Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Entre visillos obras, Resúmenes de Lengua y Literatura

Puentes bien hechos sobre obra entre visillos

Tipo: Resúmenes

2025/2026

Subido el 23/04/2026

bryandcuberos
bryandcuberos 🇪🇸

4 documentos

1 / 1

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
EPIGRAFE 8: EL TEATRO ESPAÑOL ANTERIOR
Durante la primera parte del siglo XX, el teatro español estuvo marcado por fuertes condicionamientos
comerciales, ideológicos y estéticos que impusieron los gustos de un público burgués conservador. Esto
dividió la escena en dos grandes tendencias: el teatro comercial y el teatro renovador El teatro comercial
continuó las formas del siglo XIX y se dividió a su vez en tres vertientes. Por un lado, la comedia burguesa,
cuyo máximo representante fue el Premio Nobel Jacinto Benavente, creador de una crítica muy suave a través
de diálogos cuidados en obras de gran éxito como Los intereses creados y el drama rural La Malquerida. Por
otro lado, triunfó el teatro cómico, dirigido a las clases populares, donde destacaron los sainetes y la "tragedia
grotesca" de Carlos Arniches (La señorita de Trevélez), el disparatado género del "astracán" inventado por
Pedro Muñoz Seca (La venganza de don Mendo) y el costumbrismo andaluz de los hermanos Álvarez
Quintero. Finalmente, existió un teatro poético de corte histórico y modernista que ensalzaba los valores
tradicionales, representado principalmente por Eduardo Marquina y los hermanos Machado.
Frente a este estatismo, surgió un teatro renovador impulsado por autores que buscaban modernizar la
escena española, apoyándose frecuentemente en valiosas iniciativas culturales de la República como La
Barraca o las Misiones Pedagógicas. En la Generación del 98 destacaron el teatro desnudo y filosófico de
Miguel de Unamuno, el antirrealismo onírico de Azorín y la revisión de grandes mitos literarios de Jacinto
Grau. El vanguardismo llegó de la mano de Ramón Gómez de la Serna, quien anticipó el teatro del absurdo.
Posteriormente, los autores de la Generación del 27 incorporaron a la escena su compromiso social y lirismo
poético, destacando figuras como Alejandro Casona (La dama del alba), Rafael Alberti, Max Aub y Miguel
Hernández. Sin embargo, la cima y renovación teatral universal la alcanzaron dos genios: Federico García
Lorca y Ramón María del Valle-Inclán.
El teatro de Federico García Lorca constituye una cumbre universal que busca el espectáculo total, integrando
magistralmente poesía, prosa, música y un profundo uso de los símbolos (la luna, la sangre, el agua). Su tema
esencial es la profunda frustración derivada del enfrentamiento trágico entre el poder represivo de la
sociedad y el deseo de libertad individual, un conflicto encarnado frecuentemente en la figura de la mujer
marginada. Su trayectoria dramática se divide en tres etapas. Sus comienzos incluyen obras experimentales,
dramas históricos como Mariana Pineda y farsas como La zapatera prodigiosa. Le siguió una etapa
vanguardista o surrealista, fruto de una profunda crisis vital, que dio lugar a sus "comedias imposibles"
donde explora sus obsesiones más íntimas, destacando El público. Finalmente, en su etapa de plenitud, unió
el rigor estético con el alcance popular al crear sus tragedias centradas en la pasión irrefrenable y la represión
social: Bodas de sangre, y La casa de Bernarda Alba.
Por su parte, Ramón María del Valle-Inclán es el gran renovador del teatro contemporáneo, adelantándose al
teatro europeo de vanguardia al romper con los convencionalismos burgueses mediante una enorme riqueza
escénica y creadora . Su amplísima producción se articula en cuatro ciclos. Inició su andadura con un ciclo
modernista de refinados poemas dramáticos, seguido de un ciclo mítico que retrata una Galicia primitiva,
violenta y dominada por la lujuria en obras como las Comedias bárbaras y su tragicomedia Divinas palabras .
Su mayor aportación universal llegó con el ciclo esperpéntico, inaugurado con su gran obra maestra Luces de
bohemia, un viaje nocturno por Madrid que narra el descenso a los infiernos del poeta ciego Max Estrella. El
esperpento es una nueva estética deformadora que desnuda la degradación social de España mediante la
caricatura, la ironía y la animalización de sus personajes. Su trayectoria concluyó con un ciclo final de
tragedias macabras y simbolistas agrupadas bajo el título Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte.

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Entre visillos obras y más Resúmenes en PDF de Lengua y Literatura solo en Docsity!

EPIGRAFE 8: EL TEATRO ESPAÑOL ANTERIOR

Durante la primera parte del siglo XX, el teatro español estuvo marcado por fuertes condicionamientos comerciales, ideológicos y estéticos que impusieron los gustos de un público burgués conservador. Esto dividió la escena en dos grandes tendencias: el teatro comercial y el teatro renovador El teatro comercial continuó las formas del siglo XIX y se dividió a su vez en tres vertientes. Por un lado, la comedia burguesa , cuyo máximo representante fue el Premio Nobel Jacinto Benavente , creador de una crítica muy suave a través de diálogos cuidados en obras de gran éxito como Los intereses creados y el drama rural La Malquerida. Por otro lado, triunfó el teatro cómico , dirigido a las clases populares, donde destacaron los sainetes y la "tragedia grotesca" de Carlos Arniches ( La señorita de Trevélez ), el disparatado género del "astracán" inventado por Pedro Muñoz Seca ( La venganza de don Mendo ) y el costumbrismo andaluz de los hermanos Álvarez Quintero. Finalmente, existió un teatro poético de corte histórico y modernista que ensalzaba los valores tradicionales, representado principalmente por Eduardo Marquina y los hermanos Machado. Frente a este estatismo, surgió un teatro renovador impulsado por autores que buscaban modernizar la escena española, apoyándose frecuentemente en valiosas iniciativas culturales de la República como La Barraca o las Misiones Pedagógicas. En la Generación del 98 destacaron el teatro desnudo y filosófico de Miguel de Unamuno , el antirrealismo onírico de Azorín y la revisión de grandes mitos literarios de Jacinto Grau. El vanguardismo llegó de la mano de Ramón Gómez de la Serna , quien anticipó el teatro del absurdo. Posteriormente, los autores de la Generación del 27 incorporaron a la escena su compromiso social y lirismo poético, destacando figuras como Alejandro Casona ( La dama del alba ), Rafael Alberti, Max Aub y Miguel Hernández. Sin embargo, la cima y renovación teatral universal la alcanzaron dos genios: Federico García Lorca y Ramón María del Valle-Inclán. El teatro de Federico García Lorca constituye una cumbre universal que busca el espectáculo total, integrando magistralmente poesía, prosa, música y un profundo uso de los símbolos (la luna, la sangre, el agua). Su tema esencial es la profunda frustración derivada del enfrentamiento trágico entre el poder represivo de la sociedad y el deseo de libertad individual, un conflicto encarnado frecuentemente en la figura de la mujer marginada. Su trayectoria dramática se divide en tres etapas. Sus comienzos incluyen obras experimentales, dramas históricos como Mariana Pineda y farsas como La zapatera prodigiosa. Le siguió una etapa vanguardista o surrealista, fruto de una profunda crisis vital, que dio lugar a sus "comedias imposibles" donde explora sus obsesiones más íntimas, destacando El público. Finalmente, en su etapa de plenitud , unió el rigor estético con el alcance popular al crear sus tragedias centradas en la pasión irrefrenable y la represión social: Bodas de sangre , y La casa de Bernarda Alba. Por su parte, Ramón María del Valle-Inclán es el gran renovador del teatro contemporáneo, adelantándose al teatro europeo de vanguardia al romper con los convencionalismos burgueses mediante una enorme riqueza escénica y creadora. Su amplísima producción se articula en cuatro ciclos. Inició su andadura con un ciclo modernista de refinados poemas dramáticos, seguido de un ciclo mítico que retrata una Galicia primitiva, violenta y dominada por la lujuria en obras como las Comedias bárbaras y su tragicomedia Divinas palabras. Su mayor aportación universal llegó con el ciclo esperpéntico , inaugurado con su gran obra maestra Luces de bohemia , un viaje nocturno por Madrid que narra el descenso a los infiernos del poeta ciego Max Estrella. El esperpento es una nueva estética deformadora que desnuda la degradación social de España mediante la caricatura, la ironía y la animalización de sus personajes. Su trayectoria concluyó con un ciclo final de tragedias macabras y simbolistas agrupadas bajo el título Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte.