Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Ejercicio para el examen, Ejercicios de Literatura Española

Ejercicios de aplicación para el examen.

Tipo: Ejercicios

2021/2022

Subido el 26/03/2022

javier-castillo-31
javier-castillo-31 🇩🇴

3 documentos

1 / 6

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA MADRE Y MAESTRA
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES, HUMANIDADES Y ARTE
ESCUELA DE LENGUAS – ÁREA DE ESPAÑOL LENGUA MATERNA
Español II – LET-102 Semestre 2-2021-2022
Prof. Francisco Cruz
Estudiante: Javier Castillo Cáceres
ID: 10144679
Ejercicio construcción de la Unidad III (II)
Como una forma de profundizar las estrategias enunciativas, lingüísticas y discursivas de la argumentación de
estructura polémica, te propongo la realización de las siguientes consignas de lectoescritura crítica, a partir del
texto que aparece en el Anexo del presente documento, una muestra más del género a través del cual estamos
trabajando aquella técnica de persuasión: el ensayo argumentativo.
1. A partir de las pistas que proporciona el texto, la bioética se ocupa
Es una forma de estudiar a las personas y de la atención de la salud en tanto que esa conducta sea
examinada a la luz de los valores y de los principios morales.
2. Del primer párrafo del texto leído se infiere que:
a. El enunciador principal del texto leído defenderá que es aberrante el que se permita la gestación
subrogada, pues esta choca con los valores universales que la humanidad ha construido.
b. Desde el punto de vista ético y político, la gestación subrogada es inseparable de la pobreza y de las
condiciones fragilidad que esta última (la pobreza) implica.
c. El paradigma del mercado, impulsado por la globalización, está en la base de la maternidad alquilada.
d. El derecho de actuar con libertad no confiere, a quien no pueda tener un hijo, el derecho de alquilar un
vientre.
3. La palabra asimetría, según este primer párrafo, es sinónima de:
a. Desigualdad.
b. Anomalía.
c. Vulnerabilidad.
d. Precariedad.
4. El segmento partes involucradas hace referencia en el texto a
A todos lo que le afecte la gestación subrogada.
5. ¿Cuál de las siguientes ideas es falsa en relación con lo dicho o sugerido en el segundo párrafo del
ensayo argumentativo leído?
a. Quien alquila su vientre no puede rescindir el contrato mediante el cual se compromete a parir el bebé.
b. Para los defensores de la gestación subrogada la autonomía es hipotecable, sostiene el enunciador
principal.
pf3
pf4
pf5

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Ejercicio para el examen y más Ejercicios en PDF de Literatura Española solo en Docsity!

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA MADRE Y MAESTRA

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES, HUMANIDADES Y ARTE

ESCUELA DE LENGUAS – ÁREA DE ESPAÑOL LENGUA MATERNA

Español II – LET-102 Semestre 2-2021- Prof. Francisco Cruz Estudiante: Javier Castillo Cáceres ID: 10144679 Ejercicio construcción de la Unidad III (II) Como una forma de profundizar las estrategias enunciativas, lingüísticas y discursivas de la argumentación de estructura polémica, te propongo la realización de las siguientes consignas de lectoescritura crítica, a partir del texto que aparece en el Anexo del presente documento, una muestra más del género a través del cual estamos trabajando aquella técnica de persuasión: el ensayo argumentativo.

1. A partir de las pistas que proporciona el texto, la bioética se ocupa Es una forma de estudiar a las personas y de la atención de la salud en tanto que esa conducta sea examinada a la luz de los valores y de los principios morales. 2. Del primer párrafo del texto leído se infiere que: a. El enunciador principal del texto leído defenderá que es aberrante el que se permita la gestación subrogada, pues esta choca con los valores universales que la humanidad ha construido. b. Desde el punto de vista ético y político, la gestación subrogada es inseparable de la pobreza y de las condiciones fragilidad que esta última (la pobreza) implica. c. El paradigma del mercado, impulsado por la globalización, está en la base de la maternidad alquilada. d. El derecho de actuar con libertad no confiere, a quien no pueda tener un hijo, el derecho de alquilar un vientre.

  1. La palabra asimetría , según este primer párrafo, es sinónima de: a. Desigualdad. b. Anomalía. c. Vulnerabilidad. d. Precariedad.
  2. El segmento partes involucradas hace referencia en el texto a A todos lo que le afecte la gestación subrogada. 5. ¿Cuál de las siguientes ideas es falsa en relación con lo dicho o sugerido en el segundo párrafo del ensayo argumentativo leído? a. Quien alquila su vientre no puede rescindir el contrato mediante el cual se compromete a parir el bebé. b. Para los defensores de la gestación subrogada la autonomía es hipotecable, sostiene el enunciador principal.

c. Si Kant existiera en la época actual, seguro que habría condenado el que se llevara a efecto la gestación subrogada. d. La donación y trasplantes de órganos se refieren aquí para demostrar que estas prácticas son tan negativas como la subrogación.

  1. Contextualmente, la palabra paradoja significa Una singularidad.
  2. Con tus propias palabras, alista las razones por las que, en el tercer párrafo del texto, la ética médica cae en las garras de la maleficencia cuando de practicar la maternidad subrogada se trata.
  3. En el propio tercer párrafo, ¿con cuál de estas ideas estará el enunciador principal en desacuerdo? a. El término la gestante jamás debería emplearse para referirse a una mujer embarazada. b. Es inconcebible entender a un bebé como una señal de capacidad reproductiva. c. La adopción no puede verse como una opción para satisfacer el deseo de tener un hijo. d. No es posible que un médico trate a una gestante subrogada si esta no es paciente suya.
  4. En una consigna de parcial, el profesor de Español II solicitó lo siguiente: Explica, a partir del ensayo argumentativo Contra la llamada gestación subrogada , de María José Guerra-Palmero, ¿qué se conoce como el caso Baby Gammy? ¿Para qué María José Guerra-Palmero lo refiere en su escrito? Esta respuesta tendrá un párrafo de extensión de al menos tres oraciones, imaginará al profesor como un lector que desconoce el texto de Guerra-Palmero y no incluirá fragmentos textuales. Desarrolla la consigna anterior.
  5. ¿Con cuál de estas voces polemiza el enunciador principal del texto leído? a. Reino Unido. b. Ergas. c. Dickenson. d. Early Institute.
  6. Se llama turismo reproductivo _____________________________________________________________

  7. A partir de lo dicho o sugerido en el texto, ¿cuál de las siguientes ideas es falsa? a. El cuento de la criada , de Margaret Atwood, se menciona para comparar la trama de dicha obra con la toxicidad que, según el enunciador con el que se identifica Guerra-Palmero, encierra la maternidad subrogada. b. Los comités de bioética de la reproducción han servido de muy poco para regular la maternidad subrogada ya que han puesto el deseo de alguien que quiere tener un hijo por encima de la explotación a que son sometidas «algunas de las mujeres más vulnerables del mundo».

Voy a exponer sucintamente argumentos éticos y consecuencialistas para demostrar que la gestación subrogada es moralmente indeseable y, en consecuencia, debería estar prohibida. A casi 30 años del controvertido Caso Baby M , y tras décadas de leyes diversas en distintos países ‒a modo de gran experimento biomédico y socioeconómico‒, constatamos que, impulsada por la globalización, la gestación subrogada se ha consolidado en un modelo mayoritariamente mercantilista que atenta no solo contra los derechos humanos, sino que constituye una inmensa injusticia global. La vulnerabilidad y la precariedad, dada la asimetría entre las partes involucradas, no pueden ser descontadas de una estimación ética y política de la gestación subrogada. Demostraremos, asimismo, en clave bioética, que los defensores de la gestación subrogada se sirven de un planteamiento anómalo y errado de la autonomía. Autonomía y no maleficencia El argumento de los defensores de la gestación subrogada radica en la autonomía de la mujer que va a quedar embarazada, en su voluntariedad, junto a otras consideraciones relativas a la libertad reproductiva y a la propiedad del cuerpo. Sin embargo, constatamos una paradoja: un supuesto libre consentimiento, vía contrato o acuerdo, que anula, con respecto al futuro inmediato, la misma autonomía reproductiva de la mujer. Invocar la autonomía para luego, acto seguido, suspenderla, es lógicamente contradictorio, y desde el punto de vista de la ética, simplemente aberrante, pues liquida la propia autonomía como principio. Kant nos explicó que ceder la libertad y someterse a la tutela y los fines de otros no es una opción en la medida en que atenta contra la dignidad y degrada la humanidad en cada uno de nosotros. No es una cuestión interpretable: la autonomía no puede cancelarse temporalmente; debe actualizarse en cada momento porque el consentimiento informado es un proceso y no un mero resultado. En otros ámbitos, como en la experimentación con seres humanos o los trasplantes de vivo a vivo, la opción de retirarse o negarse está disponible siempre, precisamente para no cancelar la autonomía de quien, voluntariamente, se presta a estos procedimientos. En la gestación subrogada, la versión que se da de la autonomía de las mujeres es una anomalía bioética de gran calado, porque la autonomía no es nunca hipotecable. Ningún contrato o acuerdo puede cancelarla. Desdecirse debería ser siempre una opción legítima y, por tanto, ningún acuerdo o contrato puede prescribir obligatoriamente la entrega del bebé. Asimismo, la indicación médica de una gestación subrogada frente a la infertilidad, agotadas otras vías, pero no la de la adopción, enfrenta el núcleo duro de la ética médica: la no maleficencia, el no dañar. En la gestación subrogada se «indica» un embarazo a un tercero, una mujer que no es, en principio, una paciente del especialista médico, y que va a correr con los riesgos psicofísicos derivados de un embarazo y un parto. De hecho, la controvertida cuestión terminológica ha desembocado en la despersonalización de la mujer, al ser denominada en las propuestas de regulación como «la gestante»^4 , mientras que incluso se apela a su donación de «una capacidad reproductiva» cuando los hechos crudos, no enmascarados por los eufemismos, nos enseñan que lo que se entrega, tras un embarazo y un parto, es un bebé. Injusticia global: el negocio transnacional de la gestación subrogada En países como India, Tailandia, Ucrania e incluso México, la llamada gestación subrogada se ha implementado como explotación reproductiva^5 organizada por las agencias y clínicas beneficiarias. Dickenson^6 ha denunciado que la subrogación ha quedado subsumida en la tendencia global que fomenta la mercantilización de los cuerpos y compromete derechos humanos básicos en los sectores más vulnerables: «El bando a favor del alquiler de vientres enfatiza los beneficios de la práctica, entre los cuales se cuentan la diversidad de opciones reproductivas y concesiones para el pluralismo sexual. Pero, aunque esas puedan ser

consideraciones genuinas e importantes, no se las puede poner por encima de la necesidad de evitar la explotación de algunas de las mujeres más vulnerables del mundo». Es más, ella denuncia cómo el Reino Unido, sumándose a la ola neoliberal de la desregulación, ha desmantelado los comités éticos relativos a la bioética de la reproducción. Valora, en cambio, la deriva francesa de optar por evitar que los mercados fomenten la comercialización de los procesos corporales. Los intermediarios ‒agencias y clínicas‒ se lucran en lo que numerosas organizaciones internacionales, como Stop Surrogacy Now , Center for Bioethics and Culture en los Estados Unidos y Early Institute en México, denuncian como trata reproductiva y tráfico de bebés. Ergas^7 expone dos pendientes resbaladizas: la creación de un mercado de bebés por encargo, de un lado, y del otro, dada la disparidad de las legislaciones nacionales, el fenómeno de los bebés apátridas. El caso Baby Gammy^8 nos permite abrir los ojos a las realidades ocultas del negocio transnacional de la gestación subrogada. Una pareja australiana rechazó al bebé «defectuoso» ‒con síndrome de Down‒ como si fuera mercancía averiada que se puede devolver. Suele pensarse que puede frenarse la transnacionalización mercantilista de la gestación subrogada con una regulación suficientemente restrictiva, pero el caso del Reino Unido avala lo contrario^9. No hay una nómina suficiente de mujeres que se ofrezcan como «gestantes» y la demanda se traslada al extranjero ‒se deslocaliza la reproducción‒. Los partidarios de la regulación niegan las evidencias de la explotación reproductiva, o bien, sin ningún argumento que lo avale, postulan que una regulación dudosamente altruista puede frenar un historial de abusos y explotación en el cual los intermediarios, los brokers , han consolidado un exitoso modelo de negocio que ya incluso organiza ferias para promocionar los destinos del turismo reproductivo^10. CONCLUSIÓN En un mundo atravesado por desigualdades de clase, de género^11 y de raza, así como gobernado por relaciones neocoloniales recreadas por la globalización neoliberal, resulta improcedente hablar, de forma abstracta y descontextualizada, de autonomía irrestricta o de contratos de gestación subrogada que suspenden el derecho de autodeterminación sobre el propio cuerpo y los mismos derechos de filiación. La bioética neoliberal se ha impuesto, sin apenas oposición, legitimando, en el caso de la gestación subrogada, la despersonalización de las mujeres contempladas como meros medios para resolver la infertilidad al margen de toda consideración de justicia. La autonomía como principio irrenunciable no admite alquileres ni hipotecas. La autonomía no debe ser cancelada temporalmente bajo ninguna circunstancia. Margaret Atwood, en El cuento de la criada^12 , que publicó en la década de 1980, imaginaba la servidumbre reproductiva en un país, Gilead. Hoy la distopía ha llegado porque el afán de lucro espoleado por la globalización neoliberal ha convertido a la maternidad en un negocio, un mercado tóxico^13 ,^14 , sometido al marketing y a la publicidad ‒basta, para comprobarlo, teclear «gestación subrogada» en Google‒. La regulación de la gestación subrogada y sus variaciones va en la dirección de afianzar la injusticia global con una política de hechos consumados en diversos países y prestar un impulso a una mercantilización creciente de los cuerpos de las mujeres a escala transnacional, que se traduce en realidades análogas a la trata de personas y al tráfico de bebés. Debemos oponernos a los cantos de sirena de la bioética neoliberal que defiende la gestación subrogada como mera «novedad tecnorreproductiva», porque debemos abogar por el sentido genuino de la autonomía, por los derechos humanos, por la no maleficencia y por la justicia global.


BIBLIOGRAFÍA