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apuntes de castellano tercer trimestre
Tipo: Apuntes
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PROF.:FRAN JIMÉNEZ
- Cántigas de amigo: Poemas de amor en VOZ FEMENINA. - Canciones de amor: en VOZ MASCULINA - Canciones de vela: en boca de quienes pasan la noche sin dormir: centinelas, prisioneros… - Plantos o lamentos fúnebres. **- Canciones de amor:
- De trabajo, sobre faenas del campo como la siega o la vendimia. - Otros temas (militares, de bienvenida, de boda…) (^1) Ejemplos se pueden localizar en la lírica tradicional a partir del poema 17. **1. Paulatinas y tardías traducciones complementarias de cuentos orientales emprendidas por Alfonso X y la Escuela de Traductores de Toledo.
lo pagano. Se critica los valores mal entendidos: honra, honor. Se satiriza temas como la codicia, el poder y el dinero…
3. Tópicos: Ser o no ser , ¿y ahora qué? Denota una reflexión pesimista: vida como paso rápido a la muerte ( In ictu oculi , Finis gloriae mundi ). Vivir es un ir muriendo cada día (Quevedo, Gracián), “en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada” (Góngora). 4.Curvilíneo, dinamismo o temas descentrados. Perspectiva cirujana con profundidad y primeros planos. Se fragmenta en conceptistas (-paradojas, anfibologías, dobles sentidos quevedescos: tropos degradantes, retorcidos o caricaturescos-, mitología como intertextualidad, hipérbato; y culteranistas (metáforas y latinismos gongorinas.) Prolifera lo decorativo por el miedo al **horror vacui****. Estructuras sintácticas complicadas y búsqueda de la polisemia, la METÁFORA y el equívoco. Crea un mundo hermético y para un lector selecto.
JARCHAS Las jarchas eran unos poemillas muy breves, en dialecto mozárabe, pero transcritos en caracteres arábigos (o hebreo en ocasiones). Por su motivo (exclusivamente el amor doliente, en voz de una mujer) y su estilo directo la vinculan a un origen p o p u l a r, p e ro f u e ro n recogidos en los siglos X y XI por poetas cultos árabes y judíos, que los incluyeron como cierre de poemas más extensos llamados moaxajas. Escitas en lengua árabe o hebrea. Así se conservan actualmente, y fueron localizadas en cortes islámicas como Córdoba y Zaragoza.
1. ¿Qué faré, mamma? Meu al-haib est ad jana. [¿Qué haré, madre? Mi amado está en la puerta.] 2. Vayse meu corachon de mib, ya Rab, ¿si se me tornarád? ¡Tan mal meu doler li-l-habib! Enfermo yed, ¿cuándo sanarád? El corazón se me va de mí. ¡Oh Dios,!, ¿acaso se me tornará? ¡Tan fuerte es mi dolor por el amado! Enfermo está, ¿cuándo sanará?] 3. Qué faré yo o qué serád de mibi? Habibi, non te tolgas de mibi! [¿Qué haré, qué será de mí? Amigo, ¡no te apartes de mí!] 4. Garid vos, ay yermanelas, ¿cóm’ contener é meu mali? Sin el habib non vivreyu ed volarei demandari. [Decidme, oh hermanillas, ¿cómo refrenaré mi pesar? Sin el amado, yo no viviré, y volaré a buscarlo.] 5. ¡Tanto amare, tanto amare, habib, tanto amare! Enfermeron olios nidios, e dolen tan male. [¡Tanto amar, tanto amar, amado, tanto amar! Enfermaron [mis] ojos brillantes y duelen tanto.] 6. Si me quereses, ya uomne bono, si me quereses, darasme uno. (Si me quisieses, ¡oh hombre bueno!, si me quisieses, me darías uno.)
(Mi corazón se va de mí / ¡Ay Señor, no sé si me volverá!/ ¡me duele tanto por el amigo!/ está enfermo:¿cuándo sanará?
De donde vive el amigo viene un vientecillo que es manso y lene. Lánguidos soplos mi ser penetran, resucitando las ansias viejas. Tráenme saludos del que atormenta mi alma extenuada con sus desdenes. ¡Maldita ausencia, Dios te condene! En ley de amores, ¡cuál fue mi crimen desde que solo dejóme y triste? nadie en mi afecto podrá suplirle. ¿Y hacer qué puedo? No quiere verme. ¿Me queda astucia de que valerme? Tórnate, brisa, vete a su lado, y al mismo sitio en que está el amado lleva un saludo desesperado. Pon en sus manos un beso leve por mí, y sé humilde como conviene. Negros cual noche, ricillos crespos dibujan curvas de un "nun" esbelto, de un áspid, o de un mazo de juego, por sobre un folio de rosa y nieve, cuyo sagrado sables defienden. Una muchacha, que de amor presa sufre desdenes y sufre ausencia, así llorando cantó su pena: BÉNID LA PASQA, AY, AÚN SIN ELLE, LASRANDO MEW QORAZÚN POR ELLE
CANTIGAS DE AMIGO Finales del siglo XII a finales del siglo XIV 8 (versión original) Ondas do mar de Vigo, se vistes meu amigo? E ai Deus!, se verra cedo? Ondas do mar levado, se vistes meu amado? E ai Deus!, se verra cedo? Se vistes meu amigo, o por que eu sospiro? E ai Deus!, se verra cedo? Se vistes meu amado, por que ei gran coidado? E ai Deus!, se verra cedo? Martin Códax (2.ª mitad s. XIII-inicio s. XIV) 9 Mandad'ei comigo Mandad'ei comigo, ca ven meu amigo. E irei, madr' a Vigo Comigo'ei mandado, ca ven meu amado. E irei, madr' a Vigo Ca ven meu amigo e ven san' e vivo. E irei, madr' a Vigo Ca ven meu amado e ven viv' e sano. E irei, madr' a Vigo Ca ven san' e vivo e d'el rei amigo E irei, madr' a Vigo Ca ven viv' e sano e d'el rei privado. E irei, madr' a Vigo ( versión traducida) [Olas del mar de Vigo, ¿Visteis a mi amigo? ¡Ay Dios! ¿vendrá pronto? Olas del mar agitado, ¿Visteis a mi amado? ¡Ay Dios! ¿Vendrá pronto? ¿Visteis a mi amigo, aquél por quien yo suspiro? ¡Ay Dios! ¿Vendrá pronto? ¿Visteis a mi amado, quien me tiene tan preocupada? ¡Ay Dios! ¿Vendrá pronto? Un mensaje he recibido Un mensaje he recibido, que viene mi amigo. E iré, madre, a Vigo Conmigo tengo un mensaje, que viene mi amado. E iré, madre, a Vigo Que viene mi amigo y viene sano y vivo. E iré, madre, a Vigo Que viene mi amado y viene vivo y sano. E iré, madre, a Vigo Que viene sano y vivo y del rey amigo. E iré, madre, a Vigo Que viene vivo y sano y del rey favorito.
10. Ai flores, ai, flores do verde pino, se sabedes novas do meu amigo? Ai, Deus, e ú e? Ai flores, ai, flores do verde ramo se sabedes novas do meu amado? Ai, Deus, e ú e? Se sabedes novas do meu amigo, aquel que mentiu do que pôs comigo? Ai, Deus, e ú e? Se sabedes novas do meu amado aquel que mentiu do quea mi a jurado? Ai, Deus, e ú e? Ay flores, ay, flores del verde pino, ¿tenéis noticias de mi amigo? Ay, Dios, ¿y dónde está? ` Ay, flores, ay, flores del verde ramo, ¿tenéis noticias de mi amado? Ay, Dios, ¿y dónde está? ¿Tenéis noticias de mi amigo, aquel que mintió sobre lo que me había prometido? Ay, Dios, ¿y dónde está? ¿Tenéis noticias de mi amigo, de aquel que no cumplió lo que ha jurado? Ay, Dios, ¿y dónde está? 11 Bailemos nós ja todas tres, ay amigas, so aquestas avelaneyras frolidas, e quen for velida como nós, velidas, se amigo amar, so aquestas avelaneyras frolidas verrá baylar. Bailemos nós ja todas tres, ay irmanas, so aqueste ramo d'estas avelanas e quen for louçana como nós, louçanas, se amigo amar, so aqueste ramo d'estas avelanas verrá baylar. Bailemos las tres, amigas queridas, bajo estas avellanedas floridas; y quien fuere garrida como somos garridas, si sabe amar, en estas avellanedas floridas vendrá a bailar. Bailemos las tres, queridas hermanas, bajo estas ramas de avellanas; y quien fuere galana como somos galanas, si sabe amar, bajo estas ramas de avellanas vendrá a bailar. (Airas Nunez)
Siglo XV-XVI
15. En Ávila, mis ojos, dentro en Ávila. En Ávila del Río mataron a mi amigo, dentro en Ávila. 16. Si la noche se hace escura y tan corto es el camino, ¿cómo no venís, amigo? La media noche es pasada y el que me pena no viene: mi desdicha lo detiene, ¡qué nascí tan desdichada! Háceme venir penada y muéstraseme enemigo. ¿Cómo no venís, amigo? 17. Entra mayo y sale abril: ¡tan garridico le vivenir! Entra mayo con sus flores, sale abril con sus amores, y los dulces amadores comiencen a bien servir. 18. Enviárame mi madre por agua a la fonte fría: vengo del amor ferida. 19. Malferida iba la garza enamorada: sola va y gritos daba. Donde la garza hace su nido, ribericas de aquel río, sola va y gritos daba. 20. En la fuente del rosel, lavan la niña y el doncel. En la fuente de agua clara, con sus manos lavan la cara él a ella y ella a él: lavan la niña y el doncel. En la fuente del rosel, lavan la niña y el doncel. 21. Al alba venid, buen amigo, al alba venid. Amigo al que yo más quería, venid al alba del día. Amigo al que yo más amaba, venid a la luz del alba. Venid a la luz del día, non traigáis compañía. Venid a la luz del alba, non traigáis más compaña. 22. Tres morillas me enamoran en Jaén, Axa y Fátima y Marién. Tres morillas tan garridas iban a coger olivas, y hallábanlas cogidas en Jaén, Axa y Fátima y Marién. Y hallábanlas cogidas, y tornaban desmaídas y las colores perdidas en Jaén, Axa y Fátima y Marién. Tres moricas tan lozanas, tres moricas tan lozanas, iban a coger manzanas en Jaén, Axa y Fátima y Marién. 23. So el encina, encina, so el encina. Yo me iba, mi madre, a la romería; por ir más devota fui sin compañía; so el encina. Por ir más devota fui sin compañía; tomé otro camino, dejé el que tenía; so el encina. Halléme perdida en una montiña; echéme a dormir al pie del encina, so el encina. A la media noche recordé, mezquina; halléme en los brazos del que más quería, so el encina. Pesóme, cuitada, de que amanecía porque yo gozaba del que más quería so encina. Muy bendita sía la tal romería; so el encina. 24. Ya florecen los árboles, Juan; mala seré de guardar. Ya florecen los almendros y los amores con ellos, Juan; mala seré de guardar. Ya florecen los árboles, Juan; mala seré de guardar. 25. Amores me matan, madre, ¿qué será, triste de mí, que nunca tan mal me vi? 26. Que ha sido la siega linda, buena ha sido la vendimia; que ha sido la siega buena, buena vendimia es la nuestra
27. Caballero, queráisme dejar, que me dirán mal. ¡Oh qué mañanica mañana, la mañana de San Juan, cuando la niña y el caballero ambos se iban a bañar! caballero, queráisme dejar, que me dirán mal. 28. Allá se me ponga el sol donde tengo el amor. Allá se me pusiese do mis amores viese antes que me muriese con este dolor. Allá se me ponga el sol donde tengo el amor. Allá se me avallase do mi amor topase antes que me finase con este rencor. 29. Hoy comamos y bebamos Y cantemos y holguemos Que mañana ayunaremos Por honra de san Antruejo Parémonos hoy bien anchos Embutamos estos panchos Recalquemos el pellejo Que es costumbre de concejo Que todos hoy nos hartemos Que mañana ayunaremos (Véase poema 31) 30. Niña y viña, peral y habar, malo es de guardar. Levantéme, oh madre, mañanica frida, fui a cortar la ros, la rosa florida. Malo es de guardar. Levantéme, oh madre, mañanica clara, fui cortar la rosa la rosa granada. Malo es de guardar. Viñadero malo prenda me pedía; dile yo un cordone, dile yo mi cinta. Malo es de guardar. Viñadero malo prenda me demanda, dile yo un cordone, dile yo una banda Malo es de guardar. 31. Oy comamos y bebamos y cantemos y folguemos que mañana ayunaremos. Por onrra de san Antruexo paremonos oy bien anchos, enbutamos estos panchos, rrecalquemos el pellexo, que costumbres de concejo que todos oy nos jartemos, que mañana ayunaremos. Honremos a tan buen santo, porque en hambre nos acorra, comamos a calcaporra, que mañana hay gran quebranto. Comamos, bebamos tanto, hasta que nos reventemos, que mañana ayunaremos. Bebe Bras, más tú, Beneyto, beba Pidruelo y Llorente, bebe tú primeramente, quitarnos has deste preito. En beber bien me deleyto, daca, daca, beberemos, que mañana ayunaremos. Tomemos oy gasallado, que manana viene la muerte, bebamos, comamos huerte, vamonos para el ganado, no perderemos bocado, que comiendo nos iremos, que mañana ayunaremos. Juan del Encina. Cancionero de Palacio (S. XV) Que por mayo era, por mayo, cuando hace la calor, cuando los trigos encañan y están los campos en flor, cuando canta la calandria 5 y responde el ruiseñor, cuando los enamorados van a servir al amor; sino yo, triste, cuitado, que vivo en esta prisión, 10 que ni sé cuándo es de día ni cuándo las noches son, sino por una avecilla que me cantaba al albor. Matómela un ballestero; 15 déle Dios mal galardón.
SERRANILLAS Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana (1398-1458)
36. Yo me iba, mi madre, a Villa Reale, errara yo el camino en fuerte lugare. Siete días anduve que no comí pane, cebada mi mula, carne el gavilán. Entre la Zarçuela e Daraçután alçara los ojos hazia do el sol sale. Picara mi mula, fuime para allá; perros del ganado sálenme a ladrar; vide una serrana del bello donaire. -Llegaos, caballero, vergüença no hayades; mi padre y mi madre han ido al lugar, mi carillo Minguillo es ido por pan, ni vendrá esta noche ni mañana a yantar; comeréis de la leche mientras el queso se hace. Haremos la cama junto al retamal; haremos un hijo, llamarse ha Pascual: o será arzobispo Papa o cardenal o será porquerizo de Villa Real. -¡Bien, por vida mía, debéis de burlar! 37. Serranilla VI, La vaquera de la Finojosa Moça tan fermosa non vi en la frontera, como una vaquera de la Finojosa. Façiendo la vía del Calatraveño a Santa María, vencido del sueño, por tierra fragosa perdí la carrera, do vi la vaquera de la Finojosa. En un verde prado de rosas e flores, guardando ganado con otros pastores, la vi tan graciosa que apenas creyera que fuese vaquera de la Finojosa Non creo las rosas de la primavera sean tan fermosas nin de tal manera, fablando sin glosa, si antes supiera de aquella vaquera de la Finojosa. Non tanto mirara su mucha beldad, porque me dejara en mi libertad. Mas dije: "Donosa, (por saber quién era), ¿Donde es la vaquera de la Finojosa?" Bien como riendo, dijo: "Bien vengades, que ya bien entiendo lo que demandades; non es deseosa de amar, nin lo espera, aquesa vaquera de la Finojosa." Marqués de Santillana (1398-1458) 38. Serranilla IV. La mozuela de Bores Mozuela de Bores allá do la Lama púsom’en amores. Cuidé qu’olvidado Amor me tenía, como quien s’había grand tiempo dejado de tales dolores, que más que la llama queman amadores. Mas vi la fermosa de buen continente, la cara placiente, fresca como rosa, de tales colores cual nunca vi dama nin otra, señores. Por lo cual: «Señora -le dije-, en verdad la vuestra beldad saldrá desd’agora dentr’estos alcores, pues meresce fama de grandes loores». Dijo: «Caballero, tiradvos afuera; dejad la vaquera pasar al otero; ca dos labradores me piden de Frama, entrambos pastores». «Señora, pastor seré si queredes; mandarme podedes, como a servidor; mayores dulzores será a mí la brama que oír ruiseñores». Así concluimos el nuestro proceso sin facer exceso, e nos avenimos. E fueron las flores de cabe Espinama los encubridores. VÉASE SERRANILLA del Arcipreste de Hita. POEMA 65.
[El Cid se ve obligado a abandonar Castilla por motivos no aclarados. Tras abandonar su casa, situada en Vivar, pasa por Burgos y acompaña y deja a su familia en el monasterio de San Pedro de Cardeña. En el destierro le acompañan sesenta guerreros, y se siente tan atenazado por la tristeza que rompe a llorar.]
Narrador De los sus ojos tan fuertemente llorando, tornaba la cabeza y estávalos catando. Vio puertas abiertas y postigos sin candados, alcándaras vacías, sin pieles y sin mantos, y sin halcones y sin azores mudados. 5 Suspiró mío Cid pues tenía muy grandes cuidados. Fabló mío Cid, bien y tan mesurado: Cid -¡Gracias a ti, Señor, Padre que estás en alto! ¡Esto me han vuelto mis enemigos malos!
tornava la cabeça e estavalos catando. Vio puertas abiertas e uços sin cannados, alcandaras vazias sin pielles e sin mantos e sin falcones e sin adtores mudados. Sospiro Mio Çid ca mucho avie grandes cuidados. Ffablo Mio Çid bien e tan mesurado: “¡Grado a ti, Sennor, Padre que estas en alto! ¡Esto me an buelto mios enemigos malos!”
[ Tras el deshonroso incidente del león, los infantes de Carrión traman su venganza contra el Cid, a quien responsabilizan de su desprestigio, por ver lesionada su honra por el gran ridículo que protagonizan en Valencia. Primero le piden al Campeador que les deje llevarse a doña Sol y a doña Elvira, las hijas del Cid, a su tierra natal. El padre da su permiso, ignorante de las malévolas intenciones de sus yernos, pero las infantas nunca llegan a Carrión .]
47. Abengalbón increpa a los infantes y presiente lo peor. El moro se vuelve; la comitiva sigue el viaje. Los infantes y sus mujeres se desvían de la comitiva. La afrenta del robledal de Corpes. Abengalbón -Aquí me parto de vos como de malos y de traidores. Iré con vuestra gracia, doña Elvira y doña Sol; poco precio las nuevas de los de Carrión. Dios lo quiera y lo mande,que de todo el mundo es señor, de este casamiento que se agrade el Campeador. 2685 Narrador Esto les ha dicho y el moro se tornó; teniendo iban armas, al pasar el Jalón; como de buen seso, a Molina se tornó. Ya partieron de La Ansarera los infantes de Carrión; dispónense a andar de día y de noche. 2690 A siniestro dejan a Atienza, una peña muy fuerte; la sierra de Miedes pasáronla entonces; por los Montes Claros aguijan a espolón; a siniestro dejan a Griza que Álamos pobló; allí están los caños do a Elfa encerró; 2695 a diestro dejan a San Esteban, mas a lo lejos quedó; entrados son los infantes al robledo de Corpes; los montes son altos, las ramas pujan con las nubes; y las bestias fieras que andan alrededor. Hallaron un vergel con una limpia fuente; 2700 mandan hincar la tienda los infantes de Carrión; con cuantos ellos traen, allí yacen esa noche; con sus mujeres en brazos demuéstranles amor. ¡Mal se lo cumplieron cuando salía el sol! Mandaron cargar las acémilascon haberes de valor 2705 han recogido la tienda donde albergaron de noche; adelante eran idos los de criazón; así lo mandaron los infantes de Carrión: que no quedase allí ninguno, mujer ni varón, sino ambas sus mujeres, doña Elvira y doña Sol: 2710 solazarse quieren con ellas a todo su sabor todos eran idos, ellos cuatro solos son. Tanto mal urdieron los infantes de Carrión: Infantes Creedlo bien, doña Elvira y doña Sol, aquí seréis escarnecidas en estos fieros montes. 2715 Hoy nos partiremos y dejadas seréis de nos; no tendréis parte en tierras de Carrión. Irán estos mandados al Cid Campeador; nos vengaremos en ésta por la del león.
Aqui m#$parto de vos commo de malos e de traidores. Hyre con vuestra graçia, don Elvira e donna Sol; ¡poco preçio las nuevas de los de Carrion! Dios lo quiera e lo mande, que de tod el mundo es sennor, d#aqueste casamiento que grade el Campeador.» Esto les ha dicho e el moro se torno; teniendo ivan armas al troçir de Salon, cuemmo de buen seso a Molina se torno. Ya movieron d#El Anssarera los ifantes de Carrion; acojense a andar de dia e de noch, a ssiniestro dexan Atienza una penna muy fuert, la sierra de Miedes passaronla estoz, por los Montes Claros aguijan a espolon, a ssiniestro dexan a Griza que Alamos poblo alli son cannos do a Elpha ençerro, a diestro dexan a Sant Estevan, mas cae aluen; entrados son los ifantes al rrobredo de Corpes, los montes son altos, las rramas pujan con las nues, e las bestias fieras que andan aderredor. Falaron un vergel con una linpia fuent, mandan fincar la tienda ifantes de Carrion; con quantos que ellos traen i yazen essa noch. Con sus mugieres en braços demuestranles amor: ¡mal ge lo cunplieron quando salie el sol! Mandaron cargar las azemilas con grandes averes; cogida han la tienda do albergaron de noch, adelant eran idos los de criazon. Assi lo mandaron los ifantes de Carrion que non i fincas#$ninguno, mugier nin varon, si non amas sus mugieres donna Elvira e donna Sol; deportarse quieren con ellas a todo su sabor. Todos eran idos, ellos IIII solos son. Tanto mal comidieron los ifantes de Carrion: “Bien lo creades don Elvira e donna Sol: aqui seredes escarnidas en estos fieros montes; oy nos partiremos e dexadas seredes de nos, non abredes part en tierras de Carrion. Hiran aquestos mandados al Çid Campeador; ¡nos vengaremos aquesta por la del leon!” (Versión original)
Narrador Allí les quitan los mantos y los pellizones; 2720 débanlas en cuerpo y en camisas y en ciclatones. ¡Espuelas tienen calzadas los malos traidores! En mano prenden las cinchas resistentes y fuertes. Cuando esto vieron las dueñas, hablaba doña Sol: Doña Sol ¡Por Dios os rogamos, don Diego y don Fernando, nos! 2725 Dos espadas tenéis tajadoras y fuertes; a la una dicen Colada y a la otra Tizón; cortadnos las cabezas, mártires seremos nos. Moros y cristianos hablarán de esta razón; que, por lo que nos merecemos, no lo recibimos nos; 2730 tan malos ejemplos no hagáis sobre nos. Si nos fuéremos majadas, os deshonraréis vos; os lo retraerán en vistas o en cortes. Narrador Lo que ruegan las dueñas no les ha ningún pro. ya les empiezan a dar los infantes de Carrión; 2735 con las cinchas corredizas, májanlas tan sin sabor; con las espuelas agudas, donde ellas han mal sabor, rompían las camisas y las carnes a ellas ambas a dos; limpia salía la sangre sobre los ciclatones. Ya lo sienten ellas en los sus corazones. 2740 ¡Cuál ventura sería ésta, si pluguiese al Criador que asomase ahora el Cid Campeador! Tanto las majaron que sin aliento son; sangrientas han las camisas y todos los ciclatones. Cansados son de herir ellos ambos a dos, 2745 ensayándose ambos cuál dará mejores golpes. Ya no pueden hablar doña Elvira y doña Sol; por muertas las dejaron en el Robledo de Corpes.
48. Los infantes dejan abandonadas a las hijas del Cid. Lleváronles los mantos y las pieles armiñas, mas déjanlas apenadas en briales y en camisas, 2750 y a las aves del monte y a las bestias de fiera guisa. Por muertas las dejaron sabed, que no por vivas. 49. Los infantes se alaban por la afrenta. ¡Cuál ventura sería, si asomase ahora el Cid Campeador! Los infantes de Carrión, en el Robledo de Corpes, a las hijas del Cid por muertas las dejaron 2755 que la una a la otra no le torna recado. Por los montes do iban, ellos se iban alabando: Infantes
Todo está en razón: todo está bien.
[El Cid acusa a los Infantes de infamia y cobardía. Se levanta el conde García Ordóñez y él y el Cid se lanzan palabras hostiles.]
ROMANCERO 50A. Romance de la jura de Santa Águeda Para justificar el destierro del Cid se forjaron diversas leyendas, y una de ellas es la que recrea este romance. En el año de 1072, el rey don Sancho de Castilla murió asesinado por un tal Vellido Dolfos, falso desertor que le ofrece la plaza, mientras sitiaba la ciudad de Zamora, donde residía su enfrentada hermana Urraca, quien albergaba a su hermano Alfonso, en un ambiente de plena guerra de expansión por parte de Sancho. A raíz de la muerte del rey Sancho sin descendencia, heredó el trono su hermano, rey de León, Alfonso, el VI. Los nobles castellanos sospechaban que el nuevo rey había intervenido en la muerte de su hermano. Para estar seguros de su inocencia, le hicieron jurar públicamente que no había participado en el crimen. El Cid fue el encargado de tomarle ese juramento, que tuvo lugar en la iglesia de Santa Gadea, o Águeda, de Burgos. Y lo hizo en unos términos tan duros que el rey Alfonso se sintió humillado y le desterró. Todo ello hace pensar que, si Alfonso se avino a prestar juramento fue por su situación de debilidad frente a los partidarios de Sancho, encabezados por el caballero don Rodrigo. En Santa Águeda de Burgos, do juran los hijosdalgo, allí tomaba juramento el Cid al rey castellano, si se halló en la muerte del rey don Sancho su hermano. Las juras eran tan recias, el rey no las ha otorgado: –Villanos te maten, Alfonso, villanos, que no hidalgos, 5 de las Asturias de Oviedo, que no sean castellanos; si ellos son de León, yo te los dó por marcados; cavalleros vayan en yeguas, en yeguas, que no en cavallos; las riendas traigan de cuerda, y no con frenos dorados; abarcas traigan calzadas, que no çapatos con lazo; 10 las piernas traigan desnudas, no calças de fino paño; trayan capas aguaderas, no capuzes ni tavardos con camisones de estopa, no de holanda, ni labrados. Mátente con aguijadas, no con lanzas ni con dardos; con cuchillos cachicuernos, no con puñales dorados; 15 mátente por las aradas, no por caminos hollados; sáquente el coraçón por el derecho costado, si no dizes la verdad de lo que te es preguntado, si tú fuiste o consentiste en la muerte de tu hermano. Allí respondió el buen rey, bien oiréis lo que ha hablado: 20 –Mucho me aprietas, Rodrigo, Rodrigo, mal me has tratado; Mas hoy me tomas la jura, cras me besarás la mano. Allí respondió el buen Cid, como hombre muy enojado: –Aqueso será, buen rey, como fuere galardonado; que allá en las otras tierras dan sueldo a los hijosdalgo. 25 Por besar mano de rey no me tengo por honrado; porque las besó mi padre me tengo por afrentado. –Vete de mis tierras, Cid, mal caballero probado, vete, no m’entres en ellas dende este día en un año. –Pláceme, dijo el buen Cid, –pláceme, dijo, de grado, 30 por ser la primera cosa que mandas en tu reinado. Tú me destierras por uno, yo me destierro por cuatro. Ya se partía el buen Cid, de Bivar, esos palaçios. Las puertas dexa cerradas los alamudes echados, las cadenas dexa llenas de podencos y de galgos. 35 Con el leva sus halcones, los pollos y los mudados. Con él van çien cavalleros, todos eran hijosdalgo; los unos ivan a mula; y los otros a cavallo; por una ribera arriba al Cid van acompañando; acompañando ivan mientras él iva caçando. 40
1. Violo mío Cid, Ruy Díaz el castellano, arrimose a un alguacil, que tenía buen caballo, diole tal golpe de espada con el su diestro brazo, cortole por la cintura, el medio echó en el campo; [El brillo de las espadas y las extraordinarias cualidades de Babieca] 2. El arcángel San Gabriel a él vino en una visión: “Cabalgad, Cid le decía, cabalgad, Campeador, que nunca tan en buena hora ha cabalgado varón, bien irán las cosas vuestras mientras vida os dé Dios.” Mío Cid al despertar la cara se santiguó. [El sueño del Cid con el arcángel San Gabriel que
3 .En Valencia estaba el Cid y los que con él so3n; con él están sus yernos, los infantes de Carrión. Echado en un escaño, dormía el Campeador, cuando algo inesperado de pronto sucedió: salió de la jaula y desatóse el león. Por toda la corte un gran miedo corrió; embrazan sus mantos los del Campeador y cercan el escaño protegiendo a su señor. Fernando González, infante de Carrión, no halló dónde ocultarse, escondite no vio; al fin, bajo el escaño, temblando, se metió. Diego González por la puerta salió, diciendo a grandes voces: «¡No veré Carrión!» Tras la viga de un lagar se metió con gran pavor; la túnica y el manto todo sucios los sacó. En esto despertó el que en buen hora nació; a sus buenos varones cercando el escaño vio: «¿Qué es esto, caballeros? ¿ Qué es lo que queréis vos?» «¡Ay, señor honrado, un susto nos dio el león». Mío Cid se ha incorporado, en pie se levantó, el manto trae al cuello, se fue para el león; el león, al ver al Cid, tanto se atemorizó que, bajando la cabeza, ante mío Cid se humilló. Mío Cid don Rodrigo del cuello lo cogió, lo lleva por la melena, en su jaula lo metió. Maravillados están todos lo que con él son; lleno de asombro, al palacio todo el mundo se tornó. Mío Cid por sus yernos preguntó y no los halló; aunque los está llamando, ninguno le respondió. Cuando los encontraron pálidos venían los dos; del miedo de los Infantes todo el mundo se burló. Prohibió aquellas burlas mío Cid el Campeador. Quedaron avergonzados los infantes de Carrión. ¡Grandemente les pesa esto que les sucedió! [humillación del león ante el Cid]