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Asignatura: A, Profesor: La esteban (alumna), Carrera: Dret, Universidad: UB
Tipo: Apuntes
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(¡Ay mísero de mí, ay, infelice!)
a) Mide una estrofa del poema y señala sus características métricas y lo que sepas de ella.
El texto está compuesto por siete décimas. La décima es una estrofa compuesta por diez versos de arte menor, octosílabos, con rima consonante y con el esquema (a, b, b, a, a, c, c, d, d, c). La décima se llama también espinela porque Vicente Espinel, un poeta de fines del siglo XVI, fijó la estructura de la rima. La décima es una estrofa que en el teatro barroco se consideraba apropiada para lamentaciones y sentimientos íntimos. Con ella Calderón sigue las directrices del “arte nuevo “ de Lope que recomendaba: “las décimas son buenas para quejas”
b) Explica el contenido del poema, determina su estructura y menciona su tema.
Este fragmento es un monólogo (o soliloquio) perteneciente a La vida es sueño, una comedia filosófica de Pedro Calderón de la Barca. El tema general del poema es la falta de libertad.
En cuanto al contenido, el personaje protagonista, Segismundo, se lamenta a lo largo del monólogo de su falta de libertad frente a los diferentes elementos de la naturaleza que observa desde la torre en que vive encerrado desde que nació.
Por lo que respecta a la estructura, el fragmento se inicia con un verso inicial (“¡Ay, mísero de mí! ¡Y, ay, infelice!”), que aparece como desahogo de la tensión emocional. A partir de ahí se pueden establecer tres partes:
a. El personaje expresa sus sentimientos y busca la causa de su desdicha en las dos primeras décimas. Desde el verso “Apurar, cielos, pretendo” hasta “que yo no gocé jamás” (vv.1-21) b.
b) El personaje aporta cuatro ejemplos de la libertad exterior. (vv. 22 a 61) En la tercera décima, habla de la libertad de que gozan las aves, en la cuarta, se refiere a los toros que observa libres por el campo; en la quinta, comenta la libertad en que viven los peces y, por último, en la sexta décima
habla de los arroyos que corren libremente por los prados. Todas estas décimas concluyen con una pregunta retórica, en la que Segismundo se interroga acerca de la razón de que él, siendo humano, goce de menos libertad que los demás.
c) La última décima del fragmento (vv. 62-71) generaliza el problema y concluye que la libertad es un derecho del hombre.
c) Explica de qué recursos, temas y tópicos literarios se ha servido Calderón para desarrollar el tema del poema:
La protesta de Segismundo, encerrado en la torre, tiene forma de razonamiento. Parte de la afirmación básica “…el delito mayor/ del hombre es haber nacido” (vv.10-11) y presenta los ejemplos de libertad, de acuerdo con los cuatro elementos que, según la teoría clásica, componen la naturaleza: el aire, al que correspondería el ave; la tierra, representada por el bruto; el agua, que corresponde al pez y al arroyo; y, por último, el fuego, representado en el volcán. Tras comprobar la libertad en esos seres particulares, generaliza su petición de libertad: “¿Qué ley, justicia o razón/ negar a los hombres sabe/ privilegio tan süave…?”
Este razonamiento se acopla con las tres partes de la estructura que hemos señalado antes:
a) Las dos primeras décimas se inician con un hipérbaton que destaca la palabra inicial (“Apurar,…, pretendo”) y un apóstrofe con el que se invoca a un ser inanimado que puede englobar aquí la idea de Cielo y Creador: “Apurar, cielos, pretendo”. La sintaxis posterior es apropiada para un razonamiento, con abundantes conjunciones: “ya queme tratáis así…”, “aunque si nací ya entiendo…”, “pues el delito mayor…” y reafirma el argumento que quiere presentar: es un delito nacer; si yo nací, es lógico que se me castigue.
Esta idea del “delito de nacer”, referida en la ideología del Barroco al nacimiento del hombre en pecado original, es una obsesión para Segismundo. Por eso intensifica su protesta en la segunda décima: “qué más os pude ofender/ para castigarme más. /¿No nacieron los demás?/ pues si los demás nacieron…”, donde Calderón expresa la confusa situación del personaje, encerrado en una cárcel, frente a una naturaleza libre.
“ovas y lamas”, “un volcán, un Etna…” con los que refuerza las ideas del personaje y expresa su lucha interior.
c) La última décima encierra una síntesis de los elementos anteriores. Si ave, bruto, pez y arroyo, aparecían diseminados en cuarenta versos, ahora forman un bloque (vv.70 y 71) y aparecen invertidos, a modo de conclusión de todo el razonamiento: “a un cristal,/ a un pez, a un bruto y a un ave”
Es la idea final, el último argumento para probar la generalización de la libertad, presentada en un perfecto paralelismo: “privilegio tan suave / excepción tan principal”. (vv. 68-70). Segismundo, reclama para los hombres el derecho a la libertad.
En conclusión, podemos afirmar que este fragmento de La vida es sueño es una muestra del teatro de Calderón. Centrado en el poema esencial del hombre (libertad y libre albedrío o capacidad de decidir el bien y el mal), ofrece caracteres de las dos tendencias de la época, culteranismo y conceptismo. En su conjunto, se percibe con claridad que nada es causal, sino fruto de una perfecta elaboración de las técnicas dramáticas y recursos barrocos.
El “Monólogo de Segimundo” pertenece a la obra de teatro en verso de carácter filosofico y trágico La vida es sueño , escrita por Calderón de la Barca, dramatugo barroco español perteneciente al Siglo de Oro de la literatura española. Este fragmento, trata, al igual que toda la obra, varios temas filosóficos: la oposición entre destino y Libertad, el tópico de la vida como sueño y la tematización del autodominio. La obra esta dividida en tres jornadas.
El soliloquio de Segismundo se situa en el final de la segunda jornada, cuando Segismundo se despierta y no sabe si la experinecia vivida ha sido un sueño o una realidad. Anteriormente Basilio, rey de Polonia y padre suyo, administró un narcòtico a Segismundo y lo llevó a su palacio
haciéndole creer que era el rey para comprobar si era malo; el príncipe, pero, viéndose poderoso se comportó con crueldad. Su padre, entonces, convencido de que las predicciones se habían cumplido, decidió narcotizarle de nuevo y encerrarle otra vez en la torre. Al despertar, Segimundo no sabe si su experinecia ha sido un sueño o una realidad. Entonces pronuncia dicho soliloquio.
En fin, el monólogo es pronunciado por Segismundo despues de haber estado encerrado, liberado, vuelto a encerrar, narcotizado varias veces, etc; es decir, en un estado de total incerteza y confusión, circunstancias que se manifiestan a lo largo del fragmento.
En los primeros cinco versos Segismundo nos remite a su comportamiento furioso cuando era el rey, aunque es un hecho que no sabe con total certeza. A partir de ahí Segimundo reflexiona sobre la vida como un sueño, como una ilusión. El príncipe dice que su experiencia a lo largo de la vida le ha enseñado “que el hombre que vive sueña”, y nos remite a una serie de ejemplos (sobre un rey, un rico, un pobre, etc.), hasta el verso veinte-y- ocho, de personas que sueñan sus vidas.
Durante estos versos también añade que la muerte, al igual que la vida, se confunde con un sueño (“el sueño de la muerte”). Por otro lado en los versos 19-20-21 nos dice: “hay quien intenta reinar/viendo que se ha de despertar/en el sueño de la muerte”; es decir, el ha reinado y después despertado en la torre, como muerto. Concluye que en el mundo todos “sueñan lo que son”, es decir, sus vidas son sueños. Él, particularmente, sueña que esta encerrrado (y lo esta) y dice que antes soñaba ser rey (y lo era).
Es en los ultimos seis versos es dónde Segismundo nos transmite claramente el mensaje del fragmento: la vida es un delirio, una ilusión,