Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


epistaxis. documento y presentacion, Resúmenes de Salud Pública

epistaxis documento y presentacion

Tipo: Resúmenes

2020/2021

Subido el 08/11/2021

fabiana-goyes
fabiana-goyes 🇨🇴

1 documento

1 / 8

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
EPISTAXIS
Definición: La palabra epistaxis proviene del griego, y significa fluir gota a gota. Se define
como la salida de sangre al exterior por vía anterior o posterior, de origen endonasal,
retronasal o extranasal, causada por la ruptura de los elementos vasculares que garantizan
la irrigación de las fosas nasales, senos perinasales y la nasofaringe, de lo cual no está
exento ningún grupo de edades.
es una afección común en la población general, hasta un 60 % sufre un episodio de
epistaxis a lo largo de su vida. Es un motivo frecuente de urgencias otorrinolaringológicas.
La mayoría son episodios autolimitados y de fácil control, aunque, en determinadas
ocasiones, puede suponer una urgencia grave que precise de un tratamiento quirúrgico para
su cese
Epidemiología: La epistaxis o hemorragia nasal se considera que representa entre el 10 y
el 12 % de los pacientes asistidos en las consultas de urgencias de otorrinolaringología,
siendo más frecuente en pacientes menores de 10 años y mayores de 60 años.
Irrigación:
1. PLEXO DE KIESSELBACH: se encuentra en el área de Kiesselbach o también llamada
área de Little, es una región en la parte anteroinferior del tabique nasal donde cinco
arterias se anastomosan formando un plexo vascular. En él se originan frecuentemente
los sangrados nasales debido a que es una región del tabique anterior en la que se
anastomosan las ramas de la carótida interna (arterias etmoidales anterior y posterior) y
de la carótida externa (rama septal de la arteria labial superior, arteria palatina mayor y
arteria esfenopalatina
2. El plexo de Woodruff, conocido también como plexo nasofaríngeo, se localiza
en el centímetro posterior de la mucosa del piso nasal, meato inferior y meato
medio. El plexo se extiende a la tira de mucosa vertical que cubre al cartílago de
la trompa de Eustaquio y por arriba de la mucosa de la coana, que cubre al
rostrum del esfenoides. Formado por las anastomosis entre las ramas de la
arteria maxilar interna ( arteria nasal posterior, arteria esfenopalatina y faríngea
ascendente).
Clasificación.
De acuerdo con la ubicación anatómica
1. Epistaxis anterior: corresponde al 90 % de todas las epistaxis, son las más frecuentes.
ocurre un sangrado por las narinas, generalmente por compromiso del plexo de
Kiesselbach, son más frecuentes en niños y jóvenes, fáciles de solucionar y de buen
pronóstico.
2. Superiores/medias: sangrado por narinas y orofaringe. Área típica de sangrado de
cornete medio. Su origen son las arterias etmoidales y la arteria esfenopalatina.
3. Epistaxis posterior: expulsión de sangre por orofaringe, generalmente las ramas
posterolaterales de la arteria esfenopalatina son las responsables, la sangre proviene de la
parte posterior de las fosas nasales, y es difícil visualizar el sitio de la hemorragia. es menos
frecuente que la anterior (10 %), la mayoría de las veces se presenta en pacientes adultos,
y es de más difícil solución (pronóstico grave en la mayoría de los casos). compromiso del
plexo de woodruff.
Etiología: De acuerdo con la causa que la origina
Factores Locales:
- La mayoría de las veces la epistaxis es secundaria a fenómenos locales
como trauma local, un ejemplo usual la rinotilexis, o hábito de escarbarse la
pf3
pf4
pf5
pf8

Vista previa parcial del texto

¡Descarga epistaxis. documento y presentacion y más Resúmenes en PDF de Salud Pública solo en Docsity!

EPISTAXIS

Definición: La palabra epistaxis proviene del griego, y significa fluir gota a gota. Se define como la salida de sangre al exterior por vía anterior o posterior, de origen endonasal, retronasal o extranasal, causada por la ruptura de los elementos vasculares que garantizan la irrigación de las fosas nasales, senos perinasales y la nasofaringe, de lo cual no está exento ningún grupo de edades. es una afección común en la población general, hasta un 60 % sufre un episodio de epistaxis a lo largo de su vida. Es un motivo frecuente de urgencias otorrinolaringológicas. La mayoría son episodios autolimitados y de fácil control, aunque, en determinadas ocasiones, puede suponer una urgencia grave que precise de un tratamiento quirúrgico para su cese Epidemiología: La epistaxis o hemorragia nasal se considera que representa entre el 10 y el 12 % de los pacientes asistidos en las consultas de urgencias de otorrinolaringología, siendo más frecuente en pacientes menores de 10 años y mayores de 60 años. Irrigación:

  1. PLEXO DE KIESSELBACH : se encuentra en el área de Kiesselbach o también llamada área de Little, es una región en la parte anteroinferior del tabique nasal donde cinco arterias se anastomosan formando un plexo vascular. En él se originan frecuentemente los sangrados nasales debido a que es una región del tabique anterior en la que se anastomosan las ramas de la carótida interna (arterias etmoidales anterior y posterior) y de la carótida externa (rama septal de la arteria labial superior, arteria palatina mayor y arteria esfenopalatina
  2. El plexo de Woodruff, conocido también como plexo nasofaríngeo, se localiza en el centímetro posterior de la mucosa del piso nasal, meato inferior y meato medio. El plexo se extiende a la tira de mucosa vertical que cubre al cartílago de la trompa de Eustaquio y por arriba de la mucosa de la coana, que cubre al rostrum del esfenoides. Formado por las anastomosis entre las ramas de la arteria maxilar interna ( arteria nasal posterior, arteria esfenopalatina y faríngea ascendente). Clasificación. De acuerdo con la ubicación anatómica
  3. Epistaxis anterior : corresponde al 90 % de todas las epistaxis, son las más frecuentes. ocurre un sangrado por las narinas, generalmente por compromiso del plexo de Kiesselbach, son más frecuentes en niños y jóvenes, fáciles de solucionar y de buen pronóstico.
  4. Superiores/medias : sangrado por narinas y orofaringe. Área típica de sangrado de cornete medio. Su origen son las arterias etmoidales y la arteria esfenopalatina.
  5. Epistaxis posterior: expulsión de sangre por orofaringe, generalmente las ramas posterolaterales de la arteria esfenopalatina son las responsables, la sangre proviene de la parte posterior de las fosas nasales, y es difícil visualizar el sitio de la hemorragia. es menos frecuente que la anterior (10 %), la mayoría de las veces se presenta en pacientes adultos, y es de más difícil solución (pronóstico grave en la mayoría de los casos). compromiso del plexo de woodruff. Etiología: De acuerdo con la causa que la origina Factores Locales :
  • La mayoría de las veces la epistaxis es secundaria a fenómenos locales como trauma local , un ejemplo usual la rinotilexis, o hábito de escarbarse la

nariz puede ser causa de epistaxis y se presenta preferentemente en niños pequeños.

  • Inflamación secundaria a infecciones: Infecciones (vestibulitis, rinosinusitis). La infección rinosinusal o la rinitis alérgica provoca una congestión de la mucosa nasal, siendo una causa frecuente de epistaxis. Su cuantía por lo general es menor y de fácil manejo. Dentro del tratamiento de la epistaxis se debe considerar el tratamiento de la enfermedad de base.
  • La colonización nasal por estafilococos y la reacción local que producen pueden favorecer episodios de sangrado en niños.
  • Los cuerpos extraños: Se asocian más a fetidez nasal unilateral pero en algunos casos pueden producir lesiones que lleven a epistaxis a repetición.
  • La exposición única o repetida a químicos: El humo de cigarrillo puede producir edema de la mucosa nasal que favorece el sangrado, el abuso de sustancias psicoactivas como cocaína pueden producir vasoconstricción severa que lleva a necrosis, perforación septal y sangrado.
  • Las desviaciones del tabique nasal: Pueden alterar el flujo del aire produciendo remolinos y zonas de resequedad.
  • Alergias del tracto respiratorio superior: Los cuadros alérgicos producen prurito nasal que puede llevar a trauma local por rascado en niños, así mismo el edema de la mucosa en el cuadro alérgico puede favorecer sangrado.
  • Los hemangiomas y las telangiectasias favorecen el sangrado por la fragilidad capilar.
  • Tumores: Neoplasias benignas y malignas de nariz o senos paranasales pueden presentar epistaxis en el curso de su evolución. Se insiste en el análisis de la historia clínica y el buen examen clínico para que no sean pasadas por alto este grupo de patologías. La coexistencia de epistaxis y sintomas rinosinusales unilaterales (o al menos asimétricos) como obstrucción nasal, rinorrea y presión facial debe hacer sospechar patología tumoral, especialmente en pacientes de edad avanzada. Todo paciente con sospecha de patología tumoral deberá ser derivado para evaluación por el otorrinolaringólogo. Un tumor característico que se manifiesta por epistaxis a repetición, muchas veces severas, es el fibroangioma de rinofaringe. Este tumor afecta sólo a hombres y suele manifestarse en la adolescencia Enfermedades sistémicas: La epistaxis puede ser un signo de enfermedades sistémicas como hipertensión arterial, enfermedades hepáticas y nefritis crónica. Se ha planteado que el aumento de la presión arterial lleva a la ruptura de pequeños vasos en la nariz. Las enfermedades hepáticas y renales crónicas causan anemia y alteraciones en la coagulación.
  • Medicamentos : Es frecuente encontrar pacientes en tratamiento anticoagulante o antiagregante debido a patología cardiovascular, entre otras causas. Esto, obviamente dificulta el tratamiento del sangrado, el cual se hace de mayor cuantía y más dificil de detener. Como médico encargado de detener el sangrado, uno se puede ver en la tentación de revertir la anticoagulación o suspender los antiagregantes, sin embargo, esto no debe hacerse sin previa autorización del cardiólogo tratante del paciente, pues las concecuencias pueden ser catastróficas. - Infecciones
  • Alteraciones de los factores hematológicos : La epistaxis puede encontrarse así mismo en cuadros hematológicos como la trombocitopenia producida por mieloma,

Conducta: Es necesario establecer una anamnesis completa, con el objetivo de determinar los factores desencadenantes locales o sistémicos. El interrogatorio debe incluir preguntas como:

  • ¿En qué lado se inició el sangrado?
    • ¿Cuál ha sido la duración?
    • ¿Cuánto estima que ha sangrado?
    • ¿Está escupiendo sangre? ( sangrado posterior)
  • ¿Ha tenido episodios previos? Es imprescindible realizar una adecuada historia clínica, interrogando específicamente antecedentes que puedan orientar hacia la causa de la hemorragia como por ejemplo los antecedente de traumas, la hipertensión arterial, el uso de medicamentos anticoagulantes, antecedentes alérgicos, entre otros que puedan orientar acerca de la etiología de la epistaxis. Así mismo se deben considerar factores ambientales como el nivel de humedad, la temperatura ambiental, la altitud y la presencia de alérgenos. En ocasiones no se identifica una causa clara. Al mismo tiempo se debe realizar un examen físico de la cavidad endonasal (rinoscopia anterior), retronasal (rinoscopia posterior), oral y de la faringe (orofaringoscopia). Abordaje autónomo del paciente con epistaxis La mayoría de las epistaxis suelen auto resolverse, sin embargo, para controlar la hemorragia los pacientes pueden tener que recurrir a la maniobra de compresión local, utilizando la maniobra de Trotter, la cual consiste en realizar compresión sobre la punta de la nariz cerrando las narinas, adicionalmente se debe realizar una ligera inclinación hacia adelante para evitar la deglución de sangre o posible broncoaspiración de la misma. Esta compresión se debe realizar durante al menos 5-15 minutos, de manera que se facilite la hemostasia. Estas maniobras pueden realizarse en el domicilio o como primera medida en el centro de Atención Primaria. Manejo médico de la epistaxis Inicialmente se debe realizar nuevamente la técnica de compresión local (maniobra de Trotter), Si no es posible controlar el episodio de epistaxis, se debe evaluar la indicación de combinar la compresión local con uso de medicamentos vasoconstrictores locales, cauterización química o realizar un taponamiento nasal anterior o un taponamiento anterior asociado con un taponamiento posterior, o evaluar la indicación de requerir manejo quirúrgico para lo que se requerirá un especialista en otorrinolaringología. Manejo farmacológico de la epistaxis Oximetazolina y ácido tranexámico; Dentro del escalonamiento en el tratamiento de un episodio de epistaxis que no cede a los manejos de la primera línea, se debe recurrir a la implementación de medicamentos, el objetivo principal es brindar homeostasia y en consecuencia detener el sangrado. La hemostasia se obtiene con frecuencia mediante la aplicación de un medicamento vasoconstrictor tópico, el medicamento de elección en este grupo es la oximetazolina, un adreno mimético, agonista no selectivo de los receptores adrenérgicos alfa 1 y alfa 2 que se une a los receptores vasculares alfa 1 generando vasoconstricción. Adicionalmente, el uso local del medicamento también provoca vasoconstricción por su acción sobre los receptores postsinápticos endoteliales alfa 2.

-Para la epistaxis refractaria a tratamiento mecánico local y al uso de oximetazolina, existen escalones adicionales en la línea de manejo con medicamentos para la epistaxis, entre estos se encuentra el ácido tranexámico, este medicamento ha ganado gran “popularidad” en el manejo de la epistaxis debido a su eficacia. El ácido tranexámico es un antifibrinolítico que actúa como inhibidor competitivo de la activación del plasminógeno, y a concentraciones altas, un inhibidor no competitivo de la plasmina, adicionalmente reduce el complemento interviniendo de esta manera en la reacción inflamatoria asociada al angioedema hereditario. El ácido tranexámico se ha convertido rápidamente en el fármaco con mayor evidencia en el manejo de la epistaxis, comparado con el uso no solo de otros medicamentos sino también de manejos mecánicos locales para la epistaxis, logrando una hemostasia de manera confiable, pudiendo así evitar escalonar el tratamiento del paciente con epistaxis a manejos más invasivo y sus posteriores complicaciones, además, acortando el tiempo de estancia hospitalaria, por lo cual se convierte en el medicamento de elección y primera línea al momento de instaurar un manejo con medicamentos en un episodio de epistaxis. Manejo químico y eléctrico: La cauterización química es un método de control homeostático que consiste en aplicar nitrato de plata posterior a haber localizado el vaso sangrante mediante una rinoscopia anterior con un espéculo nasal o mediante el uso de visualización con endoscopio rígido, previa anestesia local. El nitrato de plata debe colocarse durante 5 a 10 segundos generando daño químico en la mucosa local, el mecanismo por el cual el nitrato de plata genera hemostasis es debido a que coagula la proteína celular para generar escara. Es importante recordar que se debe cauterizar solo un lado del tabique por el gran riesgo de perforación septal debido a la alteración en la vascularización del cartílago, otra complicación frecuente es el daño térmico de las estructuras nasales proximales. Sin embargo, la cauterización eléctrica ha demostrado mayor efectividad en la hemostasia durante un episodio de epistaxis comparado a la cauterización química. Taponamiento nasal; se considera uno de los tratamientos de primera línea dado su alta eficacia y baja tasa de complicaciones y se divide en: taponamiento nasal anterior y posterior. Taponamiento nasal anterior; está indicado en pacientes con epistaxis que no resolvieron tras realizar compresión local, medicamentos vasoconstrictores y tras cauterización química no exitosa. Dentro de las contraindicaciones para realizar un taponamiento anterior se encuentran :

  1. Fractura importante del hueso de la nariz o de los huesos faciales,
  2. Fractura de la base del cráneo,
  3. Inestabilidad hemodinámica,
  4. Compromiso de la vía aérea,
  5. Requerimiento de transfusión o intubación de emergencia El taponamiento puede realizarse con mecha de gasa estéril, lubricadas con vaselina, antibiótico en ungüento o medicamento vasoconstrictor, para evitar generar trauma adicional en la mucosa nasal. Sin embargo, actualmente existen otros dispositivos listos para insertar y realizar el taponamiento como el merocel, el cual, posterior a su

procedimientos de cauterización posterior al retiro de los tapones. Dentro de los efectos adversos más comunes en el tratamiento con taponamiento nasal, se encuentran: dolor, infecciones asociadas, pobre tolerancia y shock tóxico. Tras un taponamiento, se debe instaurar cobertura antibiótica vía oral (amoxicilina 500 mg/8 h, claritromicina 250 mg/12 h o azitromicina 500 mg/24 h) durante el tiempo que permanezca taponado. Asimismo, debe pautarse analgesia, ya que el taponamiento suele ser un proceso doloroso para el paciente. Manejo quirúrgico en la epistaxis : Los cuadros de epistaxis persistentes suelen asociarse con múltiples complicaciones, como sinusitis, perforación del tabique, aspiración, hipoxemia, entre otras. Es por eso que tras el fracaso del tratamiento conservador y debido a la gravedad de la epistaxis además de sus morbilidades resulta imperativo escalar el tratamiento a la realización de una intervención quirúrgica temprana en la forma de ligadura o embolización de arterias. Tanto en los adultos como en los pacientes pediátricos, se ha demostrado que la ligadura endoscópica de la arteria esfenopalatina es segura, rentable y curativa, por lo cual ha surgido gradualmente como la intervención quirúrgica de elección para la epistaxis refractaria, esto se debe a que la arteria esfenopalatina genera el suministro de sangre más distal a la cavidad nasal y por consiguiente, al realizar la ligadura o embolia selectiva de esta arteria proporcionamos un control inherentemente efectivo y localizado de la epistaxis, mediante un proceso que puede ser realizado mediante un procedimiento endoscópico endonasal con la consecuente mínima morbilidad y alta tasa de efectividad en los pacientes. Por lo cual la ligadura endoscópica de la arteria esfenopalatina es considerada en la actualidad el procedimiento quirúrgico de primera elección a la hora de tratar una epistaxis refractaria al manejo conservador convencional por sus múltiples bondades y beneficios ya mencionados TRAUMA: El abordaje inicial del paciente que presenta una epistaxis intensa asociada con un traumatismo facial debe seguir los protocolos de soporte vital avanzado para traumatismos (ATLS). El mantenimiento de la permeabilidad de las vías respiratorias, el control ventilatorio y la hemostasia de las lesiones hemorrágicas son la parte más importante de la atención en el centro de salud El sangrado nasal severo secundario a un traumatismo facial no es común. Sin embargo, cuando ocurre, a menudo pone en peligro la vida del paciente, debido al compromiso de las vías respiratorias y la hipovolemia que presente, por lo tanto la intubación orotraqueal es el pilar del manejo de las vías respiratorias en pacientes con hemorragia nasal. Debe evitarse la vía nasotraqueal. Si la lesión tisular, el edema o el sangrado impiden la intubación oral, se debe utilizar una técnica quirúrgica de las vías respiratorias como la cricotiroidotomía o traqueotomía de emergencia. Las imágenes diagnósticas en la epistaxis son indicadas en los pacientes con epistaxis recurrentes o severas que no resuelven tras el manejo inicial, de forma en que se pueda identificar una posible causa subyacente de la epistaxis, de igual forma, es útil en pacientes que requieren planeamiento quirúrgico para determinar determinadas referencias anatómicas. El potencial beneficio de las imágenes diagnósticas debe ser evaluada con respecto al riesgo intrínseco de la radiación ionizante, sin embargo, es importante mencionar que la rinoscopia por sí sola revelan el origen exacto de la epistaxis en la

mayoría de los pacientes