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error en las mediciones, Guías, Proyectos, Investigaciones de Física

articulos sobre error en las mediciones

Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones

2022/2023

Subido el 12/04/2023

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El error más tonto en la historia de la NASA
El 23 de septiembre de 1999, la Mars Climate Orbiter desapareció de los monitores de
la NASA. Nadie sabía qué había sucedido con un proyecto de 125 millones
Por
José A. Pérez
02/12/2013 - 06:00 Actualizado: 03/12/2013 - 00:43
El 11 de diciembre de 1998, un cohete despegaba de Cabo Cañaveral, Florida, con
destino a Marte. A bordo viajaba la Mars Climate Orbiter, el primer satélite
meteorológico que se enviaba a otro planeta. Con un presupuesto de 125 millones
de dólares, la misión de aquella pequeña sonda era analizar el clima y la atmósfera
marcianas.
La nave debía llegar a Marte en septiembre de 1999. Es ese momento, el satélite
empezaría a orbitar el planeta rojo a unos 150 kilómetros de altura, recopilando datos y
enviándolos a la Tierra durante aproximadamente un año marciano (687 días
terrestres).
Pero nunca lo hizo. Y no lo hizo por un motivo tan sumamente tonto que nadie reparó
en él hasta que fue demasiado tarde.
Las cosas empezaron a torcerse mucho antes de llegar a Marte. En todas las
misiones, los controladores corrigen desde Tierra la trayectoria de la nave. A eso se le
llama TCM (Trajectory Correction Maneuver) y es algo rutinario. Esta vez, sin embargo,
varios controladores se percataron de algo extraño. Aquella nave se desviaba
demasiado de su ruta. Ellos corregían la trayectoria, pero la nave se desviaba de
nuevo, sin motivo aparente.
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El error más tonto en la historia de la NASA

El 23 de septiembre de 1999, la Mars Climate Orbiter desapareció de los monitores de

la NASA. Nadie sabía qué había sucedido con un proyecto de 125 millones

Por José A. Pérez 02/12/2013 - 06:00 Actualizado: 03/12/2013 - 00:

El 11 de diciembre de 1998, un cohete despegaba de Cabo Cañaveral, Florida, con

destino a Marte. A bordo viajaba la Mars Climate Orbiter , el primer satélite

meteorológico que se enviaba a otro planeta. Con un presupuesto de 125 millones

de dólares , la misión de aquella pequeña sonda era analizar el clima y la atmósfera

marcianas.

La nave debía llegar a Marte en septiembre de 1999. Es ese momento, el satélite

empezaría a orbitar el planeta rojo a unos 150 kilómetros de altura, recopilando datos y

enviándolos a la Tierra durante aproximadamente un año marciano (687 días

terrestres).

Pero nunca lo hizo. Y no lo hizo por un motivo tan sumamente tonto que nadie reparó

en él hasta que fue demasiado tarde.

Las cosas empezaron a torcerse mucho antes de llegar a Marte. En todas las

misiones, los controladores corrigen desde Tierra la trayectoria de la nave. A eso se le

llama TCM ( Trajectory Correction Maneuver ) y es algo rutinario. Esta vez, sin embargo,

varios controladores se percataron de algo extraño. Aquella nave se desviaba

demasiado de su ruta. Ellos corregían la trayectoria, pero la nave se desviaba de

nuevo, sin motivo aparente.

La nave desapareció de las pantallas el 23 de septiembre de

  1. Los 125 millones de dólares invertidos en la misión se habían evaporado en alguna parte, muy cerca de Marte. Pero la peor noticia para la NASA todavía estaba por llegar

Los controladores dieron la voz de alarma a sus superiores. No era para menos: algo

estaba alterando el rumbo de la nave y no tenían ni idea de qué podía ser. La

respuesta que obtuvieron por parte de sus superiores fue… ninguna en absoluto. Por

asombroso que pueda parecer, nadie investigó nada, nadie comprobó nada.

Simplemente, se dejó pasar. Meses después, la NASA lo justificó diciendo que los

controladores no habían hecho uso del “proceso formal” para expresar sus

preocupaciones.

A medida que la nave se acercaba a Marte, los controladores, cada vez más

preocupados, siguieron reajustando su trayectoria. No sirvió de nada. El 23 de

septiembre de 1999, tras un viaje de nueve meses, la nave desparecía de las pantallas

del Instituto de Tecnología de California sin dejar rastro y sin que nadie supiese por

qué.

Los 125 millones de dólares invertidos en la misión se habían evaporado en alguna

parte, muy cerca de Marte. Pero la peor noticia para la NASA todavía estaba por llegar.

Un error casi inconcebible

En la semanas siguientes se organizó una comisión de investigación para aclarar qué

había sucedido. Y, tras numerosos informes, peritajes y entrevistas, la conclusión no

pudo ser más humillante para la agencia espacial estadounidense: habían cometido

un error en las unidades de medida.

El control de Tierra usaba el sistema métrico decimal, mientras que la nave realizaba

los cálculos en el sistema anglosajón. Así, cada vez que los controladores ordenaban a

la nave que variase su trayectoria, enviaban unos datos en newtons que la nave

interpretaba como si fuesen libras. Una libra equivale a 4,45 newtons , por lo que cada

corrección de trayectoria provocaba una desviación aún mayor.

De ahí que, cuando los técnicos decidieron frenar la nave para su aproximación a

Marte, ésta estaba ya calcinándose en la atmósfera marciana, a poco más de 50

kilómetros sobre la superficie.

El de la Mars Climate Orbiter sigue siendo, a día de hoy, el error más tonto en la

historia de la exploración espacial. Un ejemplo de hasta qué punto los más complejos

sistemas pueden fallar de la manera más absurda e imprevista.

Según SNCF, el fiasco de los trenes franceses ha sido culpa del operador nacional de las vías RFF. El ministro de Transporte, Frederic Cuvillier, culpó a lo que calificó de un sistema ferroviario absurdo en el que el operador de las vías es distinto de la compañía de trenes.Pero a veces no hay nadie más con quien compartir la responsabilidad. He aquí otros 9 ejemplos en los que un pequeño error ha resultado ser muy caro, o incluso fatal. El Orbitador del Clima de Marte Se cree que el orbitador se destruyó al contacto con la atmósfera de Marte. Diseñado para orbitar Marte como el primer satélite meteorológico interplanetario, el Orbitador de Marte se perdió en 1999 porque el equipo de la NASA utilizó el sistema imperial o anglosajón de unidades (que utiliza medidas como las pulgadas, millas o galones) mientras que uno de los contratistas utilizó el sistema métrico decimal (que se basa en medidas como el metro, el kilo o el litro). La sonda de U$125 millones se acercó demasiado a Marte cuando intentaba maniobrar hacia su órbita, y se cree que se destruyó al entrar en contacto con la atmósfera del planeta. Una investigación dijo que la causa original de la pérdida fue "el error de conversión de las unidades inglesas a unidades métricas" en una pieza del programa informático que operaba la nave desde la Tierra. La nave Vasa La nave Vesa fue recuperada del mar en 1961. En 1628, una multitud presenció con horror en Suecia el hundimiento de Vesa, un nuevo buque de guerra, a menos de dos kilómetros de la costa y en su viaje inaugural. En el suceso murieron 30 tripulantes.

Armado con 64 cañones de bronce, había sido considerada como el barco de guerra más poderoso del mundo. Los expertos que lo estudiaron desde que fue izado desde el mar en 1961 dicen que la nave es asimétrica: más gruesa a babor que a estribor. Una razón para esto podría ser que los obreros que la construyeron utilizaron diferentes sistemas de medidas. Los arqueólogos han encontrado cuatro reglas usadas por los constructores: dos estaban calibradas en pies suecos, que tenían 12 pulgadas, mientras que otras dos medían pies de Ámsterdam, con 11 pulgadas. El planeador de Gimli Los aviones modernos de Air Canadá usan el sistema métrico decimal. En 1983, un vuelo de la compañía Air Canada se quedó sin combustible cuando volaba sobre el pueblo de Gimli, en la provincia de Manitoba. Canadá había cambiado al sistema métrico decimal en 1970, y el avión había sido el primero de Air Canada en usar medidas métricas. El calibrador de combustible a bordo del avión no estaba funcionando, por lo que la tripulación utilizó un tubo para medir cuánto combustible había cargado al repostar. Pero las cosas se complicaron cuando convirtieron estas mediciones de volumen en medidas de peso: tenían el número correcto pero mal la unidad al confundir libras de combustible por kilogramos. Como resultado, el avión llevaba alrededor de la mitad del combustible que creían. Por suerte, el piloto fue capaz de aterrizar la aeronave en la carretera de Gimli. El Telescopio Espacial Hubble Imagen del Hubble de la nebulosa Cabeza de Mono.

¿Qué es el nivel del mar? Varía de un lugar a otro y diferentes países usan distintos puntos de referencia. "Por ejemplo, Reino Unido ha medido la altura en relación a los niveles del mar en Cornwall, mientras que Francia mide la altura en relación a niveles del mar en Marsella", explica Philip Woodworth, del Centro Oceanográfico Nacional británico en Liverpool. Alemania, por su parte, mide la altura en relación al Mar del Norte, mientras que Suiza, como Francia, opta por el Mediterráneo. Esto provocó un problema en Laufenburg, un pueblo que tiene un pie en Alemania y otro en Suiza. A medida las dos mitades de un nuevo puente se acercaban en 2003, se hizo evidente que en lugar de estar a la misma altura "sobre el nivel del mar", un lado estaba 54cm más alto que el otro. Los constructores sabían que había una diferencia de 27cm entre las dos versiones de nivel del mar, pero por alguna razón se multiplicó por dos en lugar de restarse. El lado alemán tuvo que ser bajado para poder completar el puente. La dieta del explorador Scott La expedición de Scott el Polo Sur no llevó suficiente comida. El explorador polar Robert Falcon Scott cometió un error fatal al calcular la cantidad de comida que sus hombres iban a necesitar durante su expedición al Polo Sur entre 1910 y 1912. Las raciones que recibían eran de 4.500 calorías por día, algo que es insuficiente cuando hay que arrastrar trineos, especialmente a gran altura. Según Mike Stroud, médico veterano en la exploración polar y experto en nutrición, los expedicionarios de Scott estaban recibiendo 3.000 calorías menos de las que sus cuerpos necesitaban, y habrían perdido 25kg de peso antes de alcanzar su destino y emprender el regreso. Se asume que Scott y sus compañeros murieron de hambre en su viaje polar.

La pista de biatlón de Sochi La pista de biatlón de Sochi tuvo que ser alargada a último momento. El día previo a la inauguración de las Olimpíadas de Invierno de Sochi, en Rusia, se descubrió que la pista de biatlón – que debía ser un circuito de 2,5km– era 40 metros más corta. Los competidores en eventos de 7,5km tendrían que cubrir menos de 7,4km, mientras que los de los eventos de 12,5km deberían recorrer 12,3km. Un arreglo apresurado aseguró que la pista tendría la longitud correcta para la primer competencia, tres días después. Alargar una pista de biatlón es claramente más fácil que alargar una piscina. Se ha dicho a menudo que las piscinas de 50m británicas de Leeds y de Crystal Palace, en Londres, habían sido construidas unos centímetros más cortas. A veces, se ha dicho, porque los diseñadores no tenían en cuenta el grosor de los azulejos. Estas historias, sin embargo, parecen ser mitos urbanos. El Puente del Milenio en Londres ¿Un puente o una mecedora? Para marcar la entrada en el nuevo milenio, Londres construyó un puente peatonal en junio de 2000 que une el famoso museo de arte Tate Modern, en la ribera sur del río Támesis, con la orilla norte cercana a la catedral de Saint Paul. Pero la gente se dio cuenta la estructura de 350m de largo se tambaleaba de forma alarmante cuando caminaban sobre ella. Una de las dificultades del diseño de un puente peatonal es el efecto de las “pisadas sincronizadas”: a medida que el puente rebota o se balancea la gente ajusta sus pasos al ritmo de los movimientos del puente, magnificándolos sin darse cuenta. En este caso, los diseñadores tomaron en cuenta los pasos sincronizados de arriba abajo, pero no el efecto de lado a lado. Al año siguiente comenzaron los trabajos para instalar amortiguadores para reducir el balanceo. Volvió a abrirse al público en 2002.