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Asignatura: Intervencion psicologica en personas mayores, Profesor: Pilar Ramos, Carrera: Psicología, Universidad: US
Tipo: Ejercicios
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ante la pérdida de un ser querido. El duelo no es una enfermedad, aunque resulta ser un acontecimiento vital estresante de primera magnitud. Es un proceso único e irrepetible, dinámico y cambiante momento a momento, persona a persona y entre familias, culturas y sociedades. No es un proceso que siga unas pautas universales.
duelo:
pueden extrapolar algunas reflexiones y conclusiones importantes:
Autores: Víctor Landa Petralanda y Jesús A. García-García
http://www.fisterra.com/guias2/duelo.asp#saber
Autores: Javier Barbero Gutiérrez Fuente: Madrid, Portal Mayores, Informes Portal Mayores, nº 53. Lecciones de Gerontología, III [Fecha de publicación: 09/06/2006]. http://www.imsersomayores.csic.es/documentos/documentos/barbero-muerte-01.pdf
IMPORTANTE: leer las 8 primeras páginas antes de la clase.
LAS CUATRO TAREAS DEL DUELO:
Para quien viva la experiencia de duelo o quiera acompañarla, puede ser útil el modelo de Worden (1997), que nos propone las siguientes tareas a ir realizando:
Veámoslas con un cierto detenimiento, para ofrecer algunas pistas de intervención (Arranz et al. 2003):
Se trata de facilitar la aceptación emocional de la misma. Es un proceso especialmente duro. Conviene insistir que se trata de la aceptación de algo como real y no como algo que sea bueno o satisfactorio. La pérdida, la muerte de un ser querido no puede ser identificado como positivo, pero si no es aceptado como real – y eso lleva su coste y su proceso-, difícilmente se puede avanzar hacia la resolución adecuada del duelo. Veamos algunas pistas para acompañar esa tarea:
a) Explicitarle la necesidad de darse el permiso para experimentar alegría, una vez pasado un tiempo. b) Ante la rabia por la alegría expresada por otros en el contacto social, ayudarle a normalizar ese sentir y reestructurar cognitivamente la parte de no racionalidad de ese planteamiento. c) Estar atentos a algún mensaje de sintonía afectiva en línea de humor o alegría, como dato a devolver de muestra de avance o de recurso.
TÉCNICAS ESPECÍFICAS DE CUIDADOS PRIMARIOS DEL DUELO:
control. Algunas fechas (aniversario de la muerte, cumpleaños, Navidades, Todos los Santos, etc.) son especiales y con ellas llegarán nuevos tirones de dolor que si han sido previstos, no sorprenden ni desmoralizan tanto al doliente.
duelo tiene un auténtico bloqueo cognitivo mezclado con miedo. En esta situación, es útil la ayuda en la toma de decisiones, comenzando con problemas sencillos, tratando de que la persona llegue a ser autónoma. Otras veces se trata de adquirir habilidades que ejercía su pareja (arreglar un enchufe, cambiar una bombilla, ir al banco, etc.). o de recuperar otras que tenía y que las ha perdido por la distribución de roles en la pareja. Cada logro en este sentido, supone una mejora de la autoestima.
de un hecho trágico lo desdramatiza en parte. La descripción de los momentos finales, de la muerte, será espontáneamente reiterativa por parte del doliente. La repetición del relato pormenorizado de la muerte quita intensidad a la emoción, es catártico, lava, purga, abre la espita de la emoción y además libera, ordena y estructura el pensamiento. Igualmente, hablar del muerto alivia. La narración de retazos de la vida del difunto, resitúa los vínculos y asegura que nunca se romperán, pero serán de otra manera. Con ello el doliente perfila lo que fue y lo que es, reflexiona, busca, y tiene la oportunidad de ver que los vínculos son ahora distintos, pero perviven. Puede hacer nuevas amistades, ilusionarse con los nietos, la vida... sin miedo, nunca se va a olvidar,... porque el olvido es imposible.
una “receta” negociada previamente entre las partes, que compromete al doliente a su cumplimiento. Se deben prescribir tareas realistas, de fácil cumplimiento, sobre todo al principio. El objetivo sería reestructurar la cotidianeidad con conductas saludables. Para empezar se puede prescribir salir todos los días a la compra, andar un rato, sacar a pasear el perro,... esto le obliga a resocializarse a la vez que realiza una actividad saludable. Debemos evitar maneras de afrontar la pérdida, claramente perjudiciales como, el sedentarismo, horas de televisión, el juego, el abuso de alcohol, tabaco... La conducta idónea sería aquella que tenía antes de morir su familiar.
cargados de alegorías y representan el mundo vivencial del doliente, su abordaje aporta información sobre su estado emocional. Las presencias (ver, oír o sentir que le toca el difunto) son descargas del cerebro, ante determinados estímulos, de parte de la información que tiene almacenada sobre el fallecido, es algo parecido al miembro fantasma (se siente aunque no está). Pasado el tiempo van desapareciendo progresivamente los fenómenos alucinatorios, pero la información no desaparece nunca y basta un estímulo lo suficientemente intenso, (aniversario,...) para provocar emociones olvidadas, incluso años después. Es importante hablar con el doliente de estos fenómenos, para normalizarlos y evitar la idea de que el difunto está interviniendo en su
dependiendo del contexto, la lectura de un libro de autoayuda: “Vivir sin él. Cómo superar el trauma de la viudedad” de Joyce Brothers, Grijalbo, Barcelona, 1992; "La pérdida de un ser querido" de Arnaldo Pangrazzi, Ediciones Paulinas, Madrid 1993; “No estás sola cuando él se va, consejos de viuda a viuda” de Genevieve Davids Ginsburg, Martinez Roca, Barcelona, 1999. "La muerte: un amanecer" de Elisabeth Kübler-Ross, Luciérnaga, Barcelona 1991 “El camino de las lágrimas” de Jorge Bucay, Grijalbo, Barcelona 2003 Ahora, en Internet, incluso hay librerías especializadas en pérdida y duelo, como http://www.alfinlibros.com, que también se pueden consultar.
cajón de recuerdos: un trozo de cabello..., una joya, una moneda..., una entrada de fútbol de aquella tarde..., cosas que no le sirven a nadie para nada, pero tan personales..., un auténtico relicario. Se puede hablar de verdaderas máquinas del tiempo programables, en la que tocas esta o esa tecla - los objetos de transferencia - y te transporta a...
todo parece más real, y sirve como las fotos o los recuerdos, para redimensionar la nueva relación con la pareja muerta, autonegociar cómo se le va a recordar... Se puede utilizar en las prescripciones e instruir un tiempo diario, semanal,... sería un tiempo privado, exclusivamente suyo y del fallecido, o de alguien con quien lo quiera compartir.
enganchan a la vida, permiten expresar cariño, hablar de cosas que probablemente no se hablan con nadie, recuerdan al fallecido y permiten ponerse triste, incluso desahogar la rabia... "le doy cuatro gritos y poco después... tan amigos", al acariciarles se tiene el calor del contacto físico, y con el paseo (p. ej. si es un perro) la socialización obligada,... En último caso siempre supone un tema de conversación al que recurrir cuando se quieren eludir otras cuestiones.
de autoayuda en duelo hasta los cibercementerios en los que se pueden erigir verdaderos “monumentos” funerarios conmemorativos, pasando por psicólogos y asesores de duelo que desarrollan sus sesiones terapéuticas directamente “on line”, o páginas de apoyo al duelo, nacionales e internacionales, como http://www.vivirlaperdida.com
doliente a identificar los habituales pensamientos automáticos que disparan sentimientos negativos asociados a la pérdida, del tipo “no podré conseguirlo,... me pondré a llorar y arruinaré el bautizo,... ya no sirvo para nada, qué pinto yo en este mundo, nada tiene sentido,...”. Se les debe enseñar a pararlos mediante detención de pensamiento e inocular ideas positivas, como: “seguro que puedo, seré capaz, me contendré,... ahora puedo ayudar a mi hija, ella me necesita,... puedo hacerlo,... puedo vivir”, esto hará que se sientan francamente mejor y más capaces.
una situación que se desea alcanzar, con rasgos positivos. El ejercicio se puede hacer durante unos minutos y si se hace con los ojos cerrados, mejoran los detalles y el nivel de concreción de la situación deseable, lo que redunda en mejores resultados. Generalmente se tratará de trabajar con las dificultades que presenta el doliente.
completa (en semi-cuento) que contenga la esencia del proceso de la persona, aporta representaciones que permitirán: elaborar emociones, transmitir mensajes (la narración contiene una especie de “moraleja” que el oyente interpreta situando lo que escucha en su propio marco de referencia) y crear imágenes que acompañan y “aconsejan” de forma simple, sintética y más allá de lo racional. Ej.”tras la muerte estás aturdido, es como si hubieras recibido un fogonazo en la cara y sólo ves una luz blanca... pero luego vuelves a ver poco a poco, como si salieras de la niebla, dándote cuenta de los detalles, de lo que has perdido de verdad y es cuando duele más o de manera distinta”.