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Teorías del Estado: Separación de Poderes y Estado de Derecho - Prof. López De Lerma Galan, Apuntes de Derecho Constitucional

Este documento analiza las teorías del estado basadas en la separación de poderes y el estado de derecho. Se discuten las ideas de locke y montesquieu sobre el paso del estado natural a la sociedad civil, la importancia de la separación de poderes legislativo, ejecutivo y judicial, y cómo el estado de derecho garantiza la libertad y la responsabilidad de los poderes públicos. Además, se examina cómo la aparición de los partidos políticos ha influido en la teoría de la separación de poderes.

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 25/10/2017

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Tema 2: El Estado Constitucional -
Evolución histórica
1. El surgimiento y desarrollo del estado liberal: sus
principales modelos
Locke: es un autor inglés cuya vida transcurre entre los dos últimos tercios del siglo XVII. Es reconocido
como filosofo ensayista por su obra conocida como ``Ensayo sobre el entendimiento humano´´. También
destaca por otros textos como por ejemplo ``Dos tratados sobre el gobierno´´, escrito dos años después de
la revolución gloriosa, en la que va a defender el liberalismo y ataca a las tesis defensoras del absolutismo.
Este autor consideraba que antes de la aparición de la sociedad el hombre se encontraba en un estado de
naturaleza donde si bien imperaban la libertad y la igualdad, y el ser humano actuaba conforme a la ley
natural y a la propia razón, sin embargo, podían llegar a coincidir los fines de uno y otro individuo y esto
llevaría a una confusión de la visión de lo que es justo y aquello que no lo es. Lógicamente, esto llevaría a la
anarquía, no por el hecho de que la esencia humana sea negativa, sino simplemente porque se confunden
opiniones y además no existe un ente superior dedicado a hacer cumplir unas normas. Todo ello debe
determinar la aparición del estado, al que le compete hacer cumplir las leyes por estar dotado de poder
suficiente para ello. Para Locke el estado va a surgir mediante el instrumento del pacto o contrato social,
pero al contrario de lo predicado por Hobbes, este contrato es ilimitado por no concederse una cesión total y
general de los derechos del individuo al monarca.
Los teóricos liberales abogan por un pacto en virtud del cual el hombre mantiene sus derechos inalienables,
transmitiendo poder a un gobernante que en todo caso debe respetar las libertades, vidas y propiedades de
unas personas que ya no van a ser consideradas súbditos, sino ciudadanos, al gozar tanto de una serie de
derechos personales como políticos. Por tanto, el estado liberal se limita a hacer la ley y a velar por su
cumplimiento, gozando por tanto de un poder limitado. Locke cifra el paso del estado natural al de la
sociedad civil en virtud de la existencia de ``leyes ciertas, jueces conocidos y poder suficiente´´. La
organización que Locke proponía para este nuevo gobierno liberal-civil se basaba en la división del poder
estatal en cuatro bloques diferentes:
En primer lugar, por tener su origen en la voluntad nacional se encuentra el poder legislativo, ubicado en
las asambleas. Con esta denominación le corresponde como misión primordial confeccionar las leyes para
lograr el bien común, realizando un ideal de justicia, y manteniendo la paz y seguridad para el desarrollo
social y económico. Este poder legislativo es un poder denegado que recibe la asamblea de manos del
cuerpo social, poder que puede ser renovado o retirado y que en ningún caso puede ser transferido por la
asamblea al monarca o a cualquier otro orden.
En segundo lugar, aparece el poder ejecutivo, poder que es permanente y necesario, ya que el encargado de
que las leyes se cumplan es el poder ejecutivo. en este caso, ese poder reside en el rey que es el órgano que
también asume el poder federativo.
El poder federativo es el relativo a las relaciones internacionales con capacidad para firmar la paz o hacer
la guerra. Es un poder discrecional frente al poder ejecutivo que está sometido al principio de legalidad
Finalmente, aparece lo que se denomina como el poder de prerrogativa o conjunto de medidas
discrecionales, mediante las cuales el monarca puede moderar los posibles efectos dañinos que la ley por
su generalidad puede causar.
Locke ante estos cuatro poderes considera que en ningún caso el legislativo y el ejecutivo pueden coincidir
en idénticas manos, ya que ello supondría caer en la arbitrariedad más absoluta.
Montesquiev: este autor en su obra ``el espíritu de las leyes´´ de mediados del siglo XVIII, aboga por la
instauración de un régimen político moderado que desarrolla la sociabilidad del ser humano. En este
sentido, incide la idea de que todo ser humano busca la compañía de su especie en el seno de una sociedad
estable, segura y moderada. Esa sociedad permite desarrollar a la persona sus potencialidades dentro de
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Tema 2: El Estado Constitucional -

Evolución histórica

1. El surgimiento y desarrollo del estado liberal: sus

principales modelos

  • Locke: es un autor inglés cuya vida transcurre entre los dos últimos tercios del siglo XVII. Es reconocido como filosofo ensayista por su obra conocida como Ensayo sobre el entendimiento humano´´. También destaca por otros textos como por ejemploDos tratados sobre el gobierno´´, escrito dos años después de la revolución gloriosa, en la que va a defender el liberalismo y ataca a las tesis defensoras del absolutismo.

Este autor consideraba que antes de la aparición de la sociedad el hombre se encontraba en un estado de naturaleza donde si bien imperaban la libertad y la igualdad, y el ser humano actuaba conforme a la ley natural y a la propia razón, sin embargo, podían llegar a coincidir los fines de uno y otro individuo y esto llevaría a una confusión de la visión de lo que es justo y aquello que no lo es. Lógicamente, esto llevaría a la anarquía, no por el hecho de que la esencia humana sea negativa, sino simplemente porque se confunden opiniones y además no existe un ente superior dedicado a hacer cumplir unas normas. Todo ello debe determinar la aparición del estado, al que le compete hacer cumplir las leyes por estar dotado de poder suficiente para ello. Para Locke el estado va a surgir mediante el instrumento del pacto o contrato social, pero al contrario de lo predicado por Hobbes, este contrato es ilimitado por no concederse una cesión total y general de los derechos del individuo al monarca.

Los teóricos liberales abogan por un pacto en virtud del cual el hombre mantiene sus derechos inalienables, transmitiendo poder a un gobernante que en todo caso debe respetar las libertades, vidas y propiedades de unas personas que ya no van a ser consideradas súbditos, sino ciudadanos, al gozar tanto de una serie de derechos personales como políticos. Por tanto, el estado liberal se limita a hacer la ley y a velar por su cumplimiento, gozando por tanto de un poder limitado. Locke cifra el paso del estado natural al de la sociedad civil en virtud de la existencia de ``leyes ciertas, jueces conocidos y poder suficiente´´. La organización que Locke proponía para este nuevo gobierno liberal-civil se basaba en la división del poder estatal en cuatro bloques diferentes:

  • En primer lugar, por tener su origen en la voluntad nacional se encuentra el poder legislativo, ubicado en las asambleas. Con esta denominación le corresponde como misión primordial confeccionar las leyes para lograr el bien común, realizando un ideal de justicia, y manteniendo la paz y seguridad para el desarrollo social y económico. Este poder legislativo es un poder denegado que recibe la asamblea de manos del cuerpo social, poder que puede ser renovado o retirado y que en ningún caso puede ser transferido por la asamblea al monarca o a cualquier otro orden.
  • En segundo lugar, aparece el poder ejecutivo, poder que es permanente y necesario, ya que el encargado de que las leyes se cumplan es el poder ejecutivo. en este caso, ese poder reside en el rey que es el órgano que también asume el poder federativo.
  • El poder federativo es el relativo a las relaciones internacionales con capacidad para firmar la paz o hacer la guerra. Es un poder discrecional frente al poder ejecutivo que está sometido al principio de legalidad
  • Finalmente, aparece lo que se denomina como el poder de prerrogativa o conjunto de medidas discrecionales, mediante las cuales el monarca puede moderar los posibles efectos dañinos que la ley por su generalidad puede causar.

Locke ante estos cuatro poderes considera que en ningún caso el legislativo y el ejecutivo pueden coincidir en idénticas manos, ya que ello supondría caer en la arbitrariedad más absoluta.

  • Montesquiev: este autor en su obra ``el espíritu de las leyes´´ de mediados del siglo XVIII, aboga por la instauración de un régimen político moderado que desarrolla la sociabilidad del ser humano. En este sentido, incide la idea de que todo ser humano busca la compañía de su especie en el seno de una sociedad estable, segura y moderada. Esa sociedad permite desarrollar a la persona sus potencialidades dentro de

una libertad conformada por una ley que le protege, recogiendo el espíritu general de la nación y de una separación de poderes que impide el abuso del mismo. Así, la monarquía o la república, se conceptúan como regímenes moderados frente a la tiranía que no lo es. Para la consecución de dicha moderación, Montesquiev va a proponer el modelo de convivencia británico, pues en él cree encontrar la máxima expresión de las libertades políticas de los ciudadanos, siempre que el poder se auto-controle, estableciéndose una serie de frenos y contrapesos.

Así podemos establecer la clásica división de poderes diferenciando el poder legislativo del poder ejecutivo y del poder judicial. El poder judicial del que predican Montesquieu su condición de ser ``el instrumento que pronuncia las palabras de la ley, seres inanimados que no pueden moderar ni la fuerza ni el rigor de las leyes ´´.

Montesquiev va a establecer una serie de precauciones frente a la posible unión entre el poder legislativo y el ejecutivo, intentando frenar la tendencia del poder ejecutivo de ampliar su poder por la ventaja de contar con la fuerza militar, abogando por un ejército nutrido por las clases populares que saldrían en defensa de los intereses mayoritarios. Así, por ejemplo, defiende que cuando el poder legislativo está unido al poder ejecutivo en la misma persona o en el mismo cuerpo, no existe libertad. Tampoco existe libertad si el poder judicial no está separado del legislativo ni del ejecutivo, por eso tal y como se refiere este autor, siempre que los príncipes han querido hacerse déspotas han reunido todas las magistraturas o poderes en su persona. Por tanto, es preciso que para que no se pueda abusar del poder, no nos dejen otra opción que ``el poder frene al poder´´. No obstante, y a pesar de que la unión de los poderes políticos sea algo denunciable, no quiere decir que el legislativo y el ejecutivo no se relacione para así servir de freno el uno frente al otro.

Montesquiev defiende más una separación de poderes, que una colaboración y control entre ellos, estableciendo las bases de lo que luego se conocerá como monarquía limitada, en la cual el rey participa en la sanción o veto de la ley o disuelve las cámaras con el fin de constatar si estas gozan del apoyo popular.

El dogma de la separación de poderes desde el artículo 16 de la Declaración de Derechos del hombre y Ciudadano se ha convertido en un aspecto esencial del reconocimiento de un estado constitucional democrático, sin embargo, se ha procedido a hacer un análisis que simplifica estas teorías doctrinales. En este sentido la doctrina distingue lo que se conoce como regímenes presidencialistas y regímenes parlamentaristas. Los regímenes presidencialistas se caracterizan por una separación estricta de poderes y de funciones con un ejecutivo y un legislativo cuya legitimidad viene determinada por la elección que hace el pueblo.

Siguiendo el modelo norteamericano, el ejecutivo es sustentado por el presidente quien nombra y separa libremente a los secretarios de Estado, cargos estos últimos que no aceden a unas cámaras ni estas pueden exigirle responsabilidad política alguna, podemos decir que el presidente en este caso no se encuentra capacitado para disolver las cámaras ni estas pueden exigirle responsabilidad política algún. El problema que plantea este sistema es que pueda haber dificultades jurídicas para solucionar un posible conflicto.

Los sistemas parlamentarios: En este sentido tenemos que destacar la relación de confianza entre el gobierno y el parlamento, que es la característica esencial del régimen parlamentario, el órgano que se elige popularmente es el Parlamento, el cual, procede a dotar de confianza a un ejecutivo que para desarrollar su labor necesita continuar contando con la misma confianza. Una situación de confianza que puede llegar a su fin con la denominada cuestión de confianza o moción de censura. Además, para equilibrar los poderes el ejecutivo puede disolver las asambleas legislativas para que el pueblo muestre el gobierno el apoyo al gobierno y a las cámaras.

Así mismo, mientras que el gobierno y el ejecutivo realiza lo que se entendería como “la función de gobierno” en sentido amplio, el Parlamento, las Cortes Generales, desarrollan funciones de legitimización del sistema y del control de un poder político que el partido gobernante proyecta sobre la sociedad apoyado en la mayoría parlamentaria. En conclusión, según las relaciones existentes entre los poderes ejecutivo y legislativo nos encontramos ante un sistema de uno u otro tipo y que muchos casos la realidad de muchos países establece un modelo que puede admitir influencia de uno u otro.

Dentro de estas situaciones es importante que hablemos de la aparición de los partidos como actores protagonistas de la relación política que en cierta manera puede tergiversar una teoría política liberal, hay autores que a la hora de analizar la situación de poderes consideran que el único poder que verdaderamente se mantiene independiente es el poder judicial, ya que la aparición de los partidos políticos tergiversan el

e. Finalmente, en una etapa posterior aparecerá el control de constitucionalidad de las leyes para

evitar que los poderes constituidos, impliquen la decisión del poder constituyente consolidando un sistema sin fisuras.

3. Crisis del Estado Liberal y sus alternativas

El Estado liberal va a sufrir una serie de transformaciones tanto económicas como sociales y políticas que lo van a hacer avanzar hacia un sistema democrático si bien antes se verá transmutado por los intentos totalitarios, fascistas y comunistas que van a explotar el “miedo a la libertad”. Por tanto, nos vamos a situar ante una realidad estatal de perfiles liberales pero que se va a haber desbordada por los acontecimientos sociales, políticos y económicos. Así, por ejemplo, la relación que debe unir a los gobernantes con los gobernados va a sufrir una grave ruptura, aparecen una serie de factores como los partidos políticos con los grupos de presión que entorpecen la relación directa entre representantes y representados. Además, ese espíritu de solidaridad que guiaba a los gobernantes como valedores de sus representantes se presenta desquebrajado por la irrupción de esos nuevos factores.

Lógicamente eso conlleva el paso de la democracia liberal hacia un mayor sistema de intervencionismo estatal para que con ello contrarrestar ese “nuevo feudalismo” creando una nueva serie de connotaciones que son fruto de la concentración industrial, de la concentración de la clase obrera y la organización de los intereses profesionales. Las transformaciones económicas que se producen a partir de la segunda mitad del siglo xix tuvieron una influencia sobre el sistema político de la sociedad burguesa.

La antigua separación entre Estado y sociedad que garantizaba la consecución de los intereses económicos de la burguesía frente al poder decreciente del absolutismo se convierte en un problema político, pasada la euforia revolucionaria y consolidado el Estado Liberal burgués se acentúa una cierta restricción de las libertades en la práctica mediante una rígida separación entre la esfera de la formación de la voluntad pública y la esfera económica, así como, entre los ámbitos de lo público y lo privado, las soluciones que se van a dar a esta situación de crisis fueron las siguientes:

  • La sociedad burguesa intenta mantener básicamente la separación entre el ámbito del poder político y el económico, conservando los principios de democracia política y economía privada. Sin embargo, va a ser preciso que el Estado intervenga controlando e ilimitado de cierta manera la actividad económica para procurar una justicia social.
  • Los principios de la democracia directa podían extenderse a todas las clases sociales, se podría barajar un sistema reformista con un sistema intervencionista que respeta la propiedad privada con un modelo revolucionario que presuponía la apropiación colectiva de los medios de producción.
  • Otra solución que se planteo era que, si surgía el peligro de un deterioro de la sociedad burguesa y no fuera factible desarrollar un modelo estable de estado social, cabría la posibilidad como recurso extremo de suprimir la democracia misma. Esta última solución conocida como modelo autoritario fascista se aplicará cuando surja un peligro inminente de que el orden social basado en el hecho de que la propiedad privada se vea seriamente amenazada, y cuando las clases privilegiadas teman tener su hegemonía política y sus privilegios sociales.

La reacción marxista del Estado Liberal: Autores como Marx y Engels van a tomar el socialismo de una base científica cuyo antecedente histórico lo marca la filosofía dialéctica de Hegel. El marxismo es toda una filosofía que trata de dar una explicación al individuo, su base se basa en tres premisas fundamentales:

a. Materialismo humanista: significa que el marxismo no solo va a tener al ser humano como centro de su

análisis, sino que lo diviniza intentando representar un nuevo renacimiento, el fin supremo del individuo es su individualización y liberación, encontrándose esclavizado por los determinismos físicos y sociales pero su destino es ser libre liberándose de ellos a través de un procedimiento científico.

b. Materialismo dialéctico: el marxismo se encuadra dentro de lo que se denomina como “la filosofía

histórica, la filosofía del devenir iniciada en Heráclito y culminada en Hegel”. La filosofía al entender que ningún fenómeno puede ser considerado aislados no solo va a proporcionar una explicación al mundo, sino que también determina su evolución, mientras que para Hegel la dialéctica está impulsada por fuerzas espirituales, para Marx lo será por fuerzas materiales, lo cual ayuda a justificar su propia concepción revolucionaria.

c. Materialismo historicista: el marxismo entiende la historia como una serie de fuerzas que luchan entre sí.

En la historia no encontramos una lucha por las ideas o los individuos, sino que serán los hechos de orden económico los que pueden dar una explicación coherente a todas las relaciones sociales. Se considera a historia como una resultante de los diferentes modos de producción que han existido a lo largo de la misma. Este concepto del modo de producción se va a convertir en el centro de la concepción marxista. Finalmente, el marxismo se convierte en una teoría critica del Estado y lo mismo se verá cuando se analice el concepto de derecho, nación o constitución.

El concepto marxista de estado exige una previa configuración del concepto de clase social. El estado es el instrumento de dominación de una clase como se indica en la obra ``el manifiesto comunista´´ de 1847. Esta obra destaca que el estado es el poder organizado de una clase con vistas a la opresión de otras.

Dentro de cada tipo de estado, podemos apreciar la existencia de diferentes formas de estado, así dentro del tipo de estado esclavista hay formas despóticas, como por ejemplo Egipto o Persia. Puede haber formas tiránicas como Grecia o imperiales como Roma. Además, dentro del tipo de estado feudal coexisten formas centralizadas o descentralizadas y dentro del estado burgués coexisten democracias liberales y regímenes autoritarios. Así mismo, el tránsito del estado burgués al estado socialista ha de producirse de una forma revolucionaria, a través de la dictadura del proletariado, cuya finalidad es la liquidación del estado burgués y la transformación en un estado socialista.

A modo de conclusión, podemos señalar que el fracaso histórico de la experiencia marxista no resta valor a la idea de que el estado social y democrático propugnado por nuestra constitución no podría entenderse si no tuviéramos una visión histórica de la crítica marxista al estado liberal.

4. La reacción autoritaria del sistema liberal

El surgimiento de los regímenes autoritarios en el periodo de entreguerras viene a ser considerado también como una respuesta histórica al estado liberal, realizada por ciertos sectores de la burguesía. La existencia de regímenes autoritarios va a terminar en el mundo occidental con el triunfo de los aliados en la segunda guerra mundial, los textos constitucionales posteriores a 1945 van a reflejar esas ideas.

Los regímenes autoritarios casi nunca se dan de forma pura, pudiendo hablarse tanto de modelos autoritarios como realizaciones históricas. Esto no supone un planteamiento anti sistema frente al estado liberal, sino que tratan de adaptar los contenidos y los postulados de esta clase social.

El sistema autoritario parte de una concepción sustantiva del poder que lo hace residir no en una clase social como el liberalismo y el marxismo, sino en una elite, consecuencia lógica de la superioridad del individuo sobre la masa y de los principios de personalidad, autoridad, ortodoxia y exclusividad que lo caracterizan El sistema autoritario parte de una concepción pesimista del ser humano frente al idealismo platónico del liberalismo, que exige la necesidad de una autoridad en quien resida el poder político. Es lo que se conoce como el principio de legitimidad carismática del líder, que en Alemania va a venir expresada en la figura del führer.

Los sistemas autoritarios no rechazaran de plano la organización del estado liberal, sino que trataran de adaptarla a las nuevas circunstancias. Por ello no podemos hablar de la existencia de una teoría del estado autoritario, sino más bien de una versión del estado liberal que se caracteriza por:

  • La existencia de una ideología oficial concebida como un dogma
  • El fomento de la apatía política, consecuencia de la superioridad de las elites sobre las masas

La obra más conocida de este autor es “El Contrato Social” aunque será en su obra pedagógica “Emilio” donde establece una peculiar idea educativa basada en la bondad natural del ser humano, bondad que es corrompida cuando abandona su estado natural y se constituye en un ser social que acepta una educación enajenante. Además, considera que la propiedad privada se convierte en un generador continuo de conflictos., por tanto, esta situación no deseable debe ser superada por el quehacer político societario a través del pacto social, pacto por el que se transforman los derechos naturales en derechos civiles.

Cada hombre si bien pierde la libertad y la igualdad natural va a ganar una libertad e igualdad civil mucho más legítima al no basarse en la propia fuerza física de cada individuo, aparece así, una igualdad moral susceptible de hacerse realidad. En definitiva, el pacto social crea un estado y un poder que se van a encontrar vinculados por la consecución de los dictados de la voluntad general. Voluntad general que se asienta sobre los intereses de todo el colectivo, mientras que la voluntad de todos se configura como la mera yuxtaposición de intereses particulares que no transcienden de lo egoísta, por ello Rousseau defiende la supresión de los grupos intermedios al entender que son perjudiciales para el logro de los intereses generales.

Rousseau también nos habla que la voluntad general va a recoger los intereses de la sociedad que se expresan a través de la ley y debe ser el propio pueblo el que elabore esa ley debido a su condición de soberano, en virtud de ello considera que el mejor modo de participación política es el que se ha venido llamando como democracia directa, un sistema en virtud del cual el pueblo soberano actualiza su soberanía mediante la elaboración de normativa. Lógicamente esa relación directa, esa concatenación del soberano con la voluntad general expresada por la ley hace pensar a Rousseau que la voluntad general nunca se equivoca y que el individuo es libre cumpliendo la norma. Por tanto, hay en Rousseau una asunción de principios inmanentes del liberalismo y así va a utilizar ese contrato social o pacto social para la consecución de la libertad y sobretodo, de la igualdad.

Este autor asume el concepto de soberanía en su aspecto objetivo asumiendo y admitiendo el sistema representativo si bien, establece la precaución de que el vínculo que une a mandantes y mandatarios sea imperativo y que después de la decisión de los representantes, el pueblo soberano reprende su actuación. Estos hechos suponen igualmente una carga difícil de soportar en el sistema democrático actual donde las leyes se suceden continuamente y están dotadas de grandes dosis de tecnicismos y especialidades que dificulta su entendimiento.

Finalmente, fuera de Rousseau, hay que hacer una mención a los partidos políticos ya que el actual sistema democrático y social de derecho no se puede entender sin la aparición de la figura del partido político como instrumento básico que articula la relación representante- representado. Por ello, se destaca el pluralismo político como valor superior de nuestro ordenamiento jurídico.