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Panhispánico de dudas, Apuntes de Idioma Español

Asignatura: Lengua Española (Teoría y Prácticas de la Lengua Escrita), Profesor: Mª Ángeles García Aranda, Carrera: Lenguas Modernas y sus Literaturas, Universidad: UCM

Tipo: Apuntes

2012/2013

Subido el 22/04/2013

alex_polanski
alex_polanski 🇪🇸

4.5

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ACENTO. HAY QUE DISTINGUIR ENTRE EL ACENTO PROSÓDICO, QUE ES EL MAYOR
RELIEVE CON QUE SE PRONUNCIA UNA DETERMINADA SÍLABA DENTRO DE UNA
PALABRA, Y EL ACENTO GRÁFICO U ORTOGRÁFICOTAMBIÉN LLAMADO TILDE—,
QUE ES EL SIGNO CON EL CUAL, EN DETERMINADOS CASOS, SE REPRESENTA EN LA
ESCRITURA EL ACENTO PROSÓDICO.
1. Acento prosódico. A lo largo de la cadena hablada no todas las sílabas se
pronuncian con igual relieve. El realce con que se pronuncia una sílaba con respecto
a las demás que la acompañan se denomina acento prosódico, también llamado de
intensidad, tónico o fonético. Así, en la palabra gato, el acento prosódico recae sobre
la primera sílaba: [gáto]; y en la oración Dame mi libro el acento prosódico recae en
la primera sílaba del verbo y del sustantivo: [dáme | milíbro] (el posesivo mi, que
carece de acento propio, se une al sustantivo libro, con el que forma un grupo
acentual). La sílaba sobre la que recae el acento prosódico se denomina sílaba tónica
o acentuada, y la que carece de él, átona o inacentuada.
1.1. Palabras tónicas y átonas. Todas las palabras pronunciadas de manera aislada
tienen acento prosódico. Sin embargo, dentro de la cadena hablada, no todas las
palabras se pronuncian con acento. Así, dependiendo de si en el discurso se
pronuncian normalmente con acento o sin él, se distinguen dos clases de palabras:
acentuadas o tónicas e inacentuadas o átonas.
a) Palabras tónicas. En español son tónicas las siguientes clases de palabras: los
sustantivos; los adjetivos; los verbos; la gran mayoría de los adverbios; los
pronombres personales yo, tú, él, ella, ello, nosotros/as, vosotros/as, nos (en el plural
mayestático), vos, ellos/as, usted/es, mí, ti, sí, conmigo, contigo y consigo; los
demostrativos; los posesivos, cuando no aparecen antepuestos al sustantivo (mío,
tuyo, suyo, nuestro, vuestro, y sus femeninos y plurales); los interrogativos y
exclamativos; el relativo cual/es; los indefinidos; los numerales; algunas
conjunciones (normalmente las derivadas de adverbios, como la concesiva así o la
temporalapenas), y la preposición según. Los adverbios terminados en -mente son
las únicas palabras que se pronuncian, de manera natural y no enfática, con dos
sílabas tónicas: la que corresponde al adjetivo del que derivan y la del elemento
compositivo -mente, cuya primera sílaba es tónica: HÁbilMENte,
aLEgreMENte (sobre la acentuación gráfica de estas palabras, → TILDE 2 , 4.2).
b) Palabras inacentuadas o átonas. Algunas palabras carecen de sílaba tónica, por lo
que se unen, a efectos de pronunciación, a la palabra tónica que las sigue o a la que
las precede, formando con ella un grupo acentual. Estas voces que carecen de
independencia fónica se denominan «palabras clíticas» o «clíticos»; si se agrupan
con la palabra tónica siguiente, se llaman «proclíticos»: en mi casa [enmikása] (la
preposición y el posesivo, que son átonos, son aquí palabras proclíticas); y si lo
hacen con la palabra tónica precedente, se llaman «enclíticos»: dímelo [dímelo] (los
pronombres personales átonos me y lo son, en este caso, palabras enclíticas; los
pronombres enclíticos se escriben siempre unidos al verbo). En español son átonas
las siguientes clases de palabras: los artículos el, la, lo, los, las; las conjunciones; los
adverbios tan y medio; los pronombres personalesme, te, se, lo, la, le, los, las, les,
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ACENTO. HAY QUE DISTINGUIR ENTRE EL ACENTO PROSÓDICO, QUE ES EL MAYOR

RELIEVE CON QUE SE PRONUNCIA UNA DETERMINADA SÍLABA DENTRO DE UNA PALABRA, Y EL ACENTO GRÁFICO U ORTOGRÁFICO —TAMBIÉN LLAMADO TILDE —, QUE ES EL SIGNO CON EL CUAL, EN DETERMINADOS CASOS, SE REPRESENTA EN LA ESCRITURA EL ACENTO PROSÓDICO.

1. Acento prosódico. A lo largo de la cadena hablada no todas las sílabas se pronuncian con igual relieve. El realce con que se pronuncia una sílaba con respecto a las demás que la acompañan se denomina acento prosódico, también llamado de intensidad, tónico o fonético. Así, en la palabra gato, el acento prosódico recae sobre la primera sílaba: [gáto]; y en la oración Dame mi libro el acento prosódico recae en la primera sílaba del verbo y del sustantivo: [dáme | milíbro] (el posesivo mi, que carece de acento propio, se une al sustantivo libro, con el que forma un grupo acentual). La sílaba sobre la que recae el acento prosódico se denomina sílaba tónica o acentuada, y la que carece de él, átona o inacentuada. 1.1. Palabras tónicas y átonas. Todas las palabras pronunciadas de manera aislada tienen acento prosódico. Sin embargo, dentro de la cadena hablada, no todas las palabras se pronuncian con acento. Así, dependiendo de si en el discurso se pronuncian normalmente con acento o sin él, se distinguen dos clases de palabras: acentuadas o tónicas e inacentuadas o átonas. a) Palabras tónicas. En español son tónicas las siguientes clases de palabras: los sustantivos; los adjetivos; los verbos; la gran mayoría de los adverbios; los pronombres personales yo, tú, él, ella, ello, nosotros/as, vosotros/as, nos (en el plural mayestático), vos, ellos/as, usted/es, mí, ti, sí, conmigo, contigo y consigo; los demostrativos; los posesivos, cuando no aparecen antepuestos al sustantivo ( mío, tuyo, suyo, nuestro, vuestro, y sus femeninos y plurales); los interrogativos y exclamativos; el relativo cual / es; los indefinidos; los numerales; algunas conjunciones (normalmente las derivadas de adverbios, como la concesiva así o la temporal apenas ), y la preposición según. Los adverbios terminados en - mente son las únicas palabras que se pronuncian, de manera natural y no enfática, con dos sílabas tónicas: la que corresponde al adjetivo del que derivan y la del elemento compositivo - mente, cuya primera sílaba es tónica: HÁbilMENte, aLEgreMENte (sobre la acentuación gráfica de estas palabras, → TILDE 2 , 4.2). b) Palabras inacentuadas o átonas. Algunas palabras carecen de sílaba tónica, por lo que se unen, a efectos de pronunciación, a la palabra tónica que las sigue o a la que las precede, formando con ella un grupo acentual. Estas voces que carecen de independencia fónica se denominan «palabras clíticas» o «clíticos»; si se agrupan con la palabra tónica siguiente, se llaman «proclíticos»: en mi casa [enmikása] (la preposición y el posesivo, que son átonos, son aquí palabras proclíticas); y si lo hacen con la palabra tónica precedente, se llaman «enclíticos»: dímelo [dímelo] (los pronombres personales átonos me y lo son, en este caso, palabras enclíticas; los pronombres enclíticos se escriben siempre unidos al verbo). En español son átonas las siguientes clases de palabras: los artículos el, la, lo, los, las; las conjunciones; los adverbios tan y medio; los pronombres personales me, te, se, lo, la, le, los, las, les,

nos, os; las preposiciones, excepto según; los posesivos antepuestos al nombre, sean formas apocopadas o no ( mi, tu, su, nuestro, vuestro, y sus femeninos y plurales); los relativos, salvo cual/es, y algunas fórmulas de tratamiento, como don, fray, san, sor. También suele ser átono el primer elemento de los nombres de pila compuestos: José Luis [joseluís], María Luisa [marialuísa]) y el de otras expresiones compuestas: tres mil [tresmíl], veintidós mil [beintidosmíl], boca abajo [bokabájo], cuesta arriba [kuestarríba], etc. Sobre la acentuación gráfica de las expresiones compuestas escritas en varias palabras,→ TILDE^2 , 4.5. 1.2. Palabras agudas, llanas o graves, esdrújulas y sobresdrújulas. Según el lugar que ocupa en ellas la sílaba tónica, las palabras se clasifican en agudas, llanas o graves, esdrújulas y sobresdrújulas. a) Las palabras agudas son aquellas cuya última sílaba es tónica: reLOJ, aVIÓN, iGLÚ. b) Las palabras llanas o graves son aquellas cuya penúltima sílaba es tónica: LÁpiz, BLANco, carTEra. c) Las palabras esdrújulas son aquellas cuya antepenúltima sílaba es tónica: PÁjaro, esDRÚjulo, SÁbado. d) Las palabras sobresdrújulas son aquellas en las que es tónica alguna de las sílabas anteriores a la antepenúltima: CÓmetelo, haBIÉNdosenos, LLÉvesemela. En español solo son sobresdrújulas las palabras compuestas de una forma verbal y dos o tres pronombres enclíticos.

2. Acento gráfico u ortográfico. → TILDE^2. TILDE^2. Signo ortográfico auxiliar con el que, según determinadas reglas, se representa en la escritura el acento prosódico

estas palabras, por ser agudas acabadas en -n, -s o vocal, si quien escribe articula nítidamente como hiatos las secuencias vocálicas que contienen y, en consecuencia, las considera bisílabas: fié, huí, riáis, guión, truhán, etc. La pronunciación monosilábica es predominante en amplias zonas de Hispanoamérica, especialmente en México y en el área centroamericana, mientras que en otros países americanos como la Argentina, el Ecuador, Colombia y Venezuela, al igual que en España, es mayoritaria la pronunciación bisilábica.

2. REGLAS DE ACENTUACIÓN DE PALABRAS CON DIPTONGOS, HIATOS Y TRIPTONGOS En la descripción de diptongos, hiatos y triptongos se utilizará la clasificación de las vocales en abiertas ( a, e, o ) y cerradas ( i, u ). 2.1. Diptongos 2.1.1. Diptongos ortográficos. A efectos de acentuación gráfica, se consideran diptongos las secuencias vocálicas siguientes: a) Vocal abierta + vocal cerrada o, en orden inverso, vocal cerrada + vocal abierta, siempre que la cerrada no sea tónica: am ái s, p ei ne, alcal oi de, apl au so, Eu genio, estad ou nidense; s ua ve, h ue vo, contin uo , conf ia do, v ie nto, cancn. b) Dos vocales cerradas distintas: h ui da, c iu dad, jestico, veintn, d iu rno, v iu do. 2.1.2. Acentuación de palabras con diptongo. Las palabras con diptongo se acentúan siguiendo las reglas generales de acentuación (→ 1 ). Así, v io no lleva tilde por ser monosílaba; bons ái la lleva por ser aguda terminada en vocal, y hsped, por ser llana terminada en consonante distinta de -n o -s; superfl uo, c ue ntan y v ie rnes se escriben sin tilde por ser llanas terminadas en vocal, -n y -s, respectivamente; y cquero y ling üí stico se tildan por ser esdrújulas. 2.1.3. Colocación de la tilde en los diptongos a) En los diptongos formados por una vocal abierta tónica y una cerrada átona, o viceversa, la tilde se coloca sobre la vocal abierta: ads, desps, marram áu, soñ éi s, inic ió, n áu tico, murclago, C áu caso. b) En los diptongos formados por dos vocales cerradas, la tilde se coloca sobre la segunda vocal: acfero, casstica, demrgico, interv iú. 2.2. Hiatos 2.2.1. Hiatos ortográficos. A efectos de acentuación gráfica, se consideran hiatos las combinaciones vocálicas siguientes: a) Dos vocales iguales: afrik áa ns, alb a h a ca, pos ee r, d e h e sa, ch ii ta, micr oo ndas, d uu nviro. b) Dos vocales abiertas: anch oa, a h o go, t ea tro,r eo, eó lico, hér oe. c) Vocal cerrada tónica + vocal abierta átona o, en orden inverso, vocal abierta átona + vocal cerrada tónica: alegr ía, acent úa, insin úe, enfr íe, r ío, b ú h o; rz, bl, transnte, rr,r. 2.2.2. Acentuación de las palabras con hiato

a) Las palabras con hiato formado por dos vocales iguales, o por dos vocales abiertas distintas, siguen las reglas generales de acentuación (→ 1 ). Así, cr eó y dn llevan tilde por ser agudas terminadas en vocal y en -n, respectivamente, mientras que pos ee r y p eo r, también agudas, no la llevan por terminar en consonante distinta de -n o -s; b óe r y S áe z llevan tilde por ser llanas terminadas en consonante distinta de -n o -s, mientras que bacal ao, ch ii ta, v ea n y anch oa s no la llevan por ser llanas terminadas en vocal, -n y -s, respectivamente; oc éa no, cgulo y zlogo se tildan por ser esdrújulas. b) Las palabras con hiato formado por una vocal cerrada tónica y una vocal abierta átona, o por una vocal abierta átona y una cerrada tónica, siempre llevan tilde sobre la vocal cerrada, con independencia de que lo exijan o no las reglas generales de acentuación: armon ía, gr úa, insin úe, d úo, r ío, hemat íe, ld, cda, rz, fcho, cafna, egsmo,r. La presencia de una hache intercalada no exime de la obligación de tildar la vocal tónica del hiato: búho, ahíto, prohíbe. 2.3. Triptongos 2.3.1. Triptongos ortográficos. Cualquier grupo de tres vocales formado por una vocal abierta situada entre dos vocales cerradas, siempre que ninguna de las vocales cerradas sea tónica, se considera un triptongo a efectos de acentuación gráfica: averig uái s, b uey, Parag uay, v iei ra, conf iái s, op ioi de. 2.3.2. Acentuación de palabras con triptongo. Las palabras con triptongo siguen las reglas generales de acentuación (→ 1 ). Así, l iei s no lleva tilde por ser monosílaba (aunque pueda llevarla si se articula como bisílaba; → 1.2); contin uéi s y desprec iái s la llevan por ser agudas terminadas en - s, mientras que b iau ral y Urug uay, que también son agudas, no se tildan por terminar en consonante distinta de -n o -s; t uáu tem lleva tilde por ser llana terminada en consonante distinta de - n o - s, mientras que v iei ra y op ioi de no la llevan por ser llanas terminadas en vocal. 2.3.3. Colocación de la tilde en los triptongos. La tilde va siempre sobre la vocal abierta: consens uéi s, habit uái s, t uáu tem.

3. TILDE DIACRÍTICA Se llama tilde diacrítica al acento gráfico que permite distinguir palabras con idéntica forma, pero que pertenecen a categorías gramaticales diferentes. En general, llevan tilde diacrítica las formas tónicas (las que se pronuncian con acento prosódico o de intensidad) y no la llevan las formas átonas (las que carecen de acento prosódico o de intensidad dentro de la cadena hablada; → ACENTO, 1.1). Hay algunas excepciones, como es el caso de los nombres de las letras te y de y los de las notas musicales mi y si, que, siendo palabras tónicas, no llevan tilde (al igual que las respectivas formas átonas: la preposición de, el pronombre personal te, el adjetivo posesivo mi y la conjunción si) ; o la palabra más, que aunque tiende a pronunciarse átona cuando se usa con valor de adición o suma ( dos más dos son cuatro ) se escribe con tilde. En otras ocasiones, la tilde diacrítica tiene como función evitar dobles sentidos (anfibologías), como en el caso de los demostrativos este,

SE casaron por la iglesia. SE arrepiente de sus palabras. El barco SE hundió en pocos minutos. indicador de impersonalidad: SE duerme bien aquí. indicador de pasiva refleja: SE venden manzanas. si conjunción, con distintos valores: SI llueve, te mojarás. Dime SI lo hiciste. ¡Cómo voy a olvidarlo, SI me lo has repetido veinte veces! SI será bobo... ¡SI está lloviendo! sustantivo (‘nota musical’): Compuso una melodía en SImayor. adverbio de afirmación: SÍ, estoy preparado. pronombre personal reflexivo: Vive encerrado en SÍ mismo. sustantivo (‘aprobación o asentimiento’): Tardó varios días en dar el SÍ al proyecto. te pronombre personal: TE agradezco que vengas. sustantivo (‘letra’): La TE parece aquí una ele. sustantivo (‘planta’ e ‘infusión’): Es dueño de una plantación de TÉ. ¿Te apetece un TÉ? tu posesivo: Dame TU dirección. pronombre personal: TÚ ya me entiendes.

  • Se tratan fuera de este cuadro otras parejas de monosílabos afectadas por la tilde diacrítica, como qué/que, cuál/cual, cuán/cuan, quién/quien, porque forman serie con palabras polisílabas (→ 3.2.2). También se trata aparte el caso del par aún/aun, puesto que esta palabra puede articularse como bisílaba o como monosílaba (→ 3.2.4). Sobre el uso de la tilde en la conjunción o, → o^2 , 3. 3.2. Otros casos de tilde diacrítica

3.2.1. Demostrativos. Los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, pueden ser pronombres (cuando ejercen funciones propias del sustantivo): Eligió este; Ese ganará; Quiero dos de aquellas; o adjetivos (cuando modifican al sustantivo): Esas actitudes nos preocupan; El jarrón este siempre está estorbando. Sea cual sea la función que desempeñen, los demostrativos siempre son tónicos y pertenecen, por su forma, al grupo de palabras que deben escribirse sin tilde según las reglas de acentuación: todos, salvo aquel, son palabras llanas terminadas en vocal o en -s (→ 1.1.2) y aquel es aguda acabada en -l (→ 1.1.1). Por lo tanto, solo cuando en una oración exista riesgo de ambigüedad porque el demostrativo pueda interpretarse en una u otra de las funciones antes señaladas, el demostrativo llevará obligatoriamente tilde en su uso pronominal. Así, en una oración como la del ejemplo siguiente, únicamente la presencia o ausencia de la tilde en el demostrativo permite interpretar correctamente el enunciado: ¿Por qué compraron aquéllos libros usados? ( aquéllos es el sujeto de la oración); ¿Por qué compraron aquellos libros usados? (el sujeto de esta oración no está expreso, y aquellos acompaña al sustantivo libros ). Las formas neutras de los demostrativos, es decir, las palabras esto, eso y aquello, que solo pueden funcionar como pronombres, se escriben siempre sin tilde: Eso no es cierto; No entiendo esto. 3.2.2. Interrogativos y exclamativos. Las palabras adónde, cómo, cuál, cuán, cuándo, cuánto, dónde, qué y quién, que tienen valor interrogativo o exclamativo, son tónicas y llevan tilde diacrítica. Introducen enunciados directamente interrogativos o exclamativos: ¿Adónde vamos?; ¡Cómo te has puesto!; ¡Qué suerte ha tenido!; ¿De quién ha sido la idea?; o bien oraciones interrogativas o exclamativas indirectas: Pregúntales dónde está el ayuntamiento; No tenían qué comer; Imagínate cómo habrá crecido que no lo reconocí; Verá usted qué frío hace fuera. Además, pueden funcionar como sustantivos: Se propuso averiguar el cómo, el cuándo y el dónde de aquellos sucesos. (→ adónde, cómo, cuál, cuán, cuándo, cuánto, dónde, qué, quién). Estas mismas palabras son átonas —salvo cual, que es siempre tónico cuando va precedido de artículo— cuando funcionan como relativos o como conjunciones y, por consiguiente, se escriben sin tilde: El lugar adonde vamos te gustará; Quien mal anda, mal acaba; El que lo sepa que lo diga. (→ adonde, como, cual, cuan, cuando, cuanto, donde, que, quien). 3.2.3. sólo/solo. La palabra solo puede ser un adjetivo: No me gusta el café solo; Vive él solo en esa gran mansión; o un adverbio: Solo nos llovió dos días; Contesta solo sí o no. Se trata de una palabra llana terminada en vocal, por lo que, según las reglas generales de acentuación (→ 1.1.2), no debe llevar tilde. Ahora bien, cuando esta palabra pueda interpretarse en un mismo enunciado como adverbio o como adjetivo, se utilizará obligatoriamente la tilde en el uso adverbial para evitar ambigüedades: Estaré solo un mes (al no llevar tilde, solo se interpreta como adjetivo: ‘en soledad, sin compañía’); Estaré sólo un mes (al llevar tilde, sólo se interpreta como adverbio: ‘solamente, únicamente’); también puede deshacerse la ambigüedad sustituyendo el adverbio solo por los sinónimos solamente o únicamente.

los proclíticos, los pronombres enclíticos se escriben soldados al verbo: mírame, dilo, dáselo (pero me miró, lo dijo, se lo di). A diferencia de lo establecido en normas ortográficas anteriores, a partir de la Ortografía académica de 1999 las formas verbales con enclíticos deben acentuarse gráficamente siguiendo las reglas de acentuación (→ 1 y 2 ); así, formas como estate, suponlo, deles se escriben ahora sin tilde por ser palabras llanas terminadas en vocal o en -s, mientras que déselo, léela, fíjate llevan tilde por ser esdrújulas, y oídme, salíos, reírte, por contener un hiato de vocal cerrada tónica y vocal abierta átona. Las formas del imperativo de segunda persona del singular propias del voseo (→ VOSEO) siguen, igualmente, las reglas de acentuación; así, cuando se usan sin enclítico, llevan tilde por ser palabras agudas terminadas en vocal: pensá, comé, decí; cuando van seguidas de un solo enclítico, pierden la tilde al convertirse en llanas terminadas en vocal ( decime, andate, ponelo ) o en -s ( avisanos, buscanos ) y, si van seguidas de más de un enclítico, llevan tilde por tratarse de palabras esdrújulas: decímelo, ponételo. 4.4. Palabras compuestas con guion. Las palabras unidas entre sí mediante un guion, sean del tipo que sean (→ GUION^2 o GUIÓN, 1 ) y con independencia de cómo se pronuncien, siempre conservan la acentuación gráfica que corresponde a cada uno de los términos por separado: Sánchez-Cano, germano-soviético, teórico-práctico. 4.5. Expresiones compuestas escritas en varias palabras. En las expresiones formadas por palabras que se escriben separadamente, pero constituyen una unidad fónica y léxica, se conserva siempre la acentuación gráfica independiente de cada uno de sus componentes: a) Antropónimos compuestos. Los nombres propios de persona que se combinan entre sí para formar un antropónimo compuesto se escriben normalmente separados y sin guion intermedio (→ GUION 2 o GUIÓN, 1.1.1a). Aunque en la pronunciación solo suele ser tónico el segundo nom-bre, ambos conservan su acentuación gráfica independiente: José Luis [joseluís], María José [mariajosé]. b) Numerales formados por varias palabras. Conservan la acentuación gráfica que corresponde a cada una de las palabras que los componen, con independencia de que, en su pronunciación, la primera de ellas sea normalmente átona: veintidós mil [beintidosmíl], cuarenta y seis [kuarentaiséis], vigésimo séptimo [bijesimoséptimo] (en los casos en que es posible escribir el numeral en una o en dos palabras, como ocurre con los ordinales correspondientes a la serie del veinte, el primer elemento pierde la tilde cuando el ordinal se escribe en una sola palabra: vigesimoséptimo; → 4.1 y ordinales, 3 ).

5. ACENTUACIÓN DE VOCES Y EXPRESIONES LATINAS 5.1. Las voces y expresiones latinas utilizadas corrientemente en español se someten a las reglas de acentuación: tedeum (sin tilde, por ser palabra aguda terminada en -m ); quórum (con tilde, por ser palabra llana terminada en -m ); hábeas corpus ( hábeas lleva tilde por ser una palabra esdrújula, mientras que corpus no la lleva por ser llana terminada en -s ).

5.2. Las palabras latinas usadas en el nombre científico de las categorías taxonómicas de animales y plantas (especie, género, familia, etc.) se escriben siempre sin tilde, por tratarse de nomenclaturas de uso internacional: Rana sphenocephala, Quercus ilex, familia Pongidae.

6. ACENTUACIÓN DE PALABRAS EXTRANJERAS 6.1. Palabras extranjeras no adaptadas. Los extranjerismos que conservan su grafía original y no han sido adaptados (razón por la cual se deben escribir en cursiva, en los textos impresos, o entre comillas, en la escritura manual), así como los nombres propios originarios de otras lenguas (que se escriben en redonda), no deben llevar ningún acento que no tengan en su idioma de procedencia, es decir, no se someten a las reglas de acentuación del español: disc-jockey, catering, gourmet, Wellington, Mompou, Düsseldorf. 6.2. Palabras extranjeras adaptadas. Las palabras de origen extranjero ya incorporadas al español o adaptadas completamente a su pronunciación y escritura, incluidos los nombres propios, deben someterse a las reglas de acentuación de nuestro idioma: béisbol, del ingl. baseball; bidé, del fr. bidet; Milán, del it. Milano; Icíar, del eusk. Itziar. Las transcripciones de palabras procedentes de lenguas que utilizan alfabetos no latinos, incluidos los nombres propios, se consideran adaptaciones y deben seguir, por tanto, las reglas de acentuación: glásnost, Tolstói, Taiwán. 7. ACENTUACIÓN DE LETRAS MAYÚSCULAS Las letras mayúsculas, tanto si se trata de iniciales como si se integran en una palabra escrita enteramente en mayúsculas, deben llevar tilde si así les corresponde según las reglas de acentuación: Ángel, PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED. No se acentúan, sin embargo, las mayúsculas que forman parte de las siglas (→ sigla, 5b). 8. ACENTUACIÓN DE ABREVIATURAS, ACRÓNIMOS, SIGLAS Y SÍMBOLOS. → abreviatura, 6a; acrónimo, 5 ; sigla, 5b; símbolo, 2b. SIGNOS ORTOGRÁFICOS. Son todas aquellas marcas gráficas que, no siendo números ni letras, aparecen en los textos escritos con el fin de contribuir a su correcta lectura e interpretación. Cada uno de ellos tiene una función propia y unos usos establecidos por convención. Hay signos de puntuación y signos auxiliares.

c) Si se escribe al final de un escrito o de una división importante del texto, se denomina punto final. No es correcta la denominación punto y final, creada por analogía de las correctas punto y seguido y punto y aparte (→ a y b). 2.2. Se escribe punto detrás de las abreviaturas, con muy pocas excepciones (→ ABREVIATURA, 6d): Sra., Excmo., Ud. Si la abreviatura incluye alguna letra volada, el punto se coloca delante de esta: D.ª, 1.º. 2.3. Actualmente las siglas no llevan puntos entre las letras que las componen ( OTAN ), salvo que formen parte de un enunciado escrito todo él en mayúsculas (→ SIGLA, 5a).

3. Combinación con otros signos 3.1. El punto se escribirá siempre detrás de las comillas, los paréntesis y las rayas de cierre: Dijo: «Tú y yo hemos terminado». Tras estas palabras se marchó, dando un portazo. (Creo que estaba muy enfadada). En la calle la esperaba Emilioun buen amigo. Este, al verla llegar, sonrió. 3.2. No debe escribirse punto tras los signos de cierre de interrogación o de exclamación, aunque con ellos termine el enunciado; está, pues, incorrectamente puntuada la secuencia siguiente: ¿Quieres darte prisa?. ¡Vamos a llegar tarde por tu culpa!. Pero ¿se puede saber qué estás haciendo?. Solo debe escribirse punto si tras los signos de interrogación o de exclamación hay paréntesis o comillas de cierre: Se puso a gritar como un loco (¡vaya genio que tiene el amigo!). Me preguntó muy serio: «¿De veras puedo contar contigo?». 3.3. Si el punto de una abreviatura coincide con el punto de cierre del enunciado, solo debe escribirse un punto, nunca dos: A la boda fueron todos sus parientes: tíos, primos, sobrinos, etc. Fueron en total ciento veinte invitados. 3.4. Nunca se escribe otro punto tras los puntos suspensivos cuando estos cierran un enunciado: Le gusta todo tipo de cine: negro, histórico, de aventuras... Es un cinéfilo empedernido. 4. Usos no lingüísticos 4.1. Para separar las horas de los minutos cuando se expresa numéricamente la hora: 8.30 h, 12.00 h. Para ello se usan también los dos puntos (→ dos puntos, 2.1). 4.2. Para separar, en la expresión numérica de las fechas, las indicaciones de día, mes y año: 21.6.2000. Para ello se usan también el guion o la barra (→ fecha, 2c). 4.3. Colocado a media altura entre dos cantidades o expresiones matemáticas indica multiplicación: 5 · 4 = 20; 2 · (x + y) = 30. En este uso, se escribe entre espacios. Con este mismo fin es más normal el uso del símbolo tradicional en forma de aspa (×).

4.4. En los números escritos con cifras, la normativa internacional establece el uso de la coma para separar la parte entera de la parte decimal: π = 3,1416 (→ COMA 2 , 4 ); pero también se acepta el uso del punto, propio de países de habla inglesa y extendido en algunos países hispanoamericanos. El uso del punto como separador de la parte entera y la decimal se ha generalizado para señalar la ubicación de las emisoras de radio en el dial: Radio Intercontinental, 104.9.

5. Usos incorrectos 5.1. No debe escribirse punto tras las unidades de millar en la expresión numérica de los años, ni en la numeración de páginas, portales de vías urbanas y códigos postales, ni en los números de artículos, decretos o leyes: año 1987; página 1150; avenida de Mayo, 1370; 28010 Madrid; Real Decreto 1099/. 5.2. Aunque todavía es práctica común en los números escritos con cifras separar los millares, millones, etc., mediante un punto (o una coma, en los países en que se emplea el punto para separar la parte entera de la decimal), la norma internacional establece que se prescinda de él. Para facilitar la lectura de estos números, cuando constan de más de cuatro cifras se recomienda separar estas mediante espacios por grupos de tres, contando de derecha a izquierda: 52 345, 6 462 749. Esta recomendación no debe aplicarse en documentos contables ni en ningún tipo de escrito en que la separación arriesgue la seguridad. No se utiliza nunca esta separación, ni tampoco el punto (→ 5.1), en la expresión numérica de los años, en la numeración de páginas, portales de vías urbanas y códigos postales, ni en los números de artículos, decretos o leyes. 5.3. A diferencia de las abreviaturas, los símbolos no llevan punto (→ SÍMBOLO, 2a). 5.4. Nunca se escribe punto tras los títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, etc., cuando aparecen aislados y son el único texto del renglón: Cien años de soledad Tampoco llevan punto al final los nombres de autor en cubiertas, portadas, prólogos, firmas de cartas y otros documentos, o en cualquier otra ocasión en que aparezcan solos en un renglón. COMA^2. Signo de puntuación (,) que indica normalmente la existencia de una pausa breve dentro de un enunciado. Se escribe pegada a la palabra o el signo que la precede y separada por un espacio de la palabra o el signo que la sigue. No siempre su presencia responde a la necesidad de realizar una pausa en la lectura y, viceversa, existen en la lectura pausas breves que no deben marcarse gráficamente mediante comas. Aunque en algunos casos el usar la coma en un determinado lugar del enunciado puede depender del gusto o de la intención de quien escribe, existen comas de presencia obligatoria en un escrito para que este pueda ser correctamente leído e interpretado. A continuación se exponen los usos normativos de la coma.

La enumeración puede cerrarse con etcétera (o su abreviatura etc .), con puntos suspensivos (→ puntos suspensivos, 2g) o, en usos expresivos, simplemente con punto: Acudió toda la familia: abuelos, padres, hijos, cuñados, etc. Estamos amueblando el salón; hemos comprado el sofá, las alfombras, la lámpara... Todo en el valle transmite paz: los pájaros, el clima, el silencio. 1.2.2. Se separan mediante comas los miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado. Al igual que en el caso anterior, si el último de los miembros va introducido por una conjunción ( y, e, o, u, ni) , no se escribe coma delante de esta: Llegué, vi, vencí. Estaba preocupado por su familia, por su trabajo, por su salud. No te vayas sin correr las cortinas, cerrar las ventanas, apagar la luz y echar la llave. No obstante, existen casos en que la conjunción sí puede ir precedida de coma (→ 2 ). 1.2.3. Se aíslan entre comas los sustantivos que funcionan como vocativos, esto es, que sirven para llamar o nombrar al interlocutor: Javier, no quiero que salgas tan tarde; Has de saber, muchacho, que tu padre era un gran amigo mío; Venid aquí inmediatamente, niños. Cuando los enunciados son muy breves, se escribe igualmente coma, aunque esta no refleje pausa alguna en la lectura: No, señor; Sí, mujer. 1.2.4. Se escriben entre comas las interjecciones o locuciones interjectivas: Bah, no te preocupes; No sé, ¡ay de mí!, cuánto tiempo más voy a poder soportarlo. 1.2.5. Se escribe coma para separar el sujeto de los complementos verbales cuando el verbo está elidido por haber sido mencionado con anterioridad o estar sobrentendido: Su hijo mayor es rubio; el pequeño, moreno. Los que no tengan invitación, por aquella puerta. Nueve por tres, veintisiete. 1.2.6. Se escribe coma delante de cada una de las oraciones o elementos coordinados encabezados por adverbios correlativos que funcionan como conjunciones distributivas o disyuntivas, como bien..., bien...; ora..., ora...; ya..., ya... : Organizaremos la fiesta, bien en tu casa, bien en la mía; «Medio atarantado dentro del huevo de metal, ora oliéndose a sí mismo, ora las exudaciones de las láminas» (Fuentes Cristóbal [Méx. 1987]); «Habrá quienes estén de acuerdo con el jeque Abdula, ya porque se quieran ir al desierto con él, ya porque compartan su pesimismo sobre el futuro» (Schwartz Conspiración [Esp. 1982]).

También se escribe coma delante de la correlación disyuntiva o bien..., o bien (a veces, uno de los dos términos se encabeza simplemente con o ): «Al dar la pelota en uno de los nervios del lomo de la piel holandesa, o bien rebotaba tan fulmínea, o bien perdía su elasticidad» (Lezama Paradiso [Cuba 1966]); «Los adultos, [...] a partir de cierta edad, o bien tenían los síntomas sin las enfermedades, o algo peor: enfermedades graves con síntomas de otras inofensivas» (GaMárquez Amor [Col. 1985]). Se separan por comas las oraciones yuxtapuestas de sentido distributivo: Unos se ganaban la vida cazando, otros pescando, los más cultivando los campos; también las expresiones correlativas que reproducen un mismo esquema gramatical, propias de dichos populares o fórmulas fijas: Hecha la ley, hecha la trampa; Ojo por ojo, diente por diente. 1.2.7. Es conveniente escribir coma delante de excepto, salvo y menos: «Todo me irrita, excepto la soledad» (Millás Desorden [Esp. 1988]); «Cristina siempre estaba a mano, salvo cuando se daba una comilona de ratones» (Rossi María [C. Rica 1985]); «Los pobres lo perdonan todo, menos el fracaso» (Sepúlveda Viejo [Chile 1989]). 1.2.8. Se escribe coma delante de las conjunciones o locuciones conjuntivas que unen las oraciones incluidas en una oración compuesta, en los casos siguientes: a) Ante oraciones coordinadas adversativas introducidas por pero, mas, aunque, sino (que): Hazlo si quieres, pero luego no digas que no te lo advertí. b) Ante oraciones consecutivas introducidas por conque, así que, de manera que, etc.: Prometiste acompañarla, así que ahora no te hagas el remolón. c) Ante oraciones causales lógicas o explicativas, también llamadas «de la enunciación»: Ha llovido, porque está el suelo mojado. Por el contrario, las causales puras o reales, también llamadas «del enunciado», no se introducen mediante coma: El suelo está mojado porque ha llovido. La diferencia entre un tipo de causales y otro es que las causales propiamente dichas expresan la causa real del hecho enunciado en la principal ( El suelo está mojado porque ha llovido: la lluvia es la causa real de que el suelo esté mojado), mientras que las lógicas o explicativas no introducen la causa real de lo expresado en la oración principal, sino el hecho que permite al que habla afirmar o enunciar la oración principal ( Ha llovido, porque está el suelo mojado: lo que me lleva a afirmar que ha llovido es que el suelo está mojado). 1.2.9. Se escribe coma para separar los dos términos de la construcción copulativa intensiva no solo..., sino (también)... : Sus palabras fueron consideradas ofensivas no solo por mí, sino (también) por todos los presentes. 1.2.10. Cuando se invierte el orden regular de las partes de un enunciado, anteponiendo al verbo elementos que suelen ir pospuestos, se escribe coma detrás del bloque anticipado en los casos siguientes:

había en el mercado, moto que, a los pocos meses, acabó olvidada y polvorienta en el garaje. 1.2.14. La palabra etcétera (o su abreviatura etc .) se separa con coma del resto del enunciado: «Los bailes populares como la sardana, la jota, etcétera, estaban proscritos» (Mendoza Ciudad [Esp. 1986]); «Los bailes autóctonos, las peregrinaciones, etc., perduran hasta nuestros días» (Leyva Piñata [Méx. 1984]). 1.2.15. Se escriben entre comas los sobrenombres o seudónimos cuando se mencionan tras el nombre verdadero: «Se celebra hoy el 150 aniversario de la muerte de Simón Bolívar, el Libertador» ( País [Esp.] 17.12.80); José Martínez Ruiz, Azorín, perteneció a la generación del 98. Al contrario que estos, los sobrenombres que no pueden utilizarse solos, sino que deben ir necesariamente acompañados del nombre propio, se unen a este sin coma: Alfonso II el Casto, Guzmán el Bueno, Lorenzo el Magnífico. 1.2.16. Es conveniente escribir entre comas la mención del autor cuando se pospone al título de la obra: La escultura El pensador, de August Rodin, es la más conocida de su autor. 1.2.17. En la datación de cartas y documentos, se escribe coma entre el lugar y la fecha: Santiago, 8 de enero de 1999; En Cartagena, a 16 de marzo de 2000; o entre el día de la semana y el del mes: Lunes, 23 de enero de 2002 (→ FECHA, 6 ). 1.2.18. En las direcciones, en España se escribe coma entre el nombre de la calle y el número del inmueble: Calle del Sol, 34; Avenida de la Constitución, número 2. 1.2.19. Se separan mediante coma el nombre de una colección y el número del volumen correspondiente: Biblioteca de Autores Españoles, 24; Colección Melibea, 5. 1.2.20. Se usa la coma para separar los componentes de un nombre o expresión cuando, para integrarlos en una lista alfabética (bibliografía, índice, etc.), se ha invertido el orden normal de sus elementos: BELLO, Andrés: Gramática... CUERVO, Rufino José: Diccionario de construcción...acentuación, reglas depuntuación, signos de 1.3. Para distinguir entre sentidos posibles de un mismo enunciado****. Una misma secuencia de palabras puede tener varios significados dependiendo de cómo esté puntuada: Me he vestido, como me indicaron (me indicaron que me vistiera) / Me he vestido como me indicaron (me indicaron cómo debía vestirme). Si no se coloca coma detrás de mientras, esta palabra es conjunción: Mientras hizo lo que debía y todo salió bien, no hubo problemas; si va seguida de una coma, es un adverbio de tiempo: Mientras, hizo lo que debía y todo salió bien. Algo parecido ocurre con luego, que puede ser adverbio (‘después, más tarde’): Yo no estuve allí luego, me lo perdí; o conjunción consecutiva (‘así que, por lo tanto’): Yo no estuve allí,

luego me lo perdí. De la misma manera, el adverbio así pasa de ser un conector oracional cuando va seguido de coma (‘entonces, por consiguiente’): Así, no hubo quien lo convenciera, a ser un modificador verbal cuando no la lleva (‘de esa manera’): Así no hubo quien lo convenciera.

2. USO CON LAS CONJUNCIONES COPULATIVAS Y DISYUNTIVAS El uso de la coma es incompatible con las conjunciones y, e, ni, o, u cuando este signo se utiliza para separar elementos de una misma serie o miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado (→1.2.1 y 1.2.2). Sin embargo, hay otros casos en que no solo el uso conjunto de la coma y la conjunción es admisible, sino necesario: 2.1. En una relación compuesta de elementos complejos que se separan unos de otros por punto y coma, delante de la conjunción que introduce el último de ellos se escribe una coma (o también un punto y coma; →PUNTO Y COMA, 3a): En el armario colocó la vajilla; en el cajón, los cubiertos; en los estantes, los vasos, y los alimentos, en la despensa. 2.2. Se escribe coma delante de estas conjunciones cuando la secuencia que encabezan enlaza con todo el predicado anterior, y no con el último de sus miembros coordinados: Pagó el traje, el bolso y los zapatos, y salió de la tienda. No sé si ir de vacaciones a Francia o Italia, o quedarme en casa. 2.3. Cuando se enlazan miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, si el último de ellos es semánticamente heterogéneo con respecto a los anteriores (es decir, no introduce un elemento perteneciente a la misma serie o enumeración), por indicar normalmente una conclusión o una consecuencia, se escribe coma delante de la conjunción: Pintaron las paredes de la habitación, cambiaron la disposición de los muebles, pusieron alfombras nuevas, y quedaron encantados con el resultado. 2.4. Es frecuente, aunque no obligatorio, que entre oraciones coordinadas se ponga coma delante de la conjunción cuando la primera tiene cierta extensión y, especialmente, cuando tienen sujetos distintos: La mujer salía de casa a la misma hora todas las mañanas, y el agente seguía sus pasos sin levantar sospechas; O vienes conmigo antes de que pierda la paciencia, o te quedas aquí para siempre. 2.5. Cuando la conjunción y tiene valor adversativo (equivalente a pero ), puede ir precedida de coma: Le aconsejé que no comprara esa casa, y no hizo caso. 2.6. Debe escribirse coma delante o detrás de cualquiera de estas conjunciones si inmediatamente antes o después hay un inciso o cualquier otro elemento que deba ir aislado por comas del resto del enunciado: Mi abuelo, que era un gran aficionado a la poesía, y el maestro del pueblo fundaron una revista literaria; Puedes venir con nosotros o, por el contrario, quedarte en casa todo el día. 3. USOS INCORRECTOS