

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: Conservación de bienes culturales, Profesor: Maria Jesús Vega, Carrera: Historia del Arte, Universidad: UAM
Tipo: Apuntes
1 / 3
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


La conservación son todas las medidas que se toman para salvaguardar el patrimonio asegurando su accesibilidad presente y futura. Hay que diferenciar entre conservación preventiva, curativa y restauración, que deben respetar el significado y propiedades del bien. Buscan minimizar el deterioro o pérdida del mismo así que deben conocer las causas de la degradación y aplicar los métodos de control pertinentes teniendo en cuenta que no deben interferir en los materiales y estructura del bien. Es la disciplina más joven en relación al patrimonio aunque el término ya existía aplicado a la naturaleza. Se empieza a aplicar en el arte en los años 30 gracias a la Carta de Atenas asociada a la nueva museología que deriva de la Oficina Internacional de Museos, antecedente del ICOM. Publica la revista Museion donde escribe Renau las pautas para conservar el patrimonio en la Guerra Civil. Se reorienta la investigación para conocer las causas y evitar el deterioro siguiendo la misma política que se sigue en sanidad.
La conservación curativa actúa directamente sobre el bien para detener los procesos dañinos y reforzar su estructura. La restauración intenta superar en la medida de lo posible el deterioro. Siempre ha sido selectiva ya que se aplica a los bienes más valiosos y se intentaba dejarlos como nuevos mediante una restitución. En el año 57 se crea el ICCROM por parte de la escuela mediterránea mientras que la anglosajona crea el ICC donde nace la nueva disciplina de la conservación, un campo que cada vez ha ido creciendo más y ya no acepta el deterioro de un bien como algo inevitable.
Aparece la profesión del conservador-restaurador, su definición es del 84 y su objetivo es preservar el patrimonio pero está entrenado para comprender el aspecto material del bien con su significación histórico-artística para prevenir su degradación, es decir, identifica el material para establecer la autenticidad que consiste en distinguir lo original de lo no original, que no es necesariamente falso. Debe empezar con el examen técnico para reconocer los componentes de la obra y el alcance del deterioro. Debe informar sobre la necesidad de una restauración con el objetivo de facilitar su comprensión por el público, es decir, una tarea de restauración no puede acometerse arbitrariamente. La restauración es la intervención de un objeto producto de la creación artística y se separa de la restauración de las manufacturas industriales porque en la restauración artística en ningún caso prima la funcionalidad. La intervención activa es constante a partir del SXVI y se convierte en ocupación constante de los pintores a partir del SXVIII. Actualmente la restauración consiste en una serie de acciones directas sobre un bien para facilitar su apreciación y se llevan a cabo cuando este ha perdido su significado, pero deben respetar sus materiales originales. Para empezar hay que buscar la originalidad conociendo su estructura física y evaluar el estado en el que la obra llega hasta nosotros para saber que partes son producto de la acción del tiempo y cuales son añadidos. Para esto necesitamos estudiarla directamente y debe ser la fuente primera de nuestro conocimiento. Distinguimos tres momentos en la obra:
El estudio filológico permite saber el estado de la obra y que partes son recuperables para tomar conciencia de la misma, esto se llama descubrir la obra tomando conciencia de su condición física, estética e histórica y ni en su limpieza ni restauración se debe modificar este primer conocimiento. Distinguimos tres estados en la obra:
Los criterios de restauración deben fundamentarse en la exigencia estética e histórica que se refiere al paso del tiempo. Se debe dirigir siempre a reestablecer la unidad de la obra sin falsificar ni borrar huellas del paso del tiempo. Hay que cuestionar a quienes apoyan la no intervención de la obra dado que al final es más perjudicial. El acto puro de restauración no existe, el restaurador no es un reconstructor y no puede dejarse llevar por sus gustos personales ni competir con la obra. La restauración busca ensalzar la obra, recuperar sin modificar y por eso no puede ser un acto de imitación ni intervenirse según la moda del momento. Sus medios físicos son consustanciales y no jerarquizables y por eso es necesario un conocimiento científico en su totalidad aunque podemos distinguir entre estructura y aspecto. A pesar de que la obra sea un todo, si hay que modificarla para su conservación se puede intervenir en la estructura sin crear un falso histórico ni una ofensa estética. De aquí se derivan los criterios de intervención sobre la integración reconocible que no rompa la unidad estética por lo que debe ser invisible en la lejanía. La materia de la que resulta la imagen es sustituible cuando es estructura y no constituyente de la imagen. Cualquier intervención no debe imposibilitar otras futuras.
La recuperación de la unidad de la obra de arte tiene que hacerse sin que con ella se produzca un falseamiento histórico ni una ofensa estética. La reintegración debe ser reconocible en la cercanía pero invisible en la distancia. En cuanto a la intervención sobre lagunas es necesario desarrollar una capacidad figurativa para enlazar visualmente los fragmentos haciendo que la laguna deje de saltar a la vista para que pase a convertirse en fondo a base de tintas neutras. No podemos olvidarnos de la exigencia histórica, cuando el espectador contempla la obra tiene que ver en ella la huella del paso del tiempo, por lo que es necesario llegar a un equilibrio entre lo estético y lo histórico, es decir, no se puede admitir una restauración que intente abolir el paso del tiempo. Depende del criterio de restauración que se imponga sobre la obra, se le dará más importancia a uno u otro valor. En el caso de la ruina nos enfrentamos a una desaparición de las características formales de la obra que hacen que esta se vea muy diferente a como era en su estado de génesis, en ocasiones hasta ser irreconocible. En este caso solo se le pueden aplicar labores de consolidación y establecer una protección cautelar pero en ningún caso se puede