

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: edad media, Profesor: Manuel García Fernández, Carrera: Historia, Universidad: US
Tipo: Apuntes
1 / 2
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


Daniel Pavón García, 1º Grado Historia, Asignatura: Edad Media II.
Comentario de texto: 36, “Dictatus Papae”.
Nos encontramos ante una fuente histórica, de carácter religioso-político, concretamente del año 1075 d.C., publicada en Roma por el Papa Gregorio VII, que coincide en el tiempo con el Sacro Imperio Romano Germánico de Lotario II.
El antiguo imperio de Occidente había desaparecido y la sede eclesiástica romana quedó separada del imperio bizantino. Nos situamos pues ante una Europa occidental con una sociedad basada en una creencia común, la Cristiandad. Dos grandes poderes dan forma a la unidad cristiana, el Imperial y el Papado, aunque la armonía entre ellos no era tal. Bien es cierto que para el peligro exterior la Cristiandad permanece unida, como es el caso de las Cruzadas, pero la tónica dominante fue la pugna entre el imperio y pontificado. Choque iniciado por Gregorio VII y Enrique IV y continuado en el siglo siguiente por Federico Barbarroja, debilitando especialmente al Imperio.
A la vez, el panorama político en Europa es el de las monarquías feudales, como los Capetos en Francia y los Angevinos en Inglaterra.
En este contexto nos situamos en un tiempo donde los poderes laicos intervenían asiduamente en el gobierno de la Iglesia. Aquí es donde surge la figura del autor de nuestro documento, Gregorio VII, como portavoz de un movimiento de reacción a esta intrusión de los poderes laicos, cuya meta era conseguir la libertad del orden eclesiástico.
Gregorio VII, cuyo nombre era Hildebrando Aldobrandeschi, natural de Italia, ejerció de Papa desde 1073 al 1085 d.C. Fue elegido el 22 de Abril de 1073 d.C. con una fuerte aclamación popular. Ya estaba en auge la pretensión separatista del nombramiento de la propia Iglesia y se fraguaba la superior autoridad del poder papal como representante de Dios en la Tierra, respecto a todos y cada uno de los poderes restantes; administrativos o militares, incluidos nobleza y realeza.
Las ideas expresads en los Dictados están totalmente contagiadas de una autoridad que no deja entrever la más minima duda. El Papa es absoluto, único, delegado del poder del poder divino en la Tierra, por encima de cualquier otro estamento o persona.
Estos dictados, con un total de 27, comienzan evocando a esta autoridad mencionada y destinada hacia la Iglesia. Esto es así por lo anteriormente mencionado, la Cristiandad dividida entre Roma y Bizancio. Dicho lo cual, pasamos a analizar los 10 dictados que aparecen en el texto a comentar:
El primero deja claro que la autoridad corresponde a Roma y en el segundo se remarca la posición papal como la única de carácter universal, por su proveniencia de la única Iglesia fundada por Dios.
El tercer dictado contiene la máxima donde es el poder papal el único que nombra obispos, excluyendo así al poder laico.
El octavo y noveno se refieren a la intromisión de la realeza, y pone de manifiesto los aspectos bajo el dominio del Papa, todos.
En el duodécimo le permite deponer a un emperador, dejando a la realeza en mala posición en defensa ante un mundo cristiano a su alrededor.
El axioma dieciséis aclara que es el Papa el único que puede nombrar un cónclave, el es la única autoridad general.
El decimonoveno se refiere a potestades sobre las causas de discordia.
El vigesimosegundo alude a la Iglesia católica, que nunca ha errado ni errará´, frente a la bizantina. Es la única auténtica y verdadera.
Por último, el axioma vigesimoséptimo, que tienen los Papas la potestad de retirar al vasallo del principado, cuando el principado no es justo.
Una vez analizados estos dictados vemos que van destinados a la autoridad y poder de la persona del Papa, veladora del bien, del culto correcto, del cristianismo puro y la organización eclesiástica, por encima de cualquier poder. Autoridad que recuerda a las antiguas realezas mesopotámicas donde el rey se infundía de la divinidad para argumentar ese poder superior.