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Comentario de texto de Esparta, Apuntes de Ciencias de la Educación

Asignatura: Hª de la Infancia, Profesor: , Carrera: Educación Infantil, Universidad: UPCO

Tipo: Apuntes

Antes del 2010

Subido el 19/01/2010

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LOS ATENIENSES DEL SIGLO IV a.C. ACERCA DE LA EDUCACIÓN
ESPARTANA
1.- Lectura atenta y comprensiva del texto.
2.- Encuadramiento y contextualización del texto.
2.1.- Determinación de la naturaleza temática del texto.
Se trata de un texto de carácter testimonial porque el autor vivió este
periodo en primera persona y narra los acontecimientos desde un punto
de vista subjetivo, es decir, desde su punto de vista personal, y por eso
decimos que es una fuente primaria y con fuerza historiográca.
Aunque Jenofonte no escribía mucho sobre su época, cuando lo hacía
era con intención de que llegara a todo aquel que quisiera entender su
cultura, por eso decimos que es un texto de carácter público.
2.2.- Determinación del autor del texto.
El autor es Jenofonte, historiador, polígrafo (que escribe sobre muchos
temas) y lósofo griego, inuenciado por Sócrates. Nació en Erquia en el
430 a.C. y murió en Atenas en el 354 a.C.
Su infancia y juventud transcurrieron durante la Guerra del
Peloponeso (del 431 a 404 a.C.) en la que participó formando parte de
las Fuerzas Ecuestres.
Jenofonte, no tanto entregado a la losofía como a la aventura, en un
momento determinado decidió abandonar Atenas y contratarse como
mercenario al servicio de Ciro, el joven (hombre que pretendía hacerse
con el trono de su hermano, el Rey de Persia, Artajerjes II).
Sus hijos fueron educados en la cultura espartana, la cual él defendió
a pesar de ser ateniense, hasta el punto de que participó, bajo el mando
de Agesilao II, en la batalla de Coronea, (394 a.C., Esparta se enfrentó a
una coalición de ciudades griegas de la que formaba parte Atenas),
motivo por el cual fue desterrado de su patria.
Sus escritos son un reportaje de sus propias experiencias en el
ejército. Podemos destacar la Batalla de Leuctra (371 a.C.). Al tiempo el
poder emergente de Tebas origino una nueva alianza espartano-
ateniense contra Tebas, por lo que le fue levantada la prohibición de
volver a su patria.
En sus obras se maniesta hostil hacia la democracia ateniense y se
orienta hacia formas más autoritarias (Esparta y Persia).
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LOS ATENIENSES DEL SIGLO IV a.C. ACERCA DE LA EDUCACIÓN

ESPARTANA

1.- Lectura atenta y comprensiva del texto.

2.- Encuadramiento y contextualización del texto.

2.1.- Determinación de la naturaleza temática del texto.

Se trata de un texto de carácter testimonial porque el autor vivió este periodo en primera persona y narra los acontecimientos desde un punto de vista subjetivo, es decir, desde su punto de vista personal, y por eso decimos que es una fuente primaria y con fuerza historiográfica. Aunque Jenofonte no escribía mucho sobre su época, cuando lo hacía era con intención de que llegara a todo aquel que quisiera entender su cultura, por eso decimos que es un texto de carácter público.

2.2.- Determinación del autor del texto.

El autor es Jenofonte, historiador, polígrafo (que escribe sobre muchos temas) y filósofo griego, influenciado por Sócrates. Nació en Erquia en el 430 a.C. y murió en Atenas en el 354 a.C. Su infancia y juventud transcurrieron durante la Guerra del Peloponeso (del 431 a 404 a.C.) en la que participó formando parte de las Fuerzas Ecuestres. Jenofonte, no tanto entregado a la filosofía como a la aventura, en un momento determinado decidió abandonar Atenas y contratarse como mercenario al servicio de Ciro, el joven (hombre que pretendía hacerse con el trono de su hermano, el Rey de Persia, Artajerjes II). Sus hijos fueron educados en la cultura espartana, la cual él defendió a pesar de ser ateniense, hasta el punto de que participó, bajo el mando de Agesilao II, en la batalla de Coronea, (394 a.C., Esparta se enfrentó a una coalición de ciudades griegas de la que formaba parte Atenas), motivo por el cual fue desterrado de su patria. Sus escritos son un reportaje de sus propias experiencias en el ejército. Podemos destacar la Batalla de Leuctra (371 a.C.). Al tiempo el poder emergente de Tebas origino una nueva alianza espartano- ateniense contra Tebas, por lo que le fue levantada la prohibición de volver a su patria. En sus obras se manifiesta hostil hacia la democracia ateniense y se orienta hacia formas más autoritarias (Esparta y Persia).

sería más fácil la escalada y más seguro el descenso de un lugar escarpado, así como el salto, tanto de longitud como de altura, y la carrera de velocidad. Y en vez de debilitar1os con vestidos, le pareció que se acostumbraran a llevar sólo uno durante todo el año, ya que creía que así se preparaban mejor tanto de cara al frío como al calor. En cuanto a la comida, decidió aconsejar que el eirén * tuviera tanto que ni quedara harto de un atracón ni sin experiencia de vivir con necesidad, ya que creía que los así educados podrían, cuando se diera el caso, aguantar más tiempo sin comer y, si recibían la orden, con la misma comida, y que tendrían menos necesidad de alimentos cocinados, estarían más dispuestos a comer cualquier cosa, y llevarían un régimen de vida más sano. La alimentación que hace crecer los cuerpos delgados y ligeros la consideraba bastante más útil que la que engorda a fuerza de comer y, para que el hambre no los apretara demasiado, no les concedió que tomaran sin haberlo conseguido ellos lo que necesitaran, pero, en cambio, les permitió robar lo que les fuera necesario para poner remedio al hambre; y que no fue porque no pudiera alimentarlos que los dejó espabilarse para comer, esto creo que no hay nadie que lo ignore. Está claro que, a quien debe hacerse con algo por sorpresa, bien le hace falta velar de noche y pasarse el día con ardides y emboscadas, y hasta procurarse vigilantes. Llegados a este punto, está claro que estableció esta educación porque quería hacer a los niños capaces de ingeniárselas para obtener lo que necesitaban y más belicosos. ¿Por qué -se podría objetar- si creía que estaba bien robar, instituyó la pena de muchos azotes para el sorprendido en pleno hurto? Porque los hombres - respondo yo-, también en todo lo otro que enseñan castigan a quien no lo ha hecho bien, y así ellos imponen penas a los convictos en la medida en que han robado mal. Y a fin de que, si no estaba el pedónomo, no quedaran los niños sin alguien que los mandara, dio autoridad a aquel de los ciudadanos que estuviera presente en cada caso para ordenar a los niños lo que le pareciera bien y castigarlos si erraban; y así haciendo obtuvo que los niños fueran todavía más respetuosos, pues nada respetan tanto, niños y hombres hechos, como a quienes ejercen el mando. Y además, para que, si sucedía que no había ningún adulto presente, no se quedaran tampoco los niños sin quien les mandara, puso al más decidido de los eirenes* al mando de cada pelotón, de modo que ni en tal caso se quedaran los niños sin alguien que les mandara. Me parece que es necesario hablar también sobre

el amor de los niños, dado que se trata de un asunto de alguna forma significativo de la paideia *. Los demás griegos o bien hacen como los beocios, donde el hombre y el niño se tienen un trato de pareja, o bien como los eleos, donde los hombres hacen favores a los niños para gozar de su sazón, y aun los hay que tienen rigurosamente prohibido a los enamorados que hablen con los niños. En cambio, pensando también lo contrario de todos estos, si alguien, siendo como se debe, se prendaba del espíritu de un niño e intentaba hacerse su amigo completo e irreprochable y vivir con él, Licurgo lo alababa y pensaba que ésta era la más bella paideia; pero si alguien se mostraba con un tenso deseo del cuerpo del muchacho, Licurgo, teniendo esto como muy vergonzoso, estableció que en Lacedemonia los amantes se abstuvieran de relación carnal con los mozos no menos de lo que se abstienen los padres con los hijos y los hermanos con los hermanos. Ciertamente, que algunos no obedezcan en este punto no me extraña: de hecho son muchas las ciudades cuyas leyes no se oponen al deseo de los muchachos»

*Eirén : nombre que recibía en Esparta el ephebos, o muchacho llegado a la juventud [hebe].

*Pedónomos : legislador sobre la educación que sustituía al padre desde los 7 a los 16 años.

*Paideia : enseñanza griega de los niños.

*Eirenes: niños con 16 años que luchaban para matar a los Eliotas_._