja una huella que produce cambios a nivel biológico (las sinapsis se modifican según la experiencia). Pero sobre esas huellas sinápticas que realiza el cerebro frente al aprendizaje se producen lo que el psicoanálisis llama huellas mnémicas. Las huellas mnémicas no son biológicas. No debemos confundir la conexión sináptica o la huella biológica con la que se produce a nivel mnémico (de pensamiento). Está claro que para poder pensar hace falta un sustento biológico, pero no es lo único. ¿Cómo es posible que cuando alguien te habla puedas sentir ira? ¿A qué se ha conectado en la experiencia subjetiva de cada uno esa información para provocar esa emoción? Hay determinadas situaciones o experiencias (traumas) que provocan en el sujeto un aprendizaje. Además, estas experiencias pueden ser evocables y no evocables (inconscientes). Al salir de esa experiencia emocional queda una “cicatriz” que genera un impacto único en nuestra individualidad. Esto va a hacer que el sujeto se comporte de otro modo con respecto a su medio que si no hubiera sucedido ese hecho. El cuerpo reacciona de manera inconsciente con respecto a tu historia cuando interaccionamos con otro. (Por ejemplo, cuando le damos la mano a alguien hay una historia de interacciones detrás). Percepciones que dejan huella sináptica también se asocian a una experiencia somática (línea de Damasio).
Y también cómo esos vínculos pueden ser saludables (y proteger a otros) o bien destructivos (y que generan problemas en su vida) y son un motor mismo del neurodesarrollo.
Neuro-psicoanálisis. ¿Qué líneas de trabajo se están llevando a cabo desde este punto de vista? Kandel tiene, como punto de partida, considerar que la biología puede llevar a cabo profundas contribuciones para la comprensión de:
Un ejemplo de investigación en Neurociencia Psicodinámica Toward a Neural Understanding of emotional oscillation and affect regulation: Investigating the dinamyc unconscious and transference. An interdisciplinary Study. Trabajan en una dinámica grupal y plantean qué áreas cerebrales se activan cuando se pone a estos pacientes frente a problemas inconscientes no resueltos o resueltos. Objetivo : Comprobar si existen diferentes áreas cerebrales implicadas en el procesamiento de conflictos de carácter inconsciente (relacionados con la represión y el Inconsciente Dinámico ) y en conflictos ya trabajados y simbolizados en terapia. Se utilizan los conflictos propios de cada paciente. Se les pone una grabación de su terapeuta mientras se encuentran en un escáner de resonancia.
Inconsciente dinámico. El inconsciente dinámico es un concepto clave del psicoanálisis que ha permanecido particularmente eludido en las investigaciones experimentales. El inconsciente dinámico está asociado a conflictos autobiográficos reprimidos, es decir: situaciones conflictivas no resueltas asociadas con sentimientos negativos que no se han resuelto y, por tanto, no se pueden abordar por completo. En contraste, las situaciones de conflicto resueltas pueden incluir sentimientos negativos, pero estos han sido aceptados e integrados en el yo autobiográfico. Estos autores dicen que el inconsciente dinámico se compone de tres tipos de experiencias (todas hacen relación con momentos biográficos de la persona):
Los tres contenidos del inconsciente influyen automáticamente en las reacciones emocionales, afectivas y físicas, y determinan el comportamiento inconscientemente.
Resultados: Cuando se les presenta a los sujetos de investigación conflictos no resueltos y por tanto con un contenido inconsciente no resuelto aún, las áreas que se activan no son conscientes.
Para estos autores, los sujetos histéricos reprimen más que los fóbicos. Según los autores estas diferencias se deben a que durante la primera parte del experimento los afectos se encontraban reprimidos, mientras que en la segunda parte no. Los conflictos biográficos resueltos frente a los no resueltos se procesan de manera diferente en el cerebro, apoyando la hipótesis de la existencia de un inconsciente dinámico, que tendría estructuras diferentes a las del inconsciente “cognitivo”. Es una investigación que apoya la diferenciación de los diferentes inconscientes.
Psychodynamic treatment on a child with early acquire brain damage. Niño de 11 años diagnosticado con Síndrome de Kleffner-Landau (síndrome "Afasia Adquirida- Epilepsia", que asocia un progresivo deterioro del lenguaje oral, anomalías E.E.G. crisis epilépticas y alteraciones del comportamiento). Buena adquisición de habilidades motoras y de lenguaje hasta los 6 años donde pierde el habla y el control motor.
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propietarios de lo que decimos cuando lo expresamos desde el yo. Primero es exterior al que habla y su condición de existencia es el lenguaje. Además, el que habla no es propietario de lo que dice, de sus palabras. Sino que el lenguaje es exterior y posteriormente se internaliza. Por tanto, en primera instancia el inconsciente es exterior. Ejemplo: ¿De dónde aprendiste tú tu experiencia con el amor? Posiblemente, de otros. Tu experiencia con el amor la aprendiste, en primera instancia, de tus padres. De la idea de cuidar, satisfacción… que ellos tenían. El inconsciente que se transmite en primera instancia es el inconsciente de los otros. El amo del que habla es el Otro del lenguaje (la lengua que recibimos). Es la otra escena de la que habla Freud que es el inconsciente. Es decir, la otra escena que nosotros tenemos (no somos siempre los mismos). Siempre hay algo de nosotros que nos extraña, algo que está donde no debería estar, que si fuera de otra manera sería mejor... Eso sería el inconsciente de cada uno.
Lo propio de lo humano es el lazo social. Es impensable pensarse fuera de la sociedad y la cultura. Para Freud y Lacan: el inconsciente habla y escribe:
Constitución subjetiva Lacan explica la constitución subjetiva (o realidad subjetiva) como una estructura dinámica organizada en tres registros:
Lo Simbólico Lo simbólico se inaugura con la adquisición del lenguaje; es mutuamente relacional. Hace referencia a todo lo que tiene que ver con el lenguaje y con lo que la cultura ha producido a través del lenguaje simbólico. Lo simbólico es el registro psíquico que se origina en el lenguaje y la instancia del Gran Otro. El Sujeto propiamente dicho surge mediante la inscripción en el orden Simbólico (orden del lenguaje verbal y orden de la cultura), momento en el cual el infante adquiere la habilidad de utilizar el lenguaje —es decir—, de materializar "su" deseo mediante el discurso y un pensamiento basado en símbolos. Nos permite entender cuestiones que tienen que ver con lo psíquico, como cómo una persona se representa con el mundo. Nos permite entender cómo surge el sujeto del lenguaje. Forma parte de lo simbólico todo lo que la cultura ha creado: normas sociales, religiones…
Lo imaginario.
Es la dimensión relacionada fundamentalmente con las cuestiones relacionadas con el yo y la imagen de sí y del otro. Es todo lo que tiene que ver con la imagen, siendo la imagen una de las características de cómo las personas nos representamos el cuerpo. Lo imaginario tiene que ver tanto con las representaciones de nosotros mismos, de unos de otros, de las fantasías e incluso con los fantasmas. Lo fantasmático no tiene que ver con la fantasía, sino que tiene que ver con algo que uno teme pero que no sabe cómo abordarlo. Mientras que la fantasía te permite descansar de una realidad. En lo fantasmático el sujeto no descansa. Este se despliega fundamentalmente en el eje que se entabla entre yo y el otro (entendido como semejante). Hay algunos conceptos claves que se relacionan con la lectura de lo imaginario como identificación, yo, narcisismo, yo ideal y las ilusiones como el amor. Dimensión del engaño. lo imaginario es lo relacionado con lo fantasmático, con el sentido y la significación (entendida como comprensión), con la imagen y lo ilusorio. Es un registro que nos permite entender cosas como las alucinaciones en la psicosis. Cómo puede ser que un sujeto sienta que sus tripas se o su pensamiento se las ha llevado otra persona. No podemos entender la alucinación sin el emplazamiento del registro de lo imaginario.
Registro de lo real. Para Lacan es lo que no se puede imaginarizar ni simbolizar. Es como “lo imposible”. Es imposible de significantizar (inscribir a nivel simbólico) y es imposible de imaginarizar (inscribir en el registro imaginario). “Es imposible que el ártico se derrita”. lo Real sería justamente aquello que está excluido de la realidad, lo que carece de sentido, la dimensión de lo que no encaja, que no podemos situar. No se confunde con eso que llamamos la realidad. Lo real no tiene nada que ver con lo que en lenguaje corriente referimos con la palabra realidad. Lo real es aquello que no se puede pensar. Por ejemplo, la muerte. La muerte es un real para toda persona. Se puede pensar, imaginar, pero el que se va es real. Pero no es realidad porque la realidad tiene la cualidad de que sigue existiendo. Pero una vez que te mueres ahí se queda todo, eso es real. Un ataque de angustia o de pánico también es real. Un mal diagnóstico o una mala noticia también son reales. Es como si nosotros viviéramos en un colchón donde la realidad está. Te levantas por las mañanas, sabes quién eres… Pero supongamos que ahora cae una bomba y despertamos. “Lo real”. Las cosas ya no son las mismas. La realidad es algo que creemos que manejamos, lo real escapa a nosotros. Lo real es del orden de un acontecimiento que te desestructura por completo y deja al sujeto sin realidad. Por ejemplo, supongamos que un día te llaman y dicen que ha muerto tu pareja. Hay acontecimientos que no se juegan a nivel de la realidad, son reales. Pero sí está la realidad que nos representamos, los miedos que tenemos, lo que fantaseamos o no y después está lo real. También cuando se refiere a lo real utiliza expresiones como "lo insoportable", "lo prohibido" y "incalculable". Lo real aparece en la esfera de la sexualidad, de la muerte, del horror y del delirio. Lo real es lo que no podemos pensar, imaginar o representar, es decir, lo inconceptualizable, lo que no se puede poner en la palabra o en el lenguaje, constituyendo un indeterminado incontrolable.
Lo simbólico: Lo simbólico se inaugura con la adquisición del lenguaje; es mutuamente relacional. Es el primer conjunto de reglas que organizan el comportamiento e integran a cada sujeto en la cultura. Constituye el registro más "evolucionado" y es el que caracteriza al ser humano.
El signo no explica todos los fenómenos que ocurren cuando alguien habla. Lacan rompe con la asociación significante/significado. Lacan se pregunta si todo lo que le ocurre a un sujeto humano se puede explicar desde este código. La respuesta es no. Hay experiencias humanas que no se pueden explicar de este modo. Cuando yo digo “caballo” puedo pensar tanto en el animal como en la droga. Ese mismo significante remite a más de un sentido. En ese sentido es en el que Lacan rompe esa unidad del signo lingüístico para dar cabida a esas experiencias que tenemos donde, si yo digo “caballo”, será en un sentido o en otro. Por tanto, el significante remite a más de un sentido. Un significante es lo que representa a un sujeto para otro significante. Yo puedo decir “casa” y desde el lado del código eso despierta en cada persona un significado. Pero desde el lado subjetivo puede remitir desde un sujeto a miedo, para otro que remita a maltrato, para otro a seguridad, para otro a huida… Es decir, el significante representa a un sujeto para otro significante. Con esto Lacan nos está invitando a entender la experiencia subjetiva. Cuando escuchamos a alguien en la calle nos movemos en la línea del código, pero cuando lo hacemos en la clínica lo debemos hacer desde la experiencia subjetiva. Una casa es una casa, pero para mí representa un deseo de huir porque allí sucedió algo malo. No es sólo por tanto el código, sino las experiencias que se quedan grabadas en base a ese significante. Hay que ver cómo están los significantes organizados dentro de cada persona. Ahora damos por tanto un lugar a la experiencia subjetiva dentro del paciente. Por eso Lacan dice que lo simbólico nace en base a la experiencia del sujeto.
Antes de intentar reparar la realidad subjetiva de alguien, tenemos que comprender esa realidad. No todo es malo, puede haber gozo en esa persona. “Sin molestias, todos bien sometido al sistema, sin generar problemas”. Unas de las habilidades clínicas que debe tener el psicólogo es la paciencia. Para arreglar algo el sujeto debe de estar en disposición de poder arreglar lo que le propongas.
Formaciones del Inconsciente. ¿Por dónde podemos escuchar el inconsciente de alguien? Lo podemos hacer a través de las denominadas formaciones del inconsciente o del significante. Estas son: Lapsus, sueño, chiste, olvido y síntoma.
Lapsus. Un lapsus es una formación del inconsciente que remite a una experiencia psicológica del sujeto. Esta formación del inconsciente pone en contacto cuando aparece algo emocional. Es una experiencia psicológica emocional. No hay que confundirlo con los errores de palabras. El lapsus es una formación que no depende del yo. Uno no decide ni calcula, por ejemplo, cuando está hablando, dónde va a aparecer ese lapsus, sino que cuando aparece sorprende al que está hablando. Cuando aparece, además, desestructura al sujeto como tal (al yo) y lo conecta con una experiencia diferente al que quería decir o comunicar. Por último, el lapsus tiene la propiedad de modificar la realidad de la persona que comete ese lapsus, a partir de ese momento las cosas ya no son de la misma manera. Hay equivocaciones que cuando se producen, por más que quieras borrarlas, no se borran. Cambia por completo la realidad del sujeto. Una vez que eso aparece tienes que dedicarte a explicar por qué eso se ha producido porque todo el mundo lo ha entendido. Es algo que tiene que ver contigo. Por ejemplo, en el discurso de los políticos se pueden ver lapsus que muestran la verdadera realidad del sujeto. Es una verdad diferente a la que el yo quiere decir. Aunque tú no quieras que salga, el inconsciente hace que emerja. El lapsus en un buen material clínico para trabajar con los pacientes.
Un ejemplo de lapsus verbal podría ser cuando Zapatero era presidente de España y recibió a un grupo de mujeres rusas. En un momento determinado dijo “tenéis que estar muy seguras de que no os vamos a follar”. Ese lapsus habla de dónde estaba situado su inconsciente. Es otra realidad que aparece de pronto ahí y la modifica. Un ejemplo de lapsus de comportamiento ocurre cuando salimos de casa y nos damos cuenta de que estamos tomando otro camino y que no estamos yendo al lugar donde queremos ir. En ese momento nuestro inconsciente nos dice “detente”. ¿Dónde ibas? Puede que a evitar algo. También puede haber lapsus de escritura. Cuando estamos escribiendo y nos damos cuenta de lo que hemos escrito y decimos “en qué estaba yo pensando para haber escrito esto”. Nosotros tenemos la tendencia a borrar esto, porque los humanos tenemos la tendencia a negar que tenemos cuentas pendientes con nosotros mismos. Y podemos reprimirlo largamente, pero esto aparecerá en otro sitio. Si incorporamos la visión del inconsciente nos deberíamos de decir “no borres esto tan rápido porque tiene que ver contigo”.
Sueños. Los sueños son un tema recurrente en todas las culturas. Han producido un gran contenido de “interpretaciones” no científicas. El punto donde el psicoanálisis empieza a trabajar en este campo es en la cínica, cuando los pacientes hablan de sus sueños. La investigación sobre los sueños bebe directamente del campo de la clínica. Cualquier explicación que viene ahora del campo de las neurociencias bebe directamente de esto. El punto de vista que el psicoanálisis aporta e inicia con los sueños es, en primer lugar psicológico; es decir, que el sueño es una producción psicológica. En ese sentido podemos ir viendo qué tipo de características tiene el sueño, el soñante y las producciones oníricas. Lo primero que plantea el psicoanálisis es que el sueño es el guardián del dormir, cumple una función protectora. Cuando yo estoy durmiendo se produce algo que yo no controlo y que es el sueño. El sueño permite que ocurra una actividad bastante potente que no necesita de mí para que se produzca. Permite una descarga emocional y elaboración de temas del sujeto. La hipótesis psicoanalítica es que quien sueña es el inconsciente. Lo que ocurre cuando soñamos son alucinaciones donde pasan cosas sin necesidad de que yo me despierte, en principio. Lo que ocurre en esa pantalla a veces tiene que ver con contenidos actuales de la persona, con resolver problemas, con experiencias repetidas que pueden ser más o menos problemáticas… Se ensayan comportamientos, se experimentan afectos, emociones… Además, a veces lo que se experimenta en el sueño tiene la misma potencia que un acontecimiento de la realidad: en el sueño tenemos orgasmos, tenemos pánico, taquicardia… El sueño nos protege de que tengamos que estar pendiente de todo, del estrés que supone vivir. A no ser que tengas una pesadilla, que despiertas. Cuando el sujeto despierta dice “menos mal que era un sueño” y sigue durmiendo. De manera habitual en el sueño se reproducen cuestiones que tiene que ver con lo que hemos hecho en vigilia, también sabemos que hay tipos de soñantes. ¿Qué sabemos actualmente del sueño? Sabemos que hay personas que son expresivas en el sueño y que mientras duermen hablan, se mueven… Hay gente que no recuerda lo que sueña y gente que recuerda mucho. También sabemos que se sueña en todas las etapas del sueño, no sólo en la fase REM. También sabemos que el contenido de los sueños de hombres y mujeres son diferentes. Ejercicio: Las personas que habitualmente no recuerdan los sueños, poner un cuaderno al lado de la cama y escribir en él cada mañana “hoy no he soñado nada”. Lo más habitual es que cuando una persona se despierta recuerde lo que ha soñado y a lo largo del día se olvide. Pero también hay personas que no recuerdan qué han soñado al despertar, pero sí lo recuerdan a lo largo del día. ¿Por qué hay sueños recurrentes? Es como un mensaje que tu inconsciente te manda una y otra vez porque hay algo que no está resuelto.
Nos muestra otra temporalidad, que hace que lo que no se dijo en un tiempo se diga en otro, que lo que no se dice en un tiempo se dice en diferido. Temporalidad que hace que haya cosas que, por ejemplo, duelan toda una vida. Cuando el mensaje pasa, se escribe el relato del sueño. El psicoanálisis nos transmite que el sueño es una escritura; una escritura con un doble texto: por un lado, el texto de las ideas latentes perfectamente claras cuando las descubrimos y por otro lado el texto del contenido manifiesto que se nos presenta al modo de una escritura jeroglífica para cuya solución habremos de traducir cada uno de sus signos al lenguaje de las ideas latentes. Lacan las denomina cifrados , “cifrados del inconsciente”, mensajes cifrados que para su comprensión requieren una labor de desciframiento que se hace posible por estar ordenador según las leyes del lenguaje.
El psicoanálisis propone un método para analizar el contenido de los sueños, que era contrario al que había (adivinación). Este método es el siguiente: En todo sueño hay un resto diurno que tiene que ver con un momento de la vigilia (sentimientos, olores, colores…), con temas que han quedado interrumpidos… El resto diurno es el estímulo del sueño y se pone en conexión con los contenidos latentes en mi inconsciente. Esto permite que la escena de la realidad se ponga en contacto con escenas que ya están en el sujeto y que son parecidas. Lo que recordamos cuando despertamos se llama contenido manifiesto. Esto es una síntesis de lo que hemos soñado. En la interpretación se trata de partir del contenido manifiesto y trabajar las asociaciones que el sujeto hace. Esta metodología de trabajo implica que no se puede analizar un sueño sin la colaboración de paciente, no se puede analizar sin la persona que lo sueña. Además, no se trabaja con el sueño, sino con lo que la persona cuenta de ese sueño. Hay que ir viendo como cada una de las ideas que va diciendo el paciente de ese sueño se conecta con una de sus realidades en su vida. Y se ven otro tipo de elementos que no están directamente manifestados en el sueño, pero tienen que ver con sus problemas. Esquema:
Condensación, metáfora. Freud: