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competencias vinculares, Resúmenes de Psicología

competencias vinculares esteban gomez y leyla contreras

Tipo: Resúmenes

2020/2021

Subido el 10/09/2021

shavi-santa-ana
shavi-santa-ana 🇨🇱

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. LAS COMPETENCIAS PARENTALES
VINCULARES
Se definen como el conjunto de conocimientos, actitudes y
prácticas cotidianas de crianza que favorecen la conexión
psicológica y emocional con el niño o niña, regulan su estrés y
sufrimiento, organizan su vida psíquica y protegen su salud
mental, promoviendo un estilo de apego seguro y un adecuado
desarrollo socioemocional a lo largo del curso de vida.
podrían resumirse desde la Teoría del Apego como sensibilidad
parental + presencia cotidiana. Cada uno, ha sido
extensamente estudiado y sus efectos sobre la salud mental, el
apego y el desarrollo socioemocional, sistemáticamente
establecidos (Ainsworth et al., 1978; De Wolff & van IJzendoorn,
1997; Fonagy & Target, 1997; Shore, 2001; Zhou et al., 2002;
Cassidy & Shaver, 2008; Raby et al., 2015)
El primer componente de esta competencia es la observación
y el conocimiento sensible, entendido como la capacidad
parental para prestar atención a las señales e interpretarlas de
manera contingente, así como también comprender, reconocer
y actualizar permanentemente el conocimiento sobre el niño
Logro ver señales de diferentes emociones en mi hijo/a (ej., pongo atención
a la rigidez de su cuerpo, me fijo en sus ojos, boca y gestos, etc.)
Me doy cuenta cuando algo es agradable o desagradable para mi hijo/a (ej.,
en su forma de moverse, sus caras, sus vocalizaciones, etc.)
Logro darme cuenta cuando mi hijo/a se encuentra con un ánimo disminuido
(ej., porque tiene sueño, porque se está enfermando, porque está
cansado/a, etc.)
Me doy cuenta de las situaciones que estresan o enojan a mi hijo/a (ej.,
cuando no desea bañarse, cuando le quitan un juguete, cuando no le resulta
algo que lo tenía entusiasmado/a, etc.)
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¡Descarga competencias vinculares y más Resúmenes en PDF de Psicología solo en Docsity!

. LAS COMPETENCIAS PARENTALES

VINCULARES

Se definen como el conjunto de conocimientos, actitudes y

prácticas cotidianas de crianza que favorecen la conexión

psicológica y emocional con el niño o niña, regulan su estrés y

sufrimiento, organizan su vida psíquica y protegen su salud

mental, promoviendo un estilo de apego seguro y un adecuado

desarrollo socioemocional a lo largo del curso de vida.

podrían resumirse desde la Teoría del Apego como sensibilidad

parental + presencia cotidiana. Cada uno, ha sido

extensamente estudiado y sus efectos sobre la salud mental, el

apego y el desarrollo socioemocional, sistemáticamente

establecidos (Ainsworth et al., 1978; De Wolff & van IJzendoorn,

1997; Fonagy & Target, 1997; Shore, 2001; Zhou et al., 2002;

Cassidy & Shaver, 2008; Raby et al., 2015)

El primer componente de esta competencia es la observación

y el conocimiento sensible, entendido como la capacidad

parental para prestar atención a las señales e interpretarlas de

manera contingente, así como también comprender, reconocer

y actualizar permanentemente el conocimiento sobre el niño

Logro ver señales de diferentes emociones en mi hijo/a (ej., pongo atención a la rigidez de su cuerpo, me fijo en sus ojos, boca y gestos, etc.) Me doy cuenta cuando algo es agradable o desagradable para mi hijo/a (ej., en su forma de moverse, sus caras, sus vocalizaciones, etc.) Logro darme cuenta cuando mi hijo/a se encuentra con un ánimo disminuido (ej., porque tiene sueño, porque se está enfermando, porque está cansado/a, etc.) Me doy cuenta de las situaciones que estresan o enojan a mi hijo/a (ej., cuando no desea bañarse, cuando le quitan un juguete, cuando no le resulta algo que lo tenía entusiasmado/a, etc.)

Identifico las señales que da mi hijo/a cuando está agobiado o perdiendo la tranquilidad (ej., se está quejando muy seguido, está más irritable, se siente cansado o aburrido/a, etc.) Logro identificar distintas emociones en mi hijo/a (ej., cuando está alegre, sorprendido, interesado, etc.) Reconozco las emociones de mi hijo/a a través de diversos lenguajes en que las expresa (ej., sonrisa, tonos de voz, bostezos, frases como "no quiero ir al colegio", etc.) Conozco las cosas que le dan alegría a mi hijo/a (ej., que vaya a mirarlo/a jugar fútbol, que le prepare su comida favorita, que le enseñe a andar en bicicleta, etc.) Conozco lo que le desagrada a mi hijo/a (ej., estudiar, que se acabe el permiso para ver televisión, obedecer normas, etc.)

el segundo componente de las competencias parentales

vinculares es la interpretación sensible o mentalización,

definido como la capacidad parental para interpretar el

comportamiento del hijo/a

o niño a su cargo, mediante la atribución de estados mentales

(creencias, sentimientos, actitudes, deseos) respecto a la

conducta observada en el niño/a y claves del contexto en que

dicha conducta tiene lugar (Fonagy, Steele, Moran, Steele &

Higgit, 1991). Esta capacidad favorece en el niño el

autoconocimiento de sus propios estados mentales, emociones

y conductas y las de los demás (Fonagy y Target, 1997;

Fonagy, 1999; Mundy y Newell 2007; Meltzoff, 2011).

Logro comprender lo que mi hijo/a necesita (ej., si tiene hambre, sueño, ganas de ser acurrucado, ganas de estar en brazos, etc.) Intento ponerme en el lugar de mi hijo/a para entender lo que le pasa (ej., que le cueste dormir porque hay mucho ruido, que no quiere quedarse solo, que no quiere estar con desconocidos, etc.) Entiendo que la conducta de mi hijo/a tiene que ver con una necesidad (ej.,

desórdenes homeostáticos provenientes de este último (por

ejemplo, al alimentarlo cuando siente hambre). En

consecuencia, la regulación del estrés alcanza niveles

biológicos y psicológicos cuando se da en un vínculo de apego,

desde el cual se constituyen los mapas cognitivos y

representativos del sí mismo, los otros y el entorno.

Cambio la actividad cuando veo que mi hijo/a esta muy cansado o estresado (ej., lo cambio de posición, lo llevo a otro lugar, etc.) Logro calmar rápidamente a mi hijo/a cuando lo necesita (en pocos minutos) No dejo llorar solo a mi hijo/a en ninguna circunstancia Cuando mi hijo/a se siente triste o llora, lo ayudo a entender lo que pasó (ej., le digo: "parece que te pusiste triste por perder tu peluche", "parece que te dio pena que tu hermano no te prestara sus juguetes", etc.) Cuando mi hijo/a se siente, estresado/a, molesto/a, o triste lo/la calmo amorosamente (ej., lo abrazo, me pongo a su altura, lo acaricio, trato de enfocar su atención en algo positivo, etc.) Cuando han ocurrido situaciones difíciles en la familia, acompaño el enojo, pena o malestar de mi hijo/a (ej., lo abrazo, lo escucho, le converso, le doy un tiempo, etc.) Procuro ser paciente cuando mi hijo/a está molesto o enfadado (ej., le doy el espacio y el tiempo que necesita para calmarse, me muestro disponible para conversar, etc.) Ayudo a mi hijo/a a encontrar sus propios recursos para actuar en determinadas situaciones (ej., le digo:si te enojaste por lo que te dijo tu amiga, ¿qué crees que le puedes decir la próxima vez?, etc.) Evito reprimir la expresión de las emociones de mi hijo/a cuando está estresado/a (ej., evito decirle:no llores más”, "no debes estar asustado/a","los hombres no lloran", "no es para tanto", etc.)

El cuarto componente es la calidez emocional, entendida

como la capacidad parental para demostrar en forma

consistente expresiones de afecto y buenos tratos al niño o

niña (Barudy & Dantagnan, 2005). La calidez emocional se

relaciona directamente con los contextos bien tratantes, así

como también con la envoltura afectiva de la interacción,

propiciada desde diferentes canales de comunicación: cuerpo,

mirada y voz, desde los cuales toman sustancia.

caricio y acuno suavemente a mi hijo/a Disfrutamos de jugar a intercambiar sonrisas y sonidos (ej., juegos de imitación de turnos, jugamos al "está no está", jugamos a mirarnos al espejo, etc.) Le hablo a mi hijo/a de manera suave y amorosa (ej., llamo su atención con mi voz y gestos, le repito una misma frase varias veces, etc.) Le demuestro a mi hijo/a que es una persona valiosa en mi vida (ej., le digo lo feliz que me hace, le hablo sobre su embarazo o de cuando le esperábamos, le cuento por qué elegimos su nombre, etc.) Le hago cariño a mi hijo/a de la manera en que le gusta (ej., lo/la acurruco, lo/la abrazo, acaricio su cabeza, etc.) Logro comunicarme afectuosamente con mi hijo/a (ej., le sonrío, le digo palabras positivas, uso un tono de voz cálido, le canto canciones infantiles, etc. on mi hijo/a nos reímos juntos de cosas divertidas (ej., de un chiste, de bromas, de anécdotas, etc.) Le demuestro explícitamente mi amor a mi hijo/a (ej., le digo:hijo/a, te quiero mucho" lo abrazo, le hago cariño en su cabeza, etc.) Le digo a mi hijo/a las cualidades o talentos que veo en él/ella (ej., le digo: "cantaste muy bonito", "fuiste muy generoso/a", "fuiste un buen amigo", etc.)

hacemos juntos, de su mascota, de las plantas, de los otros niños, de los abuelos, etc.) Al estar con mi hijo/a me mantengo atento a él o ella (ej., lo escucho, lo miro a los ojos, sigo sus propuestas, no veo el celular, etc.) Lo ayudo cuando necesita resolver algún problema (ej., para recortar, abotonarse, limpiarse al ir al baño, etc.) Aprovecho las actividades diarias para compartir con mi hijo/a (ej., vamos juntos a la feria, ordenamos juntos las frutas, regamos juntos las plantas, etc.) Converso con mi hijo/a de los temas que a él/ella le interesan (ej., sus amigos del colegio y barrio, su mascota, sus comidas favoritas, etc.) Me hago el tiempo durante el día para estar cerca de mi hijo/a (ej., lo invito a ver algún programa en la tele juntos, le pregunto sobre algo de tecnología o videojuegos, cocinamos, conversamos, etc.) Cuando estoy en una actividad con mi hijo/a logro poner mi atención en él o ella, manteniéndome interesado en lo que estamos haciendo. (ej., dejo de ver el celular, le hago preguntas sobre lo que está haciendo/diciendo, muestro interés en lo que me cuenta, etc.) Al levantarse para ir al colegio, monitoreo que mi hijo/a se guíe por una secuencia de pasos que le ayude a iniciar bien el día (ej., me preocupo de que tome desayuno, que tenga su uniforme, que salga a la hora, etc.)