































































Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Apuntes de Sintaxis para mejor comprensión
Tipo: Ejercicios
1 / 71
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!
































































CARRERAS :
Formación del corrector literario especializado en textos académicos, periodísticos y literarios
Formación del redactor especializado en textos académicos, periodísticos y literarios
Sintaxis española I
Primer año, primer cuatrimestre
® 2008 EDICIONES MALLEA PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN
ÍNDICE
F 0 2 ASólo cuando el sujeto es de cosa.
Módulo I LA DIMENSIÓN SINTÁCTICA DE LOS TEXTOS.............. 5
Unidad 1 La gramática
Unidad Nº 2 La oración
Módulo II LA ORACIÓN SIMPLE (1)............................... 18
Unidad 1 Sujeto y Predicado verbal
Unidad 2 Construcciones endocéntricas verbales pronominales
Módulo III LA ORACIÓN SIMPLE (2)......... ...................... 45
Unidad 1 El predicado no verbal
PAGE 73
como establecer las relaciones que guardan éstas dentro de una oración y, a su vez, dentro del texto al que pertenece dicha oración. Nuestro marco teórico se apoya en la gramática estructural , que describe estructuras oracionales abstractas, independientes de los contenidos y de los contextos comunicacionales. El objeto de estudio de este paradigma (y del nuestro también) es la oración de laboratorio, es decir, aquella que se ha desprendido de su circunstancia existencial, ya que el objetivo se encamina a agotar las estructuras que conforman la totalidad de funciones sintácticas posibles. Una vez que usted haya hecho la apropiación de conocimientos correspondiente, podrá establecer conexiones con los estudios de gramática textual que se centran en lo comunicativo. Para seguir sin dificultades el estudio de esta disciplina, trate siempre de razonar cada estructura que incorpora en su memoria. Recuerde que cada oración tiene una combinación única de funciones y que sería imposible pretender equiparar el análisis de una oración con el de otras. Sólo el razonamiento y la lógica, aplicada al caso particular, le permitirán entender el entramado de funciones oracionales. Siempre que se pueda, tenga en cuenta el contexto al que pertenece la unidad oracional motivo de análisis, dado que éste es el marco de referencia que contiene su base significativa. Por otro lado, como es una asignatura donde todos sus contenidos se integran para actuar juntos ante una situación problemática, vaya armando, a medida que los incorpora, esa entidad amalgamada de conocimientos. De ahí que todos sus módulos y unidades poseen una valencia de intercomunicación y no es posible saltear o desatender a ninguno, so pena de perder la pretendida globalidad. Cuando le surjan dudas de comprensión o titubee frente a un ejercicio donde posibles funciones se superponen sin dilucidar cuál de ellas es la indicada, acuda a nosotros para esclarecer el dilema. No avance ni se conforme con aproximar respuestas dudosas, ya que le serían imposibles de fundamentar. No tome los análisis como un acertijo, ni analice indiscriminadamente. Consulte siempre, después de haber agotado todos los caminos que conoce. Recuerde, además, que las asignaturas que componen este plan de estudios poseen fuertes lazos de vinculación. Sería provechoso que, a medida que verifique esas relaciones, usted misma/o establezca su correlación a fin de ir enriqueciendo su acervo profesional. En el presente cuadernillo encontrará que los contenidos giran en torno de la construcción sintáctica , punto de partida de todo el andamiaje de funciones. En efecto, si bien la oración es la mínima unidad de estudio de la sintaxis, la construcción sintáctica es como la célula al tejido, ya que el lenguaje se organiza a través de ella, creando un sistema de jerarquías donde los núcleos son las cimas y los complementos y modificadores, sus estadios subordinados. Sobre la base de este juego de "cajas chinas", usted se irá adentrando en un sistema de lógicas relaciones y, en consecuencia, respetará ámbitos de predominio de unos frente a la subordinación o yuxtaposición de otros.
LA DIMENSIÓN SINTÁCTICA DE LOS TEXTOS
PAGE 73
Unidad I
LA SINTAXIS
Introducción
En 1329 un joven seminarista ingresa de la mano del franciscano William de Baskerville en una abadía , donde el destino le va a deparar develar y ser testigo de los misteriosos crímenes provocados por el deseo de posesión y de lectura de un texto: la sección que Aristóteles dedica a la comedia en su Poética. Ésta es la trama casi policial que Umberto Eco imagina en El nombre de la rosa. Podríamos pensar que, ciertamente, si el celo del hermano George, el bibliotecario de esa comunidad, no lo hubiera llevado a destruir el texto en cuestión, este manuscrito habría pasado por las manos de los monjes amanuenses, copistas, glosadores e ilustradores que, anotando los textos, copiándolos, corrigiéndolos y acotándolos, sin saberlo, estarían sentando las bases de estas carreras. Asombrosamente, muchas de las claves que hoy se usan en la corrección y en la redacción, son las mismas que estos monjes utilizaban en su silenciosa pero fecunda labor. Y si bien estos aspectos pertenecen a una tradición histórica del ejercicio del corrector y del redactor, que parece perpetuarse, los avances tecnológicos y científicos van planteando nuevos paradigmas y nuevos obstáculos para el perfil de los profesionales de la lengua. Inicialmente los correctores o redactores eran verdaderos eruditos, poseedores de un saber enciclopedista y con una fuerte formación gramatical. A su vez, el advenimiento de la imprenta comienza a plantear necesidades no contempladas hasta entonces (qué hacer con las columnas, los caracteres empastados, las líneas viudas, los grabados y su colocación en el cuerpo del texto, la correspondencia con el índice, las mayúsculas, las letras y números voladitos y un sinfín de escollos que día a día engruesan las líneas de unas fe de erratas cada vez más extensas). Las competencias del corrector y del redactor deben ser más específicas, ya que hay que comenzar a trabajar con los cajistas y los linotipistas de las imprentas. Otros cambios en la formación de estos profesionales ocurren con el surgimiento de todas las corrientes lingüísticas y del abordaje interdisciplinario de las ciencias del texto: la gramática, aunque útil y necesaria, nos contacta con un nivel microestructural y superficial del texto, que se muestra, desde esta perspectiva, como un entramado mucho más complejo y profundo, que debe ser comprendido en su totalidad para poder ser correctamente enmendado, si hiciera falta. Pero lo cierto es que, en cualquier época, corregir o redactar fue siempre lo que subyace en su elocuente etimología latina. Esto es: CORRECTOR: corrigo > cum rago > cum recte ago > 'el obrar con rectitud' / REDACTOR: redactum , supino de redigere > ‘persona que compila, pone en orden’; ‘que pone por escrito cosas sucedidas, pensadas o acordadas con anterioridad’. Es decir, el corrector y el redactor son quienes cuidan la recta expresión , para lograr que el circuito comunicativo que se ha iniciado sea lo más exitoso posible ya que el receptor (el lector) recibirá un texto concienzudamente depurado de errores. No obstante, la rectitud no es rigidez. Ya Ernesto Sábato alertó a los escritores, en una serie de ensayos, sobre dos amenazas que los acechan permanentemente: la peligrosa
PAGE 73
formantes. La morfología detiene su análisis al llegar a la palabra. La sintaxis, a su vez, estudia la combinatoria de las palabras en el marco de la oración, su unidad máxima. Entre el morfema y la oración, unidades mínima y máxima, respectivamente, del análisis gramatical, se ubican la palabra, unidad compartida por ambas partes, y las unidades intermedias, las construcciones como el libro , mi viejo libro de gramática, muy interesante, lejos de la ciudad, leer detenidamente. La noción clave para la labor del gramático es la gramaticalidad: ésta permite deslindar construcciones (morfológicas y sintácticas) bien formadas, de secuencias anómalas, que se representan precedidas por asteriscos: (*). La labor del gramático se centrará, pues, en la identificación de los factores que intervienen para tal deslinde: no se trata de normas de orden prescriptivo (propias de la gramática normativa), sino de las reglas constitutivas del sistema, que no se descubren directamente sino mediante las operaciones de manipulación. Así, el gramático marcará con asterisco (a) porque contraviene una regla del sistema –la presencia de a con los objetos directos personales– pero no (b): aunque la forma ‘haiga’ sea condenada por los puristas, porque no pertenece al español estándar, es usada por hablantes de algunos dialectos y sociolectos del español: a. * El profesor amonestó el alumno. b. Ojalá haiga mucha gente en el acto.
Estrechamente vinculado a la gramática, el léxico contiene el conjunto de las piezas léxicas con la correspondiente especificación de las respectivas propiedades gramaticales, fonológicas y semánticas. Buena parte del conocimiento lingüístico de un hablante consiste en la información que ha asimilado sobre las palabras de su lengua. Cuanto más amplia ésta sea, mayor posibilidad tendrá de establecer distinciones sutiles para captar la realidad en su variedad y en su dinamismo. A diferencia del conocimiento gramatical, que es compartido casi en su totalidad por los hablantes de una comunidad, hay mayores variaciones en el conocimiento léxico, dado que dependen de la experiencia individual y del nivel cultural de los hablantes. También difieren en cuanto a su adquisición: su aprendizaje es un proceso lento, gradual, en parte consciente, que se prolonga toda la vida; en tanto que la adquisición de la gramática, proceso inconsciente y regular, concluye en los primeros años de la vida de un individuo. Las piezas léxicas llenan los esquemas formales de la gramática. Cada una, a su vez, está asociada a requerimientos particulares sobre las otras palabras de la construcción. Si nos circunscribimos, por ejemplo, a los verbos, veríamos que para algunos (a) basta la presencia de un sujeto para formar una oración, mientras que otros (b) requieren también un objeto directo y otros (c), por fin, un tercer complemento: una construcción encabezada por una preposición:
a. Juan camina / tose / trabaja / engordó. b. Juan detesta / usa / prefiere la computadora. c. Juan metió el artículo en la carpeta /sacó el artículo de la carpeta.
Algunos verbos, a su vez, seleccionan una preposición particular para encabezar su complemento; también esta información debe estar contenida en el léxico ya que no puede deducirse de una regla general de la gramática:
a. Roque insistió en su propuesta. b. Carlos no cuenta con el apoyo necesario.
PAGE 73
c. Domingo aludió a las mafias.
Además de estos requerimientos sintácticos, las palabras seleccionan también semánticamente sus dependientes. Verbos como transcurrir o gotear no aceptan sujetos animados ni abstractos (*La vaca transcurre, La decencia gotea). Transcurrir selecciona un sustantivo que denote una extensión en el tiempo (La tarde transcurría plácidamente), restricción similar a la de la preposición durante. Esta similitud nos muestra que no sólo los verbos imponen tal selección; en realidad, en todas las clases hay miembros que exigen la presencia de un complemento –Luis es colega (de Juan), *Esta oración es sinónima (de aquélla), *María está exenta (de impuestos). Todas las emisiones exigen un complemento, que no puede ser omitido. Las reglas de la sintaxis son productivas en la medida en que permiten formar un conjunto infinito de oraciones, algunas de las cuales probablemente nunca hayan sido emitidas antes. El significado de una oración proviene, desde su composición, del de las palabras que la forman y del de la construcción. Por lo tanto, toda construcción que no derive de estas reglas de la sintaxis debe figurar en el léxico. Así, las frases hechas y locuciones como guerra fría, lista negra, chivo expiatorio, tomar el toro por las astas, no tener pelos en la lengua, tocar el cielo con las manos, no darle el cuero. Como su significado no deriva en forma composicional del significado de sus constituyentes, deben ser aprendidos como unidades casi inanalizables. Aunque por lo general responden a los esquemas formales habituales en español, presentan características sintácticas peculiares. Así, en un refrán como Nobleza obliga , el sujeto no va precedido, como es lo normal, por un artículo; el verbo obligar requiere tres argumentos: quién obliga (la nobleza), a quiénes y, a qué, los dos últimos implícitos. Todas estas frases son construcciones fosilizadas ya que no admiten modificaciones ni en el nivel sintagmático ni paradigmático: no puede cambiarse el orden de los elementos ( la fría guerra deja de ser un idiotismo) ni sustituirse un elemento léxico por otro (probablemente nos costaría hacernos entender si hablamos de la guerra helada ); ni siquiera es posible alterar los rasgos gramaticales ( no tener pelo en la lengua ).^1
La sintaxis nos brinda lo que los griegos supieron denominar, desde las técnicas marciales ( sin > 'con', thaxos > 'orden'): el orden estratégico, esto es la estructuración de las palabras y sus relaciones sistemáticas dentro de los límites de la oración. El estudio de la sintaxis nos permite, por lo tanto, incorporar o quizás hacer patente y tangible una estructura que, en mayor o menor medida, todos poseemos como hablantes competentes que somos (aunque no seamos tan conscientes de ello), para comunicar mejor. La sintaxis, que muchas veces ha sido confundida con la gramática misma, sólo es una parte de ella, y se ocupa de investigar cuáles son las reglas que rigen la combinación de distintos elementos (palabras y construcciones) para formar la oración.
PAGE 73
(^1) Adaptación de DI TULLIO, Ángela, (1997) Manual de gramática española, Buenos Aires, Edicial.
La oración es una unidad de la gramática, que se abstrae de los enunciados para su análisis; tiene límites, conclusividad y unidad gramaticales. Se compone de una palabra o de una construcción (es decir, una secuencia de palabras relacionadas entre sí) y no está incluida en una construcción mayor.
Llegó a Buenos Aires el embajador de Austria. Linda noche. ¡Felicidades!
La oración, además, puede incluir estructuras predicativas que, siguiendo una terminología más generalizada en español, llamamos proposiciones incluidas. Por proposición entendemos toda estructura predicativa incluida en una construcción mayor.
El rey declaró que entablará acciones legales contra el periódico local.
Las oraciones tienen significado completo y son sintácticamente autónomas. La independencia o autonomía sintáctica nos permite experimentar que, fuera de los límites de cada oración (más allá del punto), no funcionan ya los recursos expresivos de su unidad interna: las inflexiones de su entonación, el enlace entre las palabras que la componen, los regímenes, etc. Estos factores indican, en todos los casos, los límites de una oración. Sobre la base de la descripción anterior podremos diferenciar, entonces, las dos clases de componentes de la oración en español:
Por la ley de recursividad en que se funda la jerarquización de elementos, el lenguaje tiene la posibilidad de formar un ilimitado número de oraciones partiendo de la combinación de un número limitado de elementos. Este hecho se verifica también en la microestructura, donde las oraciones, como estructuras sintácticamente recursivas , nos revelan su gran economía al urdir todas sus relaciones sobre la base de un número muy pequeño de construcciones (apenas cinco). Las funciones sintácticas son “clases de llenado”, es decir, abstracciones que se hacen palpables (o visibles) en tanto puedan “llenarse” con una palabra o alguna de estas cinco construcciones:
De este principio básico de la economía oracional se infiere que sólo éstas y ninguna otra estructura puede aparecer sola o incluida en una oración, y que cualquier oración es analizable según las características estructurales de las cinco construcciones posibles citadas.
2. 1. Construcciones endocéntricas
PAGE 73
Como su nombre lo indica ( endo > 'dentro', céntrica > de 'centro'), estas construcciones tienen una palabra que funciona como un núcleo al cual los distintos elementos constituyentes modifican. Esa palabra soporta la construcción, por lo tanto es indispensable por naturaleza y nunca se puede suprimir. Cada categoría de palabra, cuando adopta este papel de constituyente obligatorio o imprescindible dentro de una construcción, atrae determinados modificadores que, precisamente, obedecen a la naturaleza de esa palabra nuclear que los convoca. Según la clase de palabra que desempeñe esa función de eje de la construcción, podremos clasificar en construcciones endocéntricas nominales y construcciones endocéntricas verbales.
aquellas construcciones cuyo soporte o centro es un sustantivo, un adjetivo, un adverbio o, en casos especiales, una interjección 2. Las expansiones de este tipo de construcciones, es decir, los modificadores opcionales de estos núcleos tienen la función de precisar su significación o especificar algo sobre él. Son de cuatro clases:
.1 (^) atributo (o modificador directo): artículos, adjetivos (o construcciones endocéntricas con núcleo adjetivo), adverbio (cuando modifican a un adjetivo o a otro adverbio) que modifican a un núcleo y se subordinan a él sin nexos ni intermediarios léxicos ni gramaticales ( una noche inolvidable, una casa muy vieja, un baúl lleno de recuerdos, poco agradable, muy bien);
.2 complemento preposicional (o modificador indirecto): constituido internamente como una exocéntrica con preposición y término (sustantivo o construcción sustantiva), utiliza la preposición como intermediario o enlace para relacionarse con el eje nominal (una casa con ventanas amplias, lleno de dudas );
.3 complemento comparativo: su estructura interna es similar a la de la construcción anteriormente explicada, con la diferencia del tipo de palabra de enlace (en este caso, un nexo comparativo) y de una carga significativa que la distingue: la del parangón o paralelismo (unos perros como aquellos );
.4 aposición explicativa (o apósito): semánticamente, mantiene una relación de identidad con el núcleo y esto posibilita el intercambio o reemplazo de uno por otro (su hermano, el sacerdote ; el sacerdote, su hermano ); sintácticamente, es un sustantivo modificador de otro sustantivo y, por ende, está subordinado a él (tiene un rango sintáctico inferior). En ciertos casos, un adverbio (o una construcción que funcione como adverbio) puede ser apósito de otro adverbio (aquí , en tu casa; en tu casa , aquí ).
.5 aposición especificativa o restrictiva: un sustantivo modifica a otro sustantivo restringiendo su sentido (el río Limay , el presidente Alfonsín , la avenida Cabildo , una computadora marca IBM ). 3
Ejemplos de análisis de construcciones endocéntricas nominales:
PAGE 73
(^2) Esta extensión de la categoría se debe a cuestiones didácticas (^3) La aposición especificativa nunca va precedida de coma, mientras que la explicativa sí.
Están constituidas por una palabra invariable, la preposición o el nexo comparativo, seguida de un sustantivo o una construcción endocéntrica nominal con la que aquélla convive ( de mármol ; como la mona ). Reiteramos este concepto de la convivencia, porque evidentemente (como en el caso de las construcciones sujeto / predicado) no podemos asegurar ni que el elemento invariable sea núcleo de la construcción entera ni que ningún elemento de la endocéntrica nominal nuclee a la preposición o al nexo. Éstos se constituyen en puentes, goznes o bisagras de relación entre la construcción nominal, con la que cohabitan y que recibirá el nombre de término , y el núcleo externo al que modifican:
Mesada de mármol gris n.s. t. n. ______m.i_______
Como el término del ejemplo anterior consta de más de una palabra, entonces podremos recursar (ratificando y verificando la recursividad de las funciones oracionales) los pasos del análisis de las endocéntricas nominales, dado que el núcleo del término es el sustantivo mármol.
Mesada de mármol gris n. m.d. n.s. _____t. ____ n. _______m.i._____
En este caso, como en las construcciones anteriores, la organización estructural de la exocéntrica subordinante / término no afecta a la calidad de la endocéntrica que la contiene ni de la endocéntrica contenida (el término), siguiendo el principio de “cajas chinas”, del que ya habíamos hablado previamente.
o.d. (objeto directo)
Regalé flores.
Sí
Las regalé.
El o.d. en voz activa (V.A.) es sujeto en voz pasiva (V.P.).
Flores fueron regaladas (por mí).
(El o.d. sólo modifica y se siente sintácticamente atraído por el núcleo verbal).
o.i. (obj. indirecto)
Regalé flores a mamá.
Sí
Le regalé flores.
No cambia su función con el pasaje.
Flores fueron regaladas a mamá.
(El o.i. sólo modifica al núcleo verbal).
PAGE 73
(de tiempo, modo, lugar, compañía, finalidad, causa, duda, negación, etc.)
Trajo el libro ayer.
No
No cambia su función con el pasaje.
El libro fue traído ayer.
(El circunstancial sólo modifica al núcleo verbal).
Flores fueron regaladas por mí.
No
El agente en V.P. es sujeto en V.A.
Yo regalé flores.
(El agente sólo modifica al núcleo verbal).
Ella llegó cansada.
Lo nombraron jefe.
No
(Los predicativos de los verbos copulativos como ser, estar, parecer , pueden ser pronominalizados por el pronombre neutro [invariable] lo ).
El predicativo subjetivo no tiene una expresión viable en V.P.
El predicativo objetivo en V.A. se transforma en predicativo subjetivo en V.P.
Fue nombrado jefe.
(El predicativo siente atracción por el núcleo verbal al que modifica y por un sustantivo – con función de sujeto o de o.d– con el que concuerda).
2... Las construcciones Sujeto / Predicado
Como estructuras exocéntricas que son, presentan dos miembros bien definidos, cuyos componentes no centralizan ni ejercen esa atracción “nuclear” sobre la totalidad del resto de los constituyentes que los conforman. Véase:
En el ejemplo anterior no podemos asegurar ni que ellos sea el eje de nos trajeron buenas noticias ni que ninguna de las palabras que conforman este segundo término nuclee a ellos. Y esto es simplemente porque forman miembros separados. Ambos (cada uno con su organización específica) conviven, son parte del mismo período oracional y (en este caso) llegan a tener un punto de contacto, un vaso comunicante abierto entre ellos: la concordancia (la coincidencia de accidentes morfológicos compartidos por sujeto y verbo: ellos y trajeron : 3.ª persona plural). Las funciones oracionales superiores son las de sujeto y predicado; las demás son secundarias. Y, como decíamos, cada una de ellas presenta una
PAGE 73
saqueos y aventuras en el mar austral
una bufanda peruana con colores llamativos ______________________
dedicó su vida a esa causa ______________________
bastante cerca ______________________
sumamente dulce ______________________
recorriendo caminos ______________________
tan repentinamente ______________________
una cálida mirada de niña ______________________
PAGE 73
carece de todo ______________________
Ejercicios de autocomprobación
valencia?
doble valencia?
LA ORACIÓN SIMPLE
Unidad I
Para la demarcación de sujetos y predicados verbales, es conveniente partir de la identificación del verbo (palabra que indica un proceso o acción, y lo hace de manera personal –léase, “conjugable” en persona, número, tiempo, modo —). El verbo actúa como una “gran divisoria de aguas”:
Su amiga escribió un cuento maravilloso. v.
Se procederá, luego, a verificar concordancias (es decir, a comprobar qué elemento de la oración concuerda en número y persona con el verbo) y a evaluar si puede o no esa construcción concordante aludir al sujeto de esa acción (el quién de la acción). En el caso precedente dos construcciones concuerdan con la tercera persona singular del verbo conjugado, pero es sencillamente identificable el hacedor de esa actividad. Por lo tanto:
PAGE 73
n. n. _____PVC___________ miraba la noche exterior. n.
Llamaremos bimembres a las oraciones que pueden dividirse en sujeto y predicado, y unimembres, 6 a las que no permiten esta partición.
__ S.S.__ _________P.V.S.__________ [ Su amiga escribió un cuento maravilloso. ] O.B. m.d. n. n. m.d. n. m.d. _______ o.d. ______
______P.V.S.______________ [ Llegaremos mañana a las siete .] O.B. S.D.: 1.ª persona plural n.
3.1. El objeto directo
El objeto directo es una palabra o una construcción que toma las formas del clítico acusativo (lo/s, la/s) cuando se pronominaliza y puede pasar a ser suj eto de la oración pasiva correspondiente.
a) (^) Condenaron a los homicidas. (a los homicidas = o.d.) b) Los condenaron. (pronominalización) c) (^) Los homicidas fueron condenados. (pasivización)
La prueba sintáctica más certera para la identificación del complemento objeto directo es la sustitución pronominal. La construcción suele estar precedida por a cuando el núcleo del término designa a una persona o a una entidad particular.
a) Necesito a mi secretario / a mi perro. b) Necesito a un secretario. c) Necesito a Julián. d) Necesito (un) secretario.
3.2. El objeto indirecto
El objeto indirecto implica la presencia de la doble transitividad; en efecto, en estos casos, el verbo requiere dos modificadores. En español, como en otras lenguas modernas, la doble transitividad está relacionada en una gran mayoría de casos con verbos que requieren un objeto directo y uno indirecto como prometer , ordenar , dar , rogar , suplicar , prohibir.
Prohibió a sus empleados el uso de algunas instalaciones. El ministro prometió a los legisladores reconsiderar su actitud.
PAGE 73
(^6) Ver más adelante oraciones unimembres.
El objeto indirecto también suele aparecer en posición inicial con verbos que no seleccionan un objeto directo, sino que la doble transitividad se realiza en el sujeto y el o.i.: gustar , importar , faltar , sobrar , convenir , bastar. El sujeto suele aparecer en posición posverbal.
Me sobran problemas. ( me = o.i .)
El complemento objeto indirecto se realiza como construcción exocéntrica (subordinante/ término), encabezada por la preposición a o mediante un pronombre en caso dativo ( le , les ); la prueba sintáctica más confiable para su reconocimiento es la posibilidad de reemplazo por los pronombres le , les y la posibilidad de ser duplicado.
Juan vendió el libro a María. ( a María = o.i. ) Juan le vendió el libro. Juan le vendió el libro a María. 3.2.1. Dativo ético o dativo de interés
También son llamados “dativos superfluos”, pueden convivir con el objeto directo y el indirecto. Estos incrementos pronominales modifican levemente el sentido general de la oración, y le añaden expresividad. Este uso es frecuente cuando la persona implicada en la experiencia que se comunica coincide en la realidad con la que funciona como sujeto morfológico ( Me tomé un café ) o cuando la persona, sin tener participación directa en la acción, está interesada en ella o sufre éticamente sus consecuencias. ( No me le den caramelos ). (El nene no me come). Son comunes en el habla familiar.
¿Cómo se analizan?
Simplemente, como dativos de interés (d.i.).
________P.V.S.________ [¡ Me lo van a emborrachar !] O.B. S.D.: ustedes o ellos
d.i. o.d. ____n._______
3.2.2. Complemento circunstancial de destinatario
Señala el destinatario final de la acción. A menudo se confunde con el o.i., pero no puede pronominalizarse ni duplicarse, y comienza con para:
María le tejió un chaleco a su nieto. o.i.
María le tejió un chaleco a Juan para su nieto. o.i. c.c. dest.
María tejió un chaleco para su nieto. c.c. dest.
3.3. El complemento agente
PAGE 73