


Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Una introducción a la economía política, su papel en la administración de recursos de una ciudad o estado, y la distinción entre economía positiva y normativa. Se abordan conceptos básicos como escasez, elección y coste de oportunidad, y se presenta el modelo de la frontera de posibilidades de producción.
Tipo: Apuntes
1 / 4
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!



La economía política es un conjunto de normas que sirven para administrar el patrimonio de una ciudad o Estado.
Mankiw nos recuerda que entre las familias (economías domésticas) y los países o Estados (economías nacionales), existe un estrecho paralelismo.
En el seno de un hogar se toman numerosas decisiones. En realidad, lo que la familia hace cuando da respuesta a estos interrogantes, es distribuir los recursos escasos que posee entre los distintos miembros de la unidad familiar, atendiendo a los esfuerzos, la capacidad o los deseos de cada uno de ellos.
Lo mismo que el hogar, un país, una sociedad, ha de tomar numerosas decisiones, básicamente qué labores, en este caso productivas, se realizarán y quienes las harán. Una vez que ha decidido qué individuos se dedicarán a cada tarea y ha asignado también los edificios, la maquinaria y los terrenos a las distintas actividades económicas, debe repartir entre la población los bienes y servicios que se produzcan. De esta forma habrá quien tome caviar y quien tenga que contentarse con patatas, quien conducirá un porche y quien se desplazará en autobús.
Hemos visto que tanto las familias como las sociedades se ven abocadas a tomar decisiones y lo hacen porque sus recursos son escasos, por eso debemos tomar aquellas decisiones que supongan una administración eficiente de los mismos.
La escasez significa que la sociedad no puede ofrecer todo lo que los ciudadanos desearían tener.
La economía es también la ciencia que estudia el modo en que una sociedad decide emplear unos recursos escasos y susceptibles de usos alternativos, para producir los bienes y servicios que demandan sus ciudadanos. En la mayoría de las sociedades, los recursos son asignados por la acción conjunta de millones de familias (consumidores) y de empresas (productores), a través del mercado que es el lugar donde se dan cita, se informan y se adoptan las decisiones con trascendencia económica.
Los economistas estudian pues, el modo en que toman las decisiones las personas, el modo en que se interrelacionan y finalmente, analizan las fuerzas y tendencias que afectaran a la economía en su conjunto.
La economía es una ciencia, lo que equivale a afirmar que ocupa el rango o puesto más alto dentro del mundo del saber. La economía tiene rango científico porque los economistas enfocan el estudio de su disciplina de forma muy similar, esto es, utilizan el método científico para avanzar en el conocimiento: observan la realidad y recogen datos, elaboran teorías y las contrastan a fin de aceptarlas o refutarlas y todo ello lo hacen de una forma desapasionada, con objetividad.
La microeconomía estudia el modo en que toman las decisiones los microsujetos, (hogares y empresas), así como la forma en que interactúan en los distintos mercados.
La macroeconomía estudia los fenómenos que afectan al conjunto de la economía, como la inflación, el desempleo o el crecimiento económico.
A pesar de que micro y macroeconomía son dos campos de estudio distintos, ambos están estrechamente relacionados entre sí, ya que en la medida en que los cambios de la economía global son el resultado de las decisiones de millones de personas, es imposible comprender los fenómenos macroeconómicos sin examinar las decisiones microeconómicas.
Clasificación: se distingue entre economía positiva y normativa. Para entenderla, utilizaremos la división entre teoría y práctica, haciendo equivaler la economía positiva con la teoría económica y la normativa con la práctica de la economía o política económica. Con otras palabras, cuando el economista trata de explicar cómo funciona el mundo, es decir cuando actúa en calidad de científico, estaremos ante la economía positiva; cuando trata de mejorar el mundo, articulando para conseguirlo determinadas medidas de política económica, estaremos ante la economía normativa.
Tomemos como referencia dos afirmaciones: la primera, de carácter positivo, dice que la legislación sobre el salario mínimo provoca desempleo; la segunda, de carácter normativo, señala que el gobierno debería subir el salario mínimo. La primera afirmación, con independencia de que estemos o no de acuerdo con ella, se limita a señalar como funciona el mundo, es descriptiva y en esa medida forma parte del ámbito de la economía positiva; la segunda afirmación, en cambio, señala como debiera funcionar el mundo, es prescriptiva (otros sostendrán lo contrario), y por tanto la encuadramos en el campo de la economía normativa.
Las afirmaciones positivas intentan describir al mundo tal como es; las afirmaciones normativas intentan prescribir como debería ser el mundo.
Para validar una afirmación positiva se recurrirá a los hechos y para contrastar las afirmaciones normativas tendremos que recurrir no sólo a los hechos, sino también a los valores, ya que ese tipo de afirmaciones depende también de las preferencias políticas, de las ideas morales, o del estatus social de quien las formula.
La economía es simultáneamente una ciencia positiva y normativa.
Toda sociedad, de forma más o menos consciente, ha de dar respuesta a tres interrogantes: qué, cómo y para quién. Con otras palabras, cuáles serán los bienes y servicios que se producirán a partir de los recursos existentes, y en qué cantidades se elaborarán; de qué manera los produciremos; y quién se quedará con ellos, o lo que es igual, cómo se repartirán entre el conjunto de la población.
En una economía de mercado estos tres interrogantes serán resueltos, en principio, por el mercado (millones de consumidores y productores), que decide que bienes y servicios se producirán, cómo se producirán y cómo se repartirá el producto nacional en forma de renta entre los ciudadanos del país. En una economía planificada o socialista, en cambio, estos tres extremos serán decididos imperativamente por el Estado a través de los correspondientes organismos públicos y centrales que determinan unilateralmente y sin consultar los deseos o preferencias de la población, el qué, cómo y para quién.
semana. Se producirá así un desplazamiento hacia fuera de la curva, tal como muestra la gráfica que sigue. Gracias al crecimiento económico, la sociedad ha podido trasladar la producción del punto A al D y disfrutar de una cantidad mayor de ordenadores y automóviles.
Este modelo nos pone en contacto con una serie de conceptos básicos :
- Escasez. Patente en los extremos de la curva.