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Evolución, conducta y aprendizaje, Apuntes de Psicología

Asignatura: Aprendizaje y Condicionamiento, Profesor: adarraga adarraga, Carrera: Psicología, Universidad: UAM

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 29/04/2014

californiauam
californiauam 🇪🇸

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TEMA 1: INTRODUCCION : EVOLUCION, CONDUCTA Y APRENDIZAJE
1.0.- Introducción
Aunque a menudo tendemos a olvidarlo, los seres humanos pertenecemos, por supuesto,
al reino animal; concretamente al grupo de los primates. Es bien sabido que nuestra
anatomía y fisiología presentan aspectos diferenciales respecto a otras especies, pero
también son notables las semejanzas. Así, por ejemplo, nuestra estructura músculo-
esquelética difiere poco (aunque en aspectos cruciales) de las de otros primates y
nuestros órganos sensoriales o nuestros mecanismos termorreguladores no varían
respecto a los de otras especies más de lo que éstas se diferencian entre sí.
Recientemente ha causado cierta desazón el hallazgo de que nuestra dotación genética se
diferencia sólo marginalmente de la de animales tan aparentemente lejanos de nosotros
como los artrópodos o los anfibios. Tal desazón se debe por lo general a una idea
demasiado superficial sobre el funcionamiento de los genes. Al fin y al cabo, se sabe hace
mucho tiempo que coincidimos al 100% con las demás especies en los aminoácidos que
constituyen nuestras proteínas, las cuales son precisamente las moléculas cuya estructura
está codificada en los genes.
Como animales que somos, nuestra especie se ha desarrollado con arreglo a los
mecanismos de la evolución por selección natural.
Ésta no determina sólo rasgos somáticos, sino también aspectos cruciales relativos al
comportamiento individual y social. Dada una especie en su medio ambiente, algunas
tendencias de conducta son más adaptativas que otras. Así, por ejemplo, puede ocurrir
que los individuos más curiosos y “exploradores” de una especie concreta en un hábitat
dado tengan mejores posibilidades de sobrevivir y reproducirse que los demás, o bien todo
lo contrario: que la prudencia y el conservadurismo sean más ventajosos en ese ambiente.
De este modo, las pautas de conducta "ganadoras" tenderán a establecerse en la
población, exactamente igual que las garras fuertes o los cuellos largos. Así pues, la
evolución configura no sólo el cuerpo, sino también el comportamiento de los miembros de
una especie, es decir, su psicología.
En la evolución biológica no hay mesas de diseño ni planos. Una especie no puede
rediseñarse drásticamente para acomodar un cambio. No puede permitirse el lujo de
permanecer inerme mientras es reformada: las inexorables presiones ambientales la
extinguirían inmediatamente. Una especie no puede decir “alto, un momento, no vale,
que me están rediseñando”. No puede ir a dique seco para repararse; las reparaciones han
de hacerse mientras se navega, es decir, mientras se sobrevive con éxito. Las especies
supervivientes en la actualidad son el resultado de cambios graduales todos y cada uno de
los cuales han tenido que tener éxito, porque de otro modo la especie no habría persistido.
La inmensa mayoría de las especies que han poblado el planeta ya se han extinguido; las
que quedan son las vencedoras de un proceso extremadamente exigente. Nosotros, los
perros, las gallinas, los chimpancés, escarabajos, bacalaos, erizos, delfines, etc.
constituimos el final (por ahora) de linajes triunfadores: larguísimas cadenas de padres e
hijos que han ganado, por así decirlo, todas las partidas que han jugado desde el origen de
la vida.
Algunos sistemas de creencias primitivos fundamentalistas defienden la idea del
creacionismo o “diseño inteligente”, que afirma básicamente que las especies no
evolucionaron, sino que fueron creadas tal cual las encontramos por un Diseñador
Supremamente Inteligente, conforme se narra en los diversos "textos sagrados" o
tradiciones orales. Sin embargo, pocos aspectos del mundo biológico parece el resultado
de un genuino diseño inteligente. Incluso órganos tan supuestamente perfectos como el
ojo humano no resisten un análisis de ingeniería. La disposición de los fotorreceptores
retinianos, por ejemplo, colocados al revés y obligando a la existencia de un punto ciego,
es totalmente absurda, y si se supone ideada por alguien, tiene que tratarse de alguien
notablemente incompetente y chapucero.
Por el contrario, hay sobrada evidencia de que las modificaciones, lejos de ser resultado de
un plan o diseño, se acumulan como parches unas sobre otras. Los organismos
supervivientes, tanto en nuestra biología como en nuestra psicología, no nos parecemos a
la obra óptima de un ingeniero todopoderoso, sino a una superposición de correcciones,
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TEMA 1: INTRODUCCION : EVOLUCION, CONDUCTA Y APRENDIZAJE

1.0.- Introducción Aunque a menudo tendemos a olvidarlo, los seres humanos pertenecemos, por supuesto, al reino animal; concretamente al grupo de los primates. Es bien sabido que nuestra anatomía y fisiología presentan aspectos diferenciales respecto a otras especies, pero también son notables las semejanzas. Así, por ejemplo, nuestra estructura músculo- esquelética difiere poco (aunque en aspectos cruciales) de las de otros primates y nuestros órganos sensoriales o nuestros mecanismos termorreguladores no varían respecto a los de otras especies más de lo que éstas se diferencian entre sí. Recientemente ha causado cierta desazón el hallazgo de que nuestra dotación genética se diferencia sólo marginalmente de la de animales tan aparentemente lejanos de nosotros como los artrópodos o los anfibios. Tal desazón se debe por lo general a una idea demasiado superficial sobre el funcionamiento de los genes. Al fin y al cabo, se sabe hace mucho tiempo que coincidimos al 100% con las demás especies en los aminoácidos que constituyen nuestras proteínas, las cuales son precisamente las moléculas cuya estructura está codificada en los genes. Como animales que somos, nuestra especie se ha desarrollado con arreglo a los mecanismos de la evolución por selección natural. Ésta no determina sólo rasgos somáticos, sino también aspectos cruciales relativos al comportamiento individual y social. Dada una especie en su medio ambiente, algunas tendencias de conducta son más adaptativas que otras. Así, por ejemplo, puede ocurrir que los individuos más curiosos y “exploradores” de una especie concreta en un hábitat dado tengan mejores posibilidades de sobrevivir y reproducirse que los demás, o bien todo lo contrario: que la prudencia y el conservadurismo sean más ventajosos en ese ambiente. De este modo, las pautas de conducta "ganadoras" tenderán a establecerse en la población, exactamente igual que las garras fuertes o los cuellos largos. Así pues, la evolución configura no sólo el cuerpo, sino también el comportamiento de los miembros de una especie, es decir, su psicología. En la evolución biológica no hay mesas de diseño ni planos. Una especie no puede rediseñarse drásticamente para acomodar un cambio. No puede permitirse el lujo de permanecer inerme mientras es reformada: las inexorables presiones ambientales la extinguirían inmediatamente. Una especie no puede decir “alto, un momento, no vale, que me están rediseñando”. No puede ir a dique seco para repararse; las reparaciones han de hacerse mientras se navega, es decir, mientras se sobrevive con éxito. Las especies supervivientes en la actualidad son el resultado de cambios graduales todos y cada uno de los cuales han tenido que tener éxito, porque de otro modo la especie no habría persistido. La inmensa mayoría de las especies que han poblado el planeta ya se han extinguido; las que quedan son las vencedoras de un proceso extremadamente exigente. Nosotros, los perros, las gallinas, los chimpancés, escarabajos, bacalaos, erizos, delfines, etc. constituimos el final (por ahora) de linajes triunfadores: larguísimas cadenas de padres e hijos que han ganado, por así decirlo, todas las partidas que han jugado desde el origen de la vida. Algunos sistemas de creencias primitivos fundamentalistas defienden la idea del creacionismo o “diseño inteligente”, que afirma básicamente que las especies no evolucionaron, sino que fueron creadas tal cual las encontramos por un Diseñador Supremamente Inteligente, conforme se narra en los diversos "textos sagrados" o tradiciones orales. Sin embargo, pocos aspectos del mundo biológico parece el resultado de un genuino diseño inteligente. Incluso órganos tan supuestamente perfectos como el ojo humano no resisten un análisis de ingeniería. La disposición de los fotorreceptores retinianos, por ejemplo, colocados al revés y obligando a la existencia de un punto ciego, es totalmente absurda, y si se supone ideada por alguien, tiene que tratarse de alguien notablemente incompetente y chapucero. Por el contrario, hay sobrada evidencia de que las modificaciones, lejos de ser resultado de un plan o diseño, se acumulan como parches unas sobre otras. Los organismos supervivientes, tanto en nuestra biología como en nuestra psicología, no nos parecemos a la obra óptima de un ingeniero todopoderoso, sino a una superposición de correcciones,

una sucesión de apaños (podría decirse) que, sin embargo, en virtud de la acción de la selección natural durante larguísimos periodos de tiempo, resultan funcionar muy satisfactoriamente en los ambientes donde se han gestado. Tanto en la biología como en la psicología de las especies actuales encontramos las más diversas huellas de cómo fueron sus ancestros, y tales huellas son a veces leves restos, pero otras veces continúan estando operativas. Por ejemplo, el cóccix, hueso en que termina la columna vertebral, es en nuestra especie un vestigio atrofiado de la cola que nuestros antepasados remotos tuvieron y utilizaron para los más diversos propósitos, desde la comunicación al agarre de objetos. Por otra parte, el bien conocido poder evocativo de los olores –la potencia con que un olor nos puede transportar emocionalmente a otro momento y lugar--, debido a la fuerte conexión entre los centros olfativos del cerebro y el sistema límbico (que tiene un importante papel en las emociones) procede de un tiempo en que el sentido del olfato era para nuestros ancestros mucho más vital de lo que es hoy para nosotros. Pero esa conexión sigue estando ahí y funciona; forma parte de nuestra vida psicológica aunque sea al mismo tiempo, en cierto modo, una reliquia. Por otra parte, la actual psicología evolutiva (evolutionary psychology, no confundir con la psicología del desarrollo o developmental psychology; no tiene nada que ver) ha puesto recientemente de relieve que nuestra especie evolucionó en un mundo extremadamente distinto del que hoy habitamos. Así, en realidad estamos adaptados biológicamente a la vida en pequeños grupos de cazadores-recolectores en entornos del estilo del bosque de sabana africano, en los que es difícil comer y fácil ser comido, etc. etc. No estamos biológicamente adaptados a las grandes ciudades, la abundancia de alimentos, las telecomunicaciones, el sedentarismo, las grandes organizaciones, etc. etc. Es imposible entender casi nada de la psicología humana sin tener en cuenta este hecho: nuestros cráneos modernos albergan cerebros y mentes que se forjaron en la Edad de Piedra. Contra lo que a veces parecen sugerir las concepciones más idealistas, lo cierto es que, al igual que el cuerpo, también la psicología de un ser humano contiene una importante parte “animal”. Nuestro más reciente pasado evolutivo ha dado lugar a capacidades simbólicas, de lenguaje y razonamiento, a las artes, etc. etc., pero ello no ha eliminado de nosotros los elementos psicológicos que compartimos con otros animales. En un sujeto psicológico conviven, por así decirlo, un humano y un animal. Esta convivencia es a menudo difícil y provoca tensiones que todo ser humano experimenta. Por poner algún ejemplo: ➢ La “mente humana” de alguien le dice que comerse ese pastel es malo para su salud y su buen aspecto. La “mente animal” no es sensible a estas cuestiones, y le empuja a comérselo. ➢ Aunque sabes, como ser racional, que estás perfectamente sujeto y es imposible que te caigas, tu parte animal se rebela ante la visión del vacío, y tienes un miedo horrible. ➢ Un ser humano ve a una persona desconocida que le atrae y siente un impulso de tocarla, abrazarla, abalanzarse sobre ella, etc. Su parte humana le dice que esa acción daría lugar, como mínimo, a una fuerte sanción social. ➢ Una persona tiene un miedo atroz a las libélulas. Por mucho que se le explique que son totalmente inofensivas, el miedo sigue ahí. Es su parte animal la que está asustada, y en cuanto tal, es insensible a los razonamientos. Es decir, nuestra vida psicológica, tanto la conducta como nuestros estados mentales, están controlados por distintos tipos de influencias. Algunas son exclusivamente humanas, como por ejemplo nuestras capacidades de razonar o imaginar situaciones posibles. Otras las tenemos en común con otras especies animales, como la capacidad para aprender por condicionamiento. Es muy importante tener en cuenta que esas distintas fuentes causales “conviven” en nosotros, y con frecuencia operan a la vez, y que incluso a menudo (como en los casos citados) compiten ferozmente entre sí. La tensión entre nuestros mecanismos específicamente humanos y los animales es una constante en la psicología humana.

sirve para situaciones ambientales “previsibles”: suficientemente parecidas a aquellas en las que se han seleccionado. Ante situaciones imprevistas, la conducta preprogramada falla, y el individuo puede morir y/o no transmitir sus genes a la siguiente generación. Por ello, a menudo este método filogenético de control del comportamiento va acompañado de estrategias reproductoras masivas: las especies cuyo comportamiento está preprogramado en su mayor parte muy a menudo tienen gran número de descendientes, muchos de los cuales no prosperan. Cuando, debido a las características del medio habitual de una especie, las situaciones anómalas o imprevistas son relativamente frecuentes (es decir, cuando el entorno natural de una especie es muy variable), el método filogenético resulta por tanto inapropiado. En tales casos, la selección natural favorece la aparición de mecanismos de control del comportamiento más flexibles, que permitan a cada individuo configurar su conducta dependiendo de los eventos particulares con los que se tropiece. Tales sistemas de control son, justamente, las capacidades de aprendizaje, y entre ellas, el condicionamiento. En resumen, cuando el ambiente es inestable, cambiante, poco predecible, y la estrategia reproductiva de la especie se basa en la concentración de la energía parental en un pequeño número de descendientes, es cuando los mecanismos flexibles de control del comportamiento (como las capacidades de aprendizaje en general, y los mecanismos de condicionamiento en particular) resultan ventajosos respecto a la conducta preprogramada, instintiva. 1.2.- Terminología: conceptos básicos 1.2.1.- Organismo Se utiliza este término para hacer referencia a cualquier ser vivo que se encuentre en una situación de aprendizaje, con independencia de su especie. Cuando no presuponemos que sea necesariamente un ser vivo (por ejemplo, en los sistemas de inteligencia artificial dotados de capaces de aprendizaje) se usa el término agente 1.2.2.- Conducta Actividad macroscópica del organismo que resulta observable y medible por procedimientos objetivos. Sinónimo: comportamiento. 1.2.3.- Aprendizaje 1.2.3.1. Concepto ordinario o común: Es la concepción espontánea típica de las personas sin conocimientos psicológicos. Muy poco elaborada, informal. Varía según el tema. Gran número de creencias erróneas. 1.2.3.2. Concepto conductual: Modificación más o menos permanente y potencialmente adaptativa de los patrones de conducta en función de los sucesos ambientales. Se produce cuando en el organismo se establecen, eliminan o modifican asociaciones entre tales sucesos y la conducta; por ello, se suele hablar de “aprendizaje asociativo” para englobar estos fenómenos. 1.2.3.3. Concepto cognitivo : Modificación de las representaciones y los procesos mentales que guían el pensamiento y el comportamiento de un sujeto, de forma que las primeras reflejen (más) fielmente una situación externa determinada, y los segundos permitan actuar (más) eficazmente en dicha situación. 1.2.4.- Estímulo Dos nociones: ➢ Estímulo proximal : Cualquier variación de la energía física del medio que supera los umbrales sensoriales del organismo. ➢ Estímulo distal: Objeto, suceso o situación ambiental al cual responde un organismo En el contexto del condicionamiento usamos prácticamente siempre la noción distal. Incidentalmente, merece la pena indicar que la relación entre ambas conceptualizaciones de estímulo constituye uno de los problemas teóricos más profundos y difíciles de la

Psicología. 1.2.5.- Respuesta Una fracción discernible, mediante algún criterio definido, del comportamiento de un organismo. Las variables más importantes en la caracterización de una respuesta son:

  • Morfología/topografía: Los aspectos motrices de la respuesta: la morfología se refiere a los movimientos concretos mediante los que la respuesta se realiza. La topografía designa el desarrollo de la conducta en el espacio, es decir, en relación con los lugares en que se produce.
  • Tasa de respuesta (TR): frecuencia de la respuesta (número de veces que aparece por unidad de tiempo)
  • Intensidad: la magnitud cuantitativa (“fuerza”) de la respuesta
  • Coste: La “dificultad” que supone efectuar la respuesta: la cantidad de energía necesaria para realizarla. Se llama “economía de respuesta” a la tendencia de los organismos a reducir el coste de respuesta.
  • Latencia : tiempo que tarda en iniciarse, a partir de un instante de referencia (por ejemplo, el estímulo que la desencadena)

• Funcionalidad o propiedades funcionales: los efectos que la respuesta produce

en el ambiente. Si yo le enseño a alguien una serie de actividades y le digo “dale más fuerte “ = intensidad Si le digo que de a la palanca de manera que suene clic= funcionalidad 1.2.6. Respuesta de orientación Consiste en dirigir (orientar) rápidamente los receptores sensoriales hacia un estímulo relativamente intenso que aparece súbitamente. Si oyes un ruido muy fuerte, antes de pensar nada miras en su dirección. Lo mismo sucede si alguien te toca por la espalda o se dispara un flash fotográfico en la periferia de tu campo visual. Algunos autores sostienen que se trata de un reflejo. Ciertamente comparte algunas características típicas de los reflejos, pero no todas. Por ejemplo, se trata de una reacción inespecífica, sin una finalidad más concreta que la mera anticipación o "preparación para lo que venga". Es una respuesta que tiende a habituarse. Cuando aparece alterada puede tener significación diagnóstica para ciertos cuadros. 1.2.7. Sobreaprendizaje El sobreaprendizaje es el mantenimiento o persistencia de las condiciones de aprendizaje una vez que éste ya se ha alcanzado. El sobreaprendizaje tiene un enorme efecto de aumento de la persistencia temporal de los aprendizajes. Las respuestas, conductas o conocimientos sobreaprendidos duran muchísimo más y son más difíciles de eliminar. Esto es beneficioso cuando lo que se ha aprendido es bueno para el organismo (por ejemplo, conocimientos adquiridos en un curso), pero constituye una gran dificultad para el psicólogo cuando lo que se ha sobreaprendido es nocivo (por ejemplo, una fobia o una conducta agresiva). 1.2.8. Generalización Una vez que un organismo ha aprendido algo respecto a un determinado estímulo o situación, este efecto se producirá también para estímulos o situaciones que sean lo suficientemente parecidos. De otro modo, el aprendizaje sería inútil, ya que en la vida real es extremadamente raro que las cosas se repitan con total exactitud.

herramienta. Existe también una minoría más o menos "espiritualista" que sostienen que "no creen" en el condicionamiento, sino (por ejemplo) en el aprendizaje cognitivo. No creer en el condicionamiento es como no creer en la gravedad: te vas a caer igual. Si los puntos de vista del conductismo son discutibles, éstos otros son puramente fruto de la ignorancia. Ej: puedo estar de acuerdo con la interpretación de Copenhague sobre la física cuántica(porque es como una filosofía al respecto de una teoría), pero no puedo opinar acerca de la física cuántica en sí. 1.3.3. El condicionamiento es esencialmente inconsciente y a corto plazo Mucha gente, al empezar a estudiar psicología, cree entender que cuando nos condicionamos lo que ocurre es que "nos damos cuenta" de que si hacemos X obtendremos Y, y entonces empezamos a hacer más X para conseguir más Y. Esto no es correcto: la inmensa mayoría de los procesos de condicionamiento ocurren sin que el individuo "se dé cuenta": suceden de forma totalmente inconsciente. Los seres humanos somos capaces de cambiar nuestra conducta para amoldarla a incentivos. Por ejemplo, uno puede estudiar hoy para aprobar dentro de meses, para sacar un título dentro de años, para alcanzar un puesto de trabajo excelente dentro de más años... Este tipo de proceso depende de que usemos facultades típicamente humanas: imaginación, planificación, etc. El condicionamiento opera a corto plazo y de forma ajena a nuestras ideas, creencias o metas. Un perro o un mono son incapaces de trabajar por un sueldo mensual (incentivo), pero aprenden estupendamente a ajustar su conducta a las consecuencias inmediatas (condicionamiento). Nosotros hacemos las dos cosas, pero es muy importante distinguirlas, porque no funcionan igual. 1.3.4. El condicionamiento no es una maligna manipulación No más que la cirugía o la farmacología. Ciertamente, las técnicas de condicionamiento son muy potentes, y se pueden usar para hacer daño, para controlar malintencionadamente a los demás, etc.; del mismo modo que la cirugía se puede usar para mutilar o la farmacología para intoxicar. Al igual que éstas, y como cualquier técnica profesional respetable, el condicionamiento se aplica para conseguir objetivos deseables para la persona y de acuerdo con ella (dejar de fumar, ser capaz de hablar a desconocidos sin miedo, hacer más deporte, superar ansiedades, mejorar relaciones...), y siempre dentro de los límites marcados por el código deontológico. Mecanismos preasociativos de aprendizaje: Son las formas más simples de aprendizaje que existen. Se llaman preasociativos, porque a diferencia de los mecanismos de condicionamiento, aquí no se establece una asociación entre dos cosas; sencillamente, el organismo modifica el grado en el que responde a un estímulo a medida que este se repite. Dependen de un estímulo que se repite y aprendemos a hacer cosas en relación con ese estímulo Habituación: decremento de una respuesta por efecto de la presentación repetida del efecto que la provoca o estímulo que la desencadena(dejar de responder a). Esta presente en la mayoría de animales pluricelurares. No hay asociación ninguna, sólo se repite un estímulo. Es la forma más elemental de aprendizaje que se conoce. Ej: persona que se muda del pueblo a la ciudad, y finalmente no manifiesta molestia por el ruido, se habitúa a él. No hay ninguna asociación, sólo repetición. Ej: cachorros ventana de habituación (reconocer todo tipo de personas ante de los ocho meses aproximadamente). Es genuinamente aprendizaje, de acuerdo con el concepto conductual, ya que se trata de un cambio conductual estable y potencialmente adaptativo inducido por la experiencia. Es sin embargo, la forma más elemental. ➢ La caída de la respuesta es función del número de repeticiones del estímulo (exponencial negativa, aproximadamente).

➢ En muchos casos de recuperación espontánea de la respuesta(habituación a corto plazo). Si el organismo, una vez habituado a un estímulo, pasa un cierto tiempo sin recibirlo, la siguiente vez que se le administre volverá a aparecer la respuesta. Ej: tienes un papel que hace un ruido característico. El intervalo necesario para la recuperación de respuesta habituada varía entre minutos y semanas, dependiendo de la especie y la respuesta. Ej: mantis religiosa, respuesta preparatoria de ataque ante un estímulo de “falsa presa” 15-30 mins; aplysia californica: respuesta de retracción del sifón: 21días. ➢ El intervalo para al recuperación varía mucho. ➢ La recuperación se produce más fácilmente si se han dado pocas repeticiones del estímulo y muy seguidas. ➢ La recuperación espontánea ocurre tanto más probablemente si: a) Los estímulos se presentan a intervalos breves (en este caso, la habituación ocurre rápidamente, pero es poco persistente) b) el número total de exposiciones del organismo al estímulo es relativamente reducido. ➢ La habituación es tanto más difícil cuanto más intenso es el estímulo. Los estímulos muy intensos o bien no son habituables en absoluto, o bien lo son en escasa medida. ➢ Para un especie dada, hay estímulos que se habitúan más fácilmente que otros. ➢ En general, las respuestas controladas por el SNA (más antiguas y "vitales") tienden a ser menos habituables que las esqueléticas (más recientes y menos "vitales")

➢ Frecuentemente, la presentación de estímulos algo diferentes (o incluso muy

distintos, pero llamativos) de aquellos que se ha empleado en el proceso de habituación, produce una recuperación de la respuesta (es decir, una pérdida de la habituación adquirida) que se denomina deshabituación. Distinguir: Habituación en sentido técnico (conforme se usa aquí), frente al sentido ordinario de “tomar una costumbre”. Habituación frente a otros procesos que producen disminución de respuestas: ➢ Saciación (ej.: comida o sexo: descenso motivacional) ➢ Adaptación sensorial (ej. imágenes fijas en la retina) ➢ Fatiga muscular (agotamiento de la energía) En estos casos se trata de procesos fisiológicos. No es la repetición por sí misma la que produce la caída de la respuesta. En los casos genuinos de habituación, el descenso de la respuesta no se produce por ningún agotamiento fisiológico identificable. 1.4.2.- Sensibilización Definición : Aumento de la respuesta a un estímulo por la mera la presentación repetida

C.operante es tan grande que a menudo ambos términos (“operante” e “instrumental”) aparecen intercambiados. 2.1.1. El fenómeno/procedimiento básico En una situación estimular dada (antecedente), una respuesta emitida por un organismo va seguida sistemáticamente por un cierto tipo de suceso ambiental (consecuente o “consecuencia”). A medida que la situación se repite, la fuerza o la probabilidad de la respuesta se ve modificada. [ (Antecedente)  Respuesta  Consecuente]  Cambio en la fuerza de R. Cuando la respuesta resulta aumentada o fortalecida, decimos que el consecuente es un refuerzo o reforzador. Cuando la respuesta resulta debilitada o reducida, llamamos al consecuente castigo. En el caso más sencillo, se sitúa a un organismo en una determinada situación controlada (e.g., en una caja de Skinner y con cierto grado de privación previa de alimento), y se le suministra como consecuente (reforzador) una cierta cantidad de comida cada vez que emite una respuesta concreta y predeterminada por el psicólogo (apretar una palanca, picotear un disco, etc.). Se comprueba que la frecuencia de la respuesta elegida aumenta sistemáticamente a medida que transcurre el tiempo. A la inversa, se puede diseñar una situación en la que la respuesta vaya seguida, por ejemplo, por una descarga eléctrica. En tal caso, la R tenderá a darse menos o a desaparecer. 2.1.2. Conceptos principales 2.1.2.1. Respuesta

  • La respuesta objeto de condicionamiento instrumental puede ser, en principio, cualquiera que esté incluida en el repertorio conductual del organismo. Puede ser desde la respuesta más simple hasta una secuencia conductual compleja.
  • Las respuestas de carácter innato, relacionadas con funciones muy vitales para el organismo (alimentación, reproducción, etc.), son muy difíciles de modificar por condicionamiento (incluso imposibles, en algunos casos) y siempre existe el riesgo de producir alteraciones psicopatológicas al contravenir tendencias muy potentes y arraigadas (por ejemplo, si aplicamos consecuentes dolorosos a la conducta de comer, el organismo puede sufrir un serio desequilibrio psicológico). En general, el condicionamiento funciona óptimamente sobre conductas previamente aprendidas por el organismo, cuyo componente innato sea escaso o nulo. Estas, particularmente en nuestra especie, son la inmensa mayoría.
  • Un tipo especialmente importante lo constituyen los operantes o respuestas operantes. Un operante es una respuesta definida por sus propiedades funcionales o funcionalidad, es decir, por los efectos que opera en el ambiente (de ahí su nombre). Así, por ejemplo, cualquiera de las formas en que un organismo puede accionar una palanca se consideran como casos de una misma respuesta u operante. Es decir, puede ignorarse por ejemplo la morfología concreta de la respuesta (que se ejecute con un miembro u otro, con movimientos diferentes, etc.) o la intensidad concreta (siempre que sea suficiente para cerrar el contacto). 2.1.2.2. Consecuente
  • Suceso que afecta sistemáticamente a la fuerza o probabilidad de la respuesta a la que sigue consistentemente.
  • Reforzador o refuerzo: es un consecuente que aumenta la fuerza o la frecuencia de R a la que sigue.
  • Un refuerzo puede ser positivo (p.ej. aparición o administración de un E apetitivo) o negativo (no-aparición o retirada de un E aversivo). ATENCION: no confundir positivo con bueno o beneficioso, ni negativo con malo o perjudicial. Positivo significa aquí “que se da o administra”, y negativo, “que se interrumpe, quita u omite”.
    • Castigo : es un consecuente que reduce la fuerza o la frecuencia de R a la que sigue.
  • Un castigo puede también ser positivo (p.ej. aparición de un suceso aversivo) o negativo (no-aparición o retirada de un suceso apetitivo).
  • Es muy importante no confundir un reforzador con un “estímulo o suceso agradable”. Un suceso es un reforzador, por definición, en virtud de su efecto en elaumento de la respuesta a la que sigue, y no por su supuesta inducción de un estado subjetivo en un organismo
  • Asimismo, es importante observar que el refuerzo o el castigo no tienen por qué ser necesariamente “estímulos”. Por ejemplo, el permitir o impedir al organismo realizar determinadas conductas pueden actuar como refuerzos o castigos respectivamente. 2.1.2.3. Contingencia
  • Es la relación estadística entre la emisión de una respuesta y la aparición de un consecuente. A menudo se emplea la expresión "contingencias de refuerzo" para referirse al proceso por el cual un organismo ha adquirido o mantiene una determinada respuesta.
    • Una contingencia de refuerzo o castigo puede ser mayor o menor. Es máxima en el caso de que siempre que el organismo emita la respuesta, y sólo entonces, recibe el consecuente. Por el contrario, puede suceder que el consecuente no siga siempre a la R, sino sólo a veces, y que además el organismo reciba el consecuente en ocasiones sin haber emitido la R. En tal caso la contingencia es más baja.
  • La relación entre la magnitud de la contingencia y la fuerza del condicionamiento no es simple ni lineal: o Si el organismo puede recibir el consecuente sin realizar la conducta, esto debilita el condicionamiento. o Si el organismo recibe el consecuente sólo en una pequeña fracción de las ocasiones en que emite la conducta, esto puede fortalecer muchísimo el efecto del condicionamiento. Este tipo de efectos son muy importantes en la práctica, y se verán con detalle más adelante. 2.1.2.4. Antecedente
    • Estímulo o configuración estimular que permite al organismo identificar la situación en que está activa una contingencia de refuerzo o de castigo (la casa de los abuelos, la cafetería de la facultad, el aula, el grupo de amigos, el comedor de casa…)
  • Algunos casos de condicionamiento se producen de tal manera que el aprendizaje queda muy vinculado al antecedente. Por ejemplo, un adolescente aprende que cierto tipo de bromas son muy celebradas en su grupo de amigos, pero en ningún otro sitio.
  • En otros casos de condicionamiento, el historial de aprendizaje ha hecho que una conducta sea relativamente independiente del antecedente. Por ejemplo, algunas

2.1.2.10. Extinción

  • Periodo y situación en el que se rompe la contingencia entre la respuesta y el consecuente, de forma que la conducta tiende a volver a su situación original: por ejemplo, el organismo cada vez realiza menos la respuesta que ya no es reforzada. Se refiere también al decaimiento y eventual desaparición de la respuesta por razón de esa ruptura de la contingencia. 2.1.2.11. Mantenimiento
  • Cualesquiera circunstancias que impiden que una conducta entre en extinción. Normalmente, son contingencias de refuerzo (sea R+ o R-).
  • El análisis del mantenimiento de las conductas problemáticas es uno de los aspectos más importantes de la intervención clínica, ya que a menudo es difícil y al tiempo resulta clave para el éxito de la intervención. 2.1.3. Tipos básicos de condicionamiento instrumental Los cuatro tipos básicos de condicionamiento instrumental se producen como resultado del entrenamiento de un organismo mediante el establecimiento de una contingencia entre una R. y uno de los cuatro consecuentes básicos. 1. Reforzamiento positivo (R+): Administración de un suceso siguiendo contingentemente a una R dada, que tiene como efecto un aumento en la fuerza, la probabilidad o la tasa de ésta. Normalmente se trata de un estímulo apetitivo o de la posibilidad de realizar una conducta de alta probabilidad.. Ejemplo: cada vez que una rata presiona una palanca (R), se le administra como consecuente un trozo de comida; se puede observar que la rata cada vez presiona más frecuentemente la palanca El tipo de CI que resulta de aplicar sistemáticamente reforzadores positivos a una conducta se conoce como entrenamiento de recompensa. 2. Reforzamiento negativo (R-) : Omisión o interrupción de un suceso (típicamente, un E aversivo) de forma contingente con la emisión de una R, a resultas de lo cual se produce un aumento en la fuerza, la probabilidad o la tasa de ésta. Ejemplo: cada vez que una rata se desplaza al lado opuesto de la jaula (R), como consecuente se interrumpe una descarga eléctrica que se le estaba aplicando; se puede observar que la rata cada vez cambia de lado más frecuentemente. La aplicación sistemática de reforzadores negativos a una R se conoce como entrenamiento de evitación o entrenamiento de escape, dependiendo de si el organismo puede mediante la R llegar a “prevenir” la aparición del E. aversivo (evitación) o sólo puede interrumpirlo, acortando su duración, una vez administrado (escape) 3. Castigo positivo (C+) : Administración de un suceso (en el caso típico, un E aversivo) siguiendo contingentemente a una R dada, que tiene como efecto una disminución en la fuerza, la probabilidad o la tasa de ésta. Ejemplo: cada vez que una oveja entra en contacto con la cerca en la que está encerrada (R), como consecuente recibe una descarga eléctrica; se puede observar que la oveja cada vez toca menos frecuentemente la cerca. La aplicación sistemática de castigos positivos a una R se conoce como entrenamiento de castigo.

4. Castigo negativo (C-): Omisión o interrupción de un estímulo de forma contingente con la emisión de una R, a resultas de lo cual se produce una disminución en la fuerza, la probabilidad o la tasa de ésta. Ejemplo: cada vez que una rata que está recibiendo pequeños fragmentos de comida cada 15 segundos toca la pared del fondo de la jaula, se le elimina la siguiente administración de comida que correspondiera; se puede observar que cada vez se acerca menos a dicha pared. La aplicación sistemática de castigos negativos a una R se conoce como entrenamiento de omisión. 2.1.4. Situaciones o procedimientos básicos de laboratorio e intervención. 2.1.4.1. Procedimientos de ensayo discreto

  • El organismo es sometido a sucesivos “ensayos”, entre los cuales normalmente es necesario manipularlo físicamente (por ejemplo, volver a ponerlo en el principio de un laberinto).
  • Son ventajosos para bastantes propósitos, pero presentan dos inconvenientes: la manipulación del organismo puede interferir con el proceso natural de aprendizaje (por ejemplo, si le resulta estresante); y no nos da ninguna información sobre lo que haría el organismo si pudiera emitir la respuesta tan a menudo como quisiera (no podemos utilizar la tasa de R como variable dependiente).
  • Ejemplos de dispositivos: laberintos, corredores, las cajas-problema de Thorndike, etc. (Ejemplo problema de moral de clase de la palanca de accionarla y salvar a cuatro de cinco, este caso nos repugna utilizar al semejante como un instrumento, como el gordo para parar la vía o el sano para salvar a los del hospital) 2.1.4.2. Procedimientos de operante libre
    • Las sesiones de investigación o intervención no se dividen en ensayos, sino que el O. está en una situación en la que puede emitir la respuesta en cualquier momento y con cualquier frecuencia.
  • Se han mostrado óptimos para el estudio de muchos aspectos generales del CO, así como para infinidad de intervenciones clínicas, de adiestramiento, etc.
    • En laboratorio, el dispositivo más típico es la Caja de Skinner, junto con el registro acumulativo, que permiten estudiar detalladamente la evolución de la tasa de respuesta bajo las situaciones de aprendizaje. 2.1.5. Notas históricas Interesado en la inteligencia animal, a partir de presupuestos darwinianos, Thorndike presenta en su tesis doctoral (1898) un estudio sobre el comportamiento de animales en situaciones-problema muy simples, fue el primero en investigar sistemáticamente.. Utilizando estas situaciones (mediante las llamadas "cajas-problema" ) llega a la conclusión de que los animales aprenden a solucionar el problema por ensayo y error: al principio, su conducta es caótica y dan con la solución (accionar el mecanismo de apertura de la caja de forma que puedan salir y alcanzar la comida) por pura casualidad, pero en sucesivos ensayos el tiempo que tarda el animal en dar la respuesta relevante disminuye de forma progresiva y sistemática, y las respuestas erráticas se reducen hasta casi desaparecer. A partir de esta clase de estudios, Thorndike formula en 1911 la Ley del Efecto:

2.2.2. Conceptos principales 2.2.2.1. Estímulo Neutro/Condicionado (EC) Estímulo originalmente neutro que se empareja temporalmente con el EI durante el condicionamiento. Es neutro en el sentido de que por sí mismo no suscita regularmente una R. específica, aunque puede producir alguna respuesta genérica (R. de orientación, parpadeos, etc.). Durante el condicionamiento actúa como “señal” del EI; le precede sistemáticamente. 2.2.2.2. Estímulo Incondicionado (EI) Estímulo que suscita regularmente una R. no aprendida y medible en los miembros normales de una especie. Es decir, tiene importancia intrínseca. Ejemplos: Comida, descarga eléctrica, zumo de limón en la lengua, soplo de aire en los ojos, etc. 2.2.2.3. Respuesta Incondicionada (RI) La R. no aprendida y medible suscitada por el EI de forma regular. Un EI puede suscitar más de una RI Ejemplos: salivación, flexión, reflejo pupilar, náuseas, huida,deglución... 2.2.2.4. Respuesta Condicionada (RC) Respuesta que, una vez condicionado el organismo, resulta provocada por el EC. Frecuentemente (pero no siempre, por ejemplo un perro no va a salivar tanto a la campana como a la comida o la rata con la luz antes de la descarga) es semejante a RI. En tales casos, la magnitud de RC es inferior a la de RI. 2.2.2.5. Contingencia ➢ Relación estadística entre el EC y el EI por la cual el primero es más o menos fiable como predictor del segundo. Significa, por tanto, lo mismo que en CI, sólo que aquí el vínculo no es entre una conducta y un consecuente, sino entre dos estímulos ambientales. En CC, las contingencias de más magnitud producen siempre mejor aprendizaje que las más bajas. Tipos de contingencias: ➢ Positiva total : EI siempre sigue a EC. EC es una señal perfecta de EI. EJ: Experimento de Pavlov con carne y salivación, en los que normalmente no había una contingencia positiva total, pero sí muy alta. Ej: si suena el ruido del tubo, fijo que le cae el pienso a la rata. ➢ Positiva parcial: EI sigue a EC la mayoría de las veces, pero no todas. EC es una señal de EI, pero no perfecta. Algunas pueden darnos poca información. Depende del vínculo estadístico de la señal y el estímulo condicionado. Ej: 9 de cada 10 veces que suena la campana, le damos comida. ➢ Negativa total: EI nunca sigue a EC. EC es una señal perfecta de la ausencia de EI. ➢ Negativa parcial: EI no sigue a EC la mayoría de las veces. EC es una señal de la ausencia de EI, pero no perfecta. Ej: Si frunce el ceño de esa forma, lo más seguro es que no nos dé nada. ➢ Contingencia nula: EC y EI van cada uno por su lado, sin relación alguna. La

aparición de EC no nos dice nada sobre EI. Si aparece EC lo mismo puede aparecer EI que no. Ej: semáforo y relámpago. Ej: Cuando sale el sol entre las nubes, lo mismo me puedo encontrar el semáforo abierto o no. ERROR TÍPICO: CONFUNDIR CONTINGENCIA NEGATIVA CON CONTINGENCIA NULA. SI DESPUÉS DEL RELÁMPAGO SE REDUJERA LA PROBABILIDAD DE QUE SE PONGA VERDE, ENTONCES SERÍA CONTINGENCIA PARCIAL NEGATIVA. Fases del Conocimiento clásico: 2.2.2.6. Adquisición Incremento de la RC por efecto de la presentación de EI y EC temporalmente emparejados de forma repetida. También se llama así al procedimiento que produce este efecto, y a la fase del experimento o el tratamiento en la cual se aplica. 2.2.2.7. Extinción Decremento de RC por efecto de la presentación repetida del EC solo (no acompañado de EI). También se llama así al procedimiento que produce este efecto, y a la fase del experimento o el tratamiento en la cual se aplica. Ej: llega un momento en el que el perro deja de responder cuando se coge la correa. 2.2.2.8. Generalización Se refiere al hecho de que un organismo emita la RC ante estímulos algo diferentes del EC original (por ejemplo, si el EC es un tono de 200 Hz, un organismo puede emitir la RC ante un tono de 210 Hz) Se tratará siempre de una R más débil que la que se da al EC original, es más débil cuanto más distante esté el estímulo aprendido del inicial. El grado de generalización que tolera el aprendizaje es distinto en cada caso. 2.2.2.9. Discriminación Se produce cuando, durante la adquisición, se presentan dos estímulos neutros semejantes (por ejemplo, dos luces de diferente intensidad) uno de los cuales se empareja con el EI (y es por tanto el EC) mientras el otro no se empareja con EI. El organismo discrimina entre ambos estímulos, al dar la RC al verdadero EC y no darla al otro. EL organismo que aprenda en esta situación sóllo va a responder cuando se presente una, la primera, se le enseña a discriminar. Ej: distintas luces. Ej: CASO PARTICULAR: “neurosis experimental”. Ej: círculo igual a comida, elipse igual a descarga, si se le presenta una imagen intermedia entre las anteriores, el perro parece presentar síntomas propios de un trastorno. 2.2.3. Tipos básicos de condicionamiento clásico 2.2.3.1. Según el carácter motivacional del EI 2.2.3.1.1. Apetitivo: se emplean EIs que naturalmente suscitan respuestas de acercamiento o consumo (comida, etc.) 2.2.3.1.2. Aversivo: se emplean EIs que naturalmente suscitan respuestas de huida, defensa o evitación. (descargas eléctricas, etc.) 2.2.3.2. Según la RI

  • Excitatorio: produce una tendencia a responder al EC. Se obtiene con contingencias negativas.
  • Inhibitorio: produce una tendencia a disminuir o eliminar una respuesta ante el EC. Se

2.2.3.3.3. Condicionamiento de demora larga Procedimiento idéntico al anterior, excepto en que la demora del EI respecto al EC es mayor( Ec se inicia bastante antes que EI, hasta 2 ó 3 minutos): Tiempo EI EC Condicionamiento de demora larga En la mayoría de los casos, este procedimiento es poco efectivo en comparación con el de demora breve, si bien con algunas excepciones. En adquisiciones prolongadas, produce inhibición de demora. Trabajando con este procedimiento, en el laboratorio de Pavlov se descubrió el fenómeno conocido como inhibición de demora. Consiste en que un organismo que ha pasado por una larga fase de adquisición con demoras prolongadas aprende a inhibir la respuesta hasta el final del intervalo de demora. Es decir, la RC no se dá inmediatamente al comenzar el EC, sino que el organismo, que ha aprendido que el EI tardará aún un tiempo en llegar, la “retiene” aproximadamente hasta que dicho tiempo está a punto de concluir y el EI resulta inminente. 2.2.3.3.4. Condicionamiento de huella Se caracteriza porque hay un “intervalo vacío” entre el EC y el EI, conocido como intervalo de huella. EC se inicia y termina antes de que aparezca EI. Condicionamiento de huella Tiempo EI EC Cuando el intervalo de huella es pequeño, este procedimiento es muy eficaz; más o menos tanto como el de demora breve. A medida que el intervalo aumenta, se pierde efectividad. 2.2.3.3.5. Condicionamiento hacia atrás o retroactivo Se caracteriza porque, al contrario que en todos los demás casos, el EI se inicia antes que el EC. Condicionamiento hacia atrás o retroactivo Tiempo EI EC En líneas generales, se trata de un procedimiento muy poco eficaz. En algunos casosse han hallado ciertas cantidades de aprendizaje excitatorio (el organismo aprendía a dar cierto grado de RC), y en otras se ha observado aprendizaje inhibitorio. Lo más habitual, sin embargo, es que no se registre un aprendizaje significativo bajo este procedimiento.

Es importante la validez del estímulo condicionado, y los estímulos que mejor funcionan son los más destacados o llamativos. 2.2.4. Notas históricas 2.2.4.1. Pavlov: el condicionamiento apetitivo En el curso de sus trabajos sobre el sistema digestivo (que le valieron el premio Nobel de Medicina en 1904), y gracias a sus depuradas técnicas de medida y cirugía, Pavlov logró grandes avances en el estudio del fenómeno llamado "secreciones psíquicas": los animales producían determinadas secreciones (como la saliva o los jugos gástricos) en ausencia de los estímulos que normalmente las provocan y en presencia de otros estímulos que acompañaban a aquéllos (por ejemplo, la irrupción de una determinada persona, el plato en el que el animal comía habitualmente, etc.). Pavlov concluyó que existían dos clases de reflejos: los fisiológicos innatos y los que se creaban como fruto de la experiencia individual (a los que llamó psíquicos o condicionados). Pavlov pensó que los reflejos condicionados podían constituir un método para estudiar el funcionamiento del cerebro, e inició un intenso programa de investigaciones sobre ellos. En un experimento típico, estimulaba al animal con el sonido de un diapasón y a continuación le proporcionaba carne pulverizada. Al cabo de diez repeticiones, el animal saliva algo ante la sola presencia del diapasón; al cabo de treinta, la cantidad de salivación se aproxima a la que produce la carne. 2.2.4.2. Bechterev: el condicionamiento aversivo o de defensa En 1913 realizó un experimento semejante a los de Pavlov, pero utilizando un estímulo aversivo para el organismo (una descarga eléctrica en una pata). Los resultados fueron análogos a los de Pavlov: el organismo aprendía a retirar (contraer) la pata ante la sola presencia del sonido.