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Diccionario panhispánico de dudas, Apuntes de Idioma Inglés

Asignatura: Norma y Uso Correcto del Español, Profesor: Adela Garcia, Carrera: Estudis Anglesos, Universidad: UV

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 17/12/2017

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Diccionario
panhispánico
de dudas
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA
ISBN: 958-704-368-5
Santiilana
Real Academia Española • Academia Colombiana de la Lengua • \cademia Ecuatoriana de la Lengua •
Academia Mexicana de la Lengua • Academia Salvadoreña de la Lengua • Academia Venezolana de la
Lengua • Academia Chilena de la Lengua • \cademia Peruana de la Lengua • Academia Guatemalteca de la
Lengua • Academia Costarricense de la Lengua • Academia Filipina de la Lengua Española • Academia
Panameña de la Lengua • Academia Cubana de la Lengua • Academia Paraguaya de la Lengua Española •
Academia Boliviana de la Lengua • Academia Dominicana de la Lengua • Academia Nicaragüense de la
Lengua • Academia Argentina de las Letras • Academia Nacional de Letras del Uruguay • Academia
Hondurena de la Lengua • Academia Puertorriqueña de la Lengua Española • Academia Norteamericana de la
Lengua Española
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REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA
Diccionario panhispánico
de dudas
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Con la colaboración del
Instituto Cervantes
Diccionario
panhispánico
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Diccionario

panhispánico

de dudas

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA

ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA

ISBN: 958-704-368-

Santiilana
Real Academia Española • Academia Colombiana de la Lengua • \cademia Ecuatoriana de la Lengua •
Academia Mexicana de la Lengua • Academia Salvadoreña de la Lengua • Academia Venezolana de la
Lengua • Academia Chilena de la Lengua • \cademia Peruana de la Lengua • Academia Guatemalteca de la
Lengua • Academia Costarricense de la Lengua • Academia Filipina de la Lengua Española • Academia
Panameña de la Lengua • Academia Cubana de la Lengua • Academia Paraguaya de la Lengua Española •
Academia Boliviana de la Lengua • Academia Dominicana de la Lengua • Academia Nicaragüense de la
Lengua • Academia Argentina de las Letras • Academia Nacional de Letras del Uruguay • Academia
Hondurena de la Lengua • Academia Puertorriqueña de la Lengua Española • Academia Norteamericana de la
Lengua Española

Patrocinado por 'Jéjefímica REAL ACADEMIA ESPAÑOLA ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA Diccionario panhispánico de dudas Patrocinado por r JHefmica

Con la colaboración del
Instituto Cervantes

Diccionario panhispánico

de dudas v .-'.-i-^1 *** •--•* REAL ACADEMIA ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS ESPAÑOLA DE LA LENGUA ESPAÑOLA

) Real Academia Española, 2005
) Asociación de Academias de la Lengua Española, 2005
) Santillana Ediciones Generales, S. L., 2005
i> De esta edición: Distribuidora y Editora Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, S.A., 2005

Diseño de cubierta: Pep Carrió / Soma Sánchez - Paco Lacasta

ISBN: 958-704-368-
Impreso en Colombia - Printed in Colombia
Impreso en el mes de octubre de 2005
en los talleres gráficos de Quebecor World Bogotá, S.A. (Bogotá, Colombia)

Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, ni registrada en o transmitida por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia, o cualquier otro, sin el permiso previo por escrito de la editorial.

Distribuidora y Editora Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, S.A. Calle 80 No. 10-23, Bogotá

ÍNDICE --■•*«

Colaboradores........................................
Presentación .........................................
Qué es el Diccionario panhispánico de dudas .....................
Qué contiene el Diccionario panhispánico de dudas ...............
Advertencias para el uso del diccionario....................
Abreviaturas..........................................
Signos ..............................................
DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS ............
APÉNDICES...........................................
1 Modelos de conjugación verbal.....................
2 Lista de abreviaturas..............................
3 Lista de símbolos alfabetizables.....................
4 Lista de símbolos o signos no alfabetizables ...........
5 Lista de países y capitales, con sus gentilicios...........
GLOSARIO DE TÉRMINOS LINGÜÍSTICOS USADOS EN EL DICCIONARIO NÓMINA DE OBRAS Y PUBLICACIONES PERIÓDICAS CITADAS
Nómina de autores y obras ..........................,
Nómina de publicaciones periódicas...................

VIII XI XIII XVII XXIII XXXIII XXXV 1-687 689 691 725 733 741 743 757 773 773 842

COMISIÓN INTERACADÉMICA

Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española Humberto López Morales, de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española y secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española ÁREA DE CHILE COORDINADOR: Alfredo Matus Olivier, de la Academia Chilena de la Lengua ÁREA DEL RÍO DE LA PLATA COORDINADORES: Ofelia Kovacci (f 2001) y Pedro Luis Barcia, de la Academia Argentina de Letras Carlos Jones, de la

Hasta ahora, las personas interesadas en conocer la norma académica debían consultar, separadamente, los tres grandes códigos en que esta se expresa: la Ortografía, la Gramática y el Diccionario. La Ortografía enuncia los principios generales que regulan el uso de las letras y los signos ortográficos, pero, naturalmente, no se ocupa de detallar su aplicación en todos los casos en que puedan plantearse dudas particulares. La Gramática —actualmente en proceso de profunda revisión y actualización, pues su última edición oficial data de la ya lejana fecha de 1931— estructura su contenido alrededor de las categorías y conceptos lingüísticos, y no de los problemas concretos de tipo morfológico o sintáctico que tal o cual palabra puede plantear. El Diccionario, en fin, por su condición de repertorio léxico oficialmente reconocido, exige la consolidación en el uso general de las nuevas palabras y acepciones, así como de las propuestas de adaptación de voces extranjeras, antes de incorporarlas y, cuando lo hace, se limita a registrar sus sentidos. Se echaba de menos una obra que permitiera resolver, con comodidad y prontitud, los miles de dudas concretas que asaltan a los hablantes en su manejo cotidiano del idioma y donde las Academias pudiesen, al mismo tiempo, adelantarse a ofrecer recomendaciones sobre los procesos que está experimentando el español en este mismo momento, en especial en lo que atañe a la adopción de neologismos y ex- tranjerismos, para que todo ello ocurra dentro de los moldes propios de nuestra lengua y, sobre todo, de forma unitaria en todo el ámbito hispánico. La necesidad de una publicación académica que llenara este vacío se había puesto ya de relieve en el I Congreso Internacional de la Lengua Española celebrado en Zacatecas (México) en 1997. Desde entonces, para llevarla a cabo han contado las Academias con el apoyo fraterno del Instituto Cervantes. El carácter panhispánico de este nuevo diccionario viene determinado tanto por su contenido —y, específicamente, por la consideración de las variantes regionales— como por su autoría. Han sido, en efecto, las veintidós Academias las que han definido sus líneas maestras y trabajado codo a codo durante más de cinco años en su aplicación y desarrollo. Se propone el Diccionario panhispánico de dudas aclarar la norma establecida y atender a la vez a lo que algunos lingüistas llaman «norma en realización»; de ahí que oriente también sobre lo no fijado y formule propuestas guiadas por la prudencia y el ideal de unidad lingüística. Ello lo convierte en una obra abierta, que nace con el propósito declarado de mantener una actualización continua. No se dirige a especialistas, sino al público hispanohablante en general. Por ello, en algunos puntos se han obviado precisiones terminológicas que serían insoslayables en obras dirigidas a lectores especializados. El texto básico del Diccionario panhispánico de dudas fue aprobado el 13 de octubre de 2004, en una sesión plenaria conjunta de la Real Academia Española y de la Asociación de Academias presidida por SS. AA. RR. los Príncipes de Asturias en el Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla. Todo ello es hoy realidad gracias al generoso mecenazgo de Telefónica, que, en sintonía con su identidad de empresa de comunicación especialmente asentada en el mundo hispanohablante, vio en este proyecto un instrumento eficaz para reforzar la unidad del idioma y el complemento indispensable del servicio de «Español al día», de la Real Academia Española, que con su ayuda hace también posible. QUÉ ES EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS

Propósito
El Diccionario panhispánico de dudas se propone servir de instrumento eficaz para todas aquellas personas
interesadas en mejorar su conocimiento y dominio de la lengua española. En él se da respuesta a las dudas
más habituales que plantea el uso del español en cada uno de los planos o niveles que pueden distinguirse en
el análisis de los elementos lingüísticos: el FONOGRÁFICO, pues resuelve dudas de tipo ortológico (sobre
pronunciación) y ortográfico (sobre grafías, acentuación y puntuación); el MORFOLÓGICO, ya que orienta
sobre las vacilaciones más frecuentes que se dan en el plano de la morfología nominal (plurales, femeninos y
formas derivadas) y de la morfología verbal (formas de la conjugación); el SINTÁCTICO, al aclarar dudas
sobre construcción y régimen, concordancia, forma y uso de locuciones, etc.; y el LEXI-COSEMÁNTICO,
pues en él se examinan y corrigen numerosas impropiedades léxicas, a la vez que se ofrece orientación sobre
el uso de neologismos y extranjerismos.
Destinatarios
El Diccionario panhispánico de dudas se dirige tanto a quienes buscan resolver con una duda concreta y, por
consiguiente, están solo interesados en obtener una recomendación de buen uso, como a quienes desean
conocer los argumentos que sostienen esas recomendaciones. Cada lector obtendrá, pues, una respuesta
adecuada a sus intereses, particulares o profesionales, y a su nivel de preparación lingüística.
Carácter normativo
El Diccionario panhispánico de dudas es un diccionario normativo en la medida en que sus juicios y
recomendaciones están basados en la norma que regula hoy el uso correcto de la lengua española.
La norma no es sino el conjunto de preferencias lingüísticas vigentes en una comunidad de hablantes,
adoptadas por consenso implícito entre sus miembros y convertidas en modelos de buen uso. Si no existiera
ese conjunto de preferencias comunes, y cada hablante emplease sistemáticamente opciones particulares, la
comunicación se haría difícil y, en último extremo, imposible. La norma surge, pues, del uso comúnmente
aceptado y se impone a él, no por decisión o capricho de ninguna autoridad lingüística, sino porque asegura la
existencia de un código compartido que preserva la eficacia de la lengua como instrumento de comunicación.
La norma de hoy
Como toda institución humana, la lengua experimenta cambios en el transcurso de su evolución histórica, de
manera que ese conjunto de preferencias lingüísticas convertidas en modelos de buen uso que constituyen la
norma no es igual en todas las épocas: modos de expresión normales en el español medieval y clásico —e
incluso en el de épocas más próximas, como los siglos XVIII o XIX—, documentados en escritores de calidad
y prestigio indiscutibles, han desaparecido del español actual o han quedado fuera del uso general culto; y,
viceversa, usos condenados en el pasado por los preceptistas del momento forman parte hoy, con toda
naturalidad, del conjunto de hábitos expresivos de los hablantes cultos contemporáneos.
El Diccionario panhispánico de dudas, teniendo muy presente la realidad del cambio lingüístico, que opera en
todos los niveles (fónico, gráfico, morfológico, sintáctico y léxico), basa sus juicios y valoraciones en la
norma efectivamente vigente en el español actual, considerado este como la lengua que emplean las
generaciones vivas de habla española. En ningún caso se ha conformado con repetir juicios heredados de la
tradición normativa, sino que, gracias a los recursos técnicos con que cuenta hoy la Real Academia Española,
en especial su gran banco de datos del español, integrado por textos de todas las épocas y de todas las áreas
lingüísticas del ámbito hispánico, ha podido analizar la pervivencia y extensión real de los usos comentados y
ofrecer, por tanto, soluciones y recomendaciones fundadas en la realidad lingüística presente.
La norma culta
El español no es idéntico en todos los lugares en que se habla. En cada país, e incluso en cada zona geográfica
y culturalmente delimitada dentro de cada país, las preferencias lingüísticas de sus habitantes son distintas, en
algún aspecto, de las preferencias de los hablantes de otras zonas y países. Además, las divergencias en el uso
no se deben únicamente a razones geográficas. También dependen en gran medida del modo de expresión
(oral o escrito), de la situación comunicativa (formal o informal) y del nivel sociocultural de los hablantes.
Por su carácter de lengua supranacional, hablada en más de veinte países, el español constituye, en realidad,
un conjunto de normas diversas, que comparten, no obstante, una amplia base común: la que se manifiesta en
la expresión culta de nivel formal, extraordinariamente homogénea en todo el ámbito hispánico, con
variaciones mínimas entre las diferentes zonas, casi siempre de tipo fónico y léxico. Es por ello la expresión
culta formal la que constituye el español estándar: la lengua que todos empleamos, o aspiramos a emplear,
cuando sentimos la necesidad de expresarnos con corrección; la lengua que se enseña en las escuelas; la que,
con mayor o menor acierto, utilizamos al hablar en público o emplean los medios de comunicación; la lengua
de los ensayos y de los libros científicos y técnicos^1. Es, en definitiva, la que configura la norma, el código
compartido que hace posible que hispanohablantes de

(^1) Se ha evitado conscientemente aludir, en esta relación, a la lengua literaria. En primer lugar, porque los escritores, en su faceta de creadores, disfrutan de mayores márgenes de libertad en el manejo del idioma y, centrados en la búsqueda de una mayor expresividad, a menudo conculcan intencionadamente las convenciones lingüísticas de su tiempo. Y, en segundo lugar, porque los escritores de ficción (novelistas y autores teatrales) utilizan los distintos niveles y registros del habla como uno de los modos de caracterización de sus personajes; precisamente por ello es posible documentar, en textos escritos, muchos usos que corresponden a la lengua oral y al habla coloquial o popular.

muy distintas procedencias se entiendan sin dificultad y se reconozcan miembros de una misma comunidad
lingüística.
nadie debe sentirse señalado o menospreciado por los juicios expresados en esta obra. No obstante, es
necesario saber que un buen manejo del idioma requiere el conocimiento de sus variados registros y su
adecuación a las circunstancias concretas en que se produce el intercambio lingüístico, y que, en última ins-
tancia, solo el dominio del registro culto formal, que constituye la base de la norma y el soporte de la
transmisión del conocimiento, permite a cada individuo desarrollar todo su potencial en el seno de su
comunidad. Por esa razón, todas las recomendaciones que aquí se expresan deben entenderse referidas al ideal
de máxima corrección que representa el uso culto formal.

(^2) Los términos vulgar y vulgarismo no se refieren, en esta obra, a las expresiones de carácter procaz o malsonante, sino a las que traslucen un deficiente conocimiento de las normas lingüísticas. QUÉ CONTIENE EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS

ESTRUCTURA GENERAL
Esta obra consta de varias partes:
I. El diccionario propiamente dicho, formado por las distintas entradas ordenadas alfabéticamente.
' ■'■tt-v
II. Un conjunto de cinco apéndices, con el contenido siguiente:
Apéndice 1: Modelos de conjugación verbal. Apéndice 2: Lista de abreviaturas. Apéndice 3: Lista de
símbolos alfabetizabas. Apéndice 4: Lista de símbolos o signos no alfabetizabas. * Apéndice 5: Lista de
países y capitales, con sus gentilicios.
III. Un glosario de términos lingüísticos que, con definiciones sencillas, aclara los conceptos gramaticales
usados en el diccionario a los lectores que lo precisen.
IV. La nómina de obras y publicaciones periódicas citadas en el cuerpo del diccionario, donde se ofrecen,
completos, los datos de edición.
TIPOS DE ARTÍCULOS
En el diccionario se combinan dos tipos de artículos, que se distinguen por el estilo de letra del lema o palabra
que los encabeza:
  • Artículos temáticos. Son los que tratan cuestiones generales, como las normas de acentuación gráfica, el uso
de los signos de puntuación o de las mayúsculas, las reglas de formación del femenino o del plural, el
dequeísmo, la concordancia, etc. El lema de estos artículos aparece impreso en VERSALITA

NEGRITA.

  • Artículos no temáticos. Son los referidos a palabras concretas que plantean algún tipo de duda en lo que
respecta, por ejemplo, a su acentuación, su forma gráfica, su forma de plural o de femenino, su régimen
preposicional, etc. El lema de estos artículos aparece impreso en redonda negrita, salvo que se trate de
extranjerismos crudos, cuyo lema está escrito en cursiva negrita.

XVIII

CUESTIONES TRATADAS
Los artículos del diccionario dan respuesta a cuestiones lingüísticas de muy diverso
tipo:
Letras del abecedario y sonidos que representan. Uso de la tilde.
Palabras con doble acentuación admitida. Palabras de acentuación dudosa o frecuentemente errónea. Verbos
que plantean dudas sobre la acentuación de algunas de las formas de su conjugación.
Palabras con variantes gráficas admitidas. Vulgarismos gráficos frecuentes.
Voces o locuciones que admiten o rechazan su escritura en una o en varias palabras.
Uso de los signos ortográficos. Uso de mayúsculas y minúsculas. Escritura y uso de abreviaturas, siglas y
símbolos.
Escritura y uso de las distintas clases de numerales (cardinales, ordinales, fraccionarios y multiplicativos).
Uso de números arábigos y romanos. Expresión de la fecha y de la hora. Latinismos simples y locuciones
latinas de uso frecuente. Palabras que plantean dudas sobre su género gramatical o sobre su forma de
femenino.
Palabras que plantean dudas sobre su forma de plural. Superlativos irregulares.
Parejas de adverbios como adelante/delante, adentro/dentro, afuera/fuera, etc. Adjetivos y adverbios que plantean
dudas en el uso de sus comparativos {mayor/más grande, menor/más pequeño, peor, mejor, etc.). Pronombres y
adverbios relativos e interrogativos. Pronombres personales átonos y tónicos.
Dudas relacionadas con el uso del artículo. ■■ -
Dudas sobre concordancia nominal y verbal. Verbos irregulares.
Verbos regulares que plantean dudas de construcción y régimen. Voseo.
Dequeísmo y queísmo. Leísmo, laísmo y loísmo.
Distinción y uso de las oraciones impersonales y de pasiva refleja. Forma y uso de numerosas construcciones
y locuciones. Voces de forma similar, pero sentido diverso, que se confunden con frecuencia en el uso.
Voces usadas con sentidos impropios. Calcos semánticos censurables. Neologismos.
Extranjerismos de uso corriente en español. Topónimos y gentilicios de grafía dudosa o vacilante.

XIX TRATAMIENTO DE LOS EXTRANJERISMOS

Todos los idiomas se han enriquecido a lo largo de su historia con aportaciones léxicas procedentes de
lenguas diversas. Los extranjerismos no son, pues, rechazables en sí mismos. Es importante, sin embargo, que
su incorporación responda en lo posible a nuevas necesidades expresivas y, sobre todo, que se haga de forma
ordenada y unitaria, acomodándolos al máximo a los rasgos gráficos y morfológicos propios del español.
Con el fin de recomendar soluciones que se ajusten a las pautas señaladas, este diccionario comenta un grupo
numeroso, aunque necesariamente limitado, de voces extranjeras habi-tualmente empleadas por los
hispanohablantes. Concretamente, los extranjerismos crudos incluidos en la última edición del Diccionario
académico (2001), así como los extranjerismos adaptados que allí se registran cuando aún es frecuente
encontrarlos escritos en textos españoles con las grafías originarias. Además, se han añadido algunos
extranjerismos no recogidos por el Diccionario académico, pero que son hoy de uso frecuente en el español
de América o de España.
En su tratamiento se han aplicado los siguientes criterios generales:
1. Extranjerismos superfluos o innecesarios. Son aquellos para los que existen equivalentes españoles con
plena vitalidad. En el artículo se detallan esas alternativas y se censura el empleo de la voz extranjera.
Ejemplos: abstract (en español, resumen, extracto), back-up (en español, copia de seguridad), Consulting (en
español, consultora o consultorio).
2. Extranjerismos necesarios o muy extendidos. Son aquellos para los que no existen, o no es fácil
encontrar, términos españoles equivalentes, o cuyo empleo está arraigado o muy extendido. Se aplican dos
criterios, según los casos:
2.1. Mantenimiento de la ¡grafía y pronunciación originarias. Se trata de extranjerismos asentados en el uso
internacional en su forma original, como ballet, blues, jazz o software. En este caso se advierte de su
condición de extranjerismos crudos y de la obligación de escribirlos con resalte tipográfico (cursiva o
comillas) para señalar su carácter ajeno a la ortografía del español, hecho que explica que su pronunciación no
se corresponda con su forma escrita. No obstante, en algunas ocasiones no se ha renunciado a sugerir fáciles
adaptaciones o posibles equivalencias, que se proponen en segundo término.
22. Adaptación de la pronunciación o de la grafía originarias. La mayor parte de las veces se proponen
adaptaciones cuyo objetivo prioritario es preservar el alto grado de cohesión entre forma gráfica y
pronunciación característico de la lengua española. La adaptación de estas voces se ha hecho por dos vías:
a) Mantenimiento de la grafía original, pero con pronunciación a la española y acentuación gráfica según las
reglas del español. Así, para el galicismo quiche (pronunciado en francés [kísh]) se propone el uso en español
de esa misma grafía, pero con la pronunciación [kíche], de la misma forma que para el anglicismo airbag
(pronunciado en inglés [érbag]) se propone la pronunciación [airbág], o para master, la grafía con tilde
máster. Estas formas adaptadas a través de la pronunciación y, en su caso, de la tilde se consideran ya
incorporadas al léxico del
español y, por tanto, su lema aparece en el diccionario escrito en letra redonda, y no en cursiva, como
corresponde a los extranjerismos crudos. Esta misma razón - • explica que voces de origen extranjero como
set o box, que no plantean problemas de adecuación al español, se registren en el diccionario con el lema en
redonda. ' O*"
b) Mantenimiento de la pronunciación original, pero adaptando la forma extranjera al sistema gráfico del
español. Así, para el anglicismo paddle se propone la adaptación pádel, y para el galicismo choucroute, la
grafía adaptada „, chucrut.
Aunque en muchas ocasiones se desaconseja, por innecesario, el empleo de grafías extranjeras, estas nunca
van precedidas del signo ® (marca de incorrección; —> SIGNOS), puesto que no son, en ningún caso, formas
incorrectas, sino grafías propias de otras lenguas. No se trata, pues, de restringir el derecho de quien escribe a
usar voces extranjeras, si así lo desea, siempre que las resalte tipográficamente mediante la cursiva o las
comillas. Este diccionario se limita a señalar si su uso se justifica o no en español —es decir, si se trata de
extranjerismos necesarios o superfluos— y a recomendar, según los casos, el uso de equivalencias o
adaptaciones.
ordenan alfabéticamente a partir del lema o entrada, impreso siempre en negrita. Los lemas complejos se
integran en la serie alfabética teniendo en cuenta todos sus componentes, como si formasen una sola palabra:
personalizar. 1. Como intransitivo, 'hacer referencia a una persona concreta al decir algo en general' [...].

persona non grata. Loe. lat. que significa 'persona no grata' [...]. personarse. 'Presentarse personalmente en un lugar* y 'comparecer como parte interesada en un juicio o pleito' [...].

Lemas simples
La mayoría de los lemas son simples y están constituidos por la palabra a la que se refiere la explicación
contenida en el artículo.
  • Si el uso comentado se refiere a un adjetivo o un sustantivo con variación de género, la terminación del
femenino aparece indicada en el lema tras la forma del masculino:

alcalde -desa. 'Primera autoridad de un municipio'. El femenino es alcaldesa: «Le interesaba tomar el poder y ser alcaldesa» (Tiempos [Bol.] 19.1.97). No debe usarse como común en cuanto al género (-» GÉNERO^2 , la): ®la alcalde.

Cuando existen dos formas de femenino, se indica la más extendida en la entrada principal, mientras que la
forma secundaria se registra en una entrada independiente, desde la que se remite a la principal:

actor -triz. 1. Con el sentido de 'persona que interpreta un papel en una obra teatral o cinematográfica', el femenino de actor es actriz [...].

  1. En terminología jurídica significa '[parte] demandante en y ^ - • • ., un juicio'; en ese caso su femenino es siempre la forma regular actora [...].
  2. Con el sentido general de '[persona] que interviene o toma parte en algo', se emplea normalmente el femenino regular actora [...]. actora. -> actor, 2 y 3.
En el caso de los sustantivos comunes en cuanto al género que tienen, además, una forma específica de
femenino, la entrada principal va encabezada por la forma co-
mún a ambos géneros, mientras que la forma adicional de femenino aparece registrada en una entrada
independiente, desde la que se remite a la principal:
dienta. -» cliente. ,-,,...,,.

cliente. 'Persona que utiliza los servicios de un profesional o una empresa^3. Por su terminación, es común en cuanto al género (el/la cliente; —> GÉNERO^2 , la y 3c) [...]. Existe también, y es válido, el femenino dienta, muy usado incluso en el nivel culto [...].

  • En el lema de los verbos aparece la terminación -(se) cuando en alguna de sus acepciones generales el verbo
se emplea siempre o normalmente en forma pronominal, sea ello debido a la existencia de acepciones
pronominales propiamente dichas o al uso frecuente del verbo con complementos directos reflexivos o dativos
concordados. Naturalmente, en los verbos que solo tienen usos pronominales se prescinde de estos paréntesis
en el lema: *■ , •.. -

abastecer(se). 1. 'Proveer(se) de algo necesario'. Verbo irregular: se conjuga como agradecer (—> APÉNDICE 1, n.° 18). [...] abstenerse. 1. 'Privarse de algo' y 'no participar en algo a lo que se tiene derecho'. Verbo irregular: se conjuga como tener (-* APÉNDICE 1, n.° 57). [...]

Lemas dobles
En el caso de las voces con doble acentuación admitida, se registran en el encabezamiento del artículo las
grafías correspondientes a ambas acentuaciones. Suele consignarse en primer lugar, bien la forma empleada
mayoritariamente en el conjunto del ámbito hispánico, bien la forma cuyo uso resulta preferible por distintas
razones: video O vídeo. 'Cierto sistema de grabación y reproducción de imágenes'. Procedente del inglés video, se ha adaptado al

español con dos acentuaciones, ambas válidas: la forma es-drújula vídeo [bídeo], que conserva la acentuación etimológica, es la única usada en España; en América, en cambio, se usa mayoritariamente la forma llana video [bidéo] [...]. áloe O aloe. "Planta utilizada en medicina y cosmética'. La forma esdrújula áloe es la más cercana a la etimología y la preferida en el uso culto. Pero también se usa, y es válida, la forma llana aloe [aloe].

Lemas con superíndice
A diferencia de lo que es habitual en los diccionarios léxicos, en esta obra no se separan en entradas diferentes
los artículos referidos a palabras que tienen idéntica forma, pero distinta etimología y sentido. Así, existe una
única entrada aterrar(se), en la que se comentan los dos verbos que tienen esa forma de infinitivo:

aterrar(se). Este infinitivo corresponde a dos verbos diferentes: a) 'Aterronzar(se)'. En este caso es regular. Por tratarse de un verbo de «afección psíquica», dependiendo de distintos facto- XXV res (—> LEÍSMO, 4a), el complemento de persona puede interpretarse como directo o como indirecto: «Elcambio LA aterra» (Antognazza Vida [Arg. 1993]); «A mi madre LE aterraba verme así" (Asenjo Días [Esp. 1982]). b) 'Derribar o echar por tierra' y 'cubrir(se) de tierra'. Como a otros verbos derivados de tierra (soterrar, desterrar, enterrar, etc.), es irregular y se conjuga como acertar (—> APÉNDICE 1, n.° 16): «El destrozo de la humilde casa que el huracán atierra" (LpzPeláez Vida [Esp. 1916]).

Solo en unos pocos casos existen dos entradas encabezadas por una misma forma, las cuales se distinguen
mediante un superíndice numérico en el lema:
  • cuando la misma palabra encabeza un artículo temático y otro no temático, como ocurre en el caso de coma^1
(artículo no temático relativo al sustantivo coma) y COMA^2 (artículo temático relativo al uso de este signo de
puntuación);
  • cuando uno de los dos artículos encabezados por la misma palabra tiene un lema doble, como ocurre en el
caso de cartel^1 ('lámina de papel que se exhibe con fines publicitarios o informativos') y cartel^2 o cártel
('organización ilícita que trafica con drogas o con armas' y 'convenio entre empresas para evitar la
competencia');
  • cuando una palabra coincide en su forma con una de las letras del abecedario, como ocurre en el caso de a^1
(primera letra del abecedario) y a^2 (preposición).
Locuciones
Como norma general, los artículos sobre locuciones están encabezados por la palabra núcleo. Así, la
información sobre la locución en aras de hay que buscarla bajo la palabra ara; en relación con bajo la palabra
relación, etc. Como sublema, en negrita cursiva, aparece la forma o formas de la locución comentada:

bote, a o de bote pronto. La locución adverbial o adjetiva a bote pronto significa, en algunos deportes como el fútbol o el tenis, 'golpeando la pelota justo después de que haya botado': «Un golazo de Ivars, que enganchó una pelota a bote pronto» (Marca^3 [Esp.] 30.3.02). En México y varios países centroamericanos se dice normalmente de bote pronto: «Con un disparo de bote pronto derrotó al portero» {Prensó? [Hond.] 9.1.97). Del lenguaje deportivo ha pasado a la lengua general con el sentido de 'sobre la marcha o improvisadamente': «Se reafirmó en lo que había declarado a bote pronto sobre la noche del crimen» (Gala Invitados [Esp. 2002]). A veces se modifica esta locución convirtiéndola erróneamente en ®a voz de pronto.

En el caso de que una misma palabra sea el núcleo de varias locuciones, todas ellas aparecen comentadas
dentro del mismo artículo, en subentradas numeradas ordenadas alfabéticamente:

balde. 1. de balde. En el español medieval esta locución significaba 'gratis' y también 'inútilmente o en vano'. Ambos significados han pervivido en el español de América: «Ya no tendremos quien nos desholline y nos friegue las casas de balde» (Cabada Agua [Méx. 1981]); «Te disfrazaste de balde, no va a XXVII haber baile» (Ramírez Baile [Nic. 1995]). En España, la locución de balde se usa solo como equivalente de 'gratis', mientras que para 'inútilmente' se emplea en balde (—> 2). 2. en balde. 'Inútilmente o en vano': «En balde vamos a esperar que el país salga de su indigencia inmerecida» (Abe [Par.] 6.10.00). En algunas zonas de América se emplea también, con este sentido, la locución de balde (-> 1).

Los artículos referidos a las locuciones latinas y extranjeras de uso corriente en español, así como los que
tratan sobre locuciones nominales españolas cuya palabra núcleo no es objeto de comentario por ninguna otra
razón, se encabezan por la propia locución:
ab initio. Loe. lat. que significa 'desde el inicio' [...] a cappella. Locución italiana que indica [...] cabeza
rapada. Calco de la voz inglesa skinhead [...]
Definiciones
Al comienzo de cada artículo se ofrece siempre una breve definición del término que lo encabeza. Se trata, en
la mayoría de los casos, de definiciones muy someras, que no cumplen los requisitos de una verdadera
definición lexicográfica, pues su única intención es situar al lector ante la voz o locución comentada. Por ello,
se registran solo las acepciones más usuales, o bien únicamente aquellas que son objeto de comentario en el
artículo, sin distinguir, en general, matices significativos que serían ineludibles en un diccionario léxico. Solo
se proporcionan definiciones más precisas en los artículos cuyo contenido gira en torno a cuestiones
semánticas o, en el caso de los verbos, cuando los problemas de construcción comentados atañen a un
determinado sentido.
Uso de corchetes en las definiciones
En las definiciones de verbos y adjetivos se utilizan los corchetes con dos fines:
  • Para encerrar, cuando se menciona, el elemento que funciona como complemento directo en los verbos
transitivos. Debe tenerse en cuenta que los corchetes indican cuál es el complemento directo del verbo
definido, no del verbo empleado en la definición:
infundir. 'Dotar a alguien [de una cualidad, un sentimiento o una idea]'. El complemento de persona puede ser indirecto o

ir introducido por la preposición en: «Me impulsaba a ir el deseo de infundir ánimo a Plutarco» (Araya Luna [Chile 1982]); «Procuró infundir EN sus discípulos las nociones de obe-dienciay templanza» (Hernández Naturaleza [Esp. 1989]).

Si la definición incluye en un mismo enunciado la acepción transitiva y la pronominal, no se encierra entre
corchetes el complemento directo del uso transitivo, pues ese mismo elemento funciona como sujeto en el uso
pronominal:

anteponer(se). 'Poner(se) una persona o cosa delante o por delante de otra'. Verbo irregular: se conjuga como poner (—> APÉNDICE 1, n.° 47). El imperativo singular es antepon (tú) y antepone (vos), y no ® antepone. XXVII

Tampoco se usan estos corchetes en las definiciones que corresponden a acepciones en las que el verbo
admite varias construcciones, pues, en esos casos, el elemento que funciona como complemento directo en
una de las construcciones posibles, desempeña, en la otra, una función distinta:

contagiar(se). 1. Se acentúa como anunciar (—> APÉNDICE 1, n.° 4).

  1. Es transitivo cuando significa 'transmitir por contagio una enfermedad o un estado de ánimo', y puede construirse de dos formas: a) Lo contagiado se expresa mediante el complemento di- t , recto y la persona a la que afecta el contagio, mediante el indirecto: «Sostiene que ella lo engañaba [...] y que le contagió una , enfermedad venérea" (Martínez Vuelo [Arg. 2002]).
(novelistas y autores teatrales) utilizan los distintos niveles y registros del habla como uno de los modos de
caracterización de sus personajes; por tanto, reflejan en sus obras el habla de sus personajes, no la suya
propia.
El símbolo * indica «agramaticalidad», esto es, inadecuación al sistema de la lengua: * 'Alguien desconocida

preguntópor ti. (^) t ^_

Remisiones
El diccionario contiene una tupida red de remisiones, cuya finalidad es asegurar el máximo aprovechamiento
de la información que en él se contiene. Las remisiones se expresan con el símbolo -> y pueden enviar de un
artículo a otro o de un párrafo a otro dentro del mismo artículo. En el primer caso se indica siempre el lema
del artículo al que se remite y, si es preciso, el párrafo concreto dentro de dicho artículo; así, la remisión «-»
TILDE^2 , 2.3.4» envía al párrafo 2.3.4 del artículo temático TILDE^2. Si la remisión envía a otro lugar dentro
del mismo artículo, se indican solo los datos identificativos del párrafo; así, la remisión «—> 2a» dentro de un
artículo envía al párrafo 2, apartado a, de ese mismo artículo.
Representación de sonidos
La lingüística diferencia entre fonemas, elementos fónicos abstractos, y sus realizaciones fonéticas concretas.
Dado que esta obra se dirige a lectores no necesariamente especializados, se ha preferido emplear el término
general de sonidos y, en consecuencia, se ha evitado deliberadamente el uso de los sistemas tradicionales de
transcripción empleados por los lingüistas.
En el cuadro siguiente se muestra la correspondencia entre grafías (en cursiva) y realizaciones fonéticas
básicas (en redonda y entre barras, para su mejor identificación) según el sistema adoptado en este
diccionario:
grafía sonido

a /a/

b /b/

c + a, o, u /k/

c + e,i /z/ (/s/ en zonas de seseo)
ch /ch/

d /d/ e (^) Id f /{/ g + a,o,u gu +e,i (^) I%J g + e,i (^) 1) grafía (^) sonido

h La letra^ h^ no representa ningún sonido en

el español estándar actual, salvo en casos de aspiración (véase más abajo) i /i/

i IV
k /y

1 IV n /ll/ (/y/ en zonas de yeísmo) m /m/ n /n/ ñ /ñ/ (^0) /o/ P /p/

q,qu /k/
-r-r tras b,c,d,f,g,k,p,t y r final de sílaba

o de palabra /r/ r-, -ir-, r tras n, 1, s Inl s /s/ (/z/ en zonas de ceceo) t N u /u/ V (^) /b/ w /b/, /u/ X- (^) /s/ x + consonante /ks/ o /gs/ (en pron. general americana y culta enfática de España) /s/ (en pron. general de España) -X- (^) /ks/ o /gs/ (/j/ en algunos topónimos y antropónimos, como México, Texas, Mexía, etc.)

y /y/, /i/
z /z/ (/s/ en zonas de seseo)
Las mismas correspondencias se utilizan al representar la pronunciación concreta de palabras o expresiones,
la cual se transcribe entre corchetes. Dentro de los corchetes de pronunciación se señala siempre con una tilde
la vocal tónica, aunque a la palabra cuya pronunciación se representa no le corresponda llevar acento gráfico
según las reglas de acentuación. Ejemplos: [kása] por casa; [gérra] por guerra; [jineta] por gineta; [sapáto,
zapato] por zapato. Como se ve en el último ejemplo, se indica siempre, y en primer lugar, la pronunciación
seseante, por ser la mayoritaria en el conjunto de los países hispanohablantes.
En algunos casos (extranjerismos, pronunciaciones dialectales, etc.) ha sido necesario representar algunos
sonidos que no pertenecen al sistema fonológico español, para lo cual se han utilizado los signos siguientes:

[h] sonido aspirado, como la h del inglés home [sh] sonido palatal fricativo sordo, como la sh del inglés shampoo

W sonido labiodental fricativo sonoro, como

la w del alemán Wagner [y] sonido palatal africado, como kydel inglés John [3] sonido palatal fricativo sonoro, como kydel francés Jean ABREVIATURAS

Con el fin de no entorpecer la lectura de los artículos se ha evitado, en general, el uso de abreviaturas. No
obstante, en determinados contextos se han abreviado ciertos términos. Las abreviaturas utilizadas han sido
las siguientes:
adj. adjetivo lat. cient. latín científico
adv. adverbio lat. vulg. latín vulgar
al. alemán Ling. Lingüística
Ara. América loe. lat. locución latina
ár. árabe Lóg. Lógica
Arg. Argentina mase. masculino
Bol. Bolivia Mat. Matemáticas

específicos o indeterminados, —» 1.2a, b y c). d) Ante nombres comunes de persona que, aun siendo inespecíficos o no consabidos, son complemento directo de verbos que suponen afectación física o psíquica {acompañar, admirar, afectar, alabar, amar, empujar, engañar, golpear, maltratar, matar, odiar, perjudicar, saludar, etc.): Acompañó A UNA ANCIANA hasta su casa; Admiro A LOS POLÍTICOS que saben defender sus opiniones; Engañar A UN JEFE es imposible. e) Ante nombres comunes de persona precedidos de un indefinido, cuando son complemento directo de verbos de percepción como mirar, observar y oír: Estaba mirando A UNA SEÑORA cuando sentí que me llamaban; Observé A ALGUNOS NIÑOS que jugaban alfútbol; OÍA UNA MUJER cantar ópera. (Con otros verbos de percepción como ver y conocer, puede aparecer o no la preposición; —> 1.2b). f) Ante las formas tónicas de los pronombres personales mí, ti, sí, él, ella, usted, nosotros/as, vosotros/as, ustedes, ellos/'as: éDices que me vio A Míen el teatro?; No creo que A USTEDES los escuchen. g) Ante pronombres demostrativos o posesivos cuyo referente es una persona: Vi A ESE hablando con tu jefe; A ella no le gusta mi novio y yo no soporto AL SUYO. h) Ante los pronombres indefinidos cuyo referente es una persona {alguien, alguno, nadie, ninguno, todos, uno, etc.), salvo cuando funcionan como complemento directo del verbo haber (—> 1.3e): Llévate A ALGUIEN a la fiesta; No conozco A NADIE; Os necesito A TODOS. Con verbos como buscar, encontrar, hallar, necesitar o tener, la preposición puede aparecer o no: Busco (A) ALGUIEN que me ayude; No necesito (A) NADIE que me acompañe. i) Ante los relativos de persona quien, el que, la que y sus plurales, cuando ejercen la función de complemento directo del verbo subordinado: Ese es el hombre A QUIEN o AL QUE golpearon. A diferencia de quien, el relativo que, cuando tiene antecedente de persona y se usa sin artículo, nunca lleva preposición en función de complemento directo: Las personas QUE amamos... (no ®Las personas A QUE amamos...). j) Ante el pronombre interrogativo de persona quién: i A QJJIÉN buscas? i A QUIÉNES visteis en la fiesta?; y ante el pronombre interrogativo cual, referido a persona: ¿A CUÁL de los dos encontraste llorando? k) Ante nombres de cosa, para evitar ambigüedades, cuando el sujeto y el complemento van pospuestos al verbo: Venció la dificultad AL OPTIMISMO. No obstante, es preferible en estos casos anteponer el sujeto, lo que permite prescindir de la preposición ante el complemento directo: La lectura enriquece LA VIDA.

  1. Ante nombres de cosa, cuando son complemento directo de verbos que significan orden lineal o jerárquico, como preceder o seguir, y otros como acompañar, complementar, modificaran el sentido gramatical de 'servir de adjunto o complemento') o sustituirán el sentido de 'ocupar el puesto [de otra cosa]'): El otoño precede AL INVIERNO; La calma sigue A LA TEMPESTAD; El adjetivo modifica AL SUSTANTIVO; El aceite sustituye A LA MANTEQUILLA en esta receta. I m) Ante nombres de cosa que designan colectivos formados por personas, del tipo colegio, empresa, comité, consejo, institución, comunidad, etc., cuando el verbo denota una acción que solo puede ejercerse sobre personas, y no sobre cosas: Multaron A LA EMPRESA por realizar vertidos tóxicos; Convocaron A LA COMUNIDAD de vecinos para que tomara la decisión definitiva 1.2. DOBLE USO: a) Ante nombres comunes de persona precedidos de un determinante indefinido, cuando son complemento directo de verbos que significan búsqueda, preferencia o necesidad, como buscar, necesitar, preferir, querer ('desear, apetecer'), etc : Busco UN CAMARERO o Busco A UN CAMARERO. En estos casos, la ausencia de la preposición implica que el complemento es inconcreto o inespecífico (es decir, alude a un individuo cualquiera dentro de la clase de personas designada por el nombre), mientras que el uso de la preposición implica que el complemento se refiere a una persona determinada de entre las de su clase, individualizada en la mente del hablante. Busco UN CAMARERO significa 'busco a cualquier persona que pueda trabajar como camarero' (y en este caso la oración de relativo, si la hubiere, llevaría el verbo en subjuntivo. Busco UN CAMARERO que SEPA hablar inglés); por el contrario, Busco A UN CAMARERO significa 'busco a un camarero concreto, que ya conozco' (y en este caso la oración de relativo, si la hubiere, llevaría el verbo en indicativo. Busco A UN CAMARERO que SABE hablar inglés) b) Con verbos como contratar, llevar, traer, etc , así como con los verbos de percepción ver y conocer, el complemento directo de persona desempeñado por un nombre común puede aparecer con preposición o sin ella Como en el caso anterior (—> a), la presencia de la preposición implica un mayor grado de especificidad o concreción del referente del complemento en la mente del hablante: Han contratado (A) UN NUEVO COLABORADOR; Llevaré (A) UNOS AMIGOS a la fiesta; Trajo (A) UNA MUJER que no conocíamos, Pondré (A) VARIOS JUGADORES en el centro del campo, Vi (A) AL GUNOS NIÑOS escalando la tapia, Conocí (A) UNA PERSONA encantadora. Con nombres propios es obligatoria la preposición. Han contratado A MARÍA, Trajo A JUAN, etc. c) Con verbos que denotan «selección», como elegir, encontrar, escoger, etc., el complemento directo de persona, cuando es inespecífico, aun acompañado de artículo, puede aparecer con preposición o sin ella' Aún no he elegido {encontrado, escogido) AL HOMBRE con quien casarme o Aún no he elegido (encontrado, escogido) EL HOMBRE con quien casarme Si el referente es concreto, es obligatoria la preposición Eligió A SU HERMANO, Encontré A JAVIER d) Cuando el complemento directo de persona precedido de preposición coincide en la oración con otro complemento que también la lleva (por ejemplo, un complemento indirecto), puede omi tirse la que antecede al complemento directo, para evitar confusiones: Presentó (A) SU NOVIO a suspa dres. Pero si el complemento directo es un nom bre propio, es forzoso el uso de la preposición Pre sentó A JUAN a sus padres.

e) Los nombres comunes de animales se usan con preposición o sin ella en función de la mayor o menor proximidad afectiva existente entre el ha blante y el animal. Suelta AL CABALLO para que co rra (mayor proximidad afectiva), frente a Suelta EL CABALLO para que corra (menor proximidad afectiva). Por esta razón es muy frecuente el uso de la preposición con los nombres que designan animales domésticos, mientras que los nombres que designan animales no domésticos normalmente no admiten la preposición. f) Ante nombres de cosa, el uso de la preposición depende del grado de personificación del referente: Esperó (A) LA MUERTE con serenidad. g) A veces, la presencia o ausencia de la preposición cambia el significado del objeto: En este pan no se respeta nada A LA JUSTICIA ('institución'), frente a En este país no se respeta nada LA JUSTICIA ('virtud') A menudo cambia también el significado del verbo. Admiro A LA IGLESIA [= siento admiración por la institución], frente a Admiro LA IGLESIA [= con templo con deleite el edificio de una iglesia] h) Es opcional el empleo de la preposición ante nombres de cosa cuando funcionan como complemento directo de algunos verbos que significan daño o provecho y que se construyen normal mente con un complemento directo de persona El tabaco perjudica (A) LA SALUD, La humedad afecto (A) LOS CIMIENTOS del edificio 1.3. No SE USA: a) Ante nombres comunes que designan objetos inanimados: Puso EL LIBRO en la mesa, Regaló UN Al TOMÓVIL a su padre. b) Ante nombres comunes de persona en plu ral que carecen de determinante. He encontrado CA MAREROS para mi nuevo bar, Llevaré AMIGOS a la fus ta. Sin embargo, cuando el complemento esta formado por dos sustantivos coordinados, aun ca reciendo de determinante, llevan la preposición por ser consabidos' Elpúbhco silbó A ARBITROS YJU GADORES; El gobierno emplaza A SINDICATOS YEM PRESARLOS a una nueva reunión; Reunieron A CHICOS Y CHICAS en la misma aula c) Ante nombres propios de países o ciudades (el uso con preposición, habitual en épocas pasadas, prácticamente ha desaparecido de la lengua actual) No conozco FRANCIA, Este verano he visitado NAPO-LES. Pero si estos nombres denotan no una reali- \l dad meramente geográfica, sino el conjunto de sus ciudadanos, se admite la preposición: Es capaz de engañar A MEDIA ITALIA. El resto de los nombres propios geográficos nunca llevan preposición: Cruzó EL TAJO a nado; Escaló EL HIMALAYA. d) Ante nombres propios usados como comunes: Me compré EL PICASSO en una subasta. e) Con el verbo impersonal haber, el complemento directo, aun denotando persona, se construye sin preposición: Hay ALGUIEN en la puerta; Solo había DOS ESTUDIANTES en el aula. f) Con el verbo tener, el complemento directo de persona, si es indeterminado, se construye sin preposición: Tienen DOS HIJOS; Tiene UNA TÍA actriz; pero si va acompañado de un adjetivo en función de complemento predicativo que denota estados transitorios, se construye con preposición: Tiene A UN HIJO enfermo (la enfermedad se considera pasajera), a diferencia de Tiene UN HIJO invidente (la ceguera es permanente).

2. a por. El uso de esta secuencia preposicional pospuesta a verbos de movimiento como ir, venir, salir, etc., con el sentido de 'en busca de', se percibe como anómalo en el español de América, donde se usa únicamente por: «Voy por hielo y cervezas a la tienda» (Victoria Casta [Méx. 1995]). En España alternan ambos usos, aunque en la norma culta goza de preferencia el empleo de por: «¿Qué haces ahí? ¡Vete por el medicamento, por Dios I» (Aparicio Retratos [Esp. 1989]); «—iTevasf [...} —Sí, bajo a por tabaco» (MtnGaite Fragmentos [Esp. 1976]). En realidad, no hay razones para censurar el uso de a por, pues en la lengua existen otras agrupaciones preposicionales, como para con, de entre, por entre, tras de, de por, etc., perfectamente normales. La secuencia a por se explica por el cruce de las estructuras ir A un lugar (complemento de dirección) e ir POR algo o alguien ('en busca de'), ya que en esta última está también presente la idea de 'movimiento hacia'. 3. sustantivo + a + infinitivo: temas a tratar, problemas a resolver, etc. Estas estructuras sintácticas son calcos del francés y su empleo en español comenzó a propagarse en el segundo tercio del siglo XIX. En el ámbito de la economía están ya consolidadas expresiones como cantidad a ingresar, cantidad a deducir, que permiten, incluso, la omisión del sustantivo: A ingresar: 25 euros. Son frecuentes en el terreno administrativo y periodístico expresiones idénticas a las anteriores, como temas a tratar, problemas a resolver, ejemplo a seguir, etc. Estas construcciones resultan más breves que las tradicionales españolas: problemas que hay que resolver, ejemplo que se debe seguir, etc. Su uso es especialmente frecuente cuando funcionan como sujeto o como atributo en oraciones copulativas: Los temas a tratar son dos; Esas son las cuestiones a dilucidar. En español solo son aceptables en algunos casos, por lo que se recomienda tener en cuenta las siguientes orientaciones generales: a) Si la preposición a admite su sustitución por las preposiciones por o para, o el relativo que, sin que sea necesario cambiar la estructura de la construcción y sin que cambie el significado, debe desecharse la construcción galicada: ^Tenemos dos asuntos a tratar (mejor Tenemos dos asuntos que tratar); %No hay más asuntos a discutir (mejor No hay más asuntos que/por/para discutir). Con respecto al uso de por en lugar de a, es necesario señalar que la construcción con por posee un matiz significativo adicional; así, no es exactamente lo mismo cantidad por pagar que cantidad a pagar: cantidad por pagar es 'cantidad que queda todavía por pagar', e implica que se han satisfecho otros pagos anteriormente, mientras que cantidad a pagar es, simplemente, 'cantidad que hay que pagar'. b) El verbo en infinitivo debe ser transitivo, pues en tales construcciones el infinitivo tiene valor pasivo; por tanto, no son admisibles oraciones como ®El lugar a pelear será las Vegas (pues no se dice 8 pelear un lugar, sino en un lugar); ®La cuestión a hablar en la reunión es de escasa importancia (pues no se dice ^hablar una cuestión, sino de o sobre una

[Esp.] 10.5.96). abasí. 'De cierta dinastía musulmana'. El plural preferido en la lengua culta es abasíes (— > PLURAL, le). Existe la variante abasida (no ® abasida), también válida, aunque menos frecuente, cuyo plural es abasidas (no ^abasidas). Deben evitarse las grafías ®abbasíy %abbasida, aunque conserven la -bb- del nombre del fundador, Abul-l-Abbas. abasida. -> abasí. abastecer(se). 1. 'Proveer(se) de algo necesario'. Verbo irregular: se conjuga como agradecer (-» APÉNDICE 1, n.° 18).

  1. Además del complemento directo, suele llevar un complemento introducido por de o, menos frecuentemente, con: «Abastecen DE verduras a los arrendatarios» (Serrano Vida [Chile 1995]); «Han continuado abasteciendo CON armamento a los mercenarios» (Ortega Paz [Nic. 1988]). abasto. 1. 'Provisión de víveres': «Se racionó a todos los estados el abasto de la harina de maíz» (DYucatán ÍMéx.] 4.9.96); y, en plural, 'comestibles': «Se ubicaba en el mercado de abastos de San Sebastián» (Olivas Dulces [Perú 1996]). En algunos países americanos, significa 'tienda de comestibles': «Andaba de compras en el abasto» (Allende Eva [Chile 1987]). Con este sentido, a veces se usa la forma abastos como singular: «Hacepoco que ella bajó, quería algo más del abastos» (Balza Mujer [Ven. 1986]).
  2. Forma parte de la locución dar abasto (o, en gran parte de América, también darse abastó), que significa 'bastar, llegar a rendir lo suficiente' y se utiliza, por lo general, en oraciones negativas: «Los servicios nunca daban abasto las vísperas de visita» (Valladares Esperanza [Cuba 1985]); «Las ambulancias no se daban abasto para recoger a tantos lesionados» (Velasco Regina [Méx. 1987]). Puede llevar un complemento con la preposición a seguida de un sustantivo o un infinitivo, para seguida de un infinitivo o con seguida de un sustantivo: «La centralita sigue sin poder dar abasto A las innumerables llamadas» (Mundo [Esp.] 7.2.96); «Lospsiquiatras no daban abasto PARA atender a las víctimas» (Galeano Fútbol [Ur. 1995]); «No dan abasto CON el trabajo amonto- nado» (Viñas Lisandro [Arg. 1985]). Es incorrecta la grafía separada ®a basto. ®abbasí, ®abbasida. -> abasí. ®abceso. -> absceso. abdicar. 'Ceder un monarca la soberanía sobre su reino' y 'renunciar a algo inmaterial que se tiene como propio'. Seguido a menudo de un complemento introducido por en (favor de), que expresa el nuevo beneficiario, puede construirse bien como transitivo, con el complemento directo frecuentemente implícito o sobrentendido: «Donjuán abdicó la Corona EN SU hijo» (Anson Donjuán [Esp. 1994]); «Carlos V abdicó EN FAVOR DE su hijo» (Fuentes Espejo [Méx. 1992]); bien como intransitivo, con un complemento con de: «Los diputados abdican DE su tarea de control» (Mundo [Esp.] 3.3.96). Es incorrecto introducir este complemento con a: ®«El riesgo es que puede uno traidonarsey abdicar A su propia vocación» (Proceso [Méx.] 3.11.96). abducción. -» abducir, 2. abducir. 1. Dicho de un extraterrestre, 'secuestrar [a alguien]': «Ha sido abducido por una nave extra-terrestre» (Mundo [Esp.] 9.3.97); y 'alejar [un miembro u otro órgano] del plano imaginario que divide el cuerpo en dos partes simétricas': «No es capaz de rotar y abducir la cadera con facilidad» (Ba-rrera/Kerdel Adolescente [Ven. 1976]). Es irregular y se conjuga como conducir (-> APÉNDICE 1, n.° 24). No debe confundirse con aducir ('alegar'; —> aducir).
  3. El sustantivo correspondiente es abducción ('movimiento de alejamiento de un miembro u otro órgano del plano que divide el cuerpo en dos partes simétricas' y 'secuestro llevado a cabo por extraterrestres'): «La artrosis de cadera en la mujer disminuye la amplitud de la abducción de los muslos» (Ci-beira Bioética [Arg. 1997]); «Se trata de un caso de abducción extraterrestre» (LpzNavarro Clásicos [Chi- le 1996]). Es incorrecta la grafía ®abdución. No debe confundirse con aducción ('movimiento de acercamiento al plano de simetría del cuerpo'; — > aducir, 2).
  4. El adjetivo correspondiente, usado frecuentemente como sustantivo, es abductor ('que abdu-ce' y '[músculo] que realiza los movimientos de abducción'): «El rumano sufre rotura del abductor de la pierna derecha» (Vanguardia [Esp.] 31.8.94). No debe confundirse con aductor ('que aduce'; —> adu-cir, 3). abductor -ra. -> abducir, 3. ABECEDARIO. 1. Para designar la serie ordenada de las letras con que se representan los sonidos de una lengua, pueden usarse indistintamente los términos abecedario y alfabeto. Como las demás lenguas románicas, el español se sirvió básicamente de la abertura serie alfabética latina, que fue adaptada y completada a lo largo de los siglos. El abecedario español está hoy formado por las veintinueve letras siguientes: a, b, c, ch, d, e,f,g, h, i,j, k,l,U,m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x,y, z (—> a, b, c, etc.).
  5. Esta variante española del alfabeto latino universal ha sido utilizada por la Academia desde 1803 (cuarta edición del Diccionario académico) en la confección de todas sus listas alfabéticas. Desde esa fecha, los dígrafos ch y II (signos gráficos compuestos de dos letras) pasaron a considerarse con-vencionalmente letras del abecedario, por representar cada uno de ellos un solo sonido. No obstante, en el X Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española, celebrado en 1994, se acordó adoptar el orden alfabético latino universal, en el que la chy la II no se consideran letras independientes. En consecuencia, las palabras que comienzan por estas dos letras, o que las contienen, pasan a alfabetizarse en los lugares que les corresponden dentro de la c y de la I, respectivamente. Esta reforma afecta únicamente al proceso de ordenación alfabética de las palabras, no a la composición del abecedario, del que los dígrafos ch y //siguen formando parte.
  6. Mientras que los dígrafos ch y U son las únicas grafías que representan, respectivamente, los sonidos /ch/ y /ll/, el sonido que representa el dí-grafo rr es el mismo que el representado por la r en posición inicial de palabra o precedida de las consonantes n,los (—> r, 2 y 3). Este solapamien-to explica que la rr no se haya considerado nunca una de las letras del alfabeto. abertura. 1. Aunque comparte etimología con apertura, ambos términos no son intercambiables en todos los contextos y han especializado sus usos: a) Abertura se emplea casi siempre con el sentido de 'hendidura o espacio que rompe la continuidad de una superficie, permitiendo una salida al exterior o comunicando dos espacios': «Bastaba con vaciar los cocos haciéndoles una abertura de no más de una pulgada» (Sepúlveda Viejo [Chile 1989]); «Apenas había una diminuta abertura para ventilación» (Belli Mujer [Nic. 1992]). También es el término empleado en fonología para designar la amplitud que los órganos articulatorios dejan al paso del aire cuando se emite un sonido: «La tendencia a no cumplir bien la extraordinaria abertura de mandíbulas que exige nuestra, rr» (Alonso Estudios [Esp. 1953]). Es menos frecuente su empleo para desig-

nar la acción o el efecto de abrir(se): «Laprudencia como lúcida abertura a lo nuevo» (Laín Ética [Esp. 1958]); «Un movimiento básico del esquí fundado en la mayor o menor abertura de las tablas» (Faus Montaña [Esp. 1963]). b) Apertura se usa normalmente para designar la acción de abrir(se) algo que está cerrado: «Espera- ron a que funcionara el sistema de apertura 1 de la cajafuerte» (País [Esp.] 2.6.85); o la a dar principio o comienzo a un acto púb temporada de estudios o espectáculos, u da, un expediente administrativo, etc.: asistía a los actos de apertura de curso» (Laín [Esp. 1976]); «La apertura de un expedien evitable» (Rojo Matar [Esp. 2002]). Tam nifica 'actitud transigente o favorable an novaciones': «Creía llegado el momento de L política» {Hoy [Chile] 18-24.8.86). c) Para designar el diámetro útil de la ler instrumento óptico, que en las máquinas ficas puede regularse con el diafragma, se i bos términos, con predominio de abertu telescopios de considerable potencia, gran a tamaño muy reducido» (Oliver Astrónor, 1992]); «Aun un telescopio de gran apertura, verá la imagen de Neptuno en forma de disco nú. Astronomía [Arg. 1978]).

  1. No hay que confundir abertura y apa obertura ('pieza con que se abre una obra i — > obertura). Abidjan. —> Abiyán. abierto. En algunos deportes como el teni o el ajedrez, '[torneo] en el que pueden p todas las categorías': «MartinaHingisganó to de Tokio» (Tiempo [Col.] 3.2.97). Debe por innecesario, el anglicismo open. abigarrado -da. 'Compuesto de diverso; llamativos o mal combinados, o de cosa; géneas y reunidas sin concierto': «Su túnicc trastaba con el abigarrado atuendo de su amigi Sueño [Esp. 1986]); «Miró sin ver los abigan deretes del zoco» (Schwartz Conspiración [Esp No debe confundirse con abarrotado ('11 completo'): ®«Su mente abigarrada de nítii nes literarias» (Liendo Platos [Ven. 1985]). ab initio. Loe. lat. que significa 'desde el «Los escasos ejemplos de "niños salvajes" que estudiados [...] son bien elocuentes respecto de mente humana da de sí cuando se desvincula de su medio propio» (Pinillos Psicología [Esp. No significa ni 'al principio' ni 'a prio incorrectas las expresiones ®de o 8 )desde c ab intestato. Loe. lat. que significa 'si mentó': «El viejo murió ab intestato» (MDi que [Col. 1981]). La grafía simple abintei rresponde al sustantivo masculino que s 'procedimiento judicial sobre herencia d muere sin testar': «Elsupuesto hijo [...] se¡ a comparecer, enlutado y lloroso, en el juicio téstalo» (Cisnes Crítica [Esp. 1919-23]). Abiyán. Forma adaptada a la ortografíe nunciación españolas del nombre de la ant pital de Costa de Marfil: «Fuentes diplomáticas en Abiyán apuntaron que los insurrectos podrían ser partidarios del principal líder de la oposición» (DNavarra [Esp.] 9.1.01). No debe usarse en español la grafía francesa Abidjan, empleada también en inglés. El gentilicio recomendado es abiyanés. abiyanés -sa. -> Abiyán. Abjasia. Forma adaptada a la ortografía española del nombre de esta república autónoma de Georgia. No debe usarse en español la grafía inglesa Abkbazia. El gentilicio recomendado es ab-jasio, no ®abjaso: «Los representantes de Georgia y Abjasia [...] acordaban crear una zona desmilitarizada para permitir el retomo de 200 000 refugiados ab-jasios» (Vanguardia [Esp.] 14.1.94). Tampoco debe usarse en español la grafía ®Abjazia —ni el gentilicio correspondiente %abjaz(i)o —, ya que no refleja adecuadamente la pronunciación que corresponde a este topónimo. abjasio -sia. - »Abjasia. abjurar. 'Abandonar públicamente una creencia'. Puede ser transitivo: «Está dispuesto a abjurar. Abjurar sus errores, abjurar sus herejías» (Leñero Martirio [Méx. 1981]); o, más frecuentemente, intransitivo, con un complemento con de: «La nueva izquierda no abjura DEL socialismo ni del marxismo» (Hora [Guat.] 2.7.97). Abkhazia. -> Abjasia. ablación. En medicina, 'extirpación de un órgano': «Hay pueblos donde aún se practica la ablación del dttoris» (Ameztoy Escuela [Esp. 2001]); y, en geología, 'pérdida o desgaste de materiales por algún agente': «Los depósitos laminados se encuentran sometidos a la ablacióny erosión eólicas» (Sérsic Marte [Arg. 1976]). No debe confundirse con ablución ('lavatorio'; —> ablución) ni con oblación ('ofrenda'; —> oblación). ablución. 'Acción de lavar(se), especialmente con fines purificatorios': «Innumerables hindúes acuden a Gaita para hacer sus abluciones en las fuentes sagradas» (Calle Viaje [Esp. 2001]). No debe confundirse con ablación ('extirpación'; —> ablación) ni con oblación ('ofrenda'; —» oblación). aboardillado -da. -> buhardilla. abocar(se). 1. Como transitivo, 'conducir [a alguien] a un determinado lugar o situación': «Recordar aquella frase la abocó a un estado de nostalgia» (GaSánchez Historia [Esp. 1991]). En Colombia se usa también, como transitivo, con el sentido de 'acometer [algo]': «Se necesita un gerente del Acueducto que [...] aboque de inmediato un plan de emergencia» (Tiempo [Col.] 19.5.97).
  2. Como intransitivo, 'desembocar o ir a parar'; con este sentido el complemento va normalmen-
abominar

te precedido de a, aunque, por contagio del verbo sinónimo desembocar, en España se usa a veces, en su lugar, la preposición en; «Callejeó solo, sin rumbo, hasta abocar A la Avenida de la Constitución» (Delibes Madera [Esp. 1987]); «Las hambrunas del invierno y la fuerza de los grupos calvinistas abocan EN lafuria iconoclasta que en 1566 arrasa las iglesias [...] de Gante» (GaCortázar/GlzVesga España [Esp. 1994]). En lenguaje marinero, 'comenzar a entrar en un canal, estrecho o puerto'; en este caso, el complemento va precedido normalmente de la preposición en: «Unpailebote maonés, con rumbo a Rusia, abocó EN el puerto» (Faner Flor [Esp. 1986]).

  1. Como pronominal (abocarse), se usa mucho, especialmente en América, con el sentido de 'dedicarse de lleno a una actividad': «Violeta se abocó A la búsqueda de una casa» (Serrano Vida [Chile 1995]). También significa 'encaminarse o dirigirse de modo inexorable a una situación, generalmente negativa': «Cualquier campaña de gran envergadura [...] que no quisiese abocarse A la catástrofe tenía que saber medir muy bien sus tiempos» (SchzFerlosio Años [Esp. 1993]). Es muy frecuente su uso en participio, con los verbos estar, quedar o verse, con el sentido de 'destinado u obligado a algo': «Estábamos abocados ALfracaso» (Portal Fago [Esp. 1983]); «Pronto se vio abocado A aislarse y A someterse al suplicio para calmar la ardientefiebre de su ser» (Serrano Dios [Col. 2000]). También significa 'inclinarse o echarse sobre algo', uso probablemente debido al influjo del catalán: «Abocados A la borda seguían los cuatro los reflejos que ahora, aún con mar gruesa, se iban definiendo» (Regás Azul [Esp. 1994]). Con la preposición con significa 'reunirse con alguien para tratar un asunto': «Tratando de ahondar al respecto, La Prensa se abocó CON psicologas para conocer sus