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conceptos de evaluación desde diferentes perspectivas
Tipo: Apuntes
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AUTORIA ÁNGELA MARÍA HERRERA CAPITA TEMÁTICA PEDAGOGÍA ETAPA EP Resumen A lo largo del presente artículo, dirigido a docentes, se trata el tema de la evaluación. De esta forma, el artículo comienza abordando el concepto de evaluación. Tras ello, se analiza la evaluación de la enseñanza. Luego, se hace lo mismo, pero del aprendizaje. Después, se definen sus tipos. Seguidamente, se nombran sus funciones. Por último, se exponen algunas técnicas e instrumentos de evaluación, así como sus ventajas e inconvenientes. Palabras clave Evaluación; formativa; sumativa, diagnóstica; inicial; técnicas. 1.- INTRODUCCIÓN La evaluación, constituye uno de los elementos más interesantes del modelo didáctico puesto que incide sobre todos los demás. La evaluación afecta a los objetivos, contenidos, medios, relaciones de comunicación y organización; es por lo que Gimeno (1981) representa el subsistema didáctico por una pirámide en cuya base aparecen los cinco elementos reseñados y en la cúspide el elemento evaluación. Si el proceso didáctico no ha dado los resultados esperados y esto se comprueba a través de la evaluación, es preciso comprobar sobre qué elemento hemos de actuar. ¿Eran las previsiones inadecuadas? ¿Hemos utilizado los medios convenientes? ¿Han estado organizados los alumnos de la manera más conveniente para la consecución de los objetivos? Por otra parte, es importante resaltar que cuando hablamos de evaluación no debemos pensar únicamente en la evaluación del alumno. Los procesos de enseñanza – aprendizaje y el rendimiento académico que se deriva de ellos son tradicionalmente los objetos de la evaluación, pero también lo son los programas, los centros, los profesores, las administraciones educativas y hasta el sistema educativo. 2.- CONCEPTO
Definir el concepto de evaluación puede llegar a ser tan complejo como delimitar el número de autores, corrientes y teorías que lo han hecho. A modo de ejemplo y dentro de una extensísima producción bibliográfica sobre el tema, se encuentran las siguientes definiciones:
equipo docente (composición, estabilidad, etc) así como de los recursos humanos y materiales de que dispone el centro. El registro de datos para evaluar el desarrollo del proceso tiene momentos importantes como pueden ser el final de cada unidad didáctica, curso o ciclo. 4.- EVALUACIÓN DEL APRENDIZAJE En el caso de los objetivos, al tratarse de capacidades muy generales, no son directamente evaluables, mientras que los criterios, al establecer el tipo y grado de aprendizaje que se espera que los alumnos hayan alcanzado con respecto a esas capacidades, se convierten en un referente más preciso. Los criterios de evaluación responden a las capacidades básicas de cada una de las áreas en cada ciclo y referidas a aquellos contenidos específicos que se consideran especialmente importantes para su desarrollo. Son, pues, indicadores sobre qué es lo que el alumno debe alcanzar. Los criterios de evaluación establecidos en el currículo no reflejan la totalidad de lo que un alumno puede aprender, sino exclusivamente aquellos aprendizajes especialmente relevantes sin los cuales el alumno difícilmente puede proseguir de forma satisfactoria, su proceso de aprendizaje. Para que los criterios de evaluación puedan cumplir con su función formativa es preciso disponer de puntos de referencia secuenciados que puedan ser utilizados desde el comienzo del proceso, de modo que puedan identificarse posibles dificultades de aprendizaje antes de que se acumulen retrasos importantes. Para ello el profesorado debe distribuir secuencialmente los criterios de cada ciclo en los cursos que lo componen. Por último, el maestro establecerá para cada U.D. unos objetivos didácticos en los que se indiquen capacidades que específicamente se pretender conseguir con los contenidos y se establecerá el grado de los aprendizajes. Esto exige que los propios objetivos sean indicadores observables del resultado de cada U.D. Por tanto, al realizar la evaluación en la UD y disponer de objetivos didácticos directamente evaluables, utilizaremos éstos. Para evaluar al final del curso utilizaremos los criterios secuenciados por el maestro y para evaluar el ciclo, los criterios que ha previsto la Administración. En lo que respecta al momento de la evaluación, hay que mencionar que en esta evaluación cabe distinguir tres momentos o aspectos distintos y complementarios: inicial, continua y final. La evaluación inicial permite adecuar las intenciones a los conocimientos previos y necesidades de los alumnos. Decidir qué tipo de ayuda es la más adecuada cuando se accede a un nuevo aprendizaje, requiere conocer cómo se ha resuelto la fase anterior, cuáles son los esquemas de conocimiento del alumno, su actitud, interés, nivel de competencia curricular...
Con la evaluación continua se irá ajustando la ayuda educativa según la información que se vaya produciendo. Esta evaluación es formativa, toda vez que permitirá detectar el momento en que se produce una dificultad, las causas que lo provocan y las correcciones necesarias que se deben introducir. Por último, la evaluación final permite conocer si el grado de aprendizaje que para cada alumno habíamos señalado, se ha conseguido o no, y cuál es el punto de partida para una nueva intervención. La evaluación final toma datos de la evaluación formativa, es decir, los obtenidos durante el proceso, y añade a éstos, otros obtenidos de forma más puntual. 5.- TIPOS DE EVALUACIÓN Se pueden resumir los diferentes tipos de evaluación utilizando distintos criterios de clasificación. En primer lugar, desde el punto de vista temporal, encontramos la evaluación inicial, llamada también exploración inicial, se ubica en la fase preactiva, con el fin de efectuar los correspondientes ajustes o adaptaciones del programa teniendo en cuenta la situación de partida de los alumnos. Además de la evaluación de proceso o evaluación continua, que se lleva a cabo en la fase interactiva, durante todo el proceso de intervención, y tiene por objeto el control de proceso con el fin de ir ajustándolo continuamente, apartando los obstáculos que vayan presentándose, evitando lagunas y proporcionando feed-back correctivos. Así evitaremos fracasos irreparables. Es una evaluación sumamente formativa. Así como la evaluación de producto o final. Tiene por objeto averiguar el grado en que se han conseguido los objetivos previstos con vistas a la promoción de los alumnos y a la certificación de estudios. Es evaluación sumativa. En segundo lugar, desde el punto de vista de los fines, se encuentra la evaluación diagnóstica, que suele ubicarse antes del programa de intervención y tiene por finalidad conseguir un conocimiento lo más exacto posible acerca de las capacidades, limitaciones, intereses y experiencias de los alumnos. También está la evaluación formativa, que coincide con la llamada evaluación de proceso o continua, cuya finalidad, como señalarnos anteriormente, es tomar decisiones en el proceso educativo. Así como, la evaluación sumativa, que normalmente se lleva a cabo cuando se termina una unidad de trabajo escolar o al finalizar un curso o un ciclo o una etapa de enseñanza. Es una evaluación sancionadora. En tercer lugar, desde el punto de vista del protagonismo de la institución o del propio alumno, se encuentra la evaluación interna o autoevaluación, que es llevada a cabo por el propio sujeto o por los responsables de la implantación de un programa. La memoria anual del centro es el documento donde se plasman los resultados de la evaluación interna del centro. Además de la evaluación externa o heteroevaluación, cuyos responsables son agentes externos al centro y no han intervenido en el desarrollo del programa. Desde el punto de vista del alumno, la evaluación que lleva a cabo el profesor, es evaluación externa o heteroevaluación.
En primer lugar se encuentran los mapas mentales, que son representaciones mentales, es la imagen que la persona se forma acerca del significado de un conocimiento. Una misma información puede ser representada de muchas maneras - ya que refleja la organización cognitiva individual o grupal dependiendo de la forma en que los conceptos o conocimientos fueron captados, esto hace que se dificulte un poco su evaluación sobre todo si se quieren hacer comparaciones entre individuos o grupos. El mapa mental consiste en una representación en forma de diagrama que organiza una cierta cantidad de información. Parte de una palabra o concepto central (en una caja, círculo u ovalo), alrededor del cual se organizan 5 o 10 ideas o palabras relacionadas a dicho concepto. Cada una de estas 5 ó 10 palabras se pueden convertir en concepto central y seguir agregando ideas o conceptos asociados a él. De acuerdo con Zeilik (1998) las palabras asociadas a un concepto central deben unirse con líneas direccionales (flechas en cualquier dirección) sobre las cuales se debe colocar una palabra conectiva que le da sentido a la totalidad o mapa y los nodos de conceptos se arreglan en niveles jerárquicos que se mueven de lo general a lo especifico. A los alumnos los mapas les permiten aprender términos o hechos, practicar sobre el uso de gráficas, sintetizar e integrar información, tener una visión global con la conexión entre los términos y mejorar sus habilidades creativas y de memoria a largo plazo. Es importante mencionar, edemas, que el resultado de los mapas puede verse y memorizarse con la memoria visual, lo cual favorece el recuerdo. A través de los mapas mentales, los docentes, tenemos la oportunidad de evaluar la visión que tienen los estudiantes de la totalidad de un determinado conocimiento o tópico científico, además, se puede observar como el alumno establece relaciones y formas de organizar la información asociada con dicho conocimiento. Esta técnica nos permite examinar la comprensión y la naturaleza de los errores de pensamiento de los alumnos, edemas de que facilita la identificación de cómo se están realizando las conexiones de los conceptos y el desarrollo de las ideas a lo largo de cierto tiempo. Las ventajas son:
El maestro en estos caves guiara la discusión y observara libremente el comportamiento de los alumnos, anotando durante el proceso aspectos que le hayan llamado la atención y que le permitan realizar posteriormente una observación mas dirigida, como en los siguientes caves: si un alumno no participa, si un alumno se enoja y agrede a otro o a otros, si un estudiante se ve temeroso, angustiado, etc. Entre las ventajas se encuentran:
del conocimiento de hechos por lo que con viene que sea usado combinado con otro tipo de evaluaciones tradicionales; puede presentar deshonestidad por estar elaborado fuera del aula. 8.- REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ALFARO, M.E. (1990): “Aspectos prácticos del proceso de programación y evaluación”.Documentación Social. Nº 81. Madrid. CASTILLO, S. Y CABRERIZO, J. (2003): Evaluación Educativa y Promoción Escolar. Madrid, Pearson Educación S.A. FORNSM(1980) “La evaluación del Aprendizaje”.En Coll y Fornos. Áreas de Intervención en Psicología .Horsori.Barcelona. GONZÁLEZ HALCONES (1999): Manual para la evaluación”. Praxis. Barcelona. LAFOURCADE, P.D. (1977): “Evaluación de los aprendizajes”. Cincel. Madrid. MEDINA, A.(1991):Teoría y métodos de evaluación. Madrid, Cincel NIETO, J.M. (1994): “La autoevaluación del profesor. Cómo puede el profesor evaluar su propia práctica docente”. Escuela Española. Madrid. SÁENZ, O. (1994): Didáctica General. Alcoy, Marfil. TEJADA, J. (1999): La evaluación: su conceptualización. En JIMÉNEZ, B. (1999): Evaluación de programas, centros y profesores. Barcelona. Síntesis. ZABALZA, M.A. (1986): Diseño y desarrollo curricular. Madrid, Narcea. Autoría · Nombre y Apellidos: Ángela María Herrera Capita · Centro, localidad, provincia: El viso del Alcor. Sevilla. · E-MAIL: [email protected]