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Orientación Universidad
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Cannabis [.pdf], Apuntes de Farmacología

Asignatura: Psicofarmacologia, Profesor: , Carrera: Psicologia, Universidad: UAB

Tipo: Apuntes

Antes del 2010

Subido el 30/06/2005

giltiriel
giltiriel 🇪🇸

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MONOGRAFÍA
CANNABIS
Editores:
Julio Bobes García — Amador Calafat Far
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MONOGRAFÍA

CANNABIS

Editores:

Julio Bobes García — Amador Calafat Far

CANNABIS: EFECTOS NOCIVOS SOBRE LA SALUD FÍSICA.

Cannabis: harmful effects on health. Quiroga, M.. .......................................................................................................................................... 117

CANNABIS: EFECTOS NOCIVOS SOBRE LA SALUD MENTAL. Cannabis: harmful effects on mental health. Quiroga, M. ........................................................................................................................................... 135

UTILIDAD TERAPÉUTICA DEL CANNABIS Y DERIVADOS. Therapeutic uses of cannabis. Lorenzo, P.; Leza, J.C............................................................................................................................. 149

TOXICOLOGÍA DEL CANNABIS. Cannabis toxicology. Balcells, M............................................................................................................................................. 169

FACTORES DE RIESGO Y ESCALADA CANNABINOIDE. Risk factors and cannabis stepping – stone hypothesis. Vázquez, F.; Becoña, E........................................................................................................................... 175

PERSONALIDAD Y USO-ABUSO DE CANNABIS. Personality and use-abuse of cannabis. González, M.P.; Sáiz, P.; Quirós, M.G.; López, J.L.................................................................................. 185

CONSUMO Y CONSUMIDORES DE CANNABIS EN LA VIDA RECREATIVA. Use and users of cannabis in recreational life. Calafat, A.; Fernández, C.; Becoña, E.; Gil, E.; Juan, M.; Torres, M.A.................................................... 197

ESTRATEGIAS Y ORGANIZACIÓN DE LA CULTURA PRO-CANNABIS. Strategies and organisation of pro-cannabis culture. Calafat, A.; Juan, M.; Becoña, E.; Fernández, C.; Gil, E.; Llopis, J.J...................................................... 231

VIEJA HISTORIA DEL CANNABIS Y RECIENTES PRÁCTICAS PREVENTIVAS EN EUROPA. Old history of cannabis and recent preventive practices. Merino, P.P. (Lisboa)............................................................................................................................... 275

ENFOQUES PREVENTIVOS DEL USO Y ABUSO DE CANNABIS Y PROBLEMAS ASOCIADOS. Preventive approaches to use and misuse of cannabis and related problems. Amengual, M......................................................................................................................................... 281

TRATAMIENTO DEL PACIENTE CANNÁBICO. Cannabic patient treatment. Solé, J.................................................................................................................................................... 301

EL CANNABIS Y SUS DERIVADOS EN EL DERECHO PENAL ESPAÑOL. Cannabis in the spanish criminal laws. Herrero, S. ............................................................................................................................................. 315

4 VOL. 12. SUPLEMENTO 2

Sin duda alguna el cannabis es, después del tabaco y el alcohol, la droga cuyo uso está más extendido en España y en la mayoría de los países occidentales. Las sucesivas encuestas que se realizan en nuestro país, tanto las dirigidas a la población general como a los escolares, así lo demuestran. Las prevalencias de consumo son cierta- mente importantes. Así, según los últimos datos disponibles en el Observatorio Español sobre Drogas, casi uno de cada cinco espa- ñoles lo ha probado alguna vez y un 4,2% en el mes anterior a ser encuestados. Estos por- centajes son aún mayores entre los más jóvenes donde, los que declaran haberlo con- sumido en el último año, representan una cuarta parte del total. A estos datos habría que añadir la tolerancia social existente ante esta sustancia, alimentada en parte por un discurso ambiguo e incluso justificativo pre- sente en algunos sectores sociales. Frente a esta realidad, tal y como señalan los autores de esta obra, es todavía muy escasa la literatura científica que trata los pro- blemas que plantea el uso del cannabis de forma rigurosa y objetiva, pese a los impor- tantes descubrimientos que se han hecho en los últimos años en torno a esta sustancia. Nos encontramos, pues, ante una droga de consumo significativamente importante en nuestra sociedad y especialmente entre algunos sectores juveniles, por lo que su uso representa además una indudable vía de acceso para muchos adolescentes y, por lo tanto, un factor de expansión de esta proble- mática. De ahí, la oportunidad y relevancia de este libro que me honro en prologar. A lo largo de sus diferentes capítulos, el lector encontrará una amplia puesta al día sobre numerosas cuestiones relacionadas

con el cannabis que constituyen el objeto de numerosos debates en nuestros días: la natu- raleza de sus efectos, la capacidad o no de generar dependencia, sus posibles cualida- des terapéuticas, su estatus legal, etc. Asi- mismo, el papel del cannabis en la escalada de consumos que hacen muchos jóvenes es uno de los puntos destacados de este estu- dio. Todos estos temas son abordados con gran rigor por los autores de esta monografía, quienes dedican una parte especialmente importante de la misma a tratar de los aspectos químicos, farmacoló- gicos y neurofisiológicos relacionados con el cannabis, temas muy novedosos y segura- mente desconocidos para muchos profesio- nales. Una cuestión de gran importancia es la referida a la pretendida inocuidad del consu- mo de esta sustancia que está siendo des- mentida con investigaciones rigurosas que se llevan a cabo desde hace tiempo. En ellas se han descrito diversas complicaciones en dife- rentes órganos y sistemas asociados a su uso regular. Especialmente significativa es la observación que se hace en el libro acerca de la trivialización que los adolescentes hacen del uso del cannabis, en un momento en que es en este sector de la población donde pre- cisamente se está experimentando una expansión del consumo. Por otra parte, un aspecto indirecto deriva- do de este consumo es la accidentalidad en la conducción de vehículos de motor. Es este un riesgo que se incrementa si se utiliza el cannabis junto con otras drogas. La prevención del uso de esta sustancia la enmarcan los autores en un contexto social y cultural, muy asociado a diversos estilos de

VOL. 12. SUPLEMENTO (^2 )

Presentación

VOL. 12. SUPLEMENTO (^2 )

De la neurolobiología a la psicosociología del

uso-abuso del cannabis

BOBES, J.; CALAFAT, A.*

  • Catedrático de Psiquiatría. Universidad de Oviedo. ** Director Revista Adicciones. Socidrogalcohol.

Dirigir correspondencia: Amador Calafat. Revista Adicciones. Rambla, 15, 2º, 3ª. 07003 Palma de Mallorca. [email protected]

Resumen

Los autores muestran su preocupación por la extensión creciente y la banalización del consumo y por la falta de información contrastada que está circu- lando, que lleva a muchas personas especialmente jóvenes a conclusiones y decisiones erróneas sobre el consumo. Se valoran positivamente todas las nue- vas investigaciones tanto neurobiológicas, como psi- quiátricas como sociológicas que aportan luz a esta nueva situación de consumo. Los avances neurobioló- gicos habidos en los últimos años y las expectativas terapéuticas que conllevan, son evaluados en térmi- nos de futuro. Se abre una visión crítica sobre la cul- tura que sostiene el cannabis que abren el campo sobre futuros estudios. El impacto y los efectos, tanto deletéreos como terapéuticos de los derivados cannábicos son valora- dos por los coordinadores de la obra en términos de afectación de la salud comunitaria y de las personas. Asimismo, se seleccionan los componentes principa- les que contribuyen a fundamentar el actual debate social sobre los diversos usos del cannabis (terapéuti- cos, médicos, etc.). Finalmente, se revisan los aspectos de prevención, tanto en el ámbito escolar como social y las posibili- dades terapéuticas que para este campo han sido desarrolladas hasta el momento.

Palabras clave: Cannabis, epidemiología, neurobiolo- gía, prevención, tratamiento, sociología.

Summary

The authors demonstrate their preoccupation with the increasingly widespread and commonplace use of cannabis, and with the lack of contradictory informa- tion in circulation, which leads many people, particu- larly the young, to erroneous decisions on use. All the new research, neurobiological, psychiatric and socio- logical, that sheds light on this new use situation is positively evaluated. The neurobiological advances made in the last few years and the therapeutic pros- pects which they bring with them are evaluated in terms of the future. There is a critical look at the cul- ture that sustains cannabis, opening up the field to future studies. The co-ordinators of the work evaluate both the deleterious and therapeutic impact and effects of can- nabis derivatives in terms of the effect on community and personal health. In addition, there is a selection of the principal factors that contribute to basing the pre- sent social debate on the diverse uses of cannabis (therapeutic, medical, etc.). Finally, prevention aspects are reviewed within both the scholastic and social spheres, and the thera- peutic possibilities which have been developed in this field up to the present time.

Key words: Cannabis, epidemiology, neurobiology, prevention, treatment, sociology.

INTRODUCCIÓN

E

l uso de la cannabis sativa tanto como sustancia psicotropa como con finalida- des industriales es muy antiguo (Ra- mos, Fernández-Ruiz , 2000b). Desde hace ya años el cannabis se ha convertido en la droga ilegal más consumida con diferencia en nues- tro y otros países, por lo que no deja de lla- mar la atención la escasa literatura científica, que aborda los problemas que se derivan del uso de dicha sustancia, a pesar de que se han hecho importantes progresos en los últi- mos años como es el descubrimiento de un sistema cannabinoide endógeno. Mientras, otras drogas como la heroína o la cocaína están recibiendo mucha mayor atención en la literatura tanto profesional como en los medios de comunicación. Diversos fenóme- nos sociales han hecho que aminorase toda la alarma social vinculada al uso del cannabis, consiguiendo una imagen social de droga que no causa problemas. Las cosas parecen estar cambiando y, tal como dice , tras tres déca- das de un uso en expansión de esta sustan- cia, estamos presenciando la maduración sobre la discusión en algunos temas relacio- nados con el cannabis. Estas discusiones están todavía la mayor parte de las veces lle- nas de pasión, de connotaciones políticas o ideológicas, lo que lleva necesariamente a que las posturas están en muchas ocasiones demasiado confrontadas. Con esta monogra- fía tratamos de aportar la mayor información actual contrastada para poder avanzar por este camino de una forma seria, rigurosa y responsable, separando, en la medida de lo posible los valores de las opiniones y postu- ras de los datos científicos, lo cual, a día de hoy, sigue siendo todavía una misión difícil. Sin embargo, los últimos años han sido fecundos en cuanto a aportación de nuevos datos contrastados.

EPIDEMIOLOGÍA.

Es precisamente la extensión de su uso el hecho que más poderosamente llama la aten-

ción sobre esta droga (Bobes et al. 2000). Se estima que entre un 7-10% de la población mundial podrían ser consumidores regulares de la sustancia, la mayoría de ellos en regio- nes donde su uso es ilegal. La droga ilícita más consumida en la Unión Europea es tam- bién el cannabis, estimándose en aproxima- damente más de 40 millones el número de personas que lo han usado, y en al menos 12 millones el número de personas que lo han usado en el último año. Es decir, aproximada- mente el 16% de la población de la Unión Europea de edades comprendidas entre los 15 y los 64 años habrían consumido cannabis alguna vez en su vida, y cerca del 5% lo habrían consumido en el último año. España es uno de los países lideres en este consumo. Según datos de la Encuesta Domiciliaria sobre Consumo de Drogas de 1997, un 21.7% de los españoles de edad comprendida entre 15 y 65 años refieren haber consumido la sustancia alguna vez en la vida, un 7.5% en el último año, un 4% en el mes previo y un 0.9% lo hacía diariamente (Plan Nacional sobre Drogas, 1998), aunque la encuesta del 99 indicaría un cierto descen- so pasando a un 6,8% los que la habrían pro- bado durante el último año. Cuando se comparan los datos de la Encuesta de Población sobre el consumo de cannabis por los adultos de los Estados miembros de la Unión Europea nos encontra- mos que España está a la cabeza del “ran- king”, únicamente superada por Dinamarca y el Reino Unido. El 22% de todos los adultos españoles y el 32% del subgrupo de adultos jóvenes han consumido cannabis alguna vez en su vida. Este amplio uso no es obviamente estático y ha sufrido amplias oscilaciones a lo largo de los años, lo que hace pensar en la importan- cia de las cuestiones socioculturales tanto en lo que supone incrementos como en lo que podrían ser descensos en su uso. En Europa durante la década de los 80 el consumo se habría estabilizado y es en la década de los 90 en la que se vuelve a experimentar nueva- mente un gran incremento (EMCDDA, 1998). Por tanto, y esto es importante desde el

8 De la neurolobiología a la psicosociología del uso-abuso del cannabis

gas, y el riesgo de usar varias drogas a la vez no tiene porque ser necesariamente la suma de los riesgos individuales. En definitiva, no es posible todavía llegar a una comparación definitiva entre los problemas derivados del uso del cannabis y los producidos por el taba- co y el alcohol, por la insuficiencia de informa- ción y porque el número de consumidores regulares de cannabis es netamente inferior al de los otros productos. Dicho informe acaba indicando la necesidad de profundizar en la investigación en áreas como la clínica y la epi- demiológica, la química y la farmacología, los efectos terapéuticos y los efectos que tiene sobre la salud el cannabis. La falta de estudios y sobre todo el desco- nocimiento – interesado o no- de los estudios existentes ha facilitado la extensión de diver- sas ideas erróneas sobre el cannabis entre la población general. No deja de sorprender la fuerza con la que se ha introducido en el ima- ginario social durante los últimos años la idea de la falta de problemas ligados al consumo de marihuana. De la misma forma que exis- ten organismos e instituciones que trabajan a favor de las restricciones en el uso del canna- bis, también existe un potente y organizado movimiento pro cultura del cannabis Calafat et al. (2000b) que ha conseguido que sus mensajes calen profundamente en amplias capas de la población, incluidos amplios sec- tores de profesionales, potenciándose la idea del cannabis cómo una droga recreativa que “no” causa problemas y con posibles utilida- des terapéuticas y que sólo el miedo y el des- conocimiento pueden explicar su situación legal y social actual. En efecto los ciudadanos adultos de una sociedad determinada en su conjunto deben poder decidir sobre el estatu- to que tiene una determinada droga desde el punto de vista legal o en su vida diaria. Pero es importante también que exista informa- ción pertinente y de calidad y que no se pro- duzcan informaciones sesgadas por uno u otro lado. A pesar de la existencia de numerosos mensajes que hacen referencia a la inocuidad del consumo del cannabis, los datos existen- tes en el momento actual ponen de manifies-

to que el consumo de esta sustancia no está exento de problemas (Quiroga 2000a y 2000b). Así, aunque el consumo ocasional de cannabis no acarrea consecuencias orgánicas graves y su empleo habitual lo hace en pocas ocasiones, se han descrito diversas complica- ciones en diferentes órganos y sistemas (aparato respiratorio, sistema inmune, fun- ción gonadal y reproductora, efectos sobre el feto, etc.) asociadas a su uso regular. Por otra parte, no hay que olvidar que en los servicios de urgencias hospitalarios son frecuentes las consultas por complicaciones psicopatológi- cas agudas (crisis de angustia, estados de ansiedad) derivadas de su utilización. De igual modo, se han descrito y observado en la clí- nica otros cuadros de índole psiquiátrica tales como episodios deflashback, trastornos psi- cóticos y cuadros confusionales asociados al consumo de esta sustancia. La información referente a la asociación entre el consumo de cannabis y la aparición de trastornos psiquiá- tricos es parcialmente controvertida. En el momento actual se da gran valor al papel que una predisposición (vulnerabilidad) previa pudiera tener en el desencadenamiento de los diferentes cuadros psicopatológicos, fun- damentalmente en las psicosis, ya que exis- ten hallazgos que indican que la capacidad de generar cuadros psicóticos es muy superior en los que consumen derivados opiáceos, y, por tanto, se acepta en la literatura que el uso de estimulantes dopaminérgicos, como el cannabis o las anfetaminas, facilitan la apari- ción de trastornos mentales y/o del compor- tamiento. No obstante, se desconoce hasta que punto el cannabis actúa como desenca- denante, es una consecuencia o simplemen- te coincide con la psicopatología. Otro aspecto de interés relacionado con efectos a medio y largo plazo del uso/abuso de cannabis, es el denominado síndrome amotivacional, caracterizado por apatía, desin- terés, incapacidad para desarrollar planes futu- ros, empobrecimiento afectivo, abandono del cuidado personal, inhibición sexual, etc., todo ello acompañado de una serie de alteraciones psicomotoras como: disminución de los refle- jos, parquedad de movimientos, lentitud de

10 De la neurolobiología a la psicosociología del uso-abuso del cannabis

desplazamientos, etc. La consecuencia direc- ta de dicho síndrome sería una falta de volun- tad propia y las indirectas un descenso en el rendimiento académico o laboral, deterioro de las habilidades comunicativas y retraimiento social. La atribución causal de este síndrome sigue sin estar clara y se discute si es conse- cuencia del consumo de cannabis o más bien se trata de una especial tendencia previa a la pasividad de los sujetos dependientes de esta droga. Resultan necesarios estudios longitudi- nales bien diseñados podrán establecer de una forma definitiva la aparición o no de este trastorno en una población determinada. Un daño indirecto derivado del consumo de cannabis es la accidentabilidad en carrete- ra. Actualmente se dispone de suficiente información que pone de manifiesto que el cannabis puede interferir con la destreza y otras habilidades propias de la conducción de automóviles. Además, se ha constatado que una importante proporción de jóvenes reali- zan desplazamientos en automóvil a altas horas de la madrugada, no sólo bajo los efec- tos de cannabis, sino también de otras dro- gas como alcohol y psicoestimulantes, lo cuál puede contribuir a las elevadas tasas de acci- dentabilidad detectadas en nuestros jóvenes, ya que entre los 18 y 34 años de edad se concentra el 40% de los casi 5.000 muertos que cada año se cobra la carretera y los análi- sis toxicológicos revelan la presencia de dro- gas en una proporción nada desdeñable de dichos jóvenes. En esta área no es conve- niente pasar por alto el incremento de poten- cial tóxico al utilizar los derivados cannábicos juntamente con otras drogas, al igual que se ha demostrado con el uso de derivados de la cocaína y alcohol, dando lugar a otros produc- tos más tóxicos como la metil-ecgonina.

EL DEBATE SOBRE FACILITACIÓN DEL

USO DEL CANNABIS.

Que duda cabe que el cannabis no debe ser alineado por sus efectos con otras drogas como la heroína o la cocaína, pero cosa muy distinta es referirse a dicha droga como exen-

ta de cualquier problema, cuando ya existe bastante información contrastada y con base empírica sobre sus efectos sobre la salud físi- ca y psíquica (Quiroga 2000a, b). Pero, ¿Cómo no vamos a preocuparnos acerca del cannabis cuando en una muestra de 2. jóvenes seleccionados en zonas de diversión de fin de semana en 9 ciudades europeas nos encontramos con un 10% de consumido- res diarios y en otra muestra de 1.333 jóve- nes de 5 ciudades españolas este porcentaje se eleva hasta el 15,8%, cuando por otro lado sólo encontramos dentro de esta muestra un 8,3% y un 6,5% respectivamente de consu- midores diarios de alcohol (Calafat et al. 2000a). Especialmente preocupante es la repercu- sión que tiene la banalización del uso del can- nabis por los adolescentes, donde precisa- mente se está experimentando un mayor incremento del uso y donde menos informa- ción rigurosa existe sobre los efectos y donde existe una menor percepción del ries- go que asumen con su consumo. Conviene, entendemos nosotros, diferenciar claramente el uso que hace del cannabis un adulto res- ponsable, del uso indiscriminado frecuente- mente junto a otras drogas, que hacen los adolescentes. En un estudio de Johnston LD y O’Malley PM (1998), aprovechando el seguimiento anual que se hace del consumo de diversas drogas desde 1976 a 1996 en USA, encontró que diversos factores estaban relacionados con la evolución anual en el consumo de can- nabis (y otras drogas) como podían ser el cumplimiento con los estudios, implicación en actividades antisociales, etc., pero son la percepción del riesgo o la desaprobación de una determinada droga lo que determina más exactamente año tras año los cambios en el consumo. Preocupa en este sentido el des- censo de la percepción del riesgo en general entre la población española, los jóvenes espa- ñoles en particular y sobre todo el descenso en la percepción de riesgo detectada en la Encuesta escolar de 1998 (Plan Nacional sobre drogas, 2000) entre los adolescentes

Bobes, J.; Calafat, A. 11

lación automática su influencia negativa sobre la conducción en condiciones norma- les, que necesita más investigación. El papel del cannabis en la escalada de consumos que hacen muchos jóvenes es uno de los hitos de este debate (Vázquez F Becoña E, 2000). Es un hecho que el consu- mo de cannabis precede el uso de sustancias más potentes y peligrosas, pero también es cierto que sólo una minoría de consumidores de cannabis terminan utilizando otras drogas más nocivas. Es el cannabis la puerta de entrada según la hipótesis secuencial esta- blecida por (Kandel DB et al. 1992) o bien dicho consumo de cannabis y luego de otras drogas es más bien la expresión de un “sín- drome común” (Jessor R et al. 1980) según el cual hay ciertas personalidades desviantes que acaban generando una serie de activida- des antisociales y el que unas conductas pre- cedan a otras es una cuestión básicamente de la edad. Muy posiblemente la realidad del consumo sea una mezcla de los dos modelos que interaccionan. Las cuestiones políticas también son un tema central en este debate. ¿Cuál ha sido la influencia de modelos tolerantes o de mode- los con una mayor carga de represión sobre el incremento o el descenso del uso-abuso? ¿La mayor liberalización haría desaparecer el mercado negro o por el contrario haría aumentar el número de consumidores? No hay demasiados estudios que aborden estas cuestiones con una metodología adecuada y ajenos, en lo posible, a posicionamientos ide- ológicos extremos. En líneas generales se podría pensar que las políticas oficiales tienen menos influencia de lo que se podría suponer sobre los consumos, entre otras cosas por- que a veces no es el espíritu de la ley el que se aplica (Reuband, 1995). Posiblemente las diferencias de consumo, como concluye un estudio que compara las variaciones regiona- les entre Holanda y Alemania en el consumo de cannabis y alcohol, se deban más a estilos de vida de los jóvenes, que varían dentro de un mismo país, más que a las políticas gene- rales de cada país o región (Plomp et al.1996). En todo caso toda esta cuestión no

se aborda expresamente en esta monografía, aunque si que se abordan los aspectos lega- les del cannabis en España (Herrero S, 2000) y las técnicas de laboratorio para su detec- ción (Balcells M, 2000)

USO MÉDICO.

Es este un campo todavía reciente pero sobre el que existe un gran interés y sobre el que se está trabajando. El uso médico del cannabis y de sus componentes activos forma también parte del núcleo de la polémi- ca que mantienen unos y otros respecto a esta sustancia. Aunque estrictamente hablan- do la capacidad terapéutica de uno de los 60 cannabinoides activos que contiene la mari- huana en una enfermedad o síntoma determi- nado no tiene porque implicar la bondad o maldad de su consumo a efectos recreativos. De hecho existen cannabinoides sintéticos que emulan los efectos de los cannabinoides naturales o que incluso su eficacia es mucho mayor. Sin embargo dentro de la estrategia pro legalizacionista si que se ve como un camino que puede favorecer esta meta. En los últimos años se han presentado un cierto número de evidencias científicas acerca de las propiedades terapéuticas de los canna- binoides como pueden ser analgesia, dis- minución de la presión intraocular, efecto antiemético en vómitos inducidos por quimio- terapia antineoplásica, propiedades relajantes musculares en diversas enfermedades como esclerosis múltiple, traumatismos medulares y alteraciones del movimiento. Además, algunas aportaciones recientes indican otros posibles usos de estas sustancias como neuroprotec- tores (en modelos animales de enfermedades neurodegenerativas e isquemia cerebral), antiasmáticos y anticonvulsivantes. Más re- cientemente, algunos compuestos naturales y agentes sintéticos agonistas de receptores CB han demostrado efectos antineoplásicos in vivo e in vitro. Se necesitan más estudios clíni- cos con el fin de establecer qué dosis, vías de administración son las más adecuadas en cada

Bobes, J.; Calafat, A. 13

caso, así como el balance entre beneficio y riesgo comparando los cannabinoides con otras estrategias terapéuticas (Lorenzo P, Leza JC, 2000). En algunos países existen condicio- nes legales que permiten avanzar en estas investigaciones y es de esperar que los próxi- mos años sean fecundos en este sentido. En 1997 la British Medical Association publicó su informe “Therapeutic Uses of cannabis” ins- tando a la puesta en marcha de “investigacio- nes controladas para evaluar el potencial tera- péutico del uso del cannabis” al que sigue otra publicación del Institute of Medicine america- no titulada “Medical Use of Marijuana”. En sín- tesis, podemos admitir que las relaciones de estos usos terapéuticos con su situación legal con vistas al consumo recreativo no son en principio directas – algunas de las investigacio- nes en marcha utilizan los cannabinoides sinté- ticos- y desde un punto de vista estricto son dos situaciones totalmente diversas, pero que duda cabe que de consolidarse esta vertiente terapéutica del cannabis o de los cannabinoi- des, ello tendría una influencia sobre la visión social de este producto.

QUIENES SON LOS USUARIOS DEL

CANNABIS.

Al tratarse de una droga cuyo uso es tan extendido cabe esperar una gran variedad de gente que lo consume. En principio son los más jóvenes quienes más lo utilizan en la actualidad, aunque un porcentaje relativa- mente notable de adultos lo ha fumado o lo sigue utilizando en la actualidad. Esta cues- tión de la edad es clave a la hora de describir estereotipos de consumidores. No hacen el mismo uso, ni consumen posiblemente por las mismas razones un adulto de 40 o 50 años, mucho más identificado con la cultura del cannabis (Calafat et al. 2000b), que un joven o un adolescente que sale todos los fines de semana hasta altas horas de la noche, que al mismo tiempo abusa del alco- hol y de otras drogas (especialmente éxtasis y cocaína) y cuyo punto de referencia es la

culturaTechno o bacalao (Calafat, 2000). Aun- que los consumidores de cannabis presentan características de personalidad diferenciales respecto a los no consumidores según diver- sas pruebas como el Cuestionario de Perso- nalidad de Eysenck para Adultos o la Escala de Búsqueda de Sensaciones de Zuckerman (González MP et al. 2000), creemos que es también la edad del consumidor y su estilo de vida determinan la forma de consumo de cannabis, su consumo concomitante con otras drogas incluido el alcohol, o las conse- cuencias sobre la conducta o el físico del consumo.

LA PREVENCIÓN.

El consumo de cannabis se ha convertido en muchos países en un fenómeno social y cultural relevante, muy asociado a diversos estilos de vida. La extensión de su uso en occidente depende justamente de esta aso- ciación profunda a elementos socioculturales. Y en los años 60 fue su asociación a la cultu- ra hippie lo que ayudó a afianzar el consumo masivo que desde entonces han venido haciendo los jóvenes. Aunque actualmente ya no se puede afirmar que el cannabis no pro- duce dependencia, es cierto también que su extensión masiva depende menos de la crea- ción de una dependencia física y más del papel sociocultural que desde hace unas décadas soporta el cannabis. En este sentido la prevención del cannabis (Amengual M, 2000, ) presenta importante retos pues ima- ginar una política preventiva basada exclusiva- mente en la actuación en el ámbito escolar resultaría insuficiente. Conseguir cambios sociales profundos en la percepción de ries- gos del uso y de los usuarios del cannabis es necesario. Es fundamental para lograr que disminuya el consumo de cannabis recorrer el camino inverso del que se ha recorrido hasta ahora, es decir disminuir la tolerancia social, aumentar la información sobre los efectos negativos de esta droga, contrarres- tar la presión de la cultura pro cannabis, des- cubrir y luchar contra los intereses económi-

14 De la neurolobiología a la psicosociología del uso-abuso del cannabis

ha descrito la posible utilidad de fármacos, que incrementan la actividad noradrenérgica (cuya reducción se asocia al consumo cróni- co), como la desipramina, reboxetina y la tiro- sina podrían estar indicados para la interrup- ción del consumo o la prevención de recaídas, si bien estos datos han sido insufi- cientemente confirmados. En lo que a inter- venciones psicológicas se refiere, no existen estudios acerca de cuáles pueden resultar más eficaces para el tratamiento de la depen- dencia a esta sustancia, si bien éstas deberí- an ir dirigidas a concienciar al sujeto de los riesgos del consumo y proporcionarle objeti- vos alcanzables que conlleven su disminución o cese. Un aspecto que consideramos de gran relevancia son los cada vez más eleva- dos índices de policonsumo observados entre los consumidores, especialmente entre las poblaciones más jóvenes. En este sentido creemos fundamental la realización de abor- dajes terapéuticos que tengan presentes los diferentes consumos concomitantes, a la hora de emprender el tratamiento de pacien- tes que acuden solicitando ayuda por consu- mo de otras drogas como heroína, cocaína u otros psicoestimulantes.

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Bobes, J.; Calafat, A. 17

VOL. 12. SUPLEMENTO (^2 )

Uso de los cannabinoides a través

de la historia

RAMOS ATANCE, J.A.; F ERNÁNDEZ RUIZ, J.

Instituto Universitario de Drogodependencias, Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, Facultad de Medicina, Universidad Complutense

Enviar correspondencia a: J.A. Ramos Atance. Departamento de Bioquímica, Facultad de Medicina. Universidad Complutense, 28040-Madrid. Tel.: 91-3941454 Fax: 91-3941691 e-mail: [email protected]

Resumen

La Cannabis Sativa ha sido utilizada con fines indus- triales, medicinales y/o recreativos desde la Anti- güedad. Sin embargo, la investigación sobre sus prin- cipios activos es relativamente reciente. Su uso fue conocido en China hace unos cinco mil años. Fue uti- lizada para la obtención de fibra y de aceite. Sus pro- piedades curativas aparecen reflejadas en varios tra- tados médicos de una notable antigüedad. En la India, formaba parte de algunos rituales religiosos y fue uti- lizado por sus propiedades curativas, práctica que se ha conservado hasta muy recientemente. También se ha descrito su utilización por los asi- rios, los escitas o los persas. Existe una controversia sobre si fue conocido por los judíos y los egipcios. Tampoco esta muy claro el que su uso, salvo con fines industriales, estuviera muy extendido entre los griegos y los romanos. Al principio de la era cristiana, Plinio “el viejo”, Discorides y Galeno describieron sus posibles aplicaciones médicas. Los árabes lo utiliza- ron en medicina y a nivel recreativo. Sin embargo, su popularidad no fue la misma en cada uno de los paí- ses de cultura islámica, llegando incluso a estar prohi- bido en situaciones históricas concretas. Durante el siglo XIX, la presencia colonial inglesa en la India y la expedición de Napoleón a Egipto, sir- vió para la difusión por Europa, y posteriormente por los Estados Unidos, de las aplicaciones médicas y lúdicas del cannabis. Su uso en la practica medica fue declinando a lo largo del siglo XX, ante la aparición de otros compuestos con mayor eficacia terapéutica.

Palabras clave: Cannabis sativa, usos medicinales, marihuana, hachís, historia.

Summary

Cannabis sativa has been used for industrial, medi- cal and/or recreational purposes since ancient times. Nevertheless, research into its active beginnings is relatively recent. It was known in China some five thousand years ago when it was used to obtain fibre and oil. Its curative properties can be seen in various medical treatises of great age. In India, it formed part of certain religious rites, and was used for its curative properties, a practice which continued until very recently. It use by the Assyrians, the Scythians and the Per- sians has also been described. There is debate on whether or not it was known to the Jews and the Ancient Egyptians. Nor is it very clear if, apart from its use for industrial purposes, it was very widespread among the Greeks and the Romans. At the beginning of the Christian Era, Pliny the Elder, Discorides and Galen described its possible medical applications. The Arabs used it medicinally and recreationally although its popularity was not the same in each of the Islamic countries, and it was even prohibited in certain speci- fic circumstances throughout history. During the 19th century, the British colonial pre- sence in India and Napoleon’s expedition to Egypt led to the spreading of its medical and therapeutical applications in Europe and, subsequently, in the Uni- ted States. Its use in medicine decreased over the 20th century in the face of the appearance of other compounds of greater therapeutic effectiveness.

Key words: cannabis, marijuana, history, therapeutic use.

1. APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL

CANNABIS Y DERIVADOS

E

s difícil precisar con exactitud el momento en que el hombre empezó a utilizar alguno de los preparados proce- dentes de laCannabis sativa. El origen de esta planta, de la que se extraen los cannabi- noides es situado por algunos autores en el Asia Central. Los datos de los que dispone- mos sobre cuando se inicio el consumo de estos compuestos apuntan a que fue hace varios miles de años en las mismas regiones en las que fue detectada inicialmente la pre- sencia de la planta. Es previsible que el cono- cimiento sobre los posibles usos de la planta se fueran extendiendo, inicialmente a las regiones vecinas y posteriormente a otros lugares mas remotos. Sin embargo no hay que descartar que este consumo tuviera lugar, de forma espontánea en alguna de las otras zonas de la Tierra en las que crecía la planta. La utilización de estos compuestos a lo largo de la Historia, ha presentado aspectos muy variables. Por un lado, desde la Antigüe- dad se han tratado de aprovechar las propie- dades curativas, que han sido asociadas a su consumo, dentro del marco limitado por los conocimientos médicos existentes en cada época. Por otro lado , los efectos que podía producir sobre el cerebro del individuo, fue- ron dirigidos, en algunas ocasiones hacia la practica religiosa, mientras que en otras lo han sido simplemente para la búsqueda de placer. A veces, es difícil poder separar en los inicios de su consumo los aspectos medici- nales de los religiosos o sociales, dado que en aquellas culturas en las que se utilizaron, ambos aspectos estaban muchas veces mez- clados. A lo largo del tiempo, los cannabinoides ha pasado por etapas de uso generalizado o por otras de un uso mas restringido o incluso de prohibición en los países que podríamos con- siderar como sus consumidores tradiciona- les. Actualmente, su consumo, que esta ampliamente extendido por todo el mundo, no parece tener ninguna relación importante

con los aspectos religiosos con los que convi- vió en el pasado. Su principal aplicación es la recreacional, aunque a veces se trata de rela- cionar su uso con sus posibles propiedades terapéuticas. Los datos existentes sobre las propiedades químicas de los cannabinoides y su mecanismo de actuación en el organismo hacen todavía aventurada la discusión de dicha hipótesis. El que en los últimos años hayan aumentado los estudios sobre las apli- caciones médicas de los cannabinoides, están mas relacionadas con el reciente des- cubrimiento de la existencia de un sistema cannabinoides endógeno, que con las des- cripciones realizadas por algunos consumido- res sobre dichas propiedades curativas.

1.1. Edad Antigua. 1.1.1. China e India. LaCannabis sativa fue utilizada en China hace unos cinco mil años. Su cultivo en este país estuvo generalmente relacionado con la obtención de fibra así como del aceite de sus semillas (Camp, 1936). Existen diversos libros, procedentes de aquella época, en los que se indica la relación que tuvo esta planta con la Medicina en aquel país. Así, el empera- dor Huang Ti (2.600 a.C.) es considerado como el autor de un libro de medicina titulado “Nei Ching”, algunas de cuyas recetas se han conservado hasta la actualidad en el que apa- rece la primera referencia documentada sobre las aplicaciones médicas del cannabis Otro texto médico fue escrito poco tiempo después por el emperador Shen Nung. En el se describen unas trescientas medicinas entre las que se encuentra el cannabis, que en chino se expresa con la palabra “ma”. El término “Ma” tiene una connotación negati- va en este idioma, lo que podría indicar la existía de un conocimiento acerca de las pro- piedades psicotrópicas indeseables de la planta (Li y Lin, 1974). En este libro, el canna- bis era recomendado para tratar la malaria, el beri-beri, el estreñimiento o las alteraciones menstruales. Sin embargo, también se indi- caba que la ingestión en exceso de los frutos del cáñamo podía producir “visiones diabóli- cas” (Touw, 1981).

20 Uso de los cannabinoides a través de la historia