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El concepto de congruencias módulo un número primo p, incluyendo el algoritmo de Euclides para resolver sistemas de congruencias y la proposición 3.1.3 que garantiza que un sistema residual reducido módulo m es una solución. Además, se presenta la proposición 3.3.4 (Teorema de Lagrange), que establece el número de soluciones de una congruencia polinómica módulo un número primo p. Finalmente, se discute la observación de que toda congruencia de la forma anxn + · · · + a0 ≡ 0 (mód p) es equivalente a una de grado menor o igual que p − 1.
Tipo: Apuntes
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En su obra Disquisitiones Arithmeticae, publicada en el a˜no 1801, Gauss in- trodujo el concepto de congruencia.
Supongamos que a, b y m > 0 son n´umeros enteros. Diremos que a y b son congruentes m´odulo m si m divide a a − b y designaremos esta situaci´on mediante el s´ımbolo a ≡ b (m´od m).
La congruencia es una relaci´on de equivalencia puesto que verifica las propie- dades reflexiva, sim´etrica y transitiva. Esto nos permite agrupar a los enteros en familias disjuntas de manera que dos n´umeros son congruentes m´odulo m si y s´olo si est´an en la misma. Estas familias se denominan clases residuales m´odulo m, y se designa por Zm al conjunto formado por ellas.
De la definici´on anterior se deducen inmediatamente las siguientes propiedades.
Proposici´on 3.1.1. Si a ≡ b (m´od m) y c ≡ d (m´od m), entonces
i) a + b ≡ c + d (m´od m).
ii) ka ≡ kb (m´od m) para todo entero k ∈ Z.
iii) ac ≡ bd (m´od m).
iv) an^ ≡ bn^ (m´od m)
v) f (a) ≡ f (b) (m´od m) para todo polinomio f con coeficientes enteros.
Los enteros 0, 1 ,... , m − 1 est´an en clases residuales distintas. Como todo entero n puede escribirse de manera ´unica de la forma n = mc + r con c entero
y 0 ≤ r ≤ m − 1, resulta que todo entero es congruente m´odulo m con uno de los enteros 0, 1 ,... , m − 1. En particular existen exactamente m clases residuales m´odulo m y cualquier conjunto de enteros incongruentes m´odulo m constituyen un sistema residual completo.
El conjunto Zm, m ≥ 2, dotado de las operaciones suma y producto emanadas de la proposici´on anterior es un anillo conmutativo cuyo elemento neutro aditivo, clase 0, es 0 = (m) = mZ y cuya unidad multiplicativa es 1 + (m).
Proposici´on 3.1.2. Si {a 1 ,... , am} es un sistema residual completo y (k, m) = 1, entonces el conjunto {ka 1 ,... , kam} tambi´en es un sistema residual completo.
Demostraci´on. Si kai ≡ kaj (m´od m) entonces m | k(ai − aj ). Pero al ser k y m primos entre s´ı, necesariamente m | (ai − aj ). Es decir, los kai son incongruentes entre s´ı m´odulo m y por lo tanto forman un sistema residual completo.
De una manera an´aloga podemos definir un sistema residual reducido como todo conjunto de φ(m) residuos incongruentes m´odulo m, cada uno de ellos primo con m. De manera similar se demuestra la siguiente proposici´on.
Proposici´on 3.1.3. Si {a 1 ,... , aφ(m)} es un sistema residual reducido y (k, m) = 1, entonces el conjunto {ka 1 ,... , kam} tambi´en es un sistema residual reducido.
Se designa por Z∗ m al conjunto de las clases residuales primas con m. Es f´acil ver que constituyen un grupo multiplicativo de orden φ(m).
En esta secci´on intentaremos resolver la ecuaci´on en congruencias m´as sencilla de todas: la congruencia lineal.
Teorema 3.2.1. Si (a, m) = 1, la congruencia ax ≡ b (m´od m) tiene exactamente una soluci´on m´odulo m.
Demostraci´on. Por la proposici´on 3.1.2, el conjunto {a, 2 a,... , ma} es un sistema residual completo. En particular uno y s´olo uno de los residuos ser´a congruente con b m´odulo m.
Lema 3.2.2. Si ac ≡ bc (m´od m) y d = (m, c), entonces a ≡ b (m´od m/d).
Demostraci´on. Como m | c(b − a), entonces (m/d) | (c/d)(a − b). Pero como (m/d, c/d) = 1, entonces (m/d) | a − b.
Teorema 3.2.4 (Euler-Fermat). Si (a, m) = 1, entonces aφ(m)^ ≡ 1 (m´od m).
Demostraci´on. Sea r 1 ,... , rφ(m) un sistema residual reducido m´odulo m. Entonces, por la proposici´on 3.1.3, ar 1 , · · · , arφ(m) es tambi´en un sistema residual reducido m´odulo m. Los productos de todos los elementos en cada sistema tienen que coincidir m´odulo m, r 1 · · · rφ(m) ≡ aφ(m)r 1 · · · rφ(m) (m´od m)
y como r 1 · · · rφ(m) es primo con m, podemos cancelarlo (ver lema 3.2.2) para obtener aφ(m)^ ≡ 1 (m´od m).
Teorema 3.2.5 (Fermat). Para todo primo p y para todo entero a tal que (a, p) = 1, se verifica la congruencia ap−^1 ≡ 1 (m´od p).
Demostraci´on. Basta con observar que φ(p) = p − 1.
El teorema de Euler-Fermat nos proporciona la soluci´on expl´ıcita x = baφ(m)−^1 para la congruencia ax ≡ b (m´od m) cuando (a, m) = 1.
En el ejemplo anterior tendr´ıamos que x 1 ≡ 9 · 1739 (m´od 41). Para calcular 1739 (m´od 41) calculamos
172
0 ≡ 17 (m´od 41) 172
1 ≡ 2 (m´od 41) 172
2 ≡ 4 (m´od 41) 172
3 ≡ 16 (m´od 41) 172 4 ≡ 10 (m´od 41) 172
5 ≡ 18 (m´od 41)
y como 39 = 2^5 + 2^2 + 2^1 + 2^0 entonces 17^39 ≡ 18 · 4 · 2 · 17 ≡ 29 (m´od 41). Luego x 1 ≡ 29 · 9 ≡ 15 (m´od 41) y a partir de aqu´ı se procede como antes.
Se advierte y se aconseja utilizar el algoritmo de Euclides para resolver las con- gruencias lineales por ser un m´etodo m´as sencillo y eficiente que este que acabamos de ver.
El estudio de congruencias polin´omicas de grado superior resulta m´as compli- cado. Unicamente para las congruencias de grado 2 existe un m´´ etodo razonable (que se ver´a en el siguiente cap´ıtulo) para decidir cu´ando tienen soluci´on.
Cuando el m´odulo es primo tenemos, sin embargo, el siguiente teorema.
Teorema 3.3.1 (Lagrange). Dado un primo p, sea f (x) = c 0 + c 1 x + · · · + cnxn^ un polinomio de grado n con coeficientes enteros tal que p - cn. Entonces la congruencia polin´omica f (x) ≡ 0 (m´od p) tiene, a lo m´as, n soluciones.
Demostraci´on. Vamos a proceder por inducci´on sobre el grado del polinomio.
El caso n = 1 ha sido estudiado anteriormente. La congruencia c 0 + c 1 x ≡ 0 (m´od p) tiene una soluci´on si (c 1 , p) = 1.
Hagamos la hip´otesis de que el teorema es cierto para n−1: si x 1 es una soluci´on de c 0 +· · ·+cnxn^ ≡ 0 (m´od p), la ecuaci´on c 1 (x−x 1 )+· · ·+cn(xn^ −xn 1 ) ≡ 0 (m´od p) debe ser verificada por cualquier otra soluci´on.
Es decir, existen enteros a 2 , a 3 ,... , an tales que
(x − x 1 )(cnxn−^1 + a 2 xn−^2 + · · · + an) ≡ 0 (m´od p)
debe ser satisfecha por todas las soluciones de nuestra ecuaci´on.
Como p es primo, las soluciones distintas de x 1 deben serlo tambi´en de cnxn−^1 + a 2 xn−^2 + · · · + an ≡ 0 (m´od p) y, por hip´otesis de inducci´on, existen, a lo sumo, n − 1 soluciones de esta ecuaci´on, lo cual completa la demostraci´on del teorema de Lagrange.
Corolario 3.3.2. Si la congruencia
cnxn^ + cn− 1 xn−^1 + · · · + c 0 ≡ 0 (m´od p)
tiene m´as de n soluciones, entonces los coeficientes c 0 , c 1 ,... , cn deben ser m´ultiplos de p.
Demostraci´on. Supongamos que no es cierto y sea r el mayor entero tal que p - cr. La congruencia del corolario es equivalente a la congruencia crxr^ + · · · + c 0 ≡ 0 (m´od p), que tiene a lo m´as r soluciones. La contradicci´on surge porque estamos suponiendo que tiene por lo menos n + 1 soluciones.
Teorema 3.3.3 (Wilson).
(p − 1)! + 1 ≡ 0 (m´od p).
Demostraci´on. Consideremos la congruencia
(x − 1)(x − 2) · · · (x − (p − 1)) − (xp−^1 − 1) ≡ 0 (m´od p).
El grado de esta congruencia es p − 2 y, sin embargo, tiene p − 1 soluciones por el teorema de Euler-Fermat. Por lo tanto, todos los coeficientes deben ser m´ultiplos de p y en particular el t´ermino independiente.
Demostraci´on. En primer lugar es claro que cada soluci´on de la congruencia mdulo m satisface cada una de las congruencias mdulo mj , j = 1,... , k.
Por otro lado, si para cada k-upla (r 1 ,... , rk) donde rj es una soluci´on de la congruencia anxn^ + · · · + a 0 ≡ 0 (m´od m)j y si x es la soluci´on del sistema
x ≡ r 1 (m´od m 1 ) · · · · · · x ≡ rk (m´od mk)
dada por la proposici´on anterior, entonces
anxn^ + · · · + a 0 ≡ anrnj + · · · + a 0 ≡ 0 (m´od mj )
para todo j y, por tanto,
anxn^ + · · · + a 0 ≡ 0 (m´od m 1 · · · mk).
El n´umero de k-uplas (r 1 ,... , rk) es precisamente el producto del n´umero de soluciones de la congruencia anxn^ + · · · + a 0 ≡ 0 (m´od m)j ara cada j = 1,... , k y cada una de ellas da lugar a una soluci´on distinta de la congruencia original.
Ejemplo: Para resolver x^3 + 2x − 3 ≡ 0 (m´od 45) escribimos el sistema { x^3 + 2x − 3 ≡ 0 (m´od 5) x^3 + 2x − 3 ≡ 0 (m´od 9)
La primera de estas ecuaciones tiene soluciones x = 1, 3 , 4 m´odulo 5 y la segunda x = 1, 2 , 6 m´odulo 9.
Por lo tanto, la ecuaci´on x^3 + 2x − 3 ≡ 0 (m´od 45) tiene 9 soluciones. Para encontrarlas teneos que resolver los 9 sistemas { x ≡ a (m´od 5) x ≡ b (m´od 9)
a = 1, 3 , 4 b = 1, 2 , 6.
Utilizando el Teorema Chino del resto se halla f´acilmente que las soluciones son x = 1, 6 , 11 , 19 , 28 , 29 , 33 , 34 , 38 (m´od 45).
Seg´un lo visto hasta ahora, el problema de encontrar las soluciones de
P (x) = anxn^ + · · · + a 0 ≡ 0 (m´od pα 1 1 · · · pα r r)
queda reducido a estudiar congruencias de la forma P (x) ≡ 0 (m´od pα), donde p es un n´umero primo.
A continuaci´on vamos a presentar una estrategia que nos permite reducir dicho estudio al caso sencillo α = 1.
Si f (a) ≡ 0 (m´od pα), 0 ≤ a < pα,
entonces f (a) ≡ 0 (m´od pα−^1 ) y a ser´a de la forma a = qpα−^1 + r con 0 ≤ r < pα−^1 para alg´un q, 0 ≤ q < p.
Claramente f (a) ≡ f (r) ≡ 0 (m´od pα−^1 ) y decimos que r ha sido generado por a.
Es decir, cada soluci´on de f (x) ≡ 0 (m´od pα) genera otra de f (x) ≡ 0 (m´od pα−^1 ).
Pero precisamente estamos buscando el proceso contrario. Si f (r) ≡ 0 (m´od pα−^1 ), ¿cu´ando existe un a tal que f (a) ≡ 0 (m´od pα) y que genere r? Cuando esto ocurra diremos que r puede subirse de pα−^1 a pα.
Teorema 3.4.3. Sea α ≥ 2 y r una soluci´on de
f (x) ≡ 0 (m´od pα−^1 ), 0 ≤ r < pα−^1.
a) Si f ′(r) 6 ≡ 0 (m´od p), entonces r se sube de manera ´unica de pα−^1 a pα.
b) f ′(r) ≡ 0 (m´od p)
b 1 ) Si f (r) ≡ 0 (m´od pα), entonces r puede subirse de pα−^1 a pα^ de p formas diferentes. b 2 ) Si f (r) 6 ≡ 0 (m´od pα), entonces r no puede subirse de pα−^1 a pα.
Demostraci´on. Si a genera r, a tiene que ser de la forma
a = r + qpα−^1 , 0 ≤ r < pα−^1 , 0 ≤ q < p
y adem´as f (a) ≡ 0 (m´od pα).
Por lo f´ormula de Taylor en el punto r tenemos
f (r + qpα−^1 ) = f (r) + qpα−^1 f ′(r) + (qpα−^1 )^2
f ′′(r) 2
Observemos que todos los sumandos a partir del tercero son m´ultiplos de pα. Luego
0 ≡ f (r + qpα−^1 ) ≡ f (r) + qpα−^1 f ′(r) (m´od pα).
Claramente si a ≡ b (m´od m) se verifica que expm(a) = expm(b). Esto nos permite considerar, indistintamente, exponentes de enteros o de clases residuales primas m´odulo m.
Teorema 3.5.2. Si e = expm(a) entonces los n´umeros a^0 , a^1 ,... ae−^1 son incon- gruentes entre s´ı m´odulo m.
Adem´as ak^ ≡ aj^ (m´od m) si y s´olo si k ≡ j (m´od e); en particular ak^ ≡ 1 (m´od m) si y s´olo si k es divisible por e.
Demostraci´on. Sean k = c 1 e + r 1 , j = c 2 e + r 2 , 0 ≤ r 1 ≤ r 2 < e y supongamos que ak^ ≡ aj^ (m´od m). Entonces ar^1 ≡ ar^2 (m´od m), lo que implica que ar^2 −r^1 ≡ 1 (m´od m) y, por tanto, r 1 = r 2 debido a la propia definici´on del exponente e.
Los n´umeros expm(a) son, por tanto, divisores del n´umero φ(m). Puede darse el caso de que exista g de manera que expm(g) = φ(m). Es este un caso importante que recibe un nombre especial, se dice que g es una ra´ız primitiva m´odulo m.
La existencia de una ra´ız primitiva g es equivalente a que el grupo multiplica- tivo Z∗ m sea c´ıclico y generado por las potencias de g. Por ejemplo g = 3 es una ra´ız primitiva m´dulo 7: { 31 , 32 , 33 , 34 , 35 , 36 } = { 3 , 2 , 6 , 4 , 5 , 1 }. Sin embargo 2 no es ra´ız primitiva porque exp 7 (2) = 3; es decir, 2^3 = 1..
A continuaci´on vamos a caracterizar los m´odulos m para los que existen ra´ıces primitivas.
Teorema 3.5.3. Existen ra´ıces primitivas m´odulo m si y s´olo si m = 1, 2 , 4 , pk, 2 pk, donde p designa a un n´umero primo impar y k ≥ 1.
Demostraci´on. Veremos primero que si m es de la forma 1, 2 , 4 , pk^ o 2pk^ con p primo impar, entonces Z∗ m es c´ıclico. Lo haremos en varios pasos:
(1) Los casos m = 1, 2 son triviales. Z∗ 4 = { 1 , 3 } y es claro que 3 es una ra´ız primitiva.
(2) Consideremos ahora Z∗ p con p primo impar. Sea f (d) = #{a ∈ Z∗ p : expm(a) = d}, donde d es un divisor de φ(p) = p − 1. Es claro que
d|p− 1 f^ (d) =^ p^ −^ 1. Por otro lado sabemos que
d|p− 1 φ(d) =^ p^ −^ 1. Si probamos la desigualdad f (d) ≤ φ(d) para todo d | p − 1, las dos identidades anteriores fuerzan la igualdad f (d) = φ(d) para todo divisor de p − 1. En particular f (p − 1) = φ(p − 1). Es decir, existen φ(p − 1) ra´ıces primitivas m´odulo p.
Para completar el argumento s´olo nos queda demostrar la desigualdad f (d) ≤ φ(d): Dado d | p − 1, si f (d) 6 = 0 necesariamente existe un elemento a ∈ Z∗ p tal que d = expp(a) y, en particular, ad^ ≡ 1 (m´od p). La congruencia xd^ ≡ 1 (m´od p) admite, a lo m´as, d soluciones m´odulo p y como la colecci´on 1, a,... , ad−^1 la satisface y son, adem´as, incongruentes entre s´ı m´odulo p, constituyen un conjunto completo de soluciones. S´olo nos queda contar cu´antas de entre ellas tienen exponente igual a d. Es claro que si expp(ak) = d entonces (k, d) = 1 y, por tanto, su cardinal es a lo m´as φ(d) como quer´ıamos demostrar.
(3) Sea g una ra´ız primitiva m´odulo p. Es claro que g + tp es tambi´en una ra´ız primitiva m´odulo p cualquiera que sea el entero t. Consideremos
(g + tp)p−^1 = gp−^1 + (p − 1)gp−^2 tp + Ap^2 = 1 + sp − gp−^2 tp + Bp^2 = 1 + p(s − gpp−^2 t) + Bp^2 ,
donde A, s, B son enteros y gp−^1 = 1 + sp. Podemos elegir el entero t de manera que s − gp−^2 t 6 ≡ 0 (m´od p), es decir, (g + tp)p−^1 = 1 + pu, u 6 ≡ 0 (m´od p). Vamos a probar que, con dicha elecci´on, g + tp es una ra´ız primitiva m´odulo pk, para todo k ≥ 1. Supongamos que (g + tp)d^ ≡ 1 (m´od pk), siendo d un divisor de φ(pk) = pk(p − 1). Como gd^ ≡ 1 (m´od p) y g es una ra´ız primitiva m´odulo p, d habr´a de ser un m´ultiplo de p − 1 y, por ser adem´as un divisor de ppk(p − 1) podemos suponer que tiene la forma d = pl(p − 1) para alg´un l con 0 ≤ l ≤ k − 1. Ahora bien, como
(g + tp)p l(p−1) = (1 + up)p l = 1 + vpl+
para alg´un v 6 ≡ 0 (m´od p), necesariamente tiene que ocurrir que l = k − 1.
(4) En el caso restante, m = 2pk, p primo impar, podemos proceder de la manera siguiente: Sea g una ra´ız primitiva m´odulo pk. Obviamente g + pk^ tambi´en lo es. Sea h el elemento impar del conjunto {g, g + pk}. Vamos a ver que h es ra´ız primitiva m´odulo 2pk.
Nos queda por probar que la congruencia anterior tambi´en se verifica para el m´odulo 2k. Si k ≥ 3 aplicamos la misma demostraci´on del caso (5) para obtener que
a
φ(2k^ ) (^2) ≡ 1 (m´od 2k).
Y como φ(
k (^) ) 2 es un divisor de^
φ(m) 2 habr´ıamos acabado. Si k ≤ 2 tenemos que φ(m) = φ(2k)φ(pa 1 1 ) · · · φ(pa r r) = 2nφ(2k) para alg´un entero n. Por tanto, tambi´en es cierto que
a
φ(m) (^2) = anφ(2k^ )^ ≡ 1 (m´od 2k),
como quer´ıamos probar.
En el apartado (2) hemos observado que existen exactamente φ(p − 1) = φ(φ(p)) ra´ıces primitivas m´odulo el primo impar p. Esto sigue siendo cierto para el caso general.
Sea g una ra´ız primitiva m´odulo m. Es claro que el conjunto
{gk^ : 1 ≤ k ≤ φ(m), (k, φ(m)) = 1}
consiste, precisamente, de todas las ra´ıces primitivas m´odulo m. Por lo tanto, si m = 1, 2 , 4 , pk^ ´o 2pk, p primo impar, existen exactamente φ(φ(m)) ra´ıces primitivas m´odulo m o, lo que es igual, el grupo c´ıclico Z∗ m tiene φ(φ(m)) generadores.
Observemos tambi´en que, fijada una ra´ız primitiva g m´odulo m, entonces { 1 , g,... , gφ(m)−^1 } es un sistema residual reducido m´odulo m.
Por lo tanto, dado a, primo con m, podemos asignarle un ´unico n´umero k, 0 ≤ k ≤ φ(m) − 1 de manera que a ≡ gk^ (m´od m).
En el cap´ıtulo anterior hemos desarrollado con detalle la teor´ıa de las con- gruencias lineales ax + b ≡ 0 (m´od m). Ahora vamos a considerar las congruencias cuadr´aticas x^2 ≡ a (m´od m).
Definicion 3.6.1. Dada una clase residual prima m´odulo m, representada por el entero a, diremos que es un residuo cuadr´atico si la congruencia x^2 ≡ a (m´od m) tiene soluci´on. En caso contrario diremos que a es un residuo no cuadr´atico.
Es claro que el car´acter cuadr´atico es independiente del representante elegido. En lo sucesivo mantendremos la ambig¨uedad consistente en hablar de un entero particular como residuo cuadr´atico o residuo no cuadr´atico, en vez de mencionar a la clase residual que lo contiene.
Proposici´on 3.6.2. Sea p un n´umero primo impar. Existen exactamente p− 2 1 resi- duos cuadr´aticos y p− 2 1 residuos no cuadr´aticos m´odulo p.
Demostraci´on. Consideremos el siguiente sistema residual completo m´odulo p: { −
p − 1 2
p − 1 2
Como (−k)^2 = k^2 , existen, a lo m´as, p− 2 1 residuos cuadr´aticos.
Por otro lado, la congruencia k^2 ≡ j^2 (m´od p), 1 ≤ k, j ≤ p− 2 1 , necesariamente implica la igualdad k = j:
(k − j)(k + j) ≡ 0 (m´od p) implica que k − j ≡ 0 (m´od p) o bien k + j ≡ 0 (m´od p), lo que junto con la relaci´on 1 ≤ k, j ≤ p− 2 1 nos da k = j.
Por lo tanto, los n´umeros 1^2 , 22 ,... ,
(p− 1 2
son incongruentes entre s´ı m´odulo p.
Definicion 3.6.3. Dado un n´umero primo impar p, el s´ımbolo de Legendre
a p
es
la funci´on aritm´etica definida de la forma siguiente:
( a p
0 , si a ≡ 0 (m´od p) +1, si a es un residuo cuadr´atico − 1 , si a es un residuo no cuadr´atico
Proposici´on 3.6.4 (Criterio de Euler). Sea p un n´umero impar. Tenemos que ( n p
≡ n
p− 1 (^2) (m´od p), para todo entero n.
Demostraci´on. Si n ≡ 0 (m´od p), entonces el resultado es inmediato.
Supongamos que (n, p) = 1. El Teorema de Fermat nos dice que np−^1 ≡ 1 (m´od p).
Es decir, (n
p− 2 1 − 1)(n
p− 2 1
i) n
p− 1 (^2) − 1 ≡ 0 (m´od p).
Demostraci´on. Consideremos las p− 2 1 congruencias siguientes:
p − 1 ≡ 1(−1)^1 (m´od p) 2 ≡ 2(−1)^2 (m´od p) p − 3 ≡ 3(−1)^3 (m´od p) 4 ≡ 4(−1)^4 (m´od p) · · · r ≡ p− 2 1 (−1)
p− 1 (^2) (m´od p)
donde r es p− 2 1 ´o p − p− 2 1 seg´un el caso.
Multipliquemos estos sistemas de congruencias y observemos que cada entero situado en los miembros de la parte izquierda es necesariamente par. Resulta que:
2 · 4 · 6 · · · (p − 1) ≡
p − 1 2
p− 1 (^2) (m´od p).
Es decir,
2
p− 1 2
p − 1 2
p − 1 2
p^2 − 1 (^8) (m´od p).
Podemos dividir por (p− 2 1 )! para obtener ( 2 p
p− 1 (^2) ≡ (−1) p^2 − 1 (^8) (m´od p)
que, por la misma raz´on de la proposici´on anterior, implica la igualdad:
( 2 p
p^2 − 1 (^8).
La ley de reciprocidad cuadr´atica fue descubierta por Euler en torno al a˜no
Hoy en d´ıa se conocen muchas demostraciones distintas. A continuaci´on vamos a presentar una de las m´as sencillas conceptualmente, que est´a basada en el siguiente lema de Gauss.
Lema 3.6.8 (de Gauss). Sea p un primo impar y a un entero no divisible por ´el. Dado x = 1,... , p− 2 1 , sea ax ≡ xux (m´od p), donde ux es un entero del conjunto { 1 , 2 ,... , p− 2 1 } y x = ± 1. Entonces
( a p
= 1 · · · p− 21.
Demostraci´on. En primer lugar observemos que dado x, 1 ≤ x ≤ p− 2 1 , tanto el entero ux, 1 ≤ ux ≤ p− 2 1 como el n´umero x est´an un´ıvocamente determinados por la relaci´on ax ≡ xux (m´od p).
En efecto, si ax 1 ≡ u (m´od p) y ax 2 ≡ −u (m´od p), entonces a(x 1 + x 2 ) ≡ 0 (m´od p), lo que es imposible por ser 1 ≤ x 1 , x 2 ≤ p− 2 1.
Multiplicando las congruencias para cada x, 1 ≤ x ≤ p− 2 1 obtenemos
a
p− 2 1 1 · 2 · · ·
p − 1 2
≡ 1 · · · p− 1 2
p − 1 2
(m´od p).
Es decir a
p− 1 (^2) ≡ 1 · · · p− 1 2 (m´od p).
Basta entonces con aplicar el criterio de Euler para concluir la demostraci´on del lema.
Teorema 3.6.9 (Ley de reciprocidad cuadr´atica). Sean p y q n´umeros primos im- pares distintos. Tenemos que
( p q
q p
(p−1)(q−1) (^4).
Demostraci´on. Sean p = 2n + 1, q = 2m + 1. Apliquemos el lema de Gauss para a = q con respecto al conjunto { 1 , 2 ,... , n}, n = p− 2 1.
Tenemos, para cada x, 1 ≤ x ≤ n,
qx ≡ xux (m´od p) con 1 ≤ ux ≤ n, x ∈ {− 1 , +1}.
Es decir, qx = xux + py donde x, ux, y est´an un´ıvocamente determinados por estas condiciones cuando x est´a dado.
En particular x toma el valor −1 si y s´olo si
py = qx + ux, con 1 ≤ ux ≤ n.
Sea T el n´umero de parejas (x′, y′) que verifican
1 ≤ x′^ ≤ n 1 ≤ y′^ ≤ m qx′^ − py′^ > m.
Entre estos conjuntos existe una correspondencia biyectiva dada por { x′^ = n + 1 − x y′^ = m + 1 − y.
Por lo tanto S = T. Por otro lado M +N +S+T = mn, entonces (−1)M^ +N^ = (−1)mn y el teorema queda demostrado.
La ley de reciprocidad cuadr´atica es uno de los resultados m´as notables de la Teor´ıa de los N´umeros: una relaci´on sorprendente y a la vez sencilla entre las propiedades de las congruencias x^2 ≡ q (m´od p) y x^2 ≡ p (m´od q). Es tambi´en pieza importante de otras teor´ıas aritm´eticas.
a) La ley de reciprocidad cuadr´atica nos permite calcular el valor de
m p
en muchos casos. Ejemplo: Supongamos que queremos estudiar si la congruencia x^2 ≡ 315 (m´od 65537) tiene soluci´on, sabiendo de antemano que 65537 es rimo. Por supuesto podr´ıamos ir comprobando todos los restos m´odulo 65537, pero la ley de reciprocidad cuadr´atica nos proporciona un m´etodo mucho m´as r´apido. Recordemos que el s´ımbolo de Legendre es una funci´on multiplicativa. ( 315 65537
4 · (^655364)
6 · (^655364)
Es decir, la congruencia x^2 ≡ 315 (m´od 65537) tiene soluci´on. De hecho tiene exactamente dos soluciones pero la Ley de reciprocidad cuadr´atica no nos da una pauta para encontrarlas.
b) Otro ejemplo interesante de aplicaciones es el siguiente. Queremos saber para qu´e primos, la congruencia x^2 ≡ 3 (m´od p) tiene soluci´on. Es decir, para qu´e valores de p se tiene que
3 p
p
(p
3
p− 1 (^2).
Como (p 3
+1 si p ≡ 1 (m´od 3) − 1 si p ≡ − 1 (m´od 3) y
(−1)
p− 1 (^2) =
+1 si p ≡ 1 (m´od 4) − 1 si p ≡ − 1 (m´od 4)
resulta que ( 3 p
+1 si p ≡ ± 1 (m´od 12) − 1 si p ≡ ± 5 (m´od 12).
3.7.1. Se ha escrito un n´umero. Luego se ha escrito otro, permutando las cifras del primero. La diferencia de los dos n´umeros es 391738 X ¿Qu´e d´ıgito es la ´ultima cifra representada por X?
3.7.2. Sea S un conjunto de n enteros no necesariamente distintos. Demostrar que alg´un subconjunto no vac´ıo de S posee una suma divisible por n.
3.7.3. Demostrar que
∑n k=1 k^10
k (^) es m´ultiplo de 3 si y s´olo si n 6 ≡ 1 (m´od 3).
3.7.4. Hallar el resto al dividir el n´umero 999 998 997... 003 002 001 000 entre
3.7.5. El n´umero n expresado en base 2 se escribe 10010100111010100011 , Decir si es m´ultiplo de 3.
3.7.6. Probar el rec´ıproco del teorema de Wilson: Si (n − 1)! + 1 ≡ 0 (m´od n), entonces n es primo.
3.7.7. Demostrar que si n + 2 es primo, n > 1 , entonces n 2 n^ + 1 no es primo.