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El bachillerato es un programa educativo de la comunidad autónoma que consta de dos cursos académicos y se organiza en artes, ciencias y tecnología, y humanidades y ciencias sociales. Se evalúa la capacidad de utilizar recursos digitales, la comprensión de textos literarios y musicales, y el análisis de relaciones entre obras de diferentes manifestaciones artísticas. Se detalla el proceso de evaluación y las posibilidades de incorporarse al segundo curso.
Tipo: Ejercicios
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Decreto 74/2008, de 31 de julio por el que se establece el Currículo del Bachillerato en la Comunidad Autónoma de Cantabria.
La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, (en adelante LOE) dispone, en su artículo 34.3, que corresponde al Gobierno, previa consulta a las Comunidades Autónomas, establecer la estructura de las modalidades del Bachillerato, las materias específicas de cada modalidad y el número de estas materias que deben cursar los alumnos. Asimismo, la mencionada Ley esta- blece, en su artículo 6.2, que corresponde al Gobierno fijar las enseñanzas mínimas a las que se refiere la Disposición adicional primera, apartado 2, letra c) de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación. El Real Decreto 1.467/2007, de 2 de noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato y se fijan sus enseñanzas mínimas, determina los aspectos básicos que deben formar parte del currículo de estas enseñan- zas. Conforme a lo dispuesto en el artículo 6.4 de la LOE, corresponde a las Administraciones educativas establecer dicho currículo para el territorio de su competencia, del que formarán parte las enseñanzas mínimas que se reco- gen en el mencionado Real Decreto. Estas enseñanzas mínimas requerirán el 65% de los horarios escolares en las Comunidades Autónomas que no tengan lengua coofi- cial. De acuerdo con lo expuesto, corresponde a la Comunidad Autónoma de Cantabria establecer el currí- culo propio del Bachillerato. En uso de tal atribución, se dicta el presente Decreto en el que se determinan los objetivos correspondientes a estas enseñanzas y las materias (comunes, de modalidad y optativas) que se han de impartir, especificándose, en cada una de ellas, sus objetivos, contenidos y criterios de evaluación. Los centros docentes, por su parte, desempeñan un papel activo en la determinación del currículo, puesto que, de acuerdo con lo establecido en el artículo 6.4 de la LOE, y en aplicación de lo dispuesto en el artículo 16 del citado Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, les corres- ponde desarrollar y completar, en su caso, el currículo establecido en este Decreto para la Comunidad Autónoma de Cantabria. Este papel que se asigna a los centros en el desarrollo del currículo responde al principio de autono- mía pedagógica, de organización y gestión que dicha Ley atribuye a los centros docentes, con el fin de que el currí- culo sea un instrumento válido para dar respuesta a sus características y a su realidad educativa. De acuerdo con ello, se establecen las especificidades del proyecto curri- cular referidas al Bachillerato, así como de las programa- ciones didácticas. Todo ello, tomando como referencia las características del centro y de su alumnado. Las enseñanzas de Bachillerato tienen como finalidad proporcionar al alumnado formación, madurez intelectual y humana, conocimientos y destrezas que les permitan progresar en su desarrollo personal y social e incorpo- rarse a la vida activa y a la educación superior. Asimismo, estas enseñanzas profundizan en los conocimientos y capacidades adquiridos en la Educación secundaria obli- gatoria, y deben contribuir a potenciar el desarrollo de las competencias básicas adquiridas por el alumno en la ecuación básica. El carácter postobligatorio determina la organización y desarrollo de estas enseñanzas, en las que se favorece una organización flexible que permite tanto la especializa- ción del alumnado en función de sus intereses y de su futura incorporación a estudios posteriores o a la vida laboral como la profundización en su propia formación general.
No obstante lo anterior, la especialización disciplinar de estas enseñanzas deberá ser abordada teniendo en cuenta las didácticas específicas de las materias, inci- diendo, de forma especial, en la coordinación de los dis- tintos profesores que las impartan, con el fin de favorecer la interdisciplinariedad de las mismas. Asimismo, la meto- dología en el Bachillerato ha de facilitar el trabajo autó- nomo del alumno y su iniciativa personal y, al mismo tiempo, estimular sus capacidades para el trabajo coope- rativo y potenciar el uso de las tecnologías de la informa- ción y la comunicación así como las técnicas de investiga- ción y la aplicación práctica a la vida real de los contenidos aprendidos. De acuerdo con lo previsto en el capítulo IV del título I de la LOE, el Bachillerato comprende dos cursos acadé- micos y se organiza en diferentes modalidades (Artes, Ciencias y Tecnología, y Humanidades y Ciencias Sociales), con materias comunes, materias de modalidad y materias optativas que se orientan a la consecución de los objetivos recogidos en la citada Ley. Dichos objetivos son comunes a todas las modalidades y se definen para los dos cursos de estas enseñanzas. Las modalidades se organizan en relación con los grandes ámbitos del saber y con las enseñanzas que constituyen la educación supe- rior, tanto la universitaria como la no universitaria, que pueden cursarse después del Bachillerato. La modalidad de Ciencias y Tecnología aúna las ante- riores modalidades de Ciencias de la Naturaleza y de la Salud, y de Tecnología, establecidas al amparo de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo, con el fin de ofrecer una amplia variedad de materias para que los alumnos puedan, con su elección, orientar sus estudios en función de si su intención es cursar enseñanzas universitarias o formación profesional de Grado Superior. La modalidad de Artes se estructura en dos vías: Una referida a imagen, artes plásticas y diseño, y una nueva, referida a la música, la danza y las artes escénicas. En el diseño de esta última vía se contemplan, entre otros, aspectos relacionados con las artes escénicas, con la his- toria, el análisis y la estética musical, así como con el estudio del mundo audiovisual y los fundamentos biológi- cos del movimiento y de la danza. Su finalidad es ofrecer a aquellos alumnos que tengan expectativas de realizar estudios profesionales relacionados con la música, la danza o las artes escénicas la posibilidad de cursar estu- dios de Bachillerato encaminados a tal fin. Además, con esta nueva vía se pretende facilitar la compatibilidad de los estudios de Bachillerato con las enseñanzas profesio- nales de música y danza, a través de la convalidación de determinadas materias. Por su parte, la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales tiene como finalidad profundizar en el pasado y presente de la historia, la sociedad y la cultura del ser humano, a través de materias como Historia del Arte, Historia del Mundo Contemporáneo, Latín, Griego o Literatura Universal, así como familiarizar al alumnado con los métodos de trabajo y las técnicas científicas que per- miten un acercamiento riguroso y crítico a la realidad humana, a través de materias como Geografía, Economía, Economía de la Empresa o Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales. Todo ello, para posibili- tar a los alumnos que cursen esta modalidad una mejor comprensión del mundo y un enriquecimiento de su for- mación cultural. Respecto a las materias comunes, es de interés seña- lar la incorporación de la materia Ciencias para el mundo contemporáneo, cuya finalidad es acercar la Ciencia a todos los alumnos. Los contenidos de la misma permitirán al alumnado conocer los fundamentos de cuestiones cien- tíficas relevantes en el mundo actual. Asimismo, se impar- tirá la nueva materia Filosofía y ciudadanía, que sustituye a Filosofía. Esta nueva materia se configura con una doble finalidad: por un lado, pretende ser una introducción a la filosofía y, por otro, continuar con la formación en ciudada-
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nía iniciada en la educación básica, reflexionando sobre su fundamentación filosófica. El currículo establecido por la Comunidad Autónoma de Cantabria, completado y desarrollado por los propios cen- tros docentes, supone una garantía de calidad de la oferta educativa, puesto que, a través del mismo, se hace posi- ble una adecuación del proceso de enseñanza y aprendi- zaje a las necesidades educativas que se observan desde la realidad de cada centro. Asimismo, pretende actualizar y dar una mayor concreción y dinamismo a todos los currí- culos de las diferentes materias, incluyendo tanto los ele- mentos básicos de la cultura como el adecuado rigor cien- tífico propio de cada una de las materias. Igualmente, incorpora las capacidades necesarias para que el alum- nado intervenga con autonomía y responsabilidad en una sociedad en permanente cambio y presta especial aten- ción a la formación en valores, tanto personales como sociales, que capacitan a los alumnos para la convivencia, fomentando el respeto por los derechos humanos. El presente Decreto incluye, además, diversos elemen- tos y concreciones referidos a Cantabria cuya incorpora- ción en el currículo pretende promover el conocimiento, por parte del alumnado, del patrimonio histórico, natural y cultural de dicha Comunidad, dentro del contexto del Estado español y de un mundo globalizado, así como motivarle para su conservación. Asimismo, en él se regu- lan los requisitos de acceso, la evaluación del proceso de enseñanza y aprendizaje, y las condiciones de promoción y titulación del alumnado. Igualmente, se hace referencia a los documentos oficiales de evaluación de estas ense- ñanzas así como a los requisitos formales derivados del proceso de evaluación que son precisos para garantizar la movilidad de los alumnos. También se contempla la apli- cación del principio de atención a la diversidad del alum- nado, uno de los ejes fundamentales del modelo educa- tivo que se impulsa desde la Consejería de Educación y que permite garantizar una educación lo más individuali- zada posible, adecuada a las características y necesida- des de cada alumno, con el fin de conseguir el éxito edu- cativo de todo el alumnado. En este sentido, se contempla, entre otros aspectos, la necesaria adaptación de estas enseñanzas a las personas adultas. Este Decreto recoge, asimismo, la posibilidad de reali- zar un aprendizaje integrado de contenidos y lenguas extranjeras. Por otra parte, se introduce una novedad significativa: establecer la posibilidad de repetir el primer curso en determinadas condiciones pero avanzando contenidos del segundo. De este modo, se logra optimizar el esfuerzo del alumnado reconociendo los aprendizajes demostrados. Esta previsión acerca el régimen académico de estas enseñanzas al de estudios posteriores y supone una mayor flexibilidad. En definitiva, el currículo de Bachillerato propio de esta Comunidad Autónoma participa de los Planes impulsados por la Consejería de Educación, adaptándolos a las caracte- rísticas y finalidades de estas enseñanzas. Asimismo, pre- tende proporcionar a los alumnos una formación plena que les permita construir su propia identidad, así como contribuir a la creación de una sociedad más desarrollada, cohesio- nada y justa desde el respeto al pluralismo, la libertad, la solidaridad, la tolerancia y la cooperación como valores fun- damentales. Se trata, por tanto, a través del presente currí- culo, de formar ciudadanos competentes, autónomos y res- ponsables que actúen ante la realidad de manera activa, autónoma, crítica y constructiva, desarrollando valores y nor- mas que hagan posible la vida en sociedad. En su virtud, a propuesta de la Consejera de Educación, con el dictamen del Consejo Escolar de Cantabria y pre- via deliberación y aprobación del Consejo de Gobierno de Cantabria en su reunión del día 31 de julio de 2008,
DISPONGO Artículo 1.- Objeto y ámbito de aplicación. El presente Decreto tiene por objeto establecer el currí-
culo del Bachillerato en los centros educativos de la Comunidad Autónoma de Cantabria.
Artículo 2.- Principios generales. El Bachillerato forma parte de la Educación secundaria postobligatoria y comprende dos cursos académicos. Se desarrolla en modalidades diferentes, se organiza de modo flexible y, en su caso, en distintas vías dentro de cada modalidad, a fin de que pueda ofrecer al alumnado una preparación especializada acorde con sus perspecti- vas e intereses de formación o permita la incorporación a la vida activa una vez finalizado el mismo. Los alumnos podrán permanecer cursando Bachillerato en régimen ordinario durante cuatro años, consecutivos o no.
Artículo 3.- Fines. El Bachillerato tiene como finalidad proporcionar a los estudiantes formación, madurez intelectual y humana, conocimientos y habilidades que les permitan desarrollar funciones sociales e incorporarse a la vida activa con res- ponsabilidad y competencia. Asimismo, capacitará a los alumnos para acceder a la educación superior.
Artículo 4.- Objetivos. El Bachillerato contribuirá a desarrollar en el alumnado las capacidades que les permitan: a) Ejercer la ciudadanía democrática, desde una pers- pectiva global, y adquirir una conciencia cívica responsa- ble, inspirada por los valores de la Constitución Española así como por los derechos humanos, que fomente la corresponsabilidad en la construcción de una sociedad justa y equitativa. b) Consolidar actitudes que contribuyan al desarrollo sostenible. c) Consolidar una madurez personal y social que les permita actuar de forma responsable y autónoma, y desa- rrollar su espíritu crítico. Prever y resolver pacíficamente los conflictos personales, familiares y sociales. d) Fomentar la igualdad efectiva de derechos y oportu- nidades entre hombres y mujeres, analizar y valorar críti- camente las desigualdades existentes e impulsar la igual- dad real y la no discriminación de las personas con discapacidad. e) Desarrollar, aplicar y potenciar las competencias bási- cas adquiridas por los alumnos en la educación básica. f) Afianzar los hábitos de lectura, estudio y disciplina, como condiciones necesarias para el eficaz aprovecha- miento del aprendizaje, y como medio de desarrollo per- sonal. g) Dominar, tanto en su expresión oral como escrita, la lengua castellana. h) Expresarse con fluidez y corrección en una o más lenguas extranjeras, fomentando una actitud de respeto a la diversidad lingüística y cultural. i) Utilizar con solvencia y responsabilidad las tecnolo- gías de la información y la comunicación. j) Conocer y valorar críticamente las realidades del mundo contemporáneo, sus antecedentes históricos y los principales factores de su evolución. Participar de forma solidaria en el desarrollo y mejora de su entorno social. k) Acceder a los conocimientos científicos y tecnológi- cos fundamentales y dominar las habilidades básicas pro- pias de la modalidad elegida. l) Comprender los elementos y procedimientos funda- mentales de la investigación y de los métodos científicos. Conocer y valorar de forma crítica la contribución de la ciencia y la tecnología en el cambio de las condiciones de vida, así como afianzar la sensibilidad y el respeto hacia el medio ambiente. m) Afianzar el espíritu emprendedor con actitudes de creatividad, flexibilidad, iniciativa, trabajo en equipo, con- fianza en uno mismo y sentido crítico. n) Desarrollar la sensibilidad artística y literaria, así como el criterio estético, como fuentes de formación y enriquecimiento cultural.
b) Artes Escénicas, Música y Danza:
Artículo 10.- Materias optativas.
Artículo 11.- Horario. La Consejería de Educación establecerá el horario de las diferentes materias del Bachillerato, respetando, en todo caso, el que figura en el anexo II del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato y se fijan sus enseñanzas míni- mas.
Artículo 12.- Currículo. A efectos de estas enseñanzas, se entiende por currí- culo del Bachillerato el conjunto de objetivos, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación. En el anexo del presente Decreto, se fijan los objetivos, los contenidos y los criterios de evaluación de las materias comunes, de modalidad y optativas del Bachillerato. La cultura de Cantabria estará presente en las diferen- tes materias a lo largo de los dos cursos del Bachillerato.
Artículo 13.- Autonomía de los centros.
Artículo 14.- Proyecto curricular. Los centros que impartan Bachillerato desarrollarán y completarán, en el marco de su autonomía, el currículo
establecido en este Decreto mediante la elaboración del proyecto curricular que incluirá, al menos, los siguientes aspectos:
Artículo 15.- Programaciones didácticas.
Artículo 16.- Evaluación.
lo largo del curso en relación con los objetivos del Bachillerato. Asimismo, tendrá un carácter formativo, regu- lador y orientador del proceso educativo al proporcionar una información constante al profesorado, al alumnado y a su familia, que permita mejorar tanto los procesos como los resultados de la intervención educativa.
Artículo 17.- Promoción.
Artículo 18.- Permanencia de un año más en el mismo curso.
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escolarización y los resultados de la evaluación en cada convocatoria (ordinaria y extraordinaria), la nota media del Bachillerato, así como la información relativa a los cam- bios de centro.
Segunda.- Otras condiciones de acceso a los estudios de Bachillerato
Tercera.- Atribución docente para las optativas de Bachillerato. La asignación de las materias optativas del Bachillerato al profesorado con destino en el centro, se realizará de la siguiente forma: a) La materia optativa Segunda lengua extranjera será impartida por el profesorado del Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria de la especialidad de la lengua extranjera correspondiente. b) La materia optativa Tecnologías de la información y la comunicación será impartida por profesorado del Cuerpo
de Profesores de Enseñanza Secundaria de las especiali- dades de Informática, Tecnología y Dibujo. Tendrá prefe- rencia para impartir esta materia el profesorado del Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria de la especialidad de Informática. El profesorado del Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria de la especialidad de Dibujo sólo podrá impartir esta materia en aquellos centros donde se imparta la modalidad de Artes. c) La materia optativa Fundamentos de administración y gestión será impartida por profesorado del Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria de la especialidad de de Economía. d) La materia optativa Geología será impartida por pro- fesorado del Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria de la especialidad de Biología y Geología. e) La materia optativa Investigación en ciencias sociales será impartida por profesorado del Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria de la especialidad de Geografía e historia. f) La materia optativa Música será impartida por profe- sorado del Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria de la especialidad de Música. g) La materia optativa Psicología será impartida por pro- fesorado del Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria de las especialidades de Psicología y peda- gogía, y Filosofía. Tendrá preferencia para impartir esta materia el profesorado de la especialidad de Psicología y pedagogía.
Cuarta.- Educación de Personas Adultas.
Quinta.- Enseñanzas de religión.
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en las convocatorias para la obtención de becas y ayudas al estudio en que deben entrar en concurrencia los expe- dientes académicos.
Sexta.- Acceso a las enseñanzas del sistema educativo español impartidas en lenguas extranjeras. Los centros que impartan una parte de las materias del currículo en lenguas extranjeras aplicarán, en todo caso, los criterios para la admisión de alumnos establecidos en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. Entre tales criterios, no se incluirán requisitos lingüísticos.
Séptima.- Enseñanzas profesionales de Música y Danza, y título de Bachiller. El centro educativo en el que se hayan cursado y supe- rado las materias comunes de Bachillerato realizará la propuesta para la expedición del título de Bachiller de los alumnos a los que se refiere el artículo 22.3 de este Decreto.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS Primera.- Implantación de las enseñanzas. La implantación de lo establecido en el presente Decreto se efectuará de la siguiente forma: a) En el año académico 2008-2009 se implantarán, con carácter general, las enseñanzas correspondientes al curso 1º de Bachillerato reguladas en el presente Decreto y dejarán de impartirse las enseñanzas correspondientes al curso 1º de Bachillerato reguladas en el Decreto 41/2002, 28 de marzo, por el que se establece el currículo de Bachillerato en la Comunidad Autónoma de Cantabria. b) En el año académico 2009-2010 se implantarán, con carácter general, las enseñanzas correspondientes al curso 2º de Bachillerato reguladas en el presente Decreto y dejarán de impartirse las enseñanzas correspondientes al curso 2º de Bachillerato reguladas el Decreto 41/2002, 28 de marzo, por el que se establece el currículo de Bachillerato en la Comunidad Autónoma de Cantabria.
Segunda.-Validez del libro de calificaciones de Bachillerato. Los libros de calificaciones de Bachillerato tendrán los efectos de acreditación establecidos en la legislación vigente respecto a las enseñanzas cursadas hasta la fina- lización del curso 2007-2008. Se cerrarán mediante dili- gencia oportuna al finalizar dicho curso y se inutilizarán las páginas restantes. Cuando la apertura del historial académico suponga la continuación del anterior libro de calificaciones de Bachillerato, se reflejará la serie y el número de éste en dicho historial académico. Estas cir- cunstancias se reflejarán también en el correspondiente expediente académico.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA Única.- Derogación normativa.
DISPOSICIONES FINALES Primera.- Desarrollo normativo. Se autoriza al titular de la Consejería de Educación para dictar, en el ámbito de sus competencias, cuantas dispo- siciones sean precisas para la aplicación, desarrollo y eje- cución de lo establecido en el presente Decreto.
Segunda.- Entrada en vigor. El presente Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial de Cantabria.
Santander, a 31 de julio de 2008.–
EL PRESIDENTE DEL CONSEJO DE GOBIERNO Miguel Ángel Revilla Roiz
LA CONSEJERA DE EDUCACIÓN Rosa Eva Díaz Tezanos
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, y a lo largo del siglo XX, la humanidad ha adquirido más conocimien- tos científicos y tecnológicos que en toda su historia ante- rior. La mayor parte de estos conocimientos han dado lugar a numerosas aplicaciones que se han integrado en la vida de los ciudadanos, quienes las utilizan sin cuestio- nar, en muchos casos, su base científica, la incidencia en su vida personal o los cambios sociales o medioambien- tales que se derivan de ellas. Los medios de comunicación presentan de forma casi inmediata los debates científicos y tecnológicos sobre temas actuales. Cuestiones como la ingeniería genética, los nuevos materiales, las fuentes de energía, el cambio climático, los recursos naturales, las tecnologías de la información, la comunicación y el ocio o la salud son objeto de numerosos artículos e, incluso, de secciones especiales en la prensa. Los ciudadanos del siglo XXI, integrantes de la denomi- nada “sociedad del conocimiento”, tienen el derecho y el deber de poseer una formación científica que les permita actuar como ciudadanos autónomos, críticos y responsa- bles. Para ello es necesario poner al alcance de todos los ciudadanos esa cultura científica imprescindible y buscar elementos comunes en el saber que todos deberíamos compartir. El reto para una sociedad democrática es que la ciudadanía tenga conocimientos suficientes para tomar decisiones reflexivas y fundamentadas sobre temas cien- tífico-técnicos de incuestionable trascendencia social y poder participar democráticamente en la sociedad para avanzar hacia un futuro sostenible para la humanidad. Esta materia, común para todo el alumnado, debe contri- buir a dar una respuesta adecuada a ese reto, por lo que es fundamental que la aproximación a la misma sea funcional y trate de responder a interrogantes sobre temas de índole científica y tecnológica con gran incidencia social. No se puede limitar a suministrar respuestas, por el contrario ha de aportar los medios de búsqueda y selección de información, de distinción entre información relevante e irrelevante, de existencia o no de evidencia científica, etc. En definitiva, deberá ofrecer a los estudiantes la posibilidad de aprender a aprender, lo que les será de gran utilidad para su futuro en una sociedad sometida a grandes cambios fruto de las revo- luciones científico-tecnológicas, marcada por intereses y valores particulares a corto plazo, que están provocando graves problemas ambientales y a cuyo tratamiento y reso- lución pueden contribuir la ciencia y la tecnología. Además, contribuye a la comprensión de la complejidad de los problemas actuales y las formas metodológicas que utiliza la ciencia para abordarlos, el significado de las teo- rías y modelos como explicaciones humanas a los fenó- menos de la naturaleza, la provisionalidad del conoci- miento científico y sus límites. Asimismo, ha de incidir en la conciencia de que la ciencia y la tecnología son activi- dades humanas incluidas en contextos sociales, económi- cos y éticos que les transmiten su valor cultural. Por otra parte, el enfoque debe huir de una ciencia academicista y formalista, apostando por una ciencia no exenta de rigor. Pero que tenga en cuenta los contextos sociales y el modo en que los problemas afectan a las personas de forma glo- bal y local.
− Algunos materiales naturales. Los metales, riesgos a causa de su corrosión. El papel y el problema de la defo- restación. − El desarrollo científico-tecnológico y la sociedad de consumo: agotamiento de materiales y aparición de nue- vas necesidades, desde la medicina a la aeronáutica. − La respuesta de la ciencia y la tecnología. Nuevos materiales: Los polímeros. Nuevas tecnologías: La nano- tecnología. − Ciclo de vida de un producto. Análisis medioambiental y energético del uso de los materiales: Reducción, reutili- zación y reciclaje. Basuras.
Criterios de evaluación
nación. Asimismo, deben ser conscientes del carácter polémico de estas prácticas y ser capaces de fundamen- tar la necesidad de un organismo internacional que arbitre en los casos que afecten a la dignidad humana.
EDUCACIÓN FÍSICA La Educación física como materia común está orientada fundamentalmente a profundizar en el conocimiento del propio cuerpo y de sus posibilidades motrices como medio para la mejora de la salud en relación con la con- solidación de hábitos regulares de práctica de actividad física y, también, como ocupación activa del tiempo libre. El alumnado que se incorpora al Bachillerato debe haber asumido a lo largo de sus años de formación en la Educación secundaria obligatoria que la materia de Educación física contribuye no sólo a desarrollar las capa- cidades instrumentales y a generar hábitos de práctica continuada de la actividad física, sino que, además, debe vincular aquélla a una escala de valores, actitudes y nor- mas, y al conocimiento de los efectos que ésta tiene sobre su propio desarrollo personal y social. Lo aprendido y asimilado hasta ahora ha de servirle, por medio de la reflexión, decisión y acción, para transferir e integrar estos saberes en contextos sociales diversos, a los que, como ciudadano, se va a enfrentar a lo largo de su vida. Desde este punto de vista, la Educación física en el Bachillerato es la culminación de la progresión de los aprendizajes iniciados en etapas anteriores, que deben conducir al desarrollo de los procesos de planificación de la propia actividad física favoreciendo de esta manera la autogestión y la autonomía. Asimismo, esta materia puede orientar al alumnado en la dirección de futuros estudios superiores, universitarios y profesionales, relacionados con las ciencias de la actividad física, el deporte y la salud. La incorporación de un modo de vida activo en el tiempo libre que incluya una actividad física por y para la salud es una de las claves para compensar un sedentarismo cre- ciente, fruto de unos avances técnicos y tecnológicos que tienden a reducir el gasto energético del individuo en la realización de sus tareas y actividades diarias. En la socie- dad actual, por tanto, el proceso formativo que debe guiar la Educación física se orienta en torno a dos ejes funda- mentales: en primer lugar, a la mejora de la salud como responsabilidad individual y como construcción social. En esta concepción tienen cabida tanto el desarrollo de com-
ponentes saludables de la condición física como la adop- ción de actitudes críticas ante las prácticas que inciden negativamente en la misma. En segundo lugar, ha de con- tribuir a afianzar la autonomía plena del alumnado para satisfacer sus propias necesidades motrices, al facilitarle la adquisición de los procedimientos necesarios para pla- nificar, organizar y dirigir sus propias actividades. En este sentido, el alumnado en Bachillerato participará no sólo en la ejecución de las actividades físicas sino que, a partir de unas pautas establecidas por el profesorado, colaborará en su organización y planificación, reforzando de esta manera competencias adquiridas en la etapa anterior. La práctica regular de actividades físicas adaptadas a sus intereses y posibilidades facilita la consolidación de actitu- des de interés, disfrute, respeto, esfuerzo y cooperación. Estos dos ejes configuran una visión de la Educación física como una materia que favorece la consecución de las distintas finalidades atribuidas al Bachillerato, en espe- cial de aquellas que hacen énfasis en el desarrollo perso- nal y social. En conexión con estos dos hilos conductores de la materia, se han establecido dos grandes bloques de contenidos, que no pueden entenderse separadamente, ya que están íntimamente relacionados. El primero de ellos, Actividad física y salud, ofrece al alumnado las herramientas para autogestionar su propia condición física en función de sus objetivos y sus aspiraciones personales. Es un salto cualitativo importante respecto a los conteni- dos trabajados en la etapa anterior, afianzando de esta manera su autonomía y su capacidad de desarrollar hábi- tos saludables a lo largo de su vida. El segundo, Actividad física, deporte y tiempo libre, está orientado al desarrollo de un amplio abanico de posibilidades de ocupar el tiempo libre de manera activa. La práctica de las actividades físi- cas, deportivas y en el entorno natural que se proponen son un excelente medio para conseguir que ejercicio salu- dable y tiempo libre vayan en la misma dirección.
Objetivos La enseñanza de la Educación física en el Bachillerato tendrá como objetivo el desarrollo de las siguientes capa- cidades:
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es el hombre, el conocimiento, la conducta adecuada y la vida social y política. Tras un primer contacto con los plan- teamientos éticos en la etapa anterior, es en Bachillerato cuando los alumnos inician una aproximación sistemática a la filosofía; de ahí que sea necesario comenzar la mate- ria por el estudio de lo que constituye la reflexión filosófica y su método de trabajo. Partiendo del análisis de los distintos tipos de conoci- miento y de la especificidad del conocimiento científico, se trata de que el alumno descubra el papel y lugar de la filo- sofía en el conjunto del saber, identificando igualmente sus peculiaridades y diferencias en relación con la ciencia. El estudio de los tipos de actividad filosófica, de la racio- nalidad teórica y de la racionalidad práctica, lleva a consi- derar las principales preguntas que, a lo largo de la histo- ria, se ha ido planteando la filosofía, llegando poco a poco a aquellas más próximas a la vida en común de los ciuda- danos, objeto de la segunda parte de la materia. Por ello, tras la enumeración de los procedimientos comunes que deben tratarse a lo largo de todos los temas, el primer núcleo temático analiza la caracterización del saber filosófico, distinguiéndolo de otros tipos de saber y analizando las relaciones y diferencias que mantiene con la ciencia. El estudio de las dos grandes dimensiones de la racio- nalidad, su vertiente teórica y su vertiente práctica, deja paso a la consideración de los problemas y preguntas fun- damentales que se ha planteado la filosofía a lo largo de su historia. Se busca con ello proporcionar a los alumnos y alumnas una visión global de lo que representan los dis- tintos saberes y creencias, así como una visión integrada del quehacer filosófico, abordando de manera global todos los problemas filosóficos de forma que sea posible asimi- lar lo que ha supuesto la filosofía como saber acerca de la totalidad de la experiencia humana. Tras esta breve aproximación a lo que es el saber filosó- fico, se plantea el estudio de las distintas dimensiones del ser humano, la biológica, la sociocultural y la simbólica, abriendo paso a la consideración de las distintas antropo- logías, las diferentes concepciones filosóficas del ser humano llevadas a cabo a lo largo de la historia del pen- samiento. Una vez tratado lo que es el saber filosófico y las distin- tas concepciones del ser humano, se abre paso a la fun- damentación de la ciudadanía, la segunda parte de la materia. Así, culmina la propuesta de Educación para la ciudadanía que los alumnos han venido desarrollando a lo largo de la educación obligatoria. Durante tres cursos los alumnos han podido estudiar, analizar y reflexionar sobre alguna de las características más importantes de la vida en común y de las sociedades democráticas, sobre los principios y derechos establecidos en la Constitución Española y en las Declaraciones de los Derechos Humanos, así como sobre los valores comunes que cons- tituyen el sustrato de la ciudadanía democrática en un contexto global. Continuando con la reflexión iniciada en el último curso de educación secundaria obligatoria, se trata ahora de que los alumnos puedan razonar y profundizar concep- tualmente en las bases que constituyen la sociedad democrática, analizando sus orígenes a lo largo de la his- toria, su evolución en las sociedades modernas y la fun- damentación racional y filosófica de los derechos huma- nos. Esta reflexión filosófica sobre la ciudadanía debe, por tanto, tener una orientación interdisciplinar para poder describir y fundamentar adecuadamente los roles del ofi- cio de ciudadano y las dimensiones fundamentales de la ciudadanía; por ello, partiendo de las aportaciones de la antropología filosófica y cultural, vistas en la primera parte, incorporará también las teorías éticas, las aporta- ciones de la sociología, de las ciencias económicas y de las teorías políticas que tienen su origen en el individua- lismo, el liberalismo, el socialismo, el colectivismo y el per- sonalismo.
Así, las bases psicológicas, sociológicas, legales y morales sobre las que se constituye la vida en común dan paso al estudio de los distintos tipos de vida en sociedad y, a partir de ahí, de la aparición del Estado, de sus formas y de las características que definen el Estado democrático y de derecho. El origen y legitimación del poder y la auto- ridad, las distintas teorías acerca de la justicia, los proble- mas derivados de la globalización y mundialización cie- rran los temas objeto de estudio en la materia. La extensión de los valores y planteamientos de lo que es la ciudadanía a todos los ámbitos y actividades del cen- tro escolar sigue siendo uno de los aspectos característi- cos de la materia; por ello, lejos de tratarse una materia puramente teórica, debe plantearse desde una dimensión globalizadora y práctica, tratando de extender a la vida diaria de los centros el concepto de ciudadanía y el ejerci- cio práctico de la democracia, estimulando la participación y el compromiso para que los alumnos se ejerciten como ciudadanos responsables tanto en el centro como en el entorno social. Culminación de las enseñanzas de Educación para la ciudadanía, Filosofía y ciudadanía prepara al alumnado para el estudio en profundidad de la problemática filosó- fica que se plantea en Historia de la filosofía. La materia tiene, por ello, un doble carácter, terminal y propedéutico, que es necesario equilibrar y no decantar exclusivamente hacia uno de los lados.
Objetivos La enseñanza de Filosofía y ciudadanía en el Bachillerato tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
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Contenidos
Criterios de evaluación
bajos monográficos, entre otros procedimientos.
forma crítica para la comprensión de procesos y hechos históricos.
Contenidos
− Intentos de modernización del sistema de la Restauración. Crisis y quiebra de la Monarquía constitu- cional. Conflictividad social. El problema de Marruecos. La Dictadura de Primo de Rivera. − La Segunda República. La Constitución de 1931. Política de reformas y realizaciones culturales. Reacciones antidemocráticas. − Sublevación militar y guerra civil. Dimensión política e internacional del conflicto. Evolución de las dos zonas. Consecuencias de la guerra.
Criterios de evaluación
contenido, dimensiones y evolución de los cambios polí- tico-jurídicos, sociales y económicos en la España isabe- lina y las causas de la Revolución de 1868, apreciando también el significado histórico del Sexenio democrático, explicando su evolución política y valorando el esfuerzo democratizador que representó.
que simultáneamente suceden en el contexto internacio- nal, en particular en Europa y en Hispanoamérica, resal- tando las repercusiones que se derivan en uno y otro ámbito.
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA La materia de Historia de la filosofía retoma la reflexión iniciada por el alumnado en la etapa anterior, dotándola de un carácter sistemático. Partiendo de la tendencia natural de todas las personas a formularse preguntas sobre los temas que les preocupan e interesan, sobre las expectati- vas, proyectos, problemas personales, familiares o colecti- vos, cotidianos o trascendentes, la filosofía trata de refor- zar esta tendencia y de dotarla de una metodología adecuada para aproximarse a las respuestas apropiadas a las mismas. Se puede definir al hombre como el animal que pre- gunta. El punto de partida de la actividad filosófica son las preguntas interesantes, significativas y cargadas de sen- tido, que deben ser, además, pertinentes, relevantes y efi- caces para desencadenar la actividad filosófica. Con el estudio y desarrollo de esta actividad filosófica, a través del estudio de esta materia los alumnos y alumnas deben aumentar su capacidad de preguntar para aprender a defi- nir los problemas científicos y filosóficos, elaborando pre- guntas interesantes, significativas, pertinentes, relevantes y eficaces. Desde esta perspectiva, el estudio de la historia de la actividad filosófica puede hacer aportaciones muy valio- sas: ¿Qué preguntas formularon los filósofos del pasado sobre cada uno de los complejos problemáticos?, ¿por qué seleccionaron esas preguntas en su contexto social?, ¿qué hipótesis formularon y por qué?, ¿cómo las funda- mentaron y las contrastaron?, ¿qué podemos aprender de ellos que nos sea útil en nuestro contexto social? Así, la filosofía no se concibe como un sistema de cono- cimientos o un sistema doctrinal que los profesores deban transmitir a sus alumnos. La filosofía es una actividad reflexiva sobre algunos interrogantes relevantes sobre el conocimiento, la acción convivencial, la acción técnico- productiva y la acción estético-artística. La filosofía del Bachillerato debe ser una actividad reflexiva individual y colectiva de los alumnos sobre preguntas significativas que les conciernen. No existe una filosofía producto acabado de la reflexión, que se pueda considerar como la única doctrina correcta y ortodoxa, que responda adecuadamente a los problemas humanos y que se deba transmitir a las nuevas genera- ciones como tal. Por tanto, no tiene sentido indoctrinar a los alumnos para que se adhieran a un determinado sis- tema filosófico presuntamente ortodoxo y superior a todos los demás. Tampoco tiene sentido exigir a los alumnos de Bachillerato conjuntos de opiniones filosóficas diferentes y, con frecuencia, opuestas, contradictorias y mutuamente excluyentes. La función de la materia de Historia de la filo- sofía en el Bachillerato debe consistir en perfeccionar la actividad filosófica espontánea que realizan todos los seres humanos, ayudando a los alumnos a desarrollar un conjunto de destrezas cognitivas y metacognitivas de carácter lógico-lingüístico, que son las herramientas imprescindibles de la filosofía como actividad reflexiva. A lo largo de la historia, la filosofía occidental ha abor- dado cuatro grandes conjuntos de problemas relaciona-
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mas filosóficos y la capacidad para contextualizarlos ade- cuadamente y situar correctamente a los principales filó- sofos estudiados en su contexto histórico-filosófico.
Mediante este criterio se pretende evaluar el uso ade- cuado de la argumentación sobre dilemas y conflictos de carácter filosófico. Evaluar el grado de conocimiento y de respeto a las posiciones divergentes de los interlocutores, tanto en el aula como en el ámbito social. Por otra parte, se pretende conocer la manera y el grado en que el alum- nado participa y coopera activamente en el trabajo del grupo-clase.
LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA I Y II Lengua castellana y literatura II requiere conocimientos de Lengua castellana y literatura I. La formación lingüística y literaria en el Bachillerato, por una parte, es continuación de la que se ha adquirido en la educación secundaria obligatoria y, por otra, tiene unas finalidades específicas, propias de esta etapa en la que adquiere especial importancia el inicio de una formación científica, y en la que alumnos y alumnas deben alcanzar una madurez intelectual y humana y unos conocimientos y habilidades que les permitan incorporarse a la vida activa con responsabilidad y competencia y que les capa- citen para acceder a la educación superior. Así pues, el objetivo de esta materia es ante todo el desarrollo de los conocimientos y las competencias nece- sarios para intervenir de forma adecuada y satisfactoria en la interacción verbal en los diferentes ámbitos sociales. Estos saberes se refieren a los principios y normas socia- les que presiden los intercambios, a las formas conven- cionales que presentan los diferentes géneros textuales en nuestra cultura, a los procedimientos que articulan las partes del texto en un conjunto cohesionado, a las reglas léxico-sintácticas que permiten la construcción de enun- ciados con sentido y gramaticalmente aceptables y a las normas ortográficas. En el Bachillerato se debe atender al desarrollo de la capacidad comunicativa en todo tipo de discursos, pero se debe conceder atención especial a los discursos científi- cos y técnicos y a los culturales y literarios y, por ello, los ámbitos del discurso en los que se debe trabajar de forma preferente son el académico, el de los medios de comuni- cación y el literario. En el ámbito académico, se sitúan los textos con los que se adquieren conocimientos, tanto en el campo científico y técnico como en el humanístico, y los que deben produ- cir los propios alumnos y alumnas en sus trabajos escola- res, lo que supone familiarizarse con el uso de la expre- sión en unos contextos formales, que además exigen rigor y precisión. Los medios de comunicación proporcionan los textos que contribuyen al conocimiento y la valoración de las rea- lidades del mundo contemporáneo y a una formación cul- tural de carácter general. Poner al adolescente en con- tacto con este tipo de discurso contribuirá al desarrollo de actitudes críticas y a que en la vida adulta pueda estar en contacto de manera autónoma con una importante fuente de conocimientos sobre el mundo que le rodea. El discurso literario contribuye de manera muy especial a la ampliación de la competencia comunicativa, pues ofrece una gran variedad de contextos, contenidos, géne- ros y registros; pero, además, las obras literarias son parte esencial de la memoria universal de la humanidad, el archivo de sus emociones, ideas y fantasías, por lo que desempeñan un papel muy importante en la maduración intelectual y humana de los jóvenes, al permitirles ver objetivadas experiencias individuales y colectivas en un momento en que son evidentes sus necesidades de socialización y apertura a la realidad. El aprendizaje se centrará en el desarrollo de habilida- des y destrezas discursivas; es decir, el trabajo sobre pro- cedimientos debe articular el eje de todo el proceso de enseñanza y aprendizaje. La reflexión sobre los ámbitos de uso permitirá consolidar los aprendizajes realizados en las etapas anteriores y proponerse nuevos objetivos que conduzcan al desarrollo de las competencias necesarias para el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Por otra
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parte, las actividades de comprensión y de expresión, tanto oral como escrita, y la reflexión sobre las mismas deben alcanzar un cierto nivel de rigor y profundidad, en orden a lograr una autonomía en el control de la propia expresión y en la interpretación crítica de los discursos que se reciben. De acuerdo con todo lo anterior, el currículo se organiza en tres bloques de contenidos, La variedad de los discur- sos y el tratamiento de la información, El discurso literario y Conocimiento de la lengua, que exponen, de un modo analítico, los componentes de la educación lingüística y literaria. Esta organización de los contenidos no tiene como finalidad establecer el orden y la organización de las actividades de aprendizaje en el aula. Pero la necesidad de exponer los contenidos de modo diferenciado no debe ocultar las interconexión que existe entre ellos; resulta evi- dente que los contenidos formulados en Conocimiento de la lengua, están directamente relacionados con los de los contenidos anteriores y especialmente con las actividades de comprensión, expresión, análisis y comentario de tex- tos, lo que debe tenerse en cuenta al distribuirlos, al ela- borar las programaciones y, sobre todo, al llevar al aula las secuencias de actividades. La variedad de los discursos y el tratamiento de la infor- mación recoge los contenidos relativos a las habilidades lingüísticas de comprender y expresarse en los diferentes ámbitos del discurso y de forma especial en los ámbitos académico y periodístico. También contempla el análisis de los géneros textuales más representativos, en todo tipo de soporte, de cada ámbito temático así como el recono- cimiento y análisis de sus características. También se presta una atención especial a los procedimientos de tra- tamiento de la información. En El discurso literario se ha optado por una presenta- ción lo más sintética posible de los contextos, las formas y los contenidos temáticos, sugiriendo que se realice alguna selección de obras, fragmentos y autores representativos de las diferentes épocas -y especialmente de la literatura del siglo XX- y que se dedique un tiempo a la lectura y al análisis y comentario de los textos. En la distribución de los contenidos literarios, parece aconsejable realizar en primer lugar un recorrido por la literatura a lo largo del tiempo, para hacer después un especial hincapié en la lite- ratura contemporánea. Sin embargo la evolución de las formas y de los temas hará necesario muchas veces el establecimiento de relaciones con la de los siglos anterio- res. Se recoge en este bloque del currículo el conoci- miento de autores y obras de las literaturas hispánicas y europeas, y, más concretamente, la lectura, análisis y comentario de obras representativas de distintos géneros y autores relacionados con Cantabria. El estudio de la lite- ratura propia de la Comunidad favorece la comprensión e interpretación crítica de su entorno sociocultural. Conocimiento de la lengua integra los contenidos rela- cionados con la reflexión sobre la lengua y con la adquisi- ción de unos conceptos y una terminología gramatical. En esta etapa estos contenidos están justificados porque la adquisición de las habilidades lingüístico-comunicativas exige que el uso vaya acompañado de la reflexión sobre diferentes aspectos de la lengua: la variación lingüística y los factores que la explican, la adecuación de los registros y usos sociales, las exigencias de los discursos científicos en el uso de terminologías, las formas lingüísticas que indican la presencia de los factores del contexto, los pro- cedimientos que contribuyen a cohesionar el texto, las diversas posibilidades léxicas y sintácticas que son utiliza- bles para expresar un mismo contenido, los procedimien- tos gramaticales para integrar diferentes proposiciones en un enunciado cohesionado, los mecanismos para la for- mación de palabras, el conocimiento de las relaciones entre sonidos y grafías en relación con la variedad y con las normas sociales en los usos orales y escritos. Como en la etapa anterior, se prestará especial aten- ción a la competencia en comunicación lingüística, en especial a las destrezas lectoescritoras, de acuerdo con
los objetivos planteados para todas las enseñanzas preu- niversitarias en el Plan Lector, referente imprescindible, de la Comunidad Autónoma de Cantabria. En definitiva, de lo que se trata en Bachillerato es de profundizar en los contenidos de la etapa anterior y, en la medida de lo posible, alcanzar un cierto grado de elabora- ción y sistematización personal de los conocimientos lin- güísticos para resolver los problemas que surgen en la comprensión de los textos ajenos y en la composición de los propios. Es decir, se trata de completar un proceso de alfabetización cultural en el sentido más profundo del tér- mino, en el momento en que los jóvenes están a punto de finalizar unos estudios que a muchos les llevará directa- mente a la vida social adulta y a otros a la realización de unos estudios superiores que requieren un sólida forma- ción lingüística y literaria para seguir aprendiendo a lo largo de la vida.
Objetivos La enseñanza de la Lengua castellana y literatura en el Bachillerato tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades: